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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://mises.org/community/utility/FeedStylesheets/rss.xsl" media="screen"?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Mises Daily en español : intervencionismo</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx</link><description>Tags: intervencionismo</description><dc:language>en</dc:language><generator>CommunityServer 2008.5 SP2 (Build: 40407.4157)</generator><item><title>La interferencia directa del gobierno en el consumo</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/27/la-interferencia-directa-del-gobierno-en-el-consumo.aspx</link><pubDate>Tue, 27 Dec 2011 19:16:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:450334</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=450334</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/27/la-interferencia-directa-del-gobierno-en-el-consumo.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Ludwig
von Mises (Publicado el 27 de diciembre de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5822"&gt;http://mises.org/daily/5822&lt;/a&gt;.&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;color:black;"&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=74&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27&amp;amp;vmcchk=1&amp;amp;Itemid=27"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:#3399ff;"&gt;La
acci&amp;oacute;n humana&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; (1949)]&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Al investigar los problemas
econ&amp;oacute;micos del intervencionismo no tenemos que ocuparnos de aquellas acciones
del gobierno cuyo objetivo es influir inmediatamente en la elecci&amp;oacute;n de bienes
del consumo por parte del consumidor. Todo acto de interferencia p&amp;uacute;blica en los
negocios debe afectar indirectamente al consumo. Como la interferencia del
gobierno altera los datos del mercado, debe asimismo alterar las valoraciones y
la conducta de los consumidores. Pero si el objetivo del gobierno es meramente
obligar a los consumidores directamente a consumir bienes de consumo distintos
de lo que habr&amp;iacute;an consumido en ausencia del decreto del gobierno, no aparecen
problemas especiales a examinar por la econom&amp;iacute;a. Est&amp;aacute; fuera de toda duda que un
aparato policial fuerte e implacable tiene el poder para poner en pr&amp;aacute;ctica
dichos decretos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Al ocuparnos de las alternativas de
los consumidores, no preguntamos qu&amp;eacute; motivos indujeron a un hombre a comprar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;a&lt;/i&gt; y no comprar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;b&lt;/i&gt;. Simplemente investigamos qu&amp;eacute; efectos en la determinaci&amp;oacute;n de los
precios del mercado y por tanto en la producci&amp;oacute;n se han producido por la
conducta concreta de los consumidores. Estos efectos no dependen de las
consideraciones que llevaron a los individuos a comprar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;a&lt;/i&gt; y no comprar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;b&lt;/i&gt;:
dependen solo de los actos reales de compra y abstenci&amp;oacute;n de compra. Es
indiferente para la determinaci&amp;oacute;n de los precios de las m&amp;aacute;scaras de gas si la
gente las compra por resoluci&amp;oacute;n propia o porque el gobierno obliga a todos a
tener una m&amp;aacute;scara de gas. Lo &amp;uacute;nico que cuenta es el volumen de la demanda.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Los gobiernos, que ans&amp;iacute;an mantener
la apariencia externa de libertad incluso cuando la est&amp;aacute;n recortando, ocultan
su interferencia directa con el consumo bajo el disfraz de la interferencia con
las empresas. El objetivo de la prohibici&amp;oacute;n estadounidense de bebidas
alcoh&amp;oacute;licas era impedir que los residentes en el pa&amp;iacute;s no consumieran &amp;eacute;stas.
Pero la ley hip&amp;oacute;critamente no hac&amp;iacute;a que la bebida como tal fuera ilegal y no la
penalizaba. Simplemente prohib&amp;iacute;a la fabricaci&amp;oacute;n, venta y transporte de licores
intoxicantes, las transacciones empresariales que preceden al acto de beber. La
idea es que la gente entra en el vicio de la bebida solo a causa de que
prevalecen sobre &amp;eacute;l los empresarios sin escr&amp;uacute;pulos. Sin embargo era manifiesto
que el objetivo de la prohibici&amp;oacute;n era limitar las libertades de los individuos
de gastar sus d&amp;oacute;lares y disfrutar de sus vidas seg&amp;uacute;n les plazca. Las
restricciones impuestas a los negocios solo serv&amp;iacute;an para este fin &amp;uacute;ltimo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Los problemas que implica la
interferencia directa del gobierno con el consumo no son problemas
catal&amp;aacute;cticos. Van mucho m&amp;aacute;s all&amp;aacute; del &amp;aacute;mbito de la catal&amp;aacute;ctica y afectan a los
asuntos esenciales de la vida humana y la organizaci&amp;oacute;n social. Si fuera verdad
que el gobierno deriva su autoridad de Dios y la Providencia le atribuye actuar
como guardi&amp;aacute;n del populacho ignorante y est&amp;uacute;pido, entonces indudablemente es
tarea suya reglamentar todos los aspectos de la conducta del sujeto. El
gobernante enviado por Dios sabe mejor que sus pupilos lo que es bueno para
ellos. Su tarea consiste en guardarles contra el da&amp;ntilde;o que podr&amp;iacute;an infligirse a
s&amp;iacute; mismo si se les deja solos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Gente que se considera &amp;ldquo;realista&amp;rdquo;
no reconoce la inmensa importancia de los principios implicados. Contestan que
no quieren ocuparse de una materia que, dicen, es un punto de vista filos&amp;oacute;fico
y acad&amp;eacute;mico. Su postura, argumentan, est&amp;aacute; guiada exclusivamente por
consideraciones pr&amp;aacute;cticas. Es un hecho, dicen, que alguna gente se da&amp;ntilde;a a s&amp;iacute;
misma y a sus familias inocentes al consumir narc&amp;oacute;ticos. Solo los doctrinarios
podr&amp;iacute;an ser tan dogm&amp;aacute;ticos como para oponerse a la regulaci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica del
tr&amp;aacute;fico de drogas. Sus efectos ben&amp;eacute;ficos son incontestables.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, el caso no es tan
sencillo. El opio y la morfina son sin duda peligrosos, drogas adictivas. Pero
una vez que se admite el principio de que es tarea del gobierno proteger al
individuo de su propia estupidez, no puede darse ninguna objeci&amp;oacute;n seria contra
posteriores limitaciones. Podr&amp;iacute;a darse un buen argumento a favor de la
prohibici&amp;oacute;n del alcohol y la nicotina. &amp;iquest;Y por qu&amp;eacute; limitar la benevolente
providencia del gobierno solamente a la protecci&amp;oacute;n del cuerpo del individuo?
&amp;iquest;No es a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s desastroso el da&amp;ntilde;o que un hombre puede infligirse en su mente y
esp&amp;iacute;ritu que cualquier mal en su cuerpo? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; no impedirle leer malos
libros y ver malas pel&amp;iacute;culas, ver malas pinturas y estatuas y o&amp;iacute;r mala m&amp;uacute;sica?
El da&amp;ntilde;o producido por malas ideolog&amp;iacute;as es indudablemente mucho m&amp;aacute;s pernicioso,
tanto para el individuo como para toda la sociedad, que el producido por los
narc&amp;oacute;ticos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Estos temores no son meramente
espectros imaginarios que atemorizan a doctrinarios solitarios. Es un hecho que
ning&amp;uacute;n gobierno paternal, antiguo o moderno, nunca disminuye en el
reglamentaci&amp;oacute;n de las mentes, creencias y opiniones de sus s&amp;uacute;bditos. Si uno
deroga la libertad humana de determinar su propio consumo, elimina todas las libertades.
Los ingenuos defensores de la interferencia del gobierno en el consumo se
enga&amp;ntilde;an cuando olvidan lo que llaman con desd&amp;eacute;n el aspecto filos&amp;oacute;fico del
problema. Apoyan inadvertidamente la defensa de la censura, la inquisici&amp;oacute;n, la
intolerancia religiosa y la persecuci&amp;oacute;n a los disidentes.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Ludwig von Mises es reconocido como
el l&amp;iacute;der de la Escuela Austriaca de pensamiento econ&amp;oacute;mico, prodigioso autor de
teor&amp;iacute;as econ&amp;oacute;micas y un escritor prol&amp;iacute;fico. Los escritos y lecciones de Mises
abarcan teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica, historia, epistemolog&amp;iacute;a, gobierno y filosof&amp;iacute;a
pol&amp;iacute;tica. Sus contribuciones a la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica incluyen importantes
aclaraciones a la teor&amp;iacute;a cuantitativa del dinero, la teor&amp;iacute;a del ciclo
econ&amp;oacute;mico, la integraci&amp;oacute;n de la teor&amp;iacute;a monetaria con la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica
general y la demostraci&amp;oacute;n de que el socialismo debe fracasar porque no puede
resolver el problema del c&amp;aacute;lculo econ&amp;oacute;mico. Mises fue el primer estudioso en
reconocer que la econom&amp;iacute;a es parte de una ciencia superior sobre la acci&amp;oacute;n
humana, ciencia a la que llam&amp;oacute; &amp;ldquo;praxeolog&amp;iacute;a&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;Este
art&amp;iacute;culo est&amp;aacute; extra&amp;iacute;do del cap&amp;iacute;tulo 27 de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=74&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27&amp;amp;vmcchk=1&amp;amp;Itemid=27"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:#3399ff;"&gt;La
acci&amp;oacute;n humana&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=450334" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Ludwig+von+Mises/default.aspx">Ludwig von Mises</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/La+acci_26002300_243_3B00_n+humana/default.aspx">La acci&amp;#243;n humana</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category></item><item><title>Los Efectos Descivilizadores del Gobierno</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/07/los-efectos-descivilizadores-del-gobierno.aspx</link><pubDate>Wed, 07 Dec 2011 08:09:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:448036</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=448036</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/07/los-efectos-descivilizadores-del-gobierno.aspx#comments</comments><description>Libertario ha traducido el artículo de Mises Daily &amp;quot;The Decivilizing Effects of Government&amp;quot;, de Jeffrey Tucker, publicado el 23 de septiembre de 2010 (http://mises.org/daily/4725). La traducción puede encontrarse aquí: http://www.miseshispano.org/2011/12/los-efectos-contra-la-civilizacion-del-gobierno/.&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=448036" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Jeffrey+Tucker/default.aspx">Jeffrey Tucker</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category></item><item><title>¿Cabe un compromiso con el socialismo?</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/05/191-cabe-un-compromiso-con-el-socialismo.aspx</link><pubDate>Mon, 05 Dec 2011 19:20:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:447870</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=447870</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/05/191-cabe-un-compromiso-con-el-socialismo.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Ludwig
von Mises (Publicado el 5 de diciembre de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5660"&gt;http://mises.org/daily/5660&lt;/a&gt;.&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;color:black;"&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=74&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27&amp;amp;vmcchk=1&amp;amp;Itemid=27"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:#3399ff;"&gt;La
acci&amp;oacute;n humana&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; (1949)]&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La propiedad privada de los medios
de producci&amp;oacute;n (econom&amp;iacute;a de mercado o capitalismo) y la propiedad p&amp;uacute;blica de los
medios de producci&amp;oacute;n (socialismo o comunismo o &amp;ldquo;planificaci&amp;oacute;n&amp;rdquo;) pueden
distinguirse n&amp;iacute;tidamente. Cada uno de estos dos sistemas de organizaci&amp;oacute;n
econ&amp;oacute;mica de la sociedad est&amp;aacute; abierto a una descripci&amp;oacute;n y definici&amp;oacute;n precisas y
no ambiguas. Nunca pueden confundirse entre s&amp;iacute;, no pueden mezclarse o
combinarse, ninguna transici&amp;oacute;n gradual lleva de no uno a otro, su oposici&amp;oacute;n es
contradictoria. Respecto de los mismos factores de producci&amp;oacute;n, solo puede
existir un control privado o un control p&amp;uacute;blico.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Si en el marco de un sistema de
cooperaci&amp;oacute;n social solo algunos medios de producci&amp;oacute;n est&amp;aacute;n sujetos a propiedad
p&amp;uacute;blica mientras que el resto son controlados por individuos privados, esto no
constituye un sistema mixto que combine socialismo y propiedad privada. El
sistema sigue siendo una econom&amp;iacute;a de mercado, siempre que el sector socializado
no se haga completamente separado del sector no socializado y lleve a una
existencia aut&amp;aacute;rquica. (En este &amp;uacute;ltimo caso hay dos sistemas coexistiendo independientemente
uno junto al otro: uno capitalista y uno socialista).&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Las empresas de propiedad p&amp;uacute;blica,
operando dentro de un sistema en el que haya empresas de propiedad privada y un
mercado, y los pa&amp;iacute;ses socializados que intercambian bienes y servicios con
pa&amp;iacute;ses no socialistas, est&amp;aacute;n integrados en un sistema de econom&amp;iacute;a de mercado.
Est&amp;aacute;n sujetos a la ley de los mercados y tienen la posibilidad de recurrir al
c&amp;aacute;lculo econ&amp;oacute;mico.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Si uno considera la idea de poner
junto a estos sistemas o entre ellos un tercer sistema de cooperaci&amp;oacute;n humana
bajo la divisi&amp;oacute;n del trabajo, uno siempre solo puede empezar desde la noci&amp;oacute;n de
la econom&amp;iacute;a de mercado, nunca desde el socialismo. La noci&amp;oacute;n del socialismo con
su r&amp;iacute;gido monismo y centralismo que otorga el poder de elegir y actuar
exclusivamente en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;una&lt;/i&gt; voluntad no
permite ning&amp;uacute;n compromiso o concesi&amp;oacute;n: esta estructura no es susceptible de
ning&amp;uacute;n ajuste o alteraci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero esto es diferente en el
esquema de la econom&amp;iacute;a del mercado. Aqu&amp;iacute; el dualismo del mercado y del poder de
coacci&amp;oacute;n del gobierno sugiere varias ideas. &amp;iquest;Es realmente perentorio o
razonable, se pregunta la gente, que el gobierno se mantenga fuera del mercado?
&amp;iquest;No deber&amp;iacute;a ser una tarea del gobierno interferir y corregir la operaci&amp;oacute;n del
mercado? &amp;iquest;Es necesario soportar la alternativa de capitalismo &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;o&lt;/i&gt; socialismo? &amp;iquest;No hay tal vez otros
sistemas viables de organizaci&amp;oacute;n social que no sean ni el comunismo ni una
econom&amp;iacute;a de mercado pura y no intervenida?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;As&amp;iacute; que la gente ha ideado una
variedad de terceras soluciones, de sistemas que, se afirma, est&amp;aacute;n tan lejos
del socialismo como del capitalismo. Sus autores alegan que estos sistemas no
son socialistas porque buscan preservar la propiedad privada de los medios de
producci&amp;oacute;n y que no son capitalistas porque&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;
&lt;/span&gt;eliminan las &amp;ldquo;deficiencias&amp;rdquo; de la econom&amp;iacute;a de mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Para un tratamiento cient&amp;iacute;fico de
los problemas implicados, que necesariamente es neutral en relaci&amp;oacute;n con todos
los juicios de valor&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y por tanto no
condena ninguna de las caracter&amp;iacute;sticas del capitalismo como defectuosa,
perjudicial o injusta, esta recomendaci&amp;oacute;n emocional del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;intervencionismo&lt;/i&gt; no tiene sentido. La tarea de la econom&amp;iacute;a es
analizar y buscar la verdad. No pretende alabar o desaprobar ning&amp;uacute;n patr&amp;oacute;n de
postulados u prejuicios preconcebidos. Con respecto al intervencionismo, solo
hay una pregunta a hacer y responder: &amp;iquest;C&amp;oacute;mo funciona?&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;La intervenci&amp;oacute;n&lt;/h2&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Hay dos patrones para la
consecuci&amp;oacute;n del socialismo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El primer patr&amp;oacute;n (podemos llamarlo
el patr&amp;oacute;n leninista o ruso) es puramente burocr&amp;aacute;tico. Todas las f&amp;aacute;bricas,
tiendas y granjas est&amp;aacute; formalmente nacionalizadas (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;verstaatlicht&lt;/i&gt;): son departamentos del gobierno operados por
funcionarios. Toda unidad del aparato de producci&amp;oacute;n tiene la misma relaci&amp;oacute;n con
la organizaci&amp;oacute;n central superior como la oficina de correos respecto de
Correos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El segundo patr&amp;oacute;n (podemos llamarlo
el patr&amp;oacute;n de Hindenburg o alem&amp;aacute;n) nominal y aparentemente preserva la propiedad
privada de los medios de producci&amp;oacute;n y mantiene la apariencia de mercados,
precios, salarios y tipos de inter&amp;eacute;s normales. Sin embargo ya no hay
empresarios, sino solo gestores de tiendas (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Betriebsf&amp;uuml;hrer&lt;/i&gt;,
en la terminolog&amp;iacute;a de la legislaci&amp;oacute;n nazi).&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Estos gestores de tiendas son
aparentemente decisivos en la direcci&amp;oacute;n de las empresas a ellos confiadas:
compran y venden, contratan y despiden empleados y remuneran sus servicios,
contraen deudas y pagan los intereses y las amortizaciones. Pero en todas sus
actividades est&amp;aacute;n obligados a obedecer incondicionalmente las &amp;oacute;rdenes emitidas
por la oficina p&amp;uacute;blica suprema de direcci&amp;oacute;n de la producci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Esta oficina (el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Reichswirtschaftsministerium&lt;/i&gt; en la
Alemania nazi) dice a los gestores de tiendas qu&amp;eacute; y c&amp;oacute;mo producir, a qu&amp;eacute;
precios y a qui&amp;eacute;n comprar, a qu&amp;eacute; precios y a qui&amp;eacute;n vender. Asigna a todo
trabajador a su trabajo y fija su salario. Decreta a qui&amp;eacute;n y en qu&amp;eacute; t&amp;eacute;rminos
deben los capitalistas confiar sus fondos. El intercambio del mercado es
simplemente una farsa. Todos los salarios, precios y tipos de inter&amp;eacute;s est&amp;aacute;n
fijados por el gobierno: son salarios, precios y tipos de inter&amp;eacute;s solo en apariencia,
de hecho son meramente t&amp;eacute;rminos cuantitativos en las &amp;oacute;rdenes del gobierno que
determinan el trabajo, renta, consumo y nivel de vida de cada ciudadano.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El gobierno dirige todas las
actividades de producci&amp;oacute;n. Los gestores de tiendas est&amp;aacute;n sujetos al gobierno,
no a la demanda del consumidor y a la estructura de precios del mercado. Es
socialismo bajo el disfraz de la terminolog&amp;iacute;a del capitalismo. Se mantienen
algunas etiquetas de la econom&amp;iacute;a de mercado capitalista, pero significan algo
completamente distinto de lo que significan en la econom&amp;iacute;a de mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Es necesario apuntar este hecho
para evitar una confusi&amp;oacute;n de socialismo e intervencionismo. El sistema de
intervencionismo o de la econom&amp;iacute;a de mercado intervenida es distinto del patr&amp;oacute;n
alem&amp;aacute;n de socialismo por el mismo hecho de que sigue siendo una econom&amp;iacute;a de
mercado. La autoridad interfiere con la operaci&amp;oacute;n de la econom&amp;iacute;a de mercado,
pero no quiere eliminarla completamente. Quiere que la producci&amp;oacute;n y el consumo
sigan l&amp;iacute;neas distintas de las prescritas en un mercado no intervenido y quiere
alcanzar su objetivo inyectando en el funcionamiento del mercado &amp;oacute;rdenes y
prohibiciones para cuya aplicaci&amp;oacute;n est&amp;aacute; dispuesto el poder policial y su
aparato de compulsi&amp;oacute;n y coacci&amp;oacute;n violenta.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero &amp;eacute;stos son actos &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;aislados&lt;/i&gt; de intervenci&amp;oacute;n. No es el
objetivo del gobierno combinarlos en un sistema integrado que determine todos
los precios, salarios y tipos de inter&amp;eacute;s y as&amp;iacute; poner el control total de la
producci&amp;oacute;n y el consumo en manos de las autoridades.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El sistema del mercado intervenido
o intervencionismo se dirige a preservar el dualismo de las distintas esferas
de las actividades p&amp;uacute;blicas por un lado y la libertad econ&amp;oacute;mica bajo el sistema
de mercado por otro. Lo que lo caracteriza como tal es el hecho de que el
gobierno no limita sus actividades a la preservaci&amp;oacute;n de la propiedad privada de
los medios de producci&amp;oacute;n y su protecci&amp;oacute;n contra invasiones violentas. El
gobierno interfiere con la operaci&amp;oacute;n de los negocios por medio de &amp;oacute;rdenes y
prohibiciones.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La intervenci&amp;oacute;n es un decreto
emitido, directa o indirectamente, por la autoridad al cargo del aparato administrativo
de coerci&amp;oacute;n y coacci&amp;oacute;n que obliga a los empresarios y capitalistas a emplear
algunos de los factores de producci&amp;oacute;n de una forma distinta de aqu&amp;eacute;lla a la que
habr&amp;iacute;a recurrido si solo obedeciera a los dictados del mercado. Un decreto as&amp;iacute;
puede ser o bien una orden de hacer algo o una orden de no hacer algo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;No hace falta que el decreto sea
emitido directamente por la propia autoridad establecida y generalmente
reconocida. Puede ocurrir que algunas otras agencias se arroguen el poder de
emitir tales &amp;oacute;rdenes o prohibiciones y las apliquen mediante el propio aparato de
coacci&amp;oacute;n y opresi&amp;oacute;n violenta. Si el gobierno reconocido tolera esos
procedimientos o incluso los apoya mediante el empleo de su propio aparato
policial, es como si hubiera actuado el propio gobierno. Si el gobierno se
opone a la acci&amp;oacute;n violenta de otras agencias, pero no tiene &amp;eacute;xito en
suprimirlas por medio de sus propias fuerzas armadas, aunque le gustar&amp;iacute;a hacerlo,
se genera anarqu&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Es importante recordar que la
interferencia del gobierno siempre significa o bien acci&amp;oacute;n violenta o la
amenaza de dicha acci&amp;oacute;n. El gobierno en &amp;uacute;ltimo caso recurre al empleo de gente
armada, de polic&amp;iacute;as, gendarmes, soldados, guardas de prisiones y verdugos. La
caracter&amp;iacute;stica esencial del gobierno es la aplicaci&amp;oacute;n de sus decretos
golpeando, matando y encarcelando. Los que est&amp;aacute;n pidiendo m&amp;aacute;s interferencia del
gobierno est&amp;aacute;n en definitiva pidiendo m&amp;aacute;s coacci&amp;oacute;n y menos libertad.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Ludwig von Mises es reconocido como
el l&amp;iacute;der de la Escuela Austriaca de pensamiento econ&amp;oacute;mico, prodigioso autor de
teor&amp;iacute;as econ&amp;oacute;micas y un escritor prol&amp;iacute;fico. Los escritos y lecciones de Mises
abarcan teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica, historia, epistemolog&amp;iacute;a, gobierno y filosof&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica.
