La teoría progresiva de la historia

Por Murray N. Rothbard. (Publicado el 14 de septiembre de 2010)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4708.

[Extraído de una transcripción editada de “Ideology and Theories of History”, la primera en una serie de seis lecciones sobre la historia del pensamiento económico realizada en 1986]

La teoría whig de la historia empezó entre principios y mediados del siglo XIX y ha predominado: sigue con nosotros. Sigue siendo dominante, a pesar de las críticas en las décadas de 1930 y 1940.

Básicamente, lo que dice la teoría whig de la historia es que la historia es una marcha inevitable hacia la luz. En otras palabras, paso a paso, el mundo siempre progresa y este progreso es inevitable.

Bueno, los propios whigs eran algo encantador. Eran liberales clásicos moderados. Y cuando acuñaron la teoría en las décadas de 1830, 1840 y 1850, había cierta justificación para ello: de hecho, si miraban al pasado, las cosas parecían ir cada vez mejor. Había un aumento en la libertad, un aumento en la civilización y en el nivel de vida y la ciencia y el conocimiento y así sucesivamente.

Y así, por desgracia, hicieron de esta conclusión impresionista una doctrina, diciendo: “Es inevitable”. Si estamos en 1870, estaremos en todo mejor que en 1860, etc.

Esto tiene la importante implicación de que todo lo que existía en cualquier etapa del juego estaba bien, era lo mejor posible en ese momento. Y por tanto todo lo que existe ahora está bien, o al menos es lo mejor posible para esta época.

Esto es esencialmente determinista, esta creencia en la inevitabilidad y asimismo pone el sello de la aprobación en todo lo pasado y lo presente, porque dice cosas como: Bueno, por supuesto, ahora la esclavitud es mala desde nuestra perspectiva, pero en los tiempos antiguos era buena porque era mejor que cualquier cosa que fuese la preesclavitud.

Por supuesto, tienen un problema con la Edad Media, en la que todos admiten que las cosas fueron a peor, desde aproximadamente el siglo V al X, después de la caída de imperio romano. Pero dicen: Bueno, fue un pequeño fallo en las marcha adelante y arriba del progreso.

Viéndola desde la perspectiva de 1986, la idea de que todo mejora siempre es evidentemente mucho más incierta. El siglo XX es en muchas formas el siglo del genocidio. Pero la teoría whig de la historia sigue floreciente y se ha hecho más inflexible, por decirlo así, más cerrada.

Y centrándonos en la economía, vemos por desgracia esto entre lo que podríamos llamar la teoría friedmanita o buchananita de la historia, que es explícitamente whig hasta la médula. La idea es que todo lo que ha existido es bueno que haya existido, porque realizó una importante función. Por ejemplo, en la famosa visión de Parsons de la sociología, todo tenía una función, todo encaja.

Bueno, supongo que podemos ver las cosas como si tuvieran una función. Supongo que el amo del esclavo tenía cierta función. Pero lo que importa es ¿era una buena función?

Esto no se ha preguntado nunca, como verán, porque se supone que lo que existiera, debería haber existido. Realmente no se menciona a la ética, pero se deriva implícitamente del hecho de que existiera una práctica concreta y que existiera durante cierto periodo de tiempo. Es una especie de teoría ética de la existencia. Como duro un tiempo, debe haber estado bien.

El hecho de que el asesinato haya existido desde el inicio de la humanidad (y el robo, la esclavitud, etc.) por supuesto, no lo hace bueno: ni siquiera lo hace funcional.

O podemos verlo de esta forma: ¿Funcional desde qué punto de vista? ¿Desde el punto de vista del que roba o del robado?

En cualquier caso, esta teoría whig de la historia impregna en particular la historia económica. El peor ejemplo que conozco es un libro de Ekelund y Tollison, famosos partidarios de la elección pública, buchananitas. El libro se llama Mercantilism as a Rent-Seeking Society.

Ahora bien, ellos no pretenden hacer ningún análisis histórico en absoluto y son francos en esto. Toman el gran libro sobre mercantilismo de Eli Heckscher y simplemente hacen una exégesis de éste. Heckscher era magnífico. Escribió su libro hace unos 80 años y ha habido algunos avances desde entonces, pero no tenemos que ocuparnos ahora de esto.

Lo que me interesa ahora es el método de analizarlo de Ekelund y Tollison. Dicen que el mercantilismo es esencialmente un fundamento para buscar privilegios de monopolio por parte de mercaderes y burócratas, etc.

