Rango: Una aventura espiritual libertaria

Por Daniel Krawisz. (Publicado el 1 de abril de 2011)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí http://mises.org/daily/5134.

 

Vi Rango para disfrutar de las travesuras combinadas de Johnny Depp y otros animales de dibujos animados y en eso no me decepcionó; sin embargo no fue en absoluto el aspecto más memorable de la experiencia. Rango me llevó a lugares completamente inesperados. No es simplemente una película de dibujos acerca de un lagarto, sino un viaje dentro del alma y retrata las pruebas de individuación obsesionada por el constante fantasma de la muerte. Entremezclados con este tema básico hay fuertes matices libertarios de la relación del individuo con la sociedad y estableciendo una conexión entre la redención y la búsqueda de la riqueza.

Rango es intensamente metafórica. Está llena de alusiones a otras películas y e historias. Desde el principio, el torrente de alusiones te lleva a un estado mental asociativo, un estado receptivo a los símbolos. Rango tiene lugar en un mundo del Viejo Oeste con personajes animales, pero a mí todo esto me parece una fachada: la película es un sueño y la acción real tiene lugar en la mente del invisible soñador. La trama sigue el proceso de la vida a través de la gestación, nacimiento, infancia, juventud y madurez, describiendo a lo largo de la misma la gradual creación del yo.

Lo puedo recomendar esta película lo bastante. De todas mis visitas al cine, no puedo recordar ninguna como ésta. Antes de continuar, le ruego al lector que vea la película: esta crítica desvela parte de la trama.

Saliendo de la inconsciencia

La película empieza con el eterno, onírico y precoz balbuceo de una mente en crecimiento, sin formar, despertando de un sueño o de la inconciencia a la existencia. Ese balbuceo resulta ser el ejercicio de calentamiento de un camaleón antes de actuar. El camaleón está en un mundo extraño: estéril, cerrado, artificial, solitario. Su única compañía son algunos juguetes rotos de plástico, a los que habla como si fueran actores.

Al principio parece feliz y completamente inconciente de las limitaciones de su existencia, pero en un flash de la realización, concluye que su personaje está mal definido, proyectando así sus propias deficiencias en el personaje que está interpretando. Sugiere que su personaje debe encontrar conflicto para crecer y así pronostica inconscientemente su propio futuro: porque, un instante después, el coche en que viaja su terrario tropieza en un bache, lanzando al infeliz camaleón a una carretera con mucho tráfico en medio del desierto.

Después de este doloroso nacimiento, el camaleón se ve inmediata e incansablemente acosado por imágenes de la muerte. Empieza con un armadillo aplastado, la fuente del bache anterior, quien antes de morir cuenta al camaleón sus muchos intentos de cruzar la carretera hacia el oeste. Aún así, un momento más tarde, el armadillo aparece inexplicablemente ileso. No puede explicar por qué quiere cruzar, pero dice que el camaleón algún día lo entenderá. “Es una metáfora”, dice. Así vemos que el armadillo es realmente un espíritu que trata de cruzar a otro mundo.

La muerte persigue a nuestro héroe desde este momento bajo varios disfraces: un ataque de un halcón, una lagartija que sufre ataques de amnesia, una repulsiva araña funeraria, invocaciones de zombis  y valkirias. La muerte asoma una y otra vez, acercándose sigilosamente a los largo de la película hasta encarnarse completamente más tarde… ¡pero no voy a decir más acerca del personaje y les dejaré que lo descubran ustedes!

El camaleón acaba llegando a un pueblo llamado Dirt. Aún inseguro de quién es, imita a todos los que tiene alrededor, como un bebé en sus primeros pasos. Al principio, la gente del pueblo no le hace mucho caso, pero cuando le preguntan quién es, se resiste a contestar- Se da cuenta de que podría ser cualquiera e inventa una identidad: Rango, el pistolero del oeste. Es significativo que Rango declare ser del oeste. Como esta dirección ya ha sido identificada con el cielo, Rango está esencialmente afirmando ser un enviado del cielo. La artimaña funciona y todos quedan impresionados.

Problemas económicos

La llegada de Rango a Dirt precede casi inmediatamente a un pánico económico. El banco está casi vacío, la haber sido incapaz de cobrar sus créditos y una vez que aparecen los rumores, la gente del pueblo acude al banco a llevarse lo que pueda. ¡Una cosa maravillosa de Rango es que en realidad usan agua como dinero! La caja del banco es realmente un aparato de aire acondicionado de oficina, ¡es dinero en un producto real!

