July 06, 2009 - Posts
Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo décimo segundo:
XII. De cómo la división del trabajo hace difíciles las guerras
No solo se puede hacer reposar toda la Economía Política en la división del trabajo, como hace Adam Smith, sino que con su auxilio se pueden explicar muchos fenómenos sociales. Estando unidos económicamente todos los pueblos, y resultando de esa unión una comunidad de conciencia y de derecho, claro es que se hacen difíciles las guerras: en primer lugar, porque la vida de un pueblo depende de sus relaciones con los demás; y en segundo lugar porque la comunidad de conciencia y de derecho da a las injusticias internacionales una sanción eficacísima: la simpática. En los tiempos antiguos bien podían despedazarse entre ellos los bárbaros de la Europa Central: a Atenas no llegaría la más mínima noticia. Hoy no es así: la vida de un pueblo depende de la de los otros pueblos; la prosperidad de una nación, depende de lo próspero que sea el mundo todo.
Las fronteras se están borrando lentamente
A nuestros descendientes les parecerá un absurdo el regionalismo y dirán: somos ciudadanos de la tierra. La patria es aquel lugar en donde tiene uno sus recuerdos, sus intereses; aquel lugar en donde otros hombres tienen las mismas creencias y los mismos ideales que uno; aquel lugar donde otros hombres se parecen a uno psíquica y físicamente. Pues bien, hoy, debido a la división del trabajo y a sus consecuencias, el comercio y los transportes, un hombre tiene sus recuerdos y sus intereses en toda la tierra; unos mismos van siendo las creencias y los ideales para toda la humanidad; van desapareciendo las razas, se va unificando todo, el mundo se va empequeñeciendo y dentro de poco los hombres serán ciudadanos de la tierra.
¿Por qué es imposible la neutralidad hoy día? ¿Por qué fue una guerra universal la que acaba de sacudir los cimientos del mundo? ¿Cuál es la causa de la Liga de las naciones? Repito que la división del trabajo es un hecho natural primitivo que explica muchos fenómenos sociales.
Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo décimo primero:
XI. De cómo la división del trabajo acaba con el fanatismo
Este fenómeno económico de la división del trabajo, hace que los hombres y los pueblos de los más remotos climas, estén en constante trato, dependencia y solidaridad. El comercio y los transportes acercan a los hombres de los más remotos países. Hoy puede decirse que el mundo es muy pequeño. Examinando lo que rodea y consume cada individuo se ve que está en unión con todos sus semejantes. De ese trato y solidaridad viene el que las inteligencias se suavicen y las conciencias se hagan flexibles. La división del trabajo destruye todo fanatismo; el más pequeño perfeccionamiento de las máquinas acaba con millares de hogueras religiosas.
Puede esperarse que la navegación aérea traiga como consecuencia la unificación religiosa. ¿Cuál es la causa de que ya no se queme a los investigadores? ¿Cuál es la causa de la identidad de formas de gobierno, de la identidad de legislaciones y de la existencia del Derecho Internacional? ¿Cuál sino el alejamiento del resto del mundo es la causa de este nuestro fanatismo nacional? Con razón decía uno de nuestros fanáticos: la capital debía trasladarse a las selvas del Sur, para alejarla de las orillas del mar, (res comunis omnium).
Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo décimo:
X. Consecuencias generales de la división del trabajo
Como he repetido tantas veces, la división del trabajo es un hecho natural primitivo; de él emanan consecuencias importantísimas: se asocian los hombres para perfeccionarse, y dividen entre ellos las tareas; de ahí nace el cambio y el trato entre los individuos y entre los pueblos; de ahí toma origen la unidad de religión, la unidad relativa de leyes, la unidad de conciencia. El Derecho Internacional tiene su origen en la división del trabajo.
Leyes naturales que rigen la división del trabajo.
1. Existe en donde quiera que haya sociedad.
2. Se perfecciona a medida que la población es más densa.
3. Aumenta a medida que aumentan las vías de comunicación.
4. La gran división sólo es posible donde haya una gran abundancia de capitales.