Sus contribuciones a la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica incluyen importantes aclaraciones a la
teor&amp;iacute;a cuantitativa del dinero, la teor&amp;iacute;a del ciclo econ&amp;oacute;mico, la integraci&amp;oacute;n
de la teor&amp;iacute;a monetaria con la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica general y la demostraci&amp;oacute;n de que
el socialismo debe fracasar porque no puede resolver el problema del c&amp;aacute;lculo
econ&amp;oacute;mico. Mises fue el primer estudioso en reconocer que la econom&amp;iacute;a es parte
de una ciencia superior sobre la acci&amp;oacute;n humana, ciencia a la que llam&amp;oacute;
&amp;ldquo;praxeolog&amp;iacute;a&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;Este art&amp;iacute;culo est&amp;aacute; extra&amp;iacute;do de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;color:black;"&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=74&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27&amp;amp;vmcchk=1&amp;amp;Itemid=27"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:#3399ff;"&gt;La
acci&amp;oacute;n humana&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;"&gt; (1949).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=447870" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Ludwig+von+Mises/default.aspx">Ludwig von Mises</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/La+acci_26002300_243_3B00_n+humana/default.aspx">La acci&amp;#243;n humana</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/socialismo/default.aspx">socialismo</category></item><item><title>La sublevación contra el racionalismo</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/19/la-sublevaci-243-n-contra-el-racionalismo.aspx</link><pubDate>Mon, 19 Sep 2011 16:31:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:438407</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=438407</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/19/la-sublevaci-243-n-contra-el-racionalismo.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Ludwig
von Mises (Publicado el 19 de septiembre de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5608"&gt;http://mises.org/daily/5608&lt;/a&gt;.&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-font-style:italic;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/6087/The-Clash-of-Group-Interests"&gt;The Clash
of Group Interests&lt;/a&gt; &lt;i&gt;(1945; 2011)]&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El hecho m&amp;aacute;s notable de la historia
de nuestra &amp;eacute;poca es la sublevaci&amp;oacute;n contra el racionalismo, la econom&amp;iacute;a y la
filosof&amp;iacute;a social utilitaria; es la mismo tiempo una sublevaci&amp;oacute;n contra la
libertad, la democracia y el gobierno representativo. Es habitual distinguir
dentro de este movimiento un ala derecha y un ala izquierda. La distinci&amp;oacute;n es
falsa. La prueba es que es imposible clasificar en ninguno de estos grupos a
los l&amp;iacute;deres del movimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;iquest;Era Hegel un hombre de la
izquierda o de la derecha? Tanto los hegelianos de izquierdas como los de
derechas ten&amp;iacute;an indudablemente raz&amp;oacute;n al referirse a Hegel como su maestro. &amp;iquest;Era
Geroge Sorel un izquierdista o un derechista? Tanto Lenin como Mussolini fueron
sus disc&amp;iacute;pulos intelectuales. A Bismarck se le considera normalmente como un
reaccionario. Pero su plan de seguridad social es el s&amp;uacute;mmum del progresismo
actual. Si Ferdinand Lassalle no hubiera sido hijo de jud&amp;iacute;os, los nazis le
llamar&amp;iacute;an el primer l&amp;iacute;der laborista alem&amp;aacute;n y fundador del partido socialista
alem&amp;aacute;n, uno de sus grandes hombres. Desde el punto de vista del verdadero
liberalismo, todos los defensores de la doctrina del conflicto forman un
partido homog&amp;eacute;neo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La principal arma aplicada tanto
por los antiliberales de derechas como por los de izquierdas es acudir a los
nombres de sus adversarios. Al racionalismo se lo califica como superficial y
antihist&amp;oacute;rico. Al utilitarismo se lo etiqueta como el sistema principal de una
&amp;eacute;tica de corredor de bolsa. Adem&amp;aacute;s, en los pa&amp;iacute;ses no anglosajones, se lo
califica como producto de la &amp;ldquo;mentalidad del buhonero&amp;rdquo; brit&amp;aacute;nica y de la
&amp;ldquo;filosof&amp;iacute;a del d&amp;oacute;lar&amp;rdquo; estadounidense. Se desde&amp;ntilde;a la econom&amp;iacute;a como &amp;ldquo;ortodoxa&amp;rdquo;,
&amp;ldquo;reaccionaria&amp;rdquo;, &amp;ldquo;realismo econ&amp;oacute;mico&amp;rdquo; e &amp;ldquo;ideolog&amp;iacute;a de Wall Street&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Es triste que la mayor&amp;iacute;a de
nuestros contempor&amp;aacute;neos no est&amp;eacute;n familiarizados con la econom&amp;iacute;a. Todos los
grandes temas de las disputas pol&amp;iacute;ticas actuales son econ&amp;oacute;micos. Incluso si no
tenemos en cuenta el problema fundamental del capitalismo y socialismo, debemos
darnos cuenta de que los asuntos discutidos diariamente en la escena pol&amp;iacute;tica
solo pueden entenderse por medio del razonamiento econ&amp;oacute;mico. Pero la gente,
incluso los l&amp;iacute;deres c&amp;iacute;vicos, pol&amp;iacute;ticos y editores, reh&amp;uacute;yen ocuparse seriamente
de los estudios econ&amp;oacute;micos. Est&amp;aacute;n orgullosos de su ignorancia. Temen que
familiarizarse con la econom&amp;iacute;a pueda interferir con la ingenua confianza y
complacencia en s&amp;iacute; mismos con la que repiten lemas recogidos sobre la marcha.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Es altamente probable que no m&amp;aacute;s de
uno de cada mil votantes conozca lo que dicen los economistas acerca de los
efectos del salario m&amp;iacute;nimo, ya sea fijado por decreto del gobierno o por
presi&amp;oacute;n y fuerza de los sindicatos. La mayor&amp;iacute;a de la gente da por sentado que
aplicar salarios m&amp;iacute;nimos por encima de los niveles salariales que se habr&amp;iacute;an
establecido en un mercado laboral no intervenido es una pol&amp;iacute;tica beneficiosa
para todos lo que quieren ganarse un sueldo. No sospechan que esos salarios
m&amp;iacute;nimos deben generar un desempleo permanente de una parte considerable de la
fuerza laboral potencial. No saben que incluso Marx negaba categ&amp;oacute;ricamente que
los sindicatos puedan aumentar las rentas de todos los trabajadores ni que los
marxistas coherentes en los primeros tiempos se opon&amp;iacute;an por tanto a cualquier
intento de decretar salarios m&amp;iacute;nimos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Tampoco se dan cuenta de que el
plan de Lord Keynes para alcanzar el pleno empleo, tan entusiastamente apoyado
por todos los &amp;ldquo;progresistas&amp;rdquo;, se basa esencialmente en una reducci&amp;oacute;n del nivel
de los salarios &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;reales&lt;/i&gt;. Keynes
recomienda una pol&amp;iacute;tica del expansi&amp;oacute;n del cr&amp;eacute;dito porque cree que &amp;ldquo;una rebaja
gradual y autom&amp;aacute;tica de los salarios reales como consecuencia de los precios
crecientes&amp;rdquo; no ser&amp;iacute;a tan contestada por los trabajadores como cualquier intento
de rebajar los salarios monetarios.&lt;a name="_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;No es exagerado afirmar que en
relaci&amp;oacute;n con este problema primordial los expertos &amp;ldquo;progresistas&amp;rdquo; no difieren
de aqu&amp;eacute;llos despreciados popularmente como &amp;ldquo;reaccionarios hostiles a los
trabajadores&amp;rdquo;. Pero entonces la doctrina de que prevalece un conflicto
irreconciliable de intereses entre empresarios y empleados est&amp;aacute; desprovista de
cualquier fundamento cient&amp;iacute;fico. Un aumento final en los salarios de todos lo
que est&amp;eacute;n dispuestos a gan&amp;aacute;rselos solo puede conseguirse por la acumulaci&amp;oacute;n de
capital adicional y la mejora de los m&amp;eacute;todos t&amp;eacute;cnicos de producci&amp;oacute;n que hace
viable esta riqueza adicional. Coinciden los intereses correctamente entendidos
de empresarios y empleados.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;No es menos probable que solo
peque&amp;ntilde;os grupos se den cuenta del hecho de que los comerciantes libres se
opongan a las distintas medidas de nacionalismo econ&amp;oacute;mico porque consideran que
dichas medidas son perjudiciales para el bienestar de su propia naci&amp;oacute;n, no
porque est&amp;eacute;n dispuestos a sacrificar los intereses de sus conciudadanos a los
de los extranjeros. Est&amp;aacute; fuera de duda que dif&amp;iacute;cilmente ning&amp;uacute;n alem&amp;aacute;n, en los
a&amp;ntilde;os cr&amp;iacute;ticos que precedieron a la subida al poder de Hitler, entendieran que quienes
luchaban contra el nacionalismo agresivo y &lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;estaban dispuestos a impedir una nueva guerra
no eran traidores, dispuestos a vender los intereses vitales de la naci&amp;oacute;n
alemana al capitalismo extranjero, sino patriotas que quer&amp;iacute;an evitar a sus
conciudadanos la terrible experiencia de una carnicer&amp;iacute;a sin sentido.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La terminolog&amp;iacute;a usual clasificando
a la gente como amigo o enemigos de de los trabajadores y como nacionalistas o
internacionalistas es indicativo del hecho de que esta ignorancia de las
ense&amp;ntilde;anzas elementales de la econom&amp;iacute;a es un fen&amp;oacute;meno casi universal. La
filosof&amp;iacute;a del conflicto est&amp;aacute; firmemente asentada en las mentes de nuestros
contempor&amp;aacute;neos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Una de las objeciones presentadas
contra la filosof&amp;iacute;a liberal que recomienda una sociedad de libre mercado sigue
esta f&amp;oacute;rmula: &amp;ldquo;La humanidad nunca puede volver a ning&amp;uacute;n sistema del pasado. El
capitalismo est&amp;aacute; acabado porque era la organizaci&amp;oacute;n social del siglo XIX, una
&amp;eacute;poca que ya ha pasado&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, lo que estos supuestos
progresistas est&amp;aacute;n apoyando es equivalente a una vuelta a la organizaci&amp;oacute;n
social de las &amp;eacute;pocas que precedieron a la &amp;ldquo;revoluci&amp;oacute;n industrial&amp;rdquo;. Las
distintas medidas de nacionalismo econ&amp;oacute;mico son una r&amp;eacute;plica de las pol&amp;iacute;ticas
del mercantilismo. Los conflictos jurisdiccionales entre sindicatos no difieren
esencialmente de las luchas entre gremios y posaderos. Como los pr&amp;iacute;ncipes
absolutos de la Europa de los siglos XVII y XVIII, esta gente moderna busca un
sistema bajo el cual el gobierno asume la direcci&amp;oacute;n de todas las actividades
econ&amp;oacute;micas de sus ciudadanos. No es coherente con excluir de antemano la vuelta
de las pol&amp;iacute;ticas de Cobden y Bright si uno no encuentra nada malo en volver a
las pol&amp;iacute;ticas de Luis XIV y Colbert.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Ludwig von Mises es reconocido como
el l&amp;iacute;der de la Escuela Austriaca de pensamiento econ&amp;oacute;mico, prodigioso autor de
teor&amp;iacute;as econ&amp;oacute;micas y un escritor prol&amp;iacute;fico. Los escritos y lecciones de Mises
abarcan teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica, historia, epistemolog&amp;iacute;a, gobierno y filosof&amp;iacute;a
pol&amp;iacute;tica. Sus contribuciones a la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica incluyen importantes
aclaraciones a la teor&amp;iacute;a cuantitativa del dinero, la teor&amp;iacute;a del ciclo
econ&amp;oacute;mico, la integraci&amp;oacute;n de la teor&amp;iacute;a monetaria con la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica
general y la demostraci&amp;oacute;n de que el socialismo debe fracasar porque no puede
resolver el problema del c&amp;aacute;lculo econ&amp;oacute;mico. Mises fue el primer estudioso en
reconocer que la econom&amp;iacute;a es parte de una ciencia superior sobre la acci&amp;oacute;n
humana, ciencia a la que llam&amp;oacute; &amp;ldquo;praxeolog&amp;iacute;a&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-font-style:italic;" lang="EN-GB"&gt;Este
art&amp;iacute;culo est&amp;aacute; extra&amp;iacute;do de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;The Clash of Group Interests&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-font-style:italic;" lang="EN-GB"&gt;, &amp;ldquo;The Clash of
Group Interests&amp;rdquo;, parte 4 (1945; 2011). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;mso-bidi-font-style:italic;" lang="EN-GB"&gt;&amp;ldquo;The Clash of Group
Interests&amp;rdquo; se public&amp;oacute; originalmente en &lt;i&gt;Approaches to National Unity: A
Symposium&lt;/i&gt;, editado por Lyman Bryson, Louis Finkelstein y Robert M. MacIver
(Nueva York: Harper and Brothers, 1945). &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;Este libro del simposio proven&amp;iacute;a de la quinta
reuni&amp;oacute;n anual de la Conferencia sobre Ciencia, Filosof&amp;iacute;a y Religi&amp;oacute;n en su
Relaci&amp;oacute;n con el Modo Democr&amp;aacute;tico de Vida, realizada en la Universidad de Co&lt;/span&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;

&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Keynes, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The General Theory of Employment, Interest
and Money&lt;/i&gt; (Londres: Macmillan, 1939), p. 264 [Publicada en Espa&amp;ntilde;a como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La teor&amp;iacute;a general del empleo, el inter&amp;eacute;s y
el dinero&lt;/i&gt; (Madrid: Editorial Aosta, 1998)]. Para un examen cr&amp;iacute;tico de esta
idea, ver Albert Hahn, &amp;ldquo;Deficit Spending and Private Enterprise&amp;rdquo;, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Postwar Readjustments Bulletin&lt;/i&gt;, N&amp;ordm; 8,
U.S. Chamber of Commerce, pp. 28-29.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=438407" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Ludwig+von+Mises/default.aspx">Ludwig von Mises</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category></item><item><title>Cómo el gobierno impide la recuperación</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/09/c-243-mo-el-gobierno-impide-la-recuperaci-243-n.aspx</link><pubDate>Fri, 09 Sep 2011 16:44:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:437147</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=437147</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/09/c-243-mo-el-gobierno-impide-la-recuperaci-243-n.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Por Robert Higgs (Publicado el 9 de septiembre
de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original
se encuentra aqu&amp;iacute;:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="text-decoration:underline;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:blue;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5594"&gt;http://mises.org/daily/5594&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Antes de 1929, el gobierno de EEUU no
intent&amp;oacute; sistem&amp;aacute;ticamente moderar o invertir las contracciones empresariales
generales. La recuperaci&amp;oacute;n normalmente se produc&amp;iacute;a espont&amp;aacute;neamente dentro del
sistema de mercado en un a&amp;ntilde;o o dos. Las excepciones a esta regla, especialmente
la ca&amp;iacute;da prolongada de mediados de la d&amp;eacute;cada de 1890, reflejaban grandes
incertidumbres acerca del compromiso del gobierno con el patr&amp;oacute;n oro y de su
posible interferencia en el sistema de mercado como ped&amp;iacute;an populistas y otros.