No se muestra al banquero como aliado con el gobierno (aparentemente el estatismo no ha llegado aún a esa etapa) pero el alcalde está dispuesto a aprovecharse de la crisis. Le parece que Rango es un farsante y quiere hacer uso de su eficaz teatralidad. Por tanto nombra a Rango sheriff y le dice que dé a la gente algo que admirar. “La gente necesita esperanza”, dice el alcalde. Añade una nueva pieza a la identidad de Rango: la de redentor. En su empleo, Rango va a aplacar a la gente, a mantenerla leal al alcalde, a cooperar y a no hacer preguntas.

A medida que progresa la trama, Rango se da cuenta de que Dirt no se está quedando sin agua, sino que el alcalde ha estado controlando subrepticiamente su oferta. El alcalde ha producido una sequía artificial, siendo su objetivo final obtener todas las tierras cuando sus propietarios huyan y dejar luego que el agua vuelva a fluir una vez que se apropie de todas. Desea controlar toda el agua, que sabe que es lo mismo que el dinero, y Rango es el engaño que usa para mantener su legitimidad.

Rango presenta una visión extraordinariamente borrosa del estado y establece una conexión coherente entre su destrucción de la economía y su corrupción del espíritu humano. El alcalde no se limita a empobrecer a la gente de Dirt: degrada sus almas. Cuando el habitante del pueblo hace cola para recoger el hilo de agua que sigue fluyendo hacia Dirt, entra en trance y baila ante él como si fuera una ceremonia religiosa. El alcalde no solo quiere apropiarse del terreno, sino destruir toda la cultura del pueblo. Las formas independientes y confiadas del habitante del pueblo las considera algo del pasado, así que en lugar de eliminarlas directamente de Dirt, hace todo lo que puede para hacerles dóciles, amaestrados y dependientes.

Por llevar la conexión un paso más allá, ¿qué descubre Rango en su peor momento, completamente solo, expulsado del pueblo, después de cruzar en trance la carretera? La ciudad de Las Vegas. ¿Quién sino un libertario habría realizado una conexión entre el cielo y la vulgar, hedonista y espectacular Las Vegas? Cruzando la carretera y tras unas colinas, Rango encuentra campos golfos irrigados, brillantes rascacielos, luces deslumbrantes… y la válvula secreta que utilizaba el alcalde para cortar el suministro de agua de Dirt.

Al cortar a Dirt el suministro de agua, cortaba su conexión con Las Vegas. El agua, que es solo un magro residuo de Las Vegas en la fuente de vida y la base de la actividad económica en Dirt.

Conclusión

Rango dibuja una conexión entre la individuación, el proceso de descubrimiento de uno mismo, y la búsqueda de iluminación espiritual en la búsqueda de la riqueza terrenal. Rango es un hombre hecho a sí mismo en todos los sentidos. Al final, no es la capacidad de Rango como sheriff la que salva el pueblo, sino más bien su ingenio para encontrar riqueza en forma de la preciosa agua que falta en Dirt. Al principio de la película es un falso redentor, una marioneta del alcalde para ayudarle a atraer a lo lugareños a su trampa, pero la dedicación del camaleón a su personaje, a su propia identidad creada, le permite convertirse en un verdadero redentor. No deja de buscar la verdad: el verdadero Rango nunca se rendiría. Rechaza seguir siendo leal al corrupto alcalde pero arremete contra sí mismo, salvando finalmente al pueblo a través de la acción emprendedora.

El camaleón del principio de la película se convierte en Rango el héroe y deja atrás su falta de identidad y, una vez completado este proceso, el falso redentor se convierte en verdadero.

Una vez que se restaura el agua, un residuo del cielo, se redimen la miseria y el temor de la gente. El pueblo puede prosperar de nuevo.

El final de Rango es conmovedor. Aunque el pueblo se haya salvado, la muerte no ha sido derrotada, sino aplacada. Sigue habiendo recuerdos de la muerte al final de la película. Esto sirve para recordar al espectador que aunque Rango sobrevivió lo suficiente como para descubrir su identidad, muchos no lo consiguen y que la búsqueda de la autocreación es urgente y peligrosa.

 

 

Daniel Krawisz es estudiante de física en la Universidad de Texas, en Austin. Escribe en el blog libertarianlonghorns.com.

Published Mon, Apr 4 2011 7:13 PM by euribe
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