<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://mises.org/Community/utility/FeedStylesheets/rss.xsl" media="screen"?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Rodrigo Diaz : Ecologia</title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Ecologia/default.aspx</link><description>Tags: Ecologia</description><dc:language>en</dc:language><generator>CommunityServer 2008.5 SP2 (Build: 40407.4157)</generator><item><title>Los siete déficits mortales - Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía</title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2008/12/02/los-siete-d-233-ficits-mortales-joseph-stiglitz-premio-nobel-de-econom-237-a.aspx</link><pubDate>Wed, 03 Dec 2008 02:33:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:68788</guid><dc:creator>Rodrigo Diaz</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2008/12/02/los-siete-d-233-ficits-mortales-joseph-stiglitz-premio-nobel-de-econom-237-a.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;Traducci&amp;oacute;n para &lt;a href="http://www.sinpermiso.info"&gt;www.sinpermiso.info&lt;/a&gt;: Ricardo Tim&amp;oacute;n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando el presidente George W. Bush asumi&amp;oacute; el cargo, el grueso de los descontentos con unas elecciones robadas se consolaron con esta idea: dado nuestro sistema de controles y equilibrios pol&amp;iacute;ticos, &amp;iquest;cu&amp;aacute;nto da&amp;ntilde;&amp;oacute; puede hacer? Ahora lo sabemos: mucho m&amp;aacute;s de lo que pod&amp;iacute;an imaginar los peores pesimistas. Desde la guerra de Irak hasta el colapso de los mercados crediticios, las p&amp;eacute;rdidas financieras apenas resultan concebibles. Y detr&amp;aacute;s esas p&amp;eacute;rdidas a&amp;uacute;n hay que contar las oportunidades perdidas, todav&amp;iacute;a mayores.&lt;br /&gt;Tomados de consuno los dineros despilfarrados en la guerra, los dineros despilfarrados en un esquema inmobiliario piramidal que empobreci&amp;oacute; a los m&amp;aacute;s y enriqueci&amp;oacute; a unos pocos y los dineros que se esfumaron con la recesi&amp;oacute;n, el hiato entre lo que podr&amp;iacute;amos haber producido y lo que realmente produjimos f&amp;aacute;cilmente rebasar&amp;aacute; el bill&amp;oacute;n y medio de d&amp;oacute;lares. Piensen lo que habr&amp;iacute;a podido hacerse con esa suma para proporcionar asistencia sanitaria a quienes carecen de seguro m&amp;eacute;dico, para mejorar nuestro sistema educativo, para desarrollar tecnolog&amp;iacute;as verdes&amp;hellip; La lista es infinita.&lt;br /&gt;Y el verdadero coste de las oportunidades perdidas es todav&amp;iacute;a mayor. Piensen en la guerra. Est&amp;aacute;n, para empezar, los fondos directamente asignados a ella por el gobierno (unos 12 mil millones de d&amp;oacute;lares mensuales, y eso aceptando las estimaciones confundentes de la administraci&amp;oacute;n Bush). Pero es que son mucho mayores todav&amp;iacute;a, como ha documentado en su libro La guerra de los tres billones de d&amp;oacute;lares Linda Bilmes, de la Kennedy School, los costes indirectos: las remuneraciones que han dejado de ganar los heridos o los muertos o la actividad econ&amp;oacute;mica desplazada (de, pongamos por caso, gastar en hospitales norteamericanos a gastar en empresas nepalesas de seguridad). Esos factores sociales y macroecon&amp;oacute;micos podr&amp;iacute;an llegar a montar m&amp;aacute;s de 2 billones de d&amp;oacute;lares en el c&amp;oacute;mputo total de los costes de la guerra.&lt;br /&gt;Pero hay un haz de luz en esos negros nubarrones. Si logramos zafarnos de la pesadumbre, si conseguimos pensar m&amp;aacute;s cuidadosa y menos ideol&amp;oacute;gicamente sobre la manera de robustecer nuestra econom&amp;iacute;a y hacer de la nuestra una sociedad mejor, tal vez podamos adelantar algo en el planteamiento y soluci&amp;oacute;n de los enconados problemas que venimos arrastrando.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El d&amp;eacute;ficit de valores.-&lt;/strong&gt; Uno de los puntos fuertes de Norteam&amp;eacute;rica es su diversidad, y siempre ha habido una diversidad de puntos de vista incluso respecto de nuestros principios fundamentales (la presunci&amp;oacute;n de inocencia, el mandato de habeas corpus, el imperio de la ley). Pero &amp;ndash;o eso cre&amp;iacute;amos, al menos&amp;mdash; quienes discrepaban de esos principios constitu&amp;iacute;an una peque&amp;ntilde;a franja marginal, f&amp;aacute;cilmente ignorable. Ahora hemos aprendido que esa franja no es tan min&amp;uacute;scula y que, entre sus miembros, se cuentan el actual presidente y los dirigentes de su partido. Y esa divisi&amp;oacute;n en los valores no pod&amp;iacute;a haber llegado en peor momento. Percatarse de que podr&amp;iacute;amos tener menos en com&amp;uacute;n de lo que pens&amp;aacute;bamos puede dificultar la resoluci&amp;oacute;n de problemas que tenemos que encarar juntos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El d&amp;eacute;ficit clim&amp;aacute;tico.- &lt;/strong&gt;Con ayuda de c&amp;oacute;mplices como ExxonMobil, Bush trat&amp;oacute; de persuadir a los norteamericanos de que el calentamiento global era una ficci&amp;oacute;n. No lo es, y hasta la administraci&amp;oacute;n ha terminado por admitirlo. Pero no hicimos nada durante ocho a&amp;ntilde;os, y los EEUU contaminan m&amp;aacute;s que nunca; un retraso que pagaremos car&amp;iacute;simo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El d&amp;eacute;ficit de igualdad.-&lt;/strong&gt; En el pasado, aun si los que estaban abajo recib&amp;iacute;an pocos, si alguno, de los beneficios de la expansi&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica, la vida se percib&amp;iacute;a como un sorteo equitativo. Las historias de quienes se hac&amp;iacute;an a s&amp;iacute; mismos eran parte de las se&amp;ntilde;as de identidad norteamericanas. Pero la vieja promesa de Horatio Alger suena hoy falsa. La movilidad ascendente se ha hecho cada vez m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil. Las crecientes divisiones de ingreso y de riqueza han sido reforzadas por una legislaci&amp;oacute;n fiscal que premia a los afortunados en la azarienta loter&amp;iacute;a de la globalizaci&amp;oacute;n. Destruida aquella percepci&amp;oacute;n, ser&amp;aacute; todav&amp;iacute;a m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil encontrar una causa com&amp;uacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El d&amp;eacute;ficit de responsabilidad.-&lt;/strong&gt; Los reyezuelos del mundo financiero estadounidense justificaban sus astron&amp;oacute;micas remuneraciones apelando a su pretendido ingenio para generar grandes beneficios, supuestamente derramados sobre el pa&amp;iacute;s entero. Ahora, los reyes andan desnudos. No supieron gestionar el riesgo; antes bien, sus acciones exacerbaron el riesgo. El capital no fue correctamente asignado; se malgastaron centenares de miles de millones, un nivel de ineficiencia mucho mayor que el que la gente se ha acostumbrado a atribuir al Estado. Sin embargo, los reyezuelos se largaron con centenares de millones de d&amp;oacute;lares de los contribuyentes, de los trabajadores, y el conjunto de la econom&amp;iacute;a tuvo que pagar la cuenta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El d&amp;eacute;ficit comercial.-&lt;/strong&gt; En el curso de la pasada d&amp;eacute;cada, el pa&amp;iacute;s ha venido tomando pr&amp;eacute;stamos a gran escala en el extranjero: s&amp;oacute;lo en 2007, unos 739 mil millones de d&amp;oacute;lares. No es dif&amp;iacute;cil descubrir por qu&amp;eacute;: con un gobierno incurriendo en enormes deudas y unos hogares norteamericanos sin apenas capacidad de ahorro, no hab&amp;iacute;a otro sitio donde pedir. Los EE.UU. han estado viviendo de dinero y de tiempo prestados, y ha llegado la hora del vencimiento. Acostumbr&amp;aacute;bamos a dar lecciones de buena pol&amp;iacute;tica econ&amp;oacute;mica a los dem&amp;aacute;s. Ahora los dem&amp;aacute;s se parten de risa a nuestras espaldas, y de cuando en cuando, hasta nos dan lecciones.&lt;br /&gt;Hemos tenido que ir a mendigar a los fondos soberanos de riqueza (la riqueza excedente que otros gobiernos han acumulado y que pueden invertir fuera de sus fronteras). Retrocedemos ante la idea de que nuestro gobierno se haga con un banco, pero parecemos aceptar de grado la idea de que los gobiernos extranjeros puedan convertirse en accionistas de referencia de algunos de nuestros bancos m&amp;aacute;s emblem&amp;aacute;ticos, instituciones cruciales para nuestra econom&amp;iacute;a. (Tan cruciales, en efecto, que hemos dado un cheque en blanco a nuestro Tesoro para rescatarlas.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El d&amp;eacute;ficit fiscal.-&lt;/strong&gt; Gracias, en parte, a un gasto militar desapoderado, en s&amp;oacute;lo ocho a&amp;ntilde;os nuestra deuda nacional se ha incrementado en dos tercios, pasando de 5,7 billones a m&amp;aacute;s de 9,5 billones de d&amp;oacute;lares. Pero, por espectaculares que resulten, esos n&amp;uacute;meros subestiman por mucho las verdaderas dimensiones del problema. A&amp;uacute;n tienen que presentarse a cobro muchas facturas de la Guerra de Irak, incluidas las que incorporan los costes de asistencia a los veteranos heridos, y esas facturas podr&amp;iacute;an representar unos 600 mil millones de d&amp;oacute;lares. El d&amp;eacute;ficit federal de este a&amp;ntilde;o probablemente a&amp;ntilde;adir&amp;aacute; otro medio bill&amp;oacute;n a la deuda nacional. Y todo eso, sin contar con los dineros desembolsados por la Seguridad Social y por Medicare para asistir a los baby boomers.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El d&amp;eacute;ficit de inversi&amp;oacute;n.- &lt;/strong&gt;Las cuentas del Estado son distintas de las cuentas del sector privado. Una empresa que tome dinero prestado para realizar una buena inversi&amp;oacute;n ver&amp;aacute; su balance contable mejorado, y sus ejecutivos ser&amp;aacute;n aplaudidos. Pero en el sector p&amp;uacute;blico no hay balance contable, y por lo mismo, demasiada gente se centra miopemente en el d&amp;eacute;ficit. En realidad, las inversiones p&amp;uacute;blicas sabias proporcionan retornos mucho m&amp;aacute;s elevados que la tasa de inter&amp;eacute;s que el Estado paga por su deuda; a largo plazo, las inversiones ayudan a reducir los d&amp;eacute;ficits. Recortar esas inversiones es proceder al modo del ahorrador de salvado y desperdiciador de harina, como pudo verse con los diques de Nueva Orle&amp;aacute;ns y con los puentes de Mine&amp;aacute;polis.&lt;br /&gt;M&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la simple incompetencia, hay dos posible hip&amp;oacute;tesis para explicar por qu&amp;eacute; los republicanos prestaron tan poca atenci&amp;oacute;n a la creciente debacle presupuestaria. La primera es, sencillamente, que confiaron en la teor&amp;iacute;a econ&amp;oacute;mica del lado de la oferta, en la creencia de que, de uno u otro modo, la econom&amp;iacute;a crecer&amp;iacute;a tanto con unos impuestos bajos, que los d&amp;eacute;ficits ser&amp;iacute;an ef&amp;iacute;meros. Esa idea se ha revelado como lo que es, una ilusi&amp;oacute;n fantasiosa.