Mises sobre la velocidad de circulación

[Nota del editor: este ensayo fue encontrado entre los archivos de Bettina Bien Greaves. Una nota de su puño y letra indica que fue escrito en 1944 y que Mises lo utilizó en su seminario de 1959. En este breve ensayo, Mises en su característico modo lúcido y contundente repasa los fundamentos de la teoría monetaria y muestra por qué el concepto de velocidad de circulación es inútil para comprender los cambios en el poder adquisitivo de la unidad monetaria.

La diferencia entre el buen y el mal globalismo

El «globalismo» y la «globalización» son términos que carecen de una definición precisa. Los términos son utilizados libremente por una amplia variedad de comentaristas para significar tanto cosas buenas como malas, muchas de las cuales son opuestas entre sí. A veces, el globalismo significa reducir las barreras comerciales. Otras veces significa una política exterior agresiva a través de organizaciones internacionales como la OTAN. Otras veces significa apoyar a una burocracia global como las Naciones Unidas.

Cómo las escuelas públicas enseñan economía

Se ha dicho durante mucho tiempo que la educación financiera y económica en el sistema escolar público está lejos de ser perfecta. Yo, como actual estudiante de secundaria, puedo dar fe de esa afirmación. Desde la promoción de locas ideologías estatistas a creencias keynesianas sin sentido, el sistema de escuelas públicas es nada menos que una herramienta para que el estado aproveche el poder.

Los rescates de Europa corren el riesgo de una crisis financiera total

Las medidas aplicadas por los gobiernos de la zona del euro tienen un denominador común: un aumento masivo de la deuda de los gobiernos y del sector privado.

Los préstamos lideran los paquetes de estímulo desde Alemania hasta España. El objetivo es dar a las empresas y a las familias cierta influencia para pasar los meses malos de los cierres de COVID y permitir que la economía se recupere con fuerza en el tercer y cuarto trimestres. Esta apuesta por una rápida recuperación puede poner al atribulado sector bancario europeo en una situación difícil.

La economía de mercado ha sido reemplazada por una «economía fiduciaria»

La pandemia de COVID-19 ha rasgado el velo de lo que ahora podemos llamar un mercado «fiduciario». Se ha despojado de toda pretensión de un verdadero mercado. Los gobiernos y los bancos centrales ahora crean tanto la oferta como la demanda. Los rescates y los subsidios se entregan para que las corporaciones zombis puedan producir por un lado, mientras que el bienestar, el ingreso básico universal, y otras limosnas se distribuyen para que los ciudadanos puedan comprar los productos. Estrictamente hablando, este es un tipo de socialismo.

Lo que se ve y lo que no se ve

En el ámbito económico, un acto, un hábito, una institución, una ley, no producen sólo un efecto, sino una serie de efectos. De éstos, únicamente el primero es inmediato, y dado que se manifiesta a la vez que su causa, lo vemos. Los demás, como se desencadenan sucesivamente, no los vemos; bastante habrá con preverlos. La diferencia entre un mal economista y uno bueno se reduce a que, mientras el primero se fija en el efecto visible, el segundo tiene en cuenta el efecto que se ve, pero también aquellos que es preciso prever.