Sin embargo, empezando con la administraci&amp;oacute;n Hoover y hasta hoy, el gobierno
federal ha probado una gran variedad de medidas para suavizar el ciclo de auge
y declive.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Estas medidas, que cubren toda la gama
desde gastos con &amp;ldquo;inyecci&amp;oacute;n desde la imprenta&amp;rdquo; al proteccionismo a cambios en
impuestos y regulaciones a reorganizaciones forzosas de amplios sectores de la
econom&amp;iacute;a, comparten tres cualidades: se centran en obtener beneficios visibles
aunque m&amp;aacute;s o menos sin considerar las cargas que no se ven y otras
consecuencias negativas; se centran en cambios ostensiblemente beneficios a
corto plazo aunque m&amp;aacute;s o menos sin considerar los efectos da&amp;ntilde;inos a largo plazo
y representan acciones basadas en la pretensi&amp;oacute;n de conocimiento, en
imposiciones desde arriba por parte de planificadores centrales que utilizan el
poder coactivo del gobierno para hacer que el p&amp;uacute;blico en general act&amp;uacute;e de
acuerdo con los planes de talla &amp;uacute;nica de la &amp;eacute;lite gobernante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Estas acciones empezaron durante la d&amp;eacute;cada
de 1930, con la interferencia de la administraci&amp;oacute;n Hoover en los niveles
salariales ofrecidos por los grandes empresarios, los intentos de mantener
altos los precios agr&amp;iacute;colas, los aumentos en el gasto en obras p&amp;uacute;blicas, la
aprobaci&amp;oacute;n de la propuestas de aranceles de Smoot-Hawley, la creaci&amp;oacute;n de la Reconstruction
Finance Corporation para apuntalar bancos y otras empresas, el patrocinio de
aumentos bruscos de impuestos y muchas otras medidas. La administraci&amp;oacute;n
Roosevelt fue mucho m&amp;aacute;s all&amp;aacute; sacando al pa&amp;iacute;s del patr&amp;oacute;n oro, cartelizando toda
la econom&amp;iacute;a industrial, semicartelizando la agricultura, aumentan a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s los
impuestos, extendiendo mucho el &amp;aacute;mbito de las regulaciones federales,
especialmente en banca y mercados de valores y de mano de obra entre otros muchos,
implicando al gobierno federal directamente en la producci&amp;oacute;n y distribuci&amp;oacute;n de
la electricidad e interviniendo en muchas otras formas. A pesar de todas estas
medidas supuestamente anti-Depresi&amp;oacute;n, la recuperaci&amp;oacute;n completa no se hab&amp;iacute;a
logrado cuando se agot&amp;oacute; el New Deal a finales de la d&amp;eacute;cada de 1930.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Las administraciones de George W. Bush y
Obama aparentemente vieron al New Deal como un modelo de c&amp;oacute;mo responder a una
supuesta emergencia econ&amp;oacute;mica. Bush adopt&amp;oacute; programas de est&amp;iacute;mulo y, lo que es
m&amp;aacute;s importante, el Troubled Assets Relief Program, as&amp;iacute; como una serie de
rescates, apropiaciones y otras intervenciones en mercados financieros por
parte del Tesoro y la Fed. Obama super&amp;oacute; lo anterior consiguiendo la aprobaci&amp;oacute;n
de una programa de &amp;ldquo;est&amp;iacute;mulo&amp;rdquo; masivo, apropi&amp;aacute;ndose de GM y Chrysler y
continuando usando la Fed y el Tesoro para inundar la econom&amp;iacute;a con liquidez con
la esperanza de estimular los pr&amp;eacute;stamos y el gasto del consumo. A pesar del
marem&amp;aacute;gnum de acciones antirrecesi&amp;oacute;n del gobierno durante los pasados tres
a&amp;ntilde;os, la econom&amp;iacute;a contin&amp;uacute;a movi&amp;eacute;ndose lejos de la completa recuperaci&amp;oacute;n, con un
alto desempleo, una inversi&amp;oacute;n privada en depresi&amp;oacute;n y, como mucho, un tibio
crecimiento de la producci&amp;oacute;n real.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;El &lt;a href="http://academy.mises.org/courses/recession-higgs/"&gt;webinario que empieza
el 16 de septiembre&lt;/a&gt;, a trav&amp;eacute;s de la Academia Mises, se ocupar&amp;aacute; de estos
asuntos, presentando ejemplos de la Gran Depresi&amp;oacute;n y la recesi&amp;oacute;n actual para
demostrar como las acciones y programas antirrecesi&amp;oacute;n del gobierno tienen abrumadoramente
el efecto de ralentizar, en lugar de acelerar, la recuperaci&amp;oacute;n. Al apuntalar
bancos quebrados de hecho y otras empresas y malas inversiones (especialmente
en vivienda) que deber&amp;iacute;an liquidarse, interfiriendo con la operativa del
sistema de precios y creando incertidumbre de r&amp;eacute;gimen, la actividad antirrecesi&amp;oacute;n
del gobierno tiene a hacer las recesiones m&amp;aacute;s profundas y largas de lo que
ser&amp;iacute;an si el gobierno siguiera la pol&amp;iacute;tica tradicional anterior a 1929 de dejar
que la econom&amp;iacute;a se repare a s&amp;iacute; misma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Robert Higgs es socio distinguido en
econom&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica en el Independent Institute y editor de&amp;nbsp;&lt;i&gt;The
Independent Review&lt;/i&gt;. En 2007 recibi&amp;oacute; el premio Gary G. Schlarbaum por una
vida dedicada a la causa de la libertad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=437147" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/crisis/default.aspx">crisis</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Robert+Higgs/default.aspx">Robert Higgs</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Instituto+Mises/default.aspx">Instituto Mises</category></item><item><title>Obama parpadea</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/07/obama-parpadea.aspx</link><pubDate>Wed, 07 Sep 2011 15:55:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:436955</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=436955</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/07/obama-parpadea.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 7 de septiembre
de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5622"&gt;http://mises.org/daily/5622&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
presidente Obama ha renunciado a imponer nuevas regulaciones sobre &amp;ldquo;calidad del
aire&amp;rdquo;. Las regulaciones habr&amp;iacute;an afectado a muchos sectores y creado muchos
efectos excedentarios. Los republicanos han estimado costes de hasta 90.000
millones de d&amp;oacute;lares, pero solo dicen eso para hacer ruido. Apoyaron esas cosas
bajo Nixon y Bush.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No hay
forma real de conocer los costes de tan atroz legislaci&amp;oacute;n, especialmente dado
que los costes m&amp;aacute;s altos de la regulaci&amp;oacute;n est&amp;aacute;n ocultos. Consisten en los
trabajos no creados, los productos que no llegan al mercado, la producci&amp;oacute;n que
no tiene lugar, las eficiencias no conseguidas, los niveles de vida no
aumentados. De hecho, es peor: cuanto m&amp;aacute;s intervenga el gobierno en la
econom&amp;iacute;a, m&amp;aacute;s pobres nos haremos, y no hay forma real de documentar un futuro
que ni siquiera se nos permite ver.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Est&amp;aacute;
usted en desacuerdo? Bueno, bien, pero aparentemente nada menos que Obama &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;s&amp;iacute;&lt;/i&gt; est&amp;aacute; de acuerdo. Dijo: &amp;ldquo;He subrayado
continuamente la importancia de reducir cargas e incertidumbre regulatorias,
particularmente mientras nuestra econom&amp;iacute;a contin&amp;uacute;e recobr&amp;aacute;ndose&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es una
enorme concesi&amp;oacute;n intelectual Si esto es cierto para algunas regulaciones, &amp;iquest;Qu&amp;eacute;
pasa con los miles de millones de otras regulaciones? Los resultados son los
mismos cada vez que limitamos la libre empresa, de cualquier forma en que lo
hagamos. Eliminamos opciones para los emprendedores. Reducimos el valor del
capital a proveer menos mercados para su uso. Desviamos a energ&amp;iacute;as productivas
de hacer cosas para la sociedad y las obligamos a cumplir con las burocracias
regulatorias. Los costes son siempre enormes. De hecho, podr&amp;iacute;amos ver al
socialismo o el fascismo como nada menos que el extremo de una econom&amp;iacute;a
altamente regulada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tal vez
usted diga que a veces las regulaciones merecen la pena. Es su opini&amp;oacute;n. Pero
d&amp;eacute;jenos al menos reconocer la existencia de sacrificios regulatorios. Cuando
regulamos, estamos renunciando a algo y ese algo consiste en alg&amp;uacute;n nivel de
prosperidad que no veremos. Esa es la alternativa: regulaci&amp;oacute;n frente a
crecimiento econ&amp;oacute;mico. Usted podr&amp;iacute;a decir que la sociedad ha tenido suficiente
crecimiento econ&amp;oacute;mico y realmente no queremos un mundo en que los pobres se
hagan ricos o se creen m&amp;aacute;s empleos o prosperen m&amp;aacute;s empresas. Repito que es su
opini&amp;oacute;n. Pero reconozcamos el sacrificio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es esto
precisamente lo que ha hecho Obama y representa un reconocimiento de la
realidad que la izquierda siempre busca evitar. Durante m&amp;aacute;s de 100 a&amp;ntilde;os, han
afirmado lo contrario. Dicen que sus regulaciones tendr&amp;aacute;n el efecto de aumentar
la eficiencia, ahorrar dinero, crear empleo y todo lo dem&amp;aacute;s. En el caso del
aire limpio, la idea es que crea &amp;ldquo;empleo verde&amp;rdquo;, mejores espacios para vivir de
forma que la gente pueda tener vidas m&amp;aacute;s felices, mejor uso de los recursos,
menos explotaci&amp;oacute;n de los trabajadores y todo lo dem&amp;aacute;s. Por eso la Nueva Nueva
Izquierda hace tiempo que llama &amp;ldquo;inversi&amp;oacute;n&amp;rdquo; al gasto p&amp;uacute;blico, califica de
&amp;ldquo;est&amp;aacute;ndares&amp;rdquo; a las regulaciones y rebautiza como &amp;ldquo;contribuciones&amp;rdquo; a los
impuestos. La ilusi&amp;oacute;n que esta gente ha tratado de crear es la idea de que la
intervenci&amp;oacute;n gubernamental en nuestra econom&amp;iacute;a realmente nos mejorar&amp;aacute; la vid.
(Podr&amp;iacute;a a&amp;ntilde;adir que, a pesar de su ret&amp;oacute;rica, la derecha no es mejor en la
pr&amp;aacute;ctica).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ahora,
estas declaraciones son evidentemente falsas por diversas razones: los
propietarios saben m&amp;aacute;s que los bur&amp;oacute;cratas, los consumidores pueden ocuparse de
sus propios asuntos, los empresarios necesitan un espacio de libertad y
oportunidades para crear y el sistema de precios es el garante definitivo de la
eficiencia. El gobierno no tiene recursos propios: nos saquea al resto para
obtener lo que tiene. Adem&amp;aacute;s, no sabe dirigir una sociedad que exceda a lo que
posean los propios individuos en la sociedad. Es lo contrario. El gobierno es
esencialmente una instituci&amp;oacute;n est&amp;uacute;pida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero
ahora, con el anuncio de Obama, vemos la proverbial vuelta a la tortilla. &amp;Eacute;l y
su administraci&amp;oacute;n est&amp;aacute;n admitiendo que su programa es un sumidero, una carga,
una presencia indeseada, un obst&amp;aacute;culo a la prosperidad. &amp;Eacute;sa es la consecuencia
y &amp;eacute;sa es realmente la &amp;uacute;nica conclusi&amp;oacute;n que uno puede deducir de este anuncio.
Esto da la vuelta a una demanda importante de los intervencionistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Y por
qu&amp;eacute; lo hace? Bueno, miren las encuestas. Son ahora un desastre para la
presidencia de Obama. Y miren a la econom&amp;iacute;a. No est&amp;aacute; creciendo, est&amp;aacute;
encogi&amp;eacute;ndose. Es casi como si esta combinaci&amp;oacute;n de desastre pol&amp;iacute;tico y econ&amp;oacute;mico
hubiera finalmente hecho despertar a la realidad a la administraci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Todo esto
me recuerda un acontecimiento en Austria tras la Primera Guerra Mundial. Otto
Bauer era el intelectual y consejero m&amp;aacute;s influyente de todo el pa&amp;iacute;s, pero era
un marxista declarado y radical. En un momento en que el destino de Austria era
incierto y los bolcheviques estaban en auge, Ludwig von Mises se encontr&amp;oacute; con
Bauer y su esposa marxista durante varias tardes. Otto hab&amp;iacute;a estado reclamando
un socialismo inmediato. Mises explic&amp;oacute; que un experimento as&amp;iacute; se derrumbar&amp;iacute;a en
muy poco tiempo. Viena depend&amp;iacute;a de las importaciones. Sin medios para calcular
y pagar, cesar&amp;iacute;a el suministro rural de alimentos y todos en Viena empezar&amp;iacute;an a
pasar hambre en cerca de una emana. Mises destac&amp;oacute; esto todo lo que pudo y
finalmente Bauer cedi&amp;oacute; y reconoci&amp;oacute; que Mises ten&amp;iacute;a raz&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero aqu&amp;iacute;
est&amp;aacute; la moraleja. Bauer nunca perdon&amp;oacute; a Mises que le convenciera para abandonar
sus convicciones. Entabl&amp;oacute; un guerra acad&amp;eacute;mica sin cuartel con Mises y nunca
volvi&amp;oacute; a hablarle. Fue decisivo en denegar a Mises un puesto pagado en la
universidad. &amp;Eacute;se es el destino de un economista que dice la verdad a los
pol&amp;iacute;ticos que sue&amp;ntilde;an con utilizar el estado para elevar la sociedad. El
economista dice esencialmente: &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Con todo
tu poder y todas tus teor&amp;iacute;as, sigues sin tener la capacidad de hacer lo que
afirmas. El intento llevar&amp;aacute; al desastre&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Aparentemente
alguien en las filas de Obama habl&amp;oacute; al presidente de la misma manera acerca de esta
regulaci&amp;oacute;n potencialmente catastr&amp;oacute;fica. Esa misma gente dir&amp;iacute;a lo mismo acerca
de todos los impuestos, regulaciones antitrust, regulaciones medioambientales,
guerras, bienestar, mandatos, restricciones y manipulaciones monetarias.
Alguien tiene que contar a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s verdades al poder. Hacerlo siempre ocasiona un
coste personal, ya que quienes creen en el gobierno lanzan ataques vengativos.
A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, debe hacerse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Puede que
la repentina comprensi&amp;oacute;n de que las regulaciones pueden matar cree una
conciencia que lleve a deshacernos de todo el estado intervencionista, de forma
que se nos deja a todos en paz para construir nuestra propia prosperidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=436955" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category></item><item><title>¿Qué no nos gusta de un giro regulatorio?</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/06/02/191-qu-233-no-nos-gusta-de-un-giro-regulatorio.aspx</link><pubDate>Thu, 02 Jun 2011 18:44:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:424030</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=424030</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/06/02/191-qu-233-no-nos-gusta-de-un-giro-regulatorio.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por William L. Anderson. (Publicado el 1 de junio de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5335"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/5335&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Ahora que ya llevamos m&amp;aacute;s de una d&amp;eacute;cada en el siglo XXI, me gustar&amp;iacute;a que las clases pol&amp;iacute;ticas dejaran su incesante referencia a planes &amp;ldquo;del siglo XXI&amp;rdquo; y regulaciones &amp;ldquo;del siglo XXI&amp;rdquo;. Hablan como si vivir en el a&amp;ntilde;o 2011 diera al gobierno alg&amp;uacute;n nuevo acceso especial a la verdad. Washington est&amp;aacute; lleno de sinsentidos y tal vez nadie est&amp;eacute; tan lleno de ellos como &lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cass_Sunstein"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;Cass Sunstein&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;, coautor de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/3036/A-Nudge-in-the-Wrong-Direction"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Nudge&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, el manifiesto del &amp;ldquo;paternalismo libertario&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Para quienes no hayan o&amp;iacute;do hablar del antiguo profesor de derecho de la Universidad de Chicago que ahora ocupa el cargo de jefe de la Oficina de Informaci&amp;oacute;n y Asuntos Regulatorios del Presidente Obama, digamos sencillamente que Sunstein representa una clase de gente que cree que el estado es el Proveedor de Toda Sabidur&amp;iacute;a y que lo &amp;uacute;nico que se interpone en el camino de que el estado provea el para&amp;iacute;so es la recalcitrante gente normal que no tiene el buen sentido de seguir completamente las directrices del estado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Pero incluso Sunstein se ha superado esta vez. En &lt;/span&gt;&lt;a href="http://online.wsj.com/article/SB10001424052702304066504576345230492613772.html?mod=WSJ_Opinion_LEADTop"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;un reciente art&amp;iacute;culo de opini&amp;oacute;n en el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Wall Street Journal&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;, Sunstein afirma nada menos que que la administraci&amp;oacute;n Obama est&amp;aacute; reinventando la regulaci&amp;oacute;n. No es tan atractivo como las afirmaci&amp;oacute;n de Al Gore hace una d&amp;eacute;cada de que hab&amp;iacute;a &amp;ldquo;reinventado el gobierno&amp;rdquo;, pero en este momento de expectativas disminuidas, tendr&amp;aacute; que ser suficiente. No, Sunstein no ha &amp;ldquo;reinventado el gobierno&amp;rdquo;, pero sin embargo ahora contempla un era de regulaci&amp;oacute;n &amp;ldquo;inteligente&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Sunstein declara en primer lugar:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Un sistema regulatorio del siglo XXI debe promover el crecimiento econ&amp;oacute;mico, la innovaci&amp;oacute;n y la creaci&amp;oacute;n de empleo, al tiempo que protege la salud y el bienestar p&amp;uacute;blico. Este mismo a&amp;ntilde;o, el Presidente Obama traz&amp;oacute; su plan para crear un sistema as&amp;iacute; adoptando una aproximaci&amp;oacute;n a la regulaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s simple, inteligente y eficaz en coste. Como parte clave de ese plan, reclam&amp;oacute; una revisi&amp;oacute;n sin precedentes en todo el gobierno de regulaciones ya en los libros de forma que podamos mejorar o eliminar las desfasadas, innecesarias, excesivamente gravosas o en conflicto con otras reglas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Contin&amp;uacute;a describiendo c&amp;oacute;mo el gobierno est&amp;aacute; cambiando su pol&amp;iacute;tica regulatoria respecto de la leche (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://money.cnn.com/2011/05/26/news/economy/federal_regulatory_reform/index.htm"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;que ya no se clasificar&amp;aacute; como &amp;ldquo;aceite&amp;rdquo;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;) y c&amp;oacute;mo el gobierno asentir&amp;aacute; a rega&amp;ntilde;adientes al hecho de que los cambios en la tecnolog&amp;iacute;a podr&amp;iacute;an realmente hacer obsoletos algunos requisitos regulatorios. Al final, expone el tipo de autofelicitaci&amp;oacute;n que estamos acostumbrados a leer de los cargos del gobierno:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Esta insistencia en normas pragm&amp;aacute;ticas, basadas en evidencias y eficaces en coste es lo que ha informado nuestra postura regulatoria en los &amp;uacute;ltimos dos a&amp;ntilde;os y medio. Hemos ayudado a rebajar las muertes en carretera a su nivel m&amp;iacute;nimo en 60 a&amp;ntilde;os, promovido la seguridad a&amp;eacute;rea al tiempo que protegemos a los pasajeros de retrasos, overbookings y tarifas ocultas, reducido dr&amp;aacute;sticamente el riesgo de salmonella en los huevos, aumentado sustancialmente la economizaci&amp;oacute;n de combustible en camiones, promoviendo la independencia energ&amp;eacute;tica y ahorrando dinero a los consumidores y disminuido la contaminaci&amp;oacute;n del aire que mata a miles de personas cada a&amp;ntilde;o. Al mismo tiempo, estamos eliminando cargas regulatorias innecesarias y decenas de millones de horas anuales de papeleo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Supongo que Sunstein quiere que aceptemos sus palabras literalmente, pero escondido dentro de este p&amp;aacute;rrafo de autofelicitaci&amp;oacute;n est&amp;aacute; la verdadera y dura realidad de los costes de oportunidad: cuando comparamos la ret&amp;oacute;rica de Sunstein con los duros hechos de la econom&amp;iacute;a, su palabras resultan no tener sentido. Por ejemplo, las muertes del tr&amp;aacute;fico cayeron sustancialmente hacia la recesi&amp;oacute;n de 1982, no a causa de ninguna iniciativa regulatoria &amp;ldquo;inteligente&amp;rdquo; del Presidente Ronald Reagan, sino por el hecho de que la gente no conduc&amp;iacute;a tanto durante la crisis econ&amp;oacute;mica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Igualmente, esta crisis es peor porque no hay esperanzas de una recuperaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica en el futuro cercano, dada la hostilidad de esta administraci&amp;oacute;n a las empresas no subvencionadas y la &amp;ldquo;incertidumbre de r&amp;eacute;gimen&amp;rdquo; que acompa&amp;ntilde;a sus (como m&amp;iacute;nimo) mal dirigidas pol&amp;iacute;ticas. Pero Sunstein no se conforma con proclamar victoria en las carreteras nacionales. No, uno pensar&amp;iacute;a que &amp;eacute;l y sus subordinados han creado realmente un para&amp;iacute;so.