El triste legado de la dinastía política Bush: George H.W. Bush
Al observar la triste situación actual del gobierno americano, nos preguntamos cómo hemos llegado a este punto. La presidencia de George H. W. Bush es un buen punto de partida.
Al observar la triste situación actual del gobierno americano, nos preguntamos cómo hemos llegado a este punto. La presidencia de George H. W. Bush es un buen punto de partida.
¿Qué ocurrió realmente en Siria? Las élites gobernantes de los EEUU e Israel han difundido la narrativa de que los defensores de la democracia se rebelaron contra un régimen autoritario brutal. La verdad es que, una vez más, la política de EEUU ha empeorado aún más la situación en Siria.
Según los halcones belicistas neoconservadores, todos los supuestos enemigos son el próximo Hitler y todos los años son 1939. No buscar nuevos conflictos en el extranjero equivale al fracaso de Gran Bretaña y Francia a la hora de plantar cara a Hitler antes de que estallara la 2GM.
Los EEUU y sus aliados occidentales pueden burlarse de este desafío, pero solo ha sido posible gracias a la prepotencia (por decirlo de la forma más suave posible) y la ilegalidad manifiesta de las acciones de EEUU.
En ambos casos, el uso del nacionalismo y el patriotismo por parte de los gobiernos brasileños revela una estrategia recurrente: apelar al orgullo nacional para desviar la atención de las crisis autoinfligidas.
El hecho desalentador y frustrante es que Rusia se encuentra ahora en una posición negociadora mucho más fuerte que al principio de la guerra, cuando los funcionarios occidentales convencieron a Ucrania de abandonar las conversaciones de paz y luchar.
El hecho desalentador y frustrante es que Rusia se encuentra ahora en una posición negociadora mucho más fuerte que al principio de la guerra, cuando los funcionarios occidentales convencieron a Ucrania de que abandonara las conversaciones de paz y luchara.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Truman contribuyó a la creación del moderno estado de seguridad nacional mediante la creación de la Agencia Central de Inteligencia. Más tarde, Truman se arrepintió de lo que había hecho, ya que la CIA se convirtió en un monstruo imposible de controlar.
Como vestigio de la Guerra Fría, el embargo de los EEUU y las restricciones de viaje a Cuba violan las libertades americanas y no contribuyen en nada a acabar con el régimen comunista cubano ni a lograr la libertad para los cubanos.
Casi todos los líderes occidentales, especialmente un presidente Trump casi apoplético, se retuercen de rabia y se arrancan los pelos por la llamada «amenaza siniestra» que supone el BRICS.