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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://mises.org/Community/utility/FeedStylesheets/rss.xsl" media="screen"?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Rodrigo Diaz : Secesi&amp;#243;n</title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Secesi_26002300_243_3B00_n/default.aspx</link><description>Tags: Secesi&amp;#243;n</description><dc:language>en</dc:language><generator>CommunityServer 2008.5 SP2 (Build: 40407.4157)</generator><item><title>Una Declaración de Independencia del Gran Gobierno</title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/07/08/una-declaraci-243-n-de-independencia-del-gran-gobierno.aspx</link><pubDate>Wed, 08 Jul 2009 13:05:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:230031</guid><dc:creator>Rodrigo Diaz</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/07/08/una-declaraci-243-n-de-independencia-del-gran-gobierno.aspx#comments</comments><description>&lt;h4&gt;por Richard Ebeling en Libertad Digital&lt;/h4&gt;
&lt;div class="frase"&gt;&amp;quot;Cada 4 de julio EEUU celebra que cada ser humano tiene derecho a su vida y libertad, y a su libre capacidad para perseguir la felicidad como considere oportuno sin que el gobierno paternalista y confiscatorio se entrometa en su camino&amp;quot;. Richard Ebeling.&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;La Declaraci&amp;oacute;n de Independencia, firmada por los miembros del Congreso Continental el 4 de Julio de 1776, es el &lt;strong&gt;documento fundacional del experimento Americano de un gobierno libre&lt;/strong&gt;. Lo que se olvida con demasiada frecuencia es que los Padres Fundadores a lo que se opusieron fue a la pesada e intrusiva mano del gran gobierno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La mayor&amp;iacute;a de los Americanos recuerdan con facilidad esas elocuentes palabras con las que los Padres Fundadores expresaron los fundamentos de su reclamaci&amp;oacute;n para la independencia de Gran Breta&amp;ntilde;a en 1776:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Sostenemos como evidentes por s&amp;iacute; mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre &amp;eacute;stos est&amp;aacute;n la Vida, la Libertad y la b&amp;uacute;squeda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes leg&amp;iacute;timos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla, o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrezca las mayores probabilidades de alcanzar su Seguridad y Felicidad.&amp;rdquo;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero lo que no se recuerda normalmente es la larga lista de motivos de queja que conforma la mayor&amp;iacute;a del texto de la Declaraci&amp;oacute;n de Independencia. Los Padres Fundadores explicaron cu&amp;aacute;n intolerable se hab&amp;iacute;a convertido el gobierno absolutista y altamente centralizado de la lejana Londres. Este gobierno distante violaba las libertades personales y civiles de la gente que viv&amp;iacute;a en las 13 colonias de la costa este de Norteam&amp;eacute;rica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&amp;aacute;s, los &lt;strong&gt;ministros del rey impon&amp;iacute;an r&amp;iacute;gidas y opresivas regulaciones econ&amp;oacute;micas y controles sobre los colonos&lt;/strong&gt;, que fueron parte del sistema de gobierno de planificaci&amp;oacute;n central del siglo XVIII conocido como mercantilismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;ldquo;La historia del presente Rey de Gran Breta&amp;ntilde;a es una historia de repetidas injurias y usurpaciones, todas ellas con el objetivo directo de establecer una Tiran&amp;iacute;a absoluta sobre estos Estados&amp;rdquo;, declararon los firmantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con cada paso, la Corona Brit&amp;aacute;nica hab&amp;iacute;a concentrado el poder pol&amp;iacute;tico y la toma de decisiones en sus propias manos, dejando a los colonos Americanos con poca capacidad para gestionar sus propios asuntos mediante los gobiernos locales y estatales. Las leyes y reglas eran impuestas sin el consentimiento de los gobernados; las leyes y procedimientos locales que pretend&amp;iacute;an limitar la arbitrariedad y abusos del gobierno fueron ignoradas o anuladas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El rey tambi&amp;eacute;n hab&amp;iacute;a intentado manipular el sistema legal mediante el nombramiento arbitrario de jueces que compartieran sus deseos de poder o estuvieran abiertos a ser influenciados para servir los objetivos pol&amp;iacute;ticos del monarca. Los oficiales del &lt;strong&gt;rey injustamente pon&amp;iacute;an a colonos bajo arresto en violaci&amp;oacute;n de la orden de &lt;i&gt;habeas corpus&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;, y les sentenciaban a prisi&amp;oacute;n sin juicio mediante un jurado. Con frecuencia, los colonos eran violentamente reclutados para servir en las fuerzas armadas del rey y obligados a luchar en guerras extranjeras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A los colonos se les impuso, sin el consentimiento de los legisladores locales, &lt;strong&gt;importantes cargas financieras derivadas de un ej&amp;eacute;rcito regular&lt;/strong&gt;. Los soldados eran a menudo alojados entre las casas de los colonos sin su aprobaci&amp;oacute;n o permiso. Asimismo, los autores de la Declaraci&amp;oacute;n afirmaron que el rey promov&amp;iacute;a disturbios civiles al crear tensiones y conflictos entre los diferentes grupos &amp;eacute;tnicos en su dominio colonial (los colonos ingleses y las tribus nativas indio-americanas).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero lo que estuvo en el centro de muchas de sus quejas y reclamaciones en contra del Rey George III fueron los controles econ&amp;oacute;micos que limitaban su libertad y los impuestos que confiscaban su riqueza y su renta honestamente ganada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La premisa fundamental detr&amp;aacute;s del &lt;strong&gt;sistema de planificaci&amp;oacute;n mercantilist&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;a&lt;/strong&gt; era la idea de que era el deber y la responsabilidad del gobierno gestionar y dirigir los asuntos econ&amp;oacute;micos de la sociedad. La Corona Brit&amp;aacute;nica constre&amp;ntilde;&amp;iacute;a las actividades comerciales de los colonias con una mara&amp;ntilde;a de regulaciones y restricciones. El gobierno Brit&amp;aacute;nico dictaba lo que pod&amp;iacute;an producir, los recursos y las tecnolog&amp;iacute;as que pod&amp;iacute;an ser empleadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El gobierno evitaba que el mercado libre fuera el que fijara precios y salarios, y manipulaba qu&amp;eacute; bienes estar&amp;iacute;an disponibles para los consumidores de las colonias. Dictaba qu&amp;eacute; bienes pod&amp;iacute;an ser importados o exportados entre las 13 colonias y el resto del mundo, evitando as&amp;iacute; que los colonos se beneficiaran de las ganancias que podr&amp;iacute;an haber obtenido bajo el libre comercio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por todas partes, el rey nombraba distintos &amp;ldquo;zares&amp;rdquo; para controlar y dirigir buena parte de las cuestiones cotidianas con las que la gente se ganaba la vida. &lt;strong&gt;Se impon&amp;iacute;an multitud de nuevas burocracias sobre cada faceta de la vida.&lt;/strong&gt; &amp;ldquo;&amp;Eacute;l ha erigido una multitud de Nuevas Oficinas, y enviado aqu&amp;iacute; a un enjambre de Oficiales para oprimir a nuestro pueblo, y empobrecerlo con sus estafas y rapi&amp;ntilde;as&amp;rdquo;, explicaron los Padres Fundadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&amp;aacute;s, el rey y su gobierno &lt;strong&gt;impon&amp;iacute;an tributos sobre los colonos sin su consentimiento&lt;/strong&gt;. Sus rentas eran sujetas a impuestos para financiar los costosos y crecientes proyectos que el rey quer&amp;iacute;a y que hab&amp;iacute;a considerado que eran buenos para el pueblo, independientemente de que el pueblo mismo los quisiera o no.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En las d&amp;eacute;cadas de 1760 y 1770 aparecieron una serie de impuestos reales que sobrecargaron a los colonos Americanos y despertaron su ira: la Ley del Az&amp;uacute;car de 1764, la Ley del Sello de 1765, las Leyes Townsend de 1767, la Ley del T&amp;eacute; de 1773 (que result&amp;oacute; en la Boston Tea Party), y una gran variedad de otras imposiciones fiscales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los colonos Americanos eran a menudo extremadamente creativos a la hora de evitar y evadir las regulaciones e impuestos de la Corona, a trav&amp;eacute;s del contrabando y los sobornos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La respuesta del gobierno Brit&amp;aacute;nico a esta &amp;ldquo;desobediencia civil&amp;rdquo; de los colonos americanos en contra de sus regulaciones e impuestos era severa y violenta. El ej&amp;eacute;rcito y la marina del rey asesinaron a civiles y arruinaron gratuitamente la propiedad privada de la gente. &amp;ldquo;&amp;Eacute;l ha saqueado nuestros mares, asolado nuestras costas, quemado nuestras ciudades, y destruido las vidas de nuestros conciudadanos&amp;rdquo;, lamenta la Declaraci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&amp;eacute;s de enumerar &amp;eacute;stas y otras quejas, los Padres Fundadores dijeron en la Declaraci&amp;oacute;n:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;A cada grado de estas opresiones hemos suplicado por la reforma en los t&amp;eacute;rminos m&amp;aacute;s humildes; nuestras s&amp;uacute;plicas han sido contestadas con repetidas injurias. Un pr&amp;iacute;ncipe cuyo car&amp;aacute;cter est&amp;aacute; marcado por todos los actos que definen a un tirano no es apto para ser el gobernador de un pueblo libre&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&amp;iacute;, se tom&amp;oacute;&amp;nbsp;el trascendental paso en el que las colonias declararon su independencia de la Corona Brit&amp;aacute;nica. Los firmantes de la Declaraci&amp;oacute;n escribieron as&amp;iacute; que &lt;strong&gt;&amp;ldquo;nosotros empe&amp;ntilde;amos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor&amp;rdquo; &lt;/strong&gt;en su causa com&amp;uacute;n de establecer un gobierno libre y la libertad individual de los, por entonces, tres millones de habitantes de las 13 colonias originales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Nunca antes en la historia un pueblo hab&amp;iacute;a declarado y luego establecido un gobierno basado en los principios de los derechos individuales a la vida, la libertad, y la propiedad&lt;/strong&gt;. Nunca antes una sociedad fue fundada en el ideal de la libertad econ&amp;oacute;mica, bajo la cual hombres libres pueden producir e intercambiar pac&amp;iacute;ficamente con el pr&amp;oacute;jimo en los t&amp;eacute;rminos que ellos encuentren mutuamente beneficiosos, sin la influencia de un gobierno regulador y planificador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nunca antes un pueblo hab&amp;iacute;a dejado claro que el auto-gobierno no s&amp;oacute;lo significaba el derecho a elegir a aquellos que ocupar&amp;iacute;an los cargos pol&amp;iacute;ticos y aprobar&amp;iacute;an las leyes del territorio, sino que tambi&amp;eacute;n significaba que cada ser humano ten&amp;iacute;a el derecho a la autonom&amp;iacute;a y auto-gobierno sobre su propia vida. En efecto, en esas palabras inspiradoras en la Declaraci&amp;oacute;n, los Padres Fundadores estaban insistiendo en que cada hombre deber&amp;iacute;a ser considerado como propietario de s&amp;iacute; mismo, y no ser visto como la propiedad del Estado para ser manipulado por el rey o por el Parlamento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vale la pena recordar, por tanto, que lo que estamos celebrando cada 4 de Julio es la idea de que cada ser humano tiene derecho a su vida y libertad, y a su libre capacidad para perseguir la felicidad como considere oportuno sin que el gobierno paternalista y confiscatorio se entrometa en su camino.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Art&amp;iacute;culo elaborado por&lt;strong&gt; Richard Ebeling&lt;/strong&gt;, y publicado originalmente en el &lt;a target="_blank" href="http://www.aier.org/research/commentaries/1690-a-declaration-of-independence-from-big-government"&gt;&lt;i&gt;American Institute for Economic Research&lt;/i&gt; (AIER)&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/aggbug.aspx?PostID=230031" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Moneda/default.aspx">Moneda</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/FED/default.aspx">FED</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Gobierno/default.aspx">Gobierno</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Patr_26002300_243_3B00_n+Oro/default.aspx">Patr&amp;#243;n Oro</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Estado/default.aspx">Estado</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Libertad/default.aspx">Libertad</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Oro/default.aspx">Oro</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Secesi_26002300_243_3B00_n/default.aspx">Secesi&amp;#243;n</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Felicidad/default.aspx">Felicidad</category></item><item><title>Sobre la Imposibilidad de un Gobierno Limitado y Perspectivas de una Segunda Revolución en América</title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/05/05/sobre-la-imposibilidad-de-un-gobierno-limitado-y-perspectivas-de-una-segunda-revoluci-243-n-en-am-233-rica.aspx</link><pubDate>Wed, 06 May 2009 03:44:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:142261</guid><dc:creator>Rodrigo Diaz</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/05/05/sobre-la-imposibilidad-de-un-gobierno-limitado-y-perspectivas-de-una-segunda-revoluci-243-n-en-am-233-rica.aspx#comments</comments><description>&lt;h4 class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;Arial&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por Hans-Hermann Hoppe Art&amp;iacute;culo publicado en Ingl&amp;eacute;s en el Blog del Instituto Mises - Articulo Diario &amp;ndash; Junio 28 de 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;h4 class="MsoListParagraph"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;" lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;middot;&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7pt &amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Introducci&amp;oacute;n&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;h4 class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;I - Un Pa&amp;iacute;s de Pioneros &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;h4 class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;II - La Revoluci&amp;oacute;n Americana &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;h4 class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;III - La Constituci&amp;oacute;n Americana &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;h4 class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;IV - Doscientos A&amp;ntilde;os Despu&amp;eacute;s&amp;hellip; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;h4 class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;V - Revoluci&amp;oacute;n por Medio de Secesi&amp;oacute;n &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;h4 class="MsoListParagraph"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;" lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;middot;&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7pt &amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Notas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;[&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Este ensayo fue publicado originalmente en Ingl&amp;eacute;s en Reassessing the Presidency: The Rise of the Executive State and the Decline of Freedom (Reevaluando la Presidencia: El Avance del Estado Ejecutivo y el Ocaso de la Libertad). Editado por John V. Denson, pp. 667-696.&lt;/i&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En una encuesta reciente, se pregunt&amp;oacute; a personas de diferentes nacionalidades si sent&amp;iacute;an orgullo de ser americanos, alemanes, franceses, etc., y si cre&amp;iacute;an o no que el mundo ser&amp;iacute;a un lugar mejor si otros pa&amp;iacute;ses fueran igual al suyo propio. Los pa&amp;iacute;ses con m&amp;aacute;s alto rango en t&amp;eacute;rminos de orgullo nacional fueron los Estados Unidos y Austria. Ser&amp;iacute;a interesante considerar el caso de Austria, pero aqu&amp;iacute; vamos a concentrarnos en los Estados Unidos y la pregunta es si puede justificarse y hasta qu&amp;eacute; punto, la respuesta de los americanos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En seguida, vamos a identificar las tres principales fuentes de orgullo nacional en Am&amp;eacute;rica, de las cuales las dos primeras fuentes se justifican, mientras que la tercera realmente representa un fat&amp;iacute;dico error.&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Y por &amp;uacute;ltimo, vamos a ver c&amp;oacute;mo se podr&amp;iacute;a reparar este error.