Por qué los políticos muchas veces no protegen los derechos de propiedad de los pobres

El economista peruano Hernando de Soto ha dedicado su vida a aliviar la pobreza en el mundo subdesarrollado. Su investigación, bien recibida tanto por la izquierda como por la derecha, documenta los obstáculos burocráticos que impiden que los ciudadanos normales en estados como Egipto, Colombia e Indonesia obtengan licencias para abrir negocios. En muchas naciones hacen falta centenares de días de espera en torno a las oficinas públicas adquirir permiso para abrir una panadería o una lavandería.

Marxismo: De la conciencia de clase a la “interseccionalidad” de género

De acuerdo con muchas señales e indicadores objetivos, el mundo se está convirtiendo un lugar mucho más confortable materialmente. A lo largo de los últimos treinta años, decenas de millones de personas han salido de la pobreza en diversas partes de Asia, África y Latinoamérica. Al mismo tiempo, las nuevas tecnologías han estado transformando las comunicaciones y las comodidades de la vida cotidiana. Aun así, las tendencias políticas actuales en Estados Unidos y otros lugares del mundo parecen sugerir una historia muy diferente.

Como a Obama, a Trump le encanta hacer leyes con “un bolígrafo y un teléfono”

Cuando Donald Trump incrementó los impuestos al acero y el aluminio en forma de un gran aumento arancelario, prácticamente nadie en Washington parecía demasiado afectado por el hecho de que el presidente subiera impuestos sin demasiado debate en el Congreso.

Por supuesto, en la versión de la política estadounidense de la escuela primaria se enseña a los niños que el Congreso controla impuestos y gastos. Los aumentos de impuestos deben estar sometidos a una votación en el Congreso para convertirse en ley. O eso se nos dice.

La política económica importa: El ejemplo de Botsuana frente a Sudáfrica y Zimbabue

¿Cuál es el mejor argumento contra el estatismo?

Como libertario, mi respuesta es que la libertad es preferible a la coacción. La libertad también está siempre por encima de la prosperidad. Por ejemplo, el gobierno podría estimular la producción económica obligando a trabajar a la gente siete días a la semana, pero esa política sería odiosa e indefendible.

Starbucks y Dick’s pueden estar en contra de las armas de fuego si los clientes se lo permiten

En 2013, en respuesta al creciente debate sobre portar armas a la vista, Howard Schultz, el presidente y consejero delegado de Starbucks, publicaba una carta abierta en el sitio web de la empresa solicitando que “los clientes dejen de llevar armas de fuego a nuestra tiendas o espacios para sentarse en el exterior”.