Por Frederic Bastiat. (Publicado el 18 de mayo de 2011)
Traducido de la versión en inglés. El artículo original en inglés se encuentra aquí http://mises.org/daily/5201.
[Este artículo se publicó por primera vez en la primera serie de Sofismas económicos (1845).El Instituto Mises lo ha reeditado en The Bastiat Collection (2007)]
He dicho que cuando, por desgracia, uno atiende el interés del productor (y no el del consumidor) es imposible evitar ir contra el interés general, porque las reclamaciones del productor como tal son solo de trabajos, deseos y obstáculos.
Encuentro un ejemplo notable de esto en un periódico de Budeos.
Mr. Simiot propone esta pregunta:
¿Debería el propuesto ferrocarril de París a Madrid realizar una parada en Burdeos?
Responde afirmativamente a la pregunta y da varias razones, no me voy a detener a examinar, salvo ésta:
El ferrocarril de París a Bayona debería tener una parada en Burdeos, pues si los bienes y pasajeros se ven obligados a parar en ese pueblo, aumentarán los beneficios para barqueros, porteadores, comisionistas, hoteleros, etc.
Aquí tenemos claramente el interés del trabajo puesto por delante del interés de los consumidores.
Pero si Burdeos tiene un derecho a beneficiarse por una interrupción en la línea de ferrocarril y dicho interés es coherente con el interés público, entonces Angulema, Poitiers, Tours, Orleáns, no más (todos los lugares intermedios: Ruffec, Chatellerault, etc.) deberían asimismo reclamar interrupciones por ser del interés general y, por supuesto, del interés de la industria nacional. Pues cuando más se multipliquen estas paradas en la línea, mayor será el aumento de consignaciones, comisiones, envíos, etc. a lo largo de toda la línea de ferrocarril.
De esta forma, todos conseguiríamos tener una línea de ferrocarril compuesta de interrupciones sucesivas y que podría llamarse un Ferrocarril Negativo.
Que los proteccionistas digan lo que quieran, no es menos cierto que el principio de restricción es el mismísimo que el principio de las interrupciones: el sacrificio de los intereses de los consumidores por el del productor, en otras palabras, el sacrificio del fin a los medios.
Frédéric Bastiat fue el gran proto-austrolibertario francés cuyas polémicas y análisis trataron acerca de todos los clichés estatistas. Su intención principal como escritor fue llegar a la gente de la forma más práctica con el mensaje de la urgencia moral y material de la libertad.
Este artículo se publicó por primera vez en la primera serie de Sofismas económicos (1845).El Instituto Mises lo ha reeditado en The Bastiat Collection (2007).