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;I - Un pa&amp;iacute;s de Pioneros&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;La primera fuente de orgullo nacional es el recuerdo de un no muy lejano pasado colonial de Am&amp;eacute;rica como pa&amp;iacute;s de pioneros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;De hecho, los colonos ingleses que llegaron a Am&amp;eacute;rica del Norte fueron el &amp;uacute;ltimo ejemplo del logro glorioso de lo que Adam Smith ha llamado como &amp;quot;un sistema de libertad natural&amp;quot;: la capacidad del hombre para crear una comunidad libre y pr&amp;oacute;spera a partir de cero. Contrariamente a la visi&amp;oacute;n hobbesiana de la naturaleza humana - &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;homo homini lupus est&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt; - los colonos Ingleses han demostrado no s&amp;oacute;lo la viabilidad sino tambi&amp;eacute;n la vitalidad y el atractivo de una organizaci&amp;oacute;n social anarco-capitalista y sin estado. Demostraron c&amp;oacute;mo, de acuerdo con las opiniones de John Locke, la propiedad privada, naturalmente, se origin&amp;oacute; a trav&amp;eacute;s de la apropiaci&amp;oacute;n original personal de terrenos bald&amp;iacute;os (en estado salvaje) - su transformaci&amp;oacute;n y uso con un prop&amp;oacute;sito firme - los cuales no hab&amp;iacute;an sido utilizados previamente. Adem&amp;aacute;s, demostr&amp;oacute; que, sobre la base del reconocimiento de la propiedad privada, la divisi&amp;oacute;n del trabajo, y el intercambio contractual, los hombres eran capaces de protegerse eficazmente contra los agresores antisociales - en primer lugar y muy importante, por medio de la auto-defensa (menos delincuencia exist&amp;iacute;a entonces de la que existe ahora), a medida que la sociedad crec&amp;iacute;a cada vez m&amp;aacute;s en prosperidad y complejidad, a trav&amp;eacute;s de la especializaci&amp;oacute;n, es decir, con instituciones y organismos tales como registros de propiedad, notarios, abogados, jueces, tribunales, jurados, sheriffs, asociaciones de defensa mutua, y milicias populares &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por otra parte, los colonos manifestaron la fundamental importancia sociol&amp;oacute;gica de la instituci&amp;oacute;n de alianzas: de asociaciones ling&amp;uuml;&amp;iacute;sticas, &amp;eacute;tnicas, religiosas y culturalmente homog&amp;eacute;neas encabezadas por los colonos y sujetos a la jurisdicci&amp;oacute;n interna de un dirigente popular &amp;ndash; l&amp;iacute;der fundador &amp;ndash; que garantizaba la cooperaci&amp;oacute;n humana pac&amp;iacute;fica y manten&amp;iacute;a la ley y el orden. &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;II - La Revoluci&amp;oacute;n Americana&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;La segunda fuente de orgullo nacional es la Revoluci&amp;oacute;n Americana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En Europa no ha habido apertura de fronteras durante siglos, y la experiencia colonizadora intra-europea descansa en un pasado lejano. Con el crecimiento de la poblaci&amp;oacute;n, las sociedades fueron asumiendo cada vez m&amp;aacute;s una estructura jer&amp;aacute;rquica: de hombres libres (terratenientes) y vasallos, se&amp;ntilde;ores feudales y reyes. Mientras estaban m&amp;aacute;s claramente estratificadas y eran m&amp;aacute;s aristocr&amp;aacute;ticas que la Am&amp;eacute;rica colonial, las llamadas sociedades feudales de la Europa medieval eran tambi&amp;eacute;n t&amp;iacute;picamente &amp;oacute;rdenes sociales sin estado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;quot;Los Colonos Ingleses demostraron no s&amp;oacute;lo la viabilidad sino tambi&amp;eacute;n la vitalidad y el atractivo de un orden social anarco-capitalista sin aparato estatal&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;El estado, de conformidad con la terminolog&amp;iacute;a generalmente aceptada, se define como un monopolio territorial obligatorio de ley y orden (de toma de decisiones de &amp;uacute;ltima instancia). Los se&amp;ntilde;ores feudales y los reyes no sol&amp;iacute;an cumplir con los requisitos de un estado, s&amp;oacute;lo pod&amp;iacute;an imponer grav&amp;aacute;menes con el consentimiento de los gravados, y en su propia terreno cada hombre libre era tan soberano (en la toma de una decisi&amp;oacute;n final) como lo era el rey feudal en el suyo. &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref3" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt; Sin embargo, en el curso de muchos siglos, estas sociedades originalmente sin estado se fueron transformado gradualmente en monarqu&amp;iacute;as absolutas estatistas. Aunque inicialmente los reyes de europeos eran voluntariamente reconocidos como protectores y jueces, por fin lograron establecerse como cabezas de estado hereditarias. Con la resistencia de la aristocracia, pero con la ayuda de la &amp;quot;gente com&amp;uacute;n&amp;quot;, se convirtieron en monarcas absolutos con poder de gravar con impuestos sin consentimiento y de tomar decisiones de &amp;uacute;ltima instancia en relaci&amp;oacute;n a la propiedad de hombres libres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Estos avances europeos tuvieron un doble efecto en Am&amp;eacute;rica. Por una parte, Inglaterra tambi&amp;eacute;n estaba gobernada por un rey absoluto, por lo menos hasta 1688, y cuando los colonos Ingleses llegaron al nuevo continente, el imperio del rey se extendi&amp;oacute; a Am&amp;eacute;rica. A diferencia de una fundaci&amp;oacute;n de propiedad privada por colonos y su obtenci&amp;oacute;n de seguridad y de administraci&amp;oacute;n de justicia - voluntarias y cooperativas -, sin embargo, el establecimiento de colonias y administraciones reales no fue el resultado de apropiaci&amp;oacute;n original (asentamiento) ni de contrato, - de hecho, ning&amp;uacute;n rey Ingl&amp;eacute;s hab&amp;iacute;a puesto un pie en el continente americano, - sino mediante usurpaci&amp;oacute;n (declaraci&amp;oacute;n) e imposici&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por otro lado, los colonos trajeron otra cosa con ellos de Europa. All&amp;iacute;, el desarrollo del feudalismo al absolutismo real no s&amp;oacute;lo hab&amp;iacute;a sido resistido por la aristocracia, sino que tambi&amp;eacute;n hipot&amp;eacute;ticamente se hac&amp;iacute;a oposici&amp;oacute;n, con el recurso de la teor&amp;iacute;a de los derechos naturales originada dentro de la filosof&amp;iacute;a escol&amp;aacute;stica. De acuerdo con esta doctrina, el gobierno se supon&amp;iacute;a que era contractual, y cada agente del gobierno, incluido el rey, estaba sujeto a los mismos derechos y leyes universales que reg&amp;iacute;an para los dem&amp;aacute;s. Si bien esto puede haber sido el caso en &amp;eacute;pocas anteriores, sin duda ya no val&amp;iacute;a para los modernos reyes absolutos. Los reyes absolutos eran usurpadores de los derechos humanos y, por tanto, ileg&amp;iacute;timos. Por tanto, la insurrecci&amp;oacute;n no s&amp;oacute;lo era permitida sino que se hab&amp;iacute;a convertido en una obligaci&amp;oacute;n ratificada por la ley natural &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref4" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&amp;quot;Creemos en estas verdades por ser evidentes, que todos los hombres fueron creados iguales, dotados por su Creador con ciertos Derechos inalienables, entre los cuales est&amp;aacute;n la Vida, la Libertad y la b&amp;uacute;squeda de la Felicidad.&amp;hellip; Que siempre que alguna forma de Gobierno llegue a ser destructiva de estos prop&amp;oacute;sitos, es Derecho del Pueblo alterarlo o abolirlo, e instituir un nuevo Gobierno fundado en tales principios, y organizar sus poderes en forma tal que a ellos pudiera parecer la m&amp;aacute;s probable para lograr su Seguridad y Felicidad.&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt; - Declaraci&amp;oacute;n de Independencia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Los colonos estaban familiarizados con la doctrina de los derechos naturales. De hecho, a la luz de su propia experiencia personal con los logros y los efectos naturales de la libertad y como disidentes religiosos que hab&amp;iacute;an abandonado su pa&amp;iacute;s en desacuerdo con el rey y la Iglesia de Inglaterra, eran especialmente receptivos a esta doctrina &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref5" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn5" style="mso-footnote-id:ftn5;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Amparados en la doctrina de los derechos naturales, alentados por la distancia que los separaba del Rey Ingl&amp;eacute;s, y a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s estimulados por la censura puritana del ocio real, del lujo y la pompa, los colonos se levantaron para liberarse de la dominaci&amp;oacute;n brit&amp;aacute;nica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Como escribi&amp;oacute; Thomas Jefferson en la Declaraci&amp;oacute;n de Independencia, el gobierno fue instituido para proteger la vida, la propiedad y la b&amp;uacute;squeda de la felicidad. Toma su legitimidad del consentimiento de los gobernados. En contraste, el gobierno real brit&amp;aacute;nico alegaba que pod&amp;iacute;a gravar con impuestos a los colonos sin su consentimiento. Si el gobierno fallara en hacer aquello para lo que fue dise&amp;ntilde;ado, declar&amp;oacute; Jefferson, &amp;quot; es derecho del pueblo alterarlo o abolirlo, e instituir un nuevo gobierno, poniendo su fundaci&amp;oacute;n en tales principios, y organizando sus poderes en una forma tal que a ellos pueda parecer la m&amp;aacute;s viable para lograr su seguridad y su felicidad.&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;III - La Constituci&amp;oacute;n Americana&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Pero &amp;iquest;cu&amp;aacute;l es el siguiente paso una vez se hab&amp;iacute;a ganado la independencia de Gran Breta&amp;ntilde;a? Esta cuesti&amp;oacute;n nos lleva a la tercera fuente de orgullo nacional - la Constituci&amp;oacute;n americana - y a la explicaci&amp;oacute;n de por qu&amp;eacute; esta Constituci&amp;oacute;n, en lugar de ser un leg&amp;iacute;timo motivo de orgullo, representa un error fatal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Gracias a los grandes avances en materias de teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica y pol&amp;iacute;tica desde finales del 1700, en particular, a manos de Ludwig von Mises y Murray N. Rothbard, estamos ahora en condiciones de dar respuesta precisa a esta pregunta. De acuerdo con Mises y Rothbard, dado que no hay libre acceso al negocio de producci&amp;oacute;n de protecci&amp;oacute;n y adjudicaci&amp;oacute;n, el precio de la protecci&amp;oacute;n y la justicia se elevar&amp;aacute; y bajar&amp;aacute; su calidad. En lugar de ser protector y juez, un monopolio obligatorio se convertir&amp;aacute; en un g&amp;aacute;nster de la protecci&amp;oacute;n, en invasor y destructor de las personas y de los bienes que se supone debe proteger, un belicista y un imperialista &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref6" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn6" style="mso-footnote-id:ftn6;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/emoticons/emotion-14.gif" alt="Devil" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;De hecho, los inflados precios de la protecci&amp;oacute;n y la perversi&amp;oacute;n de la ley ancestral por parte del rey Ingl&amp;eacute;s, que hab&amp;iacute;an llevado a los colonos a la rebeli&amp;oacute;n, fueron resultado inevitable del forzoso monopolio. Habiendo logrado con &amp;eacute;xito la secesi&amp;oacute;n y la expulsi&amp;oacute;n de la ocupaci&amp;oacute;n brit&amp;aacute;nica, s&amp;oacute;lo era necesario que los colonos dejaran que las instituciones dom&amp;eacute;sticas existentes de auto-defensa, de protecci&amp;oacute;n privada (de car&amp;aacute;cter voluntario y cooperativo) y de adjudicaci&amp;oacute;n por agentes y organismos especializados, se encargaran de la ley y el orden.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Esto no sucedi&amp;oacute;, sin embargo. Los americanos no s&amp;oacute;lo no dejaron que las instituciones reales heredadas por las colonias y los gobiernos coloniales se marchitaran en el olvido, sino que las reconstituyeron dentro de las antiguas fronteras pol&amp;iacute;ticas en forma de estados independientes, cada una equipada con su propia coerci&amp;oacute;n impositiva (unilateral) y con poderes legislativos.&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref7" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn7" style="mso-footnote-id:ftn7;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt; Si bien ya esto era suficientemente malo, los nuevos americanos empeoraron la situaci&amp;oacute;n al adoptar la Constituci&amp;oacute;n Americana que sustitu&amp;iacute;a una vaga confederaci&amp;oacute;n de estados independientes por un gobierno central (federal) en los Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Esta Constituci&amp;oacute;n previ&amp;oacute; la sustituci&amp;oacute;n de un rey no elegido por un parlamento y un presidente elegido por el pueblo, pero nada mencion&amp;oacute; en cuanto a la facultad de legislar y gravar con&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;impuestos. Por el contrario, mientras que el poder del rey Ingl&amp;eacute;s, de gravar con impuestos sin consentimiento era s&amp;oacute;lo una suposici&amp;oacute;n en lugar de un hecho establecido expl&amp;iacute;citamente, en la controversia &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref8" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn8" style="mso-footnote-id:ftn8;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/emoticons/emotion-29.gif" alt="Music" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;, la Constituci&amp;oacute;n concedi&amp;oacute; este poder al Congreso en forma concreta. M&amp;aacute;s a&amp;uacute;n, si bien los reyes - en teor&amp;iacute;a, inclusive los reyes absolutos - no eran considerados autores, sino solo int&amp;eacute;rpretes y ejecutores de las leyes preexistentes e inmutables, es decir, m&amp;aacute;s bien jueces que legisladores, &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref9" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn9" style="mso-footnote-id:ftn9;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;, la Constituci&amp;oacute;n expl&amp;iacute;citamente otorg&amp;oacute; al Congreso el poder de legislar, y al Presidente y a la Corte Suprema de Justicia las facultades de ejecutar e interpretar tales leyes &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref10" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn10" style="mso-footnote-id:ftn10;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En efecto, lo que la Constituci&amp;oacute;n Americana hizo fue solamente esto: En lugar de un rey que consideraba las colonias americanas como su propiedad privada y a los colonos como sus inquilinos, la Constituci&amp;oacute;n puso a cuidadores temporales e intercambiables a cargo del monopolio de la justicia y de la protecci&amp;oacute;n del pa&amp;iacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Estos cuidadores no eran los due&amp;ntilde;os del pa&amp;iacute;s, pero siempre y cuando estuvieran en el cargo, podr&amp;iacute;an disponer de &amp;eacute;l y de sus habitantes para ventaja de ellos mismos y de sus protegidos. Sin embargo, como lo&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;predice la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica elemental, esta configuraci&amp;oacute;n institucional no elimina la tendencia hacia una mayor explotaci&amp;oacute;n originada en el inter&amp;eacute;s personal del monopolista de la ley y el orden. Por el contrario, s&amp;oacute;lo tiende a hacer esa explotaci&amp;oacute;n menos racional, m&amp;aacute;s miope y despilfarradora. Como Rothbard explica, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;ldquo;mientras que un propietario privado, seguro de su propiedad y due&amp;ntilde;o de su patrimonio, hace planes para el uso de sus recursos durante un per&amp;iacute;odo largo de tiempo, y el funcionario p&amp;uacute;blico debe orde&amp;ntilde;ar la propiedad tan r&amp;aacute;pidamente como pueda, ya que no tiene asegurada la continuidad del uso de la misma&amp;hellip; Los funcionarios tienen acceso al uso de los recursos, pero no son due&amp;ntilde;os del patrimonio (excepto en el caso de la &amp;quot;propiedad privada&amp;quot; de un monarca hereditario). Cuando s&amp;oacute;lo se puede tener el uso actual de la propiedad, pero no se es due&amp;ntilde;o del recurso mismo, r&amp;aacute;pidamente se llega al agotamiento antiecon&amp;oacute;mico de los recursos, puesto que no ser&amp;aacute; de beneficio para nadie el conservarlos durante un per&amp;iacute;odo de tiempo y es una ventaja para cada titular consumirlos a la mayor brevedad posible. &amp;hellip; La persona privada, segura de su propiedad y de sus recursos, puede escoger el largo plazo, porque prefiere mantener el valor patrimonial de sus recursos. Es el funcionario de gobierno quien tiene que apurarse, quien prefiere dilapidar la propiedad mientras est&amp;eacute; al mando &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;a name="_ftnref11" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn11" style="mso-footnote-id:ftn11;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;.&amp;rdquo;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por otra parte, debido a que la Constituci&amp;oacute;n prev&amp;eacute; expresamente &amp;quot;entrada abierta&amp;quot; al gobierno estatal - cualquier persona puede llegar a ser miembro del Congreso, presidente, o magistrado de la Corte Suprema - la resistencia contra las invasiones a la&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;propiedad del estado se redujo, y como resultado de &amp;quot;la competencia pol&amp;iacute;tica abierta&amp;quot; toda la estructura del car&amp;aacute;cter de la sociedad se distorsion&amp;oacute;, y as&amp;iacute; llegaron personajes cada vez m&amp;aacute;s malos a la c&amp;uacute;pula superior &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref12" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn12" style="mso-footnote-id:ftn12;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Entrada libre y competencia no son siempre buenas. La competencia en la producci&amp;oacute;n de bienes es buena, pero la competencia en la producci&amp;oacute;n de males no lo es. La libre competencia en el asesinato, robo, falsificaci&amp;oacute;n, estafa, por ejemplo, no es buena, es peor que mala. Sin embargo, esto es precisamente lo que est&amp;aacute; instituido en la pol&amp;iacute;tica de competencia abierta, es decir, en la democracia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&amp;quot;Los americanos no s&amp;oacute;lo no dejaron que las instituciones reales heredadas de colonias y gobiernos coloniales se marchitaran enseguida en el olvido, sino que las reconstituyeron dentro de las antiguas fronteras pol&amp;iacute;ticas en forma de estados independientes, cada una equipada con sus propios poderes, el coercitivo de los impuestos (unilateral) y el legislativo&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En toda sociedad existen personas que codician la propiedad de otros, pero en la mayor&amp;iacute;a de los casos las personas no aprenden a actuar bajo este deseo, o incluso se sienten avergonzados de tal pensamiento. &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref13" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn13" style="mso-footnote-id:ftn13;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt; En una sociedad anarco-capitalista en particular, cualquier persona que act&amp;uacute;e bajo tal deseo es considerada un criminal y es reprimida con violencia f&amp;iacute;sica. Bajo el gobierno mon&amp;aacute;rquico, por el contrario, una sola persona - el rey - puede codiciar la propiedad de otro, y esto es lo que lo convierte en una amenaza potencial. Sin embargo, debido a que s&amp;oacute;lo &amp;eacute;l puede expropiar mientras que a todos los dem&amp;aacute;s les est&amp;aacute; prohibido hacer lo mismo, cada acci&amp;oacute;n de un rey es considerada con m&amp;aacute;xima sospecha.&lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref14" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn14" style="mso-footnote-id:ftn14;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt; Por otra parte, la selecci&amp;oacute;n de un rey se hace accidentalmente por su noble nacimiento. Su &amp;uacute;nica calificaci&amp;oacute;n caracter&amp;iacute;sticamente es su crianza como futuro rey y conservador de la dinast&amp;iacute;a y sus posesiones. Esto no asegura que no va a ser malo, por supuesto, al mismo tiempo, sin embargo, no se opone tampoco a que el rey pueda ser un diletante inofensivo o incluso una persona decente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En agudo contraste, al liberar la entrada al gobierno, la Constituci&amp;oacute;n permiti&amp;oacute; a toda persona expresar abiertamente su deseo por la propiedad de otras personas y, de hecho, debido a la garant&amp;iacute;a constitucional de la &amp;quot;libertad de expresi&amp;oacute;n&amp;quot;, toda persona est&amp;aacute; protegida al hacerlo. Por otra parte, todo el mundo est&amp;aacute; autorizado a actuar bajo este deseo, a condici&amp;oacute;n de que las ganancias ingresen al gobierno, por lo cual en virtud de la Constituci&amp;oacute;n, todo el mundo se convierte en una amenaza potencial.