Por Don Meinshausen. (Publicado el 27 de noviembre de 2009)
Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí
http://mises.org/daily/3857.
En 1968, antes de de ser un libertario consciente, veía a la
organización de Nueva Izquierda, Students
for a Democratic Society [SDS, Estudiantes por una sociedad democrática]
como una curiosa atracción y una potencial amenaza a la libertad. Así que con
el fin de comprenderla y combatirla formé una rama de la SDS en un nuevo Junior
College en la racialmente problemática Newark, en Nueva Jersey.
Allí vi grandes problemas en la guerra y en el college que
se estaban convirtiendo en pesadillas autoritarias y corruptas. Así que ayudé a
liderar una toma multirracial del edificio. A partir de este éxito demandamos y
obtuvimos amnistía, el despido de los administradores y un departamento de
Estudios Negros.
Mientras hacía esto, me contactó el House Internal Security
Comité (HISC, antes conocido como Comité
de Actividades Antiestadounidenses) a través de Young Americans
for Freedom (YAF), que era el grupo de estudiantes de carácter conservador
muy opuesto a la SDS. Acepté dinero del HISC para ir a aocnferencias y buscarla
infiltración de comunistas extranjeros (que no hubo ahí).
Durante estas conferencias, asistí al colapso de la SDS y
también descubrí y aprendí de los libertarios en la SDS. Mientras pasaba todo
esto, ayudé al desarrollo de los caucus libertarios y anarquistas en el YAF.
Poco después, en la convención de de St.
Louis del YAF, organicé la quema de tarjetas de reclutamiento, un evento
que muchos consideran el nacimiento del movimiento libertario moderno.
La siguiente declaración escrita
por mí (con ayuda de Karl
Hess) se dio a la prensa en la sala de audiencias del congreso donde se me
había citado a testificar ante un comité. Se informó favorablemente de esto en
los medios contraculturales y en la CBS.
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Declaración al Comité de Seguridad Interna del
Congreso por Donald Meinshausen, 6 de agosto de 1969
Hoy voy a ser el testigo
principal ante el Comité de Seguridad Interna del Congreso para declarar sobre
las actividades de una “organización peligrosa”: la Students for Democratic
Society. Como miembro de la SDS, descubrí una organización mucho más peligrosa,
que se ha apropiado y ha destruido más vidas y propiedades de las que nunca
podría la SDS. Estoy hablando del gobierno de los Estados Unidos. Bajo el
disfraz de ayuda y renovación urbanística, el gobierno ha destruido el orgullo
de la comunidad negra y cualquier posibilidad de formar una comunidad estable.
En la cusa de la defensa de la libertad ha ayudado a tiranos en Grecia, España
y Vietnam y ha explotado a gente en el interior y en el extranjero.
No he recibido mis ideas de Marx,
ni tampoco algunos de los que encontré en la SDS recibieron sus ideas de Marx,
sino de la tradición revolucionaria estadounidense de libertad expresada por Jefferson,
Daniel Webster, Thoreau, Josiah Warren, Benjamin Tucker, Lysander Spooner,
Twain, y otros.
Hace cinco años trabajé para la
elección de Barry Goldwater como presidente. Ese trabajo y el de preparar un
levantamiento estudiantil no son contradictorios. Ambos buscan devolver el
poder al pueblo. Sigo estando orgulloso en estas líneas de ser parte de la
lucha por el poder estudiantil en el Essex County College en Newark, Nueva
Jersey.
Estoy contra el servicio militar,
la guerra, los impuestos que arruinan a nuestro pueblo y contra leyes que
gobiernan el comportamiento moral consensuado. No estoy solo en estas opiniones
y hay muchos en la SDS y el YAF (una organización de derechas a la que asesoran
el Sr. Ashbrook y el Sr. Watson) que están de acuerdo conmigo. Ambas
organizaciones, y no sólo la SDS sufren un liderazgo autoritario. Si esos
autoritarios llegan alguna vez al poder podrían ser peores que nuestros
actuales dirigentes, pero con liberales y conservadores, obreros y grandes
empresas, militares y el estado hoy manteniendo el poder para sus intereses,
parece haber pocas opciones.
El poder no debería
conquistarse sino destruirse. No importa por qué nobles propósitos se aprueban
nueva leyes, sólo beneficiarán a largo plazo a la gente que pueda mejor hacer
política (política de poder).
La demandas de limitación del
gobierno y descentralización, muchas de las cuales proceden hoy de libertarios
tanto en la SDS como en el YAF, son consistentes con la libertad y la mejor
tradición revolucionaria estadounidense con la Declaración de Independencia.
Por otro lado, este comité y el Congreso del que es parte (con demandas de
leyes más duras y paternalismo gubernamental) están ayudando al crecimiento del
monstruo gubernamental.
En relación con este comité, que
me envió a espiar a la SDS, me gustaría citar a Frank
Chodorov, un respetado autor y comentarista usualmente asociado a la Vieja Derecha, pero que si viviera
tendría mucho en común con la Nueva Izquierda:
“Y ahora llegamos a la caza de
espías, que es, en realidad, un juicio por herejía. ¿Qué es lo que molesta a
los inquisidores? No preguntan a los sospechosos: ¿Creéis en el poder?
¿Aceptáis la idea de que el individuo sólo existe para la gloria del estado?
(…) ¿Estáis contra los impuestos o los
subiríais hasta que absorbieran todos los ingresos del país? ¿Os oponéis al
principio del servicio militar? (..) Esas preguntas podrían resultar
embarazosas para los investigadores. Las respuestas podrían ofrecer similitudes
entre sus ideas y propósitos y los de los supuestos herejes. Ambos adoran el
poder. Bajo estas circunstancias, se limitan a una pregunta: ¿Sois o habéis
sido miembros del Partido Comunista? Y esto significa preguntar si se alinean
con la rama de Moscú de la iglesia”. [San
Pablo y los comunistas, Out of Step]
En relación con la SDS, admito
que hay un crecimiento del estalinismo, pero esto lo advierte y critica la
izquierda no comunista. Sin embargo, a pesar de todo, como los estalinistas
tienen poco poder no son tan peligrosos, no tan peligrosos que un creciente
poder policial y el imperialismo.
Y sí, hay fascismo en la derecha
y esta tendencia también recibe críticas allí por parte de la gente
responsable.
Lo que es necesario por gente de
ambos bandos es frenar el inicio de uso de la fuerza, sin que importe el
objetivo. Sólo con que la gente pudiera otorgar los mismos derechos que se
reservan a sí mismos, el mundo sería un sitio mucho mejor para vivir. La
trágica realidad del asunto hoy en día es que es el propio estado, y no los
estudiantes disidentes, el que ha iniciado y perpetúa el uso de la fuerza.
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Don Meinshausen organizó la primera quema de tarjetas de
reclutamiento en la convención de 1969 del YAF, inicio del movimiento
libertario moderno.
Al autor le gustaría dar las gracias a David Schatz, quien le
dio la lata para que encontrara este documento. y a Irwin Strauss, que ha
guardado este documento y la Conexión (Libertaria), el más antiguo fanzine del
movimiento libertario, vivo y sano. También agradece a Karl Hess ser Karl Hess.