Por Robert P. Murphy. (Publicado el 22 de junio de 2010)
Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4507.
Al hablar de asuntos monetarios, la gente a menudo confunde dinero con riqueza. Aunque puede ser perfectamente correcto en lenguaje corriente, es importante ir a veces más allá de lo corriente para asegurarnos de que pensamos sobre esto de una forma adecuada.
En este artículo aprovecho una reciente entrevista en la National Public Radio para recordar la distinción básica entre dinero y riqueza.
“Marketplace”, en la NPR
En el programa del 25 de mayo de “Marketplace” en la NPR, el presentador Kai Ryssdal quería indagar sobre la increíble volatilidad del mercado, así que llamó a un peso pesado:
KAI RYSSDAL: Si había un día en que el Dow Industrial no debía subir a la apertura, era este. Wall Street siguió esta mañana la tendencia mundial. Los operadores abrieron con una bajada del 3% y necesitaron las siguientes 7½ horas para volver a la par. Llegaron ahí, o casi. Pero en las últimas semanas, los tres índices principales han perdido un 10% o más. Más de 1.000 puntos en el Dow Industrial. Es un montón de dinero que no está en acciones. Chris Low es el economista jefe de FTN Financial. Chris, encantado de hablar de nuevo contigo.
CHRIS LOW: Encantado de estar aquí.
RYSSDAL: ¿A dónde está yendo todo el dinero que abandona la bolsa? ¿Tiene que ir a algún lugar?
LOW: Sabes que sí. Y uno de los pocos lugares a los que vemos fluir el dinero es a las cuentas bancarias.
RYSSDAL: Así que la gente se está llevando el dinero de sus acciones y poniéndolo en cuentas bancarias que ofrecen, no sé, ¿un 1% o un 2% de interés?
Es verdad que hay algo de verdad en el análisis de Ryssdal y Low: seguramente mucha gente está alarmada ante la perspectiva de mantener demasiada riqueza en forma de acciones y las están vendiendo con el fin de depositar más dinero en activos relativamente más seguros, incluyendo los muy seguros depósitos bancarios.
Sin embargo, la premisa básica de la entrevista anterior (que un mercado bursátil a la baja significa que está saliendo dinero y que por tanto ese dinero debe estar yendo a algún otro lugar) es incorrecta. Implica que hay una cantidad fija de riqueza en activos financieros en la economía y que los propietarios simplemente distribuyen este total entre las diferentes clases.
Para explicar lo que está mal en este razonamiento, podemos idear un ejemplo sencillo.
Un modelo sencillo
Supongamos un modelo que consiste en tres personas: Alice, Bill y Charlie. Supongamos además que sólo hay dos forma de activos financieros en este modelo: tener dinero en cuentas corrientes en el banco o tener acciones de la Acme Corporation Inicialmente, nuestras tres personas tienen los siguientes activos:
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Activos financieros iniciales de la Comunidad
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Alice
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Bill
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Charlie
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10.000$ en cuenta
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5.000$ en cuenta
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5.000$ en cuenta
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500 acciones Acme @ 10$/acción
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500 acciones Acme @ 10$/acción
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Advirtamos que en esta configuración inicial, todos poseen 10.000$ en riqueza financiera. Alice tiene 10.000$ en su cuenta corriente, mientras que Bill y Charlie tienen su riqueza dividida por la mitad en cuenta y acciones de Acme. Advirtamos además que la cantidad total de riqueza financiera (en este momento) es de 30.000$, mientras que la cantidad total de dinero es de 20.000$.
Supongamos ahora que Bill cree que la actual administración esta llena de marxistas y cree que su rentabilidad caerá pronto en picado. Así que llama a su corredor y dice: “Quiero que mi dinero deje las acciones y vaya a mi cuenta corriente”.
