La Ley de Say y la recesión permanente
Hasta el día de hoy, la economía keynesiana no tiene respuesta a la Ley de Say.
Hasta el día de hoy, la economía keynesiana no tiene respuesta a la Ley de Say.
Los programas de vigilancia llevados a cabo por una corte secreta violan el requisito del «debido proceso legal».
El fascista habla de la Nación con una reverencia religiosa. Sólo hay que escuchar a Obama y a Hillary.
La demanda de programas educativos en línea ilustra lo útiles que son en el mercado, y el Instituto Mises ya forma parte de este nuevo mundo de la educación superior. Buscamos convertirnos en la universidad privada online del futuro para la economía austriaca, el libertarismo y áreas relacionadas.
El dinero es una medida de valor como la regla es una medida de longitud. Cambiar la longitud de una regla, o manipular constantemente la oferta monetaria, sólo puede crear caos. ¿El BCE no se da cuenta de que cambiar constantemente la vara de medir hace que las decisiones empresariales sean mucho más difíciles?
La obra de Block, Defendiendo lo indefendible, ha provocado e irritado a toda una generación de lectores y ha obligado a muchos a reexaminar sus antiguas creencias en favor de la lógica del libertarismo. Ahora llega el volumen 2, con un prólogo de Ron Paul, que promete más irritación para el futuro...
Suecia, antaño la joya de la corona del Estado benefactor, tomó el camino menos transitado y emergió como una economía financieramente sólida, y un ejemplo del crecimiento económico posible con los mercados libres. La solidez financiera del país y su capacidad para resistir una recesión mundial se deben al retroceso a largo plazo del bienestar expansivo que tanto alaban los keynesianos.
Perdura el mito de que después de que Hitler heredara un país asolado por la Gran Depresión en 1933, sus políticas agresivas dieron un vuelco a la nación y crearon una potencia económica. Pero la verdad es algo muy diferente. Se convirtió en una historia de racionamiento, escasez y miseria en el Tercer Reich.
El TLCAN es un gran acuerdo comercial. Es parte de una larga campaña para integrar y cartelizar al gobierno a fin de afianzar la economía mixta intervencionista.