Los bancos centrales no siempre han sido tan malos como son ahora
Hace mucho tiempo, en un lejano universo de sana política fiscal, existía una institución, entonces nueva en el mundo de la banca y las finanzas internacionales, llamada Banco de la Reserva Federal, cuya principal preocupación del día, el día de su fundación el 13 de diciembre de 1913, era tener grandes reservas de efectivo respaldadas por aún mayores reservas de oro suficientes para “ganarse la confianza del público”.