&lt;br /&gt;La segunda hip&amp;oacute;tesis es que, permitiendo un d&amp;eacute;ficit cada vez m&amp;aacute;s hinchado, Bush y sus aliados esperaban forzar una reducci&amp;oacute;n del tama&amp;ntilde;o del Estado. Lo cierto es que la situaci&amp;oacute;n fiscal ha llegado a cobrar unas proporciones tan alarmantes, que muchos dem&amp;oacute;cratas responsables est&amp;aacute;n comenzando ahora a hacerles el juego a los republicanos empecinados en &amp;ldquo;asfixiar a la bestia p&amp;uacute;blica&amp;rdquo;, y llaman a un dr&amp;aacute;stico recorte del gasto p&amp;uacute;blico. Pero, preocupados como est&amp;aacute;n los dem&amp;oacute;cratas por parecer demasiado tibios en materia de seguridad &amp;ndash;y por lo mismo, resueltos a considerar sacrosanto el presupuesto militar&amp;mdash;, resulta harto dif&amp;iacute;cil recortar gastos sin cercenar las inversiones m&amp;aacute;s importantes para resolver la crisis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tarea m&amp;aacute;s perentoria del nuevo presidente ser&amp;aacute; restaurar el vigor de la econom&amp;iacute;a. Dado el volumen de nuestra deuda nacional, es particularmente importante cumplir esa tarea de manera que se maximicen los resultados de cada d&amp;oacute;lar gastado, al tiempo que se ataca al menos uno de los d&amp;eacute;ficits capitales. Los recortes fiscales funcionan &amp;ndash;si funcionan&amp;mdash; incrementando el consumo, pero el problema de Norteam&amp;eacute;rica es que padece un atrac&amp;oacute;n de consumo; prolongar el atrac&amp;oacute;n no har&amp;aacute; sino posponer la soluci&amp;oacute;n de los problemas m&amp;aacute;s profundos. A medida que los ingresos se desploman, los estados y los municipios tendr&amp;aacute;n que hacer frente a restricciones presupuestarias, y a menos que se haga algo, se ver&amp;aacute;n obligados a recortar el gasto, lo que no har&amp;aacute; sino ahondar en el declive. A nivel federal, necesitamos gastar m&amp;aacute;s, no menos. Hay que reconfigurar la econom&amp;iacute;a para adaptarse a las nuevas realidades (incluido el calentamiento global). Necesitaremos m&amp;aacute;s trenes de alta velocidad y plantas energ&amp;eacute;ticas m&amp;aacute;s eficientes. Esos gastos estimulan la econom&amp;iacute;a, al tiempo que sientan las bases para un crecimiento sostenible a largo plazo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&amp;oacute;lo hay dos formas de financiar esas inversiones: aumentar los impuestos o recortar otros gastos. Los norteamericanos de ingresos altos pueden perfectamente permitirse pagar m&amp;aacute;s impuestos, y muchos pa&amp;iacute;ses europeos han triunfado, no a pesar de tener una fiscalidad elevada, sino precisamente por tenerla: es lo que les ha permitido invertir y competir en un mundo globalizado.&lt;br /&gt;Huelga decir que habr&amp;aacute; resistencia al aumento de impuestos, de manera que el foco de atenci&amp;oacute;n se mover&amp;aacute; hacia los recortes. Pero nuestros gastos sociales son ya tan esquel&amp;eacute;ticos, que hay poco que ahorrar. En realidad, descollamos entre las naciones industrializadas avanzadas por lo inadecuado de nuestras protecciones sociales. Los problemas, por ejemplo, del sistema de asistencia sanitaria en los EE.UU. saltan a la vista: resolverlos no es s&amp;oacute;lo cuesti&amp;oacute;n de mayor justicia social, sino tambi&amp;eacute;n de mayor eficiencia econ&amp;oacute;mica. (Unos trabajadores m&amp;aacute;s sanos son unos trabajadores m&amp;aacute;s productivos.) Y eso deja s&amp;oacute;lo un &amp;aacute;rea econ&amp;oacute;mica importante disponible para recortar gastos: la defensa. Nuestros gastos representan la mitad de los gastos militares mundiales, con un 42% de los d&amp;oacute;lares del contribuyente que se destinan, directa o indirectamente, a defensa. Incluso los gastos militares no b&amp;eacute;licos se han disparado. Con tanto dinero gastado en armamento in&amp;uacute;til contra enemigos que no existen hay mucho margen para incrementar la seguridad, al tiempo que se recortan los gastos en defensa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La buena nueva en todo este horizonte de malas noticias econ&amp;oacute;micas es que nos estamos viendo obligados a morigerar nuestro consumo material. Si lo hacemos de forma adecuada, eso ayudar&amp;aacute; a mitigar el calentamiento global, y acaso contribuir&amp;aacute; tambi&amp;eacute;n a despertar la consciencia de que un mayor nivel de vida tambi&amp;eacute;n es m&amp;aacute;s ocio, no s&amp;oacute;lo m&amp;aacute;s bienes materiales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las leyes de la naturaleza y las leyes econ&amp;oacute;micas son implacables, y no perdonan. Podemos abusar de nuestro medio ambiente, pero s&amp;oacute;lo por un tiempo. Podemos gastar por encima de nuestros medios, pero s&amp;oacute;lo por un tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos gorronear a cuenta de nuestras inversiones pasadas, pero s&amp;oacute;lo por un tiempo. Ni siquiera el pa&amp;iacute;s m&amp;aacute;s rico del mundo puede ignorar las leyes de la naturaleza y las leyes econ&amp;oacute;micas, si no es en da&amp;ntilde;o propio.&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/aggbug.aspx?PostID=68788" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Recesi_26002300_243_3B00_n/default.aspx">Recesi&amp;#243;n</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Libertad/default.aspx">Libertad</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Ecologia/default.aspx">Ecologia</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Desempleo/default.aspx">Desempleo</category></item><item><title>Conclusiones sobre el CO2.</title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2008/10/24/conclusiones-sobre-el-co2.aspx</link><pubDate>Sat, 25 Oct 2008 00:25:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:60232</guid><dc:creator>Rodrigo Diaz</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2008/10/24/conclusiones-sobre-el-co2.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;No hay datos experimentales que apoyen la hip&amp;oacute;tesis de que el aumento en el uso de hidrocarburos por los humanos y el aumento del di&amp;oacute;xido de carbono y otros gases de efecto invernadero en la atm&amp;oacute;sfera, est&amp;eacute;n causando, o, se pudiera esperar que causen, cambios desfavorables en las temperaturas globales, en el clima, o en el paisaje. No hay ninguna raz&amp;oacute;n para limitar la producci&amp;oacute;n de CO2, CH4 y otros gases de efecto invernadero menores tal como se ha propuesto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tampoco es necesario preocuparse por cat&amp;aacute;strofes ambientales, incluso si la actual tendencia de calentamiento natural contin&amp;uacute;a. La Tierra ha tenido temperaturas mucho m&amp;aacute;s c&amp;aacute;lidas durante los &amp;uacute;ltimos 3000 a&amp;ntilde;os sin efectos catastr&amp;oacute;ficos. Un clima m&amp;aacute;s c&amp;aacute;lido ex tiende cada vez m&amp;aacute;s la estaci&amp;oacute;n f&amp;eacute;rtil y, en general, mejora la habitabilidad de las regiones m&amp;aacute;s fr&amp;iacute;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se va a liberar m&amp;aacute;s CO2 en la atm&amp;oacute;sfera ya que se utilizan carb&amp;oacute;n, petr&amp;oacute;leo y gas natural para alimentar, y sacar de la pobreza, a un gran n&amp;uacute;mero de personas en todo el mundo.&lt;br /&gt;Esto ayudar&amp;aacute; a mantener y mejorar la salud, la longevidad, la prosperidad y la productividad de todas las personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los Estados Unidos y otros pa&amp;iacute;ses tienen que producir m&amp;aacute;s energ&amp;iacute;a, no menos. Los m&amp;eacute;todos disponibles m&amp;aacute;s pr&amp;aacute;cticos, econ&amp;oacute;micos y sanos para el medio ambiente son los hidrocarburos y las tecnolog&amp;iacute;as nucleares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El uso de carb&amp;oacute;n, petr&amp;oacute;leo y gas natural por los humanos no ha calentado la Tierra en forma da&amp;ntilde;ina, y la extrapolaci&amp;oacute;n de las tendencias actuales muestra que no lo har&amp;aacute;n en el futuro previsible. El CO2 producido, sin embargo, acelerar&amp;aacute; el crecimiento de las plantas y tambi&amp;eacute;n permitir&amp;aacute; que las plantas crezcan en regiones m&amp;aacute;s secas. La vida animal, que depende de las plantas, tambi&amp;eacute;n florecer&amp;aacute;, y la diversidad de la vida vegetal y animal ser&amp;aacute; mayor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las actividades humanas est&amp;aacute;n produciendo parte del aumento de las emisiones de CO2 en la atm&amp;oacute;sfera. La humanidad se est&amp;aacute; moviendo el carbono, del carb&amp;oacute;n, el petr&amp;oacute;leo y el gas natural, de debajo de la tierra a la atm&amp;oacute;sfera, donde est&amp;aacute; disponible para ser transformado en seres vivos. Estamos viviendo en un entorno cada vez m&amp;aacute;s exuberante de plantas y animales como consecuencia de este aumento del CO2. Nuestros hijos, por lo tanto, disfrutar&amp;aacute;n la Tierra con mucha m&amp;aacute;s vida vegetal y animal que con lo que hemos sido hasta ahora bendecidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tomado de:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Environmental Effects of Increased Atmospheric Carbon Dioxide&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;por ARTHUR B. ROBINSON, NOAH E. ROBINSON, AND WILLIE SOON &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Oregon Institute of Science and Medicine&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/aggbug.aspx?PostID=60232" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Calentamiento+Global/default.aspx">Calentamiento Global</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Ecologia/default.aspx">Ecologia</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Cambio+Clim_26002300_225_3B00_tico/default.aspx">Cambio Clim&amp;#225;tico</category></item><item><title>Cambio climático </title><link>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2008/09/21/cambio-clim-225-tico.aspx</link><pubDate>Sun, 21 Sep 2008 20:33:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:52739</guid><dc:creator>Rodrigo Diaz</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2008/09/21/cambio-clim-225-tico.aspx#comments</comments><description>&lt;div id="header"&gt;
&lt;div class="wrapper"&gt;
&lt;h1 id="page-title"&gt;
&lt;div id="g_title"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/h1&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="main-content"&gt;
&lt;div class="wrapper"&gt;
&lt;div class="content-item "&gt;
&lt;div id="g_body"&gt;