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Para estar seguro, hay personas que no las aflige el deseo de enriquecerse a expensas de los dem&amp;aacute;s menos a&amp;uacute;n convertirse en d&amp;eacute;spotas, es decir, hay personas que s&amp;oacute;lo desean trabajar, producir y disfrutar de los frutos de su trabajo. Sin embargo, si la pol&amp;iacute;tica - la adquisici&amp;oacute;n de bienes por medios pol&amp;iacute;ticos (impuestos y leyes) - est&amp;aacute; permitida, incluso estas personas inofensivas se ver&amp;aacute; profundamente afectadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Con el fin de defenderse de los ataques a su libertad y a sus bienes por aquellos que tienen menos escr&amp;uacute;pulos morales, incluso estos honestos personajes, gente trabajadora debe convertirse en &amp;quot;animales pol&amp;iacute;ticos&amp;quot; y gastar m&amp;aacute;s y m&amp;aacute;s tiempo y energ&amp;iacute;a en el desarrollo de sus habilidades pol&amp;iacute;ticas. Teniendo en cuenta que las caracter&amp;iacute;sticas y aptitudes necesarias para tener &amp;eacute;xito en la pol&amp;iacute;tica - buena apariencia, sociabilidad, poder de oratoria, carisma, etc., - se distribuyen de manera desigual entre los hombres, entonces las personas con estas caracter&amp;iacute;sticas y habilidades particulares tendr&amp;aacute;n una s&amp;oacute;lida ventaja en la competencia por los escasos recursos (el &amp;eacute;xito econ&amp;oacute;mico) en comparaci&amp;oacute;n con aquellos que no los tienen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Peor a&amp;uacute;n, dado que, en todas las sociedades, existen m&amp;aacute;s personas que &amp;#39;no tienen&amp;#39; de todo lo que vale la pena tener, que personas que s&amp;iacute; &amp;#39;tienen&amp;#39;, los que tienen talento pol&amp;iacute;tico y poca o ninguna inhibici&amp;oacute;n moral para tomar una propiedad y ense&amp;ntilde;orearse de los dem&amp;aacute;s tendr&amp;aacute;n una clara ventaja sobre los que tienen esos escr&amp;uacute;pulos. As&amp;iacute; que, una competencia pol&amp;iacute;tica favorece talentos agresivos, es decir peligrosos, m&amp;aacute;s que talentos defensivos, es decir inofensivos, y por lo tanto, dan lugar al cultivo y perfeccionamiento a las peculiares habilidades de la demagogia, el enga&amp;ntilde;o, la mentira, el oportunismo, la corrupci&amp;oacute;n y el soborno. Por lo tanto, entrar y tener &amp;eacute;xito dentro del gobierno ser&amp;aacute; cada vez m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil, casi que imposible, para personas con escr&amp;uacute;pulos morales contra la mentira y el robo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;En lugar de un rey que consideraba la Am&amp;eacute;rica de la &amp;eacute;poca colonial como su propiedad privada y a los colonos como a sus inquilinos, la Constituci&amp;oacute;n puso a cargo del monopolio de la justicia y de la protecci&amp;oacute;n del pa&amp;iacute;s a cuidadores temporales e intercambiables.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Entonces, a diferencia de los reyes, los congresistas, los presidentes y los magistrados de la Corte Suprema no logran, y no podr&amp;aacute;n lograr, sus posiciones accidentalmente. Por el contrario, llegan a su posici&amp;oacute;n debido a su aptitud como demagogos moralmente desinhibidos. Por otra parte, a&amp;uacute;n por fuera de la &amp;oacute;rbita del gobierno, dentro de la sociedad civil, algunos individuos ascender&amp;aacute;n cada vez m&amp;aacute;s a lugares prominentes de la vida econ&amp;oacute;mica y al &amp;eacute;xito financiero, no en raz&amp;oacute;n de su actividad productiva, empresarial o incluso de su talento pol&amp;iacute;tico defensivo superior, sino m&amp;aacute;s bien debido a sus habilidades superiores en la&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;pol&amp;iacute;tica como empresarios o como grupos de presi&amp;oacute;n sin escr&amp;uacute;pulos. As&amp;iacute;, la Constituci&amp;oacute;n asegura que, casi exclusivamente, lleguen a la cima del poder gubernamental personas peligrosas y sobretodo que la conducta moral y las normas &amp;eacute;ticas tiendan a relajarse y a deteriorarse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por otra parte, la separaci&amp;oacute;n de poderes prevista en la constituci&amp;oacute;n no significa ninguna diferencia en este sentido. Dos o a&amp;uacute;n tres errores no se convierten en un hecho correcto. Por el contrario, conducen a la proliferaci&amp;oacute;n, a la acumulaci&amp;oacute;n, a la consolidaci&amp;oacute;n, y al agravamiento del error. Los legisladores no pueden imponer su voluntad sobre sus desventurados s&amp;uacute;bditos sin la cooperaci&amp;oacute;n del presidente como jefe de la rama ejecutiva del gobierno, y el presidente, a su vez, utiliza su posici&amp;oacute;n y los recursos a su disposici&amp;oacute;n para influir en los legisladores y en la legislaci&amp;oacute;n. Y aunque la Corte Suprema puede estar particularmente en desacuerdo con los actos del Congreso o del Presidente, los Jueces de la Corte Suprema son nombrados por el Presidente y confirmados por el Senado y siguen dependiendo de ellos para su financiaci&amp;oacute;n. Como parte integral de la instituci&amp;oacute;n de gobierno, no tienen inter&amp;eacute;s en limitar, sino m&amp;aacute;s bien en expandir el gobierno y, por ende, su propio poder &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref15" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn15" style="mso-footnote-id:ftn15;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;IV - Doscientos a&amp;ntilde;os m&amp;aacute;s tarde&amp;hellip;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Despu&amp;eacute;s de m&amp;aacute;s de dos siglos de &amp;quot;gobierno constitucionalmente limitado&amp;quot;, los resultados son claros e incontrovertibles. Al inicio del &amp;quot;experimento&amp;quot; americano, la carga fiscal impuesta a los estadounidenses fue leve, de hecho casi insignificante. El dinero consist&amp;iacute;a en cantidades fijas de oro y plata. La definici&amp;oacute;n de la propiedad privada era clara y aparentemente inmutable, y el derecho a la leg&amp;iacute;tima defensa se consideraba sagrado. No exist&amp;iacute;a un ej&amp;eacute;rcito permanente y, tal como lo expresa George Washington en su discurso de despedida, parec&amp;iacute;a existir un firme compromiso con el libre comercio y una pol&amp;iacute;tica exterior no intervencionista. Doscientos a&amp;ntilde;os m&amp;aacute;s tarde, las cosas han cambiado radicalmente &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref16" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn16" style="mso-footnote-id:ftn16;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Ahora, a&amp;ntilde;o tras a&amp;ntilde;o, el gobierno expropia m&amp;aacute;s de 40 por ciento de los ingresos de los productores privados, lo que hace que incluso la carga econ&amp;oacute;mica impuesta a los esclavos y siervos parezca moderada en comparaci&amp;oacute;n. El oro y la plata han sido reemplazados por dinero de papel fabricado por el gobierno, y a los estadounidenses se les roba continuamente su dinero a trav&amp;eacute;s de la inflaci&amp;oacute;n. El significado de la propiedad privada, alguna vez aparentemente claro y fijo, se ha convertido en oscuro, flexible y fluido. De hecho, cada detalle de la vida privada, la propiedad, el comercio y la contrataci&amp;oacute;n est&amp;aacute; regulado y re-regulado por una creciente monta&amp;ntilde;a de leyes de papel (la legislaci&amp;oacute;n). Con el aumento de la legislaci&amp;oacute;n, se ha creado cada vez m&amp;aacute;s inseguridad jur&amp;iacute;dica y riesgos morales, y el caos ha sustituido a la ley y al orden.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;El significado de la propiedad privada, alguna vez aparentemente claro y fijo, se ha convertido en oscuro, flexible y fluido. De hecho, cada detalle de la vida privada, la propiedad, el comercio y el contrato est&amp;aacute; regulado y re-regulado por una creciente monta&amp;ntilde;a de leyes de papel&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por &amp;uacute;ltimo, pero no por ello menos importante, el compromiso con el libre comercio y no intervencionismo ha dado paso a una pol&amp;iacute;tica de proteccionismo, militarismo e imperialismo. De hecho, casi desde sus inicios el gobierno de los EEUU ha practicado un implacable y agresivo expansionismo y, a partir de la Guerra Hispano-Americana, pasando por la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, hasta la actualidad, cuando los Estados Unidos se han visto mezclados en cientos de conflictos externos para ascender a la categor&amp;iacute;a de potencia m&amp;aacute;s belicista e imperialista del mundo. Adem&amp;aacute;s, mientras sus ciudadanos pasan a ser cada vez m&amp;aacute;s indefensos, inseguros, y empobrecidos, los extranjeros de todo el mundo se ven cada vez m&amp;aacute;s intimidados y amenazados por el poder militar de los EEUU, los Presidentes americanos, los miembros del Congreso, y los jueces de la Corte Suprema se muestran cada vez m&amp;aacute;s arrogantes, moralmente corruptos, y peligrosos &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref17" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn17" style="mso-footnote-id:ftn17;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; se puede hacer con este estado de cosas? En primer lugar, se debe reconocer lo que es la Constituci&amp;oacute;n Americana - un error.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Como reza la Declaraci&amp;oacute;n de la Independencia, el gobierno se supone que debe proteger la vida, la propiedad, y la b&amp;uacute;squeda de la felicidad de los americanos. Sin embargo, al concederse al gobierno la facultad de legislar y de gravar con impuestos sin previo consentimiento, la Constituci&amp;oacute;n no puede servir para lograr este objetivo, sino que es precisamente el instrumento para invadir y destruir los derechos a la vida, a la propiedad y a la libertad. Es absurdo creer que un organismo que puede gravar sin consentimiento puede ser un protector de la propiedad. Del mismo modo, es absurdo creer que un organismo con poder legislativo puede preservar la ley y el orden. Por el contrario, hay que reconocer que la Constituci&amp;oacute;n es en s&amp;iacute; misma inconstitucional, es decir, incompatible con la doctrina de los derechos humanos que inspiraron la Revoluci&amp;oacute;n Americana &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref18" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn18" style="mso-footnote-id:ftn18;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;De hecho, nadie en su sano juicio estar&amp;iacute;a de acuerdo en un contrato que permita a un presunto protector determinar , sin el consentimiento de uno, y de manera irrevocable, sin posibilidad de escape, cu&amp;aacute;nto se va a cobrar por la protecci&amp;oacute;n, y nadie en sano juicio podr&amp;iacute;a estar de acuerdo con un contrato irrevocable que concede al presunto protector el derecho a la &amp;uacute;ltima instancia en la toma de decisiones con respecto a la misma persona y sus bienes, es decir, legislando unilateralmente &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref19" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn19" style="mso-footnote-id:ftn19;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En segundo lugar, es necesario ofrecer una alternativa positiva y estimulante al sistema actual.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Si bien es importante que se mantenga viva la memoria del pasado americano como una tierra de pioneros y de un sistema anarco-capitalista eficiente basado en la auto-defensa y las milicias populares, no podemos volver al pasado feudal ni a la &amp;eacute;poca de la Revoluci&amp;oacute;n Americana. Sin embargo, la situaci&amp;oacute;n no es desesperada. A pesar del incesante crecimiento del estatismo en el transcurso de los &amp;uacute;ltimos dos siglos, el desarrollo econ&amp;oacute;mico ha seguido, y nuestro nivel de vida han alcanzado espectaculares nuevas alturas. Bajo estas circunstancias, empieza a ser viable una nueva opci&amp;oacute;n: la provisi&amp;oacute;n de ley y orden por medio de agencias privadas de seguros que compitan libremente (con p&amp;eacute;rdidas y ganancias) &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref20" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn20" style="mso-footnote-id:ftn20;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Aunque obstaculizadas por el estado, las agencias de seguros protegen la propiedad privada a los propietarios mediante el pago de una prima contra una multitud de desastres, naturales y sociales, desde inundaciones y huracanes hasta robo y fraude. As&amp;iacute; pues, parecer&amp;iacute;a que la producci&amp;oacute;n de seguridad y protecci&amp;oacute;n es el prop&amp;oacute;sito mismo de los seguros. Adem&amp;aacute;s, la gente no entregar&amp;iacute;a a cualquier entidad un servicio tan esencial como el de la protecci&amp;oacute;n. Por el contrario, como se&amp;ntilde;alaba de Molinari, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;ldquo;antes de alcanzar un acuerdo con [un] productor de seguridad&amp;hellip; se comprobar&amp;iacute;a si realmente es lo suficientemente fuerte como para protegerlos&amp;hellip; &lt;img src="http://mises.org/Community/emoticons/emotion-21.gif" alt="Yes" /&gt; si su car&amp;aacute;cter es tal que no tendr&amp;aacute;n que preocuparse por comportamientos tales como instigar las mismas agresiones que se supone debe reprimir &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;a name="_ftnref21" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn21" style="mso-footnote-id:ftn21;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;.&amp;rdquo;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En este sentido las agencias de seguros tambi&amp;eacute;n parecen adecuadas para tal papel. Son grandes y est&amp;aacute;n en comando de los recursos - materiales y humanos - necesarios para el cumplimiento de la tarea de hacer frente a los peligros, reales o imaginarios, del mundo real. De hecho, las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros operan en el &amp;aacute;mbito nacional e inclusive a escala internacional. Son due&amp;ntilde;os de grandes holdings de propiedad dispersos en amplios territorios m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de las fronteras de un &amp;uacute;nico estado y, por tanto, tienen manifiesto inter&amp;eacute;s en una protecci&amp;oacute;n efectiva. Adem&amp;aacute;s, todas las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros est&amp;aacute;n conectados a trav&amp;eacute;s de una compleja red de acuerdos contractuales en materia de asistencia mutua y arbitraje, as&amp;iacute; como un sistema de organismos internacionales de reaseguros que representa una combinaci&amp;oacute;n de poder econ&amp;oacute;mico que aventaja la mayor&amp;iacute;a de, si no todos los gobiernos contempor&amp;aacute;neos. Han adquirido esta posici&amp;oacute;n debido a su reputaci&amp;oacute;n como empresas eficientes, confiables y honestas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;quot;Es absurdo creer que un organismo que puede gravar sin consentimiento puede ser un protector de la propiedad.&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Del mismo modo, es absurdo creer que un organismo con poder legislativo puede preservar la ley y el orden&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Si bien esto puede ser suficiente para establecer que las agencias de seguros son una posible alternativa a la funci&amp;oacute;n que actualmente desempe&amp;ntilde;an los estados como proveedores de la ley y el orden, es necesario un examen m&amp;aacute;s detallado para demostrar la primordial superioridad de este tipo de alternativa sobre el statu quo. Para ello, s&amp;oacute;lo es necesario reconocer que las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros no pueden legislar ni gravar con impuestos, es decir, la relaci&amp;oacute;n entre el asegurador y el asegurado es consensual. Ambos son libres de cooperar o no cooperar, y este hecho tiene implicaciones trascendentales. En este sentido, las agencias de seguros son categ&amp;oacute;ricamente distintas a los Estados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Las ventajas de hacer que las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros sean proveedoras de servicios de seguridad y protecci&amp;oacute;n son los siguientes. En primer lugar, la competencia entre las aseguradoras por las primas de los clientes provocar&amp;aacute; una tendencia hacia una continua reducci&amp;oacute;n en el precio de la protecci&amp;oacute;n por valor asegurado, lo cual hace que la protecci&amp;oacute;n sea m&amp;aacute;s asequible. En contraste, un monopolio de la protecci&amp;oacute;n que puede gravar a sus protegidos, cobrar&amp;aacute; precios cada vez m&amp;aacute;s altos por sus servicios &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref22" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn22" style="mso-footnote-id:ftn22;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En segundo lugar, las aseguradoras tendr&amp;aacute;n que indemnizar a sus clientes en el caso de da&amp;ntilde;os reales, por lo que deben funcionar de manera eficiente. En cuanto a desastres sociales - delincuencia - en particular, esto significa que el asegurador debe considerar, m&amp;aacute;s que todo, una prevenci&amp;oacute;n eficaz, porque si no puede impedir un delito, tendr&amp;iacute;a que pagar. Adem&amp;aacute;s, si no puede impedir un acto criminal, la aseguradora a&amp;uacute;n tendr&amp;iacute;a que recuperar el bot&amp;iacute;n, aprehender al delincuente, y llevarlo a la justicia, porque de este modo puede el asegurador reducir sus costos y forzar al criminal a pagar por los da&amp;ntilde;os y perjuicios y el costo de la indemnizaci&amp;oacute;n - en lugar de que sean la v&amp;iacute;ctima y la empresa de seguros quienes lo hagan. En agudo contraste, ya que el estado como monopolio obligatorio no indemniza a las v&amp;iacute;ctimas y adem&amp;aacute;s porque pueden recurrir a los impuestos como fuente de financiaci&amp;oacute;n, tienen poco o ning&amp;uacute;n incentivo para prevenir la delincuencia o para recuperar el bot&amp;iacute;n y capturar a los delincuentes Si logran aprehender al criminal, por lo general obligan a la v&amp;iacute;ctima a pagar por el encarcelamiento del criminal, por lo tanto, a&amp;ntilde;aden insulto a la injuria &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref23" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn23" style="mso-footnote-id:ftn23;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Tercero y m&amp;aacute;s importante, ya que la relaci&amp;oacute;n entre aseguradoras y clientes es voluntaria, las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros deben aceptar la propiedad privada como premisa imprescindible y el derecho a la propiedad privada como ley inmutable. Es decir, a fin de atraer o retener clientes, los aseguradores tendr&amp;aacute;n que ofrecer contratos donde se especifica la descripci&amp;oacute;n de la propiedad, la descripci&amp;oacute;n de los da&amp;ntilde;os a la propiedad, reglas de procedimiento, pruebas, indemnizaci&amp;oacute;n, restituci&amp;oacute;n, y multas, as&amp;iacute; como resoluci&amp;oacute;n de conflictos intra- e inter-institucionales y procedimientos de arbitraje.