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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://mises.org/community/utility/FeedStylesheets/atom.xsl" media="screen"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="en"><title type="html">Mises Daily en español</title><subtitle type="html">Artículos del Mises Daily traducidos al español</subtitle><id>http://mises.org/community/blogs/euribe/atom.aspx</id><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mises.org/community/blogs/euribe/default.aspx" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://mises.org/community/blogs/euribe/atom.aspx" /><generator uri="http://communityserver.org" version="4.1.40407.4157">Community Server</generator><updated>2012-03-02T19:36:00Z</updated><entry><title>MDeE SE TRASLADA</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/11/este-blog-se-traslada.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/11/este-blog-se-traslada.aspx</id><published>2012-03-11T10:18:00Z</published><updated>2012-03-11T10:18:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;Despu&amp;eacute;s de tres a&amp;ntilde;os y m&amp;aacute;s de mil art&amp;iacute;culos publicados, Mises Daily en espa&amp;ntilde;ol ha decidido pasar a integrarse en la web de Mises Hispano,&amp;nbsp;&lt;span&gt;Creemos que esta uni&amp;oacute;n de fuerzas har&amp;aacute; que la difusi&amp;oacute;n del mensaje austrolibertario sea m&amp;aacute;s eficaz, permiti&amp;eacute;ndonos llegar cada vez a un mayor n&amp;uacute;mero de personas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="yiv1761191865MsoNormal"&gt;Esperamos que este cambio sea de vuestro agrado y que contemos con vuestro apoyo en la nueva web para poder seguir incrementando la cantidad y calidad de su contenido.&lt;/p&gt;
&lt;p class="yiv1761191865MsoNormal"&gt;El enlace, para el que no lo conozca, es &lt;a href="http://www.miseshispano.org/"&gt;www.miseshispano.org&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="yiv1761191865MsoNormal"&gt;&amp;iexcl;Hasta pronto!&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460515" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Despedida" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Despedida/default.aspx" /></entry><entry><title>Las obras de Leonard E. Read</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/09/las-obras-de-leonard-e-read.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/09/las-obras-de-leonard-e-read.aspx</id><published>2012-03-09T16:12:00Z</published><updated>2012-03-09T16:12:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Jeffrey A. Tucker. (Publicado el 31 de marzo de 2009)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo
original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/3392"&gt;http://mises.org/daily/3392&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Las obras de Leonard E. Read, que
fundo la Fundaci&amp;oacute;n para la Educaci&amp;oacute;n Econ&amp;oacute;mica (FEE) en 1946, est&amp;aacute;n &lt;a href="http://mises.org/literature.aspx?action=author&amp;amp;Id=1191"&gt;ahora en
l&amp;iacute;nea en el Instituto Mises&lt;/a&gt;. Probablemente no sean las obras completas,
pero es todo lo que recogi&amp;oacute; en forma de libro. Son libros de influyeron a
varias generaciones de activistas, donantes, escritores e intelectuales. Son
libros que iniciaron el movimiento libertario despu&amp;eacute;s de la Segunda Guerra
Mundial. Los hijos de la FEE hicieron un gran bien al mundo y a la FEE se la
llama a menudo el padre de todos los think tanks libertarios (instituciones que
funcionan al margen de los medios acad&amp;eacute;micos oficiales para el avance en las
ideas radicales).&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Read hizo m&amp;aacute;s que simplemente
patrocinar conferencias y publicaciones. En realidad, otros estaban haciendo lo
mismo. Hasta donde yo s&amp;eacute;, nadie hasta ahora se ha dado cuenta de que us&amp;oacute; un
arma secreta en su lucha, algo que le hizo verdaderamente diferente e
inusualmente eficaz. Elimin&amp;oacute; el uso del derecho exclusivo de copia. Es como
decir que estimul&amp;oacute; la m&amp;aacute;xima distribuci&amp;oacute;n posible de su obra y no prohibi&amp;oacute; a
otros copiar sus ideas infinitamente reproducibles.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Tomad cualquier libro o publicaci&amp;oacute;n
de la FEE despu&amp;eacute;s de la d&amp;eacute;cada de 1990. Ver&amp;eacute;is una notable y visionaria frase
en la p&amp;aacute;gina del derecho de autor:&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;Concedido permiso de reimpresi&amp;oacute;n sin
ning&amp;uacute;n requisito especial.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Esta &amp;uacute;nica frase es lo que lo hizo
posible. Cualquier peri&amp;oacute;dico pod&amp;iacute;a publicar un art&amp;iacute;culo. Cualquier editor pod&amp;iacute;a
incluir un ensayo. De hecho, invitaba a cualquier editor a tomar cualquier
libro de la FEE y publicarlo y venderlo, sin deber ning&amp;uacute;n derecho ni pedir
ning&amp;uacute;n permiso.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;iexcl;Ni siquiera se ped&amp;iacute;a al editor que
indicara su origen! As&amp;iacute; que, en este sentido, era incluso m&amp;aacute;s radical que la
licencia de atribuci&amp;oacute;n de &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/es/"&gt;Creative Commons&lt;/a&gt;. Un
libro de la FEE ten&amp;iacute;a derechos de autor solo para que nadie m&amp;aacute;s pudiera
reclamar esos derechos y conced&amp;iacute;a los m&amp;aacute;ximos permisos. En la pr&amp;aacute;ctica, Read
pon&amp;iacute;a todo el conocimiento de la FEE en el dominio p&amp;uacute;blico tan pronto como se
publicaba.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Esto ahorraba la extenuante lucha
burocr&amp;aacute;tica que supon&amp;iacute;a otorgar permisos y mantener los otorgados. No pedir
ninguna tasa o derecho significaba ahorrar tambi&amp;eacute;n en burocracia contable.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Read no era un anarquista. Cre&amp;iacute;a en
el &amp;ldquo;gobierno limitado&amp;rdquo;, pero a&amp;uacute;n as&amp;iacute;, esto es cierto: odiaba el estado m&amp;aacute;s all&amp;aacute;
de su forma m&amp;aacute;s limitada. Lo ve&amp;iacute;a como el gran enemigo de la libertad, la
creatividad y el progreso social. De hecho, era incluso m&amp;aacute;s radical: se
resist&amp;iacute;a a todas las restricciones a la informaci&amp;oacute;n. Debi&amp;oacute; haber visto que
restringir el flujo de informaci&amp;oacute;n a trav&amp;eacute;s de los derechos convencionales de
autor se basa en la interferencia del estado para hacer de una cosa no escasa
(la informaci&amp;oacute;n), algo artificialmente escaso. Esto iba contra todo su
temperamento.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Como escribi&amp;oacute;: &amp;ldquo;La libertad hace
sus maravillas sencillamente porque la capacidad generativa de incontables
millones no tiene ninguna fuerza externa que se oponga a su utilizaci&amp;oacute;n&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero hay algo m&amp;aacute;s importante que
entendi&amp;oacute; Read. Entendi&amp;oacute; que el problema cr&amp;iacute;tico que afrontaba la que llamaba la
&amp;ldquo;filosof&amp;iacute;a de la libertad&amp;rdquo; no era la pirater&amp;iacute;a. Desde su punto de vista, las
ideas de la libertad no se hab&amp;iacute;an &amp;ldquo;robado&amp;rdquo; lo suficiente. El problema que quer&amp;iacute;a
superar no era demasiadas copias, sino demasiadas pocas copias. Ve&amp;iacute;a que su
objetivo n&amp;uacute;mero uno era sacar de la oscuridad esas ideas y ofrec&amp;eacute;rselas al
p&amp;uacute;blico. El derecho convencional de autor no ayudaba en este aspecto, era una
r&amp;eacute;mora.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;No hay que olvidar nunca que Read
tuvo experiencia en los negocios. Fue presidente de la C&amp;aacute;mara de Comercio en
Los &amp;Aacute;ngeles antes de fundar la FEE. Debi&amp;oacute; haber visto much&amp;iacute;simos negocios
empezar y fracasar, no porque no tuvieran un buen producto, sino porque la
gente no sab&amp;iacute;a suficiente del producto como para ir y comprarlo. El problema
cr&amp;iacute;tico que afronta todo innovador, despu&amp;eacute;s de conseguir la innovaci&amp;oacute;n, es
hacer que se conozca.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pensad en una nueva hamburgueser&amp;iacute;a
en Los &amp;Aacute;ngeles. No importa lo buenas que est&amp;eacute;n las hamburguesas, si la gente no
lo conoce, no tendr&amp;aacute; &amp;eacute;xito. Imaginaos que un enorme fan quiere imprimir
camisetas acerca de las hamburguesas. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; querr&amp;iacute;a el propietario del local
utilizar al gobierno para sacar dinero de quien imprime las camisetas? Ser&amp;iacute;a una
tonter&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Y suponed que se inaugura en el
pueblo otra empresa de hamburguesas que utiliza la misma receta. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasa
entonces? La respuesta es considerar la imitaci&amp;oacute;n como un honor y competir de
la forma m&amp;aacute;s agresiva posible. Te mantiene alerta, innovando y la misma
excitaci&amp;oacute;n de la competencia puede atraer a imitadores. &amp;iquest;Y qui&amp;eacute;n se va a
beneficiar m&amp;aacute;s de esta lucha, la instituci&amp;oacute;n original o su copia? La respuesta
la vemos todos los d&amp;iacute;as. Los originales que contin&amp;uacute;an innovando se benefician
de que se divulguen sus productos e ideas.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Read se ve&amp;iacute;a igual en el negocio de
las ideas. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; deber&amp;iacute;a entonces dirigirse al estado para restringir el
flujo de ideas? Eso afectar&amp;iacute;a a todo lo que siempre hab&amp;iacute;a querido hacer. De
hecho, en lugar de restringir el acceso a los textos de la FEE, pidi&amp;oacute; al mundo
que los tomara y los imprimiera y los distribuyera. Quer&amp;iacute;a esto m&amp;aacute;s que nada.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Advertir&amp;eacute;is que fue muy prol&amp;iacute;fico,
pero &amp;iquest;por qu&amp;eacute;? Porque tuvo una ardiente pasi&amp;oacute;n durante toda su vida por
difundir el mensaje des cualquier manera posible. Explicaba la filosof&amp;iacute;a de la
libertad una y otra vez de todas las formas que pod&amp;iacute;a imaginar y animaba a
otros a hacer lo mismo. Era un evangelista divulgando el mensaje. Quer&amp;iacute;a ser
pirateado para poder ver que estaba logrando algo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Al leer sus libros, ver&amp;eacute;is que era
repetitivo y, si queremos criticarle, podr&amp;iacute;a advertirse que raramente se
ocupaba en profundidad de ning&amp;uacute;n aspecto particular de la econom&amp;iacute;a o comentaba
mucho las noticias. Desde&amp;ntilde;aba t&amp;eacute;cnicas que hoy pasan por ser an&amp;aacute;lisis rigurosos.
Pero tenemos que apreciar dos cosas:&lt;/p&gt;
&lt;ol style="margin-top:0cm;"&gt;
&lt;li style="margin-top:6.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;" class="MsoNormal"&gt;sab&amp;iacute;a que la tarea m&amp;aacute;s importante en la educaci&amp;oacute;n
     era inspirar a la gente para que entendiera el conjunto global y&lt;/li&gt;
&lt;li style="margin-top:6.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;" class="MsoNormal"&gt;sobre el tema del conjunto global de la capacidad
     de la sociedad de dirigirse a s&amp;iacute; mismas, ten&amp;iacute;a toda la raz&amp;oacute;n.&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Ten&amp;iacute;a esta gigantesca fe en la
libertad. Dec&amp;iacute;a a menudo que no pod&amp;iacute;a predecir y no predecir&amp;iacute;a el resultado de
otorgar la libertad a los individuos y no pod&amp;iacute;a especular y no especular&amp;iacute;a
sobre la forma que tomar&amp;iacute;a esa sociedad bajo condiciones de libertad. Pero
pod&amp;iacute;a decir con seguridad que fueran cuales fueran los resultados de la
libertad, estar&amp;iacute;an m&amp;aacute;s en consonancia con los derechos humanos, ser&amp;iacute;an m&amp;aacute;s
humanos, m&amp;aacute;s pr&amp;oacute;speros, m&amp;aacute;s creativos y ordenados que cualquier cosa que pueda
producir el estado a trav&amp;eacute;s de la coacci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Saltar a lo desconocido era algo
habitual para este hombre, algo en lo que cre&amp;iacute;a fuertemente. Cuando la gente le
advert&amp;iacute;a que conceder permisos universales de reimpresi&amp;oacute;n recortar&amp;iacute;a los
ingresos de la FEE, rechazaba completamente la idea. Su opini&amp;oacute;n era que,
mientras la FEE pudiera hacer su labor para hacer abierto el universo, har&amp;iacute;a
eso y confiaba en que los resultados ser&amp;iacute;an mejores que con la restricci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Compart&amp;iacute;a esta fe con gente como
Bastiat, que es un personaje hist&amp;oacute;rico similar: fueron dos hombres que tuvieron
una firme convicci&amp;oacute;n acerca un punto de la organizaci&amp;oacute;n social que consigue
eludir a casi todas las personas vivientes en un momento de la historia. Cre&amp;iacute;an
que la libertad era todo lo que se necesitaba para hacer que se generara una
buena sociedad. Ambos fueron incansables en su mensaje y trataron de encontrar
toda forma posible de ense&amp;ntilde;arlo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Gracias a Dios por su visi&amp;oacute;n. Pero
fijaos en lo que significa. El moderno movimiento de la libertad depende mucho
de los materiales de c&amp;oacute;digo abierto. Tiene consecuencias en el mundo porque
elimina los medios estatales de imponer escaseces artificiales y busca sobre
todo extender el mensaje. El movimiento libertario moderno naci&amp;oacute; en Creative
Commons y creci&amp;oacute; por ese medio.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Era verdad: &amp;iexcl;el material de la FEE
estaba por todas partes! Estaba en peri&amp;oacute;dicos, revistas, monograf&amp;iacute;as, libros e
impreso en todas las tecnolog&amp;iacute;as existentes. La gente en aquel entonces
indicaba que no pod&amp;iacute;as dejar de tropezarte con &amp;eacute;l. Iba contra la marea. El
resto intentaba conseguirse derechos de autor. &amp;Eacute;l dijo que no. Y lo mantuvo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;iquest;Da&amp;ntilde;&amp;oacute; esto a la FEE? &amp;iexcl;Todo lo
contrario! Fue lo mejor que le ocurri&amp;oacute; nunca a la instituci&amp;oacute;n y a las ideas que
representaba, Como dec&amp;iacute;a Reid, la libertad funcion&amp;oacute;. Las implicaciones son
profundas.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Se trata de practicar lo que
predicas, pero es m&amp;aacute;s que eso: se trata de desarrollar una t&amp;aacute;ctica eficaz para
divulgar la verdad. Lo que hizo Read es algo glorioso, aunque fuera por
instinto. Ojal&amp;aacute; todos tuvi&amp;eacute;semos su instinto de c&amp;oacute;mo salir de la oscuridad a la
prominencia.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;Jeffrey Tucker dirige &lt;a href="http://lfb.org/"&gt;Laissez-Faire Books&lt;/a&gt; y es consultor editorial en
Mises.org. Es autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/6528/Its-a-Jetsons-World-Private-Miracles-and-Public-Crimes"&gt;It&amp;#39;s
a Jetsons World: Private Miracles and Public Crimes&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/5509/Bourbon-for-Breakfast"&gt;&lt;span style="color:#0066cc;"&gt;Bour&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#0066cc;"&gt;bon f&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#0066cc;"&gt;or Breakfast: Living Outside the Statist Quo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460412" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Jeffrey Tucker" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Jeffrey+Tucker/default.aspx" /><category term="Leonard Read" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Leonard+Read/default.aspx" /></entry><entry><title>El dogma de la demanda</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/09/el-dogma-de-la-demanda.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/09/el-dogma-de-la-demanda.aspx</id><published>2012-03-09T16:11:00Z</published><updated>2012-03-09T16:11:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por D.W. MacKenzie. (Publicado el 14
de enero de 2012)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo
original se encuentra aqu&amp;iacute; &lt;a href="http://mises.org/daily/1142"&gt;http://mises.org/daily/1142&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Las &amp;eacute;lites de los medios
recomunicaci&amp;oacute;n han estado debatiendo activamente, aunque no sensatamente,
acerca de las virtudes del est&amp;iacute;mulo econ&amp;oacute;mico propuesto por el presidente Bush.
Es decir, el debate est&amp;aacute; muy mal dirigido. El t&amp;iacute;tulo de este programa revela la
naturaleza defectuosa del este debate. Como supuestamente estamos sometidos a
una ralentizaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica, necesitamos estimular la econom&amp;iacute;a para que afecte
a su recuperaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La idea de que a las econom&amp;iacute;as en
su conjunto a veces les falta suficiente potencia deriva de una serie de
doctrinas econ&amp;oacute;micas defectuosas que se centran en el lado de la demanda de la
econom&amp;iacute;a agregada. Seg&amp;uacute;n la econom&amp;iacute;a del lado de la demanda, hay veces en que
el gasto total en la econom&amp;iacute;a no ser&amp;iacute;a suficiente como para proporcionar empleo
a todos los que quieren trabajar y deber&amp;iacute;an estar trabajando.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;David Ricardo y Thomas Malthus
discutieron sobre este asunto, argumentando Ricardo correctamente que la
econom&amp;iacute;a del lado de la demanda estaba equivocada. J.B. Say tambi&amp;eacute;n demostr&amp;oacute; la
irrelevancia de la econom&amp;iacute;a del lado de la demanda, al demostrar que la demanda
deriva de la oferta de bienes a los mercados. Ricardo y Say ganaron este debate
y esto se dio por sentado durante m&amp;aacute;s de un siglo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Aparte de algunas figuras menores,
como J.A. Hobson, pocos dudaban de que Ricardo y Say hubieran probado la
irrelevancia de la econom&amp;iacute;a del lado de la demanda. Pero la econom&amp;iacute;a del lado
de la demanda recuper&amp;oacute; la respetabilidad cuando John Maynard Keynes la
reescribi&amp;oacute; en su &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Teor&amp;iacute;a general del
empleo, el inter&amp;eacute;s y el dinero&lt;/i&gt;. Keynes es el responsable de la
repopularizaci&amp;oacute;n de esta doctrina.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El actual debate sobre la pol&amp;iacute;tica
fiscal se est&amp;aacute; librando en buena parte en t&amp;eacute;rminos del lado de la demanda. La
columnista Molly Ivins ataca el plan de Bush en t&amp;eacute;rminos que hacen que suene
como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;mala&lt;/i&gt; econom&amp;iacute;a keynesiana.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, uno no puede
cuestionar la intenci&amp;oacute;n de esta pol&amp;iacute;tica cuando examina las declaraciones del
propio presidente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;Por un lado, tenemos que
asegurarnos de que potenciamos la demanda del consumo tanto acelerando los
recortes fiscales existentes como proporcionado reembolsos a los no
contribuyentes, pero declarantes (&amp;hellip;) Y el Congreso tendr&amp;iacute;a que actuar tan
r&amp;aacute;pido como sea posible para poner ese dinero en manos de la gente para
potenciar la demanda&amp;rdquo;. (Comentarios del Presidente ante la Asociaci&amp;oacute;n Nacional
de Fabricantes, octubre de 2001)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El presidente Bush ten&amp;iacute;a claramente
en mente el lado de la demanda en la econom&amp;iacute;a en su plan. Por supuesto, hay
razones leg&amp;iacute;timas para recortar los impuestos. Pero, al centrarse en las
razones equivocadas, no vemos la importaci&amp;oacute;n del recorte, no solo durante las
recesiones, sino en cualquier momento.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;No hay un fundamento real para
creer que los mercados tiendan al infraconsumo. El deseo humano dirige la
econom&amp;iacute;a y &amp;eacute;ste no tiene fin. Como explicaba Ludwig von Mises, el hombre act&amp;uacute;a
para pasar de su estado actual de incomodidad a un estado m&amp;aacute;s deseable de
satisfacci&amp;oacute;n. En concreto, la demanda de consumo estimula la actividad
econ&amp;oacute;mica. Los argumentos keynesianos de demanda insuficiente se basan en el
presupuesto absurdo de que cierto ahorro &amp;ldquo;drena&amp;rdquo; el sistema econ&amp;oacute;mico, de forma
que hay demasiada poca inversi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Para Keynes, los tipos de inter&amp;eacute;s
reflejan solo los dictados de los banqueros centrales y los mercados de
capitales no tienen nada que decir en ellos. Esto facilita a los keynesianos
defender sus pol&amp;iacute;ticas en principio. Si los mercados de capitales son ca&amp;oacute;ticos,
entonces deber&amp;iacute;amos esperar peri&amp;oacute;dicamente colapsos en la inversi&amp;oacute;n y
deber&amp;iacute;amos agradecer la intervenci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por supuesto, el ahorro es
simplemente consumo diferido, basado en la preferencia temporal y la inversi&amp;oacute;n
se basa en los retornos esperados. Los tipos de inter&amp;eacute;s son el precio que
regula los mercados del cr&amp;eacute;dito y la formaci&amp;oacute;n de capital. As&amp;iacute; que los tipos de
inter&amp;eacute;s s&amp;iacute; desempe&amp;ntilde;an un papel coordinador en la econom&amp;iacute;a: coordinan ahorro e
inversi&amp;oacute;n, de forma que los ahorros se igualen a la inversi&amp;oacute;n. Este hecho hace
irrelevante la variante keynesiana de la econom&amp;iacute;a del lado de la demanda.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Algunos, como Paul Krugman,
desde&amp;ntilde;an la alternativa austriaca a Keynes. Sin embargo, uno no tiene que
aceptar el punto de vista austriaco para rechazar a Keynes. Los economistas de
Chicago, como Milton Friedman y Robert Lucas hicieron pedazos el deficiente
mito de la demanda hace d&amp;eacute;cadas. Ahora, incluso los m&amp;aacute;s declarados keynesianos
rechazan la teor&amp;iacute;a de la direcci&amp;oacute;n del gasto de Keynes a favor de teor&amp;iacute;as
&amp;ldquo;neokeynesianas&amp;rdquo; que se basan en desajustes en salarios y precios.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Ambos bandos del debate popular
est&amp;aacute;n completamente fuera de onda con la econom&amp;iacute;a aceptada acad&amp;eacute;micamente.
Mientras que los expertos de la corriente principal discuten sobre qu&amp;eacute;
perceptores de rentas estimulan m&amp;aacute;s la demanda, los economistas discuten sobre
qu&amp;eacute; se&amp;ntilde;ales de precios (salarios en los mercados laborales o tipos de inter&amp;eacute;s en
los mercados crediticios) son las culpables del ciclo econ&amp;oacute;mico.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nuestro problema es el ciclo
econ&amp;oacute;mico, no las repetidas recesiones debidas a un gasto insuficiente. El
problema clave que afrontamos&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;es
coordinar la oferta de bienes con su demanda a lo largo del tiempo. Mises y
Hayek identificaron correctamente a los tipos de inter&amp;eacute;s como algo esencial en
este problema. Por supuesto, cuando las pol&amp;iacute;ticas p&amp;uacute;blicas fuerzan los salarios
al alza, se produce desempleo. La clave es que la demanda es irrelevante para
el desempleo y el ciclo econ&amp;oacute;mico.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por supuesto, los altos impuestos
pueden ralentizar el desarrollo econ&amp;oacute;mico. As&amp;iacute; que hay razones para relacionar
impuestos y rendimiento econ&amp;oacute;mico, pero hay algo m&amp;aacute;s importante que se est&amp;aacute;
dejando fuera de este debate. Se supone que los impuestos financian funciones
imprescindibles del gobierno. Pero al discutir sobre como estimular la
econom&amp;iacute;a, muchos olvidan el hecho de que el gasto del gobierno consiste en
buena parte en transferencias que benefician a los intereses de unos pocos. El
asunto dio m&amp;aacute;s juego durante el tiempo en que la reforma financiera de las
campa&amp;ntilde;as estuvo en las noticias. Pero al reconocer la irrelevancia de la
econom&amp;iacute;a del lado de la demanda podemos reenfocar nuestra atenci&amp;oacute;n a los
asuntos reales.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Las transferencias coactivas son
derrochadoras, ineficientes e injustas. La izquierda utiliza el dogma del lado
de la demanda para imbuir una falsa legitimidad a estas pol&amp;iacute;ticas. La derecha
utiliza demasiado a menudo esta misma ret&amp;oacute;rica. Como la mayor&amp;iacute;a de los
economistas rechazan ahora la econom&amp;iacute;a del lado de la demanda, podemos esperar
que pierda su popularidad entre lo medios y el p&amp;uacute;blico en general. Sin duda
ser&amp;aacute; dif&amp;iacute;cil acabar con el pensamiento simplista de gasto y crecimiento que
prevalece en el pensamiento popular. La idea de que los precios coordinan la
producci&amp;oacute;n es sutil y compleja, as&amp;iacute; que es m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil que la entienda la
gente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;debemos &lt;/i&gt;corregir estas falacias populares para ocuparnos
adecuadamente de los males que derivan de la intervenci&amp;oacute;n del gran gobierno.
Los recortes fiscales &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;no&lt;/i&gt; son una
buena idea porque nos falte suficiente demanda en el momento. Los recortes
fiscales &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;son&lt;/i&gt; una buena idea porque
los ingresos fiscales se gastan muy mal.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;D. W. MacKenzie es profesor
ayudante en el Carroll College.&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460411" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="D. W. MacKenzie" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/D.+W.+MacKenzie/default.aspx" /><category term="keynesianismo" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/keynesianismo/default.aspx" /><category term="demanda agregada" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/demanda+agregada/default.aspx" /></entry><entry><title>El auge del imperialismo en Virginia</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/09/el-auge-del-imperialismo-en-virginia.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/09/el-auge-del-imperialismo-en-virginia.aspx</id><published>2012-03-09T16:09:00Z</published><updated>2012-03-09T16:09:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por
Murray N. Rothbard. (Publicado el 8 de marzo de 2012)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5909"&gt;http://mises.org/daily/5909&lt;/a&gt;.&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/3006/Conceived-in-Liberty-Volume-1-A-New-Land-A-New-People"&gt;Conceived
in Liberty&lt;/a&gt;&lt;i&gt; (1975)]&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La supervivencia de la colonia de
Virginia pendi&amp;oacute; durante a&amp;ntilde;os de un hilo. Una raz&amp;oacute;n importante para la
supervivencia de esta afligida colonia fueron los cambios que la Compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de
Virginia &lt;a href="http://mises.org/Community/blogs/euribe/archive/2012/02/24/la-ca-237-da-del-comunismo-en-virginia.aspx"&gt;acept&amp;oacute;
hacer en su estructura social&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El otro
factor importante en la supervivencia de la colonia fue el descubrimiento de
John Rolfe, alrededor de 1612, de que pod&amp;iacute;a cultivarse el tabaco de Virginia de
tal manera que resultara aceptable para los gustos europeos. Antes se hab&amp;iacute;a
considerado el tabaco de Virginia como inferior al producto que se hab&amp;iacute;a
introducido en el Viejo Mundo por parte de las colonias espa&amp;ntilde;olas en Am&amp;eacute;rica.
En 1614 Rolfe fue capaz de enviar una carga de tabaco a Londres y conseguir
&amp;eacute;xito en el mercado. Muy r&amp;aacute;pidamente, Virginia posey&amp;oacute; una materia prima y una
base econ&amp;oacute;mica importante: se pod&amp;iacute;a exportar tabaco a Europa e intercambiarlo
por otros bienes que necesitaban los colonos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En 1617
se estaba plantando tabaco incluso en las calles de Jamestown. Un &amp;iacute;ndice del
ritmote crecimiento extremadamente r&amp;aacute;pido de la producci&amp;oacute;n de tabaco es la
cantidad de tabaco de Virginia importada por Inglaterra: 2.500 libras en 1616,
50.000 libras en 1618, 119.000 libras en 1620 y 203.000 libras en 1624.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A pesar
de que el tabaco era verdaderamente el alma de la peque&amp;ntilde;a colonia, el gobierno
(de Gran Breta&amp;ntilde;a y de Virginia) no pod&amp;iacute;a dejar de tratar de impedir su
propagaci&amp;oacute;n &lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Al rey Jacobo le ofend&amp;iacute;a
est&amp;eacute;ticamente la extensi&amp;oacute;n de esa &amp;ldquo;vanidad ociosa&amp;rdquo; que era fumar y por tanto
fij&amp;oacute; un fuerte impuesto al tabaco para limitar su importaci&amp;oacute;n. De esa manera,
supuestamente, los ingleses, solo fumar&amp;iacute;an &amp;ldquo;con moderaci&amp;oacute;n, para preservar su
salud&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sir
Thomas Dale, alarmado ante las perspectivas de monocultivo, decret&amp;oacute; ser un
delito que un agricultor no cultivara dos acres adicionales para s&amp;iacute; mismo y
cada sirviente: supuestamente no se iba a dejar que nadie siguiera el mucho m&amp;aacute;s
eficiente procedimiento de cultivar tabaco y con las ganancias comprar su
propio grano a quienquiera que quisiera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Incluso
el santo patr&amp;oacute;n del tabaco de Virginia, John Rolfe, se vio horrorizado por su
r&amp;aacute;pida extensi&amp;oacute;n, mostrando as&amp;iacute; un mucho m&amp;aacute;s escaso conocimiento de la econom&amp;iacute;a
que de la tecnolog&amp;iacute;a del tabaco. Incluso en liberal Sir Edwin Sandys adopt&amp;oacute;
esta postura y deploraba la extensi&amp;oacute;n del tabaco y el abandono del cereal. Solo
el capit&amp;aacute;n John Smith demostr&amp;oacute; sentido com&amp;uacute;n econ&amp;oacute;mico al apuntar la raz&amp;oacute;n por
el aparentemente peculiar &amp;eacute;nfasis de los colonos en el tabaco sobre el grano:
el trabajo de un hombre en el tabaco podr&amp;iacute;a hacer ganar el s&amp;eacute;xtuple que en el
grano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
primera Asamblea General aument&amp;oacute; las regulaciones del tabaco: a cada colono se
la obligaba a plantar, cada a&amp;ntilde;o, cierta cuota de otras plantas y cultivos, el
precio del tabaco se fijaba por ley y cualquier tabaco considerado &amp;ldquo;inferior&amp;rdquo;
por un comit&amp;eacute; p&amp;uacute;blico oficial se ordenaba que se quemara. Esta &amp;uacute;ltima
regulaci&amp;oacute;n fue el primero de los continuos intentos de los cultivadores de
tabaco de restringir la oferta de tabaco (en este caso, hojas &amp;ldquo;inferiores&amp;rdquo; de
bajo precio) para aumentar el precio recibido de los compradores y en &amp;uacute;ltimo t&amp;eacute;rmino
de los consumidores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Si el
tabaco fue parcialmente responsable de la supervivencia de la colonia, tambi&amp;eacute;n
fue indirectamente responsable de la introducci&amp;oacute;n en Am&amp;eacute;rica de problemas
graves y devastadores. Por ejemplo, el proceso natural de transferir la tierra
de una compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a gobernante al colono individual, aproximadamente en el grado en
que utilice dicha tierra, se vio repentinamente alterado y bloqueado. El
cultivo del tabaco requer&amp;iacute;a propiedades mucho m&amp;aacute;s grandes que las huertas u
otras granjas individuales. Por tanto, los ricos plantadores de tabaco buscaron
y obtuvieron de la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a concesiones de terreno muy grandes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Un m&amp;eacute;todo
de obtener tierra era distribuir a los colonos por &amp;ldquo;derecho por cabeza&amp;rdquo;, es
decir, cada inmigrante recib&amp;iacute;a 50 acres y quien pagara un pasaje a inmigrantes
recib&amp;iacute;a de la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a 50 acres de tierra por inmigrante. As&amp;iacute; que los
cultivadores m&amp;aacute;s ricos pod&amp;iacute;an adquirir enormes parcelas acumulando numerosos
derechos por cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Adem&amp;aacute;s,
se conced&amp;iacute;an grandes extensiones a los principales accionistas de la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a.
Por ejemplo, cada cultivador individual recib&amp;iacute;a una concesi&amp;oacute;n de 100 acres por
cada acci&amp;oacute;n que tuviera en la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a. Para conseguir efectivo para sus
apretadas finanzas, la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a tambi&amp;eacute;n vend&amp;iacute;a &amp;ldquo;documentos de aventura&amp;rdquo;, que
daban a los tenedores derecho no a acciones, sino concretamente a 100 acres de
territorio en Virginia por &amp;ldquo;documento&amp;rdquo;. Cada documento ten&amp;iacute;a el mismo valor
facial que una acci&amp;oacute;n de la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a (12₤ 10p). A menudo, los tenedores de
documentos se un&amp;iacute;an para crear parcelas para especular con ellas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Como
resultado de estas pr&amp;aacute;cticas, aparecieron varias &amp;ldquo;plantaciones particulares&amp;rdquo;
como asentamientos en grandes concesiones de terreno, presididas por el gobierno
privado del concesionario. La mayor plantaci&amp;oacute;n particular fue Berkeley&amp;#39;s
Hundred, con 4.500 acres al norte del r&amp;iacute;o James, otorgada como primer dividendo
a cinco eminentes accionistas encabezados por los Berkeley y creada en 1619. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;Otras plantaciones
fueron Smith&amp;#39;s Hundred, Martin&amp;#39;s Hundred, Bennett&amp;#39;s Plantation y Martin&amp;#39;s
Brandon.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tambi&amp;eacute;n
el gobernador y la asamblea realizaron asignaciones arbitrarias de terrenos.