&lt;h3&gt;El clima&lt;a name="El_clima" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://www.intelib.com/Cambio_climatico.htm" title="Tomado de la p&amp;aacute;gina Inteligencia y Libertad de Francisco Capella"&gt;Tomado de la p&amp;aacute;gina Inteligencia y Libertad de Francisco Capella&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El clima es el tiempo atmosf&amp;eacute;rico medio a largo plazo (varias d&amp;eacute;cadas) de una regi&amp;oacute;n, la descripci&amp;oacute;n estad&amp;iacute;stica (medias, desviaciones, extremos, variabilidad) de par&amp;aacute;metros relevantes del estado de la atm&amp;oacute;sfera (y otros elementos del sistema clim&amp;aacute;tico) como la temperatura, presi&amp;oacute;n, humedad, nubosidad, precipitaci&amp;oacute;n (lluvia, nieve, granizo, escarcha, roc&amp;iacute;o), viento, corrientes marinas, frecuencia e intensidad de tormentas, frentes c&amp;aacute;lidos y fr&amp;iacute;os. El factor principal del clima de una regi&amp;oacute;n es su latitud. Factores secundarios son la posici&amp;oacute;n relativa de masas de tierra y de agua, la altitud, la topograf&amp;iacute;a, los vientos dominantes y las corrientes oce&amp;aacute;nicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sistema clim&amp;aacute;tico es muy complejo. Est&amp;aacute; formado por la atm&amp;oacute;sfera, la hidrosfera (agua l&amp;iacute;quida en la superficie y subterr&amp;aacute;nea: oc&amp;eacute;anos, mares, r&amp;iacute;os, lagos, corrientes y pozos subterr&amp;aacute;neos; corrientes termohalinas debidas a diferencias de temperatura y salinidad del agua), la criosfera (nieve, hielo y permafrost sobre y bajo la superficie de la tierra y el oc&amp;eacute;ano; glaciares, capas de hielo y nieve, icebergs), la superficie terrestre (litosfera, la capa superior de la Tierra s&amp;oacute;lida, continental y oce&amp;aacute;nica, con movimientos lentos horizontales tect&amp;oacute;nicos y verticales isost&amp;aacute;ticos) y la biosfera, y las interacciones entre ellos. La actividad volc&amp;aacute;nica no se considera parte del sistema clim&amp;aacute;tico sino un factor externo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La biosfera es la parte de la Tierra constituida por todos los ecosistemas (organismos vivos interactuando y su entorno f&amp;iacute;sico) en la atm&amp;oacute;sfera, sobre la tierra o en los oc&amp;eacute;anos, incluyendo materia org&amp;aacute;nica inerte (residuos, materia org&amp;aacute;nica del suelo, detritus oce&amp;aacute;nico).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La atm&amp;oacute;sfera es el envoltorio gaseoso que rodea la Tierra. Los principales componentes de la atm&amp;oacute;sfera seca son nitr&amp;oacute;geno (N&lt;sub&gt;2&lt;/sub&gt;) y ox&amp;iacute;geno (O&lt;sub&gt;2&lt;/sub&gt;), m&amp;aacute;s gases como arg&amp;oacute;n (Ar), helio (He), y gases de efecto invernadero radiativamente activos como el di&amp;oacute;xido de carbono (CO&lt;sub&gt;2&lt;/sub&gt;), el metano (CH&lt;sub&gt;4&lt;/sub&gt;), el &amp;oacute;xido de dinitr&amp;oacute;geno (N&lt;sub&gt;2&lt;/sub&gt;O) y el ozono (O&lt;sub&gt;3&lt;/sub&gt;). La atm&amp;oacute;sfera contiene tambi&amp;eacute;n vapor de agua (H&lt;sub&gt;2&lt;/sub&gt;O) radiativamente activo, cuya cantidad es muy variable (humedad), nubes, aerosoles (part&amp;iacute;culas l&amp;iacute;quidas y s&amp;oacute;lidas en suspensi&amp;oacute;n) y polvo. Debido a la gravedad la densidad y la presi&amp;oacute;n de la atm&amp;oacute;sfera decrecen con la altitud. La atm&amp;oacute;sfera protege la vida de radiaciones da&amp;ntilde;inas y residuos c&amp;oacute;smicos: la mayor parte de la radiaci&amp;oacute;n fuera de la banda visible del espectro electromagn&amp;eacute;tico se refleja de vuelta al espacio o es absorbida por las capas superiores, y los meteoritos peque&amp;ntilde;os se desintegran por el calor generado por la fricci&amp;oacute;n con el aire.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La atm&amp;oacute;sfera est&amp;aacute; estructurada en capas. La troposfera es la capa inferior, desde la superficie hasta unos 10 Km. de altitud (algo menos en los polos, algo m&amp;aacute;s en los tr&amp;oacute;picos), donde suceden los fen&amp;oacute;menos meteorol&amp;oacute;gicos: el aire est&amp;aacute; constantemente en movimiento, con corrientes horizontales y verticales; en general la temperatura decrece con la altitud (la fuente m&amp;aacute;s importante del calor del aire es el suelo, calentado principalmente por la radiaci&amp;oacute;n solar); la condensaci&amp;oacute;n y la sublimaci&amp;oacute;n producen nubes o niebla, y los cristales de hielo o gotas de agua resultantes pueden caer a la superficie. La tropopausa es el l&amp;iacute;mite entre troposfera y estratosfera. La estratosfera es la regi&amp;oacute;n estratificada (la temperatura aumenta con la altura) sobre la troposfera hasta unos 50 Km. de altitud; incluye la capa de ozono que intercepta la mayor parte de la nociva radiaci&amp;oacute;n ultravioleta procedente del Sol. Otras capas m&amp;aacute;s externas son la mesosfera, la termosfera (ionosfera) y la exosfera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los procesos clim&amp;aacute;ticos interaccionan unos con otros de formas muy complejas. El sistema clim&amp;aacute;tico contiene muchos procesos no lineales (no hay una proporcionalidad simple entre causa y efecto), resultando en un comportamiento potencialmente muy complejo. En algunos casos un factor inicial d&amp;eacute;bil puede actuar como disparador o activador de un segundo mecanismo mucho m&amp;aacute;s intenso con grandes efectos sobre el clima. El sistema clim&amp;aacute;tico tiene muchos mecanismos de respuesta o realimentaci&amp;oacute;n (interacciones entre procesos tales que un proceso inicial provoca cambios en otro proceso que a su vez influyen sobre el proceso original) tanto positivos (amplificaci&amp;oacute;n, tienden a intensificar el proceso inicial) como negativos (atenuaci&amp;oacute;n, tienden a debilitar el proceso inicial). Los mecanismos de realimentaci&amp;oacute;n negativa son estabilizadores del clima, y los mecanismos de realimentaci&amp;oacute;n positiva son desestabilizadores del clima. El clima terrestre incluye fen&amp;oacute;menos f&amp;iacute;sicos, qu&amp;iacute;micos y biol&amp;oacute;gicos a muy diferentes escalas de tama&amp;ntilde;o (mol&amp;eacute;culas, part&amp;iacute;culas, gotas de agua, patrones de viento y corrientes marinas) y tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sistema clim&amp;aacute;tico evoluciona en el tiempo por su propia din&amp;aacute;mica natural interna y por forzamientos o perturbaciones externas naturales (erupciones volc&amp;aacute;nicas, variaciones de la radiaci&amp;oacute;n recibida del Sol) o artificiales (influencias humanas o antropog&amp;eacute;nicas como cambios en la composici&amp;oacute;n de la atm&amp;oacute;sfera y cambios de uso de la tierra). El clima es din&amp;aacute;mico y variable en tiempo y espacio a todas las escalas. Los cambios pueden tener diferentes velocidades e intensidades. El cambio clim&amp;aacute;tico es una variaci&amp;oacute;n estad&amp;iacute;sticamente significativa del estado medio del clima o de su variabilidad que persiste durante un periodo extenso (d&amp;eacute;cadas o m&amp;aacute;s). La detecci&amp;oacute;n del cambio clim&amp;aacute;tico implica demostrar que el clima ha cambiado. La atribuci&amp;oacute;n de causas del cambio clim&amp;aacute;tico implica establecer las causas m&amp;aacute;s probables del cambio con alg&amp;uacute;n nivel de confianza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El tiempo de respuesta o de ajuste es el tiempo que necesita el sistema clim&amp;aacute;tico o alguno de sus componentes para ajustarse y alcanzar un nuevo estado de equilibrio (din&amp;aacute;mico y s&amp;oacute;lo parcialmente estable) despu&amp;eacute;s de un forzamiento o perturbaci&amp;oacute;n. Los diversos componentes del sistema clim&amp;aacute;tico tienen tiempos de respuesta muy diferentes. Para la troposfera es de d&amp;iacute;as o semanas; para la estratosfera de unos pocos meses. Los oc&amp;eacute;anos, debido a la gran capacidad calor&amp;iacute;fica del agua (capacidad de almacenar calor incrementando muy poco su temperatura) tienen un tiempo de respuesta largo, entre d&amp;eacute;cadas, siglos o incluso milenios. El tiempo de respuesta del sistema fuertemente acoplado formado por la superficie terrestre y la troposfera queda determinado por los oc&amp;eacute;anos y es lento en comparaci&amp;oacute;n con la estratosfera. La biosfera puede responder de forma r&amp;aacute;pida pero tambi&amp;eacute;n de forma muy lenta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La variabilidad natural del sistema clim&amp;aacute;tico ocurre de forma predominante en patrones espaciotemporales repetitivos pero no perfectamente peri&amp;oacute;dicos (reg&amp;iacute;menes, oscilaciones o modos) de circulaci&amp;oacute;n atmosf&amp;eacute;rica y oce&amp;aacute;nica e interacciones con la superficie terrestre. La no linealidad del sistema clim&amp;aacute;tico hace que este sea potencialmente ca&amp;oacute;tico, dif&amp;iacute;cil de predecir con seguridad; los cambios pueden ser r&amp;aacute;pidos y abruptos (glaciaciones, desglaciaciones, reorganizaciones de las corrientes marinas) entre varias configuraciones metaestables del sistema clim&amp;aacute;tico. El tiempo atmosf&amp;eacute;rico es esencialmente ca&amp;oacute;tico, muy sensible a las condiciones iniciales e imposible de predecir a largo plazo. El clima no es lo mismo que el tiempo atmosf&amp;eacute;rico, es su descripci&amp;oacute;n estad&amp;iacute;stica a largo plazo y puede estudiarse de forma diferente: un tipo de clima puede ser un atractor semiestable en el espacio de estados de los diversos par&amp;aacute;metros meteorol&amp;oacute;gicos.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Balance de energ&amp;iacute;a y efecto invernadero&lt;a name="Balance_de_energ&amp;iacute;a_y_efecto_invernadero" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/" id="Balance_de_energ&amp;iacute;a_y_efecto_invernadero"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Los tres mecanismos f&amp;iacute;sicos b&amp;aacute;sicos de transmisi&amp;oacute;n de energ&amp;iacute;a son la radiaci&amp;oacute;n, la conducci&amp;oacute;n y la convecci&amp;oacute;n. La conducci&amp;oacute;n propaga calor entre cuerpos en contacto f&amp;iacute;sico directo mediante colisiones microsc&amp;oacute;picas entre &amp;aacute;tomos y mol&amp;eacute;culas. La convecci&amp;oacute;n transmite energ&amp;iacute;a en fluidos (gases y l&amp;iacute;quidos) mediante el desplazamiento (por gradientes de densidad normalmente debidos a diferencias de temperatura) y posterior mezcla de vol&amp;uacute;menes macrosc&amp;oacute;picos calientes hacia zonas relativamente m&amp;aacute;s fr&amp;iacute;as. En la transmisi&amp;oacute;n del calor entre suelo y aire son importantes los procesos de cambio de estado del agua como evaporaci&amp;oacute;n, condensaci&amp;oacute;n, congelaci&amp;oacute;n y fusi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La mayor parte de la energ&amp;iacute;a que llega a la superficie de la Tierra procede del Sol en forma de radiaci&amp;oacute;n electromagn&amp;eacute;tica (emisi&amp;oacute;n y absorci&amp;oacute;n de fotones, ondas electromagn&amp;eacute;ticas). La energ&amp;iacute;a que llega a la Tierra por unidad de tiempo y por unidad de superficie y c&amp;oacute;mo esta es absorbida, dispersada o reflejada depende de cu&amp;aacute;nta radiaci&amp;oacute;n emite el Sol por unidad de tiempo, de la distancia entre el Sol y la Tierra, del paso del sistema solar por zonas de alta o baja concentraci&amp;oacute;n de gas o polvo interestelar, y de la orientaci&amp;oacute;n del eje de rotaci&amp;oacute;n de la Tierra y de su campo magn&amp;eacute;tico con respecto al Sol (para las part&amp;iacute;culas del viento solar).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La interacci&amp;oacute;n entre la radiaci&amp;oacute;n y la materia depende de la frecuencia de la radiaci&amp;oacute;n y de las caracter&amp;iacute;sticas f&amp;iacute;sicas y qu&amp;iacute;micas de la materia, que puede ser m&amp;aacute;s o menos transparente y opaca. La materia puede simplemente dispersar la radiaci&amp;oacute;n (cambiando su direcci&amp;oacute;n de propagaci&amp;oacute;n pero no su frecuencia) o absorberla y reemitirla (cambiando su direcci&amp;oacute;n de propagaci&amp;oacute;n y su frecuencia, disminuy&amp;eacute;ndola).