Cuatro razones por las que la desigualdad no es lo que crees que es
Una de las características que definen a los defensores del socialismo es la obsesión por la igualdad. Según esta línea de pensamiento, la desigualdad es el problema central del mundo moderno, y exige una solución centralizada. Así, los socialistas (y los socialdemócratas más moderados) se empeñan en utilizar el poder del Estado para forzar la transferencia de la riqueza de los productivos y exitosos a los que lo son menos. Esta es la manera de lograr la justicia social, sostienen.
Pero la desigualdad no es la plaga social que los socialistas alegan que es.