3 cosas a recordar en el Día de la Independencia

Es difícil decir qué conmemoran o celebran hoy en día la mayoría de los estadounidenses en el Día de la Independencia. Muchos parecen pensar en alguna vaga noción de “América”. Otros incluso llegan al chauvinismo haciendo equivaler el gobierno de EEUU con la misma nación de “libertad”.

Perdido entre todo esto se encuentra el hecho de que la Declaración de Independencia (el documento que se supone que recordamos hoy) es un documento que promueve la secesión, la rebelión y lo que los británicos de ese tiempo consideraban como traición.

Mises, sobre el nacionalismo, el derecho de autodeterminación y el problema de la inmigración

En la actual discusión acerca de la inmigración, se invoca frecuentemente a Ludwig von Mises por parte de libertarios como un fuerte defensor del libre comercio en el sentido amplio que se refiere al libre movimiento de bienes, capital y mano de obra. Incluso se ha proclamado a Mises por parte algunos libertarios con un defensor de las fronteras abiertas.

He aquí una manera sencilla de devolver algo de competencia de mercado a la atención sanitaria

Se reconoce ampliamente que la atención sanitaria en Estados Unidos es la más cara del mundo. Los gastos por cabeza son aproximamente el doble de los de cualquier otra gran economía. Algunos argumentarán que obtienes lo que pagas, pero la calidad de la atención en EEUU normalmente se califica como mediocre.

El próximo presidente de la Fed no dejará libres los tipos a largo plazo

Hace tanto tiempo que el mercado de tipos de interés a largo plazo estaba libre de la intervención de la Fed que el significado de la libertad se ha visto profundamente confuso. Muchos periodistas sugieren que el muy comentado programa multianual ideado por la Fed de Yellen-Fischer para reducir el balance de esta institución es de hecho equivalente a una vuelta al camino de la libertad para los tipos a largo plazo. No así exactamente.

Cómo luchar por la paz

[Extraído de The Austrian 3, nº 3 (2017): 4-6]

Al viajar por el país dando discursos en universidades, he advertido que muy pocos jóvenes quieren la guerra. De hecho, yo diría que el 90% de la gente con la que estoy en contacto se opone a nuevas guerras. Así que la pregunta es: Si tan poca gente parece querer la guerra, ¿por qué seguimos participando en tantas?

La respuesta se encuentra en cómo funciona la política en Washington y se encuentra en qué el tipo de gente quiere el poder político.

Movilidad y nobleza

[Este artículo apreció originalmente en el número de Primavera de 2017 de Claremont Review of Books]

Hace unos años, algunos hombres muy ricos me llevaron a comer un gran club de Nueva York. Me permitieron conocer su opinión sobre el rígido sistema británico de clases. Parecían no advertir que, en ese mismo momento, estaban siendo servidos por un frenesí de hombres obsequiosos, cuya humillación era ciertamente la misma que yo habría visto un cualquier otro lugar del mundo.

Cómo debemos nombrar a los ciclos económicos

Los economistas llevan mucho tiempo con juegos semánticos con respecto a los ciclos económicos. En particular, tratan de rebajar la importancia de las crisis y ocultar sus causas.

Para empezar, las burbujas y crisis económicas inicialmente se niegan y luego normalmente no se nombran hasta que han acabado y sectores concretos de la economía han revelado ser lo que Lionel Robbins llamaba “un racimo de errores empresariales”.

Cuatro razones por las que los grados universitarios se están convirtiendo en inútiles

A los estudiantes se les están acabando las razones para cursar educación superior. He aquí cuatro tendencias documentadas en artículos recientes:

Los graduados tienen poca o ninguna mejora en habilidades de pensamiento crítico

El Wall Street Journal informaba acerca de los preocupante resultados del examen College Learning Assessment Plus (CLA+), realizado en más de 200 universidades de todo EEUU.

Los contribuyentes de EEUU ya han gastado bastante en la Guerra de Afganistán

El exSEAL y fundador de Blackwater, Erik Prince, escribía recientemente un artículo para el Wall Street Journal pidiendo un Plan MacArthur para Afganistán que se basaría en dos pilares: un Virrey central que actuaría con completa autoridad para dirigir las actividades del desarrollo y un modelo privado de Compañía de las Indias Orientales para asegurar áreas claves para impulsar el crecimiento económico.