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los diferentes gases y otros componentes de la atm&amp;oacute;sfera no interaccionan de igual forma con los distintos tipos de radiaciones. El ox&amp;iacute;geno y el nitr&amp;oacute;geno (mol&amp;eacute;culas de dos &amp;aacute;tomos) son transparentes a casi todas las radiaciones. El vapor de agua, di&amp;oacute;xido de carbono, metano, &amp;oacute;xidos de nitr&amp;oacute;geno y otros gases (mol&amp;eacute;culas de tres o m&amp;aacute;s &amp;aacute;tomos) son transparentes a las radiaciones ultravioletas y visibles, pero absorben las radiaciones infrarrojas y son responsables del efecto invernadero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La radiaci&amp;oacute;n solar tiene un espectro (distribuci&amp;oacute;n en frecuencias) caracter&amp;iacute;stico que interacciona con los gases atmosf&amp;eacute;ricos de diversas maneras. La radiaci&amp;oacute;n que llega a la parte alta de la atm&amp;oacute;sfera es una mezcla de radiaciones ultravioleta, luz visible y radiaci&amp;oacute;n infrarroja. La atm&amp;oacute;sfera absorbe parte de la radiaci&amp;oacute;n solar. Casi toda la radiaci&amp;oacute;n ultravioleta y gran parte de la infrarroja son absorbidas por el ozono y otros gases en la parte alta de la atm&amp;oacute;sfera. El vapor de agua y otros componentes atmosf&amp;eacute;ricos absorben en mayor o menor medida la luz visible e infrarroja. Las nubes absorben un porcentaje alto de radiaci&amp;oacute;n, especialmente en la zona del infrarrojo. La energ&amp;iacute;a que llega a la superficie es b&amp;aacute;sicamente radiaci&amp;oacute;n infrarroja y luz visible m&amp;aacute;s una peque&amp;ntilde;a fracci&amp;oacute;n de radiaci&amp;oacute;n ultravioleta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El albedo de la Tierra es su capacidad de reflejar la radiaci&amp;oacute;n, de devolverla al espacio sin absorberla. Depende de las nubes, de la existencia de capas de hielo y nieve (los objetos blancos son much&amp;iacute;simo m&amp;aacute;s reflectantes) y de la naturaleza del suelo. Parte de la radiaci&amp;oacute;n que llega a la superficie es reflejada directamente, otra parte es absorbida, calentando la superficie o transform&amp;aacute;ndose en otros tipos de energ&amp;iacute;a mediante la fotos&amp;iacute;ntesis (transforma energ&amp;iacute;a radiativa en energ&amp;iacute;a qu&amp;iacute;mica).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La absorci&amp;oacute;n de la radiaci&amp;oacute;n solar es mayor en las zonas ecuatoriales que en los polos (diferente &amp;aacute;ngulo de incidencia) y es mayor en la superficie de la Tierra que en la parte alta de la atm&amp;oacute;sfera. Esto origina diferencias de temperatura y presi&amp;oacute;n que dan lugar a los fen&amp;oacute;menos meteorol&amp;oacute;gicos de convecci&amp;oacute;n, corrientes atmosf&amp;eacute;ricas y marinas que transportan y redistribuyen la energ&amp;iacute;a del ecuador hacia los polos y desde la superficie hacia arriba; este transporte convectivo de energ&amp;iacute;a hacia zonas con menos cantidad de gases de efecto invernadero (especialmente vapor de agua) facilita la devoluci&amp;oacute;n de la energ&amp;iacute;a al espacio. La circulaci&amp;oacute;n general es el sistema de movimientos a gran escala de la atm&amp;oacute;sfera y los oc&amp;eacute;anos que transportan energ&amp;iacute;a y momento como consecuencia del calentamiento diferencial de la Tierra en rotaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El tipo de radiaci&amp;oacute;n que emite un cuerpo depende de su temperatura. La radiaci&amp;oacute;n de un cuerpo a elevadas temperaturas como el Sol est&amp;aacute; formada por ondas de frecuencias altas. La radiaci&amp;oacute;n emitida desde la Tierra hacia el exterior, al proceder de un cuerpo mucho m&amp;aacute;s fr&amp;iacute;o, est&amp;aacute; en forma de ondas de frecuencias m&amp;aacute;s bajas. Los gases responsables del efecto invernadero dejan pasar la radiaci&amp;oacute;n de frecuencias altas pero bloquean la radiaci&amp;oacute;n de frecuencias bajas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El efecto invernadero es un mecanismo f&amp;iacute;sico natural que contribuye al calentamiento de la atm&amp;oacute;sfera terrestre a una temperatura adecuada para la vida al atrapar parte de la energ&amp;iacute;a radiada por la superficie terrestre en forma de radiaci&amp;oacute;n infrarroja. Toda la Tierra (superficie s&amp;oacute;lida, l&amp;iacute;quida y atm&amp;oacute;sfera) emite radiaci&amp;oacute;n infrarroja que equilibra (en promedio) la radiaci&amp;oacute;n solar absorbida. Si no hubiera efecto invernadero la temperatura de la Tierra ser&amp;iacute;a -18&amp;ordm;C. Mediante el efecto invernadero algunos gases absorben y dispersan por la atm&amp;oacute;sfera, calent&amp;aacute;ndola hasta una temperatura media de 15&amp;ordm;C, parte de la radiaci&amp;oacute;n infrarroja emitida por la Tierra. El efecto invernadero no significa que la Tierra emita constantemente hacia el espacio menos energ&amp;iacute;a de la que recibe, en cuyo caso tender&amp;iacute;a a calentarse indefinidamente; el efecto invernadero retrasa la emisi&amp;oacute;n terrestre de radiaci&amp;oacute;n atrap&amp;aacute;ndola temporalmente en la atm&amp;oacute;sfera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una atm&amp;oacute;sfera sin nubes los principales gases de efecto invernadero son (todas mol&amp;eacute;culas de tres o m&amp;aacute;s &amp;aacute;tomos) por orden de importancia (considerando su cantidad y su capacidad de dispersar radiaci&amp;oacute;n infrarroja) el vapor de agua, el di&amp;oacute;xido de carbono, el metano (producido por flatulencias del ganado, arrozales, vertederos y humedales), los halocarbonos (mol&amp;eacute;culas artificiales que adem&amp;aacute;s atacan la capa de ozono), el ozono y los &amp;oacute;xidos de nitr&amp;oacute;geno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El efecto invernadero marginal de cada mol&amp;eacute;cula de gas radiativamente activo es decreciente (cuantas m&amp;aacute;s mol&amp;eacute;culas haya que bloquean el mismo rango del espectro de radiaci&amp;oacute;n menos efecto bloqueador tiene cada unidad adicional): el calentamiento directo (sin efectos de realimentaci&amp;oacute;n) decrece logar&amp;iacute;tmicamente con la concentraci&amp;oacute;n del gas. La concentraci&amp;oacute;n de vapor de agua (humedad) en la atm&amp;oacute;sfera es muy variable en el tiempo y en el espacio y tiende a ser mayor en el aire caliente que en el aire fr&amp;iacute;o (a mayor temperatura hay mayor evaporaci&amp;oacute;n y el aire es capaz de retener m&amp;aacute;s humedad sin saturarse). La concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono en la atm&amp;oacute;sfera es muy uniforme en el espacio, la variaci&amp;oacute;n temporal es relativamente peque&amp;ntilde;a frente a la cantidad total, de modo que es un gas bien mezclado: sus efectos son globales, no dependen de d&amp;oacute;nde se emita a la atm&amp;oacute;sfera. El incremento de la concentraci&amp;oacute;n atmosf&amp;eacute;rica de di&amp;oacute;xido de carbono tiene efectos directos mayores en las masas de aire fr&amp;iacute;o y seco de los polos (y en el aire caliente pero seco de los desiertos) que en el aire caliente y h&amp;uacute;medo del ecuador, y el calentamiento es en general mayor en invierno y de noche que en el verano y de d&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un forzamiento radiativo es un factor que influye sobre el balance energ&amp;eacute;tico del clima terrestre, alterando la cantidad de energ&amp;iacute;a recibida o emitida. Los forzamientos radiativos positivos tienden a calentar la superficie de la Tierra y la atm&amp;oacute;sfera inferior; los forzamientos radiativos negativos tienden a enfriarlas. Los principales forzamientos radiativos son el Sol, el albedo terrestre, los gases de efecto invernadero, los aerosoles y las nubes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los seres humanos influyen sobre el clima con la agricultura (cambio del uso de la tierra), la actividad industrial (emisiones de gases de efecto invernadero) y las ciudades (efectos de isla urbana y acumulaci&amp;oacute;n de calor). El incremento de poblaci&amp;oacute;n est&amp;aacute; cambiando las relaciones entre &amp;aacute;reas de cultivo y bosques, lo cual altera el albedo o coeficiente de reflexi&amp;oacute;n de la superficie terrestre; la construcci&amp;oacute;n de presas, con la consiguiente disminuci&amp;oacute;n del flujo de agua dulce al mar, aumenta la salinidad de los mares y altera la circulaci&amp;oacute;n de las corrientes marinas.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Carbono y clima&lt;a name="Carbono_y_clima" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El carbono es un elemento relativamente poco abundante en la naturaleza, pero es el elemento esencial de la vida, est&amp;aacute; presente en todas las mol&amp;eacute;culas org&amp;aacute;nicas fundamentales: &amp;aacute;cidos nucleicos, prote&amp;iacute;nas, az&amp;uacute;cares y l&amp;iacute;pidos. El di&amp;oacute;xido de carbono es imprescindible para la fotos&amp;iacute;ntesis que posibilita el desarrollo de las plantas. Los animales ingieren carbono al alimentarse de plantas o de otros animales. El di&amp;oacute;xido de carbono no es contaminante, ni nocivo para la salud, ni t&amp;oacute;xico. Las plantas se desarrollan mucho m&amp;aacute;s y aprovechan mejor el agua en una atm&amp;oacute;sfera m&amp;aacute;s rica en di&amp;oacute;xido de carbono (teniendo en cuenta otros factores limitantes como disponibilidad de nutrientes).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El carbono se encuentra en diferentes dep&amp;oacute;sitos: en mol&amp;eacute;culas org&amp;aacute;nicas en los seres vivos en la biosfera; en el di&amp;oacute;xido de carbono y el metano de la atm&amp;oacute;sfera; en la materia org&amp;aacute;nica de los suelos; en la litosfera como combustibles f&amp;oacute;siles (petr&amp;oacute;leo, gas natural, carb&amp;oacute;n) y rocas sedimentarias (caliza, creta, dolomita); en los oc&amp;eacute;anos como di&amp;oacute;xido de carbono disuelto en el agua, como metano en clatratos (celdillas heladas) y como carbonato c&amp;aacute;lcico en las conchas de organismos marinos; atrapado en el permafrost.