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Quien haya tenido que soportar la tensi&amp;oacute;n de volar sabe que la mayor tensi&amp;oacute;n no se produce al despegar y aterrizar, sino m&amp;aacute;s bien al cruzar la l&amp;iacute;nea de la &lt;/span&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Transportation_Security_Administration"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;TSA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; sin irritar a los revisores p&amp;uacute;blicos. Los expertos de la vida real ya han dicho que la muestra de fuerza contra viajeros cumplidores de la ley &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.cbsnews.com/stories/2008/12/18/60minutes/main4675524.shtml"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;no contribuye a la seguridad&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;, pero dudo que alguien como Sunstein est&amp;eacute; interesado en la seguridad tanto como en la producci&amp;oacute;n de un &amp;ldquo;teatro de la seguridad&amp;rdquo; para la fortuna pol&amp;iacute;tica del presidente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Adem&amp;aacute;s, la idea de que la regulaci&amp;oacute;n reduce costes es como decir que los reguladores pueden hacer que el agua fluya hacia arriba. Los reguladores pueden ordenar a las aerol&amp;iacute;neas que cambien sus planes de precios o incluso rebajen los precios que pueden cobrar, pero no pueden reducir los costes. En su lugar, trasladan los costes a otro lugar y al final los pasajeros siguen teniendo que afrontarlos de una u otra forma. &amp;Eacute;sa es la realidad e la econom&amp;iacute;a y el coste de oportunidad, y Sunstein no puede cambiar las leyes inmutables de la econom&amp;iacute;a por decreto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;iquest;Ha aumentado el gobierno &amp;ldquo;sustancialmente&amp;rdquo; la eficiencia del combustible en los autom&amp;oacute;viles? Aunque es cierto que el gobierno est&amp;aacute; ordenando a los fabricantes que tengan mejores medias de eficiencia de los combustibles de sus flotas para una fecha futura, eso no significa necesariamente que los consumidores de autom&amp;oacute;viles vayan a estar mejor. Despu&amp;eacute;s de todo, el gobierno podr&amp;iacute;a ordenarnos montar en bicicleta o moto, ahorrando as&amp;iacute; a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s gasolina, pero el resultado ser&amp;iacute;a desastroso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;La afirmaci&amp;oacute;n de Sustein de estar promoviendo la &amp;ldquo;independencia energ&amp;eacute;tica&amp;rdquo; es una aut&amp;eacute;ntica barbaridad. Si se refiere a los subsidios p&amp;uacute;blicos al etanol basado en el ma&amp;iacute;z y al hecho de que se obliga a los consumidores a poner eso en sus coches (lo que da&amp;ntilde;a el motor y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;reduce&lt;/i&gt; la eficiencia del combustible), entonces Sunstein est&amp;aacute; o bien mintiendo impasiblemente o dedic&amp;aacute;ndose al peor tipo de humos negro. (Este &lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/media/6339/Ethanol-Subsidies-Have-Many-Bad-Consequences"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;reciente discurso del economista Robert Higgs&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; sobre el desastre fiscal que es el etanol acaba con todas las falsedades de Sunstein).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Si Sunstein se refiere a las numerosas granjas e&amp;oacute;licas (o lo que yo llamo &amp;ldquo;granjas de subsidios&amp;rdquo;) que producen electricidad con costes reales mucho mayores que la plantas el&amp;eacute;ctricas tradicionales (de las que dudo seriamente que est&amp;eacute;n matando &amp;ldquo;a miles de personas&amp;rdquo; cada a&amp;ntilde;o) entonces demuestra de nuevo que sus opiniones econ&amp;oacute;micas son las que promueven en todas partes la &amp;ldquo;falacia del cristal roto&amp;rdquo;. Uno no olvida que la dura aproximaci&amp;oacute;n de la administraci&amp;oacute;n Obama a las perforaciones en el Golfo de M&amp;eacute;xico tras el vertido de petr&amp;oacute;leo del a&amp;ntilde;o pasado cuando se habla del tema de la &amp;ldquo;independencia energ&amp;eacute;tica&amp;rdquo; (como si una &amp;ldquo;independencia energ&amp;eacute;tica&amp;rdquo; creada por el gobierno fuera siquiera deseable).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Pero dado que ninguno de los estados productores de petr&amp;oacute;leo del Golfo apoy&amp;oacute; a Obama en las elecciones de 2008, sospecho que el orden regulatorio del presidente, que puso a miles de trabajadores del sector petrol&amp;iacute;fero en la cola del paro, tuvo m&amp;aacute;s que ver con castigar a los votantes que con &amp;ldquo;salvar el medioambiente&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Podr&amp;iacute;a continuar, pero d&amp;eacute;jenme decir solo que Sunstein est&amp;aacute; repitiendo el mito de la era progresista que afirmaba que el gobierno ofrecer&amp;iacute;a algo similar a reyes fil&amp;oacute;sofos para regular sabia y constantemente la econom&amp;iacute;a, eliminando para la sociedad esas molestas externalidades y ofreciendo un camino para un crecimiento sin riesgos y socialmente puro. Esas declaraciones han sido siempre insensatas, como ha demostrado la historia del progresismo durante m&amp;aacute;s de un siglo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Me encanta que incluso un bur&amp;oacute;crata como Sunstein se d&amp;eacute; cuenta de que algunas regulaciones son tan contraproducentes que deber&amp;iacute;an ser descartadas. Pero dif&amp;iacute;cilmente me he convertido a la fe de Sunstein de que los que viven en 2011 son &amp;ldquo;m&amp;aacute;s inteligente&amp;rdquo; en sus aproximaciones legislativas de lo que fueron los desastrosos bur&amp;oacute;cratas del siglo XX.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;William Anderson es investigador adjunto del Instituto Mises y ense&amp;ntilde;a econom&amp;iacute;a en la Universidad de Frostburg State.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=424030" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/William+Anderson/default.aspx">William Anderson</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Cass+Sunstein/default.aspx">Cass Sunstein</category></item><item><title>Las propias reglas tontas del presidente</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/03/02/las-propias-reglas-tontas-del-presidente.aspx</link><pubDate>Wed, 02 Mar 2011 17:58:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:403139</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=403139</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/03/02/las-propias-reglas-tontas-del-presidente.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por Nick Ottens. (Publicado el 1 de marzo de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5035"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/5035&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Mientras que la cinta roja &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.economist.com/node/17961890"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;aumenta&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; ante su mirada, el Presidente Barack Obama promet&amp;iacute;a recientemente en un &lt;/span&gt;&lt;a href="http://online.wsj.com/article/SB10001424052748703396604576088272112103698.html"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;art&amp;iacute;culo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; en el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Wall Street Journal&lt;/i&gt; realizar una amplia revisi&amp;oacute;n de la regulaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica de Estados Unidos y eliminar las reglas &amp;ldquo;que no merezcan la pena por su coste o sean simplemente tontas&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, &amp;eacute;l mismo ha a&amp;ntilde;adido bastantes regulaciones tontas. Las &amp;oacute;rdenes en la reforma sanitaria del presidente est&amp;aacute;n entre las m&amp;aacute;s descaradamente antiecon&amp;oacute;micas de las muchas regulaciones aprobadas durante los &amp;uacute;ltimos dos a&amp;ntilde;os. La obligaci&amp;oacute;n de asegurarse a un individuo es una afrenta a la libertad individual sin precedentes en la historia estadounidense. El gobierno federal nunca antes hab&amp;iacute;a obligado a la gente a comprar ning&amp;uacute;n producto por su propio bien, bajo amenaza de multa. La multa impuesta por Hacienda por no contratar un seguro va de 95$ o un 1% de la renta imponible en 2014 a 695$ o un 2,5% de la renta imponible en 2016.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por otro lado se ofrecen subvenciones para gente que no puede pagarse el seguro. Habr&amp;aacute; asimismo una obligaci&amp;oacute;n para el empresario, obligando a las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as que empleen a 50 o m&amp;aacute;s personas a ofrecer beneficios sanitarios o afronten una multa de 2.000$ por trabajador. Ya las grandes empresas est&amp;aacute;n considerando acabar con su cobertura sanitaria porque pagar la multa podr&amp;iacute;a ser m&amp;aacute;s barato. Las peque&amp;ntilde;as empresas se lo pensar&amp;aacute;n dos veces antes de expandirse a causa de la enorme carga financiera impuesta si emplean a m&amp;aacute;s de 49 personas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Ambas disposiciones se sustentan en la idea de que el gobierno no solo tiene un derecho a intervenir en la salud de la gente, sino asimismo una responsabilidad de asegurar que todos sus ciudadanos tienen el seguro sanitario apropiado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;No es cierto. En una sociedad libre, la atenci&amp;oacute;n sanitaria no puede ser un derecho porque requiere que otros la proporcionen, gratis, si es necesario. Otorgar a la gente un &amp;ldquo;derecho&amp;rdquo; a la sanidad niega invariablemente los derechos de los proveedores de sanidad. Las nuevas normas de atenci&amp;oacute;n sanitaria recortan a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s las libertades de las aseguradoras sanitarias privadas y son un gran impedimento para la competencia, prohibiendo a las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros operar libremente a trav&amp;eacute;s de las fronteras estatales. La ley obliga a las aseguradoras a&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;ul style="margin-top:0cm;"&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l2 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Cubrir a todos, independientemente de si pudieran tener condiciones previas;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l2 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Cubrir a los hijos hasta los 26 a&amp;ntilde;os bajo la p&amp;oacute;liza de seguros de sus padres;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l2 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Asignar un porcentaje fijo de ingresos a la atenci&amp;oacute;n de pacientes.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;A partir de 2014, la ley tambi&amp;eacute;n obligar&amp;aacute; a las aseguradoras a ofrecer una p&amp;oacute;liza b&amp;aacute;sica que cubra&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;ul style="margin-top:0cm;"&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l0 level1 lfo2;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Servicios ambulatorios al paciente y emergencia y hospitalizaci&amp;oacute;n;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l0 level1 lfo2;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Maternidad y atenci&amp;oacute;n al reci&amp;eacute;n nacido;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l0 level1 lfo2;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Servicios de salud mental y drogodependencias;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l0 level1 lfo2;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Servicios pedi&amp;aacute;tricos, incluyendo vista y expresi&amp;oacute;n oral;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l0 level1 lfo2;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Prescripci&amp;oacute;n de medicinas;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l0 level1 lfo2;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Servicios preventivos y de bienestar y atenci&amp;oacute;n a enfermedades cr&amp;oacute;nicas;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l0 level1 lfo2;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Servicios e instalaciones de rehabilitaci&amp;oacute;n y habilitaci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;iquest;Quiere usted asegurarse solo contra una cat&amp;aacute;strofe m&amp;eacute;dica? Imposible. &amp;iquest;Es usted un hombre o simplemente no tiene previsto tener hijos? No importa. &amp;iquest;Est&amp;aacute; usted bastante seguro de que nunca tendr&amp;aacute; que recuperarse de una adicci&amp;oacute;n? &amp;iexcl;Muy mal!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Estos requisitos para los seguros violan los derechos tanto de las empresas de seguros como de sus clientes, que deber&amp;iacute;an ser libres de asegurarse como quieran. Existen planes de seguros b&amp;aacute;sicos similares ordenados por gobiernos en otros pa&amp;iacute;ses. Aunque empiezan cubriendo lo &amp;ldquo;b&amp;aacute;sico&amp;rdquo;, los legisladores normalmente no pueden resistirse a ampliar su &amp;aacute;mbito a&amp;ntilde;o a a&amp;ntilde;o, elevando los costes del seguro sanitario a los clientes durante el proceso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Hay muchas m&amp;aacute;s reglas tontas en la &lt;/span&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Dodd%E2%80%93Frank_Wall_Street_Reform_and_Consumer_Protection_Act"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;ley de reforma financiera Dodd-Frank&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;. Entre ellas est&amp;aacute; la creaci&amp;oacute;n de una Oficina de Protecci&amp;oacute;n Financiera al Consumidor dise&amp;ntilde;ada para proteger a los consumidores ante pr&amp;aacute;cticas de negocio &amp;ldquo;injustas, enga&amp;ntilde;osas y abusivas&amp;rdquo;. Aunque la ley no define las pr&amp;aacute;cticas &amp;ldquo;injustas, enga&amp;ntilde;osas y abusivas&amp;rdquo;, se dar&amp;aacute; poder a esta oficina para crear y aplicar regulaciones sobre todos los productos financieros, incluyendo tarjetas de cr&amp;eacute;dito, pr&amp;eacute;stamos e hipotecas. Aunque integrada dentro de la Reserva Federal, la agencia actuar&amp;aacute; independientemente. Con poderes potencialmente de largo alcance y una problem&amp;aacute;tica falta de supervisi&amp;oacute;n, esta oficina de protecci&amp;oacute;n al consumidor aumentar&amp;aacute; la incertidumbre reguladora en los mercados financieros y socavar&amp;aacute; a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s las libertades de los bancos y sus clientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;La Enmienda Durbin a la ley de reforma financiera permitir&amp;aacute; a la Reserva Federal regular las tasas que los bancos pueden cargar para procesar las compras con tarjetas de cr&amp;eacute;dito. La enmienda prescribe que dichas tasas deben ser &amp;ldquo;razonables&amp;rdquo; y &amp;ldquo;proporcionales&amp;rdquo;, sin definir qu&amp;eacute; significa esto. Anticip&amp;aacute;ndose, las principales instituciones financieras ya est&amp;aacute;n aumentando los costes en otros lugares para compensar el probable gasto de los precios &amp;ldquo;razonables&amp;rdquo;. Antes de la Dodd-Frank, la &lt;/span&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Credit_CARD_Act_of_2009"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;Ley de responsabilidad y divulgaci&amp;oacute;n de tarjetas de cr&amp;eacute;dito de 2009&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; impon&amp;iacute;a restricciones federales en los t&amp;eacute;rminos y condiciones de los servicios de tarjeta de cr&amp;eacute;dito, requiriendo, entre otras cosas, que&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;ul style="margin-top:0cm;"&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l1 level1 lfo3;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Los proveedores de tarjetas de cr&amp;eacute;dito permitan un m&amp;iacute;nimo de 21 d&amp;iacute;as para pagar las facturas;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l1 level1 lfo3;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Los proveedores de tarjetas de cr&amp;eacute;dito rebajen lo tipos de inter&amp;eacute;s de los clientes que hayan pagados sus facturas a tiempo durante seis meses seguidos;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-list:l1 level1 lfo3;tab-stops:list 36.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Las tarjetas y certificados regalo sean v&amp;aacute;lidos al menos durante cinco a&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Al restringir la capacidad de las empresas financieras de cubrir riesgos de cr&amp;eacute;dito, las regulaciones ya han generado tipos de inter&amp;eacute;s y tasas m&amp;aacute;s altos. Esto da&amp;ntilde;a especialmente a los propietarios de peque&amp;ntilde;as empresas y familias de bajos ingresos que acuden muy a menudo al cr&amp;eacute;dito: la misma gente que se supone que se ve protegida por la ley.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Hay muchas m&amp;aacute;s regulaciones aprobadas bajo la supervisi&amp;oacute;n del Presidente Obama, incluyendo los nuevos l&amp;iacute;mites a las emisiones de di&amp;oacute;xido de carbono de la Agencia de Protecci&amp;oacute;n Medioambiental; las normas de combustibles renovables, que prescriben que se mezcle una cantidad concreta de &amp;ldquo;combustibles renovables&amp;rdquo; para combustibles de transporte y las regulaciones de &amp;ldquo;neutralidad en la red&amp;rdquo; adoptadas por la Comisi&amp;oacute;n Federal de Comunicaciones, que infringen los derechos de las empresas privadas y realmente da&amp;ntilde;an a los consumidores m&amp;aacute;s de lo que los protegen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Si el presidente habla en serio acerca de erradicar las reglas &amp;ldquo;tontas&amp;rdquo;, no tiene que buscar mucho para encontrar algunas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;border-top:medium none;border-right:medium none;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 0cm 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Nick Ottens es el editor del &lt;/span&gt;&lt;a href="http://atlanticsentinel.com/"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;Atlantic Sentinel&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; y el autor del blog &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://marketfundamentalist.atlanticsentinel.com/"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Free Market Fundamentalist&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Su investigaci&amp;oacute;n actual es el campo de los movimientos y el terrorismo de reavivaci&amp;oacute;n isl&amp;aacute;mica en la India Brit&amp;aacute;nica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=403139" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Obamacare/default.aspx">Obamacare</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Barack+Obama/default.aspx">Barack Obama</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Nick+Ottens/default.aspx">Nick Ottens</category></item><item><title>Nuestra burocracia regulatoria totalitaria</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/11/20/nuestra-burocracia-regulatoria-totalitaria.aspx</link><pubDate>Sat, 20 Nov 2010 16:51:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:379999</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=379999</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/11/20/nuestra-burocracia-regulatoria-totalitaria.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por Thomas J. DiLorenzo. (Publicado el 26 de julio de 2010)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/4585"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/4585&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;En el Cap&amp;iacute;tulo 5 de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://books.google.es/books?id=EnC37zTpPKgC&amp;amp;dq=camino+de+servidumbre+hayek&amp;amp;hl=es&amp;amp;ei=Jp3lTNboB4vFswbm3JS9Cw&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=book_result&amp;amp;ct=result&amp;amp;resnum=1&amp;amp;ved=0CCgQ6AEwAA"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Camino de servidumbre&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (&amp;ldquo;Planificaci&amp;oacute;n y democracia&amp;rdquo;), F.A. Hayek advert&amp;iacute;a que el estado no necesita controlar directamente todo o incluso la mayor&amp;iacute;a de la medios de producci&amp;oacute;n para ejercer un control totalitario de la vida econ&amp;oacute;mica de la naci&amp;oacute;n. Citaba el ejemplo de Alemania donde, desde 1928, &amp;ldquo;las autoridades centrales y locales controlan directamente el uso de m&amp;aacute;s de la mitad de la renta nacional (&amp;hellip;) el 53%&amp;rdquo;. Como primer director del Instituto Austriaco para la Investigaci&amp;oacute;n del Ciclo Econ&amp;oacute;mico, Hayek estaba familiarizado con esas estad&amp;iacute;sticas).