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por otra parte, debe surgir una tendencia a la unificaci&amp;oacute;n de la ley de car&amp;aacute;cter verdaderamente universal o de derecho internacional, con los procedimientos de arbitraje resultantes de la constante cooperaci&amp;oacute;n entre los diferentes aseguradores en mutuo. Toda persona, por el hecho de estar asegurada, por lo tanto estar&amp;aacute; ligado a un esfuerzo competitivo global para reducir al m&amp;iacute;nimo los conflictos y la agresi&amp;oacute;n. Todos y cada uno de los conflictos y la reclamaci&amp;oacute;n por da&amp;ntilde;os y perjuicios, independientemente de d&amp;oacute;nde y por quien o en contra de quien, debe caer en la jurisdicci&amp;oacute;n de una o m&amp;aacute;s agencias de seguros espec&amp;iacute;ficas y numerables con sus procedimientos de arbitraje acordados contractualmente, con lo que se lograr&amp;iacute;a la creaci&amp;oacute;n de una &amp;quot;perfecta&amp;quot; seguridad jur&amp;iacute;dica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Bajo estas circunstancias, empieza a ser viable una nueva opci&amp;oacute;n: la provisi&amp;oacute;n de ley y orden por medio de agencias privadas de seguros que compiten libremente (con p&amp;eacute;rdidas y ganancias)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En agudo contraste, los estados, como todo monopolio protector financiado por impuestos, no ofrecen a los consumidores ni siquiera algo ligeramente parecido a un contrato de servicios de protecci&amp;oacute;n. En lugar de ello, operan en un vac&amp;iacute;o contractual que les permite hacer y cambiar las reglas del juego a medida que avanzan. Muy notablemente, mientras que las aseguradoras deben someterse al dictamen de &amp;aacute;rbitros independientes y a procedimientos de arbitraje a fin de atraer el pago de primas voluntarias de sus clientes, los Estados, en la medida en que permiten el arbitraje en todo, asignar esta tarea a un juez dependiente y financiado por el Estado &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref24" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn24" style="mso-footnote-id:ftn24;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Adem&amp;aacute;s merecen atenci&amp;oacute;n especial las ulteriores implicaciones de este contraste fundamental entre proveedores contractuales de seguridad, frente a los estados como proveedores no contractuales de seguridad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Debido a que no est&amp;aacute;n sujetos a, ni obligados por contratos, los Estados generalmente proh&amp;iacute;ben la propiedad de armas a sus &amp;quot;clientes&amp;quot;, aumentando as&amp;iacute; su propia seguridad a expensas de la indefensi&amp;oacute;n de sus presuntos clientes. En cambio, ning&amp;uacute;n comprador voluntario de seguros de protecci&amp;oacute;n estar&amp;iacute;a de acuerdo en un contrato que le exige renunciar a su derecho a la autodefensa y estar por tanto desarmado o indefenso. Por el contrario, los organismos de seguros estimular&amp;iacute;an la propiedad de armas de fuego y otros dispositivos de protecci&amp;oacute;n entre sus clientes por medio de recortes selectivos de precios, porque mientras mejor protegidos est&amp;eacute;n sus clientes, menores ser&amp;iacute;an los costos de los seguros de protecci&amp;oacute;n y de indemnizaci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por otra parte, porque operan en un vac&amp;iacute;o contractual y son independientes del pago voluntario, establecen arbitrariamente definiciones y redefiniciones de lo que es y lo que no es una &amp;quot;agresi&amp;oacute;n&amp;quot; punible&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y lo que requiere o no compensaci&amp;oacute;n. Mediante el impuesto proporcional o progresivo sobre la renta y con la redistribuci&amp;oacute;n de los ingresos de los ricos a los pobres, por ejemplo, el estado en efecto define a los ricos como agresores y a los pobres como sus v&amp;iacute;ctimas. (En caso contrario, si los ricos no fueran los agresores y los pobres no fueran sus v&amp;iacute;ctimas, &amp;iquest;c&amp;oacute;mo se podr&amp;iacute;a justificar el tomar algo de los primeros para d&amp;aacute;rselo a los &amp;uacute;ltimos?). O al aprobar leyes de acci&amp;oacute;n afirmativa, los Estados de manera eficaz definen a los blancos y al g&amp;eacute;nero masculino como agresores y a los negros y a las mujeres como sus v&amp;iacute;ctimas. Para las agencias de seguros, este tipo de conducta empresarial ser&amp;iacute;a imposible por dos razones fundamentales &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref25" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn25" style="mso-footnote-id:ftn25;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En primer lugar, los seguros deben agrupar ciertos riesgos y clasificarlos por clases de riesgo. Esto implica que a algunos de los asegurados, se les pagar&amp;aacute; m&amp;aacute;s de lo que pagan, y a otros, menos. Sin embargo - y esto es decisivo - no se sabe de antemano quienes vayan a ser los &amp;quot;ganadores&amp;quot; y quienes los &amp;quot;perdedores&amp;quot;. Ganadores y perdedores - y cualquier redistribuci&amp;oacute;n de los ingresos entre ellos - ser&amp;aacute;n repartidos al azar. De lo contrario, si los ganadores y los perdedores pudieran ser previstos sistem&amp;aacute;ticamente, los perdedores no querr&amp;iacute;an poner sus riesgos en com&amp;uacute;n con los ganadores, sino s&amp;oacute;lo con otros perdedores, porque ello reducir&amp;iacute;a sus primas de seguro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Ya que el estado como monopolio obligatorio no indemniza a las v&amp;iacute;ctimas y adem&amp;aacute;s porque pueden recurrir a los impuestos como fuente de financiaci&amp;oacute;n, tienen poco o ning&amp;uacute;n incentivo para prevenir la delincuencia o para recuperar el bot&amp;iacute;n y capturar a los delincuentes&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En segundo lugar, no es posible asegurarse a s&amp;iacute; mismo contra todo riesgo. Por el contrario, s&amp;oacute;lo es posible asegurarse a s&amp;iacute; mismo contra accidentes, es decir, contra riesgos sobre cuyos resultados el asegurado no tiene control alguno y a los que en nada contribuye. Por lo tanto, es posible asegurarse a s&amp;iacute; mismo contra el riesgo de muerte o incendio, por ejemplo, pero no es posible asegurarse a s&amp;iacute; mismo contra el riesgo de cometer suicidio o de prender fuego a su propia casa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Del mismo modo, es imposible asegurarse a s&amp;iacute; mismo contra el riesgo de fracaso empresarial, de desempleo, de no ser rico, de no sentirse con deseos de levantarse y salir de la cama por la ma&amp;ntilde;ana, o de ser rechazado por los vecinos, compa&amp;ntilde;eros o superiores, porque en cada uno de estos casos la persona tiene, ya sea total o parcialmente, control sobre el acontecimiento en cuesti&amp;oacute;n. Esto es, el individuo puede influir en las probabilidades del riesgo. Por su propia naturaleza, el evitar riesgos de este tipo cae en el &amp;aacute;mbito de la responsabilidad individual, y cualquier agencia que los cubra con un seguro podr&amp;iacute;a decirse que ir&amp;iacute;a a la quiebra de inmediato.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Es m&amp;aacute;s importante para el tema objeto de debate, la imposibilidad de asegurar acciones y sentimientos individuales (en contraposici&amp;oacute;n a los accidentes) implica que tambi&amp;eacute;n es imposible asegurarse a s&amp;iacute; mismo contra el riesgo de da&amp;ntilde;os y perjuicios resultantes de un comportamiento agresivo o de una provocaci&amp;oacute;n previos. Por el contrario, cada asegurador debe limitar las acciones de sus clientes a fin de excluir toda agresi&amp;oacute;n y provocaci&amp;oacute;n de su parte. Es decir, todos los seguros contra desastres sociales tal como el crimen debe ser contingente a que el asegurado se someta a normas espec&amp;iacute;ficas de conducta civilizada y no agresiva.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En consecuencia, si bien el Estado como monopolio protector puede participar en pol&amp;iacute;ticas redistributivas en beneficio de un grupo de personas a expensas de otro, y mientras que agencias con apoyo fiscal pueden incluso &amp;quot;asegurar&amp;quot; riesgos no asegurables y proteger a provocadores y agresores, los aseguradores financiados con primas voluntarias estar&amp;iacute;an sistem&amp;aacute;ticamente impedidos para hacer tal cosa. La competencia entre aseguradores excluir&amp;iacute;a cualquier forma de redistribuci&amp;oacute;n de ingresos y de riqueza entre diversos grupos de asegurados, ya que una empresa que participara en tales pr&amp;aacute;cticas perder&amp;iacute;a sus clientes ante otras firmas que se abstengan de ello. Por el contrario, cada cliente pagar&amp;aacute; exclusivamente por sus propios riesgos, respectivamente, de lo que pagan personas con la misma (homog&amp;eacute;nea) exposici&amp;oacute;n a los riesgos que aquellos corren &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref26" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn26" style="mso-footnote-id:ftn26;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;. Tampoco podr&amp;iacute;an &amp;quot;proteger&amp;quot; las agencias financiadas con primas de seguros voluntarias, a cualquier persona de las consecuencias de sus propios errores, tonter&amp;iacute;as, sentimientos o conductas arriesgadas, o agresivas. La competencia entre aseguradores m&amp;aacute;s bien fomentar&amp;iacute;a sistem&amp;aacute;ticamente la responsabilidad individual, y cualquier provocador o agresor conocido ser&amp;iacute;a excluido como un mal riesgo de seguro en cualquier tipo de cobertura y llegar&amp;iacute;a a ser, econ&amp;oacute;micamente, como un paria aislado, d&amp;eacute;bil y vulnerable. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por &amp;uacute;ltimo, en lo que respecta a las relaciones exteriores, como los Estados pueden externalizar los costos de sus propias acciones sobre sus desgraciados contribuyentes, est&amp;aacute;n permanentemente inclinados a convertirse en agresores y belicistas. Por consiguiente, tienden a financiar y a desarrollar armas de agresi&amp;oacute;n y destrucci&amp;oacute;n masivas. En claro contraste, los aseguradores estar&amp;aacute;n impedidos para participar en cualquier tipo de agresi&amp;oacute;n externa, ya que cualquier agresi&amp;oacute;n es costosa y requerir&amp;iacute;a mayores primas de seguros, lo que implicar&amp;iacute;a la p&amp;eacute;rdida de clientes a otros competidores no agresivos. Las aseguradoras participar&amp;aacute;n exclusivamente en la violencia defensiva, y en lugar de adquirir armas de agresi&amp;oacute;n y destrucci&amp;oacute;n masiva, tender&amp;aacute;n a invertir en el desarrollo de armas de defensa y de represalia selectiva &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref27" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn27" style="mso-footnote-id:ftn27;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;V - Revoluci&amp;oacute;n por medio de la secesi&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;A pesar de todo esto est&amp;aacute; claro, &amp;iquest;c&amp;oacute;mo podemos lograr implementar, con &amp;eacute;xito, una reforma constitucional tan fundamental? Las agencias de seguros est&amp;aacute;n actualmente restringidas por un sinn&amp;uacute;mero de regulaciones que les impide hacer lo que pueden y naturalmente har&amp;iacute;an. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo pueden liberarse de estas regulaciones?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;M&amp;aacute;s que por medio de una reforma de arriba hacia abajo, en las condiciones actuales, la estrategia de uno debe ser la de una revoluci&amp;oacute;n de abajo hacia arriba&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;B&amp;aacute;sicamente, la respuesta a esta pregunta es la misma dada por los revolucionarios de Am&amp;eacute;rica m&amp;aacute;s de doscientos a&amp;ntilde;os atr&amp;aacute;s: a trav&amp;eacute;s de la creaci&amp;oacute;n de territorios libres y por medio de la secesi&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Para entonces, en virtud de las condiciones mon&amp;aacute;rquicas, los partidarios de una revoluci&amp;oacute;n social anti-estatista liberal-libertaria todav&amp;iacute;a hab&amp;iacute;a una opci&amp;oacute;n que desde entonces se ha perdido. Los Liberales - libertarios en los viejos tiempos pod&amp;iacute;an - y con frecuencia lo hac&amp;iacute;an - creer en la posibilidad de simplemente convencer al rey de su punto de vista, y por lo tanto iniciar una &amp;quot;revoluci&amp;oacute;n desde arriba&amp;quot;. No era necesario un apoyo masivo para ello - s&amp;oacute;lo la idea de un pr&amp;iacute;ncipe progresista &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref28" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn28" style="mso-footnote-id:ftn28;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[28]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;No obstante lo sensata que esta podr&amp;iacute;a haber sido entonces, esta estrategia de revoluci&amp;oacute;n social de arriba hacia abajo ser&amp;iacute;a imposible hoy en d&amp;iacute;a. Los l&amp;iacute;deres pol&amp;iacute;ticos hoy en d&amp;iacute;a son seleccionados de acuerdo a sus talentos demag&amp;oacute;gicos y a su hoja de vida con registros probados de inmoralidad habitual, como se ha explicado anteriormente, por consiguiente, la posibilidad de convertirlos al punto de vista liberal-libertario deben ser considerados incluso m&amp;aacute;s poco probable que la conversi&amp;oacute;n de un rey quien simplemente hered&amp;oacute; su posici&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por otra parte, el monopolio estatal de protecci&amp;oacute;n es ahora considerado p&amp;uacute;blico y no propiedad privada, y el gobierno ya no est&amp;aacute; atado a un determinado individuo, sino a determinadas funciones ejercidas por funcionarios an&amp;oacute;nimos. Por lo tanto, la estrategia de convertir a uno o a unos pocos personajes ya no dar&amp;aacute; resultado. No importa si uno convierte algunos funcionarios del gobierno - el presidente y algunas de las principales senadores o jueces, por ejemplo -, porque dentro de las normas de un gobierno democr&amp;aacute;tico ning&amp;uacute;n individuo tiene la facultad de abdicar al monopolio del gobierno. Los reyes ten&amp;iacute;an esta facultad, pero los presidentes no. El presidente puede renunciar a su cargo, por supuesto, pero s&amp;oacute;lo para ser reemplazado por alguien m&amp;aacute;s. No tampoco puede disolver el monopolio gubernamental de protecci&amp;oacute;n, ya que, seg&amp;uacute;n las reglas de la democracia, &amp;quot;el pueblo&amp;quot;, no sus representantes electos, son considerados los &amp;quot;propietarios&amp;quot; del gobierno.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por lo tanto, m&amp;aacute;s que por medio de una reforma de arriba hacia abajo, en las condiciones actuales, la estrategia debe ser la de una revoluci&amp;oacute;n de abajo hacia arriba. En primer lugar, la realizaci&amp;oacute;n de esta visi&amp;oacute;n parecer&amp;iacute;a que hace imposible la tarea de una revoluci&amp;oacute;n social liberal-libertaria, porque, &amp;iquest;no implicar&amp;iacute;a esto que uno tendr&amp;iacute;a que persuadir a la mayor&amp;iacute;a de los ciudadanos a votar a favor de la abolici&amp;oacute;n de la democracia y del fin de todos los impuestos y de la legislaci&amp;oacute;n? Y esto no es pura fantas&amp;iacute;a, dado que las masas son siempre indolentes y aburridas, y m&amp;aacute;s a&amp;uacute;n teniendo en cuenta que la democracia, como se explic&amp;oacute; anteriormente, promueve la degeneraci&amp;oacute;n moral e intelectual? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo puede ser posible que alguien pueda esperar que la mayor&amp;iacute;a de un pueblo cada vez m&amp;aacute;s degenerado, acostumbrado al &amp;quot;derecho&amp;quot; de votar pueda renunciar voluntariamente a la oportunidad de saquear la propiedad de otras personas? Puesto de esta manera, hay que admitir que la perspectiva de una revoluci&amp;oacute;n social debe ser considerada como pr&amp;aacute;cticamente imposible. Por el contrario, s&amp;oacute;lo si se piensa dos veces, al mirar la secesi&amp;oacute;n como una parte integral de cualquier estrategia de abajo hacia arriba, la tarea de una revoluci&amp;oacute;n liberal-libertaria parece menos imposible, aunque sigue siendo abrumadora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Todas las revoluciones, ya sean buenas o malas, las inician minor&amp;iacute;as; y la ruta secesionista hacia la revoluci&amp;oacute;n social reconoce expl&amp;iacute;citamente la importancia de este hecho&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo encaja la secesi&amp;oacute;n en una estrategia de revoluci&amp;oacute;n social de abajo hacia arriba? M&amp;aacute;s importante a&amp;uacute;n, &amp;iquest;c&amp;oacute;mo puede un movimiento secesionista escapar a la suerte de la Confederaci&amp;oacute;n Sure&amp;ntilde;a de ser aplastada por un gobierno central tir&amp;aacute;nico y peligrosamente armado?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En respuesta a estas preguntas, es necesario recordar que ni la Revoluci&amp;oacute;n Americana original ni la Constituci&amp;oacute;n norteamericana fueron el resultado de la voluntad de la mayor&amp;iacute;a de la poblaci&amp;oacute;n. Un tercio de los colonos eran en realidad &amp;ldquo;Tories&amp;rdquo;, y otro tercio estaban ocupados con la rutina diaria y no les importaba uno u otro. No m&amp;aacute;s de un tercio de los colonos estaban realmente comprometidos y apoyaban la revoluci&amp;oacute;n, sin embargo, se salieron con la suya. Y en lo que a la Constituci&amp;oacute;n se refiere, la inmensa mayor&amp;iacute;a del p&amp;uacute;blico se opon&amp;iacute;a a su aprobaci&amp;oacute;n, y su ratificaci&amp;oacute;n represent&amp;oacute; m&amp;aacute;s un golpe de Estado de una peque&amp;ntilde;a minor&amp;iacute;a sobre la voluntad general. Todas las revoluciones, ya sean buenas o malas, las inician minor&amp;iacute;as; y la ruta secesionista hacia una revoluci&amp;oacute;n social, que implica necesariamente la ruptura por parte de un n&amp;uacute;mero peque&amp;ntilde;o de personas, de un grupo m&amp;aacute;s grande, reconoce expl&amp;iacute;citamente la importancia de este hecho.