En nuestro mundo hiperpolítico, la ideología política es más importante de lo que debería ser
La tesis aquí es que el libertarismo como teoría política sólo lleva el barniz de importancia y centralidad debido a la fuerza y el poder del Estado democrático y administrativo de nuestro tiempo. Dondequiera que miremos, vemos la influencia y el efecto del Estado como un aparato que guía y supervisa las maquinaciones de la civilización moderna. No sólo hablamos de los temas libertarios obvios como los impuestos y la regulación, sino que vemos en el Estado occidental moderno una fuerza cultural.