Estoy de acuerdo, excepto por el hecho de que usen el término “rent-seeking” [búsqueda de rentas] con lo que soy extremadamente crítico. Es algo sobre lo que espero volver luego, pero esto deriva de la teoría ricardiana de la “renta”, que todavía existe, todavía impregna, todavía es desgraciadamente dominante, basada en la idea de que la renta es un diferencial que pueden eliminarse fácilmente vía impuestos: es una plusvalía improductiva, por decirlo así y por tanto puede gravarse. Es como decir que si Dustin Hoffman gana 1 millón de dólares anuales y Joe Zilch, otro actor, gana 10.000, el diferencial (los 990.000$ de Hoffman) pueden gravarse sin disminuir su productividad o nuestro disfrute.

Pero lo importante es que Ekelund y Tollison evidentemente interpretan la historia de acuerdo con la teoría de Buchanan (y tal vez de Stigler) que ahora cree, a pesar de ser un historiador del pensamiento económico, que la teoría económica no ha tenido influencia alguna en los acontecimientos. Repito: ninguna en absoluto.

Es una interpretación conductista: las ideas no tienen influencia en la historia en absoluto, no hay nada más que puro interés económico.

La interpretación de mercantilismo funciona bien con esta aproximación. Pero después Ekelund y Tollison tienen una pregunta: ¿Por qué desapareció el mercantilismo? ¿Por qué apareció el libre comercio? Si todos buscaban un privilegio monopolístico y aceptamos lo que dice normalmente la elección pública acerca de cómo los consumidores nunca tienen interés y los buscadores de privilegios siempre están interesados, ¿por qué se libraron del mercantilismo? ¿No estaba cerrado para siempre, igual que Stigler afirma hoy que el estatismo está cerrado para siempre?

La explicación evidente, para cualquiera que piense que las ideas son importantes, es el movimiento de libre mercado: un movimiento masivo, compuesto de mercaderes, clases bajas, intelectuales, etc. El movimiento de libre comercio arrasó. Fue un poderoso movimiento ideológico que eliminó esa red de privilegios.

Pero Ekelund y Tollison no pueden decir eso, porque piensan que la ideología no importa. Así que dicen que lo basan todo en ¡los costes de transacción!

Por supuesto, ésta es la vía de escape de todos los buchananitas o los partidarios de la elección pública a lo largo de la historia. Costes de transacción. Es como el talismán mágico. Todo lo que hay en la historia: ¡costes de transacción! Como si el objetivo de todos en la vida fuera minimizar los costes de transacción. Es el principal valor que todos tenemos en nuestro interior.

En todo caso, su idea de por qué el libre comercio y el laissez faire tuvieron éxito y reemplazaron al mercantilismo es que (escuchen esto) como el rey fue reemplazado por el Parlamente, se hizo muy caro cabildear en el Parlamento. Ahí estaban todos esos privilegiados tratando de cabildear en el Parlamento.

El rey es sólo una persona, le cabildearé, es fácil, los costes de transacción son bajos. Cabildear a 500 personas en el Parlamente es demasiado caro y por tanto dejaron de cabildear y cayeron en el libre comercio como un faute de mieux, por decirlo así.

No he conocido ninguna explicación más tonta de ningún acontecimiento histórico. Es lo máximo.

En primer lugar, no hay evidencia de que haya menores costes de transacción. Parecen asumir que hay un rey y es muy sencillo llegar a él. Pero existe toda una corte. Incluso si tenemos un rey absoluto, tiene muchos duques y condes y doncellas y todos los demás buscando más poder. Es probablemente igual de caro, tiene iguales costes de transacción, cabildear al rey que al Parlamento.

Y Ekelund y Tollison evidentemente no presentan ninguna evidencia de que sea más barato.

Pero por supuesto, todo esto es un error: la realidad es ideológica, lo que hace abandonar los privilegios especiales en la historia es la ideología, a pesar del hecho de que esta gente de la elección pública afirma que la explicación ideológica es irracional porque no nos dedicamos a ella las 24 horas del día: es sólo ideología.

Y aún así, algunos están dedicados a la ideología, como ahora bien sabemos con el Ayatolá Jomeini. Evidentemente, el movimiento de Jomeini no se basó en el análisis del coste-beneficio y el interés económico. Se basó en una ideología apasionada y muy sentida que dejaba de lado todos los intereses particulares. (No es que esté a favor de los resultados del movimiento de Jomeini, sólo estoy diciendo que la ideología es extremadamente importante en la historia).