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En segundo lugar, es necesario reconocer que, en &amp;uacute;ltima instancia el poder de cada gobierno - ya sea de reyes o de cuidanderos - recae exclusivamente en opini&amp;oacute;n y no en fuerza f&amp;iacute;sica. Los agentes del gobierno no son m&amp;aacute;s que una peque&amp;ntilde;a proporci&amp;oacute;n del total de la poblaci&amp;oacute;n bajo su control. Esto implica que ning&amp;uacute;n gobierno pueda hacer cumplir su voluntad a toda la poblaci&amp;oacute;n a no ser que encuentre un amplio apoyo y cooperaci&amp;oacute;n voluntaria entre el p&amp;uacute;blico no gubernamental. Implica tambi&amp;eacute;n que cada gobierno puede ser derribado por un simple cambio en la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica, es decir, por la retirada de la cooperaci&amp;oacute;n y de la anuencia p&amp;uacute;blicas &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref29" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn29" style="mso-footnote-id:ftn29;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[29]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Y si bien es innegablemente cierto que, despu&amp;eacute;s de m&amp;aacute;s de dos siglos de democracia, el p&amp;uacute;blico americano ha llegado a tal estado de degeneraci&amp;oacute;n, moral e intelectual, que cualquier retirada debe ser considerada imposible a escala nacional, no parece insuperablemente dif&amp;iacute;cil lograr una mayor&amp;iacute;a de mentalidad secesionista en regiones o distritos suficientemente peque&amp;ntilde;os del pa&amp;iacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;De hecho, habida cuenta de una minor&amp;iacute;a muy en&amp;eacute;rgica de elites intelectuales inspiradas por la visi&amp;oacute;n de una sociedad libre, en la que la ley y el orden sean proporcionados por aseguradoras en franca competencia, y teniendo en cuenta, adem&amp;aacute;s, que como - realmente los Estados Unidos, deben su propia existencia a un acto secesionista &amp;ndash; la secesi&amp;oacute;n sigue siendo considerada leg&amp;iacute;tima y de acuerdo con el ideal democr&amp;aacute;tico &amp;quot;original&amp;quot; de la libre determinaci&amp;oacute;n (en lugar de la ley de la mayor&amp;iacute;a) &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref30" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn30" style="mso-footnote-id:ftn30;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[30]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt; por un n&amp;uacute;mero importante de personas, no parece irreal el supuesto de que tales mayor&amp;iacute;as secesionistas existan o puedan crearse en cientos de ubicaciones en todo el pa&amp;iacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Es necesario reconocer que, en &amp;uacute;ltima instancia el poder de todo gobierno - ya sea de reyes o cuidadores - recae exclusivamente en la opini&amp;oacute;n y no en la fuerza f&amp;iacute;sica&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;De hecho, en virtud de la asunci&amp;oacute;n realista de que el gobierno central de los EEUU, as&amp;iacute; como los estados social-democr&amp;aacute;ticos de Occidente, en general, est&amp;aacute;n condenados a la quiebra econ&amp;oacute;mica (muy similar al derrumbe econ&amp;oacute;mico de hace algunos a&amp;ntilde;os de las democracias populares socialistas del Este), las tendencias actuales hacia la desintegraci&amp;oacute;n pol&amp;iacute;tica es probable que se fortalezcan en el futuro. En consecuencia, el n&amp;uacute;mero de posibles regiones secesionistas seguir&amp;aacute; aumentando, incluso m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de su nivel actual.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por &amp;uacute;ltimo, la idea de un amplio y creciente potencial secesionista tambi&amp;eacute;n permite dar respuesta a la &amp;uacute;ltima pregunta relacionada con los peligros de una represi&amp;oacute;n del gobierno central.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Si bien es importante a este respecto que la memoria del pasado secesionista de los Estados Unidos se mantenga viva, es a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s importante para el &amp;eacute;xito de una revoluci&amp;oacute;n liberal-libertaria, a fin de evitar los errores de un segundo intento fallido de secesi&amp;oacute;n. Afortunadamente, la cuesti&amp;oacute;n de la esclavitud, lo que complica y oscurece la situaci&amp;oacute;n en 1861, &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref31" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn31" style="mso-footnote-id:ftn31;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[31]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt; se ha resuelto. Sin embargo, otra lecci&amp;oacute;n importante debe ser aprendida al comparar el fallido experimento americano de la segunda secesi&amp;oacute;n con el &amp;eacute;xito de la primera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;La primera secesi&amp;oacute;n americana se vio facilitada considerablemente por el hecho de que en el centro del poder en Gran Breta&amp;ntilde;a, la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica en relaci&amp;oacute;n con los secesionistas estaba dividida. De hecho, muchos brit&amp;aacute;nicos, figuras destacadas tales como Edmund Burke y Adam Smith, simpatizaba abiertamente con los secesionistas. Aparte de razones puramente ideol&amp;oacute;gicas, que rara vez afectan a m&amp;aacute;s de un pu&amp;ntilde;ado de mentes filos&amp;oacute;ficas, esta falta de una oposici&amp;oacute;n unificada a los secesionistas de Am&amp;eacute;rica en la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica brit&amp;aacute;nica se puede atribuir a dos factores complementarios. Por un lado, exist&amp;iacute;a una multitud de afiliaciones regionales y culturales-religiosas, as&amp;iacute; como los lazos familiares y personales entre Gran Breta&amp;ntilde;a y los colonos de Am&amp;eacute;rica. Por otra parte, acontecimientos en Am&amp;eacute;rica se consideraron muy lejos de casa y la posible p&amp;eacute;rdida de las colonias como econ&amp;oacute;micamente insignificante.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;En ambos aspectos, la situaci&amp;oacute;n en 1861 era claramente diferente. Para estar seguro, en el centro del poder pol&amp;iacute;tico, que se hab&amp;iacute;a desplazado a los estados del norte en ese entonces, la oposici&amp;oacute;n a la Confederaci&amp;oacute;n secesionista del Sur no estaba unificada, y la causa de la Confederaci&amp;oacute;n tambi&amp;eacute;n tuvo seguidores en el Norte. Sin embargo, exist&amp;iacute;an menos lazos culturales y de parentesco entre el Norte y el Sur que los que hab&amp;iacute;an existido entre Gran Breta&amp;ntilde;a y los colonos, y la secesi&amp;oacute;n de la Confederaci&amp;oacute;n del Sur que era alrededor de la mitad del territorio y un tercio de la totalidad de la poblaci&amp;oacute;n de los Estados Unidos y, por tanto, a los del norte los golpe&amp;oacute; muy cerca de casa y adem&amp;aacute;s era una importante p&amp;eacute;rdida econ&amp;oacute;mica. Por lo tanto, es comparativamente m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil para la &amp;eacute;lite de poder del Norte moldear un frente unificado de cultura &amp;quot;progresista&amp;quot; Yankee contra el culturalmente atrasado y &amp;quot;reaccionario&amp;quot; Dixieland.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;A la luz de estas consideraciones, entonces, parece estrat&amp;eacute;gicamente aconsejable no intentar de nuevo lo que en 1861 fall&amp;oacute; tan dolorosamente - estados contiguos, o incluso todo el Sur, tratando de separarse de la tiran&amp;iacute;a de Washington, DC.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Por el contrario, una estrategia moderna liberal-libertaria de secesi&amp;oacute;n deber&amp;iacute;a obtener sus claves en la Edad Media cuando, desde alrededor del Siglo XII y hasta bien entrado el siglo XVII (con el surgimiento del moderno Estado central), Europa se caracterizaba por la existencia de cientos de ciudades libres e independientes, intercaladas predominantemente en una estructura social feudal &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref32" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn32" style="mso-footnote-id:ftn32;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[32]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Los l&amp;iacute;deres pol&amp;iacute;ticos hoy en d&amp;iacute;a son seleccionados de acuerdo a sus talentos demag&amp;oacute;gicos y a su hoja de vida con registros probados de inmoralidad habitual&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Al elegir este modelo y tratando de crear una Am&amp;eacute;rica marcada por un elevado y creciente n&amp;uacute;mero de ciudades libres, territorialmente desconectadas - una multitud de Hong Kongs, Singapures, M&amp;oacute;nacos, y Liechtensteins sembrados a lo largo de todo el continente &amp;ndash; alcanzar&amp;iacute;amos dos objetivos centrales que de otro modo ser&amp;iacute;an imposibles. En primer lugar, adem&amp;aacute;s de reconocer el hecho de que el potencial liberal-libertario se distribuye muy desigualmente por todo el pa&amp;iacute;s, una estrategia de separaci&amp;oacute;n paso a paso har&amp;iacute;a que la secesi&amp;oacute;n fuera menos amenazante, pol&amp;iacute;tica, social y econ&amp;oacute;micamente. Segundo, mediante la aplicaci&amp;oacute;n de esta estrategia simult&amp;aacute;neamente en un gran n&amp;uacute;mero de lugares en todo el pa&amp;iacute;s, se convierte en sumamente dif&amp;iacute;cil para el Estado central crear una oposici&amp;oacute;n unificada de opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica contra los secesionistas, lo que garantizar&amp;iacute;a el nivel de apoyo popular y la cooperaci&amp;oacute;n voluntaria necesaria para una campa&amp;ntilde;a de represi&amp;oacute;n exitosa &lt;/span&gt;&lt;a name="_ftnref33" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftn33" style="mso-footnote-id:ftn33;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-fareast-theme-font:minor-latin;" lang="ES"&gt;[33]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Si tenemos &amp;eacute;xito en este empe&amp;ntilde;o, si a continuaci&amp;oacute;n procedemos a devolver todos los bienes p&amp;uacute;blicos a las manos privadas apropiadas y adoptamos una nueva &amp;quot;constituci&amp;oacute;n&amp;quot; que declare en lo sucesivo como ilegal todo impuesto y toda legislaci&amp;oacute;n, y si finalmente permitimos que las agencias de seguros hagan lo que est&amp;aacute;n destinados a hacer, podremos estar realmente orgullosos de nuevo y se justificar&amp;aacute; que Am&amp;eacute;rica afirme que da ejemplo al resto del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Hans-Hermann Hoppe, economista de la Escuela Austr&amp;iacute;aca y fil&amp;oacute;sofo libertario/anarcocapitalista, es profesor de Econom&amp;iacute;a en la Universidad de Nevada en Las Vegas, distinguido colega del Ludwig von Mises Institute, fundador y Presidente de La Sociedad Propiedad y Libertad, y editor general del Journal of Libertarian Studies.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Este ensayo fue publicado originalmente en Ingl&amp;eacute;s en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Reassessing the Presidency: The Rise of the Executive State and the Decline of Freedom (Reevaluando la Presidencia: El Avance del Estado Ejecutivo y el Ocaso de la Libertad)&lt;/i&gt;. Editado por John V. Denson, pp. 667-696.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;" lang="ES"&gt;Notas:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;
&lt;hr align="left" /&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn1"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn1" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref1" style="mso-footnote-id:ftn1;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Sobre la influencia de Locke y la filosof&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica Lockeana en Am&amp;eacute;rica, v&amp;eacute;ase Edmund S. Morgan, El nacimiento de la Rep&amp;uacute;blica: 1763-89 (Chicago: University of Chicago Press, 1992), pp. 73-74:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Cuando Locke describi&amp;oacute; el estado de la naturaleza, lo pudo explicar muy v&amp;iacute;vidamente diciendo que &amp;quot;en el comienzo todo el Mundo era Am&amp;eacute;rica&amp;quot;. Y de hecho, muchos estadounidenses hab&amp;iacute;an tenido la experiencia real de aplicar su mano de obra a la tierra salvaje y en esta forma convertirla en su propiedad. Algunos incluso hab&amp;iacute;an participado en pactos sociales, creando nuevos gobiernos en &amp;aacute;reas salvajes donde no hab&amp;iacute;a existido ning&amp;uacute;n gobierno anteriormente. (P. 74)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;Sobre delincuencia, protecci&amp;oacute;n, y defensa en particular, v&amp;eacute;ase Terry Anderson y PJ Hill, &amp;quot;El Experimento Americano en Anarco-Capitalismo: El no Tan Salvaje, Salvaje Oeste&amp;quot;, Diario de Estudios Libertarios 3, no. 1 (1979), y Roger D. McGrath, Pistoleros, Patrulleros, y Vigilantes: Violencia en la Frontera (Berkeley: University of California Press, 1984).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn2"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn2" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref2" style="mso-footnote-id:ftn2;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Contrariamente a los actuales mitos multiculturales populares, Am&amp;eacute;rica decididamente no fue un &amp;ldquo;crisol&amp;rdquo; de culturas. Por el contrario, la colonizaci&amp;oacute;n del continente Norte Am&amp;eacute;ricano confirma la visi&amp;oacute;n sociol&amp;oacute;gica elemental que todas las sociedades humanas son el resultado de la evoluci&amp;oacute;n de familias y sistemas de parentesco y, por tanto, se caracterizan por un alto grado de homogeneidad interna, es decir, que &amp;quot;los parecidos&amp;quot; suelen asociarse con sus &amp;quot;parecidos&amp;quot; y ponen distancia y se separan a s&amp;iacute; mismos de sus &amp;quot;diferentes&amp;quot;. As&amp;iacute;, por ejemplo, de conformidad con esta tendencia general, los puritanos prefirieron asentarse en Nueva Inglaterra, los calvinistas holandeses en Nueva York, los cu&amp;aacute;queros en Pennsylvania y en el sur de New Jersey. Los cat&amp;oacute;licos en Maryland, y los anglicanos, as&amp;iacute; como tambi&amp;eacute;n los hugonotes franceses, en las colonias del sur. V&amp;eacute;a m&amp;aacute;s sobre esto en David Hackett Fisher, la Semilla de Albi&amp;oacute;n: Cuatro populares senderos recorridos por los brit&amp;aacute;nicos en los Estados Unidos (Nueva York: Oxford University Press, 1989).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn3"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn3" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref3" style="mso-footnote-id:ftn3;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase Fritz Kern, Los Reinos y la Ley en la Edad Media (Oxford: Blackwell, 1948); Bertrand de Jouvenel, Soberan&amp;iacute;a: una investigaci&amp;oacute;n sobre el Bien Politico (Chicago: University of Chicago Press, 1957), especialmente el cap&amp;iacute;tulo 10; &amp;iacute;dem, Sobre el Poder : La Historia Natural de su Crecimiento (Nueva York: Viking, 1949), y Robert Nisbet, Comunidad y Poder (Nueva York: Oxford University Press, 1962).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&amp;quot;Feudalismo&amp;quot;, resume Nisbet en otro documento (&amp;iacute;dem, Prejuicios. Diccionario Filos&amp;oacute;fico [Cambridge, Mass.: Universidad de Harvard Press, 1982], pp. 125-31), &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;ha sido una palabra de invectiva, de vehementes abuso y vituperaci&amp;oacute;n, durante los &amp;uacute;ltimos dos siglos&amp;hellip; [Sobre todo] por intelectuales al servicio espiritual del Estado absoluto moderno, ya sea mon&amp;aacute;rquico, republicano, o democr&amp;aacute;tico. [De hecho], el feudalismo es una ampliaci&amp;oacute;n y adaptaci&amp;oacute;n del v&amp;iacute;nculo de parentesco o paisanaje bajo la afiliaci&amp;oacute;n protectora de una banda de guerreros o de caballeros... Contrariamente a la pol&amp;iacute;tica moderna de Estado con su principio de soberan&amp;iacute;a territorial, durante casi mil a&amp;ntilde;os en el Oeste, la protecci&amp;oacute;n, los derechos, el bienestar, la autoridad, y la devoci&amp;oacute;n fueron v&amp;iacute;nculos heredados de persona a persona y no territorialmente&amp;hellip; Vivir en una relaci&amp;oacute;n feudal es ser el &amp;quot;hombre&amp;quot; de otro hombre, quien a su vez era el &amp;quot;hombre&amp;quot; de otro hombre, y as&amp;iacute; sucesivamente hasta llegar a la parte superior de la pir&amp;aacute;mide feudal, cada uno debiendo al otro, bien sean servicios o protecci&amp;oacute;n. El v&amp;iacute;nculo feudal tiene mucho en s&amp;iacute; de la relaci&amp;oacute;n entre el guerrero y el comandante, pero tiene a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s de la relaci&amp;oacute;n entre hijo y padre, pariente y patriarca&amp;hellip;. [Es decir, los v&amp;iacute;nculos feudales son esencialmente] relaciones contractuales, privadas y personales. La subordinaci&amp;oacute;n del rey a la ley fue uno de los m&amp;aacute;s importantes principios del feudalismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;V&amp;eacute;anse tambi&amp;eacute;n las notas 8, 9 y 10 m&amp;aacute;s adelante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn4"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn4" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref4" style="mso-footnote-id:ftn4;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase a Lord Acton, &amp;quot;La Historia de la libertad en el cristianismo,&amp;quot; in idem, Ensayos sobre la Historia de la Libertad (Indianapolis, Ind: Cl&amp;aacute;sicos de la Libertad, 1985), esp. p.36.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn5"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn5" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref5" style="mso-footnote-id:ftn5;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Sobre el patrimonio o la herencia ideol&amp;oacute;gica liberal-libertaria de los primeros colonos de Am&amp;eacute;rica v&amp;eacute;ase Murray N. Rothbard, Por una nueva Libertad (Nueva York: Collier, 1978), cap&amp;iacute;tulo 1; idem, Concebidos en Libertad, 4 vols. (New Rochelle, NY: Arlington House, 1975), y Bernard Bailyn, Los Or&amp;iacute;genes ideol&amp;oacute;gicos de la Revoluci&amp;oacute;n Americana (Cambridge, Mass: Harvard University Press, 1967).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn6"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn6" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref6" style="mso-footnote-id:ftn6;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/emoticons/emotion-14.gif" alt="Devil" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Esta idea fundamental fue claramente expuesta por el economista franc&amp;eacute;s-belga Gustave de Molinari en un art&amp;iacute;culo publicado en 1849 (&amp;ldquo;La Producci&amp;oacute;n de Seguridad&amp;rdquo;). De Molinari razonaba as&amp;iacute;: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Que en todos los casos, para todos los productos b&amp;aacute;sicos que sirven para proveer las necesidades tangibles o intangibles de los consumidores, es en el mejor inter&amp;eacute;s del consumidor que el empleo y el comercio sigan siendo libres, porque la libertad de trabajo y comercio tiene como resultado necesario y permanente la reducci&amp;oacute;n m&amp;aacute;xima de los precios. De ah&amp;iacute; se deduce: que ning&amp;uacute;n gobierno deber&amp;iacute;a tener el derecho de impedir que otro gobierno entrara en competencia con &amp;eacute;l mismo, o que exigiera a los consumidores de seguridad o protecci&amp;oacute;n que lo buscaran exclusivamente a &amp;eacute;l para obtener estos servicios b&amp;aacute;sicos (p. 3).