¿Puede una campaña crear trabajos reales?

Por Adam Stover. (Publicado el 21 de noviembre de 2011)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5804.

 

Fui recientemente a Starbucks a tomar un café y advertí un pequeño letrero y unas pulseras de “Crear empleos para EEUU” a la venta. Si quieres, puedes donar 5$, conseguir una pulsera y apoyar la Opportunity Finance Network, que es una institución financiera privada de desarrollo comunitario sin ánimo de lucro. La donación de 5$ ayudaría a los empresarios pobres a empezar o mantener un negocio en áreas normalmente marginadas con la idea de que esto ayudará a crear o mantener trabajos en pequeñas empresas. Esto parece bastante noble pero caracteriza erróneamente los que son los empleos y dónde se originan.

Un empleo es un contrato voluntario entre dos partes, un capitalista y un trabajador, para realizar un servicio por un salario acordado. Esto permite al capitalista o empresario asumir el riesgo de aportar el dinero para desarrollar y fabricar un producto mientras que el trabajador no asume ningún riesgo y se le paga independientemente del beneficio o pérdida. Un capitalista es un esclavo de la estructura de precios de la economía y éstos dictan si puede obtenerse un beneficio. El capitalista especula sobre si su producto generará un beneficio en el mercado libre satisfaciendo los deseos de l consumidor.

Extrapolando la idea capitalista a Starbucks, si no quiero comprar café de Starbucks puedo hacérmelo yo mismo o ir a otro lugar. Si Starbucks no puede producir y vender su café y productos al precio rentable que prevalece en el mercado o por debajo de éste, perderá dinero y cerrará el negocio. Sin embargo, si tiene éxito (como es evidentemente el caso), se verá premiado por su inteligencia y riesgo y su negocio crecerá y prosperará en consecuencia (como es el caso). El mecanismo de retroalimentación permite a quienes realicen las mejores decisiones empresariales basadas en lo precios del mercado continuar tomando estas decisiones: cada unidad de beneficio obtenida representa otro cliente satisfecho, alguien que ha mejorado. Los capitalistas sin éxito dejan los negocios y no son capaces de tomar más decisiones empresariales. Como sociedad, éste es el tipo de proceso que nos debería gustar ver: deleguemos naturalmente la especulación y la previsión a quienes están mejor dotados para ellas y todos estaremos mejor por ello.

Sin embargo, esto no es lo que trata de hacer “Crear empleos para EEUU”. Aunque bienintencionado, el celo de Starbucks está mal dirigido. El empresa de microfinanzas con la que se han asociado utiliza donaciones en lugar de ventas reales para obtener dinero. Uno de los requisitos clave para un trabajo “sostenible” es un negocio rentable. El beneficio no puede calcularse sin una escala de valores, que mide un bien o servicio frente a alguna cantidad de dinero: las donaciones no proporcionan esto. Las donaciones representan dinero sin el valor del beneficio y la necesidad del consumidor, siendo ambos vitales para la sostenibilidad de un trabajo o negocio. Cuando cesen las donaciones, lo mismo pasará con el trabajo o negocio.

Además, según dice el sitio web de Opportunity Finance Network, ésta invierte en negocios que son “rentables, pero no buscan la máxima rentabilidad. Ponen por delante a la comunidad, no al accionista”. Lo que está implícito en esta declaración es que obtener un beneficio daña a alguien, lo que es patentemente falso. Es exacatamente lo que, como sociedad no deseamos. Queremos que la gente recorte despiadadamente los costes, para que nos dé más por menos y nos proporcione mejores bienes y servicios. Es irónico que Starbucks, un negocio extremadamente exitoso que maximiza sus beneficios (y ha creado así miles de empleos) esté apoyando una idea que no apoye el capitalismo y la creación real de empleo.

En una sociedad voluntaria, ambas partes se benefician de cualquier intercambio y éste no se hubiera producido desde el principio. Solo queremos que operen los negocios más rentables, porque nos beneficiaremos más con los bienes mejores y más baratos. Los beneficios son una señal de que estás haciendo algo bien, no algo mal. Aunque no dudo de que haya de haber oportunidades de inversión sirviendo a los pobres en áreas mal atendidas, donar dinero para crear empleos no será ni de lejos tan efectivo o sostenible como una capitalista o especulador con conocimientos que cree inteligente y racionalmente negocios y organizaciones. Solo entonces el tipo de crecimiento sostenible que realmente crea empleo se producirá en áreas pobres en todo el país.

 

 

Adam Stover vive en Baltimore, Maryland, y es doctorando en ciencia e ingeniería de los materiales en la Universidad Johns Hopkins.

Published Tue, Nov 22 2011 7:00 PM by euribe
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