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Adem&amp;aacute;s de esto, escrib&amp;iacute;a Mises, la industria privada en Alemania estaba tan fuertemente regulada que el estado controlaba indirectamente &amp;ldquo;casi toda la vida econ&amp;oacute;mica de la naci&amp;oacute;n&amp;rdquo;. Fue a trav&amp;eacute;s de esos controles econ&amp;oacute;micos totalitarios como Alemania sigui&amp;oacute; el camino de servidumbre. Como dec&amp;iacute;a Hayek m&amp;aacute;s adelante:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Luego hay escasamente un fin individual que no dependa para su logro de la acci&amp;oacute;n del estado y &amp;ldquo;escala social de valores&amp;rdquo; que gu&amp;iacute;a la acci&amp;oacute;n del estado debe abarcar pr&amp;aacute;cticamente todos los fines individuales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;En otras palabras, la regulaci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica era tan omnipresente que la b&amp;uacute;squeda de beneficio, dirigida por las preferencias y demandas de los consumidores, era en buena parte sustituida por los caprichos de los bur&amp;oacute;cratas regulatorios. Ludwig von mises reconoc&amp;iacute;a a esto como uno de los grandes males de la regulaci&amp;oacute;n en su libro &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://books.google.es/books?id=mquEPQAACAAJ&amp;amp;dq=burocracia+von+mises&amp;amp;cd=2"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Burocracia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Cuanto m&amp;aacute;s tiempo dedique un empresario a atender las demandas y dictados de los bur&amp;oacute;cratas del gobierno, menos tiempo dedicar&amp;aacute; a servir a los consumidores para obtener beneficios y sobrevivir econ&amp;oacute;micamente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Puede sonar chocante para algunos, pero los Estados Unidos de los tiempos modernos se comparan &amp;ldquo;favorablemente&amp;rdquo; con los de la Alemania fascista de la d&amp;eacute;cada de 1930 en relaci&amp;oacute;n con el grado en que el estado interviene y controla la actividad econ&amp;oacute;mica. En primer lugar, las gastos del gobierno a todos los niveles de &amp;eacute;ste constituyen alrededor del 40% de la renta nacional. Difiere en unos pocos puntos porcentuales, a&amp;ntilde;o a a&amp;ntilde;o, pero ha estado en el entorno del 40% en lo &amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os. No se tienen cuenta todas las agencias gubernamentales fuera del presupuesto que existen a nivel federal, estatal y local como hemos documentado James Bennett y yo en nuestro &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://books.google.com/books?id=rxJlAAAAIAAJ"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;libro Underground Government: The Off-Budget Public Sector&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Si se incluye esto, los gastos p&amp;uacute;blicos en relaci&amp;oacute;n con la renta nacional ser&amp;iacute;an de al menos un 45%, lo que no est&amp;aacute; demasiado lejos del 53% de la Alemania nazi a la que alud&amp;iacute;a Hayek.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Adem&amp;aacute;s, como apuntaba Goerge Reisman en &amp;ldquo;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/3165"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;The Myth that Laissez Faire Is Responsible for Our Present Crisis&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&amp;rdquo;, hay nueve departamentos de la rama ejecutiva del gobierno federal que existen con el fin de regular, controlar y reglamentar vivienda, transporte, sanidad, educaci&amp;oacute;n, energ&amp;iacute;a, miner&amp;iacute;a, agricultura, trabajo y comercio. Eso cubre pr&amp;aacute;cticamente toda la econom&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;De acuerdo con el &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.whitehouse.gov/"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;sitio web de la Casa Blanca&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;, hay asimismo &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;cientos&lt;/i&gt; de agencias reguladoras federales, entre las m&amp;aacute;s conocidas se incluyen el Cuerpo de Ingenieros del Ej&amp;eacute;rcito, la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, la Corporaci&amp;oacute;n de cr&amp;eacute;dito a los Productos, la Comisi&amp;oacute;n de comercio de Futuros, la Comisi&amp;oacute;n de Seguridad de Productos de Consumo, el Departamento de Asuntos de los Veteranos, la Administraci&amp;oacute;n de Aplicaci&amp;oacute;n de Leyes Antidroga, la Administraci&amp;oacute;n de Empleo y Formaci&amp;oacute;n, la Agencia de Protecci&amp;oacute;n Medioambiental, la Comisi&amp;oacute;n para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo, la Administraci&amp;oacute;n del Cr&amp;eacute;dito Agr&amp;iacute;cola, la Administraci&amp;oacute;n Federal de la Aviaci&amp;oacute;n, la Comisi&amp;oacute;n Federal de Comunicaciones, la Corporaci&amp;oacute;n Federal de Seguro de Dep&amp;oacute;sitos, la Comisi&amp;oacute;n Electoral Federal, la Comisi&amp;oacute;n Regulatoria Federal de la Energ&amp;iacute;a, la Comisi&amp;oacute;n de la Eficiencia Energ&amp;eacute;tica y la Energ&amp;iacute;a renovable, la Administraci&amp;oacute;n Federal de Carreteras, la Comisi&amp;oacute;n Federal de Comercio, la Comisi&amp;oacute;n Regulatoria Nuclear y otras. Se forman nuevas &amp;ldquo;comisiones&amp;rdquo; a cada momento y sus presupuestos y responsabilidades se expanden. Esta lista es corta. Adem&amp;aacute;s, ahora hay m&amp;aacute;s de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;73.000 p&amp;aacute;ginas de regulaciones en letra peque&amp;ntilde;a en el Registro Federal&lt;/i&gt; instruyendo a todos los estadounidenses sobre c&amp;oacute;mo van a ser reguladas su vidas por estos monstruos gubernamentales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por encima de todo esto, los gobiernos estatales y locales tienen literalmente miles de agencias regulatorias y comisiones que regulan todo, desde las alergias a los zoos. S&amp;oacute;lo como ejemplo, tomado de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.statelocalgov.net/"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;statelocalgov.net&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;, el estado de Alabama tiene agencias y comisiones regulatorias que regulan sistemas de jubilaci&amp;oacute;n, investigaciones geol&amp;oacute;gicas, sanidad p&amp;uacute;blica, educaci&amp;oacute;n, conservaci&amp;oacute;n y recursos naturales, relaciones industriales, agricultura, tercera edad, turismo y viajes, asuntos de los veteranos, gesti&amp;oacute;n del medio ambiente, ciencia forense, desarrollo empresarial, rehabilitaci&amp;oacute;n, banca, seguros, trabajo, transporte, servicios de juventud, asuntos infantiles, filmaci&amp;oacute;n de pel&amp;iacute;culas, puertos, discapacitados, artes, propiedad inmobiliaria, gas y petr&amp;oacute;leo, bosques, &amp;eacute;tica, canteras, bebidas alcoh&amp;oacute;licas, subastas e &amp;ldquo;iniciativas basadas en la fe&amp;rdquo;. Y Alabama es un estado relativamente conservador con un gobierno de tama&amp;ntilde;o medio comparado, por ejemplo, con Nueva York, California y Washington DC. Los gobiernos locales tambi&amp;eacute;n son activos en regular la mayor&amp;iacute;a de las cosas que est&amp;aacute;n en la lista del estado de Alabama.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Luego est&amp;aacute; la Fed. Adem&amp;aacute;s de intentar fijar precios (tipos de inter&amp;eacute;s)&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;causar ciclos perpetuos de auge y declive con su manipulaci&amp;oacute;n monetaria, la Fed realiza docenas de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;funciones regulatorias&lt;/i&gt;. De acuerdo con la publicaci&amp;oacute;n de la Fed titulada &amp;ldquo;El Sistema de Reserva Federal: Prop&amp;oacute;sitos y Funciones&amp;rdquo;, la Fed regula compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de holdings bancarios, bancos comerciales estatales, sucursales en el extranjero de bancos miembros, bancas corresponsales, sucursales, agencias y oficinas de representaci&amp;oacute;n estatales de bancos extranjeros, actividades no bancarias de bancos extranjeros, bancos nacionales, cajas de ahorros, filiales no bancarias de compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de holdings bancarios, procedimientos de informes financieros, pol&amp;iacute;ticas contables de los bancos, &amp;ldquo;continuidad&amp;rdquo; del negocio en caso de emergencias econ&amp;oacute;micas, leyes de protecci&amp;oacute;n del consumidor, operaciones de valores de los bancos, tecnolog&amp;iacute;a de la informaci&amp;oacute;n usada por bancos, inversi&amp;oacute;n de bancos en el exterior, pr&amp;eacute;stamos de bancos en el exterior, sucursales bancarias, fusiones y adquisiciones bancarias, qui&amp;eacute;n puede ser propietario de un banco, &amp;ldquo;est&amp;aacute;ndares de adecuaci&amp;oacute;n&amp;rdquo; bancaria, extensiones de cr&amp;eacute;dito para la compra de valores, igualdad de oportunidades en los pr&amp;eacute;stamos, divulgaci&amp;oacute;n de informaci&amp;oacute;n de pr&amp;eacute;stamos, requisitos de reserva, transferencias electr&amp;oacute;nicas de fondos, derechos interbancarios, demandas de pr&amp;eacute;stamos subprime de la Ley de Reinversi&amp;oacute;n Comunitaria, todas las operaciones de banca internacional, leasing, privacidad de la informaci&amp;oacute;n financiera del consumidor, pagos en dep&amp;oacute;sitos a la vista, informes de &amp;ldquo;cr&amp;eacute;dito justo&amp;rdquo;, transacciones entre bancos miembros y su afiliados, veracidad en el pr&amp;eacute;stamo y veracidad en el ahorro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;A causa de los inevitables fracasos de toda planificaci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica en una democracia, Hayek escrib&amp;iacute;a que crecer&amp;aacute; &amp;ldquo;la convicci&amp;oacute;n de que si se realiza una planificaci&amp;oacute;n eficiente, la direcci&amp;oacute;n debe &amp;lsquo;separarse de la pol&amp;iacute;tica&amp;rsquo; y ponerse en manos de expertos: funcionarios o cuerpos aut&amp;oacute;nomos independientes&amp;rdquo;. Adem&amp;aacute;s, &amp;ldquo;la reclamaci&amp;oacute;n de un dictador econ&amp;oacute;mico es una etapa caracter&amp;iacute;stica en el movimiento hacia la planificaci&amp;oacute;n&amp;rdquo; centralizada. Esto describe realmente muchas de las agencias y comisiones antes mencionadas, pero es especialmente descriptivo de todos los &amp;ldquo;zares&amp;rdquo; planificadores centrales que ahora tienen cargos en el gobierno federal. &amp;Eacute;stos incluyen, en julio de 2010, al zar de Afganist&amp;aacute;n, el zar del SIDA, el zar de la recuperaci&amp;oacute;n del autom&amp;oacute;vil, el zar de las fronteras, el zar del agua en California, el zar de los coches, el zar de la regi&amp;oacute;n central (Oriente Medio, Golfo P&amp;eacute;rsico, Afganist&amp;aacute;n, Pakist&amp;aacute;n y Sur de Asia), el zar del clima, el zar de la violencia dom&amp;eacute;stica, el zar de la droga, el zar econ&amp;oacute;mico (Paul Volcker), el zar de la energ&amp;iacute;a y el medio ambiente, el zar de asuntos de fe, el zar del rendimiento del gobierno, el zar de los Grandes lagos, el zar de los trabajos verdes, el zar del cierre de Guant&amp;aacute;namo, el zar de la sanidad, el zar de la informaci&amp;oacute;n, el zar de la inteligencia, el zar de la ciencia, el zar de la contabilidad del est&amp;iacute;mulo, el zar de los pagos, el zar regulatorio, el zar de Sud&amp;aacute;n, el zar del TARP, el zar de la tecnolog&amp;iacute;a, el zar del terrorismo, el zar de asuntos urbanos, el zar de las armas, el zar de la pol&amp;iacute;tica de las armas de destrucci&amp;oacute;n masiva, el zar de la guerra, el zar del petr&amp;oacute;leo, el zar industrial, el zar de la ciberseguridad, el zar de la seguridad en las escuelas, el zar de Ir&amp;aacute;n, el zar de la paz en Oriente Medio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;En suma, ser&amp;iacute;a muy dif&amp;iacute;cil argumentar contra la tesis de que hoy la econom&amp;iacute;a de EEUU est&amp;eacute; a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s severamente controlada, regulada y regimentada por el estado de lo que estaba Alemania cuando Hayek escribi&amp;oacute; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Camino de servidumbre&lt;/i&gt;. Los estadounidenses han recorrido muchas millas de este camino de servidumbre enga&amp;ntilde;&amp;aacute;ndose a s&amp;iacute; mismos respecto de que el dios de la democracia de alguna manera les salvar&amp;iacute;a de la esclavitud estatista. Pero como advert&amp;iacute;a Hayel hace 56 a&amp;ntilde;os, &amp;ldquo;No hay justificaci&amp;oacute;n para la creencia de que, mientras el poder se otorgue por procedimientos democr&amp;aacute;ticos, no pueda ser arbitrario&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;El ejercicio de poder arbitrario o dictatorial es, por supuesto, el verdadero prop&amp;oacute;sito de todas estas agencias, comisiones y zares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Thomas DiLorenzo es profesor de econom&amp;iacute;a en la Universidad de Loyola en Maryland y miembro de la facultar superior del Instituto Mises. &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt;Es autor de &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://www.juandemariana.org/tienda/"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;El verdadero Lincoln&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Lincoln-Unmasked-P324.aspx"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Lincoln Unmasked&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/How-Capitalism-Saved-America-P260.aspx"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;How Capitalism Saved America&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt; y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Hamiltons-Curse-P534.aspx"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Hamilton&amp;#39;s Curse: How Jefferson&amp;rsquo;s Archenemy Betrayed the American Revolution &amp;mdash; And What It Means for Americans Today&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=379999" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Thomas+DiLorenzo/default.aspx">Thomas DiLorenzo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Camino+de+servidumbre/default.aspx">Camino de servidumbre</category></item><item><title>El enemigo de California: El estado</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/11/14/el-enemigo-de-california-el-estado.aspx</link><pubDate>Sun, 14 Nov 2010 12:10:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:378860</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=378860</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/11/14/el-enemigo-de-california-el-estado.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por Thomas J. DiLorenzo. (Publicado el 19 de enero de 2001)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/592"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/592&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;California es un bello estado con una clima (en general) suave y soleado, lo que es una raz&amp;oacute;n de por qu&amp;eacute; vive all&amp;iacute; tanta gente. Pero a menudos se pregunta: &amp;iquest;qui&amp;eacute;n querr&amp;iacute;a trasladarse all&amp;iacute; si uno tendr&amp;iacute;a que soportar restricciones cr&amp;oacute;nicas de agua, terremotos y ahora cortes de electricidad? Se echa la culpa habitualmente de estaos acontecimientos o a la Madre Naturaleza o al libre mercado, pero en realidad los causa o los empeora la regulaci&amp;oacute;n del gobierno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Los pol&amp;iacute;ticos de California se han apresurado a echar la culpa de la &amp;ldquo;escasez&amp;rdquo; de electricidad a las &amp;ldquo;desregulaciones&amp;rdquo;, cuando en realidad lo cierto es todo lo contrario: Aunque los precios de venta al por mayor de la electricidad han sido desregulados, no lo han sido los precios al detalle y la regulaci&amp;oacute;n no hecho sino prohibir la construcci&amp;oacute;n de capacidad de suministro adicional de energ&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;La poblaci&amp;oacute;n se ha doblado en los &amp;uacute;ltimos diez a&amp;ntilde;os, lo que ha causado un incremento de alrededor de un tercio en demanda el&amp;eacute;ctrica, mientras que la oferta se ha mantenido estancada gracias a los ecologistas extremistas en el gobierno estatal. Estos neo-luditas han bloqueado las construcciones de centrales nucleares; han vetado la construcci&amp;oacute;n de nuevas presas para obtener energ&amp;iacute;a hidroel&amp;eacute;ctrica (no sea que se moleste a algunas asquerosas criaturas acu&amp;aacute;ticas) y casi les dan apoplej&amp;iacute;as en su oposici&amp;oacute;n a las centrales el&amp;eacute;ctricas de carb&amp;oacute;n o gas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Una demanda disparada, una oferta restringida y controles de precios son una receta perfecta para la escasez. Una completa desregulaci&amp;oacute;n del sector de la energ&amp;iacute;a el&amp;eacute;ctrica es la &amp;uacute;nica forma de resolver este problema, aunque el gobernador de California est&amp;aacute; ahora proponiendo el peor de todos lo mundos: una apropiaci&amp;oacute;n gubernamental al estilo sovi&amp;eacute;tico del sector de la energ&amp;iacute;a el&amp;eacute;ctrica del estado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Las &amp;ldquo;crisis&amp;rdquo; peri&amp;oacute;dicas del agua en California es otro desastre no natural causado por la regulaci&amp;oacute;n del gobierno. El gran problema es que la mayor&amp;iacute;a del agua en el estado ha estado regulada durante d&amp;eacute;cadas por la Oficina Federal de Reclamaciones, que subvenciona fuertemente la irrigaci&amp;oacute;n que lleva agua de la parte norte del estado al sequ&amp;iacute;simo sur. (El 75% del agua proviene del norte, mientras que el 75% de la poblaci&amp;oacute;n est&amp;aacute; en la mitad sur del estado).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;En torno al 85% del agua se usa para agricultura y se vende a precios impuestos por el gobierno por debajo del precio de mercado. Algunos granjeros pagan s&amp;oacute;lo 3,50$ por acre-pie por agua que cuesta 100$ por acre-pie s&amp;oacute;lo enviarla a trav&amp;eacute;s del sistema de irrigaci&amp;oacute;n gestionado por el gobierno. A estos precios resulta &amp;ldquo;econ&amp;oacute;mico&amp;rdquo; hacer crecer algod&amp;oacute;n y arroz en el desierto, a pesar de que el Delta del Mississippi y los arrozales de Vietnam son h&amp;aacute;bitats m&amp;aacute;s naturales para este producto. California cultiva cantidades prodigiosas de ambos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;El uso de agua subvencionado por el gobierno para un solo fin (irrigar pastos para criar ovejas) supera al agua usada para todos los dem&amp;aacute;s fines en California, residenciales e industriales. En un a&amp;ntilde;o reciente, se gastaron 530 millones de d&amp;oacute;lares de los contribuyentes en bombear esta agua a los rancheros de ovejas cuando los beneficios brutos del sector ovejero fueron ese a&amp;ntilde;o de menos de un quinto de esa cantidad, 100 millones de d&amp;oacute;lares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Entretanto, las ciudades del estado sufren tal severa &amp;ldquo;escasez de agua&amp;rdquo; de vez en cuando que se han contratado a inspectores p&amp;uacute;blicos de retretes para aplicar las regulaciones tres tiradas de cadena al d&amp;iacute;a. (No me estoy inventando esto).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;La absurda planificaci&amp;oacute;n central de la Oficina Federal de Reclamaciones es la principal causa de las crisis peri&amp;oacute;dicas de suministro de agua en California. Igual que con la electricidad, s&amp;oacute;lo un mercado libre del agua puede acabar con esta locura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Incluso los terremotos de California no ser&amp;iacute;an tan devastadores si no fuera por la regulaci&amp;oacute;n del gobierno. El seguro federal contra desastres permite a los residentes comprar seguros de vivienda a precios subvencionados, a veces a un 10% del precio del libre mercado. El seguro federal contra desastres se vende donde ninguna aseguradora privada siquiera lo considerar&amp;iacute;a, como asegurar casa construidas encima de fallas s&amp;iacute;smicas o al borde de acantilados de barro encime del oc&amp;eacute;ano. El gobierno esta subvencionando la construcci&amp;oacute;n de viviendas que con seguridad ser&amp;aacute;n destruidas por terremotos y galernas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;La regulaci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica de la construcci&amp;oacute;n tiene asimismo la tendencia a animar a los constructores a cumplir con los requisitos b&amp;aacute;sicos establecidos por el gobierno, pero nada m&amp;aacute;s. Por el contrario, si se usaran mercados de seguros privados para garantizar la seguridad de las construcciones, los est&amp;aacute;ndares ser&amp;iacute;an mucho mayores y los da&amp;ntilde;os s&amp;iacute;smicos menos graves. Y por supuesto, se eliminar&amp;iacute;a una notable fuente de soborno y corrupci&amp;oacute;n del gobierno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Los socialistas millonarios de Hollywood que llenas las arcas de las campa&amp;ntilde;as pol&amp;iacute;ticas del estado con millones de d&amp;oacute;lares est&amp;aacute;n en buena medida aislados de todos estos desastres. Viven el mansiones lejos de las fallas s&amp;iacute;smicas; las luces nunca se apagan en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;sus&lt;/i&gt; barrios y tienen suficiente influencia pol&amp;iacute;tica como para comprar toda el agua que necesitan. Har&amp;iacute;a falta una revuelta popular de libre mercado, siguiendo la estela del movimiento de eliminaci&amp;oacute;n de impuestos de la &amp;ldquo;Proposici&amp;oacute;n 13&amp;rdquo; a finales de la d&amp;eacute;cada de 1970 para eliminar el r&amp;eacute;gimen regulatorio del estado generador de este caos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Thomas DiLorenzo es profesor de econom&amp;iacute;a en la Universidad de Loyola en Maryland y miembro de la facultar superior del Instituto Mises. &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt;Es autor de &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://www.juandemariana.org/tienda/"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;El verdadero Lincoln&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Lincoln-Unmasked-P324.aspx"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Lincoln Unmasked&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/How-Capitalism-Saved-America-P260.aspx"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;How Capitalism Saved America&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;"&gt; y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Hamiltons-Curse-P534.aspx"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Hamilton&amp;#39;s Curse: How Jefferson&amp;rsquo;s Archenemy Betrayed the American Revolution &amp;mdash; And What It Means for Americans Today&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=378860" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Thomas+DiLorenzo/default.aspx">Thomas DiLorenzo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/energ_26002300_237_3B00_a/default.aspx">energ&amp;#237;a</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/California/default.aspx">California</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/agua/default.aspx">agua</category></item><item><title>La realidad del ímpetu político</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/28/la-realidad-del-237-mpetu-pol-237-tico.aspx</link><pubDate>Thu, 28 Oct 2010 17:07:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:375424</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=375424</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/28/la-realidad-del-237-mpetu-pol-237-tico.