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;Si, por el contrario, el consumidor no tiene libertad de contratar seguridad donde bien le plazca, ver&amp;iacute;a de inmediato abrirse una gran profesi&amp;oacute;n dedicada a la arbitrariedad y a la mala gesti&amp;oacute;n. La Justicia se tornar&amp;iacute;a lenta y costosa, la polic&amp;iacute;a vejatoria, la libertad individual ya no ser&amp;iacute;a respetable, el precio de la seguridad se inflar&amp;iacute;a abusivamente y se repartir&amp;iacute;a inequitativamente de acuerdo con el poder y la influencia de tal o cual clase de consumidores.(p&amp;aacute;gs. 13-14)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn7"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn7" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref7" style="mso-footnote-id:ftn7;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Adem&amp;aacute;s, de conformidad con su carta real original, los nuevos Estados independientes de Georgia, las Carolinas, Virginia, Connecticut, y Massachusetts, por ejemplo, reclamaban como frontera occidental el Oc&amp;eacute;ano Pac&amp;iacute;fico, y sobre esa base, tan obviamente carente de fundamento, y usurpado t&amp;iacute;tulos de propiedad, ellos - y, posteriormente, su heredero &amp;quot;legal&amp;quot;, el Congreso Continental y los Estados Unidos - procedieron a vender los territorios occidentales a colonizadores privados y a negociantes de tierras, con el fin de pagar sus deudas y/o a financiar operaciones del gobierno de ese entonces.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn8"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn8" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref8" style="mso-footnote-id:ftn8;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/emoticons/emotion-29.gif" alt="Music" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase de Bruno Leoni, Libertad y Ley (Indianapolis, Ind: Cl&amp;aacute;sicos de la Libertad, 1991), p. 118. Leoni aqu&amp;iacute; anota que varios comentaristas acad&amp;eacute;micos de la Carta Magna, por ejemplo, han se&amp;ntilde;alado que una de las primeras versiones del principio medieval de &amp;quot;no hay impuestos sin representaci&amp;oacute;n&amp;quot; originalmente se ten&amp;iacute;a como que &amp;quot;no habr&amp;iacute;a impuestos sin el consentimiento de la persona gravada&amp;quot;, y tenemos que en 1221, el Obispo de Winchester habiendo sido &amp;quot;convocado a dar su consentimiento a un impuesto de escuage {pago de impuesto para no prestar el servicio militar}, se neg&amp;oacute; a pagar, despu&amp;eacute;s de que el Consejo hab&amp;iacute;a decretado la subvenci&amp;oacute;n, sobre la base que &amp;eacute;l no hab&amp;iacute;a estado de acuerdo, y ya el Exchequer hab&amp;iacute;a confirmado su solicitud&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn9"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn9" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref9" style="mso-footnote-id:ftn9;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase en Kern, Monarqu&amp;iacute;a y Leyes en la Edad Media, quien escribe &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;que no hay, en la Edad Media, tal cosa como la &amp;quot;primera aplicaci&amp;oacute;n de una norma jur&amp;iacute;dica&amp;quot;. Ley significa antigua; una nueva ley es una contradicci&amp;oacute;n en t&amp;eacute;rminos, porqu&amp;eacute; una nueva ley se basa expl&amp;iacute;cita o impl&amp;iacute;citamente en la antigua, o est&amp;aacute; en conflicto con ella, en cuyo caso no es legal. La idea fundamental sigue siendo la misma, la antigua ley es la verdadera ley, y la verdadera ley es la antigua ley. Seg&amp;uacute;n ideas medioevales, por lo tanto, la promulgaci&amp;oacute;n de una nueva ley nunca es posible, y todas las leyes y reformas jur&amp;iacute;dicas se conciben como una restauraci&amp;oacute;n de la buena y antigua ley que ha sido violada. (p. 151)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Opiniones similares en relaci&amp;oacute;n con la permanencia de la ley y la inadmisibilidad de la legislaci&amp;oacute;n eran a&amp;uacute;n sostenidas por los fisi&amp;oacute;cratas franceses del siglo 18 tal como Mercier de la Riviere, quien fuera por un tiempo gobernador de Martinica y autor de un libro sobre el Orden Natural, y quien fue llamado para aconsejar a Catalina la Grande, Zarina de Rusia, sobre como gobernar. Se dice que de la Riviere hab&amp;iacute;a contestado que &amp;lsquo;la ley debe basarse &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;en una sola [cosa], Madame, la naturaleza de las cosas y el hombre... Porque dictar o hacer leyes, Madame, es una tarea que Dios no ha delegado a nadie. &amp;iexcl;Ah!&amp;iquest;Qui&amp;eacute;n es el hombre, para creerse a s&amp;iacute; mismo capaz de dictar leyes a seres que &amp;eacute;l no conoce? La ciencia de gobernar es estudiar y reconocer las leyes que Dios ha grabado de manera evidente en la organizaci&amp;oacute;n misma del hombre, cuando &amp;Eacute;l le dio existencia. Tratar de ir m&amp;aacute;s all&amp;aacute; ser&amp;iacute;a una gran desgracia y una empresa destructiva. (Citado en Murray N. Rothbard, Pensamiento Econ&amp;oacute;mico Antes de Adam Smith: Una Perspectiva Austriaca sobre la Historia del Pensamiento Econ&amp;oacute;mico [Cheltenham, UK: Edward Elgar, 1995], vol. 1, p. 371)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase tambi&amp;eacute;n de Jouvenel, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La Soberan&amp;iacute;a&lt;/i&gt;, pp. 172-73 y 189.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn10"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn10" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref10" style="mso-footnote-id:ftn10;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;La tan preciada visi&amp;oacute;n moderna, seg&amp;uacute;n la cual la adopci&amp;oacute;n de un &amp;quot;gobierno constitucional&amp;quot; representa un importante avance civilizacional de un gobierno arbitrario al imperio de la ley y seg&amp;uacute;n el cual se atribuye a los Estados Unidos un lugar destacado, o incluso un papel preeminente en este hist&amp;oacute;rico avance, deber&amp;iacute;a entonces, ser considerada como seriamente viciada. Esta opini&amp;oacute;n no s&amp;oacute;lo est&amp;aacute; en evidente contradicci&amp;oacute;n con documentos tales como la Carta Magna (1215) o el Golden Bull (1356), sino que, y es lo m&amp;aacute;s importante, tergiversa la naturaleza de los gobiernos pre-modernos. Tales gobiernos, o carec&amp;iacute;an totalmente del m&amp;aacute;s arbitrario y tir&amp;aacute;nico de todos los poderes, es decir, la facultad de legislar y de gravar con impuestos sin consentimiento previo, o a&amp;uacute;n si poseyesen estos poderes, los gobiernos ten&amp;iacute;an enormes restricciones para su ejercicio, porque tales facultades eran ampliamente consideradas como ileg&amp;iacute;timas, es decir, como usurpadas en lugar de justamente adquiridas. En claro contraste, los gobiernos modernos se definen por el hecho de que los poderes para gravar con impuestos y legislar son expl&amp;iacute;citamente reconocidos como leg&amp;iacute;timos, es decir, todos los gobiernos &amp;quot;constitucionales&amp;quot;, ya sea en los Estados Unidos o en cualquier otro lugar, constituyen gobiernos estatales. Robert Nisbet tiene raz&amp;oacute;n al se&amp;ntilde;alar que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;un rey pre-moderno puede haber gobernado a veces con grado de irresponsabilidad como el que pocos funcionarios gubernamentales modernos pueden hoy disfrutar, pero es dudoso que, en t&amp;eacute;rminos de poder efectivo y de servicios, alg&amp;uacute;n rey, incluso de las &amp;quot;monarqu&amp;iacute;as absolutas&amp;quot; del siglo XVII, ejerciera el tipo de autoridad ahora inherente a la oficina de muchos funcionarios de alto rango en las democracias. Hubo en ese entonces muchas barreras sociales entre el alegado poder del monarca y la efectiva ejecuci&amp;oacute;n de este poder sobre los individuos. El prestigio mismo y la funcional importancia de la iglesia, la familia, las hermandades, y las lealtades de la comunidad local, limitaban el poder absoluto del Estado. (Comunidad y poder, pp. 103-04)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn11"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn11" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref11" style="mso-footnote-id:ftn11;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Murray N. Rothbard , Poder y Mercado: Gobierno y la Econom&amp;iacute;a (Kansas City: Sheed Andrews y McMeel, 1977), pp. 188-89. V&amp;eacute;ase tambi&amp;eacute;n sobre este cap&amp;iacute;tulos 1-3. A la luz de estas consideraciones - y en contraste con la sabidur&amp;iacute;a com&amp;uacute;n en la materia - uno llega a la misma conclusi&amp;oacute;n con respecto al &amp;quot;&amp;eacute;xito&amp;quot; final de la Revoluci&amp;oacute;n Americana como en H.L. Mencken, A Mencken Chrestomathy (Nueva York: Vintage Books 1982):&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;Las revoluciones pol&amp;iacute;ticas no suelen conseguir nada de aut&amp;eacute;ntico valor; un indudable efecto es simplemente deshacerse de una banda de ladrones y reemplazarla por otra. Incluso las colonias americanas ganaron poco con su revuelta en 1776. Veinticinco a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s de la Revoluci&amp;oacute;n estaban en mucho peor condici&amp;oacute;n como estados libres de lo que hubieran estado como colonias. Sus gobiernos eran m&amp;aacute;s costosos, m&amp;aacute;s ineficientes, m&amp;aacute;s deshonestos, y m&amp;aacute;s tir&amp;aacute;nicos. S&amp;oacute;lo el progreso material gradual del pa&amp;iacute;s los salv&amp;oacute; de la hambruna y del colapso, y el progreso material se debi&amp;oacute;, no a las virtudes de sus nuevos gobiernos, sino a la abundante generosidad de la naturaleza. Bajo el dominio de los brit&amp;aacute;nicos hubieran estado muy bien, y probablemente much&amp;iacute;simo mejor.(p&amp;aacute;gs. 145-46)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn12"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn12" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref12" style="mso-footnote-id:ftn12;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase en el siguiente de Hans-Hermann Hoppe, Eigentum, Anarchie und Staat. Studien zur th&amp;eacute;orie des Kapitalismus (Opladen: Westdeutscher Verlag, 1987), pp. 182 y sig.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn13"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn13" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref13" style="mso-footnote-id:ftn13;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase Helmut Schoeck, La Envidia: Una Teor&amp;iacute;a de la Conducta Social (Nueva York: Harcourt, Brace and World, 1970).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn14"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn14" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref14" style="mso-footnote-id:ftn14;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase de Jouvenel, Sobre el Poder, pp. 9-10.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn15"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn15" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref15" style="mso-footnote-id:ftn15;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase este brillante y, de hecho, prof&amp;eacute;tico an&amp;aacute;lisis por John C. Calhoun, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Una Disquisici&amp;oacute;n sobre el Gobierno&lt;/i&gt; (Nueva York: Prensa de las Artes Liberales, 1953), esp. pp. 25&amp;ndash;27. All&amp;iacute; Calhoun anota que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;una constituci&amp;oacute;n escrita sin duda tiene muchas ventajas, pero es un gran error suponer que la mera inserci&amp;oacute;n de disposiciones para restringir y limitar los poderes del gobierno, sin dotar a aquellos para quien la protecci&amp;oacute;n se inserta, con los medios para tutelar su cumplimiento, sea suficiente para impedir que el principal partido dominante abuse de sus poderes. Estando un partido en posesi&amp;oacute;n del poder, estar&amp;aacute;&amp;hellip; a favor de los poderes otorgados por la Constituci&amp;oacute;n y se opondr&amp;aacute; a las regulaciones destinadas a limitarlo. Como partido principal y dominante, no tendr&amp;aacute; necesidad de estas restricciones para su protecci&amp;oacute;n. El partido menor o m&amp;aacute;s d&amp;eacute;bil, por el contrario, tomar&amp;iacute;a la direcci&amp;oacute;n opuesta y las considerar&amp;iacute;a esenciales para protegerse del partido dominante. Pero cuando no hay medios por los cuales se pudiera obligar al partido mayoritario a observar estas restricciones, el &amp;uacute;nico recurso disponible que tendr&amp;iacute;an ser&amp;iacute;a una redacci&amp;oacute;n estricta de la constituci&amp;oacute;n. Al cual el partido mayoritario opondr&amp;iacute;a una construcci&amp;oacute;n liberal - una que dar&amp;iacute;a a las palabras de la redacci&amp;oacute;n el sentido m&amp;aacute;s amplio que fuera susceptible. Entonces ser&amp;iacute;a construcci&amp;oacute;n contra construcci&amp;oacute;n &amp;ndash; una para contraer y la otra para ampliar las facultades del gobierno al m&amp;aacute;ximo. Pero de que podr&amp;iacute;a servir recurrir a una estricta construcci&amp;oacute;n por parte del partido minoritario, contra la interpretaci&amp;oacute;n liberal del mayoritario, cuando el uno tendr&amp;iacute;a todas las facultades del gobierno para llevar a efecto su interpretaci&amp;oacute;n y el otro estar&amp;iacute;a privado de todos los medios para hacer cumplir su construcci&amp;oacute;n? En una contienda tan desigual, el resultado no ser&amp;iacute;a dudoso. El partido a favor de las restricciones ser&amp;iacute;a dominado. El final de la contienda ser&amp;iacute;a la subversi&amp;oacute;n de la Constituci&amp;oacute;n ... las restricciones en &amp;uacute;ltima instancia, quedar&amp;iacute;an anuladas y el gobierno se convertir&amp;iacute;a en uno con poderes ilimitados. Tampoco la divisi&amp;oacute;n del gobierno en departamentos distintos e independientes, as&amp;iacute; se ver&amp;iacute;an unos a otros, evitar&amp;iacute;a este resultado ... ya que todos y cada uno de los departamentos - y, por supuesto, todo el gobierno - estar&amp;iacute;a bajo el control de la mayor&amp;iacute;a num&amp;eacute;rica, es demasiado claro como para exigir una explicaci&amp;oacute;n, que la mera distribuci&amp;oacute;n de competencias entre sus agentes o representantes puede hacer poco o nada para contrarrestar la tendencia a la opresi&amp;oacute;n y al abuso de poder.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;En resumen, entonces, los comentarios de Rothbard sobre este an&amp;aacute;lisis son &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;que la Constituci&amp;oacute;n ha demostrado ser un instrumento para ratificar la ampliaci&amp;oacute;n del poder del Estado en lugar de lo contrario. Como observa Calhoun, cualesquiera l&amp;iacute;mites escritos que permitan al gobierno interpretar sus propias competencias deben concebirse para ser interpretadas como sanciones por expandir, y no por limitar, estos poderes. En un sentido profundo, la idea de amarrar el poder con las cadenas de una constituci&amp;oacute;n escrita ha demostrado ser un noble pero fracasado experimento. La idea de un gobierno estrictamente limitado ha demostrado ser una Utop&amp;iacute;a; y es necesario encontrar alg&amp;uacute;n otro medio m&amp;aacute;s radical para impedir el crecimiento agresivo del Estado. (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Para una Nueva Libertad&lt;/i&gt;, p. 67)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase tambi&amp;eacute;n Anthony de Jasay, En contra de la Pol&amp;iacute;tica: Sobre el Gobierno, la Anarqu&amp;iacute;a, y el Orden (Londres: Routledge, 1997), especialmente el cap&amp;iacute;tulo 2.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn16"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn16" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref16" style="mso-footnote-id:ftn16;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Robert Higgs, Crisis y Leviat&amp;aacute;n: Episodios Cr&amp;iacute;ticos en el Crecimiento del Gobierno de los Estados Unidos (Nueva York: Oxford University Press 1987), p. ix, contrasta la experiencia de los primeros a&amp;ntilde;os de Am&amp;eacute;rica con la experiencia presente:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;Hubo una &amp;eacute;poca, hace mucho tiempo, cuando el estadounidense promedio podr&amp;iacute;a dirigir sus negocios diarios apenas consciente de la existencia del gobierno - especialmente del gobierno federal. Como agricultor, comerciante, o fabricante, pod&amp;iacute;a decidir qu&amp;eacute;, c&amp;oacute;mo, cu&amp;aacute;ndo y d&amp;oacute;nde producir y vender sus productos, limitado casi exclusivamente por las fuerzas del mercado. Pensemos: sin subsidios agr&amp;iacute;colas, sin apoyo a los precios, sin control a las &amp;aacute;reas sembradas, sin Comisi&amp;oacute;n Federal de Comercio; sin leyes antimonopolio; sin Comisi&amp;oacute;n Interestatal de Comercio.Como empleador, trabajador, consumidor, inversionista, prestamista, prestatario, estudiante, o profesor, pod&amp;iacute;a proceder en gran medida de acuerdo con sus propias luces. Basta pensar: no hab&amp;iacute;a Junta Nacional de Relaciones Laborales; ni leyes federales de &amp;ldquo;protecci&amp;oacute;n&amp;rdquo; a los consumidores; ni Comisi&amp;oacute;n de Seguridad e Intercambio; ni Comisi&amp;oacute;n de Igualdad de Oportunidad de Empleo; ni Departamento de Salud y Servicios Humanos. A falta de un banco central que emitiera nacionalmente papel moneda, el com&amp;uacute;n de personas usaba monedas de oro para hacer sus compras. No hab&amp;iacute;a impuesto sobre las ventas en general, ni impuestos de Seguro Social, ni impuestos sobre la renta. Aunque los funcionarios gubernamentales eran tan corruptos en ese entonces como ahora - quiz&amp;aacute;s m&amp;aacute;s - porque hab&amp;iacute;a mucho menos en qu&amp;eacute; ser corruptos. Los ciudadanos privados gastaban alrededor de quince veces m&amp;aacute;s que todos los gobiernos juntos. Esos d&amp;iacute;as, desgraciadamente, hace mucho tiempo quedaron atr&amp;aacute;s.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn17"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn17" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref17" style="mso-footnote-id:ftn17;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Sobre el crecimiento de gobierno de los EE.UU. y, en particular, el papel de la guerra en este desarrollo, v&amp;eacute;ase John V. Denson, ed., Los Costos de la Guerra: Las Victorias P&amp;iacute;rricas de America (New Brunswick, NJ: Transaction Publishers, 1997); Higgs, Crisis y Leviat&amp;aacute;n; Eckehart Krippendorff, Krieg und Staat (Frankfurt / M.: Suhrkamp, 1985), esp. pp., 90-116; Ronald Radosh y Murray N. Rothbard, eds., Una Nueva Historia de Leviat&amp;aacute;n (Nueva York: Dutton, 1972); Arthur A. Ekirch, Declinaci&amp;oacute;n del Liberalismo Americano (Nueva York: Atheneum, 1967).