Historia y metafísica de «woke»
La razón por la que el wokismo no es constructivo y sí destructivo es porque el wokismo no tiene valores positivos.
La razón por la que el wokismo no es constructivo y sí destructivo es porque el wokismo no tiene valores positivos.
El revuelo mediático y político que se produjo cuando el presidente Trump congeló temporalmente la USAID y parte de la financiación nacional reveló cómo el poder político utiliza la difícil situación de las personas más vulnerables para mantener en pie su amañado sistema político.
Los progresistas han creado la ficción de que la Constitución de los EEUU «es lo que la Corte Suprema dice que es». En realidad, los jueces simplemente interpretan la Constitución según puntos de vista progresistas estatistas modernos que se ajustan a sus propias narrativas progresistas.
Los políticos californianos están en un estado de negación mientras incendios forestales mortales arden fuera de control en todo el estado, el último en Los Ángeles. Su negacionismo ante los hechos reales demuestra que, políticamente, California se ha convertido en La-La Land.
El desvarío de Lindsay se pone claramente de manifiesto cuando compara el lema «América es para los americanos» con Black Lives Matter. Es un análisis deshonesto.
A pesar de los esfuerzos de las élites por promover la educación patrocinada por el Estado, la gente se rebela contra el modelo estatista. Desde las escuelas privadas hasta la educación en casa y otras alternativas, la gente no ha olvidado que la libertad y el aprendizaje encajan bien juntos.
¿Ha cambiado la marea estatista desde donde estábamos cultural y políticamente hace cuatro años? ¿O se trata sólo de una tregua temporal antes de que la cultura política dé otro giro brusco a la izquierda?
El libro de Michael Huemer, Mitos progresistas, se enfrenta a las visiones progresistas del mundo, exponiéndolas por su falsedad. Como de costumbre, las narrativas no se ajustan a la verdad.
Las compañías de seguros cancelaron la cobertura de las casas de los barrios que luego ardieron. Los funcionarios del gobierno culpan al cambio climático, pero el verdadero problema reside en los gobiernos estatales y locales.
Desde finales del siglo XIX, gran parte de la historia de EEUU se ha visto empañada por la intromisión en los asuntos de otras naciones. Desde la guerra hispano-americano de William McKinley hasta la invasión de Irak por George W. Bush, la intromisión de EEUU ha creado tragedia y caos.