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por Herbert Spencer. (Publicado el 28 de octubre de 2010)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/4772"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/4772&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;[Extra&amp;iacute;do de&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/4313/The-Man-versus-the-State"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;El individuo contra el estado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;, 1884]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Se dice que cuando se inauguraron los primeros ferrocarriles en Espa&amp;ntilde;a, no era infrecuente que se atropellara a campesinos sobre las v&amp;iacute;as y que se echaba la culpa a los maquinistas por no detenerse: la experiencia rural no daba ninguna idea del &amp;iacute;mpetu de una gran masa movi&amp;eacute;ndose a una alta velocidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Me acord&amp;eacute; de este incidente al observar las ideas del llamado pol&amp;iacute;tico &amp;ldquo;pr&amp;aacute;ctico&amp;rdquo;, en cuya mente no entra ning&amp;uacute;n pensamiento de lo que es el &amp;iacute;mpetu pol&amp;iacute;tico, y a&amp;uacute;n menos de un &amp;iacute;mpetu pol&amp;iacute;tico que aumenta, en lugar de disminuir o permanecer constante. La teor&amp;iacute;a sobre la que act&amp;uacute;a diariamente es que el cambio causado por sus mediadse detendr&amp;aacute; donde el quiere que se detenga. Contempla atentamente lo que su acto logra, pero piensa poco en los asuntos remotos del movimiento que activa su acci&amp;oacute;n y a&amp;uacute;n menos en los asuntos colaterales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Cuando en tiempo de guerra hay que conseguir &amp;ldquo;carne de ca&amp;ntilde;&amp;oacute;n&amp;rdquo; animando a la poblaci&amp;oacute;n, cuando Mr. Pitt dec&amp;iacute;a &amp;ldquo;Destaquemos casos en que haya ni&amp;ntilde;os que sea un asunto de derechos y honor en lugar de un campo de oprobio y desprecio&amp;rdquo;,&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; no se espera que los &amp;iacute;ndices de pobreza se cuadrupliquen en cuatro a&amp;ntilde;os., que se prefieran como esposas a mujeres con muchos bastardos a mujeres honestas por sus ingresos de las parroquias y que patrones de contribuyentes engrosen las filas de los pobres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Los parlamentarios que el 18333 votaron 30.000₤ anuales para ayudar a construir escuela nunca supusieron que el paso que daban llevar&amp;iacute;a a contribuciones forzosas, locales y generales, que ahora ascienden a 60.000.000₤;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; no pretend&amp;iacute;an establecer un principio de que A deber&amp;iacute;a ser responsable de educar al descendiente de B; no imaginaban una obligaci&amp;oacute;n que privara a las viudas pobres de la ayuda de sus hijos mayores y aun menos se imaginaban que sus sucesores, obligando a los padres empobrecidos a dedicarse a ser tutores para pagar las tarifas que las juntas de escuela no perdonan, iniciar&amp;iacute;a una costumbre de dedicarse a ser tutores y causar as&amp;iacute; un empobrecimiento.&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref3" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Tampoco quienes en 1834 aprobaron una ley regulando el trabajo de las mujeres y ni&amp;ntilde;os en ciertas f&amp;aacute;bricas imaginaban que el sistema que estaban iniciando acabar&amp;iacute;a en la restricci&amp;oacute;n e inspecci&amp;oacute;n del trabajo de todo tipo en los establecimientos de producci&amp;oacute;n donde se empleara a m&amp;aacute;s de 50 personas; tampoco conceb&amp;iacute;an que la inspecci&amp;oacute;n realizada crecer&amp;iacute;a hasta el punto de obligar a que antes de contratar a una &amp;ldquo;persona joven&amp;rdquo; en un f&amp;aacute;brica debe autorizarlo un cirujano certificado, quien, mediante examen personal (al que no se da ning&amp;uacute;n l&amp;iacute;mite) se haya asegurado de que no hay enfermedad incapacitante o enfermedad corporal, determinado su veredicto si la &amp;ldquo;persona joven&amp;rdquo; obtendr&amp;aacute; o no un salario.&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref4" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Como digo a&amp;uacute;n menos el pol&amp;iacute;tico que se vanagloria de la practicidad de sus objetivos concibe los resultados indirectos que seguir&amp;aacute;n los resultados directos de sus medidas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;As&amp;iacute;, por tomar un caso relacionado con el nombrado antes, no se pretend&amp;iacute;a que mediante el sistema de &amp;ldquo;pago por resultados&amp;rdquo; se hiciera nada m&amp;aacute;s que dar a los profesores un est&amp;iacute;mulo eficaz: no se supon&amp;iacute;a que en numerosos casos descuidar&amp;iacute;an su salud por el est&amp;iacute;mulo; no se esperaba que las llevar&amp;iacute;a a adoptar un sistema de sobrecarga y a poner bajo una presi&amp;oacute;n inapropiada a los ni&amp;ntilde;os tontos y d&amp;eacute;biles, a menudo da&amp;ntilde;&amp;aacute;ndoles; no se preve&amp;iacute;a que en muchos casos se causar&amp;iacute;a un debilitamiento corporal que ninguna cantidad de gram&amp;aacute;tica o geograf&amp;iacute;a podr&amp;iacute;a compensar.&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref5" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn5" style="mso-footnote-id:ftn5;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Los legisladores que, hace 40 a&amp;ntilde;os, por ley del Parlamento, obligaron a las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as ferroviarias a proporcionar locomoci&amp;oacute;n barata habr&amp;iacute;an ridiculizado la creencia, si se hubiera expresado, de que su ley acabar&amp;iacute;a sancionando a la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as que mejoraran la oferta, y a&amp;uacute;n as&amp;iacute; este fue el resultado para las empresas que empezaron a transportar pasajeros de tercera clase en trenes r&amp;aacute;pidos, pues se les impone una multa equivalente al impuesto de cada pasajero de tercera clase as&amp;iacute; transportado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;A este caso que concierne a los ferrocarriles, a&amp;ntilde;adan uno mucho m&amp;aacute;s sorprendente que aparece comparando las pol&amp;iacute;ticas ferroviarias de Inglaterra y Francia. Los legisladores que consiguieron la definitiva ca&amp;iacute;da de los ferrocarriles franceses en manos del estado nunca concibieron la posibilidad de que se generar&amp;iacute;an peores condiciones de viaje, no previeron que la reticencia a depreciar el valor de la propiedad que acabar&amp;iacute;a llegando al estado prohibir&amp;iacute;a la autorizaci&amp;oacute;n de l&amp;iacute;neas en competencia y que en ausencia de l&amp;iacute;neas en competencia la locomoci&amp;oacute;n ser&amp;iacute;a relativamente costosa, lenta e infrecuente; pues como acaba de demostrar Sir Thomas Farrer. El viajero en Inglaterra tiene grandes ventajas respecto del franc&amp;eacute;s en econom&amp;iacute;a, velocidad y frecuencia con las que puede realizar sus trayectos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Pero el pol&amp;iacute;tico &amp;ldquo;pr&amp;aacute;ctico&amp;rdquo;, que, a pesar de esas experiencias repetidas una generaci&amp;oacute;n tras otra, sigue pensando s&amp;oacute;lo en los resultados pr&amp;oacute;ximos, naturalmente no piensa nuca en los resultados a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s remotos, a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s generales y a&amp;uacute;n mas importantes que los que acabamos de ejemplificar. Por repetir la met&amp;aacute;fora antes empleada, nunca se pregunta si el &amp;iacute;mpetu pol&amp;iacute;tico establecido por sus medidas, en algunos casos disminuy&amp;eacute;ndolo pero en otros aument&amp;aacute;ndolo mucho, seguir&amp;aacute; o no la misma direcci&amp;oacute;n que otros &amp;iacute;mpetus y si puede no unirse a ellos en generar realmente unos cambios del trabajo de la energ&amp;iacute;a agregada nunca imaginados. Qued&amp;aacute;ndose s&amp;oacute;lo en los efectos de su parte propia de legislaci&amp;oacute;n y sin observar c&amp;oacute;mo otras corrientes ya existentes (e incluso otras que seguir&amp;aacute;n a su iniciativa) sigue aproximadamente el mismo camino, nunca se le ocurre que pueden acabar reuni&amp;eacute;ndose en una avalancha que cambie completamente la faz de las cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;A al elevar las figuras a un estado m&amp;aacute;s literal, no es consciente de la verdad de que esta ayudando a formar cierto tipo de organizaci&amp;oacute;n social y de que esas medidas an&amp;aacute;logas, realizando cambios an&amp;aacute;logos en la organizaci&amp;oacute;n, tienden con una fuerza siempre creciente a hacer general ese tipo, hasta que, sobrepasado cierto punto, la proclividad hacia &amp;eacute;l resulta irresistible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Igual que cada sociedad busca cuando es posible producir en otras sociedades una estructura similar a la suya (igual que, entre los riegos, espartanos y atenienses lucharon por extender sus respectivas instituciones pol&amp;iacute;ticas o que, en tiempos de la Revoluci&amp;oacute;n Francesa, las monarqu&amp;iacute;as absolutas europeas buscaban restablecer la monarqu&amp;iacute;a absoluta en Francia, mientras la Rep&amp;uacute;blica animaba a la formaci&amp;oacute;n de otras rep&amp;uacute;blicas), dentro de cada sociedad cada ejemplo de estructura tiende a propagarse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Igual que el sistema de cooperaci&amp;oacute;n voluntaria (por empresas, asociaciones, uniones, para alcanzar fines de negocio y otros fines) se extiende por una comunidad, lo mismo hace el sistema antag&amp;oacute;nico de cooperaci&amp;oacute;n obligatoria bajo agencias estatales y cuanto mayor es su extensi&amp;oacute;n, m&amp;aacute;s poder de extensi&amp;oacute;n obtiene. La pregunta de las preguntas para el pol&amp;iacute;tico deber&amp;iacute;a ser siempre &amp;ldquo;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; tipo de estructura social tiendo a producir?&amp;rdquo; Pero es una pregunta que &amp;eacute;ste nunca se hace. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Herbert Spencer fue uno de los principales individualistas ingleses del siglo XIX. Empez&amp;oacute; trabajando como periodista para la revista de laissez faire &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The Economist&lt;/i&gt; en la d&amp;eacute;cada de 1850. Buena parte del resto de su vida la emple&amp;oacute; trabajando en una teor&amp;iacute;a integral del desarrollo humano basada en las ideas del individualismo, teor&amp;iacute;a moral utilitaria, evoluci&amp;oacute;n social y biol&amp;oacute;gica, gobierno limitado y econom&amp;iacute;a del laissez faire.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Este art&amp;iacute;culo se ha extra&amp;iacute;do del cap&amp;iacute;tulo 1 de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/4313/The-Man-versus-the-State"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;The Man versus the State&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, 1884. [Este libro est&amp;aacute; publicado en espa&amp;ntilde;ol como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;El individuo contra el estado&lt;/i&gt; (Barcelona: Ediciones Folio, 2003).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;
&lt;hr align="left" /&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;"&gt;&lt;span style="font-size:x-small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;Parliamentary History&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt; de Hansard, 32, p. 710.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn2" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:x-small;"&gt; Desde que se escribi&amp;oacute; esto la suma ha aumentado a 10.000.000₤; es decir, en 1890.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn3" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn3" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;"&gt;&lt;span style="font-size:x-small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;Fortnightly Review&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;, Enero de 1884, p. 17.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn4" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn4" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:x-small;"&gt; Ley de f&amp;aacute;bricas y talleres, 41 y 42 Vic., cap. 16.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn5" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn5" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref5" style="mso-footnote-id:ftn5;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:x-small;"&gt; Desde que se escribi&amp;oacute; esto, se han reconocido estos errores y el sistema se est&amp;aacute; abandonando, pero no se dice ni una palabra acerca del inmenso da&amp;ntilde;o que el gobierno ha infligido a millones de ni&amp;ntilde;os durante los &amp;uacute;ltimos 20 a&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=375424" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/El+individuo+contra+el+estado/default.aspx">El individuo contra el estado</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Herbert+Spencer/default.aspx">Herbert Spencer</category></item><item><title>La progresiva conversión del poder social en poder del Estado</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/20/la-progresiva-conversi-243-n-del-poder-social-en-poder-del-estado.aspx</link><pubDate>Wed, 20 Oct 2010 17:38:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:373372</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=373372</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/20/la-progresiva-conversi-243-n-del-poder-social-en-poder-del-estado.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por Albert Jay Nock. (Publicado el 19 de octubre de 2010)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/4748"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/4748&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:17.15pt;margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;"&gt;[De &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;mso-ansi-language:EN-GB;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/4685/Our-Enemy-The-State"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Our Enemy, the State&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;]&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Si miramos por debajo de la superficie de nuestros asuntos p&amp;uacute;blicos, podemos apreciar un hecho fundamental: una gran redistribuci&amp;oacute;n del poder entre la sociedad y el Estado. Este es el hecho que interesa al estudioso de la civilizaci&amp;oacute;n&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Tiene s&amp;oacute;lo un inter&amp;eacute;s secundario o derivado en asuntos como la fijaci&amp;oacute;n de precios, la inflaci&amp;oacute;n, la banca pol&amp;iacute;tica, el &amp;ldquo;ajuste agr&amp;iacute;cola&amp;rdquo; y asuntos similares de pol&amp;iacute;tica del Estado que llenan las p&amp;aacute;ginas de peri&amp;oacute;dicos y las bocas de publicistas y pol&amp;iacute;ticos. Todo esto puede agruparse en una sola cosa. Tienen una importancia inmediata y temporal, y por esta raz&amp;oacute;n monopolizan la atenci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica, pero todas resultan ser la misma cosa, que es un aumento del poder del Estado y una correspondiente disminuci&amp;oacute;n del poder social.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Desgraciadamente no se ha entendido muy bien que, igual que el dinero no tienen dinero propio, tampoco tiene poder propio. Todo el poder que tiene es el que le da la sociedad, m&amp;aacute;s el que confisca de vez en cuando con un pretexto u otro; no hay otra fuente de la que el Estado pueda obtener poder. Por tanto, cualquier sunci&amp;oacute;n de poder del Estado, ya sea por entrega o apropiaci&amp;oacute;n, deja a la sociedad con mucho menos poder. No hay ni puede haber ning&amp;uacute;n fortalecimiento del Estado son un correspondiente y aproximadamente equivalente agotamiento del poder social.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Adem&amp;aacute;s, de esto se sigue que con cualquier ejercicio del poder del Estado, tiende a menguar no s&amp;oacute;lo el ejercicio del poder social en la misma direcci&amp;oacute;n, sino la disposici&amp;oacute;n a ejercitarlo en esa direcci&amp;oacute;n. El &lt;/span&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/William_Jay_Gaynor"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;alcalde Gaynor&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; asombr&amp;oacute; a toda Nueva York cuando apunt&amp;oacute; a un corresponsal que se hab&amp;iacute;a venido quejando acerca de la ineficacia de la polic&amp;iacute;a, que cualquier ciudadano tiene derecho a arrestar a un malhechor y llevarlo ante un magistrado. &amp;ldquo;La ley de Inglaterra y la de este pa&amp;iacute;s&amp;rdquo;, escribi&amp;oacute;, &amp;ldquo;ha tenido mucho cuidado en no conferir mayor derecho en este aspecto a polic&amp;iacute;as y agentes del que confiere a cualquier ciudadano&amp;rdquo;. El ejercicio estatal de ese derecho a trav&amp;eacute;s de una fuerza de polic&amp;iacute;a ha aumentado tan constantemente que no s&amp;oacute;lo los ciudadanos no estaban dispuestos a ejercerlo, sino que probablemente ni uno de entre diez mil sab&amp;iacute;a que lo ten&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hasta ahora, en este pa&amp;iacute;s las crisis de desgracia repentinas han sido afrontadas con una movilizaci&amp;oacute;n del poder social. De hecho (excepto en ciertas empresas institucionales como los asilos, manicomios, hospitales ciudadanos y casas de pobres de los condados), la indigencia, el desempleo, la &amp;ldquo;depresi&amp;oacute;n&amp;rdquo; y males similares no han sido preocupaci&amp;oacute;n del estado, sino que han sido aliviados por la aplicaci&amp;oacute;n del poder social. Sin embargo, bajo Roosevelt el Estado ha asumido esta funci&amp;oacute;n, proclamando p&amp;uacute;blicamente la doctrina, completamente nueva en nuestra historia, de que el Estado debe dar a los ciudadanos un medio de vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por supuesto, los estudiosos de la pol&amp;iacute;tica vieron en esto simplemente una astuta propuesta para un aumento prodigioso del poder del Estado (simplemente lo que, ya en 1794, James Madison llamaba &amp;ldquo;el viejo truco de convertir cualquier contingencia en un recurso para acumular fuerza en el gobierno&amp;rdquo;) y el paso del tiempo ha probado que ten&amp;iacute;an raz&amp;oacute;n. El efecto de esto sobre el equilibrio entre poder del Estado y poder social est&amp;aacute; claro y tambi&amp;eacute;n su efecto en un adoctrinamiento general con la idea de que un ejercicio del poder social en esos asuntos ya no es necesario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Es en buena parte de esta forma como la progresiva conversi&amp;oacute;n del poder social en poder del Estado se convierte en aceptable y se acepta.&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt; Cuando se produjo la &lt;/span&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Johnstown_flood"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;inundaci&amp;oacute;n de Johnstown&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;, el poder social se moviliz&amp;oacute; inmediatamente y se aplic&amp;oacute; con inteligencia y vigor. Su abundancia, medida s&amp;oacute;lo en dinero, fue tan grande que cuando todo acab&amp;oacute; por quedar en orden, sobraron cerca de un mill&amp;oacute;n de d&amp;oacute;lares. Si hoy en d&amp;iacute;a se produjera una cat&amp;aacute;strofe as&amp;iacute;, no s&amp;oacute;lo es que tal vez en poder social est&amp;eacute; tan vac&amp;iacute;o como para hacer algo as&amp;iacute;, sino que el instinto general ser&amp;iacute;a dejar al Estado ocuparse de ella. No s&amp;oacute;lo se ha atrofiado el poder social hasta ese punto, sino que la disposici&amp;oacute;n a ejercerlo en esa direcci&amp;oacute;n en concreto se ha atrofiado con &amp;eacute;l. Si el estado ha hecho de su incumbencia esos asuntos y ha confiscado el poder social necesario para ocuparse de ellos, bueno, dejemos que se ocupe de ellos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Podemos tener una medida aproximada de esta atrofia general por nuestra propia disposici&amp;oacute;n cuando se nos acerca un mendigo. Hace dos a&amp;ntilde;os podr&amp;iacute;amos inclinarnos por darle algo; hoy nos inclinamos por mandarle a la oficina de atenci&amp;oacute;n del Estado. El Estado ha dicho a la sociedad: &amp;ldquo;O no est&amp;aacute;is ejerciendo poder suficiente para atender a la emergencia o lo ejerc&amp;eacute;is en una forma que pienso que es incompetente, as&amp;iacute; que confiscar&amp;eacute; vuestro poder y los ejercer&amp;eacute; a mi gusto&amp;rdquo;. As&amp;iacute; que cuando el mendigo nos pide un cuarto, nuestro impulso es decir que el Estado ya nos ha confiscado nuestro cuarto en su beneficio y que deber&amp;iacute;a ir al Estado a por &amp;eacute;l.