La riqueza debe crearse antes que podamos dársela a los pobres

Los negocios se retratan a menudo como duros y crueles. Según la narrativa popular —la visión del mundo de Charles Dickens— los negocios están llenos de Scrooges de corazón frío, que valoran los beneficios más que la gente. Esto luego se contrasta con la bondad y el altruismo de las organizaciones de caridad, entidades sin ánimo de lucro y gobiernos, que se han creado supuestamente para ayudar a la gente. Las organizaciones de caridad en particular se ven como éticamente superiores a los negocios. Después de todo, ¿qué podría tener un impacto mayor en el mundo que dar a los necesitados?

La universidad «gratuita» tiene un precio

Cuando el gobierno subsidia bienes y servicios —o los proporciona directamente a través de instituciones de propiedad pública— el efecto es rebajar el precio a los consumidores, aumentando así la demanda.

Dicho de otra manera: si, por ejemplo, el precio de educación universitaria fuera casi cero para el consumidor, lo más probable es que los consumidores demandaran educación universitaria en cifras muy superiores a las que habría si el precio fuera superior.

Canadá ya no es agradable: la respuesta totalitaria de Trudeau a las protestas de los camioneros

El 14 de febrero, la viceprimera ministra canadiense y ministra de Finanzas, Chrystia Freeland, anunció una ofensiva gubernamental contra el ya infame «Convoy de la Libertad 2022». Freeland declaró: «Si su camión está siendo utilizado en estos bloqueos ilegales, sus cuentas corporativas serán congeladas, el seguro de su vehículo será suspendido».