As&amp;iacute;, se reservaron para la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a 3.000 acres en la capital y otras tres
plantaciones generales, poniendo a los colonos como arrendatarios. Los ingresos
iban a ir a los gastos de gobierno. Tambi&amp;eacute;n se reserv&amp;oacute; terreno para apoyar a
los funcionarios y ministros locales y como subvenci&amp;oacute;n a los artesanos locales.
Se otorg&amp;oacute; una concesi&amp;oacute;n importante al gobernador Yeardley y se reservaron
10.000 acres para una propuesta de universidad en Henrico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sin
embargo, lo esencial es que los plantadores no habr&amp;iacute;an sido capaces de cultivar
estas grandes plantaciones de tabaco (y por tanto no se habr&amp;iacute;an dedicado a
adquirir y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;mantener&lt;/i&gt; tanta tierra) si
hubieran tenido que confiar en una mano de obra libre e independiente. Tan
escasa era esa mano de obra en relaci&amp;oacute;n con los recursos territoriales que no
hubiera sido econ&amp;oacute;micamente viable la contrataci&amp;oacute;n de mano de obra libre. Pero
entonces los plantadores buscaron la utilizaci&amp;oacute;n de mano de obra forzosa para
hacer rentables sus grandes plantaciones: en concreto, el trabajo de los
siervos contratados y el de los a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s obligados esclavos negros. En la
esclavitud, al trabajador se le obliga no solo por un plazo de a&amp;ntilde;os, o de vida,
sino por las vidas de &amp;eacute;l y de todos sus descendientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Resulta
parad&amp;oacute;jico para la posterior historia de Estados Unidos que en 1619, el mismo
a&amp;ntilde;o de las reformas de Yardley, se produjera la llegada del primer barco de
esclavos en Jamestown con 20 negros a bordo, para venderlos como esclavos a los
plantadores de tabaco. Hasta mediados del siglo XVII, los plantadores
prefirieron utilizar mano de obra de siervos contratados. Estos siervos blancos,
una vez terminaba su servicio, pod&amp;iacute;an obtener su terreno, generalmente 50 acres
cada uno, en la zona oeste del asentamiento y convertirse en colonos
independientes. Pero la esclavitud negra, al contrario que la servidumbre por
contrato, no ten&amp;iacute;a forma de disolverse en la sociedad general; una vez
introducida, se convirti&amp;oacute; en la espina dorsal del sistema laboral virginiano (y
de otros estados del sur). Solo pod&amp;iacute;a continuar como una &amp;uacute;lcera continua en el
cuerpo social americano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
diminuta colonia aparentemente no era demasiado joven como para tener &amp;ldquo;asuntos
exteriores&amp;rdquo; y, de hecho, aprendi&amp;oacute; demasiado aprisa las v&amp;iacute;as de las relaciones
interestatales. Colonos franceses tuvieron la temeridad de fundar una colonia
propia en Mount Desert (en lo que posteriormente ser&amp;iacute;a Maine) y a orilla de la
bah&amp;iacute;a de Fundy (en lo que posteriormente ser&amp;iacute;a Nueva Escocia). Esto &amp;ldquo;invad&amp;iacute;a&amp;rdquo;
el territorio que el rey Jacobo hab&amp;iacute;a otorgado arbitrariamente a la Compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de
Plymouth, que a&amp;uacute;n no hab&amp;iacute;a creado ning&amp;uacute;n asentamiento en Norteam&amp;eacute;rica. Tambi&amp;eacute;n
invad&amp;iacute;a la mayor gloria de Inglaterra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Y as&amp;iacute;,
Virginia del Sur hizo los honores: el capit&amp;aacute;n Samuel Argall, camuflando su
barco como barco de pesca, naveg&amp;oacute; desde la colonia hasta Mount Desert en 1613,
erradic&amp;oacute; el asentamiento franc&amp;eacute;s y secuestr&amp;oacute; a 15 colonos franceses, incluyendo
dos sacerdotes jesuitas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Trasladados
a Virginia, los prisioneros fueron maltratados. M&amp;aacute;s de una docena de
desgraciados colonos franceses fueron abandonados por Argall en una barca en el
Atl&amp;aacute;ntico, pero tuvieron la fortuna de ser rescatados por barcos pesqueros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ese mismo
a&amp;ntilde;o, Argall volvi&amp;oacute; al norte y extendi&amp;oacute; su labor de destrucci&amp;oacute;n, haciendo arder
los asentamientos de St. Croix y Port Royal, este &amp;uacute;ltimo en Nueva Escocia y
mandando a los colonos a los bosques.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pocos a&amp;ntilde;os
despu&amp;eacute;s, el capit&amp;aacute;n Argall, ahora gobernador de Virginia, continu&amp;oacute; la tradici&amp;oacute;n
de participar en actividades piratas contra barcos espa&amp;ntilde;oles. Naveg&amp;oacute; bajo el
mando del favorito del rey entre los accionistas de la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a, el conde de
Warwick.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Murray N. Rothbard (1926-1995) fue decano de la Escuela
Austriaca. Fue economista, historiador de la econom&amp;iacute;a y fil&amp;oacute;sofo pol&amp;iacute;tico
libertario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460409" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="historia" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/historia/default.aspx" /><category term="Murray Rothbard" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Murray+Rothbard/default.aspx" /><category term="Virginia" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Virginia/default.aspx" /></entry><entry><title>Jeremy Bentham: del laissez-faire al Estatismo</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/jeremy-bentham-del-laissez-faire-al-estatismo.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/jeremy-bentham-del-laissez-faire-al-estatismo.aspx</id><published>2012-03-08T17:31:00Z</published><updated>2012-03-08T17:31:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;16 de Febrero 2012 por &lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/author/299/Murray-N-Rothbard"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;Murray N.
Rothbard&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; (extra&amp;iacute;do de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/5800/Austrian-Perspective-on-the-History-of-Economic-Thought"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;An Austrian Perspective on the History of Economic Thought&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt; (1995)]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;* Traducci&amp;oacute;n de Carmen Leal&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Jeremy Bentham (1748&amp;ndash;1832) empez&amp;oacute;
siendo un devoto seguidor de Adam Smith, aunque mucho m&amp;aacute;s s&amp;oacute;lidamente ligado al
concepto del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;laissez&amp;mdash;faire&lt;/i&gt;. Durante
su relativamente corto periodo de inter&amp;eacute;s por la econom&amp;iacute;a, se fue convirtiendo
en cada vez m&amp;aacute;s estatista. Su intenso estatismo fue simplemente uno de los
aspectos de su m&amp;aacute;s grande &amp;mdash;y muy desafortunada&amp;mdash; contribuci&amp;oacute;n a la econom&amp;iacute;a: su
permanente utilitarismo filos&amp;oacute;fico. Esta contribuci&amp;oacute;n, que abre una ancha
compuerta para el despotismo estatal, a&amp;uacute;n queda como la contribuci&amp;oacute;n
fundamental de Bentham a la econom&amp;iacute;a neocl&amp;aacute;sica contempor&amp;aacute;nea. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Bentham naci&amp;oacute; en Londres, hijo de un
rico abogado, pas&amp;oacute; su juventud en Oxford y fue admitido a la profesi&amp;oacute;n legal en
1772. Enseguida se hizo patente que Bentham no estaba interesado en desarrollar
una carrera como abogado. En vez de eso, asent&amp;oacute; su vida en su fortuna heredada
para convertirse en un fil&amp;oacute;sofo enclaustrado, te&amp;oacute;rico legal, y planificador o exc&amp;eacute;ntrico
que maquinaba eternamente planes de reforma pol&amp;iacute;tica y legal que presentaba
ante los grandes y los poderosos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;El primer inter&amp;eacute;s de Bentham estuvo
en el utilitarismo &amp;mdash;lo cual examinaremos despu&amp;eacute;s con mayor profundidad&amp;mdash; a lo
que se entreg&amp;oacute; con su primer trabajo, publicado a la edad de veintiocho a&amp;ntilde;os el
&amp;ldquo;Fragmento sobre el Gobierno&amp;rdquo; (1776). &lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;La mayor parte de su vida Bentham actu&amp;oacute;
como el Gran Hombre, garabateando ca&amp;oacute;ticamente prolijos manuscritos sin fin que
desarrollaban sus proyectadas reformas y c&amp;oacute;digos legales. Muchos de estos
manuscritos estuvieron sin publicarse hasta mucho despu&amp;eacute;s de su muerte. El
pr&amp;oacute;spero Bentham viv&amp;iacute;a en una espaciosa mansi&amp;oacute;n, rodeado de lacayos y
disc&amp;iacute;pulos que copiaban revisi&amp;oacute;n tras revisi&amp;oacute;n de su prosa ilegible para
prepararla para una eventual publicaci&amp;oacute;n. Conversaba con sus disc&amp;iacute;pulos en la
misma jerga artificial con la que salpimentaba sus escritos. Aunque era un
conversador entusiasta, Bentham no toleraba los argumentos de sus ayudantes y
disc&amp;iacute;pulos; como su precoz y joven alumno John Stuart Mill recordaba despu&amp;eacute;s,
con amable comedimiento, Bentham &amp;laquo;fracasaba en extraer luz de otras mentes&amp;raquo;. A
causa de esto, Bentham estaba rodeado no de disc&amp;iacute;pulos despiertos y entendidos
sino por ayudantes profundamente incomprensivos que, en las inteligentes palabras
del Profesor William Thomas &amp;laquo;miraban su trabajo con cierto escepticismo, como si
sus faltas fueran el resultado de excentricidades que estaban fuera del alcance
de la cr&amp;iacute;tica o la discusi&amp;oacute;n&amp;raquo;. Como sigue diciendo Thomas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-left:35.4pt;tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;"&gt;La idea de que estaba rodeado por
un grupo de adeptos listos que extra&amp;iacute;an de su sistema una cr&amp;iacute;tica inquisitiva
de cada aspecto de la sociedad contempor&amp;aacute;nea que mas tarde aplicar&amp;iacute;an a varias
instituciones que necesitaban reforma, es el producto de una reelaboraci&amp;oacute;n
liberal posterior. Por lo que s&amp;eacute;, el c&amp;iacute;rculo de Bentham era bastante diferente
al de cualquier otro gran pensador pol&amp;iacute;tico . Consist&amp;iacute;a no tanto en hombres que
encontraban en su obra una convincente explicaci&amp;oacute;n del mundo social que les
rodeaba y se reun&amp;iacute;an a su alrededor para aprender m&amp;aacute;s acerca de sus
pensamientos, como de hombres capturados en una especie de expectante desconcierto
ante el progreso de una obra que les habr&amp;iacute;a gustado ayudar a completar, pero
que resultaba enloquecedoramente esquiva y oscura&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;"&gt;
(1). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;"&gt;Lo que Bentham
necesitaba desesperadamente era unos editores ingenuos y simpatizantes de su
obra, pero sus relaciones con sus partidarios impidieron que esto pasara. &amp;laquo;Por
esta raz&amp;oacute;n&amp;raquo; prosigue Thomas &amp;laquo;la masa de manuscritos que r&amp;aacute;pidamente se
acumulaban qued&amp;oacute; durante mucho tiempo como una &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;terra incognita&lt;/i&gt; incluso para los miembros de su c&amp;iacute;rculo &amp;iacute;ntimo&amp;raquo;.
Como resultado, por ejemplo un trabajo tan importante como el manuscrito de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Of Laws in general&lt;/i&gt;, qued&amp;oacute;
sorprendentemente in&amp;eacute;dito, no ya publicado, hasta nuestros d&amp;iacute;as. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;"&gt;Si alguien hubiera
podido hacer este papel ser&amp;iacute;a sin duda sido su aventajado seguidor James Mill. En
muchos aspectos, Mill pose&amp;iacute;a la capacidad y la personalidad para llevar a cabo
la tarea, pero en esto hubo tambi&amp;eacute;n dos problemas decisivos: en primer lugar,
Mill no quiso abandonar su propio trabajo intelectual para subordinarse
exclusivamente a la ayuda a su maestro. Como escribe Thomas &amp;laquo;tarde o temprano
todos los seguidores de Bentham tuvieron que hacer frente al dilema de ser
absorbidos u optar por la independencia&amp;raquo;. Aunque era un devoto seguidor del
utilitarismo de Bentham, la personalidad de Mill era tal que la absorci&amp;oacute;n
estaba para el fuera de lugar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;"&gt;Adem&amp;aacute;s, el chapucero y
vol&amp;aacute;til Bentham necesitaba desarrollarse y el activo, sistem&amp;aacute;tico, did&amp;aacute;ctico y manipulador
James Mill era justo el hombre que deb&amp;iacute;a hacerle evolucionar. No es
sorprendente, a pesar de todo, que Bentham, el Gran Hombre, no quisiera ser aventajado
por nadie. El choque de personalidades fue demasiado grande para que la
relaci&amp;oacute;n quedara en igualdad, incluso a la altura que hab&amp;iacute;a logrado el
aprendizaje de Mill, antes de que &amp;eacute;ste alcanzara la independencia econ&amp;oacute;mica de
su adinerado patr&amp;oacute;n. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="tab-stops:110.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;"&gt;As&amp;iacute; pues, exasperado,
Mill escribi&amp;oacute; a un &amp;iacute;ntimo amigo com&amp;uacute;n acerca de Bentham. &amp;laquo;La pena que paree
sentir ante la sola idea de que le pidieran poner su mente en el asunto, puedes
tenerla en poca consideraci&amp;oacute;n&amp;raquo;. Al mismo tiempo, Bentham confi&amp;oacute; su persistente resentimiento
hacia Mill a su &amp;uacute;ltimo alumno, John Bowring: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;margin-left:35.4pt;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Nunca entra en discusiones conmigo
por su propia voluntad. Cuando disiente, se calla... Espera seducir a todos con
su tono dominante &amp;mdash;convencer a todos con su positivismo. Su manera de hablar es
opresiva y abrumadora. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;No hay mejor
manera de resumir el choque de personalidades entre ellos (2). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;El primer
trabajo publicado de Bentham, el &lt;i&gt;Fragment on Government&lt;/i&gt; (1776) asegur&amp;oacute;
al joven Bentham una entrada gloriosa en los c&amp;iacute;rculos pol&amp;iacute;ticos dirigentes,
sobre todo entre los amigos de Lord Shelbourne. Entre estos se inclu&amp;iacute;an
pol&amp;iacute;ticos Whig como Lord Camden y William Pitt el Joven, adem&amp;aacute;s de dos hombres
que llegaron a ser &amp;iacute;ntimos amigos de Bentham y sus primeros disc&amp;iacute;pulos: Etienne
Dumont y Sir Samuel Romilly. Dumont fue el principal portador de las doctrinas
de Bentham en el continente Europeo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Aunque la
reforma pol&amp;iacute;tica y legal utilitaria sigui&amp;oacute; siendo su principal inter&amp;eacute;s de por
vida, Bentham ley&amp;oacute; y absorbi&amp;oacute; &amp;ldquo;La Riqueza de las Naciones&amp;rdquo; a finales de 1770 o
principios de 1880, convirti&amp;eacute;ndose r&amp;aacute;pidamente en un partidario devoto. Aunque
Bentham no alababa a casi ning&amp;uacute;n otro autor, habitualmente se refer&amp;iacute;a a Adam
Smith como &amp;ldquo;el padre de la econom&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica&amp;rdquo;, un &amp;ldquo;gran maestro&amp;rdquo; y un escritor
de genio consumado&amp;rdquo;. A principios de 1780, el hermano de Bentham, Samuel, un pr&amp;oacute;spero
ingeniero, hab&amp;iacute;a sido encargado por la Emperatriz Catalina la Grande para
organizar varios proyectos industriales. Samuel invit&amp;oacute; a Jeremy a quedarse con
&amp;eacute;l en Rusia, lo cual realiz&amp;oacute; desde mediados de la d&amp;eacute;cada de 1780 hasta el final
de 1787, con el objeto de presentar a aquel gobierno desp&amp;oacute;tico un
&amp;ldquo;omnicomprensivo sistema legal&amp;rdquo; que le permitiera ser m&amp;aacute;s eficiente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Por
supuesto, Bentham no complet&amp;oacute; este c&amp;oacute;digo para Catalina, pero mientras estaba
en Rusia se enter&amp;oacute; &amp;mdash;al parecer equivocadamente&amp;mdash; que William Pitt, que ya era
Primer Ministro, estaba preparando una reducci&amp;oacute;n urgente del m&amp;aacute;ximo de inter&amp;eacute;s
legal del 5 al 4%. Agitado, Bentham escribi&amp;oacute; y public&amp;oacute; enseguida, en 1787, su
primera y la &amp;uacute;nica bien conocida obra acerca de econom&amp;iacute;a: la chispeante y contundente
&amp;ldquo;Defensa de la Usura&amp;rdquo;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;En el
intento de dar mayor consistencia al laissez&amp;mdash;faire de Smith, Bentham
argumentaba contra pr&amp;aacute;cticamente todas las leyes de la usura. Apoyaba directamente
sus puntos de vista en el concepto de libertad de contrato, declarando que &amp;laquo;no
hay hombre de cierta edad y mente sana, actuando en libertad y con los ojos
abiertos, a quien se deba impedir (...) el realizar, con el objeto de ganar
dinero, tal oferta como le parezca adecuada&amp;raquo;. El presupuesto, en todo caso, es
el de la libertad de contrato: &amp;laquo;T&amp;uacute;, que pones trabas a los contratos; tu, que
pones restricciones a la libertad de los hombres, tu deber&amp;iacute;as (...) dar una
raz&amp;oacute;n para obrar as&amp;iacute;&amp;raquo;. Adem&amp;aacute;s, &amp;iquest;como podr&amp;iacute;a ser la &amp;ldquo;usura&amp;rdquo; un crimen cuando se
trata de un intercambio con el consentimiento mutuo del prestamista y el prestatario?
Bentham concluye: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;margin-left:35.4pt;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;&amp;laquo;La usura, si fuera una ofensa,
ser&amp;iacute;a una ofensa cometida con el consentimiento, es decir, con el
consentimiento de la parte supuestamente injuriada, lo cual no merece lugar en
el cat&amp;aacute;logo de las ofensas, a menos que el consentimiento haya sido obtenido de
forma desleal o sin libertad: en el primer caso, coincide con el fraude; en el
otro, con la extorsi&amp;oacute;n&amp;raquo;.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;En el
ap&amp;eacute;ndice de la Defensa de la Usura, Bentham reafirma y agudiza la defensa del
ahorro que hacen Turgot y Smith. El ahorro produce acumulaci&amp;oacute;n de capital:
&amp;laquo;Quien ahorra dinero, como dice el proverbio, a&amp;ntilde;ade proporcionadamente a la
masa de capital (...) El mundo puede aumentar su capital solamente de una
manera, es decir, mediante la parquedad.&amp;raquo; Esta perspicacia lleva al principio
de que &amp;ldquo;el capital limita el tr&amp;aacute;fico&amp;rdquo;, de que la extensi&amp;oacute;n del tr&amp;aacute;fico o de la
producci&amp;oacute;n est&amp;aacute; limitada por la cantidad de capital que ha sido acumulada. En
resumen &amp;laquo;el comercio de cada naci&amp;oacute;n est&amp;aacute; limitado por la cantidad de capital&amp;raquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Lo que
implica el laissez&amp;mdash;faire, como vislumbraba Bentham, es que la acci&amp;oacute;n de
gobierno o el gasto &lt;span style="text-decoration:underline;"&gt;no pueden&lt;/span&gt; aumentar por encima del total del capital
en la sociedad; solamente puede apartar capital del libre comercio hacia usos
menos productivos. Como resultado &amp;laquo;ninguna regulaci&amp;oacute;n ni esfuerzo, ya sea por
parte de los sujetos o de los gobiernos, puede alcanzar la cantidad de riqueza
producida durante un periodo concreto m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la cantidad de lo que los
poderes productivos del capital del que se dispone (...) son capaces de
producir&amp;raquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;En defensa de la Usura&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt; tuvo un gran impacto en Gran
Breta&amp;ntilde;a y en otros lugares. El Dr. Thomas Reid, distinguido fil&amp;oacute;sofo escoc&amp;eacute;s
del &amp;ldquo;sentido com&amp;uacute;n&amp;rdquo;, que sucedi&amp;oacute; a Adam Smith en la c&amp;aacute;tedra de filosof&amp;iacute;a moral
de Glasgow, apoyaba en&amp;eacute;rgicamente la obra. El gran Conde de Mirabeau, fuerza
directora de los primeros pasos de la Revoluci&amp;oacute;n Francesa, hizo que tradujeran
el libro al franc&amp;eacute;s. En los Estados Unidor, el tratado tuvo varias ediciones e
inspir&amp;oacute; a varios estados a rechazar las leyes contra la usura. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;A lo largo
de la Defensa, hay muestras que es valioso analizar. El pr&amp;eacute;stamo se define como
&amp;laquo;intercambio de dinero presente por futuro&amp;raquo; y otras insinuaciones de
preferencias de tiempo o de espera como claves para el ahorro, incluyen frases
como que el ahorrador posee &amp;laquo;la resoluci&amp;oacute;n de sacrificar el presente por el
futuro&amp;raquo;. Bentham tambi&amp;eacute;n insin&amp;uacute;a que parte del inter&amp;eacute;s incluye una prima de
riesgo, una especie de prima de seguro por el riesgo de p&amp;eacute;rdida en que incurre
el prestamista. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Durante la
d&amp;eacute;cada de 1870 Bentham estaba escribiendo tambi&amp;eacute;n su &amp;ldquo;Ensayo sobre la
recompensa&amp;rdquo; publicado solo cincuenta a&amp;ntilde;os m&amp;aacute;s tarde como &lt;i&gt;Rationale of
Reward.&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic;"&gt; En el, Bentham se explaya
entusi&amp;aacute;sticamente acerca de &amp;ldquo;La competencia como recompensa&amp;rdquo;, saludando las
&amp;ldquo;ventajas que produce la mayor de las libertades ilimitadas de competencia&amp;rdquo;.
Fue sobre este principio de libre competencia y oposici&amp;oacute;n a los monopolios
gubernamentales que &amp;ldquo;el padre de la econom&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica&amp;rdquo; cre&amp;oacute; &amp;mdash;en las palabras
entusiasmad&amp;iacute;simas de Bentham&amp;mdash; &amp;ldquo;una nueva ciencia&amp;rdquo;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;En su
siguiente trabajo econ&amp;oacute;mico, el no publicado &amp;ldquo;Manual of Political Economy&amp;quot;
(1795), Bentham prosigui&amp;oacute; con el tema &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;laissez&amp;mdash;faire&lt;/i&gt;
de &amp;ldquo;No m&amp;aacute;s comercio que capital&amp;rdquo;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;El gobierno,
enfatizaba, puede solamente desviar fondos de inversiones del sector privado;
no puede alzar el nivel total de inversi&amp;oacute;n. &amp;laquo;Lo que se da en una rama, es el
tanto que se toma del resto (...) Todo estadista que piense en la regulaci&amp;oacute;n
para incrementar la suma del tr&amp;aacute;fico, es como el ni&amp;ntilde;o cuyo ojo es mayor que su
barriga&amp;raquo;. Hacia el final de este mismo trabajo, sin embargo, una nube no mayor
que la mano de un hombre parec&amp;iacute;a que pod&amp;iacute;a controlar el an&amp;aacute;lisis econ&amp;oacute;mico de
Bentham, ya que este empez&amp;oacute; su r&amp;aacute;pido deslizarse por el tobog&amp;aacute;n del
inflacionismo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;En una
especie de ap&amp;eacute;ndice a la obra, afirma que el papel moneda del gobierno podr&amp;iacute;a
incrementar el capital si los recursos no fueran &amp;laquo;completamente empleados&amp;raquo;. No
hay an&amp;aacute;lisis &amp;mdash;y desde luego no lo ha habido nunca en el canon inflacionista&amp;mdash; en
primer lugar del porqu&amp;eacute; de que estos recursos sean &amp;ldquo;desempleados&amp;rdquo;, es decir de
por qu&amp;eacute; sus due&amp;ntilde;os los retiran del uso. La respuesta debe ser porque el due&amp;ntilde;o
de los recursos demanda un precio o cobro demasiado alto: la inflaci&amp;oacute;n es,
pues, un medio por parte de los enloquecidos poseedores de recursos para
rebajar sus demandas reales. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;No tard&amp;oacute;
mucho Jeremy Bentham en dejarse caer por el resbaladizo camino que se leja de
Adam Smith en lo que ser&amp;iacute;a la ley de Say de retorno al mercantilismo y el
inflacionismo. Poco despu&amp;eacute;s, en una obra no publicada, &amp;quot;Proposal for the
Circulation of a [New] Species of Paper Currency&amp;quot; (1796), Bentham matrimonia
felizmente su esp&amp;iacute;ritu constructivista y proyectista con su reci&amp;eacute;n hallado
inflacionismo. En lugar de bonos flotantes y de pagar intereses por ellos, los
gobiernos &amp;mdash;propon&amp;iacute;a&amp;mdash; deber&amp;iacute;an simplemente monopolizar toda emisi&amp;oacute;n de billetes
de papel en el reino. Se podr&amp;iacute;a entonces emitir los billetes &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;ad libitum&lt;/i&gt;, preferiblemente sin devengar
intereses y ahorrar para s&amp;iacute; mismo el inter&amp;eacute;s. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Bentham ni
siquiera pudo hacer algo para responder a la pregunta de cu&amp;aacute;l deber&amp;iacute;a ser el
l&amp;iacute;mite de esta emisi&amp;oacute;n de billetes del gobierno. El l&amp;iacute;mite, respond&amp;iacute;a, ser&amp;iacute;a
obviamente &amp;laquo;la cantidad de papel moneda del pa&amp;iacute;s&amp;raquo;. El editor moderno de Bentham
se muestra apropiadamente mordaz ante esta barbaridad manifiesta: &amp;laquo;Es como
decir &amp;ldquo;el cielo es el l&amp;iacute;mite&amp;rdquo; cuando no sabemos lo alto que pudiera estar el
cielo&amp;raquo; (3). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;En sus
siguientes escritos Bentham busc&amp;oacute; alguna manera de limitar la emisi&amp;oacute;n de papel
moneda, pero sin &amp;eacute;xito. Sin embargo, su compromiso con un amplio rumbo
inflacionista se profundiz&amp;oacute;. En su obra inacabada &amp;quot;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Circulating Annuities&lt;/i&gt;&amp;quot; (1800), desarroll&amp;oacute; a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s su plan de
emisi&amp;oacute;n a cargo del gobierno y dio la bienvenida a la utilidad de la inflaci&amp;oacute;n
en tiempo de guerra. Ciertamente, Bentham lleva a cabo un completo asalto a lo
que Turgot-Smith-Say ve&amp;iacute;an y lo que declara realmente es que el empleo de
trabajo manual es directamente proporcional a la cantidad de dinero: &amp;laquo;No se
a&amp;ntilde;ade a la cantidad de mano de obra en un sitio sino por medio de la adici&amp;oacute;n de
dinero en tal lugar (...) Es desde este punto de vista, entonces, que el dinero
al parecer es la causa, y la causa sine qua non, del trabajo y de la
prosperidad general&amp;raquo;. La cantidad de dinero lo es todo &amp;iexcl;este es el fin de la
doctrina de Adam Smith!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;De hecho
Bentham a&amp;uacute;n fue m&amp;aacute;s all&amp;aacute; en &lt;i&gt;Circulating Annuities&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic;"&gt;, acumulando iron&amp;iacute;as sobre su supuesto mentor por denunciar una
preocupaci&amp;oacute;n mercantilista cuando el estado apila oro y plata y por el
&amp;ldquo;favorable&amp;rdquo; balance comercial. No es absurdo, aseguraba Bentham &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;margin-left:35.4pt;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;A la vista de la alegr&amp;iacute;a de los hombres p&amp;uacute;blicos
cuando observan cuan grande es el grado de lo que se llama balance de mercado a
favor de su pa&amp;iacute;s (...) Seducido por el orgullo de lo descubierto, Adam Smith,
al tomar sus palabras de la cocina, ha intentado arrojar un rid&amp;iacute;culo infundado
en la preferencia que se da al oro y la plata.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Luego de una
vez m&amp;aacute;s pedir la eliminaci&amp;oacute;n de la moneda bancaria en beneficio del monopolio
gubernamental de la emisi&amp;oacute;n de dinero (en su obra fragmentaria &amp;ldquo;Paper Mischief
Exposed&amp;rdquo; (1801), Bentham alcanz&amp;oacute; el punto culminante del inflacionismo en su
&amp;quot;The True Alarm&amp;rdquo; (1801). En este trabajo impublicado, Bentham no solamente
continuo con el motivo del empleo total, sino que tambi&amp;eacute;n se quej&amp;oacute; de lo que se
supone son efectos directos del atesoramiento, es decir del dinero que se
ahorra del consumo y que se guarda en vez de invertirse. En tal caso, se
produce un desastre: la ca&amp;iacute;da de los precios, de los beneficios y de la
producci&amp;oacute;n. Bentham ni siquiera reconoce que el atesoramiento y la ca&amp;iacute;da
general de precios tambi&amp;eacute;n significan un descenso del costo y no necesariamente
una reducci&amp;oacute;n de la inversi&amp;oacute;n o la producci&amp;oacute;n. Por lo que parece, Bentham daba
vueltas a la falacia de Mandeville sobre los beneficiosos y excepcionalmente
potentes efectos del gasto exuberante. En una forma mercantilista y
proto&amp;mdash;Keynesiana, ahorrar es un maligno atesoramiento mientras que el consumo
de lujo anima a la producci&amp;oacute;n. C&amp;oacute;mo se mantiene el capital sin ahorrar &amp;mdash;mucho
menos c&amp;oacute;mo se incrementa&amp;mdash; no se explica en este extravagante modelo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;James Mill y
David Ricardo han sido considerados Benthamitas leales y lo fueron en cuanto a
la filosof&amp;iacute;a utilitaria y en su creencia en la pol&amp;iacute;tica democr&amp;aacute;tica. En
econom&amp;iacute;a, de todos modos, es m&amp;aacute;s bien una historia diferente, pues Mill y
Ricardo, firmes como una roca en la Ley de Say y en el an&amp;aacute;lisis de
Turgot&amp;mdash;Smith, se mostraron en contra de publicar &amp;ldquo;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The True alarm&lt;/i&gt;&amp;rdquo; y tuvieron &amp;eacute;xito. Ricardo se mof&amp;oacute; de casi toda la
teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica del &amp;uacute;ltimo Bentham y, en el caso del dinero y la producci&amp;oacute;n,
hizo las preguntas adecuadas: &amp;laquo; &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; el simple incremento de dinero va a
tener otro efecto que no sea el de bajar su valor? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo va a causar un
crecimiento de la producci&amp;oacute;n de bienes? El dinero no trae directamente los
bienes (...) sino que los bienes reclaman directamente dinero&amp;raquo;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Ricardo
rechaza firmemente y de plano el tema principal de Bentham: &amp;laquo;que el dinero es
la causa de la riqueza&amp;raquo;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Jeremy
Bentham cerr&amp;oacute; el c&amp;iacute;rculo en su pen&amp;uacute;ltimo trabajo de econom&amp;iacute;a. Hab&amp;iacute;a comenzado
la parte econ&amp;oacute;mica de su carrera con un contundente ataque a las leyes sobre la
usura; la termin&amp;oacute; defendiendo el control del m&amp;aacute;ximo precio del pan. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute;?