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un dep&amp;oacute;sito es una fuente si libera carbono, y un sumidero si lo absorbe. Las transferencias de carbono entre los diferentes dep&amp;oacute;sitos son constantes: las plantas y algunas bacterias toman di&amp;oacute;xido de carbono atmosf&amp;eacute;rico y mediante la fotos&amp;iacute;ntesis integran el carbono en mol&amp;eacute;culas org&amp;aacute;nicas; mediante la respiraci&amp;oacute;n animales y plantas generan di&amp;oacute;xido de carbono; la combusti&amp;oacute;n de materia org&amp;aacute;nica (madera) y su descomposici&amp;oacute;n generan di&amp;oacute;xido de carbono; el di&amp;oacute;xido de carbono pasa de la atm&amp;oacute;sfera al agua (y viceversa) mediante difusi&amp;oacute;n; en el agua el di&amp;oacute;xido de carbono puede transformarse en carbonatos, especialmente en carbonato c&amp;aacute;lcico que pasa a formar parte de muchos organismos marinos, cuyos restos org&amp;aacute;nicos caen al fondo y forman dep&amp;oacute;sitos sedimentarios que tras procesos f&amp;iacute;sicos y qu&amp;iacute;micos se transforman en rocas sedimentarias; los volcanes liberan di&amp;oacute;xido de carbono de la litosfera a la atm&amp;oacute;sfera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La vida ha existido sobre la Tierra durante miles de millones de a&amp;ntilde;os en un margen relativamente estrecho de temperaturas a pesar de un gran incremento de la luminosidad solar en tiempo geol&amp;oacute;gico, tal vez porque la cantidad de di&amp;oacute;xido de carbono en la atm&amp;oacute;sfera ha ido decreciendo paulatinamente (el carbono se ha incorporado a la biosfera y a la litosfera): mediante procesos org&amp;aacute;nicos e inorg&amp;aacute;nicos el planeta ha regulado de forma autom&amp;aacute;tica la temperatura media de la atm&amp;oacute;sfera en un rango adecuado a la vida (de aproximadamente cinco grados m&amp;aacute;s o menos que la temperatura actual); el clima y la vida han coevolucionado, influy&amp;eacute;ndose mutuamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La utilizaci&amp;oacute;n humana de combustibles f&amp;oacute;siles, la quema de plantas (para combustible o como deforestaci&amp;oacute;n), la transformaci&amp;oacute;n de ecosistemas naturales en tierras agr&amp;iacute;colas y algunos otros procesos qu&amp;iacute;micos (producci&amp;oacute;n de cemento) a&amp;ntilde;aden di&amp;oacute;xido de carbono a la atm&amp;oacute;sfera. Desde la revoluci&amp;oacute;n industrial, y m&amp;aacute;s especialmente desde mediados del siglo XX, la cantidad de di&amp;oacute;xido de carbono en la atm&amp;oacute;sfera ha crecido un 30%, desde unas 270 partes por mill&amp;oacute;n (ppm) hasta unas 370 ppm en la actualidad, probablemente debido a las actividades humanas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La atm&amp;oacute;sfera terrestre se ha calentado ligeramente en este mismo periodo, en parte debido al efecto invernadero m&amp;aacute;s intenso debido al incremento del di&amp;oacute;xido de carbono antropog&amp;eacute;nico. Incrementos futuros de la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono podr&amp;iacute;an producir m&amp;aacute;s calentamiento, pero conectar ambos fen&amp;oacute;menos no es trivial. Una correlaci&amp;oacute;n d&amp;eacute;bil en un plazo de tiempo relativamente corto (unos cien a&amp;ntilde;os) no prueba una relaci&amp;oacute;n causal; es necesario que la causa preceda al efecto, y es conveniente comprobar la relaci&amp;oacute;n durante un tiempo suficientemente largo que incluya varios ciclos de aumento y disminuci&amp;oacute;n, si es posible con otros factores constantes (pr&amp;aacute;cticamente imposible por la compleja estructura de relaciones de los elementos del sistema clim&amp;aacute;tico).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia del clima en los &amp;uacute;ltimos cientos de miles de a&amp;ntilde;os no proporciona evidencias irrefutables a favor de una relaci&amp;oacute;n causal directa simple entre di&amp;oacute;xido de carbono y temperatura atmosf&amp;eacute;rica, en parte debido al desconocimiento de otros factores clim&amp;aacute;ticos. El aumento de di&amp;oacute;xido de carbono atmosf&amp;eacute;rico puede contribuir al incremento de la temperatura, y el incremento de la temperatura puede incrementar el di&amp;oacute;xido de carbono atmosf&amp;eacute;rico al alterar las transferencias entre diversos dep&amp;oacute;sitos de carbono.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En algunas de las mayores transiciones clim&amp;aacute;ticas (comienzos y finales de glaciaciones) la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono no fue anterior sino posterior al cambio de temperatura por cientos o miles de a&amp;ntilde;os. Durante largos periodos de tiempo la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono permaneci&amp;oacute; constante mientras que la temperatura ca&amp;iacute;a; en otros periodos la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono disminuy&amp;oacute; mientras que la temperatura permanec&amp;iacute;a constante o incluso crec&amp;iacute;a. En el &amp;uacute;ltimo milenio la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono se mantuvo pr&amp;aacute;cticamente constante hasta la revoluci&amp;oacute;n industrial pero la temperatura subi&amp;oacute; (&amp;oacute;ptimo clim&amp;aacute;tico medieval) y baj&amp;oacute; (peque&amp;ntilde;a edad de hielo). Durante el siglo XX la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono creci&amp;oacute; mientras que la temperatura subi&amp;oacute;, baj&amp;oacute; y volvi&amp;oacute; a subir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ha habido glaciaciones con altos niveles de di&amp;oacute;xido de carbono. Las fluctuaciones clim&amp;aacute;ticas resultan ser mayores en &amp;eacute;pocas de bajos niveles de di&amp;oacute;xido de carbono, luego niveles altos de esta sustancia pueden promover la estabilidad clim&amp;aacute;tica y evitar cambios dr&amp;aacute;sticos y peligrosos. Algunos cient&amp;iacute;ficos afirman que concentraciones m&amp;aacute;s altas de di&amp;oacute;xido de carbono pueden evitar una nueva glaciaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los incrementos de concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono en el aire favorecen el crecimiento de plantas y bacterias fotosintetizadoras (terrestres y marinas), las cuales tienden a consumir m&amp;aacute;s di&amp;oacute;xido de carbono (elimin&amp;aacute;ndolo parcialmente de la atm&amp;oacute;sfera) y a producir compuestos de azufre que act&amp;uacute;an como n&amp;uacute;cleos de condensaci&amp;oacute;n de nubes que reflejan radiaci&amp;oacute;n solar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los incrementos de la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono pueden ser beneficiosos para la vida (siempre que no crezca demasiado la temperatura y que otros nutrientes esenciales no sean factores limitadores): m&amp;aacute;s plantas que crecen m&amp;aacute;s con temporadas de crecimiento m&amp;aacute;s largas y se extienden por mayores &amp;aacute;reas geogr&amp;aacute;ficas y que utilizan el agua disponible con m&amp;aacute;s eficiencia, m&amp;aacute;s alimentos para animales y seres humanos. Periodos geol&amp;oacute;gicos de concentraciones de di&amp;oacute;xido de carbono mayores que las actuales ten&amp;iacute;an una biosfera poderosa y floreciente, con gran cantidad de vegetaci&amp;oacute;n y de animales de gran tama&amp;ntilde;o.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Agua, Sol y aerosoles&lt;a name="Agua,_Sol_y_aerosoles" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/" id="Agua,_Sol_y_aerosoles"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El agua es una sustancia indispensable para la vida y uno de los factores fundamentales que controlan y determinan el clima terrestre (la precipitaci&amp;oacute;n es agua y la temperatura depende fuertemente del agua). Los cambios en el clima pueden alterar el ciclo hidrol&amp;oacute;gico (transferencias entre dep&amp;oacute;sitos de agua s&amp;oacute;lida, l&amp;iacute;quida y gaseosa), el mecanismo de realimentaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s importante del sistema clim&amp;aacute;tico. El agua puede amplificar o atenuar cambios de otros factores (insolaci&amp;oacute;n, movimientos tect&amp;oacute;nicos, gases de efecto invernadero).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los oc&amp;eacute;anos acumulan calor y lo transportan por toda la Tierra mediante las corrientes marinas termohalinas. El vapor de agua atmosf&amp;eacute;rico es el gas de efecto invernadero m&amp;aacute;s importante, sobre todo por su abundancia, aunque la humedad atmosf&amp;eacute;rica es muy variable en el espacio y en el tiempo. Las nubes reflejan radiaci&amp;oacute;n solar de vuelta al espacio pero tambi&amp;eacute;n atrapan radiaci&amp;oacute;n infrarroja emitida desde la superficie. El impacto radiativo de una nube depende de su altura y de su espesor &amp;oacute;ptico: las nubes altas y finas tienden a producir calentamiento (forzamiento radiativo positivo); las nubes bajas y espesas producen enfriamiento (forzamiento radiativo negativo); las nubes nocturnas s&amp;oacute;lo producen calentamiento. El efecto neto de las nubes en el balance radiativo es de enfriamiento. La formaci&amp;oacute;n y destrucci&amp;oacute;n de capas de hielo cambia el albedo terrestre y el nivel y la salinidad del mar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Sol es el factor externo fundamental del clima terrestre. La radiaci&amp;oacute;n emitida por el Sol es variable a diferentes escalas de tiempo; a escalas relativamente cortas de tiempo (ciclos de unos once a&amp;ntilde;os) depende de la actividad solar (manchas solares). La distancia entre el Sol y la Tierra no es constante, cambia a lo largo del a&amp;ntilde;o porque la Tierra se mueve respecto al Sol en una trayectoria el&amp;iacute;ptica en el plano de la ecl&amp;iacute;ptica. Debido a diversas perturbaciones gravitatorias los par&amp;aacute;metros de la &amp;oacute;rbita de la Tierra pueden cambiar: precesi&amp;oacute;n o cambio de la orientaci&amp;oacute;n del eje de rotaci&amp;oacute;n respecto de la ecl&amp;iacute;ptica, nutaci&amp;oacute;n o cambio de la inclinaci&amp;oacute;n del eje de rotaci&amp;oacute;n respecto de la ecl&amp;iacute;ptica, cambio de la excentricidad. Estos cambios alteran la distribuci&amp;oacute;n espacial y temporal de la radiaci&amp;oacute;n solar recibida, y c&amp;oacute;mo &amp;eacute;sta es absorbida, reflejada o reemitida. Los cambios orbitales de la Tierra parecen ser los responsables de glaciaciones y periodos interglaciares, ciclos clim&amp;aacute;ticos de decenas de miles de a&amp;ntilde;os. El Sol emite tambi&amp;eacute;n diversas part&amp;iacute;culas (viento solar) que alcanzan la Tierra y pueden afectar al clima.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las variaciones de la cantidad de radiaci&amp;oacute;n emitida por el Sol debidas al ciclo de actividad solar son demasiado peque&amp;ntilde;as como para explicar directamente cambios clim&amp;aacute;ticos de origen solar, pero algunos cient&amp;iacute;ficos afirman que la actividad solar puede tener efectos importantes sobre la formaci&amp;oacute;n de nubes y en consecuencia sobre el clima de la Tierra. Los rayos c&amp;oacute;smicos ionizan part&amp;iacute;culas de la atm&amp;oacute;sfera terrestre que sirven como n&amp;uacute;cleos de condensaci&amp;oacute;n para la formaci&amp;oacute;n de nubes. La actividad solar implica intensos campos magn&amp;eacute;ticos y mayor intensidad del viento solar que bloquean y disminuyen el flujo de rayos c&amp;oacute;smicos que llega a la atm&amp;oacute;sfera terrestre: mayor actividad solar implica menos rayos c&amp;oacute;smicos, menos nubes y m&amp;aacute;s calentamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los aerosoles son peque&amp;ntilde;as part&amp;iacute;culas s&amp;oacute;lidas o l&amp;iacute;quidas en suspensi&amp;oacute;n en el aire que pueden sobrevivir en la atm&amp;oacute;sfera al menos durante unas horas; pueden tener un origen natural (volcanes, residuos biol&amp;oacute;gicos) o antropog&amp;eacute;nico (part&amp;iacute;culas contaminantes, holl&amp;iacute;n). Los aerosoles pueden tener influencia en el clima directamente por dispersi&amp;oacute;n y absorci&amp;oacute;n de la radiaci&amp;oacute;n (en general causan enfriamiento, salvo los aerosoles oscuros, como el holl&amp;iacute;n, que provocan calentamiento), e indirectamente como n&amp;uacute;cleos de condensaci&amp;oacute;n para la formaci&amp;oacute;n de nubes o modificando las propiedades &amp;oacute;pticas y el tiempo de vida de las nubes. Los aerosoles no suelen estar bien mezclados por toda la atm&amp;oacute;sfera y su tiempo de vida es relativamente escaso, por lo cual sus efectos clim&amp;aacute;ticos son locales.