El Derecho a No Obedecer - IV - Que trata de la inutilidad de las leyes sociales
Presentaremos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo cuarto:
IV. Que trata de la inutilidad de las leyes sociales
Las leyes que se fundan en el concepto del hombre-causa son inútiles y perjudiciales. Este gran principio es la base de la escuela llamada liberal en Economía Política. De allí su diferencia con el socialismo, que parte del principio del hombre-causa. Se ha pretendido que la escuela liberal es anticuada; por el contrario, los descubrimientos más modernos de la filosofía la protegen. Su principio fundamental es el de la doctrina evolucionista, es decir, el hombre como parte del todo, y el de las escuelas socialistas es el anticuado que considera al hombre como causa libre y modificadora de la vida. Los economistas dicen: no se pueden contradecir las leyes naturales que regulan los fenómenos económicos.
Se ha imbuido a nuestros estudiantes en la creencia que de la escuela liberal es una antigualla. En mis lecturas recientes encuentro que un autor católico dice: “Heriberto Spencer es una vox clamantis in solitudine...!” (1). Para desvirtuar ese error en que se ha imbuido a nuestros estudiantes, diré que la escuela de la necesidad y del evolucionismo domina en las altas esferas intelectuales: Cesare Lombroso, Mr. Fallarton, Cimballi, el Profesor Storch, etc, etc.
En la última obra de Gina Lombroso, titulada “Il vantaggi della degenerazione” (2) encuentro el siguiente apólogo:
“Vollero una volta i topi suonar la campana e sudarono un'ora attaccatti alla corda senza riescire a muovere il battacchio. Cuando alla fine venni il campanaro e la corda si mosse e l´aria risuono dei colpi festosi i tope corsero soddisfatti nelle tane a raccontare che essi avevan suonata la campana. Le leggi sociali son lo sforzo dei topi che voglion muo ver la campana, esse ottengono lo stesso effetto utile di poter dare a chi le fa la soddisfazione íntima de la loro efficacia... quando il tempo ha presso il posto delle leggi”.
Y agrega:
“Inutile volere con leggi speciali fermare e torcere il corso degli avvenimenti”.
Tal el concepto e ideas generales que tengo del modo como deben estudiarse y discriminarse estas disciplinas económicas; como mi plan es señalar un derrotero propio y mirarlas con mi personal criterio, quiero, en la segunda parte, mostrar los lineamientos del sistema en unos casos concretos y con tal objeto, elijo al azar algunos temas.
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(1) Voz del que clama en el desierto.
(2) La ventaja de la degeneración. “Intentaron una vez los ratones sonar la campana y sudaron una hora pegados a la cuerda sin alcanzar a mover el badajo. Cuando al fin vino el campanero y la cuerda se movió, en el aire resonaron los golpes festivos; los ratones corrieron a la cueva a contar que ellos habían hecho sonar la campana. Las leyes sociales son el esfuerzo de los ratones que quieren sonar la campana. Ellos obtienen el mismo efecto útil de poder dar a quien hace las leyes sociales la satisfacción íntima de su eficiencia...”. Cuando es el tiempo el que ha tomado el puesto de la ley y agrega: “Inútil querer con leyes especiales torcer el curso de los acontecimientos”.