Porque la masa p&amp;uacute;blica estar&amp;iacute;a a favor del pan barato (&amp;iexcl;seguro que es as&amp;iacute;!) y
por tanto existir&amp;iacute;a una &amp;ldquo;raz&amp;oacute;n&amp;rdquo; y un &amp;ldquo;est&amp;aacute;ndar determinado&amp;rdquo; para el bueno y
honrado precio del pan, un est&amp;aacute;ndar que aparentemente un contrato libre y los
mercados libres no pueden establecer. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; ser&amp;iacute;a dicho est&amp;aacute;ndar? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Demostrando
que el utilitarismo ad hoc y el an&amp;aacute;lisis de coste&amp;mdash;beneficio le hab&amp;iacute;an apartado
de la vista cualquier tipo de econom&amp;iacute;a recta, Bentham respond&amp;iacute;a que tendr&amp;iacute;a que
ser completamente emp&amp;iacute;rico y para el caso. Echando la l&amp;oacute;gica econ&amp;oacute;mica al
viento, Bentham manten&amp;iacute;a que las autoridades deb&amp;iacute;an emplazar un m&amp;aacute;ximo
&amp;ldquo;moderado&amp;rdquo; de los precios que contrapesara los costes y los beneficios,
ventajas y desventajas, de cada precio posible. Y aseguraba a sus lectores que
&amp;laquo;no quer&amp;iacute;a que fuese [su propuesta] como un latigazo o un escorpi&amp;oacute;n para
castigo de los cultivadores o vendedores de grano&amp;raquo;. Pero tal cosa ser&amp;iacute;a el
resultado inevitable. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;El empirismo
ad hoc remont&amp;oacute; en Bentham. Admitiendo que todos los intentos previos de
controlar el precio m&amp;aacute;ximo fueron desastrosos, tal como cualquier
institucionalista o historicista posterior, Bentham neg&amp;oacute; que tuviera
relevancia, ya que las circunstancias de cada momento y lugar son
necesariamente distintas. Resumiendo: Bentham negaba la econom&amp;iacute;a, es decir, negaba
la posibilidad de leyes abstractas independientes de circunstancias
particulares que se aplicaran a todos los intercambios o acciones en todo
momento. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Al
argumentar contra los que se opon&amp;iacute;an al control de precios, Bentham a menudo
usaba razonamientos tortuosos e incluso absurdos. Por ejemplo, a la r&amp;eacute;plica de
que el control del precio m&amp;aacute;ximo llevar&amp;iacute;a al intento de consumir los excedentes
&amp;mdash;uno de los grandes problemas que tiene el control de precios&amp;mdash; Bentham insisti&amp;oacute;
en que tal cosa no pod&amp;iacute;a suceder nunca en Gran Breta&amp;ntilde;a, donde las Poor Laws (*)
aseguraban el pago a los pobres con un incremento sobre el precio del pan. La
opini&amp;oacute;n de que tarde o temprano la curva de la demanda habr&amp;iacute;a de ser vertical y
no cayendo es la marca en cualquier siglo del ignorante econ&amp;oacute;mico, y Bentham
pas&amp;oacute; esa prueba. Desde hace siglos, los escritores y te&amp;oacute;ricos saben que la
demanda crece a medida que los precios caen, as&amp;iacute; que Bentham estaba escribiendo
como si la econom&amp;iacute;a nunca hubiera existido ni pudiera existir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Puesto que
la coherencia era el reino de la detestada l&amp;oacute;gica deductiva, Bentham negaba que
su oposici&amp;oacute;n a las leyes contra la usura tuviera alguna relaci&amp;oacute;n con su defensa
del control de precios del pan. A pesar de esto, manten&amp;iacute;a que su primer
an&amp;aacute;lisis era correcto, ofreciendo una crucial revisi&amp;oacute;n: hab&amp;iacute;a dejado pasar de
largo que una notable ventaja de las leyes contra la usura era que el gobierno
puede prestar m&amp;aacute;s barato &amp;mdash;desde luego, a expensas de estrujar a los
prestamistas privados marginales&amp;mdash;. Y lleg&amp;oacute; a admitir que encontraba decisiva
esta &amp;ldquo;ventaja&amp;rdquo;, de forma que pondr&amp;iacute;a las leyes de la usura entre lo que el
gobierno deb&amp;iacute;a hacer: &amp;laquo;Esperar&amp;iacute;a hallar que las ventajas de ello a este
respecto predominan sobre las ventajas en todos los dem&amp;aacute;s&amp;raquo;. O sea, Bentham, el
supuesto &amp;ldquo;individualista&amp;rdquo; y exponente del laissez&amp;mdash;faire &amp;iexcl;encuentra que las
ventajas que tiene el gobierno sobrepasan a todas las desventajas privadas!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;De nuevo,
tentando sus anteriores puntos de vista sobre la usura, Bentham neg&amp;oacute; que
hubiera cre&amp;iacute;do alguna vez en las auto-ajustables y equilibradoras tendencias
del mercado, o que las tasas de intereses m&amp;aacute;s bien ajustan el ahorro y la
inversi&amp;oacute;n. Se enzarz&amp;oacute; en una diatriba reveladora con los derechos naturales y
el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;laissez&amp;mdash;faire&lt;/i&gt;, para discutir a
todo el mundo la incompatibilidad entre el utilitarismo por un lado y el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;laissez&amp;mdash;faire&lt;/i&gt; y los derechos naturales
por otro:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;margin-left:35.4pt;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Nunca muestro, ni he mostrad,o ni
mostrar&amp;eacute; horror, sentimental o an&amp;aacute;rquico, ante la mano del gobierno. Eso se lo
dejo a Adam Smith y a los campeones de los derechos del hombre (...) para que
hablen de invasi&amp;oacute;n a la libertad natural y para dar un argumento especial
contra esta o aquella ley, un argumento cuyo efecto ser&amp;aacute; el poner una nota
negativa sobre todas las leyes. La interferencia del gobierno, puesto que el
resultado a menudo se inclina un poco m&amp;aacute;s hacia el lado de las ventajas &amp;mdash;en mi desordenado
punto de vista&amp;mdash; es un suceso que contemplo con tanta satisfacci&amp;oacute;n como lo har&amp;iacute;a
con su tolerancia y con mucha mayor que contemplar&amp;iacute;a su negligencia.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Habr&amp;iacute;a que
preguntarse sobre qu&amp;eacute; patr&amp;oacute;n m&amp;iacute;stico el &amp;ldquo;cient&amp;iacute;fico&amp;rdquo; Bentham se las arreglaba
para sopesar las ventajas y desventajas de cada ley en particular. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Tres a&amp;ntilde;os m&amp;aacute;s
tarde, en 1804, Jeremy Bentham perdi&amp;oacute; inter&amp;eacute;s en la econom&amp;iacute;a, cosa por la que
debemos estar siempre agradecidos. Es desafortunado que esa disminuci&amp;oacute;n del
celo no hubiera sucedido media d&amp;eacute;cada antes. El caso de Jeremy Bentham es, de
todos modos, instructivo acerca de c&amp;oacute;mo hay una hueste de economistas que
intentan amalgamar la filosof&amp;iacute;a utilitarista con la econom&amp;iacute;a del libre mercado.
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Se podr&amp;iacute;a
pensar que el maestro del utilitarismo habr&amp;iacute;a contribuido al an&amp;aacute;lisis de la
utilidad en econom&amp;iacute;a, pero curiosamente Bentham result&amp;oacute; estar interesado m&amp;aacute;s
bien en el aspecto &amp;ldquo;macro&amp;rdquo; del pensamiento econ&amp;oacute;mico. La &amp;uacute;nica excepci&amp;oacute;n fue el
infortunado &lt;i&gt;True Alarm&lt;/i&gt; (1801), en el que declar&amp;oacute; no solamente que &amp;laquo;todo
valor se funda en la utilidad&amp;raquo; sino que tambi&amp;eacute;n se atrevi&amp;oacute; a una convincente
cr&amp;iacute;tica de la supuesta &amp;ldquo;paradoja del valor&amp;rdquo; de Adam Smith. El agua, se&amp;ntilde;al&amp;oacute;
Bentham, puede y tiene valor econ&amp;oacute;mico, pero los diamantes poseen valor cuando
se usan como fundamento de su valor econ&amp;oacute;mico. Siguiendo con ello, Bentham se
acerca a la refutaci&amp;oacute;n marginalista de la paradoja del valor: &lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;margin-left:35.4pt;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;La raz&amp;oacute;n por la cual el agua no tiene ning&amp;uacute;n valor en
cuanto al intercambio es que tampoco tiene valor en cuanto al uso. Si la
cantidad que se requiere est&amp;aacute; al alcance, el excedente no tiene ninguna clase
de valor. Pasar&amp;iacute;a lo mismo en el caso del vino, del grano o de cualquier otra
cosa. El agua, provista por la naturaleza sin esfuerzo humano, plausiblemente
se encontrar&amp;aacute; en tal abundancia que se volver&amp;aacute; superflua; pero hay muchas
circunstancias en las cuales tiene un valor de cambio superior al del vino.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&amp;mdash;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;Murray N. Rothbard (1926&amp;ndash;1995) fue decano de la
Escuela Austriaca. Era economista, historiador de la econom&amp;iacute;a y fil&amp;oacute;sofo
pol&amp;iacute;tico libertario. Este art&amp;iacute;culo ha sido extra&amp;iacute;do del volumen II; cap. 2.1 de
&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Una Perspectiva Austriaca sobre la
Historia del Pensamiento Econ&amp;oacute;mico&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt; (1995)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;mso-outline-level:5;" class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5870/Jeremy-Bentham-From-LaissezFaire-to-Statism#ref1"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt; William E.C. Thomas, &lt;i&gt;The Philosophic Radicals: Nine Studies in Theory
and Practice 1817&amp;ndash;1841&lt;/i&gt; (Oxford: The Clarendon Press, 1979), p. 25.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="text-decoration:underline;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:blue;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt; V&amp;eacute;ase, ibid., pp. 35&amp;ndash;6.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="text-decoration:underline;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:blue;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt; Werner Stark, &amp;quot;Introduction,&amp;quot; en Stark (ed.), &lt;i&gt;Jeremy
Bentham&amp;#39;s Economic Writings&lt;/i&gt; (London: George Allen &amp;amp; Unwin, 1951), II,
18&amp;ndash;19.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;line-height:normal;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;" lang="EN-GB"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;"&gt;(*) Las Poor Laws fueron un sistema de socorro a los
pobres antecedente del estado del bienestar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:FR;mso-fareast-language:ES;" lang="FR"&gt;V&amp;eacute;ase &lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Poor_Laws"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:FR;mso-fareast-language:ES;" lang="FR"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Poor_Laws&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:FR;mso-fareast-language:ES;" lang="FR"&gt; (N. de la T.)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460337" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="historia" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/historia/default.aspx" /><category term="Murray Rothbard" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Murray+Rothbard/default.aspx" /><category term="Jeremy Bentham" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Jeremy+Bentham/default.aspx" /></entry><entry><title>La guerra que el gobierno no puede ganar</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/la-guerra-que-el-gobierno-no-puede-ganar.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/la-guerra-que-el-gobierno-no-puede-ganar.aspx</id><published>2012-03-08T17:27:00Z</published><updated>2012-03-08T17:27:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 7 de mayo de 2007)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/2567"&gt;http://mises.org/daily/2567&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;[Este
discurso se realiz&amp;oacute; en el Wisconsin Forum en Milwaukee 1 de mayo de 2007]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ludwig
von Mises dijo que el gran logro de los economistas fue dirigir la atenci&amp;oacute;n
hacia los l&amp;iacute;mites extremos en el poder del gobierno: No se trataba simplemente
de que el gobierno debiera limitarse, sino de que est&amp;aacute; limitado por la misma
estructura de la realidad. No puede hacer rica a toda la gente por su propia
iniciativa. No puede proveer vivienda universal, alfabetizaci&amp;oacute;n y sanidad. No
puede aumentar todos los salarios. Quienes busquen alcanzar fines econ&amp;oacute;micos
como &amp;eacute;stos est&amp;aacute;n eligiendo medios incorrectos. Esto es porque hay algo m&amp;aacute;s
poderoso que el gobierno, que son las leyes econ&amp;oacute;micas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute;
son las leyes econ&amp;oacute;micas? Son una fuerza que opera dentro de la estructura de
todas las sociedades en todas partes que gobierne la producci&amp;oacute;n y asignaci&amp;oacute;n de
recursos materiales y tiempo de acuerdo con los l&amp;iacute;mites estrictos de lo
posible. Algunas cosas sencillamente no son posibles. Solo pasa que esto
incluye la mayor&amp;iacute;a de las demandas que hace el p&amp;uacute;blico y los grupos de presi&amp;oacute;n
en el gobierno. Fue el gran descubrimiento de la ciencia moderna de la
econom&amp;iacute;a. No lo sab&amp;iacute;an nuestros antepasados. No lo sab&amp;iacute;an los padres de la
primera iglesia. Fue un descubrimiento de los eruditos medievales y la idea se
fue desarrollando y sistematizando gradualmente durante siglos, culminando en
la tradici&amp;oacute;n cl&amp;aacute;sica y austriaca del pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El poder
del gobierno de hacer lo que queramos est&amp;aacute; limitado estrictamente. Quienes no
entienden este punto no entienden la econom&amp;iacute;a. Y la ense&amp;ntilde;anza de la econom&amp;iacute;a
tiene una implicaci&amp;oacute;n mayor que concierne a la organizaci&amp;oacute;n de la propia
sociedad. El gobierno no es libre de hacer y deshacer la sociedad como le
parezca oportuno. No es una herramienta que podamos utilizar para cumplir
nuestros sue&amp;ntilde;os privados. La sociedad es demasiado complicada, demasiado
amplia, demasiado un reflejo del libre albedr&amp;iacute;o de los actores individuales,
como para que el gobierno sea capaz de alcanzar sus fines. Lo m&amp;aacute;s habitual es
que lo que los gobiernos intenten hacer (ya sea eliminar la pobreza, acabar con
el consumo de alcohol o hacer a todos los ciudadanos cultos y sanos) acabe reaccionando
y produciendo exactamente lo contrario.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Con este
transfondo, me gustar&amp;iacute;a ocuparme del amplio asunto de la guerra contra el
terrorismo. El terrorismo no es algo que nos guste a nadie. Nos gustar&amp;iacute;a ver un
mundo sin violencia ni derramamientos de sangre. En esto apenas se distingue
nuestra generaci&amp;oacute;n de cualquiera que la precediera. Lo que es peculiar de
nuestro tiempo es que vivimos en un r&amp;eacute;gimen que ha llegado a creer que el
propio gobierno puede conseguir este resultado por nosotros si le damos
suficiente poder, dinero y arbitrariedad en la gesti&amp;oacute;n para alcanzar este
objetivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Asociamos
esta opini&amp;oacute;n con la derecha pol&amp;iacute;tica. Esto podr&amp;iacute;a ser de alguna forma algo poco
apropiado, pues la derecha estuvo muy en contra de las guerras de la d&amp;eacute;cada de
1990. Fue la derecha la que hizo el alegato contra la construcci&amp;oacute;n de naciones
y fue Bush quien obtuvo el apoyo de la clase media estadounidense prometiendo
una pol&amp;iacute;tica exterior humilde. Exist&amp;iacute;a entonces la convicci&amp;oacute;n de que las
guerras de Clinton se hab&amp;iacute;an iniciado a costa de la vida y la libertad de los
estadounidenses aqu&amp;iacute; y en el exterior y hab&amp;iacute;a fracasado en alcanzar sus fines.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Una
cr&amp;iacute;tica similar de las guerras de la izquierda fue ofrecida por la derecha en
el periodo de entreguerras. Estaba claro que la Primera Guerra Mundial hab&amp;iacute;a
disminuido la libertad estadounidense, reglamentado su econom&amp;iacute;a, inflado la
moneda, matado a mucha gente y fracasado en alcanzar su objetivo de
proporcionar la autodeterminaci&amp;oacute;n a todos los pueblos del mundo. La derecha
aplic&amp;oacute; su l&amp;oacute;gica pol&amp;iacute;tica de la necesidad de libertad en el interior a los
asuntos de pol&amp;iacute;tica exterior. El gobierno peque&amp;ntilde;o y la no intervenci&amp;oacute;n se
aplicaban tanto a los asuntos interiores como a los exteriores, por razones
tanto pr&amp;aacute;cticas como morales. La izquierda, por el contrario, ve&amp;iacute;a la guerra
como otra aplicaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s del principio de que el gobierno puede conseguirnos
grandes cosas y ve&amp;iacute;an c&amp;oacute;mo la guerra proporciona el gran pretexto para expandir
el poder del estado para hacer estas cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero hoy
en d&amp;iacute;a, los papeles pol&amp;iacute;ticos han cambiado. La izquierda es la voz principal
criticando la guerra contra el terrorismo, mientras que la izquierda, cosa que
lamento, ha apoyado formas que no pod&amp;iacute;a haber imaginado en la d&amp;eacute;cada de 1990.
La derecha ha liderado la reclamaci&amp;oacute;n de guerra en el exterior y la reclamaci&amp;oacute;n
de controles a la libertad de expresi&amp;oacute;n, espionaje dom&amp;eacute;stico y m&amp;aacute;s poder para
el presidente en arrestar, encarcelar e incluso condenar a gente en tribunales
militares sin la m&amp;aacute;s m&amp;iacute;nima preocupaci&amp;oacute;n por los derechos y libertades humanas.
He tenido que explicar incontables veces a gente que en otro caso dudar&amp;iacute;a del
gobierno que no es bueno dar al gobierno de EEUU el poder de derrocar a
cualquier gobierno en el mundo o torturar gente en el exterior o aprobar
billones en ayuda para la reconstrucci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuando la
izquierda defiende una gesti&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica total en el interior y al tiempo la no
intervenci&amp;oacute;n en el exterior, mientras que la derecha defiende los mercados
libres en el interior y la guerra global contra el terrorismo en el exterior,
hay alg&amp;uacute;n tipo de esquizofrenia pol&amp;iacute;tica vivo en el pa&amp;iacute;s. La gente que ha
dudado ante el poder del gobierno de hacer mucho en el interior parece haber
abandonado su sentido com&amp;uacute;n cuando se refieren a las guerras exteriores. Y
apenas sorprende que se hayan equivocado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace
cuatro a&amp;ntilde;os, Bill O&amp;#39;Reilly dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;Os apuesto una buena cena en el casco
antiguo de San Francisco a que la acci&amp;oacute;n militar no dura m&amp;aacute;s de una semana&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tony Snow
dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;El ataque de tres semanas en Iraq ha hecho trizas completamente las
quejas de los esc&amp;eacute;pticos&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Morton
Kondrake dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;Todos los negacionistas han sido humillados (&amp;hellip;) la palabra
final sobre esto es hurra&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Fred
Barnes dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;La guerra era lo duro (&amp;hellip;) y cada vez es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Bueno, no
es cada vez m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. Bush dice que deber&amp;iacute;amos quedarnos en Iraq tanto como
sea necesario. Una encuesta de la pasada semana dice que solo un 23% de los
soldados en Iraq est&amp;aacute;n de acuerdo con &amp;eacute;l. El 72% dice que Estados Unidos
deber&amp;iacute;a abandonarlo completamente en un a&amp;ntilde;o. Casi un tercio dicen que todas las
tropas deber&amp;iacute;an abandonarlo inmediatamente. Cuando las propias tropas est&amp;aacute;n
dispuestas a decir a los encuestadores este tipo de cosas, una guerra est&amp;aacute;
completamente condenada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
defensores de la guerra est&amp;aacute;n empezando a ver la luz. Dejadme que os lea una
nota que recib&amp;iacute; esta ma&amp;ntilde;ana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Querido
Lew:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace
algunos a&amp;ntilde;os, te escrib&amp;iacute; como defensor de la guerra contra el terrorismo de
Bush. Me recordaste, en una respuesta que ahora no encuentro, que la guerra era
esencialmente un error. Recuerdo haberme molestado con tu respuesta, con todo
el 11-S y todo eso. Me un&amp;iacute; a la masa de lemmings conservadores que segu&amp;iacute;amos a
nuestro l&amp;iacute;der hasta el borde del precipicio en buena parte porque hab&amp;iacute;a votado
por &amp;eacute;l en las &amp;uacute;ltimas elecciones y estaba deseando creer en sus declaraciones
respecto de la necesidad de la guerra. Supongo que podr&amp;iacute;as decir que confi&amp;eacute; en
que nos dec&amp;iacute;a la verdad, por muy ingenuo que pueda parecer para una persona que
se supone que es conservadora.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Debo
admitir ahora que estaba equivocado y t&amp;uacute; ten&amp;iacute;as raz&amp;oacute;n. Sin bajar mucho al
detalle, ahora veo que las &amp;oacute;rdenes de la ONU, faltas de pruebas concluyentes de
las ADM y en general de poca inteligencia acerca del r&amp;eacute;gimen iraqu&amp;iacute;, as&amp;iacute; como
los enga&amp;ntilde;osos argumentos de las conexiones de Al-Qaeda con Saddam eran m&amp;aacute;s o
menos disculpas utilizadas para dar cobertura a nuestra invasi&amp;oacute;n de ese pa&amp;iacute;s
con el precio de muchos buenos soldados y marines. &amp;iquest;Y qu&amp;eacute; obtuvimos a cambio de
nuestra sangre y riqueza? Me pregunto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace unos
pocos a&amp;ntilde;os, encontr&amp;eacute; un libro de mi abuelo, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Tres
soldados&lt;/i&gt;, de John Dos Passos. Descubr&amp;iacute; que hab&amp;iacute;a escrito dentro de la
cubierta la frase &amp;ldquo;Al infierno con todas las guerras&amp;rdquo;. Pap&amp;aacute; hab&amp;iacute;a servido en el
ej&amp;eacute;rcito durante la Gran Guerra y fue testigo de sus horrores. Mi abuelo me
ense&amp;ntilde;&amp;oacute; mucho acerca del mundo y me dio mi punto de vista conservador. Ese
descubrimiento, combinado con mis observaciones del panorama actual, me hizo
revisar mi aceptaci&amp;oacute;n de este conflicto. No es que me haya convertido en un
pacifista, por decirlo as&amp;iacute;, pero he revisado la historia de nuestra rep&amp;uacute;blica y
he llegado a la conclusi&amp;oacute;n de que deber&amp;iacute;amos luchar solo para defender nuestra
naci&amp;oacute;n e indudablemente nunca sin una verdadera declaraci&amp;oacute;n del Congreso, tal y
como indica nuestra Constituci&amp;oacute;n. Es duro morir por una mentira, sabiendo que
lo es.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Esas
notas ya no me sorprenden. El sentimiento est&amp;aacute; extendido. Las mentiras que apunta
esta carta se refieren a la suposici&amp;oacute;n acerca de las armas de destrucci&amp;oacute;n
masiva de Iraq. Pero esa no es la peor mentira. La peor mentira es la grande:
que el gobierno pueda conseguir cosas maravillosas si le damos suficiente
poder, dinero y discreci&amp;oacute;n. No importa cu&amp;aacute;ntas veces lo escuchemos, o en qu&amp;eacute;
contexto, es siempre y en todo lugar una mentira. Un l&amp;iacute;der que diga esto
equivale a la serpiente en el jard&amp;iacute;n de Ed&amp;eacute;n que promete que el conocimiento de
la gloria se consigue con un solo mordisco a una fruta. Y a&amp;uacute;n as&amp;iacute; vemos como la
gente se ve tentada de aceptarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
debates acerca de la guerra contra el terrorismo han implicado normalmente un
gran detalle acerca de la validez de los informas de inteligencia, las
investigaciones de las redes terroristas, la discusi&amp;oacute;n de la fiabilidad de este
o aquel r&amp;eacute;gimen y cosas parecidas. Pero realmente nada de todo esto es
necesario si queremos hacer un juicio sensato acerca de si hay que apoyar la
guerra en cuesti&amp;oacute;n. Lo que realmente necesitamos es un conocimiento m&amp;aacute;s general
acerca de la naturaleza del gobierno y sus l&amp;iacute;mites. Si entendemos c&amp;oacute;mo perder&amp;aacute;
las peque&amp;ntilde;as guerras contra cosas como los cigarrillos y el alcohol, podremos
entender claramente c&amp;oacute;mo pierde las guerras grandes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
intento de prohibir el alcohol llev&amp;oacute; a un enorme aumento en la distribuci&amp;oacute;n y
consumo del mismo a trav&amp;eacute;s del medio de los mercados negros. La campa&amp;ntilde;a de
guerra contra la pobreza gener&amp;oacute; m&amp;aacute;s pobreza. La guerra contra el analfabetismo
ha creado generaciones de analfabetos. Las guerras contra el tabaco y las
drogas han sido particularmente fracasadas y para probarlo basta con que
miremos en las prisiones, un entorno que el gobierno controla totalmente y que
est&amp;aacute;, como era previsible, lleno de tabaco y drogas de todo tipo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay
algunas cosas que el estado simplemente no puede hacer, sin que importe cu&amp;aacute;nto
poder acumule o emplee. Siento decir esto de la izquierda estadounidense, pero
la guerra contra el calentamiento del clima no va a tener mucho m&amp;aacute;s &amp;eacute;xito que
cualquier otra de estas guerras. Y siento tener que decir esto de la derecha
estadounidense, pero no hay forma de que el gobierno estadounidense pueda matar
a toda persona en el planeta que tenga resentimiento hacia el imperialismo de
EEUU. El intento de hacerlo generar&amp;aacute; m&amp;aacute;s terrorismo, no menos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Llevamos
ahora m&amp;aacute;s de media d&amp;eacute;cada en esta guerra contra el terrorismo. El Departamento
de Estado dice ahora, bas&amp;aacute;ndose en sus propios datos, que los resultados de la
guerra son &amp;ldquo;mixtos&amp;rdquo;. En lenguaje del gobierno, la admisi&amp;oacute;n de resultados mixtos
significa, en lenguaje normal, un fracaso completo. El n&amp;uacute;mero de incidentes
relacionados con el terrorismo aument&amp;oacute; un 28,5% de 11.153 en 2005 a 14.338 en
2006. El n&amp;uacute;mero de gente muerta en incidentes relacionados con el terrorismo
pas&amp;oacute; de 14.618 en 2005 a 20.498 el a&amp;ntilde;o pasado. La mayor&amp;iacute;a se produjeron en
Iraq, pero tambi&amp;eacute;n en Afganist&amp;aacute;n casi se doblaron, de 491 a 749. El n&amp;uacute;mero de
ni&amp;ntilde;os muertos por bombas aument&amp;oacute; en un 80% hasta 700 ni&amp;ntilde;os muertos y 1.100
heridos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Comparemos
todo esto con el a&amp;ntilde;o 2001, cuando realmente empez&amp;oacute; la guerra contra el
terrorismo. Incluyendo los ataques de Nueva York y Washington, hubo un total de
531 ataques, con un total de 3.572 muertos y 2.283 heridos. El n&amp;uacute;mero de
ataques disminuy&amp;oacute; ligeramente en 2002, un hecho del que alarde&amp;oacute; el gobierno
como prueba de que la guerra estaba funcionando. Pero este enlace entre causa y
efecto desapareci&amp;oacute; r&amp;aacute;pidamente. Para el a&amp;ntilde;o siguiente, el problema empez&amp;oacute; a
empeorar constantemente, con 208 ataques y 625 personas muertas y 3.646
heridas. En 2004, el n&amp;uacute;mero de incidentes se dispar&amp;oacute; hasta los 3.259 y
repentinamente se hizo m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil obtener los datos. Los antiguos informes que
hab&amp;iacute;an dejado claras las cosas cambiaron completamente de formato y se llenaron
de propaganda en lugar de hechos. El n&amp;uacute;mero se triplic&amp;oacute; al siguiente a&amp;ntilde;o, pero
estos datos eran casi imposibles de encontrar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hab&amp;iacute;a
desaparecido la ret&amp;oacute;rica de 2002 acerca del gran &amp;eacute;xito. Fue reemplazada por
ataques fren&amp;eacute;ticos de siempre crecientes grupos terroristas: en lugar de 10 o
20, hab&amp;iacute;a cientos de ellos acabando con la vida de cada vez m&amp;aacute;s gente.
Incre&amp;iacute;blemente, el Departamento de Estado decidi&amp;oacute; no hacer p&amp;uacute;blicas las cifras
de 2005, ya que volvi&amp;oacute; a aumentar el n&amp;uacute;mero de ataques. Los oficiales tuvieron
que rendir cuentas ante un comit&amp;eacute; del Congreso antes de poder concretar nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ahora no
pueden seguir escondiendo las cifras pero sigue siendo muy dif&amp;iacute;cil
encontrarlas. Lo esencial es que desde que empez&amp;oacute; la guerra contra el
terrorismo, los incidentes que se consideran terroristas se han incrementado
multiplic&amp;aacute;ndose por la incre&amp;iacute;ble cifra de 26. Por cada incidente en 2001, ahora
hay 26 incidentes. Por cada persona matada por el terrorismo en 2002, murieron
23 en 2006. Entretanto, las encuestas reflejan la percepci&amp;oacute;n de que el mundo es
m&amp;aacute;s peligroso, no menos, desde que empez&amp;oacute; la guerra contra el terrorismo. De
hecho, entre los encuestados, el 81% cree ahora que el mundo se est&amp;aacute; volviendo
m&amp;aacute;s peligroso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Vamos a
calificar a esto como un trabajo bien hecho? Depende de lo que llames un buen
trabajo. Se ajusta exactamente a lo que podr&amp;iacute;amos esperar que hiciera el
gobierno: sus guerras siempre y en todo lugar empeoran el problema, no lo
mejoran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Consideremos
ahora el gasto. Seg&amp;uacute;n Portfolio.com, el coste combinado de la guerra de Iraq
(Operaci&amp;oacute;n Libertad para Iraq, en la jerga del Pent&amp;aacute;gono) y sus acompa&amp;ntilde;antes,
la Operaci&amp;oacute;n Libertad Duradera en Afganist&amp;aacute;n, y la Guerra Global contra el
Terrorismo, podr&amp;iacute;a llegar a los 600.000 millones de d&amp;oacute;lares este a&amp;ntilde;o. Pero el
coste total es a&amp;uacute;n mayor, excediendo tal vez los 2 billones. Las asignaciones
anuales del Congreso para las guerras (de media 127.000 millones de d&amp;oacute;lares)
son mayores que los mercados globales de jab&amp;oacute;n, hero&amp;iacute;na o juego. Y el gasto
est&amp;aacute; creciendo. El gasto mensual en las guerras de Iraq y Afganist&amp;aacute;n fue de
media de 6.800 millones de d&amp;oacute;lares en 2006. Esa cifra se acerca ahora a los
8.000 millones mensuales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Portfolio
a&amp;ntilde;ade:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A este
ritmo, el valor de General Electric desaparecer&amp;iacute;a en tres a&amp;ntilde;os y medio, la
fortuna personal de Bill Gates se evaporar&amp;iacute;a en solo siete meses y la
atribulada Ford Motor Co. dejar&amp;iacute;a de existir en unas semanas. Si cree que&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;las guerras son un impulso gigantesco de
compra utilizando una tarjeta de cr&amp;eacute;dito sin l&amp;iacute;mite, entonces liquidarlas requerir&amp;iacute;a
conseguir suficiente efectivo como para igualar el PIB de tres Irlandas o
alrededor de 11 Kuwaits u Holanda, pero solo si a&amp;ntilde;ades a Sri Lanka.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Antes de
la invasi&amp;oacute;n de Iraq en 2003, Colin Powell advirti&amp;oacute; al presidente Bush de que si
la rompes, la compras. Echando cuentas, hemos comprado el equivalente a 10 Iraq
con nuestros d&amp;oacute;lares en impuestos. Pero en lugar de comprar 10, el dinero ha
ido a destruir completamente un pa&amp;iacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero
indudablemente este dinero ha ido a alg&amp;uacute;n otro sitio aparte de la guerra. &amp;iquest;Qu&amp;eacute;
hay del esfuerzo de reconstruir la infraestructura de Iraq? Bueno, si sab&amp;eacute;is
algo acerca de los proyectos constructivos del gobierno, sab&amp;eacute;is que no es un
historial de &amp;eacute;xitos. Escoged cualquier proyecto de alquileres subvencionados en
cualquier lugar del pa&amp;iacute;s y encontrar&amp;eacute;is un historial de mala gesti&amp;oacute;n, malas
asignaciones de recursos y derroche. Lo mismo pasa en Iraq. Estos proyectos de
reconstrucci&amp;oacute;n de los que han alardeado los defensores de la guerra equivalen a
poco o nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por
ejemplo, en el aeropuerto de Bagdad vuestros d&amp;oacute;lares de impuestos pagaron 11,8
millones de d&amp;oacute;lares en nuevos generadores el&amp;eacute;ctricos. Pero el equivalente a 8,6
millones de ellos ya no funciona. Los problemas de los generadores en Bagdad
son legendarios: petr&amp;oacute;leo de mala calidad, l&amp;iacute;neas de combustible rotas, falta de
bater&amp;iacute;as y otras cosas parecidas. El sistema de depuraci&amp;oacute;n de aguas de la
ciudad ya no funciona. En el hospital de maternidad de Erbil, un incinerador de
material m&amp;eacute;dico ten&amp;iacute;a un candado y los responsables no pod&amp;iacute;an encontrar la
llave. As&amp;iacute; que las jeringuillas, vendas y viales acababan en el sistema
sanitario y contaminando el agua.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo
conseguimos toda esta informaci&amp;oacute;n? Una agencia supervisora federal fue a
inspeccionar una muestra de ocho proyectos que los responsables de EEUU en Iraq
hab&amp;iacute;an declarado como un &amp;eacute;xito. De estos ocho &amp;eacute;xitos, siete de ellos no estaban
realmente funcionando debido a fallos en ca&amp;ntilde;er&amp;iacute;as y sistema el&amp;eacute;ctrico, mal
mantenimiento, saqueos y simple descuido general. &amp;iexcl;Tened en cuenta que todos
estos eran los proyectos que el gobierno de EEUU declar&amp;oacute; como &amp;eacute;xitos! Los
fracasos deben ser absolutamente incre&amp;iacute;bles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los mismo
pasa con multitud de programas p&amp;uacute;blicos, entre los cuales est&amp;aacute; la Guerra Global
contra el Terrorismo. No hay patr&amp;oacute;n por el que pueda considerarse un &amp;eacute;xito.