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Toda intervenci&amp;oacute;n positiva que haga el Estado en la industria y el comercio tiene un efecto similar. Cuando el estado interviene para fijar salarios o precios o para prescribir las condiciones de la competencia, pr&amp;aacute;cticamente dice al empresario que no est&amp;aacute; ejerciendo correctamente el poder social y por tanto propone confisc&amp;aacute;rselo y ejercitarlo de acuerdo con el propio juicio del Estado de lo que es mejor. De ah&amp;iacute; que el impulso del empresario es dejar que el Estado considere las consecuencias. Como ejemplo simple, un fabricante de un tipo de textil altamente especializado me dec&amp;iacute;a hace unos d&amp;iacute;as que hab&amp;iacute;a mantenido su f&amp;aacute;brica en funcionamiento con p&amp;eacute;rdidas durante cinco a&amp;ntilde;os porque no quer&amp;iacute;a dejar en la calle a sus trabajadores en tiempos tan duros, pero que ahora que el estado hab&amp;iacute;a dado un paso adelante al decirle c&amp;oacute;mo deb&amp;iacute;a gestionar su negocio, bien pod&amp;iacute;a el estado tomar alegremente la responsabilidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;El proceso de convertir poder social en poder del Estado tal vez pueda verse en su forma m&amp;aacute;s simple en casos en que la intervenci&amp;oacute;n del Estado es directamente competitiva. La acumulaci&amp;oacute;n de poder del Estado in diversos pa&amp;iacute;ses ha sido tan acelerada y diversa dentro de los &amp;uacute;ltimos 20 a&amp;ntilde;os que ahora vemos al Estado funcionando como telegrafista, telefonista, vendedor de cerillas, operador de radio, ca&amp;ntilde;onero, construcci&amp;oacute;n y propietario de ferrocarriles, operador de ferrocarriles, tabaquero al por mayor y al detalle, naviero, qu&amp;iacute;mico, constructor de puertos y muelles, constructor de viviendas, educador jefe, propietario de peri&amp;oacute;dicos, proveedor de alimentos, asegurador y as&amp;iacute; sucesivamente en una larga lista.&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Es evidente que las formas privadas de estas empresas tienden a decaer in proporci&amp;oacute;n al aumento de la energ&amp;iacute;a de las invasiones del Estado en ellas, pues la competencia del poder social con el poder del Estado est&amp;aacute; siempre descompensada, pues el Estado puede modificar los t&amp;eacute;rminos de la competencia como le venga en gana; en otras palabras, d&amp;aacute;ndose un monopolio. Son comunes los ejemplos de este caso; del que somos probablemente m&amp;aacute;s conscientes es del monopolio del Estado en el transporte de cartas. El poder social se ve impedido por la mera aplicaci&amp;oacute;n de esta forma de empresa, a pesar de que podr&amp;iacute;a llevarla a cabo de forma mucho m&amp;aacute;s barata y, al menos en este pa&amp;iacute;s, mucho mejor. Las ventajas de este monopolio en promover los intereses del Estado son peculiares. Sin embargo, ninguna podr&amp;iacute;a asegurar un volumen tan grande y bien distribuido de patronazgo bajo el disfraz de un servicio p&amp;uacute;blico en constante uso por un n&amp;uacute;mero tan grande de gente: pone un funcionario del Estado en cada cruce de camino del pa&amp;iacute;s. No es en modo alguno una pura coincidencia que sea nombrado habitualmente como jefe general de correos el principal limosnero y componedor de la administraci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;As&amp;iacute; el Estado convierte &amp;ldquo;cualquier contingencia en un recurso&amp;rdquo; acumulando poder en s&amp;iacute; mismo, siempre a costa del poder social y con &amp;eacute;ste desarrolla un h&amp;aacute;bito de aceptaci&amp;oacute;n en la gente. Aparecen nuevas generaciones, cada una ajustada (o como creo que dice ahora nuestro nuevo vocabulario estadounidense, &amp;ldquo;condicionada&amp;rdquo;) temperamentalmente a nuevos aumentos del poder del Estado y tienden a considerar el proceso de acumulaci&amp;oacute;n continua como algo muy normal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Todas las voces institucionales del Estado se unen para confirmar esta tendencia; se unen en mostrar la progresiva conversi&amp;oacute;n del poder social en poder del Estado como algo no solamente muy normal, sino incluso como sano y necesario para el bien p&amp;uacute;blico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Albert Jay Nock (13 de octubre de 1870 &amp;ndash; 19 de agosto de 1945) fue un influyente autor, te&amp;oacute;rico y cr&amp;iacute;tico social libertario estadounidense de principios y mitad del siglo XX. Murray Rothbard se vio profundamente influido por &amp;eacute;l, al igual que toda la generaci&amp;oacute;n de los pensadores del libre mercado de la d&amp;eacute;cada de 1950.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Este art&amp;iacute;culo se ha extra&amp;iacute;do de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/4685/Our-Enemy-The-State"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Our Enemy, the State&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;
&lt;hr align="left" /&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:x-small;"&gt; El resultado de una encuesta publicada en julio de 1935 mostraba que el 76,8% de las respuestas eran favorables a la idea de que es tarea del Estado hacer que cada persona que quiera un trabajo obtenga uno; el 20,1% estaba en contra y el 3,1% estaba indeciso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn2" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:x-small;"&gt; En este pa&amp;iacute;s, el Estado est&amp;aacute; actualmente fabricando muebles, moliendo harina, produciendo fertilizante, construyendo casas, vendiendo productos de granja, l&amp;aacute;cteos, textiles, enlatados y aparatos el&amp;eacute;ctricos; operando agencias de colocaci&amp;oacute;n y oficinas de pr&amp;eacute;stamos personales; financiando exportaciones e importaciones; financiando la agricultura. Tambi&amp;eacute;n controla la emisi&amp;oacute;n de t&amp;iacute;tulos, las comunicaciones por cable y radio, los tipos de descuento, la producci&amp;oacute;n de petr&amp;oacute;leo, la producci&amp;oacute;n de energ&amp;iacute;a, la competencia comercial, la producci&amp;oacute;n y venta de alcohol y el uso de aguas interiores y v&amp;iacute;as f&amp;eacute;rreas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=373372" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Albert+Jay+Nock/default.aspx">Albert Jay Nock</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Our+Enemy+the+State/default.aspx">Our Enemy the State</category></item><item><title>El caso del MTBE</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/16/el-caso-del-mtbe.aspx</link><pubDate>Sat, 16 Oct 2010 17:03:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:372290</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=372290</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/16/el-caso-del-mtbe.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por Brian Doherty. (Publicado el 21 de marzo de 2000)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/401"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/401&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;i&gt;[De la edici&amp;oacute;n de diciembre de 199 de &lt;/i&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/periodical.aspx?Id=1"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;The Free Market&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;.]&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Noticia: &amp;ldquo;La administraci&amp;oacute;n Clinton ha decidido dejar de producir el pol&amp;eacute;mico aditivo de combustible MTBE, alegando riesgos para al salud p&amp;uacute;blica y el medio ambiente&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;De nuevo, el gobierno federal est&amp;aacute; enredando para hacer buenos sus propios errores pasados. Y las industrias privadas est&amp;aacute;n afrontando costes masivos y potencialmente demandas masivas por su intento de cumplir con los caprichos cambiantes de los reguladores federales. La pol&amp;eacute;mica sobre el Metil tert-butil &amp;eacute;ter (MTBE) demuestra de nuevo que la postura de mano dura del gobierno ante problemas medioambientales no garantiza soluciones, sino una continuo l&amp;iacute;o para el que el gobierno vuelve a postularse como soluci&amp;oacute;n, un claro ejemplo de la teor&amp;iacute;a de la intervenci&amp;oacute;n de Ludwig von Mises.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;El MTBE es lo que se conoce como un oxifuel. Ahora se est&amp;aacute; encontrando en las instalaciones de agua potable de California a Maine y lugares intermedios. Pero no es el resultado de alg&amp;uacute;n plan siniestro de la industria qu&amp;iacute;mica para contaminar nuestros preciados fluidos corporales. El MTBE fue una creaci&amp;oacute;n de las &amp;oacute;rdenes del gobierno: un intento de cumplir de la forma m&amp;aacute;s sensata y econ&amp;oacute;mica los requisitos legales para &amp;aacute;reas definidas federalmente como de baja calidad de aire para usar fueles oxigenados. Estos combustibles a&amp;ntilde;aden al aire al quemarse menos contaminantes de cierto tipo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Por supuesto, tambi&amp;eacute;n a&amp;ntilde;aden otros contaminantes. Tratar de lograr ciertos bienes medioambientales requiere equilibrar deseos en conflicto, algo que los reguladores p&amp;uacute;blicos no son capaces de recordarnos. As&amp;iacute; que ahora, a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s de que las &amp;oacute;rdenes federales crearan un mercado para el MTBE, un consejo asesor de la EPA ha recomendado que la sustancia no se use m&amp;aacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Este mismo a&amp;ntilde;o, California anunci&amp;oacute; una prohibici&amp;oacute;n del MTBE, originalmente prevista para 2002, pero ahora con un plazo m&amp;aacute;s largo, no determinado. Hay temores pol&amp;iacute;ticos en un estado con malos recuerdos de una gasolina a 1,90$ por gal&amp;oacute;n a causa de una falta de flexibilidad en la oferta debido a regulaciones sobre el aire, sobre el aumento en los precios del carburante que causar&amp;iacute;a la prohibici&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Al anunciar los resultados de su consejo asesor, la EPA no destac&amp;oacute; su propia culpabilidad en la presencia del MTBE en el agua: ser un bur&amp;oacute;crata significa no tener que decir nunca lo siento. Y como la EPA nunca ha sostenido oficialmente que el MTBE sea un carcin&amp;oacute;geno (los temores a que cause c&amp;aacute;ncer se basaban en estudios en animales en que la sustancia se inhalaba en grandes cantidades o se inyectaba directamente en el est&amp;oacute;mago, sin relevancia clara de riesgo humano a trav&amp;eacute;s de la ingesta de agua en cantidades min&amp;uacute;sculas) no est&amp;aacute; claro exactamente qu&amp;eacute; riesgo sanitario es, excepto que la cosa es relativamente nueva y huele muy mal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Incluso despu&amp;eacute;s de anunciar que el MTBE podr&amp;iacute;a ser peligroso y con un torrente de propuestas en el Congreso cuyo resultado final ser&amp;aacute; casi con seguridad el fin del uso de la sustancia, los federales siguen teniendo el cuajo de rechazar permitir a New Hampshire a eliminar los requisitos de calidad del aire&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;que les obligan a usar gasolina con MTBE. La idea de que los estados se ocupan de su propia calidad del aire usando su propio juicio en anatema para al EPA. Desgraciadamente, con o sin MTBE, las &amp;oacute;rdenes &lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;federales sobre calidad del aire permanecen. As&amp;iacute; que si California y otros estados no pueden usar el MTBE, un subproducto de la industria petrolera, tendr&amp;aacute;n que acudir a su principal oxifuel competidor, el etanol. El etanol, un subproducto del ma&amp;iacute;z que necesitar&amp;iacute;a transportarse del Medio Oeste a usuarios en todo el territorio, se ve favorecido pol&amp;iacute;ticamente, especialmente por la influencia que tiene el estado de Iowa en las elecciones presidenciales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Hay una raz&amp;oacute;n por la que el mercado elige confiar en el MTBE en contra de las &amp;oacute;rdenes gubernamentales, m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de los costes de transporte. El etanol tambi&amp;eacute;n se evapora m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido, a&amp;ntilde;adiendo m&amp;aacute;s vapores qu&amp;iacute;micos al aire. No puede transportarse bien por tuber&amp;iacute;as, requiriendo caras flotas de camiones estancos para transportarlo. Tiene que mezclarse con gasolina en estaciones especiales. La gasolina nos costar&amp;aacute; a todos mucho m&amp;aacute;s tras un cambio al etanol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Tambi&amp;eacute;n hay gastos adelantados del cambio potencialmente enormes: la Comisi&amp;oacute;n de la Energ&amp;iacute;a de California concluye que los costes de capital para el cambio ser&amp;aacute;n de 1.100 millones de d&amp;oacute;lares, s&amp;oacute;lo para las refiner&amp;iacute;as de California. Una consultora de Texas predijo costes nacionales de refino de 5.700 millones de d&amp;oacute;lares para cambiarse al etanol. Tambi&amp;eacute;n predicen la muerte de las peque&amp;ntilde;as refiner&amp;iacute;as, la p&amp;eacute;rdida de enormes inversiones en MTBE (hechas por mandato gubernamental), precios m&amp;aacute;s altos de la gasolina (las estimaciones van de 4 a 10 centavos m&amp;aacute;s por gal&amp;oacute;n) y peor calidad del aire por si fuera poco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;iquest;Pero qu&amp;eacute; pasa con los beneficios ecol&amp;oacute;gicos de la prohibici&amp;oacute;n del MTBE? Es tan obvio que har&amp;iacute;a falta ser una agencia p&amp;uacute;blica para no darse cuenta de ellos. El MTBE no aparece solo en nuestra agua. Si el MTBE est&amp;aacute; en nuestra agua, ya sea filtr&amp;aacute;ndose de tanques subterr&amp;aacute;neos o &lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;de derrames, la gasolina est&amp;aacute; tambi&amp;eacute;n en el agua. A pesar de los intentos de probar un fino posible enlace entre el MTBE y el c&amp;aacute;ncer ya sabemos que tener gasolina en tu agua potable es algo malo: no necesitamos ninguna comisi&amp;oacute;n federal de expertos que nos lo diga. Por suerte, nadie so&amp;ntilde;ar&amp;iacute;a con &lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;prohibir la gasolina porque pueda contaminar accidentalmente los suministros de agua. (Al menos a&amp;uacute;n no).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;La gasolina es tan vital para nuestra civilizaci&amp;oacute;n en nuestro actual nivel tecnol&amp;oacute;gico que cualquier problema que cree tiene que arreglarse, no resolverse a trav&amp;eacute;s de una prohibici&amp;oacute;n general. Prohibir el MTBE no har&amp;aacute; en nada m&amp;aacute;s seguro tener gasolina en nuestra agua. Indudablemente, todos los afectados tratar&amp;aacute;n de hacer todo lo posible por evitar que haya gasolina en nuestra agua, y los responsables de cualquier contaminaci&amp;oacute;n de este tipo deber&amp;iacute;an limpiarla en un sistema adecuado de responsabilidades. (Esto no deber&amp;iacute;a incluir tener que pagar millones en reclamaciones legales basadas en especulaciones y temores acerca de c&amp;aacute;nceres y enfermedades fantasmas, excitaci&amp;oacute;n de temores y en dar credibilidad a la decisi&amp;oacute;n de la EPA). La prohibici&amp;oacute;n del MTBE puede hacer aparecer al Gobernador Davis de California a la EPA como alerta y preocupados, pero no hace nada por hacer m&amp;aacute;s seguro beber agua, resulte o no que el MTBE sea un riesgo serio para la salud humana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;La pol&amp;eacute;mica del MTBE es un v&amp;iacute;vido ejemplo de dos problemas superpuestos de las regulaciones medioambientales del gobierno. Para empezar, el MTBE est&amp;aacute; en nuestra gasolina por las &amp;oacute;rdenes del gobierno de combustible oxigenado. Estas &amp;oacute;rdenes imponen costes universales (la gasolina oxigenada cuesta m&amp;aacute;s y tiende a ser peor para los motores de los coches que la gasolina normal) para resolver lo que es realmente un problema particular.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;El exceso de acci&amp;oacute;n es la raz&amp;oacute;n principal por la que tenemos MTBE. Y est&amp;aacute; en desaparici&amp;oacute;n por otro problema de la pol&amp;iacute;tica medioambiental del gobierno: una respuesta exagerada y excesiva a un riesgo posiblemente inexistente, apuntando a lo nuevo por ser nuevo. La gasolina casi nos parece ahora &amp;ldquo;natural&amp;rdquo;, estamos acostumbrados a ella; el MTBE es un &amp;ldquo;aditivo qu&amp;iacute;mico&amp;rdquo;, y por tanto f&amp;aacute;cil de demonizar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Tanto la raz&amp;oacute;n por la que tenemos MTBE como la raz&amp;oacute;n por la que queremos librarnos de &amp;eacute;l nos muestran los riesgos muy reales de las pol&amp;iacute;ticas del gobierno que tratan de hacer demasiado con &amp;oacute;rdenes de mano dura y prohibiciones en lugar de dejar a las partes afectadas utilizar los mercados y a la ley de responsabilidad encontrar soluciones eficientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Brian Doherty es editor jefe de la revista &lt;i&gt;&lt;a href="http://reason.com/"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;Reason&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. &lt;span lang="EN-GB" style="mso-ansi-language:EN-GB;"&gt;Tambi&amp;eacute;n es autor de &lt;i&gt;This is Burning Man&lt;/i&gt; (BenBella), &lt;i&gt;Radicals for Capitalism&lt;/i&gt; (PublicAffairs) y &lt;i&gt;Gun Control on Trial&lt;/i&gt; (Cato Institute).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=372290" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Brian+Doherty/default.aspx">Brian Doherty</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/ecologismo/default.aspx">ecologismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/MTBE/default.aspx">MTBE</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/The+Free+Market/default.aspx">The Free Market</category></item><item><title>Los Efectos Contra la Civilización del Gobierno</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/13/los-efectos-contra-la-civilizaci-243-n-del-gobierno.aspx</link><pubDate>Wed, 13 Oct 2010 16:43:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:371457</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=371457</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/13/los-efectos-contra-la-civilizaci-243-n-del-gobierno.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;Me comunican que en el blog &lt;em&gt;Poder y Mercado&lt;/em&gt;, de Ecuador, han publicado la traducci&amp;oacute;n de &lt;a href="http://ecuadorlibertad.blogspot.com/2010/10/los-efectos-contra-la-civilizacion-del.html" title="Los Efectos Contra la Civilizaci&amp;oacute;n del Gobierno"&gt;Los efectos contra la civilizaci&amp;oacute;n del gobierno&lt;/a&gt;, de Jeffrey Tucker, publicado originalmente &amp;nbsp;en &lt;a href="http://mises.org/daily/4725"&gt;http://mises.org/daily/4725&lt;/a&gt;.&lt;span class="Apple-style-span" style="widows:2;text-transform:none;text-indent:0px;border-collapse:separate;font:medium &amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;white-space:normal;orphans:2;letter-spacing:normal;color:#000000;word-spacing:0px;-webkit-border-horizontal-spacing:0px;-webkit-border-vertical-spacing:0px;-webkit-text-decorations-in-effect:none;-webkit-text-size-adjust:auto;-webkit-text-stroke-width:0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height:18px;font-family:Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif;color:#666666;font-size:13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="widows:2;text-transform:none;text-indent:0px;border-collapse:separate;font:medium &amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;white-space:normal;orphans:2;letter-spacing:normal;color:#000000;word-spacing:0px;-webkit-border-horizontal-spacing:0px;-webkit-border-vertical-spacing:0px;-webkit-text-decorations-in-effect:none;-webkit-text-size-adjust:auto;-webkit-text-stroke-width:0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height:18px;font-family:Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif;color:#666666;font-size:13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=371457" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Jeffrey+Tucker/default.aspx">Jeffrey Tucker</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category></item><item><title>La doble raíz de la Gran Depresión: Inflacionismo e intervención</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/04/la-doble-ra-237-z-de-la-gran-depresi-243-n-inflacionismo-e-intervenci-243-n.aspx</link><pubDate>Mon, 04 Oct 2010 17:33:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:369380</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=369380</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/10/04/la-doble-ra-237-z-de-la-gran-depresi-243-n-inflacionismo-e-intervenci-243-n.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por Lionel Robbins. (Publicado el 1 de octubre de 2010)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/4691"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/4691&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;[De&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; The Burden of Plenty &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;(1935), editado por Graham Hutton&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic;"&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Quiero empezar diciendo algo acerca de la expresi&amp;oacute;n &amp;ldquo;pobreza en la abundancia&amp;rdquo;, que he o&amp;iacute;do muchas veces. No puedo dejar de pensar que puede equivocar a algunos lectores. El objeto de estas series es explicar por qu&amp;eacute; a veces la m&amp;aacute;quina econ&amp;oacute;mica produce tanto menos de lo que podr&amp;iacute;a producir, a pesar del hecho de que mucha gente consuma mucho menos de lo que podr&amp;iacute;a consumir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Para hacer esto v&amp;iacute;vido, se ha considerado adecuado describirlo como un problema de pobreza en medio de abundancia. Y cuando pensamos en los s&amp;iacute;ntomas caracter&amp;iacute;sticos de un desplome del comercio (los graneros llenos de cereal que permanece sin vender, las f&amp;aacute;bricas cerradas y los grandes barcos amarrados), cuando pensamos en eso, el t&amp;iacute;tulo parece bastante apropiado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero al mismo tiempo si nos lleva a suponer que se el desplome se acaba y las m&amp;aacute;quinas empiezan de nuevo a funcionar a un ritmo normal, el problema de la pobreza se resolver&amp;iacute;a, nos llevaremos una gran desilusi&amp;oacute;n. S&amp;eacute; que a menudo se dice que los avances t&amp;eacute;cnicos de a&amp;ntilde;os recientes han resuelto el problema de la producci&amp;oacute;n, que la edad de escasez ha pasado y que todo lo que tenemos que hacer es organizar la distribuci&amp;oacute;n de la abundancia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por desgracia, no es una opini&amp;oacute;n que merezca examinarse. Las mejores estad&amp;iacute;sticas apuntan en otra direcci&amp;oacute;n. No hay raz&amp;oacute;n para suponer que en los d&amp;iacute;as anteriores al desplome, la capacidad de la industria en general para generar un mayor volumen de producci&amp;oacute;n haya sido muy grande. Aqu&amp;iacute; y all&amp;aacute; puede haber sido evidente la flojedad. Pero en general, no lo era. Y esto significa que el problema de la producci&amp;oacute;n no estaba resuelto y la &amp;eacute;poca de la escasez no hab&amp;iacute;a pasado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Si tomamos la producci&amp;oacute;n agregada del mundo antes del desplome, aumentada en, digamos, un 20%, lo que probablemente este muy por encima de lo factible,&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; y la dividimos por igual entre los habitantes adultos del mundo; si hacemos esto, no supongamos que haya alguien es ente pa&amp;iacute;s que no resulte ser m&amp;aacute;s pobre. Pues debemos recordar que incluyo los trabajadores peor pagados en este pa&amp;iacute;s disfrutan de unos ingresos probablemente muy por encima de la media Europa en general, e indudablemente mucho mayor que la media de esas grandes &amp;aacute;reas golpeadas por la pobreza en las que est&amp;aacute; ubicada la mayor&amp;iacute;a de la poblaci&amp;oacute;n del mundo: Rusia, China, India.