Walmart y el derecho a discriminar

Por Rod Rojas. (Publicado el 23 de junio de 2011)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5401.

 

Imaginemos un pequeño experimento. Usted, querido lector, se topa con un rottweiler suelto, sin correa. ¿Cómo reaccionaría? ¿Tendría en cuenta lo que se dice de los rottweiler? ¿Le preocuparía que su reacción pudiera dañar los sentimientos del rottweiler? ¿O simplemente discriminaría?

Por otro lado, cuando usted va a la tienda o al dentista, ¿le importa si la persona que el atiende en un hombre o una mujer? Cuando compra un plátano, ¿el importa si lo recogió una persona negra? Probablemente no.

Si ve las noticias de esta semana, advertirá artículos acerca de la demanda colectiva contra Walmart. Verá titulares como “Walmart gana el mayor caso de discriminación de género de la historia”. Son muy engañosos, como mínimo.

Una demanda colectiva es un tipo de demanda en la que un grupo de gente presenta colectivamente una reclamación ante el tribunal. El grupo tiene que hacer una reclamación uniforme: los agravios deben ser casi idénticos, de otra manera no podría tratarse como un solo caso, sino que tendría que dividirse en casos individuales o grupos más pequeños.

Es esto lo que ocurrió a un grupo de mujeres que demandó a Walmart por discriminación sexual en el trabajo. El Tribunal Supremo no decidió sobre las razones de las demandas, sino que impidió a las mujeres demandar a Walmart como grupo. Los jueces pensaron que los casos eran demasiado distintos y no podían analizarse bajo un solo paraguas.

Discriminación de género

La discriminación de género es un asunto delicado, especialmente porque se ha negado a las mujeres sus libertades y se ha abusado de ellas durante milenios. Nada es más importante que la autopropiedad y la completa libertad para todos. Pero no debemos hacer una salida en falso, más bien deberíamos mirar las cosas con un poco más de profundidad.

Primero de todo, seamos muy cuidadosos con las estadísticas en general. Cuando decimos que las mujeres ganan un 75% de lo que ganan los hombres en puestos similares o, como en el caso de Walmart, que “las mujeres suponen más del 70% de la mano de obra por horas pero (…) suponen menos de un tercio de su dirección de tiendas”, no se está considerando el hecho de que las carreras de las mujeres se ven influidas negativamente por matrimonio y cría de hijos, mientras que en los hombres suele pasar lo contrario.

El hecho es que las mujeres no trabajan la misma cantidad de horas, no trabajan en los mismos puestos y tienen una tendencia a no trabajar continuamente a lo largo de su vida. Las mujeres eligen eso porque tienden a valorar la flexibilidad. Si observamos a las mujeres que nunca se hayan casado como grupo estadístico, desaparecen todas estas diferencias.

Por dar un ejemplo, los doctores jóvenes ganan bastante más que las doctoras jóvenes. Es el tipo de estadística que se manipula y publicita muy fácilmente. Sin embargo, si miramos con cuidado veremos que los doctores jóvenes trabajan alrededor de 500 horas anuales más que sus colegas mujeres. ¡Nueve horas adicionales por semana no es una diferencia pequeña!

Excepto la maternidad, la lactancia y similares, el trabajo doméstico puede dividirse por la mitad entre hombres y mujeres, pero en la práctica esto no ocurre. La consecuencia es que las mujeres invierten en las carreras de sus maridos. Los hombres casados que se encargan de mantener a sus esposas, tienden a ser mejores en los negocios que los solteros. Los hombres de negocios casados con éxito no podrían rendir tan bien como lo hacen sin la ayuda de sus esposas, así que la renta adicional no es resultado de una discriminación, sino más bien de una productividad adicional que hacen posible sus esposas. Esto no se tiene nunca en cuenta en los casos de divorcio cuando la propiedad común se divide por igual, aunque el hombre mantiene su mejora en su carrera.

Walmart

Constantemente se retrata a Walmart como la compañía más despiadada del mundo. La gente dice que nada le importa a Walmart excepto los beneficios. Se acusa a la empresa de no tener ninguna lealtad, ni siquiera a su propio país. Ahora, si la compañía es tan implacable y puede contratar a mujeres para hacer el mismo trabajo por 75 céntimos frente a un dólar, ¿por qué no aprovecha esa oportunidad de oro?

En respuesta a eso, las demandantes dicen que, aunque solo importan las ganancias, cuando se trata de contratar, los directores varones solo quieren contratar a otros varones. Por alguna razón la empresa deja de lado todas las razones económicas y asume una pérdida del 25% solo para que los chicos puedan estar con sus colegas.

La demanda es, por supuesto, absurda. Si pudiera contratarse a mujeres para hacer el mismo trabajo por 75 céntimos frente a un dólar, el mundo empresarial no ignoraría esta diferencia.

Los buenos negocios no pueden permitirse este tipo de discriminación a largo plazo, porque otras empresas que se den cuenta del beneficio potencial prosperarán y reemplazarán a quienes ignoren la realidad económica. Esto significa que es muy improbable que se esté produciendo ningún negocio ruinoso en Walmart.

¿Pero qué pasa si se está produciendo realmente una discriminación de género?

Por favor, pregúntese: ¿A cuántos varones ha contratado como niñera? ¿Cuántos varones ha contratado para reparar coches o trabajar en la construcción? ¿Contrataría usted a un varón atractivo para enseñar piano a su hija?

Si usted es una persona normal, probablemente dé respuestas muy políticamente incorrectas y está en su derecho a hacerlo. En definitiva, son su dinero, su propiedad y sus seres queridos. Así que si la discriminación puede ser un asunto de autopropiedad y derechos de propiedad para nosotros, no debería ser distinto para Walmart.

 

 

Rod Rojas tiene el título del Canadian Securities Course y trabaja como consejero financiero en asuntos personales, corporativos y de política pública. Es un orgulloso miembro del Partido Libertario de Ontario.

Published Mon, Jun 27 2011 5:51 PM by euribe