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn18"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn18" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref18" style="mso-footnote-id:ftn18;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Para la m&amp;aacute;s en&amp;eacute;rgica declaraci&amp;oacute;n en este sentido ver Lysander Spooner, Sin Traici&amp;oacute;n: La Constituci&amp;oacute;n Sin Autoridad (Colorado Springs, Colorado: Ralph Myles, 1973); tambi&amp;eacute;n Murray N. Rothbard, La &amp;eacute;tica de la Libertad (Nueva York: Imprenta de la Universidad de Nueva York, 1998), especialmente los cap&amp;iacute;tulos 22 y 23.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn19"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn19" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref19" style="mso-footnote-id:ftn19;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;De hecho, este tipo de contrato de protecci&amp;oacute;n no s&amp;oacute;lo es emp&amp;iacute;ricamente improbable, sino praxeol&amp;oacute;gicamente imposible. Porque &amp;quot;al aceptar impuestos y legislaci&amp;oacute;n con el fin de recibir protecci&amp;oacute;n,&amp;quot; una persona en efecto entrega, o enajena, todos sus bienes a la autoridad tributaria y se somete en esclavitud permanente a la agencia legislativa. Sin embargo, tal contrato es desde el principio inadmisible y, por tanto, nulo y sin valor, porque contradice la propia naturaleza de los contratos de protecci&amp;oacute;n, a saber, la auto-propiedad de alguien (de s&amp;iacute; mismo) para ser protegida y la existencia de algo perteneciente al protegido (en lugar de pertenecer a su protector). Es decir, propiedad privada - separada.(&amp;iquest;?)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;Curiosamente, a pesar del hecho de que ninguna constituci&amp;oacute;n conocida de un estado haya sido acordada con la totalidad de los habitantes comprendidos en su jurisdicci&amp;oacute;n, y pese a la aparente imposibilidad de que este hecho pudiera ser diferente, la filosof&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica, desde Hobbes, pasando por Locke y hasta el presente, abunda en intentos de proporcionar una justificaci&amp;oacute;n contractual al estado. La raz&amp;oacute;n de estos innumerables esfuerzos, aparentemente sin fin, es evidente: o bien un Estado puede justificarse como resultado de los contratos, o no se puede justificar en absoluto. No es sorpresa, sin embargo, que esta b&amp;uacute;squeda, al igual que la del c&amp;iacute;rculo cuadrado o la del movimiento perpetuo, haya resultado infructuosa y s&amp;oacute;lo haya generado una larga lista de pseudo-justificaciones falsas, si no fraudulentas, bajo la figura sem&amp;aacute;ntica de que &amp;quot;no contrato&amp;quot; sea realmente contrato &amp;quot;impl&amp;iacute;cito&amp;quot;, o &amp;quot;t&amp;aacute;cito&amp;quot;, o &amp;quot;conceptual&amp;quot;. En resumen, &amp;quot;no&amp;quot; realmente significa &amp;quot;s&amp;iacute;&amp;quot;. Para un ejemplo moderno de este &amp;ldquo;trabalenguas&amp;rdquo; orwelliano, v&amp;eacute;ase James M. Buchanan y Gordon Tullock, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;El c&amp;aacute;lculo del Consentimiento&lt;/i&gt; (Ann Arbor: University of Michigan Press, 1962); James M. Buchanan, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Los L&amp;iacute;mites de la Libertad&lt;/i&gt; (Chicago: University of Chicago Press, 1975); &amp;iacute;dem y, en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La Libertad en el Contrato Constitucional&lt;/i&gt; (College Station: Texas A &amp;amp; M University Press, 1977). Para una cr&amp;iacute;tica de Buchanan y la llamada Escuela de Selecci&amp;oacute;n P&amp;uacute;blica, V&amp;eacute;ase Murray N. Rothbard, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La L&amp;oacute;gica de la Acci&amp;oacute;n Dos&lt;/i&gt; (Cheltenham, UK: Edward Elgar, 1997), caps. 4 y 17, y Hans-Hermann Hoppe, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Econom&amp;iacute;a y &amp;Eacute;tica de la Propiedad Privada&lt;/i&gt; (Boston: Kluwer, 1993), cap&amp;iacute;tulo 1.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn20"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn20" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref20" style="mso-footnote-id:ftn20;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase en los siguientes especialmente el cap&amp;iacute;tulo 8 y tambi&amp;eacute;n el cap&amp;iacute;tulo 12; Morris y Linda Tannehill, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;El Mercado de la Libertad&lt;/i&gt; (Nueva York: Libros Laissez Faire, 1984).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn21"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn21" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref21" style="mso-footnote-id:ftn21;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;De Molinari, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La Producci&amp;oacute;n de Seguridad&lt;/i&gt;, p. 12.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn22"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn22" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref22" style="mso-footnote-id:ftn22;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Como ha explicado Rothbard, a&amp;uacute;n&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;si el gobierno se limitara a la &amp;quot;protecci&amp;oacute;n&amp;quot; de persona y propiedad, y los impuestos se &amp;quot;limitaran&amp;quot; solamente a la prestaci&amp;oacute;n de ese servicio, entonces, c&amp;oacute;mo podr&amp;iacute;a decidir el gobierno cu&amp;aacute;nta protecci&amp;oacute;n debe proporcionar y cuanto debe recaudar en impuestos? En efecto, contrario a la teor&amp;iacute;a del gobierno limitado, la &amp;quot;protecci&amp;oacute;n&amp;quot; ya no es una abultada &amp;ldquo;cosa&amp;rdquo; colectiva, diferente a cualquier otro bien o servicio a la sociedad. Ciertamente, &amp;quot;protecci&amp;oacute;n&amp;quot; podr&amp;iacute;a significar cualquier cosa, desde una polic&amp;iacute;a para todo un pa&amp;iacute;s, hasta el suministro de una cuadrilla de guardaespaldas armados y un tanque para cada ciudadano - una propuesta que llevar&amp;iacute;a a la bancarrota a la sociedad. Pero, &amp;iquest;qui&amp;eacute;n debe decidir sobre la cantidad de protecci&amp;oacute;n, ya que es innegable que todas las personas est&amp;aacute;n mejor protegidas contra robo y asalto en caso de estar vigilados por un guardaespaldas armado, que si no lo est&amp;aacute;n? En el mercado libre, las decisiones sobre cu&amp;aacute;nto y qu&amp;eacute; calidad, de cualquier bien o servicio, debe ser suministrada a cada persona se hace por medio de adquisiciones voluntarias de cada individuo, pero &amp;iquest;qu&amp;eacute; criterio se puede aplicar cuando la decisi&amp;oacute;n la toma el gobierno? La respuesta es, absolutamente ninguno, y tales decisiones gubernamentales s&amp;oacute;lo pueden ser puramente arbitrarias. (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La &amp;Eacute;tica de la Libertad&lt;/i&gt;, pp. 180-81)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase tambi&amp;eacute;n Murray N. Rothbard, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Por una Nueva Libertad: El Manifiesto Libertario&lt;/i&gt;, rev. ed. (Nueva York: Collier, 1978), pp. 215 y sig.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn23"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn23" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref23" style="mso-footnote-id:ftn23;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Comenta Rothbard: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;La idea de la primac&amp;iacute;a de la restituci&amp;oacute;n a la v&amp;iacute;ctima tiene un gran precedente en la ley y, de hecho, es un antiguo principio de la ley que se ha permitido que se marchite a medida que el Estado ha ensanchado y monopolizado las instituciones de justicia. De hecho, en la Edad Media en general, la restituci&amp;oacute;n a la v&amp;iacute;ctima era el concepto de castigo dominante; s&amp;oacute;lo que cuando el Estado creci&amp;oacute; m&amp;aacute;s poderoso &amp;hellip; el &amp;eacute;nfasis pas&amp;oacute; de la restituci&amp;oacute;n a la v&amp;iacute;ctima, al castigo ... por presuntos delitos cometidos &amp;quot;contra el Estado&amp;rdquo;. Lo qu&amp;eacute; sucede hoy en d&amp;iacute;a es el siguiente absurdo: A roba 15.000 d&amp;oacute;lares a B. El gobierno sigue las pistas, juzga, y condena a A, todo a expensas de B, quien es uno de los numerosos contribuyentes victimizados en este proceso. Entonces, el gobierno, en lugar de obligar a A a que pague a B, o lo someta trabajos forzados hasta que pague la deuda, impone a B, la v&amp;iacute;ctima, la obligaci&amp;oacute;n de pagar impuestos para mantener al criminal en la c&amp;aacute;rcel por diez o veinte a&amp;ntilde;os. Donde puede estar la justicia aqu&amp;iacute;? (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La &amp;Eacute;tica de la Libertad&lt;/i&gt;, pp. 86-87).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn24"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn24" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref24" style="mso-footnote-id:ftn24;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:10.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Las agencias de seguros, en la medida en que entran en un contrato bilateral con cada uno de sus clientes, satisfacen plenamente el original y antiguo desider&amp;aacute;tum del gobierno &amp;quot;representativo&amp;quot;, del cual Bruno Leoni ha se&amp;ntilde;alado que &amp;quot;la representaci&amp;oacute;n pol&amp;iacute;tica estaba estrechamente relacionada en su origen con la idea de que los representantes act&amp;uacute;an como agentes de otras personas y de acuerdo a su voluntad&amp;quot; (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Libertad y Ley&lt;/i&gt;, pp. 118-19 [v&amp;eacute;ase tambi&amp;eacute;n la nota 8 m&amp;aacute;s arriba]. En claro contraste, el moderno gobierno democr&amp;aacute;tico implica la completa perversi&amp;oacute;n - de hecho, la anulaci&amp;oacute;n -- de la idea original de gobierno representativo. Hoy en d&amp;iacute;a, una persona se considera pol&amp;iacute;ticamente &amp;quot;representada&amp;quot; no importa c&amp;oacute;mo, es decir, independientemente de su propia voluntad y acciones o de las de su representante. Una persona se considera representada si vota, pero tambi&amp;eacute;n si no vota. Se considera representada si el candidato por quien vot&amp;oacute; a favor sale elegido, pero tambi&amp;eacute;n si sale elegido otro candidato. El votante est&amp;aacute; representado, si el candidato por quien ha votado, o aquel por quien no ha votado, hace, o no hace, lo que &amp;eacute;l desear&amp;iacute;a que hiciera. Y se considera pol&amp;iacute;ticamente representado, si &amp;quot;su&amp;quot; representante encuentra apoyo, o no lo encuentra, en la mayor&amp;iacute;a de los representantes electos. &amp;quot;En verdad,&amp;quot; como Lysander Spooner ha se&amp;ntilde;alado, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;votar no debe ser tomado como prueba de consentimiento. Por el contrario, se considera que, sin su consentimiento, inclusive habi&amp;eacute;ndoselo pedido, un hombre se encuentra a s&amp;iacute; mismo rodeado por un gobierno que no puede resistir; un gobierno que lo obliga a pagar dinero, a prestar servicios, y a renunciar al ejercicio de muchos de sus derechos naturales, so-pena de fuertes castigos. &amp;Eacute;l ve, tambi&amp;eacute;n, que otras personas practican esta tiran&amp;iacute;a sobre &amp;eacute;l mediante el uso de la balota electoral. Considera adem&amp;aacute;s, que, si tan s&amp;oacute;lo usara &amp;eacute;l mismo la balota, tendr&amp;iacute;a alguna posibilidad de aliviarse de la tiran&amp;iacute;a de los dem&amp;aacute;s, sometiendo a &amp;eacute;stos a la suya propia. En resumen, se encontrar&amp;aacute;, sin su consentimiento, en tal situaci&amp;oacute;n que si utiliza la balota de votaci&amp;oacute;n, puede convertirse en amo, y si no la utiliza, debe convertirse en esclavo. Y no tiene m&amp;aacute;s alternativa que &amp;eacute;stas dos. Para auto-defenderse intentar&amp;aacute; la primera. Su caso es similar al de un hombre que se ha visto obligado a ir a la batalla, donde est&amp;aacute; obligado a matar o a morir. Aunque, para salvar su propia vida en el campo de batalla, el hombre trata de quitar la vida a sus opositores, no se debe inferir que es de su elecci&amp;oacute;n el ir a la batalla. (15) [En consecuencia, los electos funcionarios del gobierno] no son ni funcionarios, ni agentes, ni abogados, ni representantes nuestros... [para] que no nos hagamos, a nosotros mismos, responsables de sus actos. Si un hombre es mi servidor, mi agente o mi abogado, necesariamente me hago responsable de todos sus actos, siempre y cuando fuesen realizados dentro de los l&amp;iacute;mites de las facultades que he confiado a &amp;eacute;l. Si en una u otra forma he entregado a &amp;eacute;l, como mi agente, ya sea un poder absoluto, o cualquier otra clase de poder, sobre personas o propiedades de otros diferentes de m&amp;iacute; mismo, necesariamente tengo que hacerme responsable ante dichas personas de cualquier lesi&amp;oacute;n que pueda aquel causarles, siempre y cuando act&amp;uacute;e dentro de los l&amp;iacute;mites de las facultades que le he concedido. Pero nadie que pueda ser lesionado en su persona o bienes, por actos del Congreso, puede venir a cada elector individualmente, y considerarlo responsable por los actos de sus llamados agentes o representantes. Este hecho demuestra que los supuestos agentes de la gente, de todo el mundo, son realmente agentes de nadie (29). (Spooner, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Sin Traici&amp;oacute;n&lt;/i&gt;, pp. 15 y 29)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn25"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn25" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref25" style="mso-footnote-id:ftn25;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;En cuanto a la &amp;quot;l&amp;oacute;gica&amp;quot; de los seguros, v&amp;eacute;ase Ludwig von Mises, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La Acci&amp;oacute;n Humana: un Tratado sobre Econom&amp;iacute;a&lt;/i&gt;, Edici&amp;oacute;n Acad&amp;eacute;mica. (Auburn, Ala: Ludwig von Mises Institute, 1998), cap&amp;iacute;tulo 6, Murray N. Rothbard, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Hombre, Econom&amp;iacute;a, y Estado&lt;/i&gt;, 2 vols. (Auburn, Ala: Ludwig von Mises Institute, 1993), pp. 498ff, y Hans-Hermann Hoppe, &amp;quot;Certidumbre e Incertidumbre, o: &amp;iquest;Qu&amp;eacute; tan Racionales pueden ser nuestras Expectativas?&amp;rdquo;. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Revista de Econom&amp;iacute;a Austr&amp;iacute;aca&lt;/i&gt; 10, no. 1 (1997).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn26"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn26" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref26" style="mso-footnote-id:ftn26;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Al estar obligados, por un lado, a colocar personas con la misma o similar exposici&amp;oacute;n al riesgo, en el mismo grupo de riesgo y cobrar a cada una de ellas el mismo precio por valor asegurado, y en verse obligadas, por otra parte, a diferenciar con precisi&amp;oacute;n y objetividad (hechos) grupos de riesgo diferentes, y cobrar un precio diferente por valor asegurado a miembros de diferentes grupos de riesgo (con diferencias de precios que reflejen con exactitud el grado de heterogeneidad entre los miembros de estos grupos diferentes), las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros promover&amp;iacute;an sistem&amp;aacute;ticamente la mencionada tendencia natural humana (v&amp;eacute;ase la nota 2 m&amp;aacute;s arriba), de que &amp;quot;personas parecidas&amp;quot; se asocian, y se separan f&amp;iacute;sicamente y discriminan en contra, de otras &amp;quot;diferentes&amp;quot;. Sobre la tendencia de los Estados a romper y destruir asociaciones y grupos homog&amp;eacute;neos mediante pol&amp;iacute;ticas de integraci&amp;oacute;n forzada, v&amp;eacute;anse los cap&amp;iacute;tulos 7, 9, y 10.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn27"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn27" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref27" style="mso-footnote-id:ftn27;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase tambi&amp;eacute;n el cap&amp;iacute;tulo 12, y Tannehill y Tannehill, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;El Mercado de la Libertad&lt;/i&gt;, cap&amp;iacute;tulos 11, 13 y 14.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn28"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn28" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref28" style="mso-footnote-id:ftn28;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[28]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase sobre esto Murray N. Rothbard, &amp;quot;Conceptos sobre la Funci&amp;oacute;n de los Intelectuales en el Cambio Social Hacia el Laissez-Faire&amp;quot;, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Diario de Estudios Libertarios&lt;/i&gt; 9, no. 2 (1990).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn29"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn29" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref29" style="mso-footnote-id:ftn29;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[29]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Sobre la importancia fundamental de la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica sobre el poder del gobierno v&amp;eacute;ase Etienne de la Boetie, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La pol&amp;iacute;tica de obediencia: El Discurso de la Servidumbre Voluntaria&lt;/i&gt; (Nueva York: Vida Libre Ediciones, 1975), con una introducci&amp;oacute;n por Murray N. Rothbard; David Hume, &amp;quot;Sobre los Primeros Principios de Gobierno&amp;quot;, in idem, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Ensayos: Moral, Pol&amp;iacute;tica y Literatura&lt;/i&gt; (Oxford: Oxford University Press, 1971), y Mises, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;La Acci&amp;oacute;n Humana&lt;/i&gt;, el cap&amp;iacute;tulo 9 del art&amp;iacute;culo 3. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Mises all&amp;iacute; (p. 189) se&amp;ntilde;ala lo siguiente:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;Aquel que quiere aplicar la violencia necesita de la cooperaci&amp;oacute;n voluntaria de algunas personas. El tirano debe tener un s&amp;eacute;quito de partidarios que obedezca sus &amp;oacute;rdenes a motu proprio. Su obediencia espont&amp;aacute;nea le proporciona el aparato que necesita para la conquista de otras personas. Para tener, o no, &amp;eacute;xito en que su dominio perdure depende de la relaci&amp;oacute;n num&amp;eacute;rica de los grupos, los que lo apoyan voluntariamente y aquellos a quienes golpea para someterlos. Aunque un tirano puede temporalmente gobernar a trav&amp;eacute;s de una minor&amp;iacute;a, si esta minor&amp;iacute;a est&amp;aacute; armada pero la mayor&amp;iacute;a no lo est&amp;aacute;, en el largo plazo, la minor&amp;iacute;a no puede mantener una mayor&amp;iacute;a en sumisi&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn30"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn30" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref30" style="mso-footnote-id:ftn30;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[30]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;V&amp;eacute;ase sobre esta &amp;quot;vieja&amp;quot; concepci&amp;oacute;n liberal de la democracia, por ejemplo, von Mises, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Liberalismo: En la Tradici&amp;oacute;n Cl&amp;aacute;sica&lt;/i&gt; (Irvington-on-Hudson, NY: Fundaci&amp;oacute;n para la Educaci&amp;oacute;n Econ&amp;oacute;mica, 1985). &amp;quot;Entonces el derecho a la libre determinaci&amp;oacute;n, en lo que respecta a la cuesti&amp;oacute;n de la afiliaci&amp;oacute;n a un estado,&amp;quot; escribe Mises, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&amp;ldquo;entonces significa: cuando los habitantes de un territorio determinado, ya sea un pueblo &amp;uacute;nico, o todo un distrito, o una serie de distritos adyacentes, hacen saber, mediante un plebiscito llevado a cabo libremente, que ya no deseen permanecer unidos al estado al que pertenecen en el momento, pero que desean, ya sea formar un estado independiente o unirse a otro estado, sus deseos deben respetarse y cumplirse. Esta es la &amp;uacute;nica forma viable y eficaz de prevenir revoluciones y guerras civiles e internacionales. (p. 109)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn31"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn31" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref31" style="mso-footnote-id:ftn31;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[31]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Para un an&amp;aacute;lisis cuidadoso de las cuestiones implicadas en la Guerra de la Independencia del Sur ver Thomas J. DiLorenzo, &amp;quot;El Gran centralizador. Abraham Lincoln y la Guerra entre los Estados,&amp;quot; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Revista Independiente&lt;/i&gt; 3, no. 2 (1998).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn32"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn32" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref32" style="mso-footnote-id:ftn32;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[32]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;Sobre la importancia de las ciudades libres de la Europa medieval en el desarrollo posterior de la &amp;uacute;nica de tradici&amp;oacute;n europea de liberalismo (cl&amp;aacute;sico), v&amp;eacute;ase Charles Tilly y Wim P. Blockmans, eds., &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Las Ciudades y el Surgimiento de los Estados en Europa&lt;/i&gt;, AD 1000 a 1800 (Boulder, Colorado: Westview Press, 1994).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="mso-element:footnote;" id="ftn33"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="_ftn33" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/posteditor.aspx?SelectedNavItem=NewPost&amp;amp;sectionid=37#_ftnref33" style="mso-footnote-id:ftn33;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Calibri&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-bidi;"&gt;[33]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;span lang="ES"&gt;El peligro de represi&amp;oacute;n por parte del gobierno es mayor durante la fase inicial de este escenario secesionista, es decir, mientras el n&amp;uacute;mero de territorios libres de la ciudad sea todav&amp;iacute;a peque&amp;ntilde;o. Por lo tanto, durante esta fase es aconsejable evitar cualquier confrontaci&amp;oacute;n directa con el gobierno central. En lugar de renunciar a su legitimidad por completo, parece ser prudente, por ejemplo, garantizar al gobierno la &amp;quot;propiedad&amp;quot; de los edificios federales, etc., dentro del territorio libre, y &amp;quot;solamente&amp;quot; negar su derecho a impuestos futuros y a legislar con relaci&amp;oacute;n a algo y a alguien, dentro de este territorio. Siempre que esto se haga con un adecuado tacto diplom&amp;aacute;tico, y dada la necesidad de un importante nivel de apoyo entre la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica, es dif&amp;iacute;cil imaginar c&amp;oacute;mo el gobierno central se atrever&amp;iacute;a a invadir un territorio y aplastar a un grupo de personas que no han cometido otro pecado que tratar de ocuparse de su propios negocios. Posteriormente, una vez que el n&amp;uacute;mero de territorios secesionistas haya alcanzado una masa cr&amp;iacute;tica - y cada &amp;eacute;xito en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;una&lt;/i&gt; localidad promover&amp;iacute;a la imitaci&amp;oacute;n de otras localidades - la dificultad para aplastar a los secesionistas aumentar&amp;iacute;a exponencialmente, y el gobierno central r&amp;aacute;pidamente quedar&amp;iacute;a impotente y se derrumbar&amp;iacute;a bajo su propio peso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span style="font-size:10pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-font-size:11.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:9pt;color:red;line-height:115%;"&gt;TRADUCCI&amp;Oacute;N DE RODRIGO D&amp;Iacute;AZ&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/aggbug.aspx?PostID=142261" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Seguridad/default.aspx">Seguridad</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Gobierno+Limitado/default.aspx">Gobierno Limitado</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Secesi_26002300_243_3B00_n/default.aspx">Secesi&amp;#243;n</category></item><item><title>Hans-Hermann Hoppe: Razón y Libertad </title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/03/23/hans-hermann-hoppe-raz-243-n-y-libertad.aspx</link><pubDate>Tue, 24 Mar 2009 00:10:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:109747</guid><dc:creator>Rodrigo Diaz</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/03/23/hans-hermann-hoppe-raz-243-n-y-libertad.aspx#comments</comments><description>&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Por Antonio Mu&amp;ntilde;oz Ballesta - Tomado de liberalismo.org - Publicado en el a&amp;ntilde;o 2004&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Hans H. Hoppe es, junto con Jes&amp;uacute;s Huerta de Soto, el m&amp;aacute;ximo exponente de la Escuela Austriaca de Econom&amp;iacute;a en la actualidad. La IV edici&amp;oacute;n de los Encuentros de Humanidades y Filosof&amp;iacute;a en Puerto de Mazarr&amp;oacute;n (Murcia) ha tenido el honor y el placer de invitar y, contar con la presencia del profesor Hoppe, los d&amp;iacute;as 6 y 7 de abril de 2004. La conferencia que ofreci&amp;oacute;, en una noche hist&amp;oacute;rica para la filosof&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica en Espa&amp;ntilde;a, constituy&amp;oacute; un ejercicio genial de raz&amp;oacute;n y libertad. Las personas humanas se mantienen en la condici&amp;oacute;n de personas morales o &amp;eacute;ticas si respetan entre ellos, y en ellos mismos, los principios a priori y evidentes de la raz&amp;oacute;n social y pol&amp;iacute;tica. La comunicaci&amp;oacute;n y el debate argumentativo entre los ciudadanos o personas morales tienen, por tanto, que aceptar impl&amp;iacute;citamente varios a priori que posibilitan las verdades racionales sobre sus personas, los bienes y la sociedad y, con ello, su riqueza econ&amp;oacute;mica y su orden moral, es decir, la libertad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;La libertad se convierte as&amp;iacute; en aut&amp;eacute;ntica libertad concreta y deja de ser una abstracci&amp;oacute;n incomprensible del &amp;quot;Estado social y democr&amp;aacute;tico de Derecho&amp;quot; que, sin embargo, viene manteniendo la ideolog&amp;iacute;a dominante en un sistema econ&amp;oacute;mico y pol&amp;iacute;tico basado en el hurto, robo y guerras totales. El sistema econ&amp;oacute;mico democr&amp;aacute;tico y social que conocemos, el llamado &amp;quot; Estado de bienestar&amp;quot;, tarde o temprano, sufrir&amp;aacute; un colapso profundo, tal como ocurri&amp;oacute; con el sistema sovi&amp;eacute;tico hace trece a&amp;ntilde;os. Para evitarlo hemos de intentar volver a las ideas verdaderas, y mediante estrategias concretas conseguir un orden natural de defensa de la raz&amp;oacute;n y la libertad. Es imposible pensar razonablemente en la libertad sin defender absolutamente la propiedad privada. El utilitarismo no consigue, en Econom&amp;iacute;a, respetar la propiedad privada. El m&amp;eacute;todo estrat&amp;eacute;gico m&amp;aacute;s leg&amp;iacute;timo para defenderla es argumentar razonablemente con quien se atribuye el monopolio de la fuerza y la resoluci&amp;oacute;n de los conflictos en un territorio determinado (el Estado), y sus intelectuales, para concluir, sin duda, que lo m&amp;aacute;s racional, moral y econ&amp;oacute;micamente, no es otra cosa que conseguir un orden natural de propiedad privada en el que el capitalismo no admita la figura del monopolio. La Econom&amp;iacute;a y la Teor&amp;iacute;a social consiguen, as&amp;iacute;, abandonar todo secretismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Ocurri&amp;oacute; tambi&amp;eacute;n en el largo paso de la Alquimia (magia) a la Qu&amp;iacute;mica (ciencia). Con la Escuela Austriaca, y sus antecedentes espa&amp;ntilde;oles, la Econom&amp;iacute;a unifica raz&amp;oacute;n y libertad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Hans Hermann Hoppe expuso las tesis b&amp;aacute;sicas de su libro, y la ampli&amp;oacute; con ejemplos concretos, muchos de ellos en respuesta a preguntas del numeroso p&amp;uacute;blico asistente en el debate posterior a su conferencia. Las razones que se encuentran en la base de su libro sobre la preferencia del orden natural frente a la monarqu&amp;iacute;a y, de la monarqu&amp;iacute;a sobre la democracia, est&amp;aacute;n en la relaci&amp;oacute;n entre la teor&amp;iacute;a cient&amp;iacute;fica y la historia. Para Hoppe &amp;quot;la teor&amp;iacute;a resulta imprescindible para interpretar correctamente la historia. La Historia, la secuencia de acontecimientos que se desenvuelven en el tiempo, es &amp;laquo;ciega&amp;raquo;&amp;quot;. Pero no es posible para un historiador, que no acepte una teor&amp;iacute;a a priori como la de la Escuela Austriaca de Econom&amp;iacute;a, entender las razones de la pobreza en las sociedades gobernadas por una forma de gobierno u otro. Los teoremas o juicios sint&amp;eacute;ticos a priori, as&amp;iacute; obtenidos, en cambio, s&amp;iacute; pueden dar cuenta de los hechos y de las relaciones necesarias en la historia social y econ&amp;oacute;mica. Pero, a su vez, ello implica determinadas &amp;quot; imposibilidades&amp;quot; hist&amp;oacute;ricas, como por ejemplo que el &amp;quot;Estado&amp;quot;, definido como &amp;quot;agencia que ejerce el monopolio territorial compulsivo de la decisi&amp;oacute;n soberana (jurisdicci&amp;oacute;n) y la imposici&amp;oacute;n fiscal&amp;quot; pueda ser econ&amp;oacute;mica y &amp;eacute;ticamente eficiente, pues &amp;quot;todo monopolista es &amp;laquo;perverso&amp;raquo; desde el punto de vista de los consumidores&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;La teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica y pol&amp;iacute;tica, sobre todo la desarrollada por la escuela austriaca, se&amp;ntilde;ala Hoppe &amp;quot;es un verdadero tesoro de proposiciones de este tipo. Por ejemplo, que una mayor cantidad de un bien resulta preferible a una cantidad menor de ese mismo bien; que la producci&amp;oacute;n necesariamente precede al consumo; que sin propiedad privada de los factores de la producci&amp;oacute;n no se puede conocer el precio de los factores y que sin el precio de los factores es imposible la contabilidad de costes; que un incremento en la oferta de papel moneda no puede hacer que aumente la riqueza social total, sino &amp;uacute;nicamente redistribuir la riqueza existente; que ninguna cosa o parte de ella puede ser pose&amp;iacute;da exclusivamente por m&amp;aacute;s de una persona al mismo tiempo; que la democracia, en el sentido del gobierno de la mayor&amp;iacute;a, y la propiedad privada son incompatibles&amp;quot;. Por lo que la interpretaci&amp;oacute;n de la historia tiene que ser muy otra a la que nos ofrece el comunismo y el pensamiento conservador (aunque se presente como liberal), a saber, que la globalizaci&amp;oacute;n de la democracia &amp;quot;liberal&amp;quot;, b&amp;aacute;sicamente la misma desde la primera guerra mundial, sea el &amp;quot;fin de la Historia&amp;quot;. Lo cual implica revisar tres mitos: el mito de que el Estado supuso la causa del progreso econ&amp;oacute;mico y de la civilizaci&amp;oacute;n. &amp;quot;En realidad, la teor&amp;iacute;a dictamina que el progreso tiene lugar a pesar, y no a causa, de la fundaci&amp;oacute;n del Estado&amp;quot;, el mito de que la democracia es mejor que la Monarqu&amp;iacute;a, y el mito de que no hay alternativa a la situaci&amp;oacute;n actual.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Si el &amp;quot;estado&amp;quot; es el monopolista de la &amp;quot;jurisdicci&amp;oacute;n&amp;quot; lo que har&amp;aacute; es, m&amp;aacute;s bien, &amp;quot;causar y provocar conflictos&amp;quot; precisamente para imponer su monopolio. La historia de los estados &amp;quot;no es otra cosa que la historia de los millones de v&amp;iacute;ctimas inocentes del Estado, ciento setenta millones en el siglo XX&amp;quot;. El paso de la monarqu&amp;iacute;a a la democracia implica que el &amp;laquo;propietario&amp;raquo; de un monopolio hereditario -pr&amp;iacute;ncipe o rey- es derrocado y cambiado, no por una democracia directa, sino por otro monopolio: el de los &amp;laquo;custodios&amp;raquo; o representantes democr&amp;aacute;ticos temporales. El rey, por lo menos, tendr&amp;aacute; baja preferencia temporal y no explotar&amp;aacute; exageradamente a sus &amp;quot;s&amp;uacute;bditos&amp;quot; ni su patrimonio, ya que tiene que conservar su &amp;quot;reino&amp;quot;. Los pol&amp;iacute;ticos habituales del modelo del Estado democr&amp;aacute;tico actual compiten, no para producir un bien, sino para producir &amp;quot;males&amp;quot; como el aumento de: 1) los impuestos, 2) del dinero fiduciario, 3) del papel moneda inflacionario, 4) de la deuda publica, 5) de la inseguridad jur&amp;iacute;dica por el exceso de legislaci&amp;oacute;n, y 6) las guerras, que se han convertido en ideol&amp;oacute;gicas y totales desde la intromisi&amp;oacute;n de los EEUU en la Guerra Mundial I hasta la Guerra de Irak II. &amp;quot;Del mismo modo, la democracia determina la disminuci&amp;oacute;n del ahorro, y la confiscaci&amp;oacute;n de los ingresos personales y su redistribuci&amp;oacute;n&amp;quot; sigui&amp;oacute; se&amp;ntilde;alando el profesor Hoppe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Propuso, entonces, su alternativa: un orden natural en el que todo recurso escaso, incluida toda la tierra, es pose&amp;iacute;do privadamente; y en el que toda empresa depende de los consumidores que voluntariamente adquieren sus productos o de los donantes privados y el derecho de entrada en un sector de la econom&amp;iacute;a, incluido el de la protecci&amp;oacute;n de la propiedad, el arbitraje de conflictos y la pacificaci&amp;oacute;n, es libre. La seguridad en dicho orden requerir&amp;iacute;a, en cierta forma, una ciudadan&amp;iacute;a armada. Pero la empresa que se caracteriza por producir defensa eficazmente no es el Estado, son las &amp;quot;compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguro&amp;quot;. El rasgo distintivo de las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as de seguros es producir defensa, es decir, paz. Las aseguradoras no asegurar&amp;iacute;an, ni aseguran, los da&amp;ntilde;os provocados e intencionados de sus clientes ( a ellos mismos o a otros), m&amp;aacute;s bien ser&amp;iacute;an excluidos de la cobertura y terminar&amp;iacute;an o por reconducirse a ser personas morales que respeten la &amp;eacute;tica de la propiedad privada o tendr&amp;iacute;an que refugiarse en las selvas o en los desiertos o polos. En cambio las aseguradoras premian a sus clientes &amp;quot;no agresores&amp;quot; y que en el ejercicio leg&amp;iacute;timo de su defensa est&amp;eacute;n &amp;quot;m&amp;aacute;s entrenados y tengan m&amp;aacute;s punter&amp;iacute;a&amp;quot;. Obviamente la relaci&amp;oacute;n entre el asegurador y su cliente ser&amp;iacute;a contractual, evitando el riesgo del exceso de legislaci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo puede transformarse un Estado centralista y democr&amp;aacute;tico en un orden natural? , se pregunta Hoppe. La respuesta, contrariamente a como esperan ingenuamente los que todav&amp;iacute;a se autodenominan &amp;quot; liberales dem&amp;oacute;cratas&amp;quot;, no podemos esperarla del mismo Estado: &amp;quot;Ciertamente, el Estado centralista y democr&amp;aacute;tico no se autoabolir&amp;aacute; democr&amp;aacute;ticamente. He aqu&amp;iacute; la respuesta: mediante la secesi&amp;oacute;n como etapa intermedia y decisiva hacia la meta &amp;uacute;ltima de la privatizaci&amp;oacute;n total&amp;quot;, sentencia Hoppe. &amp;quot;El Estado central tiene que descomponerse en sus partes constituyentes. As&amp;iacute;, en vez de un &amp;laquo;Orden Mundial&amp;raquo; (inevitablemente controlado por los Estados Unidos), tendr&amp;iacute;amos un mundo basado en decenas de miles de diversos pa&amp;iacute;ses, regiones o cantones y cientos de miles de ciudades libres independientes como las hoy pintorescas M&amp;oacute;naco, Andorra, San Marino, Liechtenstein, Hong-Kong, Singapur, Bermuda, etc.&amp;quot; pero no habr&amp;iacute;a desintegraci&amp;oacute;n ni pobreza pues los peque&amp;ntilde;os gobiernos tendr&amp;iacute;an, y tienen, muchos competidores pr&amp;oacute;ximos y si se nota demasiado que gravan a sus propios s&amp;uacute;bditos y les complican la vida con reglamentaciones m&amp;aacute;s que sus competidores, quedar&amp;aacute;n expuestos a sufrir la emigraci&amp;oacute;n del trabajo y el capital. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Si el pa&amp;iacute;s es peque&amp;ntilde;o, y esa es la estrategia recomendada por Hoppe a los Estados, estar&amp;aacute; incentivado para a) ser un pa&amp;iacute;s de mercado libre total y poder integrarse en el mercado libre mundial participando as&amp;iacute; de las ventajas de la divisi&amp;oacute;n del trabajo, b) adoptar un dinero-mercanc&amp;iacute;a &amp;quot;internacional&amp;quot; como pueda serlo el oro, y c) aumentar la prosperidad, el crecimiento econ&amp;oacute;mico y el avance cultural.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin:0in 0in 10pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&amp;#39;Arial&amp;#39;,&amp;#39;sans-serif&amp;#39;;mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Ni el pensamiento estatista, ni el liberal tradicional, han podido hasta la fecha contradecir racionalmente la obra del profesor Hans Hermann Hoppe.&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/aggbug.aspx?PostID=109747" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Estado/default.aspx">Estado</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Propiedad/default.aspx">Propiedad</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Libertad/default.aspx">Libertad</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Secesi_26002300_243_3B00_n/default.aspx">Secesi&amp;#243;n</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Orden+Natural/default.aspx">Orden Natural</category></item></channel></rss>