Pero como sabemos, los datos no nos llevan muy lejos. Si preguntas a la gente a
la que el establishment considera expertos en terrorismo, est&amp;aacute; unida en una
creencia: No estamos gastando suficiente dinero en la tarea. Toda agencia
necesita m&amp;aacute;s poder y dinero, dicen. La raz&amp;oacute;n del fracaso es una falta de
recursos. Si soltamos m&amp;aacute;s, todo ir&amp;aacute; bien.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es
precisamente esta justificaci&amp;oacute;n la que llev&amp;oacute; a que el socialismo en Rusia
durara 70 a&amp;ntilde;os y echara por tierra el pa&amp;iacute;s. Quienes ve&amp;iacute;amos esta calamidad
desde la distancia nos asombraba que un fracaso pudiera durar tanto. &amp;iquest;No pod&amp;iacute;a
el gobierno mirar a su alrededor y ver el desastre que hab&amp;iacute;a creado? &amp;iquest;No ve&amp;iacute;an
que mientras su pueblo hac&amp;iacute;a cola por un mendrugo de pan y mor&amp;iacute;a a los 60 a&amp;ntilde;os,
el nuestro comparaba en enormes centros comerciales y viv&amp;iacute;a 70 y 75 a&amp;ntilde;os? &amp;iquest;Por
qu&amp;eacute; no es evidente el fracaso que ha sido el socialismo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Bueno,
hay algo claro en las ciencias sociales: nada es evidente para los expertos. La
raz&amp;oacute;n tiene que ver con su percepci&amp;oacute;n de causa y efecto. Los defensores del socialismo
siempre creyeron que m&amp;aacute;s dinero y mejor gesti&amp;oacute;n resolver&amp;iacute;an los problemas. Todo
fracaso lo causaba algo fuera del sistema que se corregir&amp;iacute;a con un
perfeccionamiento en el sistema de gesti&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Lo mismo
pasa con la guerra contra el terrorismo. Todos los expertos aconsejan m&amp;aacute;s gasto
y poder. Nunca se les ocurre que la propia guerra sea el problema. Se echa al
culpa de todos los problemas a alg&amp;uacute;n otro factor: sectarismo, interferencias
exteriores, un nuevo l&amp;iacute;der demag&amp;oacute;gico, mala gesti&amp;oacute;n o lo que sea. Pueden
fabricarse excusas sin fin.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Y luego
est&amp;aacute; el abrumador factor de que la guerra contra el terrorismo solo puede
considerarse un fracaso desde el punto de vista de los objetivos declarados. No
es un fracaso para quienes se benefician directamente del aumento en fondos y
poder. Y es un hecho indiscutible que el gobierno se ha beneficiado masivamente
de la guerra contra el terrorismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es
esencial que veamos esta guerra a la luz de la historia. Al acabar la Segunda
Guerra Mundial, el gobierno y sus &amp;eacute;lites estaban bastante desesperados en busca
de una causa masiva global para seguir gastando mucho y para que el gobierno
mantuviera el control. Se eligi&amp;oacute; el comunismo y as&amp;iacute; nuestros antiguos aliados
en la guerra se convirtieron en enemigos jurados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace diez
a&amp;ntilde;os, al desaparecer el comunismo, los belicistas estadounidenses ten&amp;iacute;an poco
que hacer, salvo intervenir el peque&amp;ntilde;as escaramuzas. Finalmente dieron con una
gran idea: demonizar el radicalismo isl&amp;aacute;mico. He aqu&amp;iacute; una naci&amp;oacute;n sin fronteras
que est&amp;aacute; aterrorizando al pueblo estadounidense, igual que el comunismo. A
pesar de todas las apariencias de tristeza y rabia despu&amp;eacute;s del 11-S, las &amp;eacute;lites
tambi&amp;eacute;n entendieron que &amp;eacute;ste significaba la continuidad del viejo aparato
b&amp;eacute;lico. Y por eso, no lo lamentaban del todo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Al menos
hab&amp;iacute;a un pretexto para preparar la guerra y para la propia guerra que se
parec&amp;iacute;a a la vieja amenaza comunista. As&amp;iacute; que adelante con esta estructura. No
ha escaseado la ret&amp;oacute;rica. No se ha regateado ning&amp;uacute;n gasto en la escalada de
armamento. No hay falta de voluntad. El esfuerzo tiene el apoyo de suficiente
gente inteligente. Esta espaldado por amenazas de derramamientos masivos de
sangre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Lo que
faltan en la guerra contra el terrorismo son los medios esenciales que hagan
que la guerra genere resultados beneficiosos. Dados los miles de millones de
potenciales terroristas que hay por ah&amp;iacute; y las infinitas posibilidades de c&amp;oacute;mo,
cu&amp;aacute;ndo y d&amp;oacute;nde atacar&amp;aacute;n, no hay forma de que el estado pueda detenerlos,
incluso si tuviera el incentivo para hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Detr&amp;aacute;s
del terrorismo est&amp;aacute;n los agravios pol&amp;iacute;ticos. No es una especulaci&amp;oacute;n. Son las
propias palabras de los terroristas, de Timothy McVeigh a Osama Bin Laden a
innumerables terroristas suicidas. No act&amp;uacute;an al azar. Tienen objetivos. Su
primer objetivo es que se vayan el gobierno de EEUU y sus tropas. Y si la
historia nos ense&amp;ntilde;a algo es que ning&amp;uacute;n pa&amp;iacute;s quiere ser gobernado por una
potencia extranjera, tome esa ocupaci&amp;oacute;n extranjera la forma de colonialismo o
de una directa dictadura militar. La gente prefiere que se dirija mal un pa&amp;iacute;s a
que sea bien dirigido desde el exterior. Nadie deber&amp;iacute;a entender esto mejor que
el pueblo estadounidense, cuyo pa&amp;iacute;s naci&amp;oacute; de una revuelta contra un gobierno
extranjero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
segundo objetivo de los terroristas es obtener acceso a los mecanismos del
poder. En muchos casos, los cre&amp;oacute; Estados Unidos, como en el caso de Afganist&amp;aacute;n
e Iraq. Insistimos que debe haber un solo poder gobernante. Luego nos
sorprendemos cuando aparecen grupos determinados a controlarlo. Habr&amp;iacute;a sido
mucho mejor para todos en Iraq y Afganist&amp;aacute;n que les dej&amp;aacute;ramos sin estados en
absoluto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuanto
m&amp;aacute;s continuemos con los fracasos de nuestra guerra contra el terrorismo, m&amp;aacute;s
problemas generaremos. El n&amp;uacute;mero de terroristas reales (como los pobres en le
Guerra contra la Pobreza) est&amp;aacute; limitado y puede conocerse y son aqu&amp;eacute;llos en los
que se centra el estado. Pero el n&amp;uacute;mero de terroristas potenciales (y gente
potencialmente pobre) no tiene l&amp;iacute;mite y se desboca por los mismos medios que
emplea el estado en su guerra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por
tanto, no es solo que el estado no alcance sus objetivos declarados, sino que
recluta m&amp;aacute;s gente en los ej&amp;eacute;rcitos del enemigo y acaba completamente hundido
por un problema que empeora hasta que el estado tira la toalla. Entretanto, la
poblaci&amp;oacute;n que es el objetivo puede burlarse del estado a trav&amp;eacute;s de un desaf&amp;iacute;o
abierto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
medios de llevar a cabo la guerra tienen todas las caracter&amp;iacute;sticas y defectos
de todas las formas de planificaci&amp;oacute;n centralizada. Hay una sobreutilizaci&amp;oacute;n de
recursos y, cuando los resultados son los opuestos a lo prometido, se
sobreutilizan algunos recursos m&amp;aacute;s. No admiten la posibilidad de error, aunque
el error sea m&amp;aacute;s com&amp;uacute;n que cualquier otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En lugar
de admitir el error, los planificadores b&amp;eacute;licos echan la culpa a otros. Los
planificadores b&amp;eacute;licos no tienen en cuenta los aspectos b&amp;aacute;sicos de la
naturaleza humana, como la voluntad de resistencia. Suponen que el mundo es
suyo para su creaci&amp;oacute;n y nunca afrontan el hecho de que hay fuerzas m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de
su control. La gente que planific&amp;oacute; la guerra en Iraq rechaz&amp;oacute; la sugerencia de
que tal vez no todos en Iraq iban a estar encantados con la perspectiva de
conseguir libertad mediante bombardeos, destrucci&amp;oacute;n y ley marcial administrados
por una dictadura militar de EEUU o un r&amp;eacute;gimen t&amp;iacute;tere.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Pero no
puede el estado simplemente matar m&amp;aacute;s, emplear siempre m&amp;aacute;s violencia, tal vez
incluso aterrorizar al enemigo para que se haga pasivo? No puede funcionar.
Incluso en las prisiones hay tumultos. Al te&amp;oacute;rico que primero vio el colapso de
la ideolog&amp;iacute;a del estado-naci&amp;oacute;n, el historiador israel&amp;iacute; Martin van Creveld, se
le `pregunt&amp;oacute; acerca de esto en una entrevista en la Australian Broadcasting
Corporation. Fue refrescantemente categ&amp;oacute;rico: &amp;ldquo;Los estadounidenses lo
intentaron en Vietnam. Mataron entre dos millones y medio y tres millones de
vietnamitas. No veo que les haya ayudado mucho&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sin
admitir la derrota, los estadounidenses finalmente salieron de Vietnam, que hoy
tiene un pr&amp;oacute;spero mercado burs&amp;aacute;til. En un grado notable, la guerra contra la
pobreza ha terminado sus fases m&amp;aacute;s agresivas y la pobreza est&amp;aacute; disminuyendo.
&amp;iquest;Qu&amp;eacute; nos dice esta experiencia acerca de la Guerra contra el Terrorismo? Lo
mejor que se puede hacer con este programa, como con todos los programas
p&amp;uacute;blicos, es acabar inmediatamente con &amp;eacute;l.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Pero eso
no significar&amp;iacute;a rendirse? Significar&amp;iacute;a que el estado rinde su papel pero no que
lo hagan todos los dem&amp;aacute;s. Si las aerol&amp;iacute;neas hubieran estado a cargo de su
propia seguridad, no se hubiera producido el 11-S. A Bin-Laden le hubiera
costado reclutar gente. El fundamentalismo musulm&amp;aacute;n habr&amp;iacute;a recibido un golpe
importante, pues la pol&amp;iacute;tica de EEUU ya no parecer&amp;iacute;a espec&amp;iacute;ficamente pensada
para alimentar la locura de su marginalidad lun&amp;aacute;tica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Con todo
lo que se ha dicho sobre Iraq, a&amp;uacute;n no he o&amp;iacute;do decir recientemente a nadie que
derrocar a Saddam o producir un cambio de r&amp;eacute;gimen hiciera del mundo un lugar
m&amp;aacute;s pac&amp;iacute;fico y feliz. La guerra de 1990 en Iraq dio lugar a al-Qaeda, llev&amp;oacute; a
la bomba del edificio federal en Oklahoma City y anim&amp;oacute; a toda una generaci&amp;oacute;n de
musulmanes a dedicar sus vidas a luchar contra Estados Unidos. La nueva guerra
en Iraq ha hecho lo mismo. &amp;iquest;Y de d&amp;oacute;nde ven&amp;iacute;an en primer lugar estos fan&amp;aacute;ticos?
Estaban subvencionados en la d&amp;eacute;cada de 1980 por la pol&amp;iacute;tica de EEUU. Cre&amp;iacute;amos
que eran los buenos porque luchaban contra el comunismo. Algunos de estos
mismos grupos a los que ahora bombardeamos en Afganist&amp;aacute;n e Iraq los est&amp;aacute;bamos
agasajando en la d&amp;eacute;cada de 1980 en el desarrollo de la Guerra Fr&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;As&amp;iacute; que
una mala intervenci&amp;oacute;n llev&amp;oacute; a otra, precisamente en la forma en que Mises explicaba
en su libro de 1929, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Critique-of-Interventionism-P145C1.aspx"&gt;Critique
of Interventionism&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Explicaba que el intervencionismo no es una
pol&amp;iacute;tica estable. Crea desequilibrios que reclaman correcciones, ya sea abandonando
la pol&amp;iacute;tica o profundizando en ella hasta el momento del colapso. Por esta
raz&amp;oacute;n, la Guerra contra el Terrorismo es imposible, no en el sentido de que no
pueda causar enormes cantidades de sangre y destrucci&amp;oacute;n y p&amp;eacute;rdida de libertad,
sino en el sentido de que no puede alcanzar finalmente lo que se supone que
busca y solo acabar&amp;aacute; creando m&amp;aacute;s de las mismas condiciones que llevaron a su
declaraci&amp;oacute;n en un principio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En otras
palabras, es un t&amp;iacute;pico programa p&amp;uacute;blico, costoso e impracticable, como el socialismo,
como la Guerra contra la Pobreza, como cualquier otro intento del gobierno de
amoldar la realidad de acuerdo con sus propios designios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Veamos
ahora la otra cara de la tesis de la imposibilidad. Si las guerras del gobierno
son imposibles, &amp;iquest;qu&amp;eacute; es posible? La respuesta la da la vieja escuela liberal:
la libertad. La sociedad contiene en s&amp;iacute; misma la capacidad de autoorganizarse. No
hay nada que pueda hacer el gobierno para producir un resultado mejor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Esto es
verdad en pol&amp;iacute;tica exterior e interior.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;ldquo;La idea
del liberalismo empieza con la libertad del individuo&amp;rdquo;, &lt;a href="http://mises.org/nsande/pt1iich2~c.asp"&gt;escrib&amp;iacute;a&lt;/a&gt; Mises. &amp;ldquo;&amp;Eacute;ste rechaza
todo gobierno de algunas personas sobre otras, no conoce pueblos amos ni
pueblos s&amp;uacute;bditos, igual que tampoco dentro de la misma naci&amp;oacute;n distingue entre
se&amp;ntilde;ores y siervos&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La guerra
en Iraq ha disfrutado de cierto grado de apoyo p&amp;uacute;blico basado en el deseo de
revancha. A pesar de que Saddam no tuvo nada que ver con el 11-S, la gente
quer&amp;iacute;a que alguien sufriera. Lo que tendemos a olvidar es que es un viejo
motivo para una guerra y puede llevar al desastre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
Primera Guerra Mundial hab&amp;iacute;a acabado con muchos resentimientos a flor de piel y
la antigua a&amp;ntilde;oranza del imperio no hab&amp;iacute;a desaparecido del todo. Alemania en particular
estaba lista para ser enga&amp;ntilde;ada por un l&amp;iacute;der que pudiera utilizar el
resentimiento respecto de los territorios perdidos. El l&amp;iacute;der convencer&amp;iacute;a al
pueblo de que la necesidad de justicia solo podr&amp;iacute;a satisfacerse recreando un
imperio y solo el l&amp;iacute;der m&amp;aacute;s fuerte posible podr&amp;iacute;a conseguir esto contra todos
los pronunciamientos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Mises
escribi&amp;oacute; con un deseo apasionado de detener el curso de los acontecimientos:
&amp;ldquo;Ser&amp;iacute;a la m&amp;aacute;s terrible desgracia para Alemania y toda la humanidad si la idea
de la revancha dominara la pol&amp;iacute;tica alemana del futuro&amp;rdquo;, &lt;a href="http://mises.org/nsande/pt4.asp"&gt;escrib&amp;iacute;a&lt;/a&gt;. &amp;ldquo;Liberarse de las cadenas
que se han aplicado al desarrollo alem&amp;aacute;n por la paz de Versalles, liberar a
nuestros conciudadanos de la servidumbre y la necesidad, solo &amp;eacute;sos deber&amp;iacute;an ser
los objetivos de la nueva pol&amp;iacute;tica alemana. Tomar represalias por los males
sufridos, tomar revancha y castigar satisface los instintos m&amp;aacute;s bajos, pero en
pol&amp;iacute;tica, el vengador se da&amp;ntilde;a a s&amp;iacute; mismo no menos que al enemigo. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; conseguir&amp;iacute;a
saciando esta sed de revancha a costa de su propio bienestar?&amp;rdquo;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
estadounidenses tienen un aprecio enraizado por el ideal de la libertad, lo que
es algo maravilloso. Pero tambi&amp;eacute;n por eso los l&amp;iacute;deres estadounidenses han
justificado siempre las guerras exteriores en nombre de liberar a los pueblos
oprimidos del mundo. El error es pensar que la libertad pueda alcanzarse por
medio de la fuerza. La Guerra Fr&amp;iacute;a empez&amp;oacute; con la idea de que Estados Unidos
deber&amp;iacute;a hacer todo lo necesario para restaurar los mismos estados sat&amp;eacute;lites
sovi&amp;eacute;ticos que EEUU trabaj&amp;oacute; por establecer al final de la Segunda Guerra
Mundial. Luego EEUU llev&amp;oacute; a cabo una serie de guerras en lugares remotos que
costaron vidas y libertad y no hicieron nada para detener la extensi&amp;oacute;n del
comunismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuanto
m&amp;aacute;s inveros&amp;iacute;mil sea la guerra imperial, m&amp;aacute;s necesarias ser&amp;aacute;n las distintas
justificaciones. Iraq se ha justificado por razones de seguridad, religi&amp;oacute;n,
venganza y econom&amp;iacute;a, ajustando cuidadosamente cada justificaci&amp;oacute;n para apelar a
cierto grupo demogr&amp;aacute;fico. Todo lo que hace falta es que el estado convenza a
una m&amp;iacute;nima mayor&amp;iacute;a, aunque sea temporalmente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; debe
olvidar una persona para creer en una unidad de intereses entre la pol&amp;iacute;tica
exterior de EEUU y el pueblo estadounidense? Debe olvidar que Estados Unidos
naci&amp;oacute; de una revuelta no solo contra el Imperio Brit&amp;aacute;nico, sino asimismo contra
la propia idea de imperio. Debe olvidar que la &amp;uacute;nica forma en que se adopt&amp;oacute; la
Constituci&amp;oacute;n de EEUU fue con la promesa de que no actuar&amp;iacute;a imperialmente en el
interior o el exterior. Debe olvidar las advertencias de George Washington,
Thomas Jefferson y muchos presidentes del siglo XIX. Debe olvidar la historia
de fracasos de nuestras propias guerras imperiales en el siglo XX, en las que
las guerrillas han obligado constantemente a retirarse a nuestras tropas
regulares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Creer en
la guerra contra el terrorismo es adoptar una postura que olvida todo lo que es
verdaderamente estadounidense: nuestra historia, nuestra creencia en los
derechos humanos, nuestro odio al despotismo, nuestra oposici&amp;oacute;n a la
intromisi&amp;oacute;n internacional.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Estados
Unidos no tiene por qu&amp;eacute; iniciar una guerra que abarca todo el mundo y toda la
raza humana y realmente no podemos sorprendernos cuando los que gobernamos nos
llaman el imperio del mal. Todos los estadounidenses somos rebeldes en el
fondo. Cualquiera que quiera libertad debe serlo. El imperio va contra la &amp;eacute;tica
estadounidense. El pueblo estadounidense ha hecho excepciones este siglo. Pero
no hay mayor amenaza en la escena mundial para nuestras familias y propiedades
que la que supone el propio gobierno de EEUU.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Se me
pregunta a menudo qu&amp;eacute; puede hacer una persona normal para terminar con la
locura y aumentar la libertad. El primer paso y el m&amp;aacute;s importante es
intelectual. Todo lo que necesitamos para empezar a decir no al estado a nivel
intelectual. Cuando se nos pregunte qu&amp;eacute; nos gustar&amp;iacute;a que el gobierno hiciera
por nosotros, tenemos que estar preparados para decir: nada. No deber&amp;iacute;amos
pedir que salven a nuestros hijos, ni que proporcionen seguridad, ni eliminar
todos los males, ni que nos den nada en absoluto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No
deber&amp;iacute;amos pedir al gobierno que gane una guerra contra el terrorismo, acabe
con la pobreza, haga que todos est&amp;eacute;n sanos y sean cultos, nos proporcione lo
que necesitemos cuando seamos viejos o cualquier otra cosa. Nada de lo que hace
el gobierno se realiza sin m&amp;aacute;s costes que beneficios para la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sabiendo
esto, podemos seguir siendo buenos ciudadanos. Podemos ser buenos padres,
maestros, trabajadores, empresarios, miembros de una iglesia, estudiantes y
contribuidores a la sociedad en mil formas diferentes. Esto es mucho m&amp;aacute;s
importante para el futuro de la libertad que cualquier otra cosa que hagamos.
Debemos recuperar nuestra confianza en nuestra capacidad de autogobierno. Creo
que esto ya est&amp;aacute; pasando. Las guerras del gobierno continuar&amp;aacute;n fracasando y no
creo que debamos lamentarlo. Aunque el sector p&amp;uacute;blico no pueda prepararse y no
se preparar&amp;aacute; para un futuro de libertad, nosotros s&amp;iacute; podemos. Busquemos y
trabajemos por el triunfo de la libertad sin obst&amp;aacute;culos del Leviat&amp;aacute;n y sus
guerras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460336" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Llewellyn Rockwell" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx" /><category term="terrorismo" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/terrorismo/default.aspx" /></entry><entry><title>¿Nos harían ricos los préstamos extranjeros?</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/191-nos-har-237-an-ricos-los-pr-233-stamos-extranjeros.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/191-nos-har-237-an-ricos-los-pr-233-stamos-extranjeros.aspx</id><published>2012-03-08T17:25:00Z</published><updated>2012-03-08T17:25:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por Henry Hazlitt. (Publicado el 7 de
marzo de 2012)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo
original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/5922"&gt;http://mises.org/daily/5922&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-font-style:italic;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/3039/Will-Dollars-Save-the-World"&gt;Will Dollars
Save the World?&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;(1947). Henry Hazzlitt hab&amp;iacute;a abandonado el &lt;/i&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic;"&gt;New York Times&lt;i&gt; por desacuerdos
ideol&amp;oacute;gicos sobre la pol&amp;iacute;tica econ&amp;oacute;mica de posguerra. Una vez lo hizo, fue
libre de expresas sus ideas sobre los temas importantes del momento, entre los
cuales estaba el Plan Marshall. Argumentando contra la idea de pagar
prestaciones a la Europa de la posguerra, Hazlitt alegaba que la ayuda
truncar&amp;iacute;a la recuperaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica en lugar de generarla] &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Cada vez se extiende m&amp;aacute;s la extra&amp;ntilde;a
idea de que Estados Unidos debe hacer pr&amp;eacute;stamos o donaciones a pa&amp;iacute;ses
extranjeros, no principalmente para salvarlos, sino para salvarse. Se nos dice
que nuestro gobierno debe hacer estas donaciones o pr&amp;eacute;stamos no como una labor
humanitaria o caritativa, sino por nuestro puro inter&amp;eacute;s. Los comentaristas de
los peri&amp;oacute;dicos en los pa&amp;iacute;ses receptores han estado interpretando cada vez m&amp;aacute;s
nuestra generosidad p&amp;uacute;blica para con ellos a partir de esta teor&amp;iacute;a. Ya el 25 de
junio de 1947, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Pravda&lt;/i&gt; declaraba que
el plan de Marshall estaba influido por un deseo de prolongar el &amp;ldquo;auge [de la
posguerra] en Estados Unidos&amp;rdquo; y &amp;ldquo;rebajar la incipiente crisis econ&amp;oacute;mica&amp;rdquo; aqu&amp;iacute;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;No es sorprendente que la Rusia
comunista deba sostener esta opini&amp;oacute;n. Se ajusta perfectamente al resto de
paparruchas que ha n predicado los comunistas desde hace tiempo acerca del
capitalismo. Pero la teor&amp;iacute;a se ha adoptado con igual entusiasmo en todas
partes.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En su n&amp;uacute;mero del 12 de julio de
1946, el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Eastern Economist&lt;/i&gt; de Nueva
Delhi los expresaba en su forma m&amp;aacute;s cruda:&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;El plan de pr&amp;eacute;stamo y
arrendamiento de EEUU de ayudar a los Aliados en la reciente guerra sido
aclamado como un acto de generosidad sin precedentes&amp;rdquo;, dec&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero era asimismo una forma brillante
e ingeniosa de resolver lo que de otra manera habr&amp;iacute;a sido un problema
irresoluble. (&amp;hellip;) El poder productivo de Estados Unidos se ha multiplicado tan
r&amp;aacute;pido que ahora se admite que no puede continuar proporcionando 60 millones de
puestos de trabajo si no es capaz de tener un gran comercio exportador. (&amp;hellip;) En
estas circunstancias no ser&amp;iacute;a algo tan absurdo (como algunos podr&amp;iacute;an imaginar)
entregar bienes a otros pa&amp;iacute;ses, pues en conjunto ser&amp;iacute;a mejor deshacerse de los
excedentes que crear desempleo. (&amp;hellip;) Se pondr&amp;iacute;an en marcha la maquinaria en
Estados Unidos para proporcionar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;regalos&lt;/i&gt;
de pr&amp;eacute;stamos a pa&amp;iacute;ses. (&amp;hellip;) El gobierno de EEUU comprar&amp;iacute;a los bienes, los dar&amp;iacute;a
como regalos y se reembolsar&amp;iacute;a a trav&amp;eacute;s de los impuestos internos adicionales.
(&amp;hellip;) Si esto es hacer de Pap&amp;aacute; Noel del mundo, los Estados Unidos de Am&amp;eacute;rica son
suficientemente ricos y al mismo tiempo deber&amp;iacute;an ser lo suficientemente
sensatos como para aceptar este papel.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La idea, tanto crudamente como
sofisticado disfraz, se ha repetido incesantemente en la prensa francesa y
brit&amp;aacute;nica.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;No sorprende que deba existir esta
idea tan enraizada en los pa&amp;iacute;ses que deseen obtener pr&amp;eacute;stamos y donaciones
estadounidenses. Lo que es mucho m&amp;aacute;s extra&amp;ntilde;o es que encuentre el apoyo de
algunos empresarios e incluso algunos economistas estadounidenses.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, es una tonter&amp;iacute;a sin
paliativos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Si fuera verdad que podemos crear
prosperidad simplemente haciendo bienes para reglarlos, no tendr&amp;iacute;amos que
darlos a pa&amp;iacute;ses extranjeros. Podr&amp;iacute;amos conseguir el mismo resultado tirando los
bienes al mar. O nuestro gobierno federal podr&amp;iacute;a ordenar que los bienes
fabricados se entregaran a los pobres en nuestro propio pa&amp;iacute;s. Podr&amp;iacute;an darles
abrigos gratuitos, comida gratuita y autom&amp;oacute;viles gratuitos, ordenar que se
construya cualquier cantidad de viviendas, entreg&amp;aacute;rselas y financiarlas con
inflaci&amp;oacute;n o sumarlas a la factura de los contribuyentes estadounidenses. O, lo
m&amp;aacute;s sencillo de todo, podr&amp;iacute;a entregarse directamente a los grupos
estadounidenses de baja renta dinero adicional tomado de los contribuyentes y
dejarles que compraran con &amp;eacute;l cualquier cosa que deseen. Al menos los bienes
permanecer&amp;iacute;an en el pa&amp;iacute;s. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; complicar las cosas d&amp;aacute;ndoselos a naciones
extranjeras y comercio exterior?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Tendr&amp;iacute;a que estar claro para el
menos inteligente que nadie puede hacerse rico entregando sus bienes. Sin
embargo, lo que parece confundir a gente por otro lado inteligente cuando se
aplica esta proposici&amp;oacute;n a una naci&amp;oacute;n en lugar de a un individuo, es el hecho de
que es posible que empresas y personas concretas dentro de la naci&amp;oacute;n se beneficien
de esa transacci&amp;oacute;n a costa de todos los dem&amp;aacute;s. Es verdad, por ejemplo, que las
personas dedicadas exclusiva o principalmente al negocio de la exportaci&amp;oacute;n
podr&amp;iacute;an tener ganancias netas como consecuencia de malos pr&amp;eacute;stamos realizados
en el exterior. El exportador podr&amp;iacute;a beneficiarse en principio por las ventas
adicionales en el extranjero. Pero si no se devuelven los pr&amp;eacute;stamos en el
extranjero, quienes los hacen pierden el dinero. Si es un pr&amp;eacute;stamo del
gobierno, entonces la p&amp;eacute;rdida debe compensarse con aumentos en impuestos de
todos los estadounidenses. En otras palabras, por cada d&amp;oacute;lar extra que los
compradores extranjeros hayan entregado para comprar dichos bienes, los
compradores nacionales tendr&amp;aacute;n en definitiva un d&amp;oacute;lar menos. Los negocios que
dependan del comercio interior se ver&amp;aacute;n por tanto da&amp;ntilde;ados a largo plazo al
menos tanto como han sido ayudados los dedicados principalmente al negocio
exportador. Considerados individualmente, los consumidores estadounidenses se
ver&amp;iacute;an empobrecidos por los impuestos m&amp;aacute;s altos. Y considerado colectivamente,
el pa&amp;iacute;s deber&amp;iacute;a ser m&amp;aacute;s pobre en la cantidad de bienes que haya entregado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Existen tantas confusiones acerca
del comercio exterior que es posible llamar aqu&amp;iacute; la atenci&amp;oacute;n solo sobre una o
dos de ellas que aparecen inmediatamente respecto del asunto presente. Por
ejemplo, una falsedad frecuente, que est&amp;aacute; impl&amp;iacute;cita en la anterior cita del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Eastern Economist&lt;/i&gt;, es que Estados Unidos
produce &amp;ldquo;un exceso por encima de sus propias necesidades&amp;rdquo; y debe encontrar c&amp;oacute;mo
&amp;ldquo;vender&amp;rdquo; este &amp;ldquo;exceso&amp;rdquo;. Por supuesto, nada ser&amp;iacute;a m&amp;aacute;s absurdo que un pa&amp;iacute;s
produjera continuamente m&amp;aacute;s de lo que se necesita. Desde el punto de vista de
la naci&amp;oacute;n en su conjunto, las exportaciones se realizan para pagar por las
importaciones. Una naci&amp;oacute;n con un exceso permanente de exportaciones (incluyendo
tanto las cosas &amp;ldquo;visibles&amp;rdquo; como las &amp;ldquo;invisibles&amp;rdquo;), ser&amp;iacute;a sencillamente una
naci&amp;oacute;n que regala sus bienes.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Donde existe la divisi&amp;oacute;n m&amp;aacute;s
efectiva del trabajo, donde una naci&amp;oacute;n se dedica a producir lo que puede mejor,
m&amp;aacute;s barato o m&amp;aacute;s eficientemente que otras naciones y est&amp;aacute; dispuesta a comprar a
otras a su vez las cosas que puedan hacer m&amp;aacute;s baratas, el comercio exterior se
produce como algo normal. Pero es una mentira suponer sea en s&amp;iacute; necesario un
gran comercio exportador para &amp;ldquo;proporcionar empleo&amp;rdquo; o &amp;ldquo;60 millones de puestos
de trabajo&amp;rdquo;. Si alguno de estos empleos realiza exportaciones que no est&amp;aacute;n en
&amp;uacute;ltimo t&amp;eacute;rmino equilibradas por las importaciones, entonces el trabajo
simplemente se est&amp;aacute; desperdiciando. Es como un proyecto de la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Works_Progress_Administration"&gt;WPA&lt;/a&gt;, con
la desventaja a&amp;ntilde;adida de que sea lo que sea lo que se produzca por el trabajo,
esto va a pa&amp;iacute;ses extranjeros en lugar de permanecer en casa. Si, por otro lado,
las exportaciones se equilibran ya sea inmediata o posteriormente por
importaciones, entonces la comprar las importaciones (en lugar de bienes
producidos localmente) se &amp;ldquo;pierden&amp;rdquo; o se impide que existan tantos puestos de
trabajo estadounidenses como los &amp;ldquo;creados&amp;rdquo; en primer t&amp;eacute;rmino por las
exportaciones. En una econom&amp;iacute;a aut&amp;aacute;rquica, los empleos perdidos por falta de
exportaciones se compensan por los proporcionados para hacer sustitutivos de
los bienes que en otro caso se habr&amp;iacute;an importado. No es el desempleo lo que
sufre, sino la eficiencia y la satisfacci&amp;oacute;n del consumidor. Un s&amp;oacute;lido comercio
de doble direcci&amp;oacute;n es importante desde el punto de vista de la divisi&amp;oacute;n
eficiente del trabajo mundial y de la m&amp;aacute;xima creaci&amp;oacute;n de riqueza, pero es a
largo plazo irrelevante desde el punto de vista de &amp;ldquo;proporcionar empleo&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, es cierto que los &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;cambios&lt;/i&gt; en el comercio exterior y los
excesos &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;temporales&lt;/i&gt; de exportaciones o
importaciones (entendiendo &amp;ldquo;importaciones&amp;rdquo; y &amp;ldquo;exportaciones&amp;rdquo; en un sentido
amplio, para incluir todos los bienes y servicios) son importantes desde el
punto de vista del empleo y la actividad empresarial. Un exceso de
exportaciones, en igualdad de condiciones, es &amp;ldquo;inflacionista&amp;rdquo; y un exceso de
importaciones es &amp;ldquo;deflacionista&amp;rdquo;. Es decir, un exceso de importaciones, al
hacer los bienes en el interior m&amp;aacute;s escasos que en caso contrario, tiende a
aumentar los precios locales, mientras que un exceso de importaciones, al hacer
m&amp;aacute;s abundantes los bienes que en caso contrario, tiende a rebajar los precios
locales.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En un discurso el 8 de mayo de
1947, el subsecretario de estado, Dean Acheson, estimaba que nuestras
exportaciones anuales de bienes y servicios al resto del mundo totalizar&amp;iacute;an
16.000 millones de d&amp;oacute;lares, un m&amp;aacute;ximo en tiempos de paz, comparado con sus
exportaciones anuales de 4.000 millones antes de la guerra. Frente a esto,
dec&amp;iacute;a, se esperaba que import&amp;aacute;ramos solo 8.000 millones de d&amp;oacute;lares en bienes y
servicios. Una estimaci&amp;oacute;n posterior, en el Informe de Mitad de A&amp;ntilde;o del
Presidente, publicado el 21 julio, daba una cifra mucho mayor del exceso de
exportaciones:&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;Los bienes y servicios que
proporcionamos a otros pa&amp;iacute;ses [durante la primera mitad de 1947] est&amp;aacute;n por
encima de lo que nos han proporcionado en torno a los 12.700 millones de
d&amp;oacute;lares anuales.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Excepto por la parte que se
financia por los impuestos inmediatos, este exceso de exportaci&amp;oacute;n de 12.000
millones de d&amp;oacute;lares anuales es inflacionista. Significa que estamos pagando
12.000 millones de d&amp;oacute;lares anuales en salarios y beneficios por bienes y servicios
que no obtenemos. A&amp;ntilde;ade 12.000 millones de d&amp;oacute;lares al exceso de poder
adquisitivo por los bienes que quedan. Estamos aumentando el volumen de las
rentas monetarias en relaci&amp;oacute;n con los bienes producidos para consumo local.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Henry Hazlitt (1894-1993) fue un
famoso periodista que escribi&amp;oacute; sobre asuntos econ&amp;oacute;micos en el &lt;i&gt;New York Times&lt;/i&gt;,
el &lt;i&gt;Wall Street Journal&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Newsweek&lt;/i&gt;, entre otras muchas
publicaciones. Es tal vez m&amp;aacute;s conocido como autor de &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=168&amp;amp;category_id=24&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27"&gt;La
econom&amp;iacute;a en una lecci&amp;oacute;n&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1946).&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Este art&amp;iacute;culo est&amp;aacute; extra&amp;iacute;do del
cap&amp;iacute;tulo 6 de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/3039/Will-Dollars-Save-the-World"&gt;Will Dollars
Save the World?&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1947).&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460335" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Henry Hazlitt" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Henry+Hazlitt/default.aspx" /><category term="comercio exterior" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/comercio+exterior/default.aspx" /></entry><entry><title>Krugman y la austeridad británica</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/07/krugman-y-la-austeridad-brit-225-nica.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/07/krugman-y-la-austeridad-brit-225-nica.aspx</id><published>2012-03-07T19:04:00Z</published><updated>2012-03-07T19:04:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Por Sean Rosenthal. (Publicado el 7 de marzo
de 2012)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original
se encuentra aqu&amp;iacute;:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5939"&gt;http://mises.org/daily/5939&lt;/a&gt;.&lt;span style="text-decoration:underline;"&gt;&lt;span style="color:blue;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;En un reciente art&amp;iacute;culo de opini&amp;oacute;n en el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;New York Times &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;llamado &amp;ldquo;&lt;a href="http://www.nytimes.com/2012/01/30/opinion/krugman-the-austerity-debacle.html?partner=rssnyt&amp;amp;emc=rss"&gt;The
Austerity Debacle&lt;/a&gt;&amp;rdquo;, el columnista Paul Krugman advierte c&amp;oacute;mo las pol&amp;iacute;ticas
en Gran Breta&amp;ntilde;a han fracasado en conseguir una recuperaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica. Al
hacerlo, afirma que las decisi&amp;oacute;n del gobierno brit&amp;aacute;nico de &amp;ldquo;recortar el gasto&amp;rdquo;
ha llevado una recuperaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica m&amp;aacute;s lenta que la producida durante la
Gran Depresi&amp;oacute;n medida en crecimiento real del PIB. Sin embargo, como se ver&amp;aacute;
enseguida, el actual gobierno brit&amp;aacute;nico ha implantado insignificantes
reducciones en el gasto y contin&amp;uacute;a teniendo grandes d&amp;eacute;ficits presupuestarios
mientras que el gobierno brit&amp;aacute;nico de la Gran Depresi&amp;oacute;n adopt&amp;oacute; medidas de
&amp;ldquo;austeridad&amp;rdquo; mucho m&amp;aacute;s estrictas que el gobierno actual. Por tanto, si los
acontecimientos hist&amp;oacute;ricos sin relaci&amp;oacute;n proporcionan alguna, la evidencia
hist&amp;oacute;rica en Gran Breta&amp;ntilde;a apoya la opini&amp;oacute;n de que los recortes en el gasto
producen mayores recuperaciones econ&amp;oacute;micas de las que produce el gasto en
d&amp;eacute;ficit.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Para Krugman, las medidas de austeridad representan la
fuente de problemas econ&amp;oacute;micos serios en Gran Breta&amp;ntilde;a. Por consiguiente,
Krugman apunta:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Resulta que por una medida importante (los cambios en
el PIB real desde que empez&amp;oacute; la recesi&amp;oacute;n), Gran Breta&amp;ntilde;a lo est&amp;aacute; haciendo peor
esta vez de lo que lo hizo durante la Gran Depresi&amp;oacute;n. Tras cuatro a&amp;ntilde;os de Depresi&amp;oacute;n,
el PIB brit&amp;aacute;nico hab&amp;iacute;a recuperado su m&amp;aacute;ximo anterior; cuatro a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s de
que empezara la Gran Recesi&amp;oacute;n, Gran Breta&amp;ntilde;a no est&amp;aacute; ni cerca de recuperar el
terreno perdido (&amp;hellip;) S&amp;iacute;, hay algunas matizaciones y complicaciones. Pero esto en
todo caso representa un contundente fracaso de una pol&amp;iacute;tica. Y es un fracaso,
en concreto, de la doctrina de la austeridad que ha dominado las discusiones de
la &amp;eacute;lite pol&amp;iacute;tica en Europa y, en buena medida, en Estados Unidos durante los
&amp;uacute;ltimos dos a&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Bas&amp;aacute;ndose en una combinaci&amp;oacute;n de problemas econ&amp;oacute;micos
en Gran Breta&amp;ntilde;a y una afirmaci&amp;oacute;n de que la austeridad caus&amp;oacute; o exacerb&amp;oacute; estos
problemas, Krugman cree que tiene soporte emp&amp;iacute;rico para esta opini&amp;oacute;n de que,
durante las recesiones, el gasto en d&amp;eacute;ficit promueve el crecimiento econ&amp;oacute;mico y
el recorte del gasto exacerba las recesiones econ&amp;oacute;micas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Curiosamente, Krugman no proporciona ning&amp;uacute;n dato sobre
las acciones del gobierno brit&amp;aacute;nico. En concreto, aunque afirma que las
pol&amp;iacute;ticas brit&amp;aacute;nicas han sido sencillamente &amp;ldquo;recortar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;el gasto&lt;/i&gt;&amp;rdquo;, olvida que Gran Breta&amp;ntilde;a ignor&amp;oacute; el consejo de los
defensores del libre mercado aumentando significativamente los impuestos, por
ejemplo aumentando &lt;a href="http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/8604215.stm"&gt;el
tipo marginal del impuesto de la renta al 50%&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.telegraph.co.uk/finance/budget/7847887/Budget-2010-Capital-gains-tax-rate-increased-to-28pc.html"&gt;el
tipo del impuesto a las ganancias del capital al 28%&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.bbc.co.uk/news/business-12099638"&gt;el tipo del impuesto del
valor a&amp;ntilde;adido al 20%&lt;/a&gt;. M&amp;aacute;s da&amp;ntilde;ino desde su punto de vista, como puede verse
en las tablas 25 y 27 de &lt;a href="http://www.oecd.org/document/61/0,3746,en_2649_37443_2483901_1_1_1_37443,00.html"&gt;este&lt;/a&gt;
documento de OCDE, el gasto brit&amp;aacute;nico no ha experimentado recortes
significativos y a&amp;uacute;n presenta un fuerte incremente comparado con los niveles previos
a la recesi&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Aunque el gasto brit&amp;aacute;nico como porcentaje del PIB cay&amp;oacute;
ligeramente del 51,1% en 2009 al 49,8% en 2011, este nivel sigue significando
un aumento masivo del gasto respecto de niveles de 2007 del 43,9% del PIB.