El corredor diligentemente da la orden de liquidar todo el portfolio de Bill a cualquier precio. Esta enorme orden de venta (que, después de todo, está vendiendo la mitad de las acciones existentes de Acme) hace que baje el precio. Cuando llega a los 3$ por acción, Alice dice a su corredor que aproveche la oportunidad. Después de realizar la transacción, ésta es la configuración del modelo:
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Activos financieros finales de la Comunidad
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Alice
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Bill
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Charlie
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8.500$ en cuenta
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6.500$ en cuenta
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5.000$ en cuenta
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500 acciones Acme @ 3$/acción
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500 acciones Acme @ 3$/acción
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Podemos hacer varias observaciones acerca de la transformación de esta comunidad hipotética. Lo primero y más evidente es que la cantidad de dinero sigue siendo la misma: aunque Bill ha aumentado su balance de cuenta corriente en 1.500$, Alice lo ha reducido en la misma cantidad. Siempre que alguien vende acciones para obtener efectivo, debe haber alguien en el otro lado de la transacción que está perdiendo efectivo para adquirir más acciones.
Podemos también advertir que aunque la cantidad total de dinero en la comunidad se mantuvo constante (en 20.000$), la cantidad total de riqueza disminuyó, de 30.000$ a 23.000$. Esta pérdida de 7.000$ puede descomponerse en la pérdida de Bill de 3.500$ y la de Charlie de 3.500$, cada uno en su propio portfolio.
En concreto, cuando las acciones de Acme estaban valoradas a 10$ cada una, Bill y Charlie tenían cada un “el equivalente a 5.000$” en acciones. Pero cuando Bill se deshizo de todas sus acciones, esto hizo bajar el precio un 70%, golpeando así el valor del mercado de los portfolios de Bill y Charlie.
La “capitalización bursátil” en esta economía cayó de 10.000$ a 3.000$. (Recordemos que hay 1.000 acciones de Acme Corporation en la economía). Estos 7.000$ no “fueron” a ninguna parte y sin duda no fueron a cuentas corrientes. Podemos ver esto más claramente al fijarnos en la posición de Charlie: Chralie no hizo absolutamente nada con sus activos y aún así su riqueza personal cayó de 10.000$ a 6.500$. No es que Alice ni nadie más “se llevara el dinero de Charlie”, es simplemente que el precio de mercado de Acme cayó 7$ por acción.
Conclusión
Como ha demostrado nuestro sencillo ejemplo, dinero y riqueza son cosas distintas. En general, cuando los inversores reducen su demanda de activos arriesgados y huyen hacia activos seguros (como el efectivo), esto deprime el valor de mercado de los activos de riesgo. Sin embargo, la venta generalizada de acciones no puede por sí misma aumentar la cantidad total de dinero.
En el mundo real, las cosas se complican por el hecho de que nuestro sistema bancario usa reserva fraccionaria. En este caso, la gente puede influir realmente en la cantidad total de dinero, a partir de su asignación de la riqueza. En concreto, si la gente retira sus fondos de los bancos con el fin de tener dinero físico, los bancos deben contraer sus préstamos por los requerimientos de reserva legal. Si usamos un agregado monetario como el M1, que considera los saldos de cuentas corrientes como parte de la existencia de dinero, un aumento en la demanda de tener moneda física puede disminuir “la oferta monetaria”.
De forma similar, también hay complicaciones si consideramos que “dinero” es uno de los agregados más amplios, como M2 o M3, que incluyen depósitos cuentas de mercados monetarios. En este caso, si la gente transfiere su riqueza de una cuenta de mercado monetario a una cuenta corriente y a dinero físico, esto también puede afectar a “la oferta de dinero”.
A pesar de estas complicaciones, el modelo sencillo de este artículo es un buen punto de partida para aclarar nuestro pensamiento. Dinero y riqueza son cosas distintas y no deberíamos suponer que una caída en los índices bursátiles significa necesariamente que “ese dinero” se haya transferido a algún otro lugar.
Robert Murphy es investigador adjunto del Instituto Mises, donde enseñará “Principios de economía” en la Mises Academy este otoño. Gestiona el blog Free Advice y es autor de The Politically Incorrect Guide to Capitalism, Study Guide to Man, Economy, and State with Power and Market, Human Action Study Guide y The Politically Incorrect Guide to the Great Depression and the New Deal.