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Bart Vanderhaegen: cómo la crítica impulsa la creación de conocimiento en las firmas emprendedoras adaptativas

Etiquetas El emprendedorEmpresarialidad

11/15/2022Hunter Hastings

El éxito en los negocios —servir bien a los clientes y lograr un crecimiento de los ingresos y los activos con un rendimiento del capital superior a su coste a largo plazo— está ligado a la creación de conocimiento, mediante la cual todos los miembros de la compañía aprenden cada vez más sobre métodos especializados y ventajosos para generar valor para los clientes. El valor para el cliente, alimentado por la creación de conocimientos, vuelve a la compañía en forma de flujo de caja como resultado de la voluntad de pago de los clientes (que, en sí misma, es un elemento de conocimiento que debe descubrirse mediante pruebas y experimentos).

La incertidumbre del futuro hace que gran parte de la construcción del conocimiento deba realizarse mediante la experimentación —es decir, probando las ideas para saber si funcionan o no. La primera etapa de esta prueba está ligada al concepto de crítica. Bart Vanderhaegen, filósofo, epistemólogo y consultor empresarial, explica el papel de la crítica a Economics For Business.

Cápsula de conocimiento

Existe un amplio consenso sobre la necesidad de adaptación en los negocios.

Cada vez se acepta más la idea de que las firmas operan dentro de un sistema adaptativo complejo en el que las interacciones de millones de agentes, y la consiguiente aparición de nuevos resultados y nuevas propiedades del sistema, exigen una aguda sensibilidad respecto a los cambios —y a la velocidad de los mismos— en el entorno empresarial y una capacidad para realizar ajustes en respuesta o, si es posible, en previsión.

Este proceso de ajuste suele recibir el nombre de adaptabilidad.

¿Qué es exactamente lo que se adapta?

El análisis de Bart Vanderhaegen es que son las ideas las que se adaptan y ajustan. En este contexto empresarial, define la idea como un objetivo y un plan para alcanzarlo— un fin deseado y los medios asociados. Son las ideas las que, en última instancia, dan lugar a cambios en el comportamiento de las personas, en la oferta de productos y servicios y en los mercados.

Si la idea es errónea, fracasará en la consecución de cualquier cambio deseado. Establecer por qué o cómo una idea es errónea requiere una crítica.

La crítica es un artefacto de la ciencia del conocimiento.

El racionalismo crítico considera el conocimiento como una información útil que utilizamos para resolver los problemas a los que nos enfrentamos. Nunca puede considerarse definitivo—  es una conjetura sobre posibles soluciones que desafiamos y criticamos continuamente para exponer cualquier error que podamos corregir posteriormente para mejorar la solución y acercarnos a la realidad económica. Eso es la adaptación.

Las firmas buscan activamente la crítica del mercado.

Una vez que las ideas se han activado como productos y servicios, las firmas se sienten cómodas con las críticas del mercado. Como observó Mises, el cliente, al comprar o no comprar, emite un veredicto sobre la oferta de cada empresa. Y las empresas acogen con agrado la crítica, en forma de informe de ventas, o de análisis de la cuota de mercado, o de estudio de mercado. El mercado está lleno de comentarios, y en el caso de la no compra, los comentarios son críticas y provocan mejoras o una adaptación del plan.

En los negocios, suele haber menos comodidad con la crítica en la etapa previa a la comercialización, pero es una herramienta necesaria para refinar las opciones y tomar decisiones.

En palabras de Bart, la palabra crítica, cuando se utiliza en los negocios, tiene «un olor raro a su alrededor». Hay una cultura de lo que él llama justificacionismo. Se nos enseña a proyectar confianza en los planes de negocio. Los ejecutivos afirman ser expertos en los ámbitos para los que fueron contratados. El jefe tiene razón.

Todo esto está mal planteado. Lo que debemos confiar es en la capacidad de resolver problemas, y no tener miedo a equivocarnos, sino estar dispuestos a adaptar nuestros conocimientos a la realidad observada cuando ésta cambia.

Utilizando las críticas de forma metódica, los negocios pueden liberar su poder.

El uso adecuado de la crítica es criticar ideas y no personas. Siempre queremos celebrar al propietario de una idea y concederle autonomía para aceptar o rechazar las críticas. El método de tres pasos de Bart para la crítica empresarial es:

  1. Comience con la presentación de la idea por parte del propietario de la misma. Se debe dar la oportunidad de hacer una presentación completa y razonada. Se pueden hacer preguntas de aclaración, pero no críticas en este paso.
  2. A continuación, se ofrece la crítica. Debe ser de alta calidad, constructiva y específica en cuanto a los elementos que están en duda y por qué, y lo que se puede mejorar. No es aceptable una oposición general del tipo «Eso nunca será aceptado aquí» (que podría decirse de cualquier idea).
  3. La sesión de crítica se completa con una fase de consentimiento, en la que el propietario de la idea indica qué críticas le parecen relevantes y sobre las que actuará para mejorar la idea, ya sea en los fines, en los medios o en ambos. El consentimiento queda a la discreción del propietario de la idea y no debe ser el resultado de ninguna presión por parte de los críticos, sea cual sea su rango o estatus. No hay «blandura» en esto: hay un compromiso compartido y apasionado por mejorar.

Los negocios adaptables de éxito desarrollan una cultura positiva de la crítica.

Es importante analizar y clasificar la predominante cultura de la firma. Algunas culturas desalentarán o rechazarán las críticas como método de mejora, especialmente las que están organizadas jerárquicamente y tienen una tradición de autoritarismo.

La cultura adecuada valora la verdad y valora la adaptabilidad, y celebra la identificación del error como un paso exitoso hacia la mejora. Bart llamó a esta cultura «tradición de la crítica», lo que suena contradictorio, ya que la palabra tradición suele asociarse a la preservación del statu quo; pero una tradición de la crítica implica una especie de estabilidad en torno a la práctica de la crítica. La gente se siente cómoda con ella, intenta mejorarla y se siente orgullosa de formar parte del camino hacia la mejora a través de la crítica.

El sistema de notas de 6 páginas de Amazon es un buen ejemplo de la tradición de la crítica. Los propietarios de las ideas deben preparar un memorándum detallado en el que se describa la idea y el caso de negocio, y éste se somete a un comité de revisores en una reunión específica, que va escalando en rango hasta llegar a los más altos directivos a medida que la idea se examina, se mejora y se refuerza cada vez más. Es una tradición y forma parte de la cultura de Amazon.

Esta cultura no se inicia con un anuncio o una campaña, sino que surge orgánicamente como una herramienta universal que todos los miembros de la firma utilizan.

Recursos adicionales

Pactify Management: PactifyManagement.com

Bart en Twitter: @B_Vanderhaegen

El podcast de Bart: Fallible Management (Anchor.fm/FallibleManagement)

Correo electrónico de Bart: bart.vanderhaegen@pactifysoftware.com

Note: The views expressed on Mises.org are not necessarily those of the Mises Institute.
Author:

Hunter Hastings

Hunter Hastings is a member of the Mises Institute, Business Consultant, and co-chair of the Rescue California Educational Foundation. He is also host of the Economics for Entrepreneurs podcast. You can find Hunter’s writings on entrepreneurship at hunterhastings.com.

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