Igualmente, aunque el d&amp;eacute;ficit brit&amp;aacute;nico como porcentaje del PIB cay&amp;oacute; del 11% en
2009 al 9,4% en 2011, este d&amp;eacute;ficit sigue siendo un enorme aumento comparado con
el nivel de 2007 de solo un 2,8% y, con la excepci&amp;oacute;n de esta recesi&amp;oacute;n, excede a
todos los dem&amp;aacute;s d&amp;eacute;ficits en Gran Breta&amp;ntilde;a &lt;a href="http://blogs.channel4.com/factcheck/how-big-is-the-deficit-and-the-debt/5481"&gt;desde
la Segunda Guerra Mundial&lt;/a&gt;. Aunque indudablemente lo keynesianos pueden ver
estos recortes menores en el &amp;aacute;mbito del gasto p&amp;uacute;blico como compatibles con sus
teor&amp;iacute;as de c&amp;oacute;mo afecta a la econom&amp;iacute;a reducir los d&amp;eacute;ficits, deber&amp;iacute;an destacar
por el bien de la honradez que creen que un gobierno que representa la mitad de
todo el gasto en una econom&amp;iacute;a con un historial esencialmente de un d&amp;eacute;ficit tras
la Segunda Guerra Mundial mayor del 9% del PIB est&amp;aacute; siendo &amp;ldquo;austero&amp;rdquo;, para que
la gente que no haya visto los datos pueda hacer sus propios juicios sobre lo
justo de la afirmaci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Aunque los cr&amp;iacute;ticos de los recortes del gasto puedan
leg&amp;iacute;timamente interpretar los datos brit&amp;aacute;nicos para que se ajusten a sus
teor&amp;iacute;as, no pueden conseguir mayores evidencias&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;
&lt;/span&gt;a trav&amp;eacute;s de la comparaci&amp;oacute;n hist&amp;oacute;rica hecha por Krugman con la Gran
Depresi&amp;oacute;n. Como se ha dicho antes, Krugman cree que las medidas brit&amp;aacute;nicas de
austeridad han hecho que la recuperaci&amp;oacute;n en Gran Breta&amp;ntilde;a haya sido m&amp;aacute;s lenta
que durante la Gran Depresi&amp;oacute;n. Al hacer esta afirmaci&amp;oacute;n, no considera la
pol&amp;iacute;tica fiscal real de Gran Breta&amp;ntilde;a durante la Gran Depresi&amp;oacute;n. Despu&amp;eacute;s de
abandonar el patr&amp;oacute;n oro en 1931, el gobierno brit&amp;aacute;nico equilibr&amp;oacute; su presupuesto
y redujo el gasto como porcentaje del PIB todos los a&amp;ntilde;os hasta 1935, redujo el
gasto p&amp;uacute;blico de un m&amp;aacute;ximo del 28,8% en 193 a un 24,4% en 1935.&lt;a name="_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;
Aunque no fuera la ideal (pues parte de la reducci&amp;oacute;n incluy&amp;oacute; aumentos en los
impuestos), esta pol&amp;iacute;tica tuvo &amp;eacute;xito en crear peque&amp;ntilde;os super&amp;aacute;vits
presupuestarios cada a&amp;ntilde;o desde 1929 a 1936 (excepto un&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;irrelevante d&amp;eacute;ficit del 0,2% en 1932),
llevando como mencionaba Krugman a una recuperaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pida que la actual
pol&amp;iacute;tica brit&amp;aacute;nica de un d&amp;eacute;ficit superior al 9% respecto del PIB.&lt;a name="_ftnref2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Comparados con los recortes reales de 1931 con los
&amp;ldquo;recortes&amp;rdquo; de 2010, que resultaban en la pr&amp;aacute;ctica un aumento en el gasto real,
est&amp;aacute; claro que una comparaci&amp;oacute;n hist&amp;oacute;rica apoya m&amp;aacute;s a los defensores de los
recortes en el gasto que a los del gasto en d&amp;eacute;ficit keynesiano.&lt;a name="_ftnref3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Es
verdaderamente un extra&amp;ntilde;o estado de cosas cuando los economistas encuentran
razonable utilizar la palabra &amp;ldquo;austeridad&amp;rdquo; para describir tanto los
presupuestos equilibrados brit&amp;aacute;nicos y las reducciones del gasto en la d&amp;eacute;cada
de 1930 y sus extremadamente grandes d&amp;eacute;ficits sin ning&amp;uacute;n recorte real del gasto
en 2010. Tambi&amp;eacute;n resulta desafortunado que, al hacer esta comparaci&amp;oacute;n, olviden
mencionar que la econom&amp;iacute;a de presupuestos equilibrados experiment&amp;oacute; una fuerte
recuperaci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Al reflexionar sobre el estancamiento brit&amp;aacute;nico,
Krugman lamenta que la pol&amp;iacute;tica econ&amp;oacute;mica no haya aprendido la lecci&amp;oacute;n de la
Gran Depresi&amp;oacute;n. Dice en concreto:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Mejorar los registros de la d&amp;eacute;cada de 1930 no deber&amp;iacute;a
ser algo complicado. &amp;iquest;No hemos aprendido mucho acerca de la direcci&amp;oacute;n de la
econom&amp;iacute;a en los &amp;uacute;ltimos 80 a&amp;ntilde;os? (&amp;hellip;) Lamento decir que muchos economistas
decidieron, en buena parte por razones pol&amp;iacute;ticas, olvidar lo que sol&amp;iacute;an saber.
Y millones de trabajadores est&amp;aacute;n pagando el precio de su amnesia voluntaria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Es verdad que es ciertamente triste que muchos
economistas hayan defendido malas pol&amp;iacute;ticas y Gran Breta&amp;ntilde;a y otros gobiernos
hayan continuado aumentando los impuestos y manteniendo grandes d&amp;eacute;ficits
presupuestarios a pesar de la experiencia de que el recorte en el gasto en Gran
Breta&amp;ntilde;a funcion&amp;oacute; mejor. Tambi&amp;eacute;n es ciertamente triste que algunos economistas
al describir esta historia hayan experimentado &amp;ldquo;amnesia voluntaria&amp;rdquo;. Por
ejemplo, Krugman &lt;a href="http://krugman.blogs.nytimes.com/2011/06/28/the-old-superstition/"&gt;dice&lt;/a&gt;
que ha le&amp;iacute;do &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/691/Great-Depression-The"&gt;The Great Depression&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;
(1934), de Lionel Robbins, pero aparentemente olvid&amp;oacute; (o ignor&amp;oacute;) la opini&amp;oacute;n de
Robbins de que Gran Breta&amp;ntilde;a equilibr&amp;oacute; su presupuesto en 1931, es decir, antes
de la recuperaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica.&lt;a name="_ftnref4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Ignorando las lecciones de hace 80 a&amp;ntilde;os, el columnista
del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;New York Times&lt;/i&gt; defiende pol&amp;iacute;ticas
menos eficaces que las realizadas en aquel entonces, generando una recuperaci&amp;oacute;n
m&amp;aacute;s lenta en la actualidad. Aunque las comparaciones hist&amp;oacute;ricas ofrecen en el
mejor de los casos evidencias no concluyentes, Krugman decide hacer esta
comparaci&amp;oacute;n concreta entre Gran Breta&amp;ntilde;a durante la Gran Depresi&amp;oacute;n y los
conflictos contempor&amp;aacute;neos brit&amp;aacute;nicos con la interpretaci&amp;oacute;n de Krugman. En lugar
de sostener las hip&amp;oacute;tesis keynesianas, la comparaci&amp;oacute;n de las pol&amp;iacute;ticas
brit&amp;aacute;nicas en el tiempo apoya la opini&amp;oacute;n de que verdaderos recortes en el gasto
llevan a recuperaciones econ&amp;oacute;micas m&amp;aacute;s robustas que las supuestamente &amp;ldquo;austeras&amp;rdquo;
pol&amp;iacute;ticas de la actual Gran Breta&amp;ntilde;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Sean Rosenthal es graduado en la
Universidad de Georgetwon.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;

&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Alan T. Peacock y Jack Wiseman, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The Growth of Public Expenditures in the United Kingdoms&lt;/i&gt;
(Princeton: Princeton University Press, 1961), p. 166. &lt;/span&gt;Hay que advertir
tambi&amp;eacute;n que, en pp. 164-165, se demuestra que el gasto p&amp;uacute;blico en t&amp;eacute;rminos
reales cay&amp;oacute; todos los a&amp;ntilde;os desde 1931 a 1934 antes aumentar ligeramente en
1935. Yo pensaba utilizar la fuente &lt;a href="http://www.ukpublicspending.co.uk/"&gt;UKPublicSpending.co.uk&lt;/a&gt;,
debido a la facilidad de uso de sus datos y gr&amp;aacute;ficos, pero encontr&amp;eacute; errores
sist&amp;eacute;micos al comparar los datos m&amp;aacute;s recientes en el sitio con las
publicaciones de la OCDE y los datos curiosamente contradicen a esta fuente a
pesar de ser la fuente de referencia, explicando tal vez en parte por qu&amp;eacute;
parece haber tal confusi&amp;oacute;n acerca de las pol&amp;iacute;ticas p&amp;uacute;blicas brit&amp;aacute;nicas. Aunque
este libro de la d&amp;eacute;cada de 1960 utiliza el PNB en lugar de PIB, las diferencias
son tan insignificantes como para valer para este fin y publicaciones m&amp;aacute;s
reciente no deber&amp;iacute;an alterar los datos hist&amp;oacute;ricos de la Gran Depresi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn2" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Karl Aiginger, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://www.economics-ejournal.org/economics/journalarticles/2010-18"&gt;The
Great Recession versus the Great Depression: Stylized Facts on Siblings That
Were Given Foster Parents&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (Economics: The Open-Access, Open-Assessment
E-Journal, Vol. 4, 2010-18), pp. 21&amp;ndash;23. &lt;/span&gt;Cito los datos &amp;uacute;tiles y bien
organizados, pero no la interpretaci&amp;oacute;n que da el autor.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn3" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt; Ver la p&amp;aacute;gina 63 de &amp;ldquo;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.hm-treasury.gov.uk/d/pesa_2011_complete.pdf"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;Public Expenditure: Statistical Analyses 2011&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;rdquo;, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;HM Treasury&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn4" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Ver Lionel Robbins, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/691/Great-Depression-The"&gt;The Great
Depression&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, p. 96.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460250" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Paul Krugman" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Paul+Krugman/default.aspx" /><category term="Gran Breta&amp;#241;a" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Gran+Breta_26002300_241_3B00_a/default.aspx" /><category term="Sean Rosenthal" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Sean+Rosenthal/default.aspx" /><category term="austeridad" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/austeridad/default.aspx" /></entry><entry><title>Diecisiete años de auges y declives</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/07/diecisiete-a-241-os-de-auges-y-declives.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/07/diecisiete-a-241-os-de-auges-y-declives.aspx</id><published>2012-03-07T19:02:00Z</published><updated>2012-03-07T19:02:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Por Clyde W. Richey. (Publicado el 6 de marzo
de 2012)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original
se encuentra aqu&amp;iacute;:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="text-decoration:underline;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:blue;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5938"&gt;http://mises.org/daily/5938&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;La Reserva Federal debe asumir la
responsabilidad de nuestra recesi&amp;oacute;n actual. Las semillas de esta recesi&amp;oacute;n se
plantaron claramente en 1995 y llevaron a auges y declives insostenibles y
posteriormente a un alto desempleo, aumento en los precios del consumo,
compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as quebradas y deuda aumentada. Es apropiada en este momento una visi&amp;oacute;n
general de los auges y declives de la Reserva Federal y las sorprendentes
similitudes con las de los bancos antes de que existiera Reserva Federal (y una
consideraci&amp;oacute;n de acciones para evitar estos auges y declives destructivos para
establecer una econom&amp;iacute;a m&amp;aacute;s sana).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Los problemas econ&amp;oacute;micos actuales&lt;/h2&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Muchas de las explicaciones actuales
empiezan con la suposici&amp;oacute;n de que los problemas empezaron en 2008. En realidad,
empezaron en 1995.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Desde enero de 1990 a diciembre de 1994,
la oferta monetaria M2 aument&amp;oacute; en unos relativamente modestos 322.000 millones
de d&amp;oacute;lares. Pero despu&amp;eacute;s, de enero de 1995 a diciembre de 1999, la oferta
monetaria M2 se dispar&amp;oacute; a unos estratosf&amp;eacute;ricos 1.140.000 millones de d&amp;oacute;lares.&lt;a name="_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;
Ver a continuaci&amp;oacute;n la tabla de existencias de dinero M2. El resultado del
aumento fue crear el auge de las punto-com seguido del declive de las punto-com
en 2000.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;img alt="Figure 1" src="http://images.mises.org/5938/Figure1.png" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Algunos economistas s&amp;iacute; vieron
desarrollarse la burbuja de las punto-com. En 1999, George Reisman &lt;a href="http://mises.org/daily/284/When-Will-the-Bubble-Burst"&gt;escribi&amp;oacute;&lt;/a&gt;: &amp;ldquo;Lo
&amp;uacute;nico que puede explicar el actual auge inmobiliario (de las punto-com) es la
creaci&amp;oacute;n de dinero adicional nuevo&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Cuando estall&amp;oacute; la burbuja de las punto-com
en el a&amp;ntilde;o 2000, el gobierno y la Reserva Federal desafortunadamente no
permitieron que la econom&amp;iacute;a se curara a s&amp;iacute; misma como se hab&amp;iacute;a permitido en el
anterior declive de 1920/21.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;El declive de la d&amp;eacute;cada de 1920 fue
realmente peor que el de las punto-com del 2000. En 1920, el desemple&amp;oacute; salt&amp;oacute; de
un 4% a casi un 12% y el PIB disminuy&amp;oacute; un 17%; sin embargo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;ol style="margin-top:0cm;"&gt;
&lt;li style="color:black;margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;no hubo est&amp;iacute;mulo fiscal,&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="color:black;margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;el presupuesto se recort&amp;oacute; casi a la mitad y la deuda nacional se
     recort&amp;oacute; en un tercio,&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="color:black;margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;los tipos fiscales disminuyeron significativamente para todos los
     grupos y&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="color:black;margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;la Reserva Federal no hizo pr&amp;aacute;cticamente nada.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Como consecuencia, en 1922, el desempleo
baj&amp;oacute; a justo por debajo del 7% y disminuy&amp;oacute; al 2,4% en 1923.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Jap&amp;oacute;n, experimentando problemas econ&amp;oacute;micos
similares, hizo justamente lo contrario. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;Thomas E. Woods,
Jr. &lt;a href="http://mises.org/daily/3788/The-Forgotten-Depression-of-1920"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;escrib&amp;iacute;a&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt; en &amp;ldquo;The Forgotten Depression of 1920&amp;rdquo;:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Los grandes bancos, las agrupaciones industriales
y el gobierno se unieron, destruyeron la libertad de los mercados (&amp;hellip;) [e]
impidieron la ca&amp;iacute;da en los precios de los productos durante siete a&amp;ntilde;os. Durante
esos a&amp;ntilde;os, Jap&amp;oacute;n soport&amp;oacute; un estancamiento cr&amp;oacute;nico y finalmente, en 1927, tuvo
una crisis bancaria de tal severidad que se vinieron abajo muchos grandes grupos
bancarios, as&amp;iacute; como muchas industrias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;En la depresi&amp;oacute;n de diez a&amp;ntilde;os de la d&amp;eacute;cada
de 1930 y la recesi&amp;oacute;n actual en este pa&amp;iacute;s, no se sigui&amp;oacute; el preferible modelo de
1920. Por desgracia, seguimos el modelo de 1920 de Jap&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;M&amp;aacute;s fallos de la Reserva Federal&lt;/h2&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Repito que en 2000, la Reserva Federal y
el gobierno hicieron lo contrario de lo que se hizo a principios de la d&amp;eacute;cada
de 1920. En 2002, la oferta monetaria M2 iba a aumentar a unos da&amp;ntilde;inos
2.834.000 millones de d&amp;oacute;lares desde enero de 2000 a diciembre de 2007. El
resultado fue el destructivo declive inmobiliario de 2008. El declive de las
punto-com, el declive inmobiliario y el l&amp;iacute;o econ&amp;oacute;mico actual se originan todos
en el auge de 1995. La oferta monetaria M2 aumentada todos estos a&amp;ntilde;os por la
Reserva Federal no permiti&amp;oacute; que la econom&amp;iacute;a se curara a s&amp;iacute; misma. El resultado
fue unir todos los errores previos en un gran declive de 12 a&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Desde 1995, cuando empez&amp;oacute; el ciclo de auge
y declive, a hoy, la oferta monetaria M2 aument&amp;oacute; en 5.553.000 millones de
d&amp;oacute;lares. El resultado fue la inflaci&amp;oacute;n. Los productos de consumo que costaban
100$ en 1995 cuestan 148$ (&lt;a href="http://www.bls.gov/data/inflation_calculator.htm"&gt;seg&amp;uacute;n la Oficina de
Estad&amp;iacute;sticas Laborales del gobierno federal&lt;/a&gt;) o 403$ (&lt;a href="http://www.shadowstats.com/inflation_calculator"&gt;seg&amp;uacute;n Shadow Statistics,
una empresa privada&lt;/a&gt;) en 2011.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;El economista y premio Nobel, Milton
Friedman escribi&amp;oacute;: &amp;ldquo;La inflaci&amp;oacute;n se produce cuando la cantidad de dinero
aumenta apreciablemente m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido que la producci&amp;oacute;n y cuanto m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido sea el
aumento del dinero por unidad de producci&amp;oacute;n, mayor ser&amp;aacute; la tasa de inflaci&amp;oacute;n&amp;rdquo;.&lt;a name="_ftnref2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;M&amp;aacute;s peligroso que los aumentos del M2 pudo
haber sido el aumento en la base monetaria de 1.735.000 millones de d&amp;oacute;lares en
los tres a&amp;ntilde;os que van de septiembre de 2008 a septiembre de 2011 (Ver la &lt;a href="http://research.stlouisfed.org/fred2/series/Base"&gt;tabla justada de la
bases monetaria de St. Louis&lt;/a&gt;). La base monetaria en los 23 a&amp;ntilde;os anteriores
a 2008 aument&amp;oacute; en unos relativamente peque&amp;ntilde;os 668.000 millones de d&amp;oacute;lares.
Bernanke, presidente de la Reserva Federal, dice que el enorme creaci&amp;oacute;n de
dinero en exceso no llevar&amp;aacute; a la hiperinflaci&amp;oacute;n y que tiene la situaci&amp;oacute;n bajo control.
Y a&amp;ntilde;ade Bernanke:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;El Congreso nos concedi&amp;oacute; autoridad el
pasado oto&amp;ntilde;o [de 2008] para pagar intereses en las cuentas de los bancos en la
Fed. (&amp;hellip;) Los bancos por lo general no prestan fondos en el mercado monetario a
un tipo de inter&amp;eacute;s inferior al que pueden ganar sin riesgo en la Reserva
Federal.&lt;a name="_ftnref3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;iquest;Podr&amp;iacute;a ser por esto por lo que las
peque&amp;ntilde;as empresas tienen hoy problemas para obtener un pr&amp;eacute;stamo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; causa los ciclos de auge y declive?
Est&amp;aacute; claro que empiezan con el aumento de la oferta monetaria. &amp;iquest;Pero qu&amp;eacute;
convierte al exceso de dinero primero en un auge y luego en un declive? Roger
W. Garrison tiene la respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;La teor&amp;iacute;a austriaca del ciclo econ&amp;oacute;mico&lt;/h2&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Roger W. Garrison, en &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/2669"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;The Austrian Theory of the Trade Cycle&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;, explicaba primero c&amp;oacute;mo pod&amp;iacute;a estimularse
la econom&amp;iacute;a con ahorros en el consumo sin los consiguientes declives. Luego
mostraba c&amp;oacute;mo es el est&amp;iacute;mulo de la econom&amp;iacute;a de la Reserva Federal lo que crea
el ciclo de auge y declive.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Garrison presentaba y contrastaba los dos
m&amp;eacute;todos &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=jFqtTj7TeO0"&gt;en su lecci&amp;oacute;n de
50 minutos&lt;/a&gt;. Lo que sigue es mi versi&amp;oacute;n abreviada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;El m&amp;eacute;todo del ahorro del consumidor: El
ahorro del consumidor no crea nuevo dinero porque proviene de la reducci&amp;oacute;n del
consumo. Los ahorros van a acciones, bonos y cosas as&amp;iacute; y como consecuencia se
rebaja el tipo de inter&amp;eacute;s y se proporcionan m&amp;aacute;s fondos para la financiaci&amp;oacute;n de
proyectos empresariales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;El m&amp;eacute;todo de la Reserva Federal: Cuando la
Reserva Federal estimula la econom&amp;iacute;a, rebaja el tipo de inter&amp;eacute;s aumentando la
oferta monetaria. Como no tiene ahorros, crea nuevo dinero. Supongamos que la
Reserva Federal crea 1.000.000$ en nuevo dinero y con &amp;eacute;ste compra bonos a los
bancos. Ahora los bancos tienen 1.000.000$ extra en sus reservas. Se obliga a
los bancos a mantener en reserva o en la Reserva Federal solo una fracci&amp;oacute;n (hoy
del 10%) de los pr&amp;eacute;stamos que hacen con los dep&amp;oacute;sitos que reciben de clientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;El resultado es que la Reserva Federal y
los bancos pueden crear de la nada hasta 10.000.000$ de dinero nuevo en exceso.
El nuevo dinero rebaja el tipo de inter&amp;eacute;s, igual que el m&amp;eacute;todo del ahorro del
consumidor. Sin embargo, es el nuevo dinero el que aumenta la oferta monetaria
e infla salarios y precios. El ahorro del consumidor no aumenta salarios y
precios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Adem&amp;aacute;s, los consumidores no han reducido
su consumo y los tipos de inter&amp;eacute;s m&amp;aacute;s bajos les llevan a consumir m&amp;aacute;s. Esto
hace que consumidores y empresarios est&amp;eacute;n en un tira y afloja sobre fondos,
bienes y servicios limitados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;A causa del aumento en salarios y precios,
los empresarios necesitan m&amp;aacute;s dinero del que planearon originalmente para
terminar sus proyectos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Si la Reserva Federal decide rescatar a
los emprendedores, debe repetir con los bancos otro ejercicio de crear m&amp;aacute;s
dinero nuevo. De nuevo suben precios y salarios y de nuevo los empresarios
necesitar&amp;aacute;n m&amp;aacute;s fondos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Finalmente, por miedo a crear una
hiperinflaci&amp;oacute;n, la Reserva Federal dejar&amp;aacute; de inflar la oferta monetaria. Y
luego los negocios quiebran y aumenta el desempleo, todo a resultas de que la
Reserva Federal crea nuevo dinero para rebajar el tipo de inter&amp;eacute;s para
estimular la econom&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;En el resumen de su exposici&amp;oacute;n, Garrison &lt;a href="http://mises.org/tradcycl/theorsum.asp"&gt;escrib&amp;iacute;a&lt;/a&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Un aumento en el ahorro de los individuos
y una expansi&amp;oacute;n crediticia orquestada por el banco central ponen en marcha
procesos de mercado cuyos efectos iniciales de asignaci&amp;oacute;n en la estructura de
capital de la econom&amp;iacute;a son similares. Pero las consecuencias definitivas de los
dos procesos son muy diferentes: El ahorro produce un crecimiento genuino; la
expansi&amp;oacute;n del cr&amp;eacute;dito nos lleva al auge y el declive.&lt;a name="_ftnref4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Ciclos de auge y declive antes de la Reserva Federal&lt;/h2&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Los ciclos de auge y declive no son algo
nuevo y han ocurrido desde el inicio de la Revoluci&amp;oacute;n Industrial. A finales de
la d&amp;eacute;cada de 1880, mucha gente en Inglaterra estaba convencida de que la causa
del ciclo de auge y declive era la expansi&amp;oacute;n del cr&amp;eacute;dito artificial por parte
de los bancos. Los bancos creaban el cr&amp;eacute;dito artificial imprimiendo billetes
bancarios y emitiendo certificados de dep&amp;oacute;sito a la vista que exced&amp;iacute;an el oro
en sus arcas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;En 1844, el Parlamento de Inglaterra
aprob&amp;oacute; la Bank Charter Act para eliminar la expansi&amp;oacute;n artificial del cr&amp;eacute;dito de
los bancos. Sin embargo, la Bank Charter Act no previ&amp;oacute; que en realidad tanto la
emisi&amp;oacute;n de certificados de dep&amp;oacute;sitos a la vista como la impresi&amp;oacute;n de billetes
bancarios eran las causas de los ciclos. El resultado fue que la Bank Charter
Act requer&amp;iacute;a reservas del 100% solo para la impresi&amp;oacute;n de billetes bancarios,
pero no para los certificados de dep&amp;oacute;sitos a la vista. Por consiguiente, los
bancos dejaron de emitir billetes y en su lugar emitieron solo certificados de
dep&amp;oacute;sitos a la vista, que no ten&amp;iacute;an que estar respaldado por reservas al 100%.
Esto contin&amp;uacute;a hoy. Por tanto, los ciclos de auge y declive sobrevivieron &lt;a href="http://mises.org/Community/blogs/euribe/archive/2011/07/03/recesiones-econ-243-micas-reforma-bancaria-y-el-futuro-del-capitalismo.aspx"&gt;y
hoy siguen entre nosotros&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Impidiendo futuros ciclos de auge y declive&lt;/h2&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;A principios del siglo XX, Ludwig von
Mises entendi&amp;oacute; la causa y la medicina para el ciclo de auge y declive. Adem&amp;aacute;s,
entendi&amp;oacute; el da&amp;ntilde;o que hac&amp;iacute;a a la econom&amp;iacute;a la rebaja del tipo de inter&amp;eacute;s.