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Controversia cient&amp;iacute;fica&lt;a name="Controversia_cient&amp;iacute;fica" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;En las ciencias naturales las principales controversias cient&amp;iacute;ficas sobre el cambio clim&amp;aacute;tico se refieren a la historia clim&amp;aacute;tica reciente (&amp;uacute;ltimos cientos y decenas de a&amp;ntilde;os) y a la predicci&amp;oacute;n del clima futuro mediante modelos inform&amp;aacute;ticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia del clima terrestre en los &amp;uacute;ltimos miles de millones, millones y miles de a&amp;ntilde;os muestra muchos cambios clim&amp;aacute;ticos naturales m&amp;aacute;s o menos grandes y r&amp;aacute;pidos, reflejados en indicadores indirectos como los casquetes de hielo (quedan atrapadas burbujas de aire con la composici&amp;oacute;n de la &amp;eacute;poca en la que se formaron), los anillos de los &amp;aacute;rboles (su crecimiento, grosor y densidad dependen del clima), los sedimentos de mares y lagos (con f&amp;oacute;siles y polen que revelan la flora y la fauna de una &amp;eacute;poca), los corales, estalactitas y estalagmitas (anillos de crecimiento). En los &amp;uacute;ltimos 2 millones de a&amp;ntilde;os ha habido unas 17 extensas glaciaciones altern&amp;aacute;ndose con interglaciaciones o &amp;eacute;pocas de clima m&amp;aacute;s benigno, similar al actual. Los eventos de calentamiento o enfriamiento m&amp;aacute;s bruscos e intensos han ocurrido en periodos glaciales o en periodos de transici&amp;oacute;n; los periodos c&amp;aacute;lidos son m&amp;aacute;s estables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante los per&amp;iacute;odos templados de la Edad Media (per&amp;iacute;odo c&amp;aacute;lido medieval entre los a&amp;ntilde;os 800 y 1200) se pod&amp;iacute;a cultivar vino en las islas brit&amp;aacute;nicas y los vikingos colonizaron la costa meridional de Groenlandia (la Tierra Verde). Entre 1450 y 1850 se produjo la Peque&amp;ntilde;a Edad de Hielo. Hubo un claro calentamiento de origen natural entre 1880 y 1940 (antes de que aumentaran notablemente las emisiones de di&amp;oacute;xido de carbono), un enfriamiento global entre 1940 y 1975 (que llev&amp;oacute; a algunos alarmistas a temer un enfriamiento global catastr&amp;oacute;fico y una nueva edad de hielo) y un calentamiento hasta la actualidad. El siglo XX tuvo un incremento neto de la temperatura global superficial de unos 0.6 grados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se discute si el calentamiento global del siglo XX es an&amp;oacute;malo en magnitud, extensi&amp;oacute;n y rapidez, compar&amp;aacute;ndolo con el clima de los &amp;uacute;ltimos cientos y miles de a&amp;ntilde;os. El famoso estudio del palo de hockey, uno de los fundamentos oficiales de la ciencia del cambio clim&amp;aacute;tico que afirma que el calentamiento del siglo XX ha sido muy grande y sin precedentes, ha sido fuertemente criticado (por la calidad de algunos datos y su tratamiento estad&amp;iacute;stico) y nuevos estudios muestran una mayor variabilidad clim&amp;aacute;tica durante el &amp;uacute;ltimo milenio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los datos atmosf&amp;eacute;ricos independientes de los sat&amp;eacute;lites meteorol&amp;oacute;gicos (los &amp;uacute;nicos aut&amp;eacute;nticamente globales) y de instrumentos en globos sonda de las &amp;uacute;ltimas dos d&amp;eacute;cadas no mostraban apenas calentamiento, en contra de las predicciones de los modelos clim&amp;aacute;ticos; se han propuesto diversas posibles explicaciones (p&amp;eacute;rdida de altura de los sat&amp;eacute;lites, captaci&amp;oacute;n de se&amp;ntilde;ales de la estratosfera en enfriamiento, problemas de calibraci&amp;oacute;n, errores en el procesamiento de datos), que tienden progresivamente a resolver la discrepancia entre las mediciones superficiales y las de la troposfera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los datos procedentes de las mediciones en superficie de las estaciones terrestres son problem&amp;aacute;ticos por m&amp;uacute;ltiples razones: faltan datos de grandes porciones del Hemisferio Sur y de la mayor parte de la superficie de los oc&amp;eacute;anos; se producen perturbaciones e interferencias locales como el crecimiento urbano cerca de las estaciones meteorol&amp;oacute;gicas, lo cual produce una apariencia ficticia de tendencia al calentamiento (presuntamente ya corregida); se combinan diferentes t&amp;eacute;cnicas para producir un valor global, pero la intercalibraci&amp;oacute;n es problem&amp;aacute;tica; la composici&amp;oacute;n relativa de fuentes de datos cambia con el tiempo, lo cual probablemente introduce tendencias de variaci&amp;oacute;n de temperatura que son resultado de errores sistem&amp;aacute;ticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un modelo computacional o simulaci&amp;oacute;n inform&amp;aacute;tica del clima (modelos de circulaci&amp;oacute;n general) es una representaci&amp;oacute;n num&amp;eacute;rica del sistema clim&amp;aacute;tico basada en las propiedades f&amp;iacute;sicas, qu&amp;iacute;micas, y biol&amp;oacute;gicas de sus componentes, sus interacciones y procesos de respuesta, que incluye todas o algunas de sus propiedades conocidas (millones de variables y sus interacciones, muchas no bien conocidas, abundan las incertidumbres). Existen modelos m&amp;aacute;s o menos sofisticados (var&amp;iacute;an en el n&amp;uacute;mero de dimensiones espaciales, en la resoluci&amp;oacute;n espacial y temporal, c&amp;oacute;mo se representan de forma expl&amp;iacute;cita o mediante par&amp;aacute;metros emp&amp;iacute;ricos los procesos f&amp;iacute;sicos, qu&amp;iacute;micos o biol&amp;oacute;gicos), y los m&amp;aacute;s complejos requieren m&amp;aacute;s capacidad de procesamiento inform&amp;aacute;tico. Los modelos m&amp;aacute;s avanzados acoplan atm&amp;oacute;sfera, oc&amp;eacute;anos y criosfera e incluyen algo de qu&amp;iacute;mica y biolog&amp;iacute;a activas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunos modelos incluyen ajustes de flujo de calor y humedad entre atm&amp;oacute;sfera y oc&amp;eacute;ano (en teor&amp;iacute;a no correlacionados con las anomal&amp;iacute;as clim&amp;aacute;ticas que se producen durante el c&amp;aacute;lculo) para evitar que las simulaciones se desv&amp;iacute;en hacia estados clim&amp;aacute;ticos no realistas. Estos ajustes arbitrarios, sin relaci&amp;oacute;n con la f&amp;iacute;sica de la atm&amp;oacute;sfera, se realizan simplemente para que el modelo produzca algo parecido a un clima plausible. Con un n&amp;uacute;mero suficiente de par&amp;aacute;metros ajustables puede conseguirse casi cualquier resultado deseado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los modelos clim&amp;aacute;ticos requieren una gran precisi&amp;oacute;n y correcci&amp;oacute;n para detectar forzamientos radiativos relativamente peque&amp;ntilde;os frente a los valores estacionarios del balance energ&amp;eacute;tico. Sin embargo diversos modelos producen resultados diferentes (incrementos de entre 1.5 y 4.5 grados en los pr&amp;oacute;ximos cien a&amp;ntilde;os) para las mismas condiciones iniciales y no tiene sentido f&amp;iacute;sico hacer estad&amp;iacute;sticas entre ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El clima es un fen&amp;oacute;meno muy complejo que a&amp;uacute;n no se comprende bien. Los efectos de m&amp;uacute;ltiples factores no se conocen con precisi&amp;oacute;n: composici&amp;oacute;n de la atm&amp;oacute;sfera, nubes, usos y configuraci&amp;oacute;n del terreno. Los actuales modelos matem&amp;aacute;ticos del clima son defectuosos e incompletos. Estos modelos a&amp;uacute;n no incluyen correctamente algunos factores del clima: incluso los modelos m&amp;aacute;s sofisticados tienen una pobre resoluci&amp;oacute;n espacial, y no son capaces de representar adecuadamente las nubes, cuyos procesos f&amp;iacute;sicos no son suficientemente bien conocidos (ni te&amp;oacute;rica ni emp&amp;iacute;ricamente); los modelos no calculan adecuadamente la distribuci&amp;oacute;n del vapor de agua, el principal gas de efecto invernadero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La confianza en los modelos depende de su validaci&amp;oacute;n con datos independientes, pero esta es muy problem&amp;aacute;tica. Las predicciones de r&amp;aacute;pidos y pronunciados aumentos globales de las temperaturas no son plenamente fiables. Los cient&amp;iacute;ficos del clima producen proyecciones (resultados que creen probables en diferentes escenarios), no hablan de predicciones. Sin embargo, son el principal fundamento de las pol&amp;iacute;ticas medioambientales err&amp;oacute;neas referidas al cambio clim&amp;aacute;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Casi todos los modelos del clima pronostican calentamiento global intenso porque asumen que la respuesta del vapor de agua es positiva respecto al incremento de la concentraci&amp;oacute;n de di&amp;oacute;xido de carbono y la temperatura, pero la formaci&amp;oacute;n de nubes podr&amp;iacute;a hacer que la respuesta del agua fuera mucho menor o incluso negativa. Otros procesos de realimentaci&amp;oacute;n negativa que tienden a estabilizar el clima e impiden cambios catastr&amp;oacute;ficos no est&amp;aacute;n representados adecuadamente en los modelos clim&amp;aacute;ticos o ni siquiera se tienen en cuenta (incremento de la actividad biol&amp;oacute;gica de las bacterias del suelo terrestre).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La sensibilidad del clima (cambio de temperatura debido a un forzamiento radiativo, normalmente se considera doblar el di&amp;oacute;xido de carbono atmosf&amp;eacute;rico) calculada por medios semiemp&amp;iacute;ricos independientes (como la respuesta del clima a erupciones volc&amp;aacute;nicas, o la consideraci&amp;oacute;n de mecanismos de realimentaci&amp;oacute;n negativa) es menor que la predicha por los modelos.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Posibles efectos del cambio clim&amp;aacute;tico&lt;a name="Posibles_efectos_del_cambio_clim&amp;aacute;tico" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Algunos indicios y consecuencias del calentamiento global son: contracci&amp;oacute;n de glaciares; reducci&amp;oacute;n de la cubierta estacional de nieve; fusi&amp;oacute;n del permafrost; congelamiento tard&amp;iacute;o y ruptura prematura del hielo en r&amp;iacute;os y lagos; p&amp;eacute;rdida del hielo marino &amp;aacute;rtico; prolongaci&amp;oacute;n de la &amp;eacute;poca de cultivos en latitudes medias y altas; desplazamientos en altitud y hacia los polos, cambios en la progresi&amp;oacute;n estacional y en las migraciones, y disminuci&amp;oacute;n o aumentos de la poblaci&amp;oacute;n de algunas especies de animales y plantas; da&amp;ntilde;o a los arrecifes de coral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un calentamiento global moderado tiene efectos positivos y negativos (dependiendo de los climas locales), pero en general el calentamiento es mejor que el enfriamiento (salvo en climas ya c&amp;aacute;lidos y secos). El calentamiento moderado puede ser mejor para la agricultura (menos heladas, &amp;eacute;pocas de cultivo m&amp;aacute;s largas, mayor crecimiento de las plantas, m&amp;aacute;s lluvias, menor necesidad de agua), para el crecimiento de los bosques, disminuye los extremos clim&amp;aacute;ticos (el calentamiento se produce principalmente en las zonas m&amp;aacute;s fr&amp;iacute;as, en invierno y de noche), permite ahorros energ&amp;eacute;ticos en calefacci&amp;oacute;n (puede implicar mayor consumo de energ&amp;iacute;a para aire acondicionado) y es mejor para la salud: los periodos fr&amp;iacute;os en la historia de la humanidad son desastrosos por las hambrunas y las enfermedades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El