Pensilvania está jugando a la política con el racionamiento de medicinas

«Nunca dejes que una crisis se desperdicie», dice el viejo adagio, y el fiasco del coronavirus ha demostrado este principio en acción más veces de las que se pueden contar. Desde las declaraciones de un verdadero arresto domiciliario en toda la sociedad hasta el gasto público enloquecido y la política monetaria, no han faltado actores oportunistas que trabajan para hacer realidad sus sueños de poder y dominio sobre otros que los tiempos «normales» no permitirían.

Reflexiones sobre el fracaso del socialismo

Max Eastman durante el tiempo de la Revolución Bolchevique hasta principios de los cincuenta fue uno de los escritores políticos más famosos de América, conocido también por obras literarias como The Enjoyment of Laughter. Empezó como un radical y, aunque nos sorprenda hoy en día, primero miró a Lenin con favor. ¿Cómo fue posible? Era, y siguió siendo durante toda su vida, un devoto del método científico, y vio a Lenin como comprometido en un gran experimento social. Después de una larga lucha, vio el error de sus métodos.

Lanzar dinero impreso a este problema no hará que desaparezca

Si mientras conduces tu automóvil te das cuenta de que te diriges directamente hacia el borde de un acantilado, lo más sensato sería frenar y girar bruscamente el volante.

Sin embargo, si en lugar de viajar solo, conduces un automóvil lleno de niños con tazones de sopa caliente, podrías elegir mantener la velocidad y la dirección mientras abre un periódico delante de ti. Durante los próximos momentos, al mantener el coche estable y los niños sin saber de ningún peligro apremiante, ha hecho poco probable que derrame la sopa caliente sobre sí mismos y sufran quemaduras.

La crisis del Covid ha ayudado a preparar el plan para un superestado europeo

Tras intensas negociaciones, largos días y noches de enfrentamientos y una nota claramente agria que subyace a toda la cumbre, los líderes de la Unión Europea acordaron finalmente un presupuesto sin precedentes de 1,82 billones de euros (2,1 billones de dólares) y un codiciado paquete de recuperación. Este acuerdo proporciona 750.000 millones de euros en fondos destinados a contrarrestar el impacto de la pandemia y también incluye 390.000 millones de euros en subvenciones no reembolsables para los miembros de la UE más afectados, siendo Italia y España los principales receptores.