El Derecho a No Obedecer - XI - De cómo la división del trabajo acaba con el fanatismo
Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo décimo primero:
XI. De cómo la división del trabajo acaba con el fanatismo
Este fenómeno económico de la división del trabajo, hace que los hombres y los pueblos de los más remotos climas, estén en constante trato, dependencia y solidaridad. El comercio y los transportes acercan a los hombres de los más remotos países. Hoy puede decirse que el mundo es muy pequeño. Examinando lo que rodea y consume cada individuo se ve que está en unión con todos sus semejantes. De ese trato y solidaridad viene el que las inteligencias se suavicen y las conciencias se hagan flexibles. La división del trabajo destruye todo fanatismo; el más pequeño perfeccionamiento de las máquinas acaba con millares de hogueras religiosas.
Puede esperarse que la navegación aérea traiga como consecuencia la unificación religiosa. ¿Cuál es la causa de que ya no se queme a los investigadores? ¿Cuál es la causa de la identidad de formas de gobierno, de la identidad de legislaciones y de la existencia del Derecho Internacional? ¿Cuál sino el alejamiento del resto del mundo es la causa de este nuestro fanatismo nacional? Con razón decía uno de nuestros fanáticos: la capital debía trasladarse a las selvas del Sur, para alejarla de las orillas del mar, (res comunis omnium).