Lo esencial de von Mises

Un año después de la muerte de Ludwig von Mises, Murray Rothbard escribió el libro diseñado para inspirar a una nueva generación a asumir la causa misesiana en la teoría económica y la acción política. Su tarea era proporcionar una visión general de los escritos de Mises y su lugar en las ciencias sociales. El ensayo alcanzó una fama extraordinaria. Incluso podríamos decir que «Lo esencial de von Mises», distribuido en forma de mini-libro, fue más responsable de la inmortalización de Mises que cualquier otro ensayo jamás escrito.

En todo caso, ¿qué es una política monetaria óptima?

Desde las importantes contribuciones de los economistas neoclásicos Finn E. Kydland y Edward C. Prescott en las décadas de 1970 y 1980, la macroeconomía moderna busca normas óptimas para la política monetaria. De hecho, Milton Friedman había destacado anteriormente la importancia de una norma obligatoria para una política monetaria. Recomendaba una expansión constante pero moderada de las existencias de dinero a lo largo del tiempo, así como la abolición de la banca de reserva fraccionaria para mejorar el control del banco central sobre las existencias monetarias.

“Estímulo” público: La verdadera economía del goteo

En los medios de comunicación y entre los expertos es común el uso de la expresión economía del goteo. Aparentemente usado por primera vez en la década de 1930 por Will Rogers, la expresión se adoptó sobre todo como una descripción peyorativa de lo que se llama más apropiadamente economía del lado de la oferta, por parte de quienes se oponían a los recortes fiscales de 1981 de Ronald Reagan.

Ludwig von Mises

Ludwig von Mises fue el líder reconocido de la escuela austriaca de pensamiento económico, un prodigioso creador de t

La Marcha por la Ciencia ataca el libre pensamiento

La «ciencia», el método por el que entendemos el mundo y aplicamos conocimiento para mejorar la existencia humana, es la última víctima de la agenda progresista. El 22 de abril de 2017, varios millones de personas se unieron en manifestaciones de la Marcha por la Ciencia en todo Estados Unidos para «defender la ciencia». Pero indudablemente la ciencia no necesita tretas publicitarias en el mundo industrializado, en el que los beneficios de los avances científicos (automóviles, electricidad, teléfonos móviles e Internet) son tan ampliamente aceptados.