Aquí es donde pienso que, por supuesto, Hayek es muy superior. Pienso que una de las mejoras cosas que escribió Hayek fue “Intellectuals and Socialism”, que recomiendo a todos los presentes. Así es como las ideas influyen en la historia: empiezan con los teóricos e impregnan hasta lo que Hayek llama “vendedores de ideas de segunda mano”, que creo que es un buen término (periodistas y activistas) que luego empiezan a impregnar a la opinión pública en general.

Si lo ponemos en términos de coste-beneficio, podemos decir que la ideología se convierte así en un valor profundamente mantenido por parte del pueblo, superponiéndose incluso a los costes de transacción, algo a lo que nos dedicamos, a lo que dedicamos toda la vida.

(¿Puede alguien imaginarse a alguien dedicando su vida a minimizar costes de transacción?)

Debería decir asimismo que los marxistas son, aunque parezca extraño, teóricos whig, aunque en una versión especial, de conflicto. Aunque los marxistas no creen en una evolución paso a paso, lineal, hacia arriba, es una aproximación dialéctica hacia arriba, es una especie de aproximación en zigzag.

Así que los marxistas también recurren a este punto de vista historicista, Los marxistas son hoy muy antiesclavistas (respecto de algunas formas de esclavitud, no de la suya), pero la esclavitud en la antigüedad era buena porque era mejor que lo otro que había. La servidumbre era mejor que la esclavitud.

Así que también tienen esta teoría whig, esta teoría historicista y la revolución se convierte en inevitable.

Por cierto, por eso los marxistas y semimarxistas siempre usan los términos “progresista” y “reaccionario”. No sé si alguno ha pensado alguna vez acerca del uso de esos términos.

Para los marxistas, la verdad moral más alta o la única es cuando favorecemos la inevitable revolución, estando en línea con las inevitables leyes de los acontecimientos.

Así que los progresistas son la gente que está en línea con la siguiente fase inevitable del desarrollo histórico, como la revolución proletaria. Los reaccionarios son quienes se oponen a ella.

En otras palabras, toda la terminología de “progresista” y “reaccionario” es una que se usa sobre una base ética implícita: es realmente cuestión de quién está en línea con el acontecimiento venidero y quién no. ¿Quién esté en contacto con el espíritu de los tiempos (o el venidero espíritu de los tiempos) y quién no está en contacto con él? Es el único patrón.

Schumpeter, en su introducción a Capitalismo, socialismo y democracia, afirmaba que el socialismo era inevitable, pero por razones distintas a las que daban los socialistas. Afirmaba que era inevitable por una razón: porque el capitalismo alimenta a los intelectuales que lo subvierten.

Decía: La gente dice que como pienso que el socialismo es inevitable, esto quiere decir que estoy a favor de éste. Muy al contrario. Por qué no puedes decir que si tu bote (si estamos en una canoa y está entrando agua en ella), si piensas que su hundimiento es inevitable, no significa que estés a favor de ello. Puedes tratar de luchar contra ello y posponerlo el mayor tiempo posible.

(De acuerdo con los marxistas, si es inevitable, significa que es bueno).

Para acabar con la teoría whig de la historia, el problema subyacente principal y más profundo es que si la gente tuviera libre albedrío y libertad de elegir no habría leyes deterministas de la historia. Los teóricos  whig ignoran la libre elección y los grandes problemas morales, porque la libre elección implica elecciones morales. No se dan cuenta de que la historia es una gran drama moral, un drama de avances, de conflictos, de retrocesos, del bien contra el mal.

Y por acabar con mi propia doctrina acerca de la historia, siguiendo a Albert Jay Nock, la historia es esencialmente una carrera o un conflicto entre el poder del estado y el poder social, como dijo Nock. El poder social es una red de interacciones voluntarias: la economía, la civilización, todo lo que sea interacción voluntaria. Nock llama a eso el poder social.

Y el poder del estado, por supuesto, es el Estado. Siempre está intentando reprimir el poder social, inutilizarlo, gravarlo, saquearlo, etc.

Así que la historia se convierte en una carrera entre estas dos fuerzas.

 

 

Murray N. Rothbard (1926-1995) fue decano de la Escuela Austriaca. Fue economista, historiador de la economía y filósofo político libertario.

Este artículo se ha extraído de una transcripción editada de “Ideology and Theories of History”, la primera en una serie de seis lecciones sobre la historia del pensamiento económico realizada en 1986.

Published Wed, Sep 15 2010 6:38 PM by euribe

Comments

# Historia de la ciencia: los wighs se vuelven locos

Tuesday, September 21, 2010 11:14 AM by Mises Daily en español

Por Murray N. Rothbard. (Publicado el 21 de septiembre de 2010) Traducido del inglés. El artículo