Escrib&amp;iacute;a:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Limitando el uso de medios fiduciarios
(papel moneda) (&amp;hellip;) ya no ser&amp;iacute;a posible que los bancos emisores de cr&amp;eacute;dito
queden por debajo del tipo de inter&amp;eacute;s de equilibrio e introduzcan nuevas
cantidades de medios fiduciarios con la consecuencia inmediata de un est&amp;iacute;mulo
artificial para las empresas y la inevitable consecuencia final de la temida
crisis econ&amp;oacute;mica.&lt;a name="_ftnref5" style="mso-footnote-id:ftn5;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;F.A. Hayek explic&amp;oacute; con m&amp;aacute;s detalle la idea
en 1933.&lt;a name="_ftnref6" style="mso-footnote-id:ftn6;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Roger W. Garrison, en su lecci&amp;oacute;n de 50
minutos &amp;ldquo;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=jFqtTj7TeO0"&gt;The Austrian
Theory of The Trade Cycle&lt;/a&gt;&amp;rdquo;, nos proporciona las causas completamente
desarrolladas del ciclo de auge y declive.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:12.2pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:black;"&gt;Clyde Richey es profesor em&amp;eacute;rito de
mercado inmobiliario en la Leeds School of Business de la Universidad de
Colorado en Boulder.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;

&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Banco de la Reserva
Federal de St. Louis, &lt;a href="http://research.stlouisfed.org/fred2/series/M2"&gt;Tabla
de oferta monetaria M2&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.federalreserve.gov/releases/h6/hist/h6hist1.txt"&gt;Tabla 1,
Medici&amp;oacute;n de la existencia de dinero, M1, M2&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn2" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Milton Friedman, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Money Mischief Episodes, In Monetary History&lt;/i&gt;, (San Diego, Nueva
York y Londres: Harcourt Brace and Company, 1994), p. 193.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn3" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Ben Bernanke, &amp;ldquo;The Fed&amp;#39;s Exit Strategy&amp;rdquo;, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Wall Street Journal&lt;/i&gt; (21 de Julio de
2009), p. Opinion.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn4" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Richard M. Ebeling, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The Austrian Theory: A Summary&lt;/i&gt;, (Auburn, Alabama Ludwig Von Mises
Institute, 1996), cap&amp;iacute;tulo 10.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn5" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn5" style="mso-footnote-id:ftn5;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Ludwig von Mises, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The Theory of Money and Credit&lt;/i&gt; (Indianapolis, Indiana: A Liberty
Classics Edition,1981), p. 439. &lt;/span&gt;[Publicado en Espa&amp;ntilde;a como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La teor&amp;iacute;a del dinero y del cr&amp;eacute;dito&lt;/i&gt;
(Madrid: Uni&amp;oacute;n Editorial, 2012)].&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn6" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn6" style="mso-footnote-id:ftn6;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;"&gt; &lt;span lang="EN-GB"&gt;F.A. Hayek, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Prices
&amp;amp; Production, and Other Works&lt;/i&gt; (Auburn,
 Alabama: Ludwig von Mises
Institute, 2008), pp. 73-104. . &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;[Publicado en Espa&amp;ntilde;a como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Precios y producci&amp;oacute;n&lt;/i&gt; (Madrid: Uni&amp;oacute;n
Editorial, 1996)].&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460247" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="crisis" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/crisis/default.aspx" /><category term="ciclo econ&amp;#243;mico" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/ciclo+econ_26002300_243_3B00_mico/default.aspx" /><category term="Clyde Richey" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Clyde+Richey/default.aspx" /></entry><entry><title>¿Quiénes fueron los cameralistas?</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/06/191-qui-233-nes-fueron-los-cameralistas.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/06/191-qui-233-nes-fueron-los-cameralistas.aspx</id><published>2012-03-06T17:36:00Z</published><updated>2012-03-06T17:36:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por
Murray N. Rothbard. (Publicado el 6 de marzo de 2012)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5901"&gt;http://mises.org/daily/5901&lt;/a&gt;.&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-font-style:italic;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/resources/5800/Austrian-Perspective-on-the-History-of-Economic-Thought"&gt;An
Austrian Perspective on the History of Economic Thought&lt;/a&gt; &lt;i&gt;(1995)]&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-font-style:italic;" lang="EN-GB"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Al contrario que Gran Breta&amp;ntilde;a, los
pa&amp;iacute;ses de habla alemana eran, como era de esperar, altamente resistentes a la
extensi&amp;oacute;n de las opiniones smithianas. Hab&amp;iacute;an sido gobernados, desde finales
del siglo XVI por el cameralismo. Los cameralistas, que recibieron el nombre de
la c&amp;aacute;mara del tesoro real alemana, la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Kammer&lt;/i&gt;,
defend&amp;iacute;an una forma extrema de mercantilismo, concentr&amp;aacute;ndose a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s que sus
iguales occidentales en construir un poder estatal y en subordinar todas las
partes de la econom&amp;iacute;a y la pol&amp;iacute;tica al estado y su burocracia. Mientras que los
escritores mercantilistas eran por lo general escritores de panfletos dedicados
a alg&amp;uacute;n tipo particular de ventaja del estado, los cameralistas eran o bien
bur&amp;oacute;cratas en uno de los 360 tir&amp;aacute;nicos estados alemanes o profesores
universitarios que aconsejaban a los pr&amp;iacute;ncipes y a su burocracia sobre c&amp;oacute;mo
maximizar sus ingresos y poder. Como dec&amp;iacute;a Albion Small: para los cameralistas&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;el objeto de toda teor&amp;iacute;a social era
mostrar c&amp;oacute;mo podr&amp;iacute;a asegurarse el bienestar del estado. Ve&amp;iacute;an en el bienestar
del estado la fuente de todos los dem&amp;aacute;s bienestares. Su clave del bienestar del
estado era ingresas para proveer las necesidades del estado. Toda la teor&amp;iacute;a
social derivaba de la tarea central de proporcionar al estado los medios ya
dispuestos.&lt;a name="_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Como profesores, los cameralistas
escribieron grandes tomos catalogando distintas partes de la econom&amp;iacute;a y los
planes que deber&amp;iacute;a hacer el gobierno para cada una de estas partes. Los
cameralistas alababan pr&amp;aacute;cticamente todas las formas de intervenci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica, a
veces hasta el punto de un estado colectivista de bienestar y guerra. Apenas
puede llam&amp;aacute;rseles &amp;ldquo;economistas&amp;rdquo;, ya que no ten&amp;iacute;an ninguna idea de una ley
econ&amp;oacute;mica regular que pudiera ir m&amp;aacute;s all&amp;aacute; o anular los planes del poder del
estado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El primer
gran &lt;/span&gt;cameralista fue Georg von Obrecht (1547&amp;ndash;1612), hijo del alcalde de
Estrasburgo, que iba a ser un famoso profesor de derecho en la universidad de
esa ciudad. Sus lecciones se publicaron p&amp;oacute;stumamente (en 1617) por su hijo. En
la siguiente generaci&amp;oacute;n, un importante cameralista fue Christoph Besold
(1577&amp;ndash;1638), nacido en Tubinga y posteriormente profesor de derecho enormemente
influyente en la Universidad de Tubinga. Besold escribi&amp;oacute; m&amp;aacute;s de 90 libros,
todos en lat&amp;iacute;n, de los cuales la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Synopsis
politicae doctrinae&lt;/i&gt; (1623) fue el m&amp;aacute;s relevante en econom&amp;iacute;a. Otro
cameralista influyente de principios del siglo XVII fue Jakob Bornitz
(1570&amp;ndash;1630), un saj&amp;oacute;n que fue el primer sistematizador de la pol&amp;iacute;tica fiscal y
que ped&amp;iacute;a una mayor supervisi&amp;oacute;n de la industria por el estado. Otro
contempor&amp;aacute;neo, que, sin embargo, escribi&amp;oacute; m&amp;aacute;s tarde, a medados del siglo XVII,
fue Kasper Klock (1584&amp;ndash;1655), que estudi&amp;oacute; derecho en Marburgo y Colonia y
posteriormente fue funcionario en Brema, Minden y finalmente en Stolberg. En
1651, Klock public&amp;oacute; la obra m&amp;aacute;s famosa del cameralismo hasta ese momento, el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Tractus juridico-politico-polemico-historicus
de aerario&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La figura m&amp;aacute;s destacada del
cameralismo alem&amp;aacute;n lleg&amp;oacute; poco despu&amp;eacute;s. Veit Ludwig von Seckendorf (1626&amp;ndash;92), al
que se ha llamado el padre del cameralismo, naci&amp;oacute; en Erlangen y estudi&amp;oacute; en la
Universidad de Estrasburgo. Lleg&amp;oacute; a ser un alto funcionario en varios estados
alemanes, empezando en Gotha, donde escribi&amp;oacute; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Der Teutscher Furstenstaat&lt;/i&gt; (1656). Este libro, una compleja
apolog&amp;iacute;a del absolutismo alem&amp;aacute;n del momento, tuvo ocho ediciones y continu&amp;oacute;
siendo le&amp;iacute;do en las universidades alemanas durante m&amp;aacute;s de un siglo. Seckendorf
acab&amp;oacute; sus d&amp;iacute;as como canciller de la Universidad de Halle.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;A finales del siglo XVII, el
cameralismo se asent&amp;oacute; firmemente en Austria. Johann Joachim Becher (1635&amp;ndash;82),
nacido en Espira y alquimista y m&amp;eacute;dico de la corte en Maguncia, se convirti&amp;oacute;
pronto en consejero econ&amp;oacute;mico del emperador Leopoldo I de Austria y en director
de varias empresas propiedad del estado. Becher, que influy&amp;oacute; fuertemente en la
pol&amp;iacute;tica econ&amp;oacute;mica austriaca, reclamaba compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as comerciales reguladas por el
estado para el comercio exterior y un consejo estatal de comercio para
supervisar todos los asuntos econ&amp;oacute;micos nacionales. Pre-keynesiano, estaba
profundamente impresionado por la idea del &amp;ldquo;flujo de ingresos&amp;rdquo; de que el gasto
de un hombre es por definici&amp;oacute;n la renta de otro y reclamaba medidas
inflacionistas para estimular la demanda de consumo. Su obra m&amp;aacute;s conocida es &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Politischer Discurs&lt;/i&gt; (1668). Schumpeter
describ&amp;iacute;a a Becher como &amp;ldquo;desbordante de planes y proyectos&amp;rdquo;, pero algunos de
esos planes no dieron resultado, ya que Becher acab&amp;oacute; huyendo de la ira de sus
acreedores. Por lo que se ve, su propia &amp;ldquo;demanda de consumo&amp;rdquo; se hab&amp;iacute;a
estimulado en exceso.&lt;a name="_ftnref2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El cu&amp;ntilde;ado de Becher, Philipp
Wilhelm von Hornigk (1638&amp;ndash;1712), era otro natural de Maguncia que se convirti&amp;oacute;
en influyente en Austria. Estudi&amp;oacute; en Ingolstadt, ejerci&amp;oacute; el derecho en Viena y
luego entr&amp;oacute; en el gobierno, haci&amp;eacute;ndole muy popular su chauvinista tratado
austriaco &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&amp;Ouml;sterreich &amp;uuml;ber Alles, wann es
nur will&lt;/i&gt; (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Austria sobre todo, siempre
que quiera&lt;/i&gt;) (1684). El asunto central de von Hornigk era la importancia de
hacer de Austria autosuficiente, eliminando todas las formas de comercio.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Un tercer cameralista alem&amp;aacute;n
contempor&amp;aacute;neo en Austria fue Wilhelm Freiherr von Schroder (1640&amp;ndash;88). Nacido en
K&amp;ouml;nisberg y estudiante de derecho en la Universidad de Jena, Schroder tambi&amp;eacute;n
se hizo influyente como consejero del emperador Leopoldo I de Austria. Schroder
dirigi&amp;oacute; una f&amp;aacute;brica estatal, fue consejero financiero de la corte de Hungr&amp;iacute;a y
expres&amp;oacute; sus opiniones en su &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;F&amp;uuml;rstliche
Schatz und Rentkammer&lt;/i&gt; (1686). Schroder era un defensor extremo del derecho
divino de los pr&amp;iacute;ncipes. Su cameralismo destacaba la importancia de acelerar la
circulaci&amp;oacute;n del dinero y de tener un sistema bancario que pudiera expandir la
oferta de billetes y dep&amp;oacute;sitos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El sistema del cameralismo se
estableci&amp;oacute; en concreto en Alemania en la obra de mediados del siglo XVIII de Johann
Heinrich Gottlieb von Justi (1717&amp;ndash;71). Justi era un turingio que estudi&amp;oacute;
derecho en varias universidades y luego ense&amp;ntilde;&amp;oacute; en Viena y en la Universidad de
Gotinga. Fue luego a Prusia para convertirse en director de minas,
superintendente de f&amp;aacute;bricas y finalmente en administrador de minas en Berl&amp;iacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La obra de Justi fue la culminaci&amp;oacute;n
del cameralismo, incluyendo e incorporando todas sus tendencias pasadas y
destacando la importancia de una planificaci&amp;oacute;n completa de un estado del
bienestar. Caracter&amp;iacute;sticamente, Justi destacaba la importancia vital de la
&amp;ldquo;libertad&amp;rdquo;, pero la libertad resultaba ser &amp;uacute;nicamente la posibilidad de
obedecer los edictos de la burocracia. Justi tambi&amp;eacute;n destacaba la supuesta
&amp;ldquo;alienaci&amp;oacute;n&amp;rdquo; del trabajador en un sistema de f&amp;aacute;bricas y una divisi&amp;oacute;n avanzado
del trabajo. Entre sus numerosas obras, las m&amp;aacute;s importantes fueron &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Staatswirthschaft&lt;/i&gt; (1755), el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;System des Finanzwesens&lt;/i&gt; (1766) y su obra
en dos tomos &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Die Grundfeste zu der Macht
und Gl&amp;uuml;ckseeligkeit der Staaten&lt;/i&gt; (1760&amp;ndash;61). Sin embargo, Justi se dio un
porrazo con su propio bienestar en el estado de bienestar y respecto de su
falta de voluntad de obedecer las leyes del reino. A causa de irregularidades
en sus cuentas como administrador de las minas prusianas, Justi fue enviado a
la c&amp;aacute;rcel, donde muri&amp;oacute;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La otra figura cumbre del
cameralismo alem&amp;aacute;n del siglo XVIII fue un seguidor de Justi, el bar&amp;oacute;n Joseph
von Sonnenfels (1732&amp;ndash;1817). Nacido en Moravia, hijo de un rabino, Sonnenfels
emigr&amp;oacute; a Viena donde se convirti&amp;oacute; en el primer profesor de finanzas y
cameralismo y en un importante consejero de tres emperadores austroh&amp;uacute;ngaros
sucesivos. Absolutista, mercantilista y defensor del estado de bienestar, las
opiniones de Sonnenfels se expon&amp;iacute;an en su &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Grunds&amp;auml;tze
der Polizei, Handlung, und Finanzwissenschaft &lt;/i&gt;(1765&amp;ndash;67). Es notable que su
libro permaneciera como libro de texto oficial de la monarqu&amp;iacute;a austroh&amp;uacute;ngara
hasta 1848.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;tab-stops:292.3pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Murray N. Rothbard (1926-1995) fue decano de la Escuela
Austriaca. Fue economista, historiador de la econom&amp;iacute;a y fil&amp;oacute;sofo pol&amp;iacute;tico
libertario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;

&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt; Albion W. Small, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The Cameralists&lt;/i&gt; (1909; Nueva York: Burt Franklin, n.d), p. viii.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn2" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Resulta extra&amp;ntilde;o que, al
tiempo que reclamaba m&amp;aacute;s dinero, Becher tambi&amp;aacute;n escrib&amp;iacute;a obras desconocidas, el
&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Moral Discurs&lt;/i&gt; (1669) y la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Psychosophia&lt;/i&gt; (1678), en las que se
convert&amp;iacute;a en uno de los primeros comunistas, pidiendo la abolici&amp;oacute;n del dinero.
El dinero, opinaba Becher, era el mal principal; sin &amp;eacute;l, todos estar&amp;iacute;amos
obligados a trabajar, disfrutar&amp;iacute;amos de rentas iguales y por tanto ser&amp;iacute;amos
felices.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460120" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Murray Rothbard" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Murray+Rothbard/default.aspx" /><category term="cameralismo" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/cameralismo/default.aspx" /></entry><entry><title>Lo irracional como objeto de cognición</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/06/lo-irracional-como-objeto-de-cognici-243-n.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/06/lo-irracional-como-objeto-de-cognici-243-n.aspx</id><published>2012-03-06T17:34:00Z</published><updated>2012-03-06T17:34:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Ludwig
von Mises (Publicado el 5 de marzo de 2012)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5931"&gt;http://mises.org/daily/5931&lt;/a&gt;.&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/116/Epistemological-Problems-of-Economics"&gt;Epistemological
Problems of Economics&lt;/a&gt;&lt;i&gt; (1933)]&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Todos los intentos de explicaci&amp;oacute;n
cient&amp;iacute;fica pueden en el mejor de los casos tener &amp;eacute;xito en explicar los cambios
en algo concreto. Lo concreto es en s&amp;iacute; mismo inexplicable. Sencillamente, es.
El por qu&amp;eacute; es, permanece oculto para nosotros. Es lo irracional, lo que el
razonamiento no puede abarcar, aquello cuyos conceptos somos incapaces de
entender sin dejar algo a&amp;uacute;n sin explicar.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Para la ciencia de la acci&amp;oacute;n
humana, las valoraciones y objetivos del orden final al que se dirigen los
hombres constituyen lo definitivamente concreto, lo que es incapaz de explicar
m&amp;aacute;s all&amp;aacute;. La ciencia puede registrar y clasificar valores, pero no puede
&amp;ldquo;explicarlos&amp;rdquo; m&amp;aacute;s de lo que puede indicar los valores que han de ser
reconocidos como correctos o condenados como pervertidos. La comprensi&amp;oacute;n
intuitiva de valores por medio de la compresi&amp;oacute;n sigue sin ser una
&amp;ldquo;explicaci&amp;oacute;n&amp;rdquo;. Todo lo que pretende hacer es ver y determinar cu&amp;aacute;les son los
valores en un caso concreto y nada m&amp;aacute;s. Si el historiador intenta ir m&amp;aacute;s all&amp;aacute;,
se convierte en un apologista o un juez, un agitador o un pol&amp;iacute;tico. Abandona la
esfera de la reflexi&amp;oacute;n, la investigaci&amp;oacute;n, la ciencia te&amp;oacute;rica y entra &amp;eacute; mismo en
el &amp;aacute;rea de la acci&amp;oacute;n humana.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La ciencia pertenece completamente
al dominio de la racionalidad. No puede haber una ciencia de lo irracional como
no puede haber una ciencia irracional. Lo irracional cae fuera del dominio del
razonamiento humano y la ciencia. Al afrontar lo irracional, el razonamiento y
la ciencia solo pueden registrar y clasificar. Son incapaces de penetrar m&amp;aacute;s
&amp;ldquo;profundamente&amp;rdquo;, ni siquiera con la ayuda de la &amp;ldquo;comprensi&amp;oacute;n&amp;rdquo;. De hecho, el
criterio de lo irracional es precisamente que no puede entenderse completamente
por el razonamiento. Lo que seamos capaces de dominar completamente mediante el
razonamiento ya no ser&amp;iacute;a irracional.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El ejemplo m&amp;aacute;s puro de lo
irracional como objeto de la actividad cient&amp;iacute;fica se encuentra en lo que se
llama &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Kunstwissenschaft&lt;/i&gt;.&lt;a name="_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; La &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Kunstwissenschaft&lt;/i&gt; nunca puede ser m&amp;aacute;s
que la historia de las artes y los artistas, de las t&amp;eacute;cnicas art&amp;iacute;sticas, de los
sujetos y temas tratados por el arte y de las ideas que lo gobiernan. No hay
una teor&amp;iacute;a universalmente v&amp;aacute;lida de lo art&amp;iacute;stico, de los valores est&amp;eacute;ticos o de
la individualidad art&amp;iacute;stica.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Lo que dicen los que escriben sobre
arte, ya sea albando o condenado, expresa solo su propia experiencia personal
de la obra de arte. A esto puede llam&amp;aacute;rsele &amp;ldquo;comprensi&amp;oacute;n&amp;rdquo;, pero, en la medida
en que vaya m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la comprobaci&amp;oacute;n de los hechos irracionales del caso,
definitivamente no es ciencia. Quien analiza una obra de arte la desguaza en el
sentido estricto del t&amp;eacute;rmino. Sin embargo, su calidad art&amp;iacute;stica concreta solo
es efectiva en la totalidad de la obra, no en sus partes. Una obra de arte es
un intento de experimentar el universo en su conjunto. Uno no puede analizarla
o diseccionarla en partes y comentarla sin destruir su car&amp;aacute;cter intr&amp;iacute;nseco.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por tanto, la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Kunstwissenschaft&lt;/i&gt; nunca puede hacer m&amp;aacute;s que bordear el arte y las
obras de arte. Nunca puede entender el arte como tal. Esta disciplina puede sin
embargo parecer indispensable para muchos porque proporciona acceso al disfrute
de las obras de arte. A los ojos de otros, puede vestirse de una dignidad
especial que se refleja en el esplendor de los propios objetos de arte. Otros
m&amp;aacute;s dicen que ni siquiera puede aproximarse a lo espec&amp;iacute;ficamente art&amp;iacute;stico.
Tambi&amp;eacute;n esto es verdad, aunque uno no est&amp;aacute; por ello justificado para mirar por
encima del hombro a los historiadores y la historia del arte.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La postura de la ciencia hacia los
dem&amp;aacute;s valores de los hombres que act&amp;uacute;an no es distinta de la que adopta hacia
los valores est&amp;eacute;ticos. Aqu&amp;iacute; tampoco la ciencia puede hacer m&amp;aacute;s con respecto a
los propios valores que registrarlos y, como mucho, tambi&amp;eacute;n clasificarlos. Todo
lo que puede lograr con la ayuda de la &amp;ldquo;concepci&amp;oacute;n&amp;rdquo; se relaciona con los medios
que le llevan a la comprensi&amp;oacute;n de los valores, en resumen, al comportamiento
racional de hombres buscando fines.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La historia y la sociolog&amp;iacute;a no son
esencialmente distintas a este respecto. La &amp;uacute;nica distinci&amp;oacute;n entre ellas es que
la sociolog&amp;iacute;a, como ciencia te&amp;oacute;rica, busca leyes de comportamiento racional
v&amp;aacute;lidas universalmente, mientras que la historia, empleando estas leyes,
presenta el decurso temporal de la acci&amp;oacute;n humana. El asunto del que se ocupa la
historia est&amp;aacute; dado hist&amp;oacute;ricamente en su individualidad. Debe tratar esto con
los medios proporcionados por la teor&amp;iacute;a, pero salvo que exceda sus l&amp;iacute;mites y
trate de prescribir valores, la historia no puede agotar la individualidad de
lo concreto, ni siquiera con la ayuda de la &amp;ldquo;comprensi&amp;oacute;n&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Si uno insiste, la historia puede
calificarse como una ciencia de lo irracional, pero uno no debe olvidar que es
capaz de acceder a lo irracional solo por medio de la ciencia racional. En el
momento en que fallan estos medios, la historia no puede conseguir m&amp;aacute;s que el
reconocimiento de hechos irracionales del caso a trav&amp;eacute;s de una comprensi&amp;oacute;n
emp&amp;aacute;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La comprensi&amp;oacute;n no explica lo
individual, lo personal o los valores que da la experiencia, porque no entiende
su significado por medio de concepci&amp;oacute;n. Simplemente los contempla. Por tanto,
en la medida en que la comprensi&amp;oacute;n se ve afectada, no puede haber progreso en
las ciencias hist&amp;oacute;ricas en el sentido en el que hay progreso en las ciencias
naturales o en la sociolog&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Hay progreso en las ciencias
hist&amp;oacute;ricas solo en la medida en que se implique la concepci&amp;oacute;n, es decir, en la
medida en que la mejora en el tratamiento de las fuentes y la cognici&amp;oacute;n sociol&amp;oacute;gica
m&amp;aacute;s penetrante nos permita entender mejor el significado de los acontecimientos
de lo que era posible anteriormente. Hoy, por ejemplo, con la ayuda de la
teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica, somos capaces de entender los acontecimientos de la historia
econ&amp;oacute;mica de una forma que no era posible para los anteriores historiadores.
Sin embargo, la historia debe reescribirse continuamente, porque el elemento
subjetivo del paso del tiempo y en cambio en las personalidades abre una y otra
vez nuevos puntos de vista para la comprensi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Este elemento subjetivo, que est&amp;aacute;
siempre mezclado con la comprensi&amp;oacute;n, es responsable del hecho de que la
historia pueda escribirse desde distintos puntos de vista. Hay una historia de
la Reforma desde el punto de vista cat&amp;oacute;lico y otra desde el protestante. Solo
quien no reconozca las diferencias fundamentales que existen entre concepci&amp;oacute;n y
comprensi&amp;oacute;n, entre sociolog&amp;iacute;a e historia, tender&amp;aacute; a asumir que existen tambi&amp;eacute;n
estas diferencias en la esfera de la sociolog&amp;iacute;a y a contrastar, por ejemplo,
una sociolog&amp;iacute;a alemana con una sociolog&amp;iacute;a inglesa o una econom&amp;iacute;a proletaria con
una econom&amp;iacute;a burguesa.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;line-height:17.15pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Ludwig von Mises es reconocido como
el l&amp;iacute;der de la Escuela Austriaca de pensamiento econ&amp;oacute;mico, prodigioso autor de
teor&amp;iacute;as econ&amp;oacute;micas y un escritor prol&amp;iacute;fico. Los escritos y lecciones de Mises
abarcan teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica, historia, epistemolog&amp;iacute;a, gobierno y filosof&amp;iacute;a
pol&amp;iacute;tica. Sus contribuciones a la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica incluyen importantes
aclaraciones a la teor&amp;iacute;a cuantitativa del dinero, la teor&amp;iacute;a del ciclo
econ&amp;oacute;mico, la integraci&amp;oacute;n de la teor&amp;iacute;a monetaria con la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica
general y la demostraci&amp;oacute;n de que el socialismo debe fracasar porque no puede
resolver el problema del c&amp;aacute;lculo econ&amp;oacute;mico. Mises fue el primer estudioso en
reconocer que la econom&amp;iacute;a es parte de una ciencia superior sobre la acci&amp;oacute;n
humana, ciencia a la que llam&amp;oacute; &amp;ldquo;praxeolog&amp;iacute;a&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;Este art&amp;iacute;culo est&amp;aacute; extra&amp;iacute;do del
cap&amp;iacute;tulo 3 de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/116/Epistemological-Problems-of-Economics"&gt;Epistemological
Problems of Economics&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;mso-bidi-font-style:italic;"&gt;(1933&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;), traducido al ingl&amp;eacute;s por George Reisman.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;

&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Nota del traductor al
ingl&amp;eacute;s: El t&amp;eacute;rmino alem&amp;aacute;n &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Kunstwissenschaft&lt;/i&gt;,
que se utiliza en el original, significa una disciplina que se ocupa tanto de
la historia del arte como de las evaluaciones est&amp;eacute;ticas de &amp;eacute;ste.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460119" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Ludwig von Mises" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Ludwig+von+Mises/default.aspx" /><category term="epistemolog&amp;#237;a" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/epistemolog_26002300_237_3B00_a/default.aspx" /></entry><entry><title>Las bondades de una moneda fuerte</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/05/las-bondades-de-una-moneda-fuerte.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/05/las-bondades-de-una-moneda-fuerte.aspx</id><published>2012-03-05T16:49:00Z</published><updated>2012-03-05T16:49:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por David Howden y Brenna Sanae
Kajikawa. (Publicado el 2 de marzo de 2012)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo
original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/5928"&gt;http://mises.org/daily/5928&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:#EC4C;"&gt;Al o&amp;iacute;r hablar a algunos
comentaristas, uno pensar&amp;iacute;a que los males del d&amp;eacute;ficit comercial de Estados
Unidos se eliminar&amp;iacute;an milagrosamente con una r&amp;aacute;pida devaluaci&amp;oacute;n. Un billete
verde altamente valorado hace que las importaciones sean &amp;ldquo;demasiado baratas&amp;rdquo; e
incentiva a los estadounidenses a comprar a sus competidores en el exterior. El
corolario es que el caro d&amp;oacute;lar est&amp;aacute; haciendo poco atractivos en el exterior a
los exportadores estadounidenses. El resultado es el d&amp;eacute;ficit comercial, por el
que los estadounidenses compran m&amp;aacute;s importaciones de lo que exportan cada a&amp;ntilde;o,
un fen&amp;oacute;meno que parece haber &lt;a href="http://research.stlouisfed.org/fred2/series/BOPBCAA?cid=125"&gt;empeorado
especialmente desde principios de la d&amp;eacute;cada de 1970&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;img alt="Figure 1" src="http://images.mises.org/5928/Figure1.png" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, merece la pena comentar
dos efectos de la relaci&amp;oacute;n est&amp;aacute;ndar entre una moneda d&amp;eacute;bil y la salud de la
econom&amp;iacute;a de un pa&amp;iacute;s. Primero, &amp;iquest;es cierto que un tipo de cambio debilitado haga
m&amp;aacute;s baratas las exportaciones? Segundo, &amp;iquest;hay efectos secundarios da&amp;ntilde;inos al
seguir esa pol&amp;iacute;tica de moneda d&amp;eacute;bil? Ocup&amp;eacute;monos de ambos puntos por turnos,
utilizando a Jap&amp;oacute;n y el yen como ejemplo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Una moneda fuerte se ve
habitualmente como &lt;a href="http://www.nytimes.com/2011/08/19/business/global/japanese-finance-officials-meet-to-address-yens-strength.html"&gt;un
arma de doble filo&lt;/a&gt;. Aunque a la mayor&amp;iacute;a de la gente le gusta mirar su saldo
bancario y ver montones de dinero, solo lo hacen si el dinero significa algo.
Las monedas fuertes permiten a los tenedores de dinero disfrutar de m&amp;aacute;s bienes
importados: los viajes al extranjero o los aparatos electr&amp;oacute;nicos ex&amp;oacute;ticos se
hacen m&amp;aacute;s asequibles. La cruz es que a los productores de estos bienes (los
extranjeros con la moneda que se fortalece relativamente) se les ve normalmente
como teniendo una desventaja en los costes&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Algunas
evidencias anecd&amp;oacute;ticas de Jap&amp;oacute;n en los &amp;uacute;ltimos m&amp;aacute;s de 20 a&amp;ntilde;os cuestionan este
razonamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;El pasado
octubre, el yen lleg&amp;oacute; al m&amp;iacute;nimo hist&amp;oacute;rico de cerca de 75 yenes por d&amp;oacute;lar. Como
una moneda fuerte requiere menos unidades para comprar otra divisa, cuanto
menor sea el valor, m&amp;aacute;s fuerte ser&amp;aacute; la moneda. Esto supon&amp;iacute;a una apreciaci&amp;oacute;n del
55% respecto de la pasada d&amp;eacute;cada y una apreciaci&amp;oacute;n de m&amp;aacute;s del 75% respecto de los
&amp;uacute;ltimos 40 a&amp;ntilde;os. A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, a lo largo de este periodo el mercado exportador
japon&amp;eacute;s permaneci&amp;oacute; notablemente resistente. Desde 2000, la econom&amp;iacute;a japonesa se
las ha arreglado para mantener de media una balanza comercial positiva, en
torno al 6% del PIB, incluso con esta moneda fuerte.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Comparemos
esto con el historial de Estados Unidos, que no se ha sobrepasado en dos
aspectos. Primero, el d&amp;oacute;lar se ha ido rebajando constantemente en los mercados
de divisas desde 2000. Segundo, la balanza comercial de Estados Unidos ha
mostrado como consecuencia pocas mejoras. Despu&amp;eacute;s de llegar a un m&amp;iacute;nimo de un
6% negativo del PIB en 2008, la balanza comercial ha mostrado mejoras
marginales, pero sigue estando muy dentro del lado negativo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;El tipo
de cambio solo resulta una parte del coste total que un extranjero debe pagar
para importar un bien. No menos importante es el coste real del bien en sus
propias unidades monetarias internas. Ludwig von Mises dedic&amp;oacute; &lt;a href="http://mises.org/books/Theory_Money_Credit/Part2_Ch14.aspx"&gt;un cap&amp;iacute;tulo
entero&lt;/a&gt; a este problema hace exactamente un siglo, esbozando la falacia
exacta de por qu&amp;eacute; una moneda que se deprecie no se traduce necesariamente en
una mayor fortaleza en las exportaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Una forma
(la forma que defienden la mayor&amp;iacute;a de los expertos) de &lt;a href="http://mises.org/Community/blogs/euribe/archive/2011/06/03/191-necesitamos-un-d-243-lar-d-233-bil.aspx"&gt;debilitar
la moneda propia&lt;/a&gt; es inflarla. Pero ese proceso tiene dos efectos. Uno es la
buscada depreciaci&amp;oacute;n del tipo de cambio. El otro, a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s importante, es un
aumento en la inflaci&amp;oacute;n nacional. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; diferencia supone para el importador de
nuestros bienes que el d&amp;oacute;lar est&amp;eacute; ahora un 5% m&amp;aacute;s barato, si la inflaci&amp;oacute;n
nacional estadounidense ha hecho m&amp;aacute;s alto en un 5% el precio que paga en
d&amp;oacute;lares el importador? El efecto es nulo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;En este
aspecto, Jap&amp;oacute;n proporciona un interesante caso de estudio. A pesar de d&amp;eacute;cadas
de un yen fortaleci&amp;eacute;ndose, el nivel de precios locales ha permanecido
estancado. La deflaci&amp;oacute;n a erosionado recientemente el precio local de los
bienes en Jap&amp;oacute;n. Por su parte, los extranjeros tienen que pagar un precio m&amp;aacute;s
alto gracias a la apreciaci&amp;oacute;n del yen. Pero pagan ese precio m&amp;aacute;s alto con menos
unidades monetarias a causa de la deflaci&amp;oacute;n. Sin da&amp;ntilde;o, no hay falta, podr&amp;iacute;amos
decir.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Pero el
efecto va m&amp;aacute;s all&amp;aacute;. Los productores locales japoneses tienen acceso a mercados
importadores m&amp;aacute;s baratos. Ubicado en una serie relativamente peque&amp;ntilde;a de islas
para una de las mayores econom&amp;iacute;as del mundo, a Jap&amp;oacute;n le faltan muchos de los
recursos naturales necesarios para ser una potencia mundial. Un yen fuerte
permite a estos productores acceso barato a recursos extranjeros, al tiempo que
mantienen sus precios de venta. Como consecuencia, sus beneficios son grandes.
Tambi&amp;eacute;n se benefician los consumidores. Muchos japoneses son viajeros
impenitentes, capaces de moverse por el mundo, seguros con su valioso yen. Los
consumidores japoneses pueden permitirse una alta calidad de vida (junto con
grandes fotos de vacaciones) gracias la fuerte posici&amp;oacute;n que tienen en el mundo.