lento y peque&amp;ntilde;o aumento del nivel del mar (decenas de cent&amp;iacute;metros en cien a&amp;ntilde;os) debido a la expansi&amp;oacute;n t&amp;eacute;rmica del agua oce&amp;aacute;nica no tiene por qu&amp;eacute; ser catastr&amp;oacute;fico. Algunas islas y zonas costeras podr&amp;iacute;an verse inundadas si no se protegen de forma adecuada. El nivel del mar lleva varios siglos ascendiendo levemente: no se sabe con seguridad por qu&amp;eacute; (tal vez influyan los movimientos tect&amp;oacute;nicos que reconfiguran los fondos oce&amp;aacute;nicos); el cambio del nivel del mar es muy variable seg&amp;uacute;n las regiones, y en muchas partes desciende. El aumento de la temperatura produce varios efectos contrarios sobre el nivel del mar, y el resultado neto no es claro: por un lado, el nivel del mar tiende a aumentar debido a la dilataci&amp;oacute;n del agua causada por el aumento de su temperatura, y a la recepci&amp;oacute;n de agua procedente de la fusi&amp;oacute;n parcial del hielo de glaciares y masas de hielo continental; por otro lado el nivel del mar tiende a disminuir por el aumento de la evaporaci&amp;oacute;n seguido de m&amp;aacute;s lluvias sobre las regiones polares que aumentan la acumulaci&amp;oacute;n de hielo en las mismas. La fusi&amp;oacute;n de grandes masas de hielo terrestre s&amp;iacute; elevar&amp;iacute;a varios metros (hasta cien) el nivel del mar, pero no es probable en los pr&amp;oacute;ximos cien a&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El avance y retroceso de los glaciares es un fen&amp;oacute;meno complejo que no s&amp;oacute;lo tiene que ver con los cambios clim&amp;aacute;ticos globales sino sobre todo con condiciones locales como precipitaciones. Algunos glaciares se funden sin que haya variaci&amp;oacute;n de temperaturas medias: se derriten en verano por el calor, se reconstituyen en invierno por las precipitaciones de nieve aunque no lo suficiente como para mantenerse igual, y el proceso de decrecimiento puede llevar mucho tiempo. Muchos glaciares comenzaron a derretirse antes de que los efectos de la actividad humana sobre el clima pudieran ser apreciables, y algunos continuaron decreciendo durante d&amp;eacute;cadas de enfriamiento global. El actual retroceso generalizado (pero no universal) de los glaciares puede ser consecuencia del leve calentamiento de los &amp;uacute;ltimos cien a&amp;ntilde;os pero no es necesariamente un problema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay evidencia que indique que el calentamiento produce m&amp;aacute;s fen&amp;oacute;menos meteorol&amp;oacute;gicos extremos como sequ&amp;iacute;as, lluvias torrenciales e inundaciones, huracanes o tornados. En el &amp;uacute;ltimo siglo con un calentamiento global peque&amp;ntilde;o el n&amp;uacute;mero y la intensidad de los fen&amp;oacute;menos meteorol&amp;oacute;gicos extremos han permanecido pr&amp;aacute;cticamente constantes. La percepci&amp;oacute;n social de los mismos se ha incrementado por la cada vez mayor disponibilidad de sistemas de detecci&amp;oacute;n y de medios de comunicaci&amp;oacute;n de masas, y el coste de los da&amp;ntilde;os ha crecido enormemente debido al crecimiento demogr&amp;aacute;fico y econ&amp;oacute;mico: cada vez hay m&amp;aacute;s riqueza acumulada que puede ser destruida. Los estados promueven la construcci&amp;oacute;n en zonas sensibles al subvencionar la reparaci&amp;oacute;n de los da&amp;ntilde;os causados. Las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as aseguradoras pueden querer incrementar la percepci&amp;oacute;n del riesgo para poder subir las primas de los seguros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El calentamiento global puede contribuir a la expansi&amp;oacute;n de insectos portadores de enfermedades infecciosas tropicales, pero en realidad el factor dominante de la transmisi&amp;oacute;n de enfermedades es el aumento de los contactos humanos causado por el incremento del transporte a&amp;eacute;reo, mar&amp;iacute;timo y terrestre. Las epidemias de malaria y fiebre amarilla han ocurrido en zonas fr&amp;iacute;as, y no ocurren en algunas zonas ricas tropicales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un posible efecto del cambio clim&amp;aacute;tico es la extinci&amp;oacute;n de especies de seres vivos al encontrarse con climas fuera de su rango de adaptaci&amp;oacute;n posible. Los m&amp;aacute;s alarmistas hablan de la desaparici&amp;oacute;n de millones de especies, pero la metodolog&amp;iacute;a que utilizan es inadecuada (los modelos inform&amp;aacute;ticos son tan buenos como las suposiciones sobre las cuales se basan) y emp&amp;iacute;ricamente equivocada (ya ha habido m&amp;uacute;ltiples cambios clim&amp;aacute;ticos suficientemente intensos sin las extinciones masivas calculadas; muchas especies son capaces de sobrevivir fuera de sus entornos habituales). Los ecosistemas terrestres con mayor diversidad biol&amp;oacute;gica est&amp;aacute;n en las regiones calientes y h&amp;uacute;medas, y los modelos clim&amp;aacute;ticos predicen m&amp;aacute;s calor y m&amp;aacute;s precipitaciones: un calentamiento global moderado puede ser beneficioso para la biodiversidad. Los seres humanos pueden resolver la situaci&amp;oacute;n si fuera problem&amp;aacute;tica (la valoraci&amp;oacute;n de la existencia o desaparici&amp;oacute;n de algo es subjetiva) mediante la conservaci&amp;oacute;n en zool&amp;oacute;gicos, jardines bot&amp;aacute;nicos y reservas naturales y la aplicaci&amp;oacute;n de t&amp;eacute;cnicas de ingenier&amp;iacute;a gen&amp;eacute;tica.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Ciencia y pol&amp;iacute;tica del clima&lt;a name="Ciencia_y_pol&amp;iacute;tica_del_clima" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El ecologismo y la preocupaci&amp;oacute;n por el medio ambiente son muy populares. Est&amp;aacute; muy extendida la opini&amp;oacute;n de que los seres humanos consumistas, irracionales, ego&amp;iacute;stas e irresponsables son un peligro para la naturaleza e incluso para s&amp;iacute; mismos. Uno de los asuntos claves del ecologismo es el cambio clim&amp;aacute;tico que puede producir un calentamiento global provocado por el incremento antropog&amp;eacute;nico del efecto invernadero. Seg&amp;uacute;n muchos pol&amp;iacute;ticos alarmistas y fan&amp;aacute;ticos activistas a quienes parece no importar el rigor intelectual, se trata del mayor problema al que se enfrenta la humanidad (tal vez olvidan el hambre, la pobreza, la violencia, el terrorismo, la guerra).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay evidencia cient&amp;iacute;fica firme de que vaya a ocurrir un calentamiento peligroso como resultado de la actividad humana; las consecuencias de un calentamiento moderado ser&amp;iacute;an b&amp;aacute;sicamente positivas, aunque la valoraci&amp;oacute;n de cualquier hecho es siempre fundamentalmente subjetiva. La base cient&amp;iacute;fica del calentamiento global es demasiado d&amp;eacute;bil como para tomar medidas pol&amp;iacute;ticas coactivas dr&amp;aacute;sticas, enormemente costosas y de dudosos beneficios. El racionamiento energ&amp;eacute;tico (asignaci&amp;oacute;n pol&amp;iacute;tica de recursos) y los impuestos sobre la energ&amp;iacute;a (confiscaci&amp;oacute;n y redistribuci&amp;oacute;n de riqueza) causar&amp;iacute;an graves perjuicios econ&amp;oacute;micos y empobrecimiento generalizado, especialmente a los pobres y a los pa&amp;iacute;ses menos desarrollados: menos uso de energ&amp;iacute;a, menos transporte, menos actividad industrial, menos calefacci&amp;oacute;n, menos aire acondicionado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La evidencia cient&amp;iacute;fica sobre el cambio clim&amp;aacute;tico y sus consecuencias no es definitiva, indiscutible, concluyente e indudable. Algunos cient&amp;iacute;ficos muestran fuertes desacuerdos y escepticismo acerca de la evidencia, tanto te&amp;oacute;rica como observacional. El consenso cient&amp;iacute;fico sobre el cambio clim&amp;aacute;tico no es universal (aunque s&amp;iacute; mayoritario), y de todos modos el conocimiento cient&amp;iacute;fico no depende de votaciones democr&amp;aacute;ticas u opiniones mayoritarias. Hist&amp;oacute;ricamente en ocasiones unos pocos han tenido raz&amp;oacute;n en contra de muchos pero tambi&amp;eacute;n ha sucedido lo contrario. La verdad est&amp;aacute; en la correspondencia con la realidad, y no en ser mayor&amp;iacute;a o minor&amp;iacute;a. Es normal y saludable que en la ciencia haya debate y controversias. Entre los propios cient&amp;iacute;ficos pueden silenciarse dudas o cr&amp;iacute;ticas que podr&amp;iacute;an ser aprovechadas por los esc&amp;eacute;pticos y da&amp;ntilde;ar a la causa ecologista: se acepta el dramatismo como una herramienta de concienciaci&amp;oacute;n ciudadana pero se rechaza la cr&amp;iacute;tica de la exageraci&amp;oacute;n como pol&amp;iacute;ticamente inconveniente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchas personas est&amp;aacute;n a favor de actuaciones colectivas contra el cambio clim&amp;aacute;tico: algunas pueden estar sinceramente preocupadas (o incluso hist&amp;eacute;ricas) y mejor o peor informadas; la mayor&amp;iacute;a simplemente acepta de forma acr&amp;iacute;tica lo que aparece en los medios de comunicaci&amp;oacute;n donde abundan los activistas obsesionados con la toma de conciencia de la sociedad. Es muy dif&amp;iacute;cil y costoso adquirir el conocimiento cient&amp;iacute;fico necesario para llegar a conclusiones fundamentadas sobre temas tan complejos como el clima, es imposible ser experto en todos sus aspectos y en &amp;uacute;ltima instancia es necesario confiar o no en el conocimiento de otros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ciencia es frecuentemente distorsionada para promover agendas pol&amp;iacute;ticas. Quienes realmente promueven las actuaciones pol&amp;iacute;ticas pertenecen a distintos grupos: los propios pol&amp;iacute;ticos que persiguen popularidad y votos; los bur&amp;oacute;cratas oportunistas que con la creaci&amp;oacute;n de problemas buscan avances profesionales, dinero, privilegios, poder; los ecologistas y sus grupos de presi&amp;oacute;n cuyos ingresos dependen de asustar a la gente (hace d&amp;eacute;cadas tem&amp;iacute;an los riesgos de un enfriamiento global inminente; siempre alarman con los riesgos de la energ&amp;iacute;a nuclear, de la sobrepoblaci&amp;oacute;n, del fin del crecimiento, del agotamiento de los recursos naturales&amp;hellip;); los socialistas que buscan un gobierno mundial centralizado de bur&amp;oacute;cratas y ven en el control de la energ&amp;iacute;a un paso adelante para eliminar las soberan&amp;iacute;as locales; los ide&amp;oacute;logos fan&amp;aacute;ticos irracionales que consideran al ser humano como inherentemente malvado y destructivo y que pretenden equiparar los derechos humanos con los de animales, plantas y objetos inorg&amp;aacute;nicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Respecto al tema del medio ambiente muchos periodistas muestran su ignorancia cient&amp;iacute;fica, su poco rigor y su superficialidad: repiten t&amp;oacute;picos, se limitan a transmitir pasivamente los comunicados oficiales, y llegan a identificarse con los intereses de pol&amp;iacute;ticos y bur&amp;oacute;cratas en contra de la libertad individual. Se recurre al dramatismo, a las exageraciones apocal&amp;iacute;pticas, al sensacionalismo efectista; a menudo no se comprueba lo que se cree cierto, y se niega lo que va en contra de las propias creencias; se ignora o descalifica a quien critica las versiones com&amp;uacute;nmente aceptadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ciencia consiste en construir teor&amp;iacute;as que expliquen la evidencia. Lo importante en la ciencia son los argumentos, las ideas, los datos, pero los cient&amp;iacute;ficos son seres humanos con intereses particulares, preferencias personales, prejuicios y m&amp;uacute;ltiples limitaciones. Los institutos cient&amp;iacute;ficos estatales, dependientes de los subsidios recibidos de sus respectivos gobiernos, suelen apoyar las tesis que interesan a los pol&amp;iacute;ticos. Requiere valor para un cient&amp;iacute;fico oponerse a las versiones oficiales y arriesgar su financiaci&amp;oacute;n y su carrera profesional. Los recursos econ&amp;oacute;micos dedicados a la investigaci&amp;oacute;n son finitos y los cient&amp;iacute;ficos de los distintos &amp;aacute;mbitos deben competir por ellos llamando la atenci&amp;oacute;n sobre la gravedad del problema que pretenden estudiar. Si los cient&amp;iacute;ficos del cambio clim&amp;aacute;tico quieren seguir recibiendo dinero tal vez tengan que hacer propaganda, presentar la situaci&amp;oacute;n de forma alarmista y catastrofista, como si se tratara de graves amenazas para la salud y el bienestar de la humanidad, ya que deben competir duramente con otras &amp;aacute;reas de investigaci&amp;oacute;n que tratan graves problemas reales (enfermedades como el c&amp;aacute;ncer o el sida). Nadie recibe grandes cantidades de dinero y atenci&amp;oacute;n afirmando que lo que pretende estudiar no es un problema grave.