Por Clifford F. Thies. (Publicado
el 31 de octubre de 2011)
Traducido del inglés. El artículo
original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5769.
Como no hay límite en la credulidad
de los liberales de izquierdas, ahora tenemos esto: dentro de unos pocos años después
de la llegada a América de Cristóbal Colón, pasó todo lo siguiente:
- Una
epidemia mató a 90 millones de indígenas de Estados Unidos,
- lo que a
su vez llevó a la reforestación de Norteamérica,
- lo que a
su vez absorbió una gran cantidad de CO2 de la atmósfera,
- lo que a
su vez inició la Pequeña
Edad de Hielo.
Sí, fue
culpa de Colón.
La idea de que hubiera tanta gente
viviendo en Norteamérica en el momento de la llegada de Colón como en el
momento del paso del siglo XIX al XX es sencillamente ridícula.
En 1990, había varias ciudades con
poblaciones superiores al millón de habitantes y docenas con poblaciones
superiores a 100.000.
Para alimentar a los que se
alojaban en esos lugares y para otros fines, carreteras y vías férreas cruzaban
todo el país. Coordinar las actividades económicas de tan vasta población
requería instituciones de comercio y finanzas, además de esta infraestructura
física.
Aún así, no evidencia arqueológica
de ninguna ciudad de más de 100.000 habitantes en los pueblos indígenas de este
país ni nada similar a una red de carreteras, aunque, sí, hay evidencia
arqueológica de algunos grandes pueblos dispersos y algunas vías.
Tampoco hay ninguna tradición de
instituciones, como mercados y bancos, necesarios para una gran economía, ni
ninguna tradición de una extinción masiva.
Además, los vikingos estuvieron en
contacto con los pueblos indígenas de este país mucho antes de Cristóbal Colón
y probablemente también irlandeses y españoles, así que las temibles
enfermedades que soportaron los europeos en la Edad Media ya habían tenido la
oportunidad de cruzar el Atlántico.
Incluso entre los europeos, la
peste bubónica se cree que “solo” eliminó a un tercio de la población, antes de
que los supervivientes desarrollaran una resistencia a la enfermedad, no cerca
de un 90% de mortandad.
La creencia de que Norteamérica
sufrió una extinción masiva es sencillamente un multiculturalismo políticamente
correcto. Y ahora se ha injertado en la creencia de un calentamiento global antropogénico
(CGA).
Por supuesto, la ironía de la
ridícula idea de que Colón causara la Pequeña Edad de Hielo es que, hasta que
se hizo completamente imposible para todos negar la variación natural y
continuar insistiendo en la teoría
del palo de hockey del cambio climático (que la temperatura global había
sido constante durante más de mil años, pero con el inicio de la Revolución Industrial,
ha estado subiendo constantemente), los CGAdores estaban afirmando que no hubo Pequeña
Edad de Hielo, que la caída en la temperatura que registraron los europeos en
ese tiempo era meramente un fenómeno local.
El palo de hockey, como sabemos
ahora, lo crearon supuestos científicos que amañaron las cifras. Oh, no es que
fuera un violación de la ética, dijeron en la facultad de la Penn State
University, ya que amañar las cifras debe ser algo correcto entre
izquierdistas.
Pero mucho antes de que
descubriéramos cómo se creó el palo de hockey, descubrimos de docenas de otras
fuentes de datos de temperatura que las temperaturas en todo el mundo
estuvieron fluctuando durante los mil años anteriores a la Revolución Industrial).
Así que aunque nunca hubiésemos descubierto exactamente cómo se creó el palo de
hockey, sabríamos que había algo equivocado en éste.
La forma en que los llamados
científicos descubrieron que Cristóbal Colón causó la Pequeña Edad de Hielo es
ésta: descubrieron restos de carbón que sugerían que ciertos pueblos indígenas
creaban tierras de labranza quemando árboles. Bueno, ¿y?
Luego (suponiendo que 90 millones
de personas subsistieron en granjas creadas así y que esa gente muriera por la
epidemia de Colón), se reforestó un área del tamaño de California. Esto habría
rebajado la temperatura global varios grados y generado la Pequeña Edad de
Hielo.
Así que la prueba de que Colón empezó la Pequeña
Edad de Hielo se basa en la creencia en la epidemia de Colón que eliminó a 90
millones de personas, unida a la creencia de que 90 millones de personas vivían
el pequeñas granjas autosuficientes creadas quemando árboles, trabajando con
herramientas de la edad de piedra, sin la ayuda de animales de carga como los
caballos y sin coordinación con otros, lo que requeriría carreteras, lenguaje escrito,
mercados y banca.
¿Cómo son de ignorantes en economía
estos climatólogos?
Entre los problemas de la nueva
teoría de que Cristóbal Colón empezó la Pequeña Edad de Hielo está que,
considerando todos los datos que no han sido ocultados por los no cooperadores
supuestos científicos, la tendencia al enfriamiento de la que la Pequeña Edad
de Hielo fue el nadir, empezó cientos de años antes de la llegada de Colón a
América y el final del periodo cálido romano. Pero, quién sabe, tal vez los CGAdores
descubran que la reforestación de Europa después de que Roma fuera saqueada por
los godos fue lo que causó la tendencia al enfriamiento que culminó en la Pequeña
Edad de Hielo.
Por otro lado, tal vez deberíamos
aceptar sencillamente la idea de que Colón causó la Pequeña Edad de Hielo. Así
podríamos construir unas pocas plantas nucleares para desalinizar agua y
enviarla al interior de Texas e irrigar un territorio desértico del tamaño de
California. De esta forma, podríamos sencillamente acabar con nuestro continuo
uso de combustibles fósiles, absorbiendo el CO2 de la atmósfera en
lugar de tratar de echar más CO2 en ésta.
Clifford F. Thies es el titular de
la Cátedra Eldon R. Lindsay de Libre Empresa en la Universidad de Shenandoah en
Winchester, Virginia.