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;As&amp;iacute; que cuando hablemos de pobreza en medio de abundancia deber&amp;iacute;amos recordar siempre que queremos decir abundancia &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;relativa&lt;/i&gt;. En absoluto, la utilizaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;xima del equipamiento productivo mundial a&amp;uacute;n nos dejar&amp;iacute;a, de media, bastante mal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;iquest;Pero por qu&amp;eacute; no nos atenemos siquiera es este espantoso patr&amp;oacute;n? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute;, cuando las necesidades de consumo son tan grandes, nuestra capacidad de producir no se utiliza completamente? &amp;Eacute;ste es el problema que tenemos que explicar en este libro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ahora, hay gente que piensa que el problema se debe a la ausencia de un control centralizado de la producci&amp;oacute;n. En ausencia de un control central, la responsabilidad de organizar la producci&amp;oacute;n reside en la empresa privada, guiada por las anticipaciones de los mercados, tanto en los mercados de las cosas que vende y los de materiales en bruto, como en los servicios de capital y trabajo que compra. Hay quien piensa que un sistema as&amp;iacute; est&amp;aacute; condenado a la dislocaci&amp;oacute;n y el caos perpetuos. De hecho, dicen que nuestras dificultades actuales son consecuencia del fracaso de la libre empresa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero cuanto m&amp;aacute;s observemos el asunto, ya sea hist&amp;oacute;rica o te&amp;oacute;ricamente, menos plausible es esta opini&amp;oacute;n. Hist&amp;oacute;ricamente, como explicar&amp;eacute; despu&amp;eacute;s, hay todo tipo de explicaciones m&amp;aacute;s plausibles que &amp;eacute;sta, hay todo tipo de explicaciones mejores del desplome. Te&amp;oacute;ricamente el argumento tambi&amp;eacute;n fracasa al mostrar pruebas. La producci&amp;oacute;n guiada por el mercado es una producci&amp;oacute;n organizada para satisfacer la demanda del mercado. Si se yerra, es la gente que yerra quien sufre en primer lugar y en mayor medida. El mecanismo del mercado, dejado a su albur, fuerza el ajuste necesario. Sin duda no hay nada en todo esto que lleve a la dislocaci&amp;oacute;n. Alguien debe organizar la producci&amp;oacute;n. Debe haber alg&amp;uacute;n medio de medir lo que quieren los consumidores y hasta d&amp;oacute;nde puede satisfacerse, alguna gu&amp;iacute;a para la relativa conveniencia de producir remolacha azucarera o bicicletas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Despu&amp;eacute;s de todo lo que hemos o&amp;iacute;do en a&amp;ntilde;os recientes acerca de planificaci&amp;oacute;n, est&amp;aacute; quedando muy claro que para que&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;la producci&amp;oacute;n planificada tuviera &amp;eacute;xito deber&amp;iacute;a encontrar alg&amp;uacute;n medio de reproducir el juego de estas fuerzas de mercado que aparecen espont&amp;aacute;neamente bajo la libre empresa. Hay muchas caracter&amp;iacute;sticas de nuestra organizaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica moderna que est&amp;aacute;n realmente sujetas a serias cr&amp;iacute;ticas. Pero la gu&amp;iacute;a de la producci&amp;oacute;n por mercados competitivos y c&amp;aacute;lculos de beneficios y p&amp;eacute;rdidas no es una de ellas. Es una caracter&amp;iacute;stica indispensable para cualquier organizaci&amp;oacute;n satisfactoria de la producci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero si es as&amp;iacute;, si no hay nada en el mercado y la producci&amp;oacute;n competitiva como tal que deba llevarnos a esperar una tendencia peri&amp;oacute;dica al desplome y a la depresi&amp;oacute;n extendida, &amp;iquest;d&amp;oacute;nde tenemos que mirar, entonces? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo vamos a explicar los extendidos y persistentes desajustes que realmente se producen?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;De la forma en que he expuesto el problema deber&amp;iacute;a sugerirse la pista que estamos buscando. El hecho de que los desajustes est&amp;eacute;n extendidos sugiere que derivan de algunos factores operando en m&amp;aacute;s de un mercado. &amp;iquest;Pero qu&amp;eacute; es lo que es com&amp;uacute;n a distintos mercados, de los mercados del carb&amp;oacute;n a los de las viviendas, del l&amp;aacute;tex al hierro en barras? Sin duda, no los productos ofrecidos, sino lo que se da a cambio de ellos, es decir, el dinero. Y creo que esa es la mitad de la soluci&amp;oacute;n a nuestro problema.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El desajuste entre oferta y demanda que parece en un desplome es producto de errores (por parte de los productores) potenciado por fluctuaciones equ&amp;iacute;vocas de demanda expresadas en t&amp;eacute;rminos monetarios. Esta teor&amp;iacute;a en detalle es muy compleja y necesitar&amp;iacute;a mucho tiempo para dejarles claras las distintas formas en que la han explicado los economistas modernos. Pero realmente es bastante sencillo dar una explicaci&amp;oacute;n a grandes trazos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Si por alguna raz&amp;oacute;n hay m&amp;aacute;s dinero disponible del usual y las condiciones de negocio parecen favorables, sin duda no es dif&amp;iacute;cil ver que puede inducirse a inversores y empresarios a cometer errores, a iniciar nuevas empresas que s&amp;oacute;lo pueden desarrollarse satisfactoriamente si duran estas condiciones de dinero f&amp;aacute;cil. Y si no duran (y podemos ver que una vez la gente haya sido presa de la man&amp;iacute;a especulativa har&amp;iacute;a falta una inflaci&amp;oacute;n continuamente creciente para mantenerla), si estas condiciones no duran, entonces se revelan estos errores. Las l&amp;iacute;neas de la industria afectadas por el inicio de nuevas empresas (las llamadas industrias fuertes y las productoras de material en bruto) experimentan una ca&amp;iacute;da de la demanda. Para entonces, el negocio se estanca, hay desempleo y capacidad no utilizada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Como digo, &amp;eacute;sa es la primera mitad de la explicaci&amp;oacute;n. Un desplome, como los que hemos tenido frecuentemente durante los a&amp;ntilde;os anteriores a la guerra, es el resultado de los errores producidos por el auge que le precedieron. Hasta que las cosas se enderecen, hay dislocaci&amp;oacute;n y flojera en los negocios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Supongamos ahora que por encima de una depresi&amp;oacute;n de este tipo aparecen problemas pol&amp;iacute;ticos (tensi&amp;oacute;n internacional, revoluci&amp;oacute;n interna). Supongamos que los gobiernos, en lugar de darse cuenta de que en ese momento les interesa garantizar la m&amp;aacute;xima libertad de los mercados, empiezan a bloquear los canales comerciales como todo tipo de obstrucciones y pegas. Supongamos asimismo que a causa de una cat&amp;aacute;strofe financiera o por miedo a presupuestos desequilibrados la gente no sepa a diario qu&amp;eacute; va a pasar con su dinero y que en sus negocios con terceros se ven obstaculizados por las fluctuaciones de los cambios. &amp;iquest;No ser&amp;iacute;an todas &amp;eacute;stas causas adicionales de depresi&amp;oacute;n, influencias que tender&amp;iacute;an a hacer que la gente limitara a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s la inversi&amp;oacute;n activa, tendiendo a hacer que dejen su dinero yaciendo ocioso en los bancos o incluso invertido en monedas y lingotes de oro? Y si ocurre esto, &amp;iquest;no est&amp;aacute; claro que habr&amp;aacute; nuevas disparidades entre oferta y demanda, un nuevo estrechamiento de los mercados y una deflaci&amp;oacute;n renovada?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute; es esto sino una descripci&amp;oacute;n en t&amp;eacute;rminos abstractos de la triste historia de nuestros tiempos? Tal y como yo lo veo, el problema empez&amp;oacute; realmente poco despu&amp;eacute;s del desplome de 1921-22, cuando el oro que hab&amp;iacute;a afluido a Estados Unidos empez&amp;oacute; a generar all&amp;iacute; una gran expansi&amp;oacute;n del cr&amp;eacute;dito. Esta expansi&amp;oacute;n se extendi&amp;oacute; gradualmente a otras partes del mundo, particularmente a Alemania y a los pa&amp;iacute;ses productores de materias primas. (En sus ultimas etapas se vio distorsionado y hecho m&amp;aacute;s da&amp;ntilde;ino en sus efectos por los l&amp;iacute;os monetarios causados por nuestra vuelta al patr&amp;oacute;n oro a una paridad demasiado alta).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;1925-1929 fueron a&amp;ntilde;os de auge fuera de Gran Breta&amp;ntilde;a. La producci&amp;oacute;n creci&amp;oacute; a pasos agigantados y revivieron las inversiones internacionales a gran escala. Y bajo el est&amp;iacute;mulo de condiciones de dinero f&amp;aacute;cil y el esp&amp;iacute;ritu de temeridad generado por las ganancias extraordinarias que se hab&amp;iacute;an realizado, tuvieron lugar todo tipo de malas inversiones sin remedio. Entonces los costes empezaron a aumentar. Se hizo cada vez m&amp;aacute;s duro conseguir pr&amp;eacute;stamos. En 1929, explot&amp;oacute; la burbuja, el auge acab&amp;oacute; y se revelaron todos los errores y desajustes a los que hab&amp;iacute;a dado lugar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hasta ahora me he basado en la primera mitad de mi explicaci&amp;oacute;n. El desplome fue el resultado del colapso de un auge como muchos otros desplomes del pasado. Sin duda tuvo sus peculiaridades, pero las caracter&amp;iacute;sticas principales no fueron muy distintas. Pero al contrario de los desplomes del pasado ha tardado un tiempo inusualmente largo en desaparecer y su devastaci&amp;oacute;n ha estado m&amp;aacute;s extendida que nada conocido en la historia. Aqu&amp;iacute; es donde aparece la segunda mitad de mi explicaci&amp;oacute;n. El desplome tuvo lugar en condiciones particularmente propicias para la propagaci&amp;oacute;n y multiplicaci&amp;oacute;n de las convulsiones. Las condiciones pol&amp;iacute;ticas eran malas para la confianza empresarial. La estructura de los negocios en el periodo de postguerra ha sido mucho menos flexibles que la de la &amp;eacute;poca anterior a la guerra, a menudo como resultado directo del apoyo e intervenci&amp;oacute;n del gobierno. Las finanzas internacionales se vieron complicadas por la existencia de un vasto sistema de pr&amp;eacute;stamos y deudas p&amp;uacute;blicas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;El resultado de todo esto fue que la depresi&amp;oacute;n se agudiz&amp;oacute; hasta ser una colosal crisis financiera. En 1931, el sistema monetario internacional estall&amp;oacute; en pedazos, mejorando la posici&amp;oacute;n de algunos, haci&amp;eacute;ndola mucho peor a otros y a&amp;ntilde;adiendo a todas las incertidumbres de negocios la incertidumbre de la inestabilidad en los cambios. &amp;iquest;Sorprende que la inversi&amp;oacute;n se paralizara, que el dinero quedara inerte y que en la industria en general haya capacidad no usada y desempleo?&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftn2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por encima de todo, no hay duda, en mi opini&amp;oacute;n, de que las pol&amp;iacute;ticas seguidas por los gobiernos han intensificado enormemente estas dificultades. Me encanta ver que distintos portavoces que se han dirigido a ustedes han destacado, casi todos, el hecho de que las pol&amp;iacute;ticas que restringen la oferta y limitan el comercio no conducen a la prosperidad a largo plazo. Sobre ese punto aparentemente todos estamos de acuerdo. S&amp;oacute;lo los intereses particulares que se benefician de la restricci&amp;oacute;n mantienen lo contrario. Pero quiero ir m&amp;aacute;s all&amp;aacute;. Quiero indicar que esas pol&amp;iacute;ticas no s&amp;oacute;lo son malas para la prosperidad a largo plazo, sino que tambi&amp;eacute;n son malas en lo que refiere a las perspectivas de recuperaci&amp;oacute;n inmediata. Quiero indicar que son las limitaciones de este tipo las que privan al sistema de libre empresa de sus poderes recuperativos y dan lugar a la ilusi&amp;oacute;n de que el mismo sistema es defectuoso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Miren por un momento los efectos de esas intervenciones. Por ejemplo, tomen lo que ha pasado tan a menudo recientemente, la intervenci&amp;oacute;n en los mercados de materias primas para impedir una ca&amp;iacute;da de los precios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por alguna raz&amp;oacute;n u otra, el estado del mercado del trigo o alg&amp;uacute;n producto similar amenaza con una ca&amp;iacute;da considerable. El gobierno se alarma y entra en el mercado como comprador. Se evita la ca&amp;iacute;da de los precios. No hay duda que desde el punto de vista del consumidor esto parece bastante irracional. Pero desde el punto de vista de la estabilidad del negocio, a primera vista parece que hay mucho que decir acerca del procedimiento. Se ha evitado un descalabro, una convulsi&amp;oacute;n en la confianza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;iquest;Realmente aqu&amp;iacute; se acaba todo? Indudablemente, no. El gobierno s&amp;oacute;lo ha evitado el colapso quitando participaciones del mercado. &amp;iquest;Pero qu&amp;eacute; tiene que ver con ello? Sigue all&amp;iacute;. La gente en el mercado empieza a hacerse aprensiva. Esta claro que las participaciones siguen ah&amp;iacute;, hay una nueva incertidumbre en el mercado. Los precios se hunden bajo su influencia. Los negocios se niegan a revivir. Con toda probabilidad, cuando el gobierno se libre de ellos, el colapso del mercado sea incluso peor de lo que habr&amp;iacute;a sido si nunca hubiera intervenido. Y entretanto la depresi&amp;oacute;n se ha prolongado. El caso m&amp;aacute;s llamativo de este tipo de intervenci&amp;oacute;n por supuesto ha sido por supuesto, la intervenci&amp;oacute;n de la Oficina Federal Agr&amp;iacute;cola de EEUU. Pero ha ocurrido en todas partes, no una, sino muchas veces durante los &amp;uacute;ltimos pocos a&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Tomemos otro caso: el efecto de las cuotas de restricci&amp;oacute;n de las importaciones, &amp;oacute;rdenes prohibiendo la importaci&amp;oacute;n de m&amp;aacute;s de una cierta cantidad de alg&amp;uacute;n producto del extranjero, sea el que sea. Est&amp;aacute; claro que el consumidor sufre: tiene que pagar m&amp;aacute;s. Est&amp;aacute; claro que algunos productores protegidos por la cuota obtienen mayores beneficios. Estas cosas son evidentes, pero pensemos por un momento en el productor cuyo producto se ve excluido. Tiene capital atrapado en su empresa. Repentinamente descubre que su mercado est&amp;aacute; restringido. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; puede hacer? &amp;iquest;Poner el sobrante en otros mercados a un precio menor y tratar de salvar algo del desastre? Pero esto causa mayores complicaciones. Se erigen nuevas restricciones por todas partes. Y as&amp;iacute; contin&amp;uacute;a el c&amp;iacute;rculo vicioso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;O pensemos de nuevo en el efecto de esas regulaciones que hoy en d&amp;iacute;a se imponen en la mayor&amp;iacute;a de los pa&amp;iacute;ses del mundo para impedir que los veh&amp;iacute;culos de carretera lleven a le gente de forma m&amp;aacute;s barata que los ferrocarriles. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; significa esto? Est&amp;aacute; claro que la gente obtiene menos de lo que prefiere (viajes en autobuses y similares) y tiene que pagar m&amp;aacute;s por ello y que los beneficios del ferrocarril aumentan. Pero tambi&amp;eacute;n (y sed trata de esto) que el capital que habr&amp;iacute;a sido invertido en desarrollar la industria del motor ha de mirar a otra parte, seguramente con un beneficio inferior.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Este caso es t&amp;iacute;pico de una tendencia actual muy marcada. En desplomes anteriores, uno de los factores para la recuperaci&amp;oacute;n ha sido el descubrimiento de nuevos canales para la inversi&amp;oacute;n activa. Pero en &amp;eacute;ste la pol&amp;iacute;tica de los gobiernos parece ser imponer todo tipo de limitaciones sobre la nueva inversi&amp;oacute;n, aparentemente justificadas porque pueden rebajar el beneficio de alg&amp;uacute;n capital que ya est&amp;eacute; invertido. Pero ese camino lleva a un estancamiento total. Pensemos en lo que hubiera ocurrido en el siglo XIX si la gente que invirti&amp;oacute; capital en carreteras, las empresas de carreteras y los propietarios de coches de posta hubieran sido capaces de impedir el desarrollo de los ferrocarriles salvo cuando no se amenazara a los trusts de las carreteras. &amp;iquest;Hay que creer que la recuperaci&amp;oacute;n de los distintos desplomes que se produjeron habr&amp;iacute;a sido tan r&amp;aacute;pida o el progreso material tan considerable?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Indudablemente un poco de esto hace comparativamente poco da&amp;ntilde;o. Durante la mayor parte de la historia moderna los aranceles proteccionistas han hecho al mundo m&amp;aacute;s pobre de lo que habr&amp;iacute;a sido en otro caso, sin ahogar el comercio. Pero cuando esto se multiplica indefinidamente, cuando por todas partes vemos la multiplicaci&amp;oacute;n de restricciones al comercio y la inversi&amp;oacute;n, la erecci&amp;oacute;n de monopolios ayudados por el estado y la limitaci&amp;oacute;n de la libre empresa, entonces les indico que no necesitan preguntarse m&amp;aacute;s por qu&amp;eacute; persiste el fen&amp;oacute;meno de la pobreza en medio de la abundancia, o por qu&amp;eacute;, al ver el futuro, es probable que contin&amp;uacute;e persistiendo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero adviertan, y esto me lleva al punto en el que comenc&amp;eacute;, que no es el sistema de empresa privada y mercados libres el responsable de este fen&amp;oacute;meno. Es la suspensi&amp;oacute;n de ese sistema. No es el capitalismo, sino el intervencionismo y la incertidumbre monetaria los responsables de la persistencia del desplome.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Lionel Robbins fue uno de los principales economistas ingleses del siglo XX. Escribi&amp;oacute; sobre salarios, inflaci&amp;oacute;n, econom&amp;iacute;a de guerra e historia del pensamiento econ&amp;oacute;mico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Este art&amp;iacute;culo se ha extra&amp;iacute;do de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The Burden of Plenty&lt;/i&gt; (1935), editado por Graham Hutton.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;
&lt;hr align="left" /&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:x-small;"&gt; Es el l&amp;iacute;mite superior descubierto por la investigaci&amp;oacute;n de la Brookings Institution en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;America&amp;#39;s capacity to produce&lt;/i&gt; en los a&amp;ntilde;os 1925-19-29. Como la investigaci&amp;oacute;n se refer&amp;iacute;a a lo que era &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;t&amp;eacute;cnicamente&lt;/i&gt; posible en distintos sectores en lugar de lo que era factible en la industria en general, est&amp;aacute; claro que exagera el aumento que podr&amp;iacute;a realmente lograrse. Hablando en general, el porcentaje de paro en cualquier momento da una generosa indicaci&amp;oacute;n de la cantidad de flojera en el sistema en su conjunto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn2" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin:0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;a name="_ftn2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost#_ftnref2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-size:10pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:x-small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;sup&gt; &lt;/sup&gt;En este aspecto, tal vez se me permita remitirme a una obra reciente, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://blog.mises.org/6615/lionel-robbins-the-great-depression/"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;The Great Depression&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, en la que se reflejan estas opiniones y se explican con mucho m&amp;aacute;s detalle. Ver la bibliograf&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=369380" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Gran+Depresi_26002300_243_3B00_n/default.aspx">Gran Depresi&amp;#243;n</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Lionel+Robbins/default.aspx">Lionel Robbins</category></item></channel></rss>