Mises Wire

Ryan McMaken
Si las tiendas de comestibles fueran gestionadas como las escuelas públicas, todavía estarían en medio de un prolongado confinamiento de covid. Afortunadamente, sin embargo, tenemos un sistema (en su mayoría) privatizado, con vales para los compradores de bajos ingresos. Un sistema similar para las escuelas sería una opción mucho más sana que la que tenemos ahora.

La afirmación de que «los bienes públicos financiados por los impuestos pueden hacer que todos estemos mejor» es sólo eso: una afirmación. Como demostró Rothbard, no hay ninguna razón para suponer que los consumidores pagarían por estos servicios si no se vieran obligados a hacerlo a través de los impuestos.