Incluso en economías esclavistas, la división del trabajo era ineludible
La desigualdad de estatus es inevitable debido a la distribución desigual del talento. Incluso en sociedades pobres, las personas con talento eclipsan a sus iguales y pasan a engrosar las filas de la élite. La desigualdad es un indicio de que la capacidad es reconocida por la sociedad. La ausencia de desigualdad sugiere que el talento no se cultiva.