Por Robert W. McGee. (Publicado el 20 de abril de 2010)
Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí http://mises.org/daily/4273.
[De la Austrian Economics Newsletter, Primavera de 1987]
La escuela austriaca de economía no apareció de la nada. Se construyó a partir del trabajo de una serie de otros economistas y filósofos remontándonos hasta Aristóteles. Entre los precursores de la escuela austriaca había una serie de economistas escolásticos españoles e italianos.
Varios economistas tempranos italianos influyeron en el desarrollo del pensamiento económico europeo continental siglos antes de Carl Menger.
Gian Francesco Lottini (1512–1572) tuvo una idea general de que la gente valora más sus deseos presentes que los futuros: la base de la teoría de la preferencia temporal. Bernardo Davanzati (1529–1606) aplicó la teoría subjetiva del valor para el dinero y resolvió la “paradoja del valor”. También apuntó que los aumentos de precios de su tiempo los causó el influjo del oro de América, anticipando así la teoría cuantitativa del dinero. Geminiano Montanari (1633–1687) tuvo una teoría cuantitativa del dinero bastante bien desarrollada y entendió que hay un factor subjetivo en la valoración del dinero.
El economista italiano que tal vez tuvo mayor influencia en la escuela austriaca fue Ferdinando Galiani (1728–1787). Nacido en Chieti, se convirtió en líder de la escuela napolitana italiana. Su pensamiento económico estaba influenciado por Aristóteles, Davanzati, Locke y Montanari, entre otros.
Galiano es más conocido por su contribución a la teoría del valor. La teoría del interés y la política económica, asuntos que fueron investigados un siglo después por Menger, Böhm-Bawerk, Jevons, Walras, Marshall y la escuela histórica alemana.
Reconocía que había una dicotomía entre utilidad y escasez, un concepto que había sido estudiado por los filósofos desde Aristóteles. Su obra más notable, Della Moneta, la escribió cuando tenía poco más de 20 años, pero no fue muy conocida porque sólo estaba disponible en italiano. Es en este tratado en el que se incluían sus teorías del interés y del valor subjetivo.
A mediados del siglo XIX, Francesco Ferrara, otro italiano, desarrolló la teoría del valor subjetivo y, según Buchanan, sobrepasó a los teóricos del valor subjetivo en algunos aspectos.
Teoría del valor
Galiani observó que el precio de un producto regulaba su consumo y el consumo regulaba el precio. Al bajar el precio de un producto, su demanda aumenta y viceversa. Si un país que produce y consume 50.000 barriles de vino se ve súbitamente invadido por un ejército enemigo, el precio del vino aumentará porque allí hay ahora más gente para beberlo.
El valor de un bien no es intrínseco: es un cálculo de relación entre bienes que hace la gente en relación con otros bienes. Los hombres comparan un bien con otro y hacen un intercambio sólo cuando su nivel de satisfacción sea igual como resultado del intercambio. (Adam Smith y otros han mejorado esta idea, al observar que un intercambio se produce cuando el valor entregado es subjetivamente menor que el recibido). Estas ideas ahora parecen elementales, pero no lo eran cuando las expuso Galiani hace dos siglos.
También reconocía la existencia de la elasticidad de la demanda. Si aumenta el precio de los zapatos, los consumidores pueden demorar la compra de un par y continuar llevando los que ya tienen hasta que el precio baje. Pero si el precio del grano sube, los consumidores continuarán comprando pan en todo caso. De otra forma, morirían de hambre. La demanda de zapatos es altamente elástica, mientras que la demanda de grano es inelástica. Marshall hizo una observación similar un siglo después.
Galiani también reconocía la existencia de una relación entre el precio de un bien y su demanda. La gente rica puede permitirse un bien que gente más pobre no puede. A medida que disminuye el precio de un bien, la gente de categorías de ingresos más bajos empieza a comprarlo, aumentando así la demanda total. Si el precio aumenta, algunas de estas personas dejarán de comprarlo.