Esta posici&amp;oacute;n se puede atribuir al yen.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Si
queremos una buena imagen del efecto neto de estas dos fuerzas, podemos dirigir
nuestra atenci&amp;oacute;n al tipo real de cmabio. Ajustado al cambio en el nivel de
precios de Jap&amp;oacute;n frente al de Estados Unidos, la historia de la competitividad
japonesa se hace mucho m&amp;aacute;s evidente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;img alt="Figure 2" src="http://images.mises.org/5928/Figure2.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Aunque el
tipo nominal se mantiene subiendo constantemente, el tipo real ha ido bajando
bastante constantemente durante m&amp;aacute;s de 15 a&amp;ntilde;os. De hecho, en t&amp;eacute;rminos reales,
el yen est&amp;aacute; hoy tan barato como estaba en 1986. Solo un an&amp;aacute;lisis superficial
centrado &amp;uacute;nicamente en el tipo nominal har&amp;iacute;a que alguien pensara que los
productores japoneses est&amp;aacute;n en desventaja por esta raz&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Si los
pol&amp;iacute;ticos estadounidenses est&amp;aacute;n hoy preocupados por que sin un d&amp;oacute;lar d&amp;eacute;bil los
negocios estadounidenses fracasar&amp;aacute;n en una econom&amp;iacute;a global, deber&amp;iacute;an aprender
de Jap&amp;oacute;n. Una divisa cara no se traduce en bienes caros. De hecho, puede a
menudo significar todo lo contrario. Al aliviarse las presiones inflacionistas,
los precios ralentizan su ascenso, o en el caso de Jap&amp;oacute;n, incluso declinan
algo. Al caer estos precios, hacen falta menos unidades monetarias para comprar
un bien. A pesar de que uno podr&amp;iacute;a estar pagando algo m&amp;aacute;s para comprar cada
yen, hacen falta menos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Para
acabar con un punto l&amp;oacute;gico y aportar una reducci&amp;oacute;n al absurdo, los pol&amp;iacute;ticos
estadounidenses deber&amp;iacute;an ponderar por qu&amp;eacute; no defienden una inflaci&amp;oacute;n desbocada.
Es verdad que si inflan suficientemente el d&amp;oacute;lar, indudablemente caer&amp;aacute; su valor
en los mercados extranjeros de cambio. &amp;iquest;Pero a qu&amp;eacute; coste? El estadounidense
medio se ver&amp;aacute; empobrecido y el extranjero medio probablemente vea pocos efectos
netos: la ganancia que obtengan en el mercado de divisas desaparecer&amp;aacute; por el
aumento en los precios en el mercado interno estadounidense.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;David Howden es presidente del departamento de empresas y
ciencias sociales y profesor asociado de econom&amp;iacute;a en la Universidad de St. Louis
en su campus de Madrid y ganador del &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/about/3323"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:#0066cc;"&gt;Premio Douglas E. French&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;del Instituto Mises.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Brenna Sanae Kajikawa es alumna de
cuarto curso de literatura espa&amp;ntilde;ola y comunicaciones en la &lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Universidad de St. Louis en su
campus de Madrid.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=459941" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="Jap&amp;#243;n" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Jap_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="David Howden" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/David+Howden/default.aspx" /><category term="Brenna Sanae Kajikawa" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Brenna+Sanae+Kajikawa/default.aspx" /></entry><entry><title>Un dólar constitucional</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/04/un-d-243-lar-constitucional.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/04/un-d-243-lar-constitucional.aspx</id><published>2012-03-04T20:06:00Z</published><updated>2012-03-04T20:06:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por Michael Rozeff. (Publicado el 10
de marzo de 2010)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo
original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/4149"&gt;http://mises.org/daily/4149&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;iquest;Sab&amp;eacute;is que el billete de d&amp;oacute;lar de
la Reserva Federal no es un d&amp;oacute;lar constitucional? Tal vez s&amp;iacute;, pero si es as&amp;iacute;
&amp;iquest;sab&amp;eacute;is que es literalmente un d&amp;oacute;lar constitucional? &amp;iquest;Es oro? &amp;iquest;Es plata? &amp;iquest;Es
ambas cosas? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; significa realmente en un patr&amp;oacute;n met&amp;aacute;lico? &amp;iquest;Puede Estados
Unidos o cualquier pa&amp;iacute;s tener dos patrones al mismo tiempo? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo y por qu&amp;eacute;
funciona la ley de Gresham cuando un pa&amp;iacute;s utiliza moneda met&amp;aacute;lica como dinero?
&amp;iquest;De qu&amp;eacute; manera se equivocan ciertas expresiones de la ley de Gresham?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Antes o despu&amp;eacute;s, cuando el poder de
la Reserva Federal sobre el dinero sea revocado de una manera constitucional y
la moneda constitucional vuelva a usarse, tendr&amp;aacute;n que volver a preguntarse,
responderse y comprenderse estas preguntas. Es lo que hace este art&amp;iacute;culo de
forma abreviada.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En su obra en dos tomos de meticulosa
investigaci&amp;oacute;n, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Pieces of Eight&lt;/i&gt;, el
constitucionalista Edwin Vieira Jr. demuestra m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de cualquier duda que el
d&amp;oacute;lar constitucional en Estados Unidos es un &amp;ldquo;peso fijo e hist&amp;oacute;ricamente
determinado de plata fina&amp;rdquo;. La Ley de Acu&amp;ntilde;aci&amp;oacute;n de 1792 no es sino una fuente
entre muchas que hace esto evidente, diciendo:&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;La moneda de cuenta de Estados Unidos
se expresar&amp;aacute; en d&amp;oacute;lares o unidades (&amp;hellip;) del valor [en masa o peso] de un d&amp;oacute;lar
espa&amp;ntilde;ol igual al que se utiliza hoy y contiene 371 granos y 4/16 partes de un
grano de pura (&amp;hellip;) plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Estados Unidos tiene un patr&amp;oacute;n
plata legal y constitucional, aunque no los sepamos hoy, ya que el gobierno ha
eliminado ilegal e inconstitucionalmente la plata como moneda y la ha
reemplazado con los billetes de la Reserva Federal que llamamos billetes de
d&amp;oacute;lar. El t&amp;eacute;rmino &amp;ldquo;billetes de d&amp;oacute;lar&amp;rdquo; oculta el significado real y tangible del
&amp;ldquo;d&amp;oacute;lar&amp;rdquo; como una cantidad concreta de plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Estados Unidos hist&amp;oacute;ricamente ha
acu&amp;ntilde;ado monedas de oro, adem&amp;aacute;s de las de plata, como indicaba la Constituci&amp;oacute;n.
Regulaba su &amp;ldquo;valor&amp;rdquo;, la cantidad de oro que conten&amp;iacute;an, para dar significado a
un d&amp;oacute;lar oro de acuerdo con la moneda patr&amp;oacute;n de plata, que contiene 371,25
granos de plata pura. Tambi&amp;eacute;n esto estaba ordenado constitucionalmente. El
gobierno hizo lo mismo para las monedas extranjeras hasta 1857.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Estados Unidos nunca tuvo ni pudo
tener constitucionalmente un patr&amp;oacute;n dual o un patr&amp;oacute;n oro. Circulaban monedas de
plata y oro como medios de intercambio ajustando el contenido del d&amp;oacute;lar oro a
un d&amp;oacute;lar patr&amp;oacute;n de plata. Por ejemplo, la Ley de Acu&amp;ntilde;aci&amp;oacute;n de 1792 autoriza:
&amp;ldquo;&amp;Aacute;guilas: siendo cada una del valor de diez d&amp;oacute;lares o unidades [es decir, diez
d&amp;oacute;lares de plata] y conteniendo 247 granos&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;
&lt;/span&gt;y 4/8 de grano de puro (&amp;hellip;) oro&amp;rdquo;. Como el d&amp;oacute;lar conten&amp;iacute;a 371,25 granos de
plata, esto lleva a una equivalencia legal de 3.712,5 granos de plata y 247,5
granos de oro. La relaci&amp;oacute;n era 1:15.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En la Ley de Acu&amp;ntilde;aci&amp;oacute;n de 1834, el
Congreso ajustaba el &amp;aacute;guila de oro: &amp;ldquo;Cada &amp;aacute;guila contendr&amp;aacute; 232 granos de oro
puro&amp;rdquo;. Esto hac&amp;iacute;a equivalentes legalmente 3.712,5 granos de plata y 232 granos
de oro. La relaci&amp;oacute;n era 1:16. La raz&amp;oacute;n del cambio era que el oro se hab&amp;iacute;a
apreciado en el mercado en relaci&amp;oacute;n con la plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pod&amp;iacute;an llevarse viejas monedas y
reacu&amp;ntilde;arse gratuitamente (despu&amp;eacute;s de esperar 40 d&amp;iacute;as). Si no se reacu&amp;ntilde;aban las
viejas monedas, se aceptar&amp;iacute;an como pagos &amp;ldquo;a una relaci&amp;oacute;n de 94,8 centavos por &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;pennyweight&lt;/i&gt;&amp;rdquo;. Las cantidades de las
primeras y posteriores &amp;aacute;guilas estaban influidas por un cambio en la aleaci&amp;oacute;n
est&amp;aacute;ndar del oro. La relaci&amp;oacute;n de 94,8 centavos por &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;pennyweight&lt;/i&gt; tiene en cuenta ese cambio, as&amp;iacute; como la alteraci&amp;oacute;n del
contenido de oro puro, de forma que los pagos hechos tanto en las monedas
viejas como en las nuevas se hiciera casi equivalente en t&amp;eacute;rminos de la
cantidad de oro puro a pagar.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Con esto como pr&amp;oacute;logo, continuemos
con una explicaci&amp;oacute;n de la ley de Gresham y la raz&amp;oacute;n por la que el Congreso
estaba obligado constitucionalmente a realizar esos ajustes en la cantidad de
oro en la moneda de d&amp;oacute;lar oro.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Supongamos que el d&amp;oacute;lar se define
como una unidad que contiene 371,25 granos de plata y supongamos que la unidad
se identifica f&amp;iacute;sicamente con una moneda de plata concreta que contiene esa
cantidad de plata. Como los granos son unidades con ls que no estamos
familiarizados, utilizaremos onzas. Advirtamos que hay 480 granos en una onza
troy. Por tanto, 371,25 granos pesan 0.7734375 onzas. Lo que equivale a decir
que si se instituye oficial y constitucionalmente un patr&amp;oacute;n d&amp;oacute;lar plata,
teniendo cada d&amp;oacute;lar la masa de 371,25 granos de plata, esto significa que el
d&amp;oacute;lar se define como conteniendo 0,7734375 onzas troy de plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En todos los intercambios no
fraudulentos en d&amp;oacute;lares, alguien que pague o reciba un d&amp;oacute;lar se supone que paga
esa masa (o cantidad independiente) de plata en una moneda o su met&amp;aacute;lico
correspondiente (en barras o lingotes). La se&amp;ntilde;al del d&amp;oacute;lar, &amp;ldquo;$&amp;rdquo; en un r&amp;eacute;gimen
as&amp;iacute; significa 1 d&amp;oacute;lar de plata del pero oficial de 0,7734375 onzas troy de
plata pura. La palabra &amp;ldquo;d&amp;oacute;lar significa la moneda de plata con esa masa
espec&amp;iacute;fica.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Un patr&amp;oacute;n es algo que no cambia.
Una yarda siempre tiene 36 pulgadas. Una libra siempre tiene 16 onzas. Un d&amp;oacute;lar
patr&amp;oacute;n constitucional tiene siempre la misma cantidad del metal elegido en su
definici&amp;oacute;n, hasta que la constituci&amp;oacute;n es enmendada o salvo que la constituci&amp;oacute;n
permita al parlamento alterar el patr&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Econ&amp;oacute;micamente, solo puede haber un
solo d&amp;oacute;lar patr&amp;oacute;n en cada momento. Uno no puede simult&amp;aacute;neamente hacer que el
d&amp;oacute;lar signifique una cierta cantidad de oro y otra cantidad de plata. Una
econom&amp;iacute;a no puede tener dos diferentes patrones simult&amp;aacute;neos y distintos del
d&amp;oacute;lar. La raz&amp;oacute;n es que, como se explicar&amp;aacute; a continuaci&amp;oacute;n, los precios relativos
de dos metales cualesquiera fluct&amp;uacute;an con el tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Los tipos de cambio del oro
respecto de la plata var&amp;iacute;an con el tiempo debido a la oferta y demanda
cambiantes de estos metales en los mercados. En un momento, 1 onza de oro puede
intercambiarse por 16 onzas de plata, mientras que en otro puede intercambiarse
por 25 onzas de plata. Estas fluctuaciones contin&amp;uacute;an incesantemente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Si se intenta definir un d&amp;oacute;lar
simult&amp;aacute;neamente bajo dos patrones, fracasar&amp;aacute;. Si un d&amp;oacute;lar se hace que valga 1
onza de oro y tambi&amp;eacute;n 16 onzas de plata &amp;iquest;qu&amp;eacute; es un d&amp;oacute;lar cuando esos metales ya
no se intercambien con esa relaci&amp;oacute;n? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; es un d&amp;oacute;lar cuando se intercambio 1
onza de oro por 25 onzas de plata? No hay respuesta. No hay respuesta porque el
d&amp;oacute;lar no puede tener simult&amp;aacute;neamente dos pesos diferentes de dos metales
diferentes cuyos tipos de cambio var&amp;iacute;an con el tiempo. Uno u otro de ambos
metales tiene que elegirse como patr&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Las fluctuaciones se producen en el
mercado, incluso si el gobierno establece un tipo oficial de cambio entre los
dos metales, que es lo que se hizo en las distintas leyes de acu&amp;ntilde;aci&amp;oacute;n. El
gobierno puede intentar forzar un tipo de cambio concreto, pero esto no
alterar&amp;aacute; el hecho de que el tipo de cambio del mercado se aleje del tipo de
cambio forzado. El resultado de una discrepancia entre tipos e cambio legales y
de mercado ser&amp;aacute; que uno de los metales desaparecer&amp;aacute; de la circulaci&amp;oacute;n. Ese resultado
entra dentro de la operativa de la ley de Gresham.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Hay dos formas por las que el
gobierno puede, sin el uso directo de la fuerza, mantener tanto el oro como la
plata circulando como dinero incluso si solo uno de ellos es el patr&amp;oacute;n. Una
forma es regular el valor de d&amp;oacute;lar oro oficial seg&amp;uacute;n pasa el tiempo, lo que
significa cambiar el tipo oficial de cambio entre oro y plata para ponerlo de
acuerdo con el tipo de intercambio del mercado. Eso es lo que hac&amp;iacute;an las leyes
de acu&amp;ntilde;aci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La otra forma evitar usa un d&amp;oacute;lar
oro y producir monedas de oro de un peso concreto, pero sin designaci&amp;oacute;n como
d&amp;oacute;lares. La moneda de oro puede &amp;ldquo;flotar&amp;rdquo; o tener un precio cambiante frente al
d&amp;oacute;lar de plata est&amp;aacute;ndar. Este m&amp;eacute;todo no se us&amp;oacute;, pero podr&amp;iacute;a y deber&amp;iacute;a usarse en
el futuro siempre y cuando se restaurara el d&amp;oacute;lar plata constitucional como
unidad de cuenta.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Examinemos con m&amp;aacute;s detalle c&amp;oacute;mo funciona
un patr&amp;oacute;n monetario, como el patr&amp;oacute;n plata y luego examinaremos la ley de
Gresham.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Supongamos que hay un &amp;uacute;nico patr&amp;oacute;n
plata: el de un d&amp;oacute;lar que contiene 0,7734375 onzas de plata. Supongamos
asimismo que en alg&amp;uacute;n momento concreto, el precio de una onza troy de oro en
t&amp;eacute;rmino de plata en el mercado es de 16$. Esto significa que 1 onza de oro se
intercambia en el mercado por 16 d&amp;oacute;lares de plata, conteniendo cada d&amp;oacute;lar 0,7734375
onzas de plata. Es decir, 1 onza de oro se intercambia por 12,375 onzas de
plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Supongamos que el gobierno emite una
moneda de oro. Si una moneda oficial de oro se hace de forma que diga que es
una moneda de oro de 16$, estampada literalmente como 16$, contendr&amp;iacute;a un 1 onza
troy de oro, vales exactamente 16$, es decir 16 d&amp;oacute;lares plata. Supongamos que
el gobierno va un paso m&amp;aacute;s adelante: hace de este tipo de cambio el cambio
oficial, de forma que en los contratos deudores a uno se le permite pagar o 16
d&amp;oacute;lares de plata y 1 de estas monedas de oro.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El tipo oficial de cambio es de
1/16 de onza de oro por d&amp;oacute;lar de plata. El patr&amp;oacute;n plata y la ley que la
acompa&amp;ntilde;a hacen de la plata un pago legal o moneda de curso legal en contratos
de deuda, salvo que tal vez a las partes privadas en el contrato se les
autorice a especificar otra cosa. Con el precio del oro fijado oficialmente en
1 onza por 16 d&amp;oacute;lares de plata, entonces el oro a ese precio es asimismo de
curso legal en el pago de deudas. El gobierno en este ejemplo est&amp;aacute; intentando
mantener en circulaci&amp;oacute;n tanto la plata como el oro, haciendo que el tipo
oficial sea el mismo que el del mercado.&lt;a name="_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En el improbable caso de que el
precio del mercado permanezca indefinidamente a 16$, esta moneda de oro ofrece
un sustitutivo o equivalente al patr&amp;oacute;n oro, aunque solo haya un patr&amp;oacute;n. Si este
patr&amp;oacute;n del mercado prevalece a lo largo del tiempo, manteni&amp;eacute;ndose en el tipo
oficial, no hay diferencia real entre el oro y la plata para fines de pago. En
esta situaci&amp;oacute;n, uno puede pensar en t&amp;eacute;rminos tanto de un patr&amp;oacute;n oro como plata,
aunque realmente hay solo un patr&amp;oacute;n. No hay diferencias significativas.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, en la realidad nunca
se da esta situaci&amp;oacute;n. Los precios del mercado s&amp;iacute; cambian. Un patr&amp;oacute;n &amp;uacute;nico se
convierte por tanto en esencial en un sentido econ&amp;oacute;mico si el d&amp;oacute;lar va a mantener
una definici&amp;oacute;n clara como patr&amp;oacute;n. El patr&amp;oacute;n plata fija el d&amp;oacute;lar en 371,25 granos
de plata, sin que importe lo que pase al precio del mercado del oro en t&amp;eacute;rminos
de plata. Si cambian los precios relativos de plata y oro, eso se muestra en un
cambio de solo el precio del oro. Esto har&amp;iacute;a obsoleta la designaci&amp;oacute;n de &amp;ldquo;16
d&amp;oacute;lares&amp;rdquo; de la moneda de oro desde el punto de vista del mercado, pero no desde
un punto de vista oficial.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Esta disparidad pondr&amp;aacute; en marcha
ciertos acontecimientos que contemplaremos ahora. Esto acontecimientos se
producir&amp;aacute;n con seguridad porque la discrepancia entre los tipos del mercado y
los oficiales crear&amp;aacute; el incentivo de un beneficio.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Consideremos dos ejemplos en los
que los precios del mercado se desv&amp;iacute;an del tipo de cambio oficial. El primer
ejemplo se produce cuando el oro aumenta de precio en relaci&amp;oacute;n con la plata.
Supongamos que 1 onza de oro se hace capaz de comprar 20 d&amp;oacute;lares de plata en el
mercado. El tipo de cambio del mercado se convierte en 0,05 onzas de oro por
d&amp;oacute;lar de plata, mientras que el tipo oficial es a&amp;uacute;n de 0,0625 onzas de oro por d&amp;oacute;lar
de plata. La pieza de oro se hace m&amp;aacute;s valiosa. Una onza de oro ahora se
intercambia por 15,46875 onzas de plata, que es la cantidad de plata de 20
d&amp;oacute;lares de plata. Al tipo oficial, se intercambia por solo 12,375 onzas de
plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Exploremos ahora las oportunidades
de beneficio que est&amp;aacute;n en el coraz&amp;oacute;n de la ley de Gresham: si alguien debe 16 d&amp;oacute;lares
y puede pagar tanto en monedas de plata como de oro &amp;iquest;cu&amp;aacute;les elegir&amp;aacute;? &amp;iquest;Ser&amp;aacute; la
plata o el oro? Intuitivamente, uno paga con el metal menos caro, que es la
plata. Un retiene el oro fuera del mercado y en su lugar emplea la plata para
los pagos. El metal m&amp;aacute;s caro desaparece de la circulaci&amp;oacute;n como moneda o dinero,
aunque continuar&amp;aacute; us&amp;aacute;ndose para joyer&amp;iacute;a, odontolog&amp;iacute;a y aplicaciones
industriales.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El tipo contractual oficial en
contratos deudores indica o bien 16 d&amp;oacute;lares de plata o 1 moneda de oro. Pero
una moneda de oro ahora se intercambia por 20 d&amp;oacute;lares de plata en el mercado.
Si una persona posee 1 moneda de oro, puede comprar 20 d&amp;oacute;lares de plata en el
mercado ignorando el tipo oficial de intercambio. Puede luego pagar la deuda
con 16 de estos d&amp;oacute;lares de plata y quedarle 4 d&amp;oacute;lares de plata. Esto es
claramente preferible a pagar con toda la moneda de oro para satisfacer la
deuda, ya que se libra de la deuda y a&amp;uacute;n le quedan 4 d&amp;oacute;lares. Por tanto, pagar&amp;aacute;
al tipo oficial en d&amp;oacute;lares de plata, no en monedas de oro.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Esta situaci&amp;oacute;n contin&amp;uacute;a una
oportunidad de arbitraje (o beneficio) libre de riesgo. Explotarla desplaza al
oro de la circulaci&amp;oacute;n como dinero. Por ejemplo, supongamos que un persona empieza
pidiendo prestada 1 moneda de oro. . Luego compra 20 d&amp;oacute;lares de plata y se
guarda 4. Luego liquida el pr&amp;eacute;stamo de la moneda de oro con 16 d&amp;oacute;lares de
plata, ya que son de curso legal. Puede repetir esta operaci&amp;oacute;n&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;una y otra vez para aumentar su existencia de
plata gratis. Es una m&amp;aacute;quina monetaria (un arbitraje libre de riesgo) en la que
una parte gana y la otra pierde.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El prestamista de monedas de oro
est&amp;aacute; obedeciendo la ley respetando el tipo oficial de cambio, pero est&amp;aacute;
perdiendo en este negocio porque los 16 d&amp;oacute;lares que le devuelven no pueden
comprar una moneda de oro en el mercado. Dejar&amp;aacute; de prestar monedas de oro.
Acabar&amp;aacute; con la m&amp;aacute;quina de dinero. Por eso las teor&amp;iacute;as financieras normalmente&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;suponen que los activos&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;tienen esos precios para excluir oportunidades
de arbitraje libre de riesgo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pensemos en esto de otra manera,
que es en t&amp;eacute;rminos de tipos de cambio. Un tipo de cambio cuando la plata es el
patr&amp;oacute;n se expresa como un n&amp;uacute;mero de onzas de oro por d&amp;oacute;lar de plata. Cuando el
oro se aprecia en relaci&amp;oacute;n con la plata, cae el tipo de cambio. Es decir, se
requiere menos oro para intercambiar por cada d&amp;oacute;lar de plata. En el ejemplo
anterior, uno puede liquidar la deuda al tipo oficial de 0,0625 onzas de oro
por d&amp;oacute;lar de plata, mientras que el d&amp;oacute;lar de plata alcanza solo 0,05 onzas de
oro en el mercado. La plata que se usa para extinguir la deuda tiene un mayor
valor que la que se usa para comprar oro en el mercado como moneda. Por tanto,
se usar&amp;aacute; la plata para los pagos de deuda y todos los dem&amp;aacute;s intercambios, no el
oro.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El resultado de que el oro se haya
apreciado en precio en relaci&amp;oacute;n con la plata y por tanto de que el tipo del
mercado de intercambio del oro por la plata haya ca&amp;iacute;do por debajo del tipo
oficial de cambio (0,05 onzas de oro por d&amp;oacute;lar de plata frente a 0,0625 onzas
de oro por d&amp;oacute;lar de plata) es que el oro desaparecer&amp;aacute; de la circulaci&amp;oacute;n como
pago. Es un ejemplo de la ley de Gresham.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Cuando dos metales son de curso
legal a un tipo oficial de cambio y aumenta el precio del metal en el mercado,
ese metal (aqu&amp;iacute;, el oro) desaparecer&amp;aacute; de la circulaci&amp;oacute;n como moneda. La ley de
Gresham es una aplicaci&amp;oacute;n de la idea de que las m&amp;aacute;quinas de dinero no existen
en equilibrio, que no hay comidas gratis y que las oportunidades de arbitraje
libres de riesgo no existen en el equilibrio.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Hay otra forma de describir lo que
ocurre cuando el oro se aprecia en relaci&amp;oacute;n con la plata, pero el tipo oficial
es m&amp;aacute;s bajo: Uno podr&amp;iacute;a decir que el tipo oficial de cambio infravalora el oro.
El metal infravalorado desaparece de la circulaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, este lenguaje es
equ&amp;iacute;voco y confuso. &amp;iquest;Est&amp;aacute; sobrevalorada la plata? Parece natural concluir que
la plata est&amp;aacute; sobrevalorada si el oro est&amp;aacute; infravalorado. Sin embargo, la plata
no est&amp;aacute; sobrevalorada. La plata no puede estar sobrevalorada porque es el
patr&amp;oacute;n que se usa para definir el d&amp;oacute;lar.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;A pesar del muy gran inconveniente
que producen los t&amp;eacute;rminos &amp;ldquo;infravalorado&amp;rdquo; y &amp;ldquo;sobrevalorado&amp;rdquo; en este contexto, han
sido comunes en los debates sobre el bimetalismo. Estos t&amp;eacute;rminos han contribuido
a la confusi&amp;oacute;n, el an&amp;aacute;lisis err&amp;oacute;neo y los fallos pol&amp;iacute;ticos con consecuencias
costosas, pues oscurecen la realidad de que un metal es siempre el patr&amp;oacute;n. En Estados
Unidos, el metal constitucional ha sido siempre la plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;A veces se oye la ley de Gresham
explicada como &amp;ldquo;la moneda mala desplaza a la buena&amp;rdquo;. Esto tambi&amp;eacute;n es equ&amp;iacute;voco,
confuso y err&amp;oacute;neo. En el ejemplo del oro apreci&amp;aacute;ndose y desapareciendo, la
plata en modo alguno significa &amp;ldquo;moneda mala&amp;rdquo;, ni el oro es &amp;ldquo;moneda buena&amp;rdquo;. No
hay moneda buena y mala en absoluto. La plata es el metal utilizado como
patr&amp;oacute;n. No ha desplazado al oro o a la moneda buena de la circulaci&amp;oacute;n. El tipo
de cambio fijo del oro colocado en un nivel demasiado alto comparado con el
tipo existente en el mercado ha desplazado del intercambio al oro.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Para acabar, consideremos el caso
opuesto en el que el oro se deprecia en relaci&amp;oacute;n con el patr&amp;oacute;n plata.
Supongamos que el tipo de cambio del mercado sube de 0,0625 onzas de oro a 0,076923
por d&amp;oacute;lar de plata, lo que significa que una onza de oro ahora de comercia por
13 d&amp;oacute;lares de plata. Supongamos que hay que pagar una deuda de 16$. Una persona
puede pagar con d&amp;oacute;lares de plata u oro. Esto requiere de nuevo 1 moneda de oro
al tipo oficial. El coste de esa moneda en el mercado es de 13 d&amp;oacute;lares de
plata. Si uno tuviera 16 d&amp;oacute;lares de plata, podr&amp;iacute;a usar 13 para comprar un d&amp;oacute;lar
de oro para liquidar la deuda. A uno le quedar&amp;iacute;an entonces 3 d&amp;oacute;lares de plata.
Por tanto, es menos caro pagar la deuda con oro.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La ley de Gresham vuelve a
funcionar. La plata desaparece de la circulaci&amp;oacute;n. Cuando dos metales son de
curso legal e un tipo de cambio oficial y se deprecia en el mercado un metal en
t&amp;eacute;rminos del utilizado como patr&amp;oacute;n (la plata), circular&amp;aacute; ese metal depreciado
(el oro) y el otro (la plata) desaparecer&amp;aacute; de la circulaci&amp;oacute;n como medio de
intercambio mientras mantiene su papel como medio de cuenta.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En la pr&amp;aacute;ctica, una depreciaci&amp;oacute;n
bastante peque&amp;ntilde;a del oro (de un 1-3%) es suficiente para hacer que las monedas
de plata desaparezcan de la circulaci&amp;oacute;n. Supongamos que empezamos con una
relaci&amp;oacute;n oficial y de mercado de la plata respecto del oro en el que sean
equivalentes 0,05 onzas de oro con un d&amp;oacute;lar de plata. Esto significa que 1
d&amp;oacute;lar de plata compra exactamente el equivalente a 1$ en oro en el tipo oficial
y de mercado y que 20 monedas de d&amp;oacute;lar de plata compran 1 moneda de oro que
pesa 1 onza y vale 20 veces tanto como la plata de un d&amp;oacute;lar de plata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Supongamos ahora que el precio de
mercado del oro baja de forma que 0,051 onzas de oro compran 1 d&amp;oacute;lar de plata. Es
un aumento del 2% en la relaci&amp;oacute;n de intercambio del mercado. Al tipo de cambio
oficial de 20 d&amp;oacute;lares de plata por moneda de oro, las 0,051 onzas de oro valen
0,051 x 20 = 1,02$ (es decir, 1,02 d&amp;oacute;lares de plata). Si una persona tuviera
que pagar 1$, ser&amp;iacute;a mejor pagarlo en el metal menos caro (aqu&amp;iacute;, el oro), al
tipo oficial de 0,05 onzas de oro por d&amp;oacute;lar. As&amp;iacute; que la gente tender&amp;aacute; a usar el
oro para los intercambios mantendr&amp;aacute; la plata fuera del mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Si peque&amp;ntilde;os cambios desplazan de la
circulaci&amp;oacute;n a un metal u otro, el gobierno tiene que ajustar frecuentemente los
tipos oficiales de cambio si va a mantenerse a ambos en circulaci&amp;oacute;n. Esto es al
tiempo costoso e inc&amp;oacute;modo. La soluci&amp;oacute;n a esto es sencilla. Elegir un metal como
patr&amp;oacute;n y permitir que el precio del otro metal fluct&amp;uacute;e libremente o flote en el
mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Si la plata es el patr&amp;oacute;n, entonces
pueden acu&amp;ntilde;arse las monedas de oro sin ninguna designaci&amp;oacute;n en d&amp;oacute;lares en
absoluto. Puede acu&amp;ntilde;arse mostrando el peso de oro puro. Luego cuando se usen
para pagar o como base para emitir cr&amp;eacute;ditos electr&amp;oacute;nicos o certificados de oro,
sus pesos pueden utilizarse conjuntamente con el cambiante precio del oro para
facilitar los pagos y recibos apropiados.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Preguntas habituales&lt;/h2&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;Qu&amp;eacute; es literalmente un d&amp;oacute;lar
constitucional (en Estados Unidos)?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: Es una moneda de plata que
contiene 371,25 granos (0,7734375 onzas troy) de plata pura.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;Es constitucional el patr&amp;oacute;n
oro?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: No, no para Estados Unidos tal y
como est&amp;aacute; escrito en la constituci&amp;oacute;n. Sin embargo, debe advertirse que los
estados individuales tienen poder constitucional para hacer de curso legal los
metales preciosos (plata, oro o ambos).&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;Qu&amp;eacute; significa un patr&amp;oacute;n
met&amp;aacute;lico?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: Significa una unidad monetaria
que contiene una cantidad concreta de metal.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;Puede Estados Unidos o
cualquier pa&amp;iacute;s tener dos patrones monetarios al mismo tiempo?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: No, esto ser&amp;iacute;a impracticable a
causa de los cambios continuos en los precios relativos de ambos metales.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;Pueden circular dos metales
como moneda si solo hay un patr&amp;oacute;n?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: S&amp;iacute;. El metal que no sea el
patr&amp;oacute;n puede circular como moneda de un peso concreto de ese metal precisos
cuyo valor en cualquier momento est&amp;eacute; determinado en referencia a los precios
del mercado. Una moneda as&amp;iacute; necesita no tener ninguna designaci&amp;oacute;n concreta en
d&amp;oacute;lares. Esto evita la ley de Gresham.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;Tiene un metal que desplazar al
otro de la circulaci&amp;oacute;n?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: No. Mientras al metal que no sea
el patr&amp;oacute;n no se le haga legalmente intercambiar a un tipo fijo respecto del
metal patr&amp;oacute;n, ambos metales pueden circular igual que el oro y la plata
circulan en los mercados de hoy. La ley de Gresham no entrar&amp;aacute; en juego.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;C&amp;oacute;mo y por qu&amp;eacute; funciona la ley
de Gresham cuando un pa&amp;iacute;s utiliza la moneda met&amp;aacute;lica como dinero?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: La ley de Gresham funciona
cuando el gobierno fija un tipo de cambio entre dos metales. Cuando el tipo de
cambio del mercado se desv&amp;iacute;a del tipo fijado, aparecen oportunidades de
arbitraje que hacen rentable utilizar el metal menos caro como medio de paga al
tipo oficial. Luego desaparece en metal m&amp;aacute;s caro de la circulaci&amp;oacute;n como medio
de intercambio.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;P: &amp;iquest;Cu&amp;aacute;l es la interpretaci&amp;oacute;n
correcta de la ley de Gresham?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;R: Cuando dos metales son moneda de
curso legal a un tipo de cambio oficial y un metal se aprecia en el mercado en
t&amp;eacute;rminos del metal utilizado como patr&amp;oacute;n, el metal apreciado desaparecer&amp;aacute; de la
circulaci&amp;oacute;n como dinero y circular&amp;aacute; el metal utilizado como patr&amp;oacute;n.
