Rodrigo Diaz

Sitio de divulgación de ideas libertarias que orbitan alrededor del Instituto Ludwig von Mises

November 2010 - Posts

Asilo en Panamá… ¡Que gazapera se ha formado!

Por Rafael Uribe en su Crónica semanal

La ex directora del DAS de Colombia acusada por las ‘chuzadas’ de ese organismo obtuvo asilo en la República de Panamá. Las protestas de la Cancillería, políticos y partidos han sido numerosas, los argumentos variopintos, las críticas al Presidente vecino, mordaces.

El partido Liberal, un solo ejemplo, en carta al presidente Ricardo Martinelli dice: “la ausencia de María Pilar Hurtado -fundamental en el proceso de investigación y en la determinación de responsabilidades- obstaculiza los esfuerzos de búsqueda de la verdad y la aplicación de justicia, y atenta contra la fortaleza de nuestras instituciones que no podrán responder a la exigencia básica de toda sociedad, como garantizarle que se persigue y condena el delito, cualquiera sea su origen”.

Si hubiese garantía de un debido proceso, tendría que aceptar la nota del Dr. Rafael Pardo. ¿Pero la hay si quienes aplican justicia adelantan el fallo antes del juicio?

Ignoro si las ‘chuzadas’ fueron o no un delito, ni me importa, nada tienen que ver con mi opinión, no soy juez. Lo que si tiene que ver es la declaración pública de Jaime Arrubla, presidente encargado de la Corte Suprema que supuestamente es la que debe juzgarla, al calificar que Panamá estaba protegiendo al victimario y no a la víctima. El máximo juez, ante el país entero, condena a la doctora Hurtado sin vencerla en juicio. Supongamos que sea culpable, tiene pleno derecho a ser juzgada con transparencia y, una condena antes de cumplirse este procedimiento, demuestra que no tendría en nuestro país justicia imparcial.

Agrava el asunto el hecho de que en la Corte se chuzaron los intocables. Si están libres de pecado que tiren la primera piedra; pero no lo están. Sin pretender  repetir lo por todos conocido ¿no es condenable andar con y recibir regalos de posibles delincuentes? ¿Y no es otra falta grave el famoso viajecito a Neiva con todos los gastos pagos por un presunto tinieblo? ¡Tenían más que merecida una chuzada! Al ubicarse como víctimas lo menos que deberían haber hecho era declararse impedidos para juzgarla como lo hicieron en el caso de Pretel de la Vega, no condenar por anticipado la encartada.

No excuso de culpa a la Dra. Hurtado, más faltaba; pero como se estaban desarrollando las cosas, lo decidido por Panamá es apenas obvio. Los jueces se lo buscaron por pretender cambiar el derecho por la política. Personalmente no protesto, así la ex directora del Das hubiese cometido un grave delito. El error en este caso es de los jueces cuya conducta no está suficientemente clara, y de transparente, ni un pelo.

Historia y Fundamentos de la "Property and Freedom Society"
La Property and Freedom Society (PFS), creada por el renombrado filósofo libertario y economista austriaco Hans-Hermann Hoppe, fue establecida en mayo del 2006 en el Hotel Karia Princess en Bodrum, Turquía.

La idea de fundar una organización para promover el “Austro-libertarismo”, la filosofía económica y social caracterizada de la manera más prominente durante el siglo 20 por el economista austriaco Ludwig von Mises y su estudiante estadounidense Murray N. Rothbard, y atado a los economistas franceses decimonónicos Frederick Bastiat y Gustave de Molinari, fue presentada por Hans-Hermann Hoppe en agosto del 2005 durante una pequeña reunión informal en el Summer University del Mises Institute en Auburn, Alabama. Los que estuvieron presente en la reunión, Thomas DiLorenzo, Guido Hulsmann y Ralph Raico, le dieron la bienvenida al proyecto, y Guelcin Imre ofreció ser el anfitrión de la reunión inaugural de la sociedad en Bodrum, Turquía. Poco después, Walter Block, Joseph Salerno, y Stephan Kinsella se unieron al proyecto.


FUNDAMENTOS de la Property and Freedom Society

Declaración inaugural de la reunión en Bodrum, Turquía, mayo 2006

La Property and Freedom Society se manifiesta por un radicalismo intelectual sin compromisos: en defensa de la propiedad privada justamente adquirida, la libertad de contratos, la libertad de asociación, que lógicamente implica el derecho de no asociarse con (o discriminar contra) cualquiera, en los asuntos personales, así como un libre comercio sin condiciones. Condena el imperialismo y el militarismo y a quienes los fomentan, y lucha por la paz. Rechaza el positivismo, el relativismo y el igualitarismo en cualquiera de sus formas, ya sea de resultados o de oportunidad, y tiene un manifiesto distanciamiento de los políticos y la política. Como tal, busca evitar cualquier asociación con las políticas y propuestas de los intervencionistas, que Ludwig von Mises identificó en 1946 como el error fatal, en el plan de muchos antecedentes y contemporáneos intentos de los intelectuales, alarmados por la creciente ola de socialismo y totalitarismo, que se encuentra en el movimiento ideológico antisocialista. Mises escribió: “Lo que no comprendieron estos asustados intelectuales era que todas esas medidas de interferencia gubernamental en los asuntos que ellos defienden son abortivas… No hay tercera vía. O los consumidores son soberanos, o lo es el Gobierno”.

Como libertarios culturalmente conservadores, estamos convencidos de que el proceso de descivilización ha alcanzado un punto de crisis y que es nuestro deber moral e intelectual llevar a cabo un serio esfuerzo de reconstruir una sociedad libre, próspera y moral. Es nuestra profunda creencia que una aproximación desde el radicalismo políticamente intransigente es, en el largo plazo, el camino más seguro para nuestro querido objetivo de un régimen totalmente libre de trabas a la libertad individual y a la propiedad privada. En esa búsqueda de un nuevo comienzo joven y radical, nos dirigimos a esas viejas y olvidadas palabras de Friedrich A. Hayek: “Debemos tomar la construcción de una sociedad libre de nuevo como una aventura intelectual, un acto de coraje. Lo que nos falta es una utopía liberal, un programa que no parezca ni una mera defensa de las cosas como están ni una forma diluida de socialismo, sino un verdadero radicalismo liberal que no excuse las susceptibilidades de los poderosos… que no es practicado demasiado concienzudamente y que no se conforma con lo que aparece hoy como políticamente imposible. Necesitamos líderes intelectuales que estén preparados para resistir las lisonjas del poder y la influencia, y que estén dispuestos a trabajar por un ideal, por muy escasas que sean las perspectivas de su pronta realización. Han de ser hombres que estén dispuestos a aferrarse a los principios y a luchar por su plena realización, aunque fuere remota… A no ser que seamos capaces de hacer de los fundamentos filosóficos de una sociedad libre de nuevo un asunto intelectual vivo, y su puesta en práctica una tarea que rete la imaginación y el genio de nuestras mentes más despiertas, las perspectivas para la libertad serán muy oscuras. Pero si podemos recuperar esa fe en el poder de las ideas que fue la característica del mejor liberalismo, la batalla no está perdida”.

Traducción de José Carlos Rodriguez y Manuel Lora