Los ricos hacen algunas compras porque está de moda hacerlo, aun cuando el bien adquirido tenga poca o ninguna utilidad. Es elegante comprar diamantes y poco elegante comprar agua o aire. Es una razón por la que los diamantes tienen un alto precio y al agua y el aire tienen un precio bajo (o ninguno). Este ejemplo también demuestra que hay una diferencia entre valor y utilidad. Él apreció que el valor no era intrínseco sino subjetivo. El precio de un bien varía con el gusto y el poder de compra de cada individuo.
Galiani también era consciente de la ley de la disminución de la utilidad marginal. Cuando Davanzati afirmó que un becerro vivo es a la vez más noble y más barato que un becerro de oro, y que una libra de pan es más útil que una libre de oro, Galiani replicó que “útil” y “menos útil” son conceptos relativos y dependen de las circunstancias individuales.
Para quien necesite a la vez oro y pan, el pan es más útil. Elegir el oro ante el pan en este caso llevaría a la muerte por hambre. Pero una vez que el individuo ha comido el pan que necesita, se elegirá el oro frente al pan. Un solo huevo podría ser mucho más valorado por un hombre con hambre que todo el oro del mundo y sería mucho menos valorado por el mismo hombre que acabara de comer. Así que Galiani conocía la clasificación de bienes, la sustitución de bienes y la disminución de la utilidad marginal, asuntos estudiados por Gossen, Walras, Jevons y Menger cien años después. Menger conocía las ideas de Galiani, como evidencia su cita en sus Principios de economía política.
Teoría del interés
Böhm-Bawerk apuntó que Galiani fue el primero en ver que el interés no era una plusvalía, sino un suplemento necesario para igualar servicios y contraservicios. De acuerdo con Galiani, el interés igualaba el dinero presente y futuro. Es un medio para compensar las palpitaciones del corazón que un prestamista ha de soportar hasta que se devuelva el dinero. Es un pago justo a un prestamista por el riesgo asumido. Este pago es para la comodidad del deudor y compensa al acreedor por la incomodidad que le produce no tener el dinero durante cierto periodo de tiempo. Los valores son subjetivamente iguales, pero numéricamente diferentes porque están separados por el tiempo.
Böhm-Bawerk criticaba la teoría de Galiani porque éste consideraba el interés sólo como el precio de las palpitaciones o el precio del seguro. Böhm-Bawerk se centró en el aspecto de la preferencia temporal del interés, un área que ignoraba Galiani.
Política económica
Galiani creía que el gobierno en general no debería interferir en los trabajos naturales de la economía. Un gobierno que trate de estimular todos los sectores de la economía, agrícola e industrial, no estimula nada. La estimulación significa que se da preferencia a un determinado sector sobre los demás y ¿cómo puede darse preferencia a un sector sobre otro si se estimulan todos?
Otro aspecto de su teoría político-económica es que una política económica debe formularse teniendo en cuenta el tiempo y el lugar: una política económica que puede ser apropiada en un país o en un momento puede ser inapropiada en otros.
Al contrario que los fisiócratas, Galiani argumentaba que la agricultura no tiene que considerarse siempre como suprema. La opinión de que los modelos económicos deben ajustarse al tiempo y lugar más tarde se convirtió en el principio básico de la escuela histórica alemana, la escuela que más tarde debatió la validez de la metodología de Carl Menger. Pero, al contrario que la escuela histórica alemana, Galiani no rechazó la teoría abstracta.
Robert W. McGee fue profesor en la Universidad de Seton may y presidente del Instituto Dumont de Investigación ed Políticas Públicas en Nueva Jersey. Ha escrito y editado más de 30 libros y monografías y más de 300 artículos y críticas en varias publicaciones profesionales y académicas de economía, derecho, contabilidad, fiscalidad y filosofía.
Este artículo se publicó por primera vez en la Austrian Economics Newsletter, Primavera de 1987.