Inversamente, cuando dos metales son moneda de curso legal a un tipo de cambio
oficial y un metal se deprecia en el mercado en t&amp;eacute;rminos del metal utilizado
como patr&amp;oacute;n circular&amp;aacute; el metal depreciado: el metal utilizado como patr&amp;oacute;n
desaparecer&amp;aacute; como medio de intercambio, aunque siga siendo medio de cuenta.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Dicho m&amp;aacute;s sencillamente, cuando dos
metales son moneda de curso legal a un tipo de cambio fijo oficial, el metal
que sea menos caro al tipo de cambio del mercado tender&amp;aacute; a circular para los
pagos, mientras que el metal m&amp;aacute;s caro tender&amp;aacute; a desaparecer como medio de
intercambio.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;text-align:center;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" align="center" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Michael S. Rozeff es Profesor de
Finanzas Louis M. Jacobs en la Universidad de Buffalo.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;

&lt;div id="ftn1" style="mso-element:footnote;"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; La ley puede asimismo
permitir firmar legalmente contratos para protegerse contra cambios futuros en
el tipo de cambio del mercado, pero &amp;eacute;se es otro asunto. Queremos ver lo que
ocurre si el tipo oficial de cambio de la plata y el oro se desv&amp;iacute;a del tipo de
mercado con el paso del tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=459856" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="d&amp;#243;lar" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/d_26002300_243_3B00_lar/default.aspx" /><category term="plata" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/plata/default.aspx" /><category term="Michael Rozeff" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Michael+Rozeff/default.aspx" /></entry><entry><title>La bola de nieve del imperio</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/04/la-bola-de-nieve-del-imperio.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/04/la-bola-de-nieve-del-imperio.aspx</id><published>2012-03-04T10:28:00Z</published><updated>2012-03-04T10:28:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Por Nico
Perrino (Publicado el 17 de febrero de 2012)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/5896/"&gt;http://mises.org/daily/5896/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;div&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;* Traducci&amp;oacute;n
de Daniel Soler&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Aquellos
que pasamos nuestros a&amp;ntilde;os de juventud viviendo en el m&amp;aacute;s fr&amp;iacute;o de los 50 estados
recordamos con cari&amp;ntilde;o aquellas tardes que pas&amp;aacute;bamos jugando despu&amp;eacute;s de que una
nueva capa de nieve cubriera el suelo. Cog&amp;iacute;amos la chaqueta y los guantes,
sal&amp;iacute;amos corriendo de nuestras casas y nos reun&amp;iacute;amos en el terreno que
tuvi&amp;eacute;ramos m&amp;aacute;s cerca (quiz&amp;aacute;s el patio trasero) y disfrut&amp;aacute;bamos del paisaje
invernal que se nos presentaba s&amp;oacute;lo espor&amp;aacute;dicamente durante aquellos fr&amp;iacute;os
meses.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Guerras
de nieve, hombres de nieve, y construir igl&amp;uacute;s eran algunas de las actividades
en las que todos particip&amp;aacute;bamos, ignorando alegremente el peligro de
congelaci&amp;oacute;n con tal de rescatar un minuto m&amp;aacute;s fuera. &lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Pero, de
todas esas, hab&amp;iacute;a una actividad que destacaba para un buen n&amp;uacute;mero de nosotros. &lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Era el
juego m&amp;aacute;s sencillo, pero uno de los m&amp;aacute;s divertidos. Cuando hab&amp;iacute;a suficiente
nieve en el suelo, todos en el barrio o en la escuela compet&amp;iacute;an por hacer la
bola de nieve m&amp;aacute;s grande.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Como con
todo, al principio era peque&amp;ntilde;a; un ni&amp;ntilde;o amontonaba un pu&amp;ntilde;ado de nieve y lo
hac&amp;iacute;a rodar por el suelo a&amp;ntilde;adiendo cada vez m&amp;aacute;s cantidad. Pasaban unos minutos
y la bola le acababa llegando por las rodillas &amp;ndash; unos cuantos m&amp;aacute;s y le llegaba
por la cintura.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Con el
tiempo, la bola, dado que hab&amp;iacute;a suficiente tiempo y nieve, se hac&amp;iacute;a demasiado
grande para un solo ni&amp;ntilde;o, as&amp;iacute; que llamaba a un amigo y la empujaban hasta que
se hac&amp;iacute;a demasiado grande para seguir empujando. Llamaban a otro amigo, y a
otro, y a otro, hasta que, tras un tiempo, hab&amp;iacute;a de cinco a diez personas
intentando empujar la bola de nieve, que ya se alzaba por encima de sus
cabezas.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Aun as&amp;iacute;,
el juego siempre terminaba de la misma forma. Siempre terminaba cuando la bola
de nieve, sin importar cu&amp;aacute;nta gente hubiera, no pod&amp;iacute;a seguir siendo empujada.
Permanec&amp;iacute;a siempre en el mismo sitio, semana tras semana, quiz&amp;aacute;s mes tras mes,
hasta que llegaban d&amp;iacute;as m&amp;aacute;s c&amp;aacute;lidos que la derret&amp;iacute;an. Era siempre el &amp;uacute;ltimo
resto del invierno en desaparecer. &lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;En cierto
modo, la pol&amp;iacute;tica exterior de los Estados Unidos se parece a ese juego de las
bolas de nieve.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Al
principio era peque&amp;ntilde;a y no ten&amp;iacute;a pretensiones, como el primer pu&amp;ntilde;ado de nieve.
Los m&amp;aacute;s sagaces de nuestros Padres Fundadores defendieron una pol&amp;iacute;tica exterior
humilde: &amp;laquo;Paz, comercio, y honesta amistad con todas las naciones&amp;raquo; &amp;ndash; dijo
Jefferson, &amp;laquo;alianzas comprometedoras con ninguna&amp;raquo;. Y as&amp;iacute; fue durante alrededor
de un siglo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Pero con
los albores del siglo XX, y la Revoluci&amp;oacute;n Industrial en pleno auge, las cosas
comenzaron a cambiar.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;La bola
de nieve comenz&amp;oacute; su primer ciclo en 1899 cuando, el 4 de febrero de aquel a&amp;ntilde;o,
los Estados Unidos comenzaron una guerra contra Filipinas. Dos d&amp;iacute;as despu&amp;eacute;s el
Senado vot&amp;oacute; por la anexi&amp;oacute;n del pa&amp;iacute;s, a pesar de la oposici&amp;oacute;n de los isle&amp;ntilde;os. El
pa&amp;iacute;s no le ser&amp;iacute;a devuelto a su pueblo hasta 1934.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;No
pasaron ni 20 a&amp;ntilde;os cuando, en 1917, Estados Unidos decidi&amp;oacute; entrar en la Primera
Guerra Mundial, renunciando al llamamiento de Jefferson de evitar alianzas
comprometedoras y, como resultado, perdi&amp;oacute; aproximadamente 116 mil hombres y
millones de d&amp;oacute;lares en la guerra.&lt;a name="ref1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref1;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note1"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref1;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref1;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref1;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;La bola
de nieve sigui&amp;oacute; rodando con la Segunda Guerra Mundial, quiz&amp;aacute;s la &amp;uacute;nica guerra
justa del siglo, pero, como resultado, nuestro papel en los asuntos
internacionales cambi&amp;oacute; espectacularmente y en 1949 se cre&amp;oacute; la OTAN. La OTAN fue
la mayor alianza comprometedora &amp;ndash; que aseguraba para siempre nuestro asiento en
la mesa de cualquier guerra futura, justa o no.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;El resto,
como se dice, es historia. La bola de nieve ha estado rodando a toda velocidad
desde entonces, creando un imperio que es tanto abarcador como omnipresente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Corea, la
Uni&amp;oacute;n Sovi&amp;eacute;tica, Vietnam, Ir&amp;aacute;n, Irak, Pakist&amp;aacute;n, Somalia, Bosnia, Kosovo, otra
vez Irak, y Afganist&amp;aacute;n: Estados Unidos ha tenido personal militar en todos
estos pa&amp;iacute;ses (o se ha comprometido con ellos) en alg&amp;uacute;n momento de los &amp;uacute;ltimos
50 a&amp;ntilde;os, y hoy es responsable de m&amp;aacute;s de 600 bases militares en 40 pa&amp;iacute;ses de
todo el mundo.&lt;a name="ref2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref2;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note2"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref2;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref2;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref2;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Como
afirma el Departamento de Defensa, &amp;laquo;El ej&amp;eacute;rcito de los Estados Unidos est&amp;aacute; desplegado
actualmente en m&amp;aacute;s pa&amp;iacute;ses que nunca en toda su historia&lt;span style="font-size:6.5pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&amp;raquo;. &lt;a name="ref3"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note3"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref3;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref3;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref3;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;La bola
de nieve, que comenz&amp;oacute; siendo un copo, ha alcanzado ahora la categor&amp;iacute;a de
Leviat&amp;aacute;n y marcha cuesta abajo haci&amp;eacute;ndose cada vez m&amp;aacute;s grande con cada
revoluci&amp;oacute;n. El imperio de los Estados Unidos alcanza ahora todos los pa&amp;iacute;ses del
mundo, directa o indirectamente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Pero
tarde o temprano la cuesta va a nivelarse y la bola de nieve va a rodar cada
vez m&amp;aacute;s lento. Cuando eso ocurra, sin embargo, la bola ser&amp;aacute; tan grande que el
mecanismo que la ha sostenido durante el siglo pasado ya no ser&amp;aacute; capaz de
empujar y, como resultado, permanecer&amp;aacute; estancada hasta que se derrita con el
tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Estados
Unidos ha tenido suerte. Durante la &amp;uacute;ltima d&amp;eacute;cada m&amp;aacute;s o menos China ha jugado
el papel del &amp;laquo;t&amp;iacute;o cachas&amp;raquo; del barrio, ayud&amp;aacute;ndonos a seguir impulsando la bola
de nieve a trav&amp;eacute;s de pr&amp;eacute;stamos y deuda cuando ya no lo pod&amp;iacute;amos hacer nosotros
mismos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Actualmente
China es el mayor poseedor de bonos del Tesoro de los EEUU en todo el mundo,
constituyendo el 25% de todos los acreedores extranjeros, alrededor de 1,15
billones de d&amp;oacute;lares.&lt;a name="ref4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note4"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref4;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref4;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref4;"&gt;&lt;/span&gt; Si China no nos prestase dinero, nuestra
pol&amp;iacute;tica exterior no podr&amp;iacute;a existir. &lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Cuando
frene la bola, se deber&amp;aacute; en gran parte a la incapacidad de EEUU para
permit&amp;iacute;rselo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;En el
momento en que se escribe este art&amp;iacute;culo, la deuda de EEUU asciende a 15,2
billones de d&amp;oacute;lares. Es casi 48.000 d&amp;oacute;lares de deuda por cada hombre, mujer y ni&amp;ntilde;o
que tenga la nacionalidad estadounidense, sea cual sea su edad.&lt;a name="ref5"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref5;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note5"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref5;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref5;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref5;"&gt;&lt;/span&gt; Un
beb&amp;eacute; nace con 48.000 d&amp;oacute;lares antes de que respire siquiera por primera vez, y
esta cifra no tiene en cuenta el inter&amp;eacute;s de esa deuda, que es mucho, mucho
mayor.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;En total,
la petici&amp;oacute;n presupuestaria del presidente s&amp;oacute;lo para 2012 es aproximadamente de
3.729 billones de d&amp;oacute;lares &amp;ndash; 1,1 billones m&amp;aacute;s que el total de ingresos para el
mismo a&amp;ntilde;o fiscal.&lt;a name="ref6"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref6;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note6"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref6;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref6;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref6;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Y de esos
3.729 billones de d&amp;oacute;lares, 553 mil millones est&amp;aacute;n destinados a gasto en defensa
&amp;ndash; un aumento de 20 mil millones respecto a 2010 y 150 mil millones m&amp;aacute;s de lo
que se gast&amp;oacute; durante el auge de la Guerra Fr&amp;iacute;a en d&amp;oacute;lares ajustados a la
inflaci&amp;oacute;n de 2012. &lt;a name="ref7"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note7"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref7;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref7;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref7;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Pero uno
puede preguntarse: &amp;iquest;Qu&amp;eacute; significan todas estas cifras?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Significan
que:&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;1. No
tenemos dinero y por tanto dependemos de impuestos adicionales, pr&amp;eacute;stamos e
impresi&amp;oacute;n de dinero para financiar y dirigir nuestro pa&amp;iacute;s, y&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;2.
Estamos gastando mucho dinero que no tenemos en el ej&amp;eacute;rcito&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Las
respuestas comunes a estas dos interpretaciones son a menudo, por desgracia,
las mismas: que estamos metidos en una guerra y terminando otra en el
extranjero, y el mundo se est&amp;aacute; convirtiendo en un lugar cada vez m&amp;aacute;s peligroso
y necesitamos una expansi&amp;oacute;n del gasto en defensa (o guerra).&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Menos
mal, sin embargo, que esto no es cierto. Si uno suma todo el gasto militar del
mundo, Estados Unidos constituye el 48% del mismo. &amp;iquest;Qui&amp;eacute;n nos sigue en gasto?
Nuestros aliados de la OTAN con el 20%. Despu&amp;eacute;s de la OTAN, quien m&amp;aacute;s gasta es
China, cuyo gasto quintuplicamos, con el 8%. &lt;a name="ref8"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note8"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref8;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref8;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref8;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Y en el
caso de Ir&amp;aacute;n, a quien los tambores de guerra le suenan cada vez m&amp;aacute;s fuerte, su
presupuesto militar anual &amp;ndash; 7 o 12 mil millones de d&amp;oacute;lares, dependiendo de a
quien se consulte &amp;ndash; equivale al 2% de nuestro presupuesto militar anual. Y si
aumentaran su gasto militar un 127%, como algunos est&amp;aacute;n anunciando, todav&amp;iacute;a los
dejar&amp;iacute;a al 4% &lt;a name="ref9"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note9"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref9;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref9;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref9;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Hablando
en plata, Estados Unidos tiene algunos ciudadanos que ganan m&amp;aacute;s dinero del que
algunos pa&amp;iacute;ses se gastan en defensa. No importa c&amp;oacute;mo se mire, Estados Unidos
simplemente gasta demasiado dinero en el ej&amp;eacute;rcito como para que haya una
amenaza f&amp;iacute;sica imaginable hacia nuestro pa&amp;iacute;s, a pesar de que los pol&amp;iacute;ticos
sugieran lo contrario.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Pero solo
porque gastemos mucho dinero en el ej&amp;eacute;rcito y no haya una justificada amenaza
exterior contra nuestro pa&amp;iacute;s no significa que nos encontremos estables y
seguros. De hecho, el propio gasto que empleamos en nuestra seguridad bien
puede significar la mayor amenaza para nuestra naci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Con tanto
gasto en guerras y en el imperio, Estados Unidos est&amp;aacute; al borde de sufrir un
colapso econ&amp;oacute;mico similar al que sufri&amp;oacute; Grecia en la primavera de 2010 y que
contin&amp;uacute;a sufriendo como resultado de un endeudamiento excesivo en el terreno
social.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Si no,
escuchen a Alan Greenspan, el maestro en ignorar la deuda, cuando en junio de
2010 dijo en un art&amp;iacute;culo del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Wall Street
Journal &lt;/i&gt;que &amp;laquo;Estados Unidos, y la mayor&amp;iacute;a del resto del mundo desarrollado,
necesita un cambio tect&amp;oacute;nico en su pol&amp;iacute;tica fiscal. Un cambio gradual no ser&amp;aacute;
suficiente&amp;raquo;. Y tambi&amp;eacute;n su sucesor como Presidente de la Reserva Federal, Ben
Bernanke, que dijo en una audiencia del Comit&amp;eacute; Presupuestario de la C&amp;aacute;mara de
Representantes en junio de 2010 que &amp;laquo;El presupuesto federal parece hallarse en
un camino insostenible&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Estas
palabras vienen de los hombres que dirigen nuestra econom&amp;iacute;a y dictan nuestra
pol&amp;iacute;tica monetaria, y sus palabras son muy claras: Si Estados Unidos no empieza
a reducir el gasto y replantearse el camino que ha elegido, (pr&amp;eacute;stamos sin
l&amp;iacute;mites e impresi&amp;oacute;n de dinero) bien puede sufrir el colapso econ&amp;oacute;mico que
supuso la destrucci&amp;oacute;n de casi todos los dem&amp;aacute;s imperios en su tiempo, incluyendo
Roma y la Uni&amp;oacute;n Sovi&amp;eacute;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Todos los
grandes imperios acaban por dos razones: la sobreexpansi&amp;oacute;n y el colapso econ&amp;oacute;mico
(normalmente entrelazados). Muy pocas veces acaba un imperio por razones
externas, y &amp;iquest;por qu&amp;eacute; deber&amp;iacute;amos considerar a EEUU una excepci&amp;oacute;n? Como sostiene
Niall Furguson, de Harvard, &amp;laquo;el colapso de un imperio puede ser mucho m&amp;aacute;s
repentino de lo que muchos historiadores pueden imaginar. Una combinaci&amp;oacute;n de
d&amp;eacute;ficits fiscales y un ej&amp;eacute;rcito que no da m&amp;aacute;s de s&amp;iacute; sugiere que Estados Unidos
puede ser el siguiente imperio en el precipicio&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Si hay
alg&amp;uacute;n lugar de nuestro presupuesto donde podemos provocar un impacto inmediato
en el d&amp;eacute;ficit, es en el gasto en defensa, ya que, cuando se trata del ej&amp;eacute;rcito,
nuestro gobierno no muestra ninguna restricci&amp;oacute;n fiscal. Gasta m&amp;aacute;s de un mill&amp;oacute;n
de d&amp;oacute;lares por soldado y por a&amp;ntilde;o en Afganist&amp;aacute;n, mientras que el enemigo, que ha
mantenido la guerra durante 11 a&amp;ntilde;os (la m&amp;aacute;s larga de nuestra naci&amp;oacute;n), gasta
mucho menos. &lt;a name="ref10"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note10"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref10;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref10;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref10;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;(El
gobierno) est&amp;aacute; gastando aproximadamente 106 millones de d&amp;oacute;lares en un sistema
de misiles de defensa &amp;ndash; para Europa; distribuye 40.000 soldados para defender
la frontera &amp;ndash; de Corea del Sur. &lt;a name="ref11"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note11"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref11;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref11;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref11;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Y como
comentario aparte, aunque de relevancia, se estim&amp;oacute; que la guerra de Irak en
2003 le costar&amp;iacute;a a EEUU de 50 a 60 mil millones de d&amp;oacute;lares, sin embargo, para
2008 la guerra ya hab&amp;iacute;a costado 12 veces esa cantidad. &lt;a name="ref12"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note12"&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref12;"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref12;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-bookmark:ref12;"&gt;&lt;/span&gt; Son aproximadamente 600 mil millones &amp;ndash; eso
sin mencionar el coste en vidas.&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Fue un
craso error de c&amp;aacute;lculo y un perfecto ejemplo de la falta de restricci&amp;oacute;n fiscal
en el gasto militar.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Nos guste
o no, la gigante bola de nieve que es nuestra pol&amp;iacute;tica exterior est&amp;aacute; dejando de
rodar despu&amp;eacute;s de d&amp;eacute;cadas de expansi&amp;oacute;n. China, el t&amp;iacute;o cachas del barrio, no
podr&amp;aacute; seguir haci&amp;eacute;ndola rodar por mucho tiempo, y todo lo que ese pa&amp;iacute;s tiene
que hacer para destruir nuestra moneda y nuestro pa&amp;iacute;s es pedir que le
devolvamos la deuda.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;La
cuesti&amp;oacute;n ya no es de dem&amp;oacute;cratas contra republicanos, progresistas contra
conservadores, o pobres contra ricos. No importa vuestra postura respecto a la
guerra o los presupuestos de defensa, debemos escuchar a aquellos que, como
Bernanke, afirman que el gasto debe parar y que se ha de eliminar la deuda.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Para
hacer esto, nuestro intervencionismo y construcci&amp;oacute;n de naciones por todo el
mundo debe terminar tambi&amp;eacute;n; es la mayor amenaza para nuestra seguridad
nacional. Si continuamos financiando un imperio que no podemos permitirnos,
haremos vulnerable a nuestra econom&amp;iacute;a y nuestra riqueza depender&amp;aacute; de otras
naciones.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Si
Estados Unidos desea seguir siendo un actor en la escena mundial, debemos
adoptar una pol&amp;iacute;tica exterior m&amp;aacute;s humilde y asequible de acuerdo con los
consejos de Jefferson. Recordad que fue tambi&amp;eacute;n Jefferson quien dijo &amp;laquo;La paz es
nuestro inter&amp;eacute;s m&amp;aacute;s importante, as&amp;iacute; como recuperarnos de la deuda&amp;raquo;: dos
intereses que, como pa&amp;iacute;s, al desempe&amp;ntilde;ar nuestra pol&amp;iacute;tica exterior, hemos
ignorado tontamente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Mientras
el invierno se desvanece y el sol se eleva en el cielo, la luz del d&amp;iacute;a se est&amp;aacute;
echando encima de la defectuosa pol&amp;iacute;tica exterior de EEUU. La bola de nieve del
imperio finalmente se est&amp;aacute; parando con un frenazo sonoro y pronto ning&amp;uacute;n actor
internacional podr&amp;aacute; seguir empuj&amp;aacute;ndola.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Incluso
aquellos que se mantuvieron en la ignorancia durante muchos a&amp;ntilde;os est&amp;aacute;n
empezando a reconocer la verdad. &amp;iquest;Ser&amp;aacute; capaz EEUU de resistir el calor del
verano o caminar&amp;aacute; ignorante a duras penas como si el invierno nunca acabara?
Nadie lo sabe con seguridad.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;S&amp;oacute;lo el
tiempo nos dir&amp;aacute; si EEUU se mantendr&amp;aacute; durante el verano o el oto&amp;ntilde;o &amp;uacute;nicamente
para levantarse en diferente lugar y con diferente forma el pr&amp;oacute;ximo invierno.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;text-align:center;" align="center" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;Nico
Perrino es profesor adjunto en la Universidad de Indiana, especializado en
periodismo e historia. Es expresidente del cap&amp;iacute;tulo de J&amp;oacute;venes Estadounidenses
por la Libertad en la Universidad de Indiana y actualmente escribe columnas de
opini&amp;oacute;n para el peri&amp;oacute;dico de los estudiantes. Tiene intereses laborales en
marketing digital y publicidad.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note1"&gt;[1]&lt;/a&gt; S&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;"&gt;ervicio de Investigaci&amp;oacute;n del Congreso&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;2010. Operaciones
militares y de Guerra estadounidenses. V&amp;iacute;ctimas: Listas y estad&amp;iacute;sticas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;7-5700 www.crs.gov
RL32492.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://www.fas.org/sgp/crs/natsec/RL32492.pdf"&gt;&lt;span style="color:windowtext;text-decoration:none;text-underline:none;"&gt;
 
 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
 

 
&lt;img alt="Download PDF" height="16" width="16" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note2"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt; Dept. of Defense.
2011. Base Structure Report, FY. 2011 Baseline. Dept. of Defense.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://www.acq.osd.mil/ie/download/bsr/bsr2011baseline.pdf"&gt;&lt;span style="color:windowtext;text-decoration:none;text-underline:none;"&gt;
 
&lt;img alt="Download PDF" height="16" width="16" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note3"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt; Dept. of Defense.
2001. Base Structure Report, FY. 2001 Baseline. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;Dept. of Defense.&lt;a href="http://www.defense.gov/news/Aug2001/basestructure2001.pdf"&gt;&lt;span style="color:windowtext;text-decoration:none;text-underline:none;"&gt;
 
&lt;img alt="Download PDF" height="16" width="16" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note4"&gt;[4]&lt;/a&gt;
Departamento del Tesoro/ Consejo de la Reserva Federal,&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.treasury.gov/resource-center/data-chart-center/tic/Documents/mfh.txt"&gt;&amp;laquo;Mayores
tenedores extranjeros de bonos del tesoro.&lt;span style="font-size:6.5pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;"&gt;&amp;raquo;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;Departamento del Tesoro de
los Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note5"&gt;[5]&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:6.5pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://www.usdebtclock.org/"&gt;&amp;laquo;U.S. National Debt Clock : Real Time&amp;raquo;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;Reloj
de la deuda nacional de EEUU : A tiempo real&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note6"&gt;[6]&lt;/a&gt; &amp;laquo;Presupuesto
del gobierno de los EEUU para el a&amp;ntilde;o fiscal 2012&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:6.5pt;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&amp;raquo; Presupuesto para la Casa Blanca.&lt;a href="http://www.whitehouse.gov/files/documents/budget_2012.pdf"&gt;&lt;span style="color:windowtext;text-decoration:none;text-underline:none;"&gt;
 
&lt;img alt="Download PDF" height="16" width="16" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note7"&gt;[7]&lt;/a&gt; &amp;laquo;Presupuesto
presidencial para el a&amp;ntilde;o fiscal 2012 &amp;mdash; Clasificaciones hist&amp;oacute;ricas,&amp;raquo;&amp;nbsp;La
Casa Blanca&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note8"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;Christopher Hellman,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://www.armscontrolcenter.org/policy/securityspending/articles/fy09_dod_request_global/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;laquo;Center for Arms Control and
Non-Proliferation: The FY 2009 Pentagon Spending Request &amp;mdash; Global Military
Spending. &amp;raquo;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;Centro de
control de armas y no-proliferaci&amp;oacute;n. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note9"&gt;[9]&lt;/a&gt;
L&amp;eacute;ase&amp;nbsp;&lt;a href="http://milexdata.sipri.org/result.php4"&gt;&amp;laquo;The SIPRI Military
Expenditure Database&amp;raquo;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;del &lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;"&gt;Instituto&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Internacional
de&amp;nbsp;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;"&gt;Estocolmo&lt;/span&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;"&gt;Investigaci&amp;oacute;n&lt;/span&gt;&amp;nbsp;para la&amp;nbsp;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;"&gt;Paz&lt;/span&gt; y &amp;nbsp;&lt;a href="http://www.defensenews.com/article/20120202/DEFREG04/302020003/Iran-Plans-127-Percent-Defense-Budget-Increase"&gt;&amp;quot;Iran
Plans 127 Percent Defense Budget Increase&amp;raquo;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;del&amp;nbsp;&lt;i&gt;Defense News&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note10"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt; Christopher
Drew,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://www.nytimes.com/2009/11/15/us/politics/15cost.html?_r=1&amp;amp;hp"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;laquo;High Costs Weigh on Troop Debate
for Afghan War, &amp;raquo;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;New York Times&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&amp;mdash; Breaking News,
World News &amp;amp; Multimedia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note11"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://www.america.gov/st/texttrans-english/2008/October/20081020121847eaifas0.7119104.html"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;quot;Briefing by Defense Secretary
Gates and ROK Minister Lee,&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;nbsp;America &amp;mdash; Engaging the
World &amp;mdash; America.gov.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5896/#note12"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt; David M.
Hersenzhorn,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;a href="http://www.nytimes.com/2008/03/19/washington/19cost.html"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;quot;Estimates of Iraq War Cost Were
Not Close to Ballpark,&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;New York Times&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&amp;mdash;
Breaking News, World News &amp;amp; Multimedia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-US;" lang="EN-US"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=459818" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="imperalismo" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/imperalismo/default.aspx" /><category term="Nico Perrino" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Nico+Perrino/default.aspx" /></entry><entry><title>El auge de los neoconservadores</title><link rel="alternate" type="text/html" href="/community/blogs/euribe/archive/2012/03/02/el-auge-de-los-neoconservadores.aspx" /><id>/community/blogs/euribe/archive/2012/03/02/el-auge-de-los-neoconservadores.aspx</id><published>2012-03-02T18:36:00Z</published><updated>2012-03-02T18:36:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por David Gordon. (Publicado el 2
de marzo de 2012)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo
original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/5944"&gt;http://mises.org/daily/5944&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;[David
Gordon impartir&amp;aacute; &lt;a href="http://academy.mises.org/courses/right/"&gt;The Betrayal
of the American Right and the Rise of the Neoconservatives&lt;/a&gt;, un curso de 6
semanas en l&amp;iacute;nea en la Academia Mises, del 21 de marzo al 30 de abril]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El presidente Obama es sin duda un
belicista, pero, excepto Ron Paul, sus oponentes republicanos conservadores le
atacan por no ser suficientemente belicista. Tenemos que empezar una nueva
guerra ahora mismo, dicen. Debemos destruir inmediatamente el &amp;ldquo;programa nuclear&amp;rdquo;
iran&amp;iacute;, aunque no se preocupen por explicar exactamente por qu&amp;eacute; Ir&amp;aacute;n resulta ser
una amenaza para Estados Unidos. Ir&amp;aacute;n es solo un ejemplo: tambi&amp;eacute;n tenemos que
iniciar una cruzada mundial contra el &amp;ldquo;Islam militante&amp;rdquo;. En los debates
republicanos, Gingrich y Santorum rega&amp;ntilde;aron a Ron Paul. &amp;Eacute;ste no quiere matar
gente en cruzadas in&amp;uacute;tiles. Para ellos eso hace del Dr. Paul un mal patriota.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Las cosas no fueron siempre as&amp;iacute;. En
los a&amp;ntilde;os anteriores a la Segunda Guerra Mundial, los conservadores
estadounidenses se opon&amp;iacute;an a las campa&amp;ntilde;as globales. La Vieja Derecha se opon&amp;iacute;a
al New Deal y favorec&amp;iacute;a la tradicional pol&amp;iacute;tica estadounidense de no verse
implicados en guerras extranjeras.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Murray Rothbard describe a la Vieja
Derecha y explica c&amp;oacute;mo fue apartada por los belicista pseudoconservadores en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/3316/The-Betrayal-of-the-American-Right"&gt;The
Betrayal of the American Right&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Usando el libro de Rothbard como gu&amp;iacute;a,
exploraremos c&amp;oacute;mo cambi&amp;oacute; la derecha estadounidense.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La revoluci&amp;oacute;n se produjo en dos
fases. Primero, William Buckley utiliz&amp;oacute; las p&amp;aacute;ginas de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;National Review&lt;/i&gt; para argumentar que la no intervenci&amp;oacute;n ten&amp;iacute;a que
ser reemplazada por una lucha global contra el comunismo. Aqu&amp;eacute;llos en la
derecha que quer&amp;iacute;an mantenernos fuera de la guerra (como John T. Flynn, la John
Birch Society y el propio Rothbard) fueron purgados. En su defensa de la
agresi&amp;oacute;n, Buckley estuvo auxiliado por un grupo de excomunistas y
extrotskistas. Muchos, como el propio Buckley, trabajaron en la CIA y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;National Review&lt;/i&gt; era parte de un plan de
la CIA para controlar la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La segunda etapa llev&amp;oacute; a los conservadores
estadounidenses mucho m&amp;aacute;s lejos a&amp;uacute;n del no intervencionismo. Un nuevo grupo uni&amp;oacute;
sus fuerzas con Buckley: los neoconservadores, que incluyen a Irving y William
Kristol, Charles Krauthammer y Robert Kagan. Estaban de acuerdo con Buckley en
pol&amp;iacute;tica exterior: tambi&amp;eacute;n estaban a favor de una lucha armada contra el
comunismo. (Un destacado neoc&amp;oacute;n, Norman Podhoretz, pensaba que Ronald Reagan
era demasiado blando con Rusia).&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero al contrario que los
escritores de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;National Review&lt;/i&gt;, los
neoconservadores admiraban a Franklin Roosevelt y el New Deal. Pensaban que
Harru Truman fue un gran presidente. Les parec&amp;iacute;a bien el estado del bienestar,
mientras que &amp;ldquo;conservadores&amp;rdquo; como ellos lo dirigieran. En pol&amp;iacute;tica exterior, el
apoyo incondicional al militante Partido Likud de Israel fue su tema m&amp;aacute;s importante.
Los neocones quer&amp;iacute;an que Estados Unidos derrocara a Saddam Hussein, de quien
pensaban que amenazaba Israel y veremos el papel que desempe&amp;ntilde;aron en empezar la
Guerra del Golfo y la Guerra de Iraq. Hoy los neocones quieren que nos ocupemos
de Ir&amp;aacute;n, otra amenaza para Israel.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En el curso, leeremos algunos de
los escritos clave de los neoconservadores y examinaremos sus presupuestos. Los
alumnos conseguir&amp;aacute;n una clara comprensi&amp;oacute;n de aquello contra lo que est&amp;aacute; Ron
Paul en su heroica batalla por la paz y la sensatez.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="http://academy.mises.org/courses/right/"&gt;Ap&amp;uacute;ntate ahora&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;David Gordon hace cr&amp;iacute;tica de libros
sobre econom&amp;iacute;a, pol&amp;iacute;tica, filosof&amp;iacute;a y derecho para &lt;i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/misesreview.asp"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;The Mises Review&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;, la
revista cuatrimestral de literatura sobre ciencias sociales, publicada desde
1955 por el Mises Institute. Es adem&amp;aacute;s autor de &lt;i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Essential-Rothbard-The-P336C0.aspx"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;The Essential Rothbard&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;,
disponible en la tienda de la web del Mises Institute.&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=459642" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>euribe</name><uri>http://mises.org/community/members/euribe/default.aspx</uri></author><category term="David Gordon" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/David+Gordon/default.aspx" /><category term="Academia Mises" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Academia+Mises/default.aspx" /><category term="neoconservadurismo" scheme="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/neoconservadurismo/default.aspx" /></entry></feed>