Por Ninos P. Malek. (Publicado el 24 de agosto de 2006)
Traducido del inglés. El artículo
original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/2282.
La mayoría de la gente cree que los
estereotipos son erróneos e injustos.
¿Por qué debería una persona verse
afectada por las acciones o cualidades del resto de su demografía? Por
supuesto, la gente son individuos con
sus propios valores morales (o su falta de ellos), inteligencia y talento. El
estereotipo es, sin embargo, un método que la gente usa, consciente o
inconscientemente, como una forma eficiente de economizar en costes de
información.
Por ejemplo, si alguien te ofrece 1
millón de dólares por resolver un problema matemático complejo y, además,
pudieras elegir a alguien en una universidad para ayudarte, dudo que eligieras
una chica de la hermandad de chicas como Paris Hilton o de chicos que vistan de
Abercrombie and Fitch. Pensemos ahora en el joven que lleva gafas y un
protector de bolsillos en su camisa de manga corta: ¿no pensarías que es una
apuesta mejor?
Si fueras entrenador y fútbol y
tuvieras que contratar a un futbolista para tu equipo y la única información es
que el jugador A es de Brasil y el B es de Estados Unidos, ¿quién elegirías?
Finalmente, supón que vas por la
calle y solo tienes dos alternativas: ir por el lado izquierdo o por el lado
derecho. Antes de elegir, te das cuenta de que en el lado izquierdo hay diez
hombres tatuados, musculosos con las cabezas rapadas andando y hablando entre
sí, mientras que en la derecha ver a un hombre “normal” que lleva camisa y
corbata y lleva biblias en la mano. ¿Qué harías ahora?
Si eliges al estudiante “empollón”
con el protector de bolsillos en el primer caso, al futbolista brasileño en el
segundo y el lado derecho de la calle en el tercero, ¿estás siendo inmoral o
“prejuzgando”? De hecho, ¿qué significa realmente la palabra “prejuicio”? Una
de las definiciones que normalmente se olvida es “una idea o preferencia
preconcebida”. En otras palabras, el prejuicio sencillamente significa
pre-juicio.
Por supuesto, puedes equivocarte en
tu juicio y tus posteriores juicios se verán afectados por el éxito o fracaso
de tus previsiones, pero la alternativa es utilizar un criterio completamente
al azar sobre el que hacer pre-juicios, lo que es muy tonto y probablemente
imposible.
En su artículo “Non Politically
Correct Thinking”, mi antiguo profesor y economista, el Dr. Walter Williams
argumentaba
que yendo a la raíz latina de la
palabra, pre-juzgar sencillamente significa: tomar decisiones basándose en
información incompleta. He aquí un ejemplo. Supongamos que te vas de la oficina
y ves un tigre adulto al otro lado de la puerta. La mayoría de la gente
decidiría abandonar la zona a toda velocidad. La predicción no es en absoluto
interesante, pero le pregunta es por qué. ¿Tu decisión de correr se basa en
alguna información detallada acerca de ese tigre en concreto o se basa en las
costumbres de los tigres y en cómo has visto que se comportan otros tigres?
Probablemente sea esto último. Simplemente prejuzgas al tigre, lo estereotipas.
Si no prejuzgaras ni estereotiparas a ese tigre, tratarías de obtener más
información, como darle palmaditas en la cabeza o hacerle otras cosas amistosas
para determinar si es peligroso. La mayoría de la gente calcularía rápidamente
que el coste probable de una unidad adicional de información acerca del tigre
excede a cualquier beneficio y no se preocuparía por buscar información
adicional. En otras palabras, todo lo que necesitan saber es que es un tigre.
Adquirir información es costoso.
Además, suponemos que la gente racional economiza. Como seres que quieren
obtener el máximo por su dinero, la gente aplicará este comportamiento racional
también a la información. Suponiendo que soy esa persona que, cuando ve a un
tigre que corre hacia él, se asusta y tratar de correr para ponerse a salvo,
¿estoy siendo injusto o prejuzgando? Si escucho que ha habido un asesinato en
mi barrio, ¿estoy prejuzgando si empiezo a mirar por el barrio en busca de un hombre con aspecto de sospechoso en
lugar de una mujer?
Por supuesto, este tema tiene
implicaciones al referirse a la política social. Tras el 11-S, los agentes de
la TSA en los aeropuertos, para demostrar que son imparciales, escogerán a
señoras mayores y niños pequeños para asegurarse de que no llevan objetos
peligrosos que puedan usarse en terrorismo.
Recuerdo que en un viaje, un agente
de la TSA echó a un lado a una joven rubia para un cacheo adicional en lugar de
cachear a los hombres adultos que iban en ese vuelo. ¿me hizo sentir más seguro
saber que la política y no la seguridad era lo más importante en la mente de
los agentes? No particularmente.
Ofrecer seguridad requiere el uso
de medios escasos. En un mundo de conocimiento imperfecto, economizar en
información es una herramienta que no debería tener que defenderse.
En otra área importante, las
políticas intervencionistas del gobierno en el mercado laboral puede realizar
el mal tipo de discriminación que normalmente pensamos como más habitual. Por ejemplo, los países de la Unión Europea
tienen leyes muy estrictas para el despido comparados con Estados Unidos. A
causa de esto, es más caro para un empresa contratar a alguien.
Ahora, si soy un empresario y sé
que estoy unido a un trabajador una vez que le contrate, ¿no creen que estaré
más probablemente dispuesto a economizar información (es decir, a discriminar)
antes de contratarlo? Por el contrario, en un mercado libre, es más probable
que tome un riesgo con alguien y le dé una oportunidad (sin seguir mis
“prejuicios” iniciales), porque si sé que acaba siendo una mala selección,
puedo despedirle fácilmente. Quienes defienden “leyes laborales justas” harían
mejor en tener cuidado con lo que piden.
La economía afecta a nuestra vida
diaria. La economía puede verse como el estudio de los actores humanos
individuales tomando decisiones. Por supuesto, la gente no debería ser ruda con
otros basándose en aspecto, raza o género. También sabemos que hay un montón de
personas ignorantes y miserables que suponen cosas respecto de otros que no tienen ninguna justificación. Pero en
la economía de mercado, también pagan un precio por estar equivocados.
Recordemos que vivimos en un mundo
de escasez, que la economización de la información puede ser eficiente y que a
veces la razón de la existencia de estereotipos es, bueno, que son verdad.
Por cierto, soy mitad hispano y
mitad de Oriente Medio. No soy el WASP “estereotipado”, pero estoy seguro de
que usted no pensaba esto mientras leía mi artículo ¿verdad?
Ninos Malek enseña economía en
la Universidad Estatal de San José, el De Anza College, y la Valley Christian
High School. Vea su sitio web