Los críticos afirman que bitcoin es una amenaza para el medio ambiente. Están equivocados.
Quienes se oponen al bitcoin afirman ahora que la minería de bitcoins provoca el calentamiento global y es una amenaza para el medio ambiente. Pero los ciclos de auge-declive causados por los bancos centrales y su dinero fiduciario son mucho peores que cualquier huella de carbono que pueda producir el bitcoin.