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los cient&amp;iacute;ficos que no dependen de ayudas estatales pueden ser m&amp;aacute;s independientes, aunque los cr&amp;iacute;ticos de las versiones oficiales son acusados de recibir financiaci&amp;oacute;n de grandes empresas del sector de los combustibles f&amp;oacute;siles que intentan ocultar la verdad para defender sus beneficios econ&amp;oacute;micos. Estas empresas proporcionan bienes y servicios a los consumidores que desean adquirirlos, mientras que los estados imponen sus pol&amp;iacute;ticas de confiscaci&amp;oacute;n y redistribuci&amp;oacute;n de riqueza mediante la coacci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchos expertos en ciencias naturales son muy capaces dentro de su &amp;aacute;mbito de especializaci&amp;oacute;n pero completamente ignorantes (t&amp;iacute;picamente colectivistas, intervencionistas, ingenieros sociales) en materias de ciencias humanas como econom&amp;iacute;a, &amp;eacute;tica y pol&amp;iacute;tica (campos en los cuales muchos presuntos expertos est&amp;aacute;n gravemente equivocados). El que algo sea un problema o no va m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de los conocimientos de las ciencias naturales ya que depende de valoraciones y actuaciones humanas. Muchos cient&amp;iacute;ficos que estudian temas relacionados con el medio ambiente no son imparciales y objetivos, mezclan su conocimiento con sus valoraciones personales y hablan sistem&amp;aacute;ticamente de degradaci&amp;oacute;n ambiental en lugar de cambio ambiental.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Mitigaci&amp;oacute;n o adaptaci&amp;oacute;n&lt;a name="Mitigaci&amp;oacute;n_o_adaptaci&amp;oacute;n" href="http://mises.org/Community/controlpanel/blogs/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Ante una circunstancia futura potencialmente problem&amp;aacute;tica, una persona inteligente y sensata verifica, incrementa y utiliza su conocimiento acerca de la realidad para poder prever los acontecimientos futuros y actuar de forma efectiva y eficiente. Tal vez el presunto problema no exista, quiz&amp;aacute;s no sea urgente ni importante, o incluso el cambio podr&amp;iacute;a resultar beneficioso. Una actuaci&amp;oacute;n precipitada y equivocada hace que el falso remedio sea peor que la enfermedad no demostrada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchos activistas insisten en las posibles consecuencias negativas del cambio clim&amp;aacute;tico y obvian las posibles consecuencias positivas. Es como si casualmente la humanidad hubiera tenido la suerte de disfrutar de un clima &amp;oacute;ptimo respecto al cual cualquier alteraci&amp;oacute;n ser&amp;iacute;a perjudicial. La humanidad est&amp;aacute; adaptada a muchos climas diferentes en los muy diversos lugares de la Tierra y las personas al viajar cambian de clima sin grandes problemas. Los seres humanos est&amp;aacute;n adaptados al clima actual en cada lugar, pero eso no implica que cualquier cambio clim&amp;aacute;tico sea nocivo o que sea m&amp;aacute;s costoso adaptarse a un cambio que impedir o mitigar ese cambio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los problemas medioambientales pueden resolverse mediante el conocimiento cient&amp;iacute;fico, el avance tecnol&amp;oacute;gico y el desarrollo econ&amp;oacute;mico. El mercado libre fomenta la eficiencia de los medios de transporte y plantas de energ&amp;iacute;a, y la correcta asignaci&amp;oacute;n y defensa de derechos &amp;eacute;ticos de propiedad impide las agresiones contaminantes. El fan&amp;aacute;tico ecologista suele aceptar que la intervenci&amp;oacute;n humana es siempre mala para la naturaleza, pero las naciones m&amp;aacute;s ricas disfrutan de mejores condiciones ambientales. El aut&amp;eacute;ntico problema de muchos grupos humanos no es su clima o sus condicionamientos ambientales sino la pobreza provocada por instituciones sociales contrarias a la libertad humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cambio clim&amp;aacute;tico es un problema &amp;eacute;tico complejo muy interesante. Algunas personas pueden resultar beneficiadas y otras perjudicadas por consecuencias no intencionadas, indirectas (muy dif&amp;iacute;ciles de demostrar de forma concreta), lentas y graduales de acciones de pr&amp;aacute;cticamente todos los seres humanos (cercanos y lejanos tanto en el espacio como en el tiempo). Es problem&amp;aacute;tico aplicar derechos de propiedad sobre sistemas gaseosos como la atm&amp;oacute;sfera terrestre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La estimaci&amp;oacute;n de los posibles beneficios y perjuicios del cambio clim&amp;aacute;tico es muy compleja: las valoraciones humanas son subjetivas y no tiene sentido sumarlas ni compensar las p&amp;eacute;rdidas de unos con las ganancias de otros. Los costes monetarios de la mitigaci&amp;oacute;n mediante medidas coactivas s&amp;iacute; son directos y estimables. Para que la mitigaci&amp;oacute;n fuera preferible a la adaptaci&amp;oacute;n ser&amp;iacute;a necesario que los da&amp;ntilde;os del cambio clim&amp;aacute;tico fueran mucho mayores que sus ventajas y que la tasa de preferencia de los individuos fuera muy peque&amp;ntilde;a (los costes seguros se asumen ahora y los presuntos da&amp;ntilde;os se evitan en el futuro lejano).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cambio clim&amp;aacute;tico est&amp;aacute; ocurriendo, no tiene por qu&amp;eacute; ser catastr&amp;oacute;fico, no importa demasiado si la humanidad es responsable o no, y la mejor respuesta es la adaptaci&amp;oacute;n espont&amp;aacute;nea mediante mercados libres y flexibles que permiten acumulaci&amp;oacute;n de riqueza y desarrollo tecnol&amp;oacute;gico. El cambio es normal en el mundo: las econom&amp;iacute;as fuertes y adaptables pueden hacer frente a cambios diferentes en diferentes lugares. La interferencia antropog&amp;eacute;nica con el sistema clim&amp;aacute;tico y sus efectos de calentamiento global no se conocen bien, pero no se espera ninguna cat&amp;aacute;strofe. No se sabe cu&amp;aacute;l es el nivel adecuado o peligroso de gases de efecto invernadero, y por lo tanto resulta arbitrario intentar estabilizar o reducir a un nivel dado de los mismos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los ecologistas insisten en que la reducci&amp;oacute;n de emisiones de di&amp;oacute;xido de carbono es f&amp;aacute;cil mediante las nuevas tecnolog&amp;iacute;as y las mejoras de eficiencia y ahorro energ&amp;eacute;tico (que el mercado produce de forma espont&amp;aacute;nea sin necesidad de intervenci&amp;oacute;n estatal destructiva), pero est&amp;aacute;n enamorados de energ&amp;iacute;as alternativas renovables ineficientes como la solar y la e&amp;oacute;lica (s&amp;oacute;lo sobreviven gracias a fuertes subsidios) y odian profundamente la energ&amp;iacute;a nuclear, una de las m&amp;aacute;s eficientes y limpias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunas tendencias actuales muestran que las previsiones de aumentos futuros de gases de efecto invernadero no son realistas: la poblaci&amp;oacute;n humana tiende a crecer menos de lo previsto e incluso decrece en pa&amp;iacute;ses ricos donde se consume m&amp;aacute;s energ&amp;iacute;a; el consumo de energ&amp;iacute;a es m&amp;aacute;s eficiente y cada vez se utilizan combustibles que contienen m&amp;aacute;s hidr&amp;oacute;geno y menos carbono.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un problema ambiental grave que puede verse agravado en algunos lugares por el cambio clim&amp;aacute;tico (si reduce las precipitaciones) es la escasez de agua potable. Los problemas de falta de agua se agravan cuanto este recurso esencial para la vida es gestionado de forma pol&amp;iacute;tica por los gobiernos con la excusa de que el acceso al agua es un derecho humano fundamental. S&amp;oacute;lo un mercado libre con derechos de propiedad bien definidos y precios no controlados ni subvencionados puede resolver el problema del agua mediante la aplicaci&amp;oacute;n de las soluciones econ&amp;oacute;micamente m&amp;aacute;s eficientes: embalses, trasvases, desaladoras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El impacto de los seres humanos sobre el medio ambiente y el clima depende de cambios impredecibles de estilos de vida, tecnolog&amp;iacute;as, instituciones, preferencias humanas, formas de trabajar. El futuro de la sociedad humana ser&amp;aacute; muy diferente del presente igual que el presente es muy diferente del pasado y adem&amp;aacute;s los cambios tienden a acelerarse. No tiene mucho sentido estudiar los efectos futuros de la actividad humana sobre el medio ambiente en funci&amp;oacute;n de lo que los seres humanos hacen en el presente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las incertidumbres sobre la evoluci&amp;oacute;n futura del clima pueden gestionarse mediante mecanismos de mercado. Los pron&amp;oacute;sticos del futuro pueden mejorar si se utilizan sistemas de apuestas que aglutinan el conocimiento y las expectativas de una gran cantidad de personas que arriesgan su propio dinero: los cient&amp;iacute;ficos especialistas en clima podr&amp;iacute;an as&amp;iacute; objetivar la confianza de sus predicciones. La evoluci&amp;oacute;n especulativa de los precios en zonas potencialmente afectadas (de forma positiva o negativa) por los efectos del cambio clim&amp;aacute;tico reflejar&amp;aacute; no s&amp;oacute;lo la informaci&amp;oacute;n cient&amp;iacute;fica objetiva sino tambi&amp;eacute;n la valoraci&amp;oacute;n subjetiva y cambiante de las personas afectadas.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="CLEAR:both;"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/Community/aggbug.aspx?PostID=52739" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Calentamiento+Global/default.aspx">Calentamiento Global</category><category domain="http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/tags/Ecologia/default.aspx">Ecologia</category></item></channel></rss>