Rodrigo Diaz

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June 2009 - Posts

El Derecho a No Obedecer - VII - Que trata del progreso

Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo séptimo: 

VII. Que trata del progreso

Lo hermoso del mecanismo humano es su compleja sencillez: el trabajo es una reacción contra un dolor, pero es un gasto de energía, doloroso también; el hombre reacciona contra ese dolor nuevo, según las leyes que he demostrado. Efecto de esa nueva reacción es la siguiente ley: el mayor producto con el menor trabajo.

Sentaré las siguientes proposiciones consecuencias:

I. El individuo buscará el medio de dar mayor eficacia a su esfuerzo: división del trabajo, máquinas, capital, medios de comunicación, etc., etc.

II. La tendencia dominante del individuo es a la gratuidad del producto.

III. El individuo no consigue disminuir su esfuerzo, porque existe la ley del máximum indefinido de las necesidades: sisifismo.

IV. El resultado real del trabajo es el aumento de la personalidad.

V. El progreso es indefinido; jamás estará lleno el individuo.

El Derecho a No Obedecer - VI - El hombre y sus necesidades

Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo sexto: 

VI. El hombre y sus necesidades

El hombre es ser consciente y su personalidad aumenta en proporción al aumento de su conciencia. Las necesidades se multiplican por medio de cuatro factores: la lucha por la vida, la imitación, el hábito y la herencia. Sentaré las siguientes proposiciones: las necesidades tienen un mínimum fijo y un máximum indefinido; el hombre siempre está en estado de tendencia. Si el hombre, por medio del trabajo, llena sus necesidades, otras nacen y le impulsan a reaccionar.

Premisa - Entiendo por felicidad el estado de un ser que nada necesita. La felicidad, para mí, es un concepto negativo, y en esto estoy de acuerdo con Schopenhauer.

Previo todo lo anterior puedo escribir las siguientes proposiciones - deducciones:

I. El trabajo es el efecto de las necesidades, y como todo efecto es proporcional a su causa;

II. El hombre es indefinidamente progresivo (Las necesidades tienen un máximum indefinido);

III. Por el trabajo no se llega a la felicidad, pues el dolor crece indefinidamente;

IV. El fin real del trabajo es aumentar la personalidad, o la individualidad.

El Derecho a No Obedecer - V - Algunas ideas generales

Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo quinto: 

V. Algunas ideas generales

El hombre desde que nace se encuentra lleno de necesidades, nace con el instinto de vivir y de huir del dolor; contra ese dolor y proporcionalmente a él reacciona; esa reacción para satisfacer sus necesidades es lo que se llama trabajo.

El hombre busca en lo que le rodea todo lo que le es necesario para llenar sus necesidades: lo que está fuera del hombre se llama económicamente Naturaleza.

Riqueza se llama todo lo que el hombre se apropia de la Naturaleza para llenar sus necesidades.

Hasta ahora tenemos, pues, al individuo, imperfecto porque necesita, y a la Naturaleza, que le suministra el modo de perfeccionarse.

¿Por qué obra el hombre? Porque siente necesidades, porque es imperfecto; si el hombre fuese perfecto no saldría de sí mismo. Podemos sentar esta proposición: el trabajo es una reacción proporcional a una necesidad. Satisfecha la necesidad cesa el acto. De suerte que el principio de la Economía Política, ciencia que trata de las necesidades y de su satisfacción, está en el individuo, y su fin está también en el individuo.

¿Y la sociedad? He aquí que el individuo al nacer necesita de la madre para cumplir su necesidad de alimentarse; he aquí que el individuo necesita satisfacer sus instintos sexuales; he aquí que el macho se acostumbra a su hembra, y ésta a aquél, y el hijo a la madre: tenemos, pues, la familia. Esta se une a otras, para defenderse; y tenemos la sociedad política. Las necesidades del individuo hacen nacer las agrupaciones. Tenemos que aquéllas le hacen buscar en otros el medio de satisfacerlas, y que en este sentido puede decirse que los hombres, unos para otros, están comprendidos en el concepto económico de Naturaleza.

Consecuencia: hay que partir del individuo al estudiar la Economía Política, y terminar en el individuo; el ciclo económico es este: necesidad, satisfacción. La sociedad es un medio para cumplir ese ciclo. A cada uno, lo que está fuera de él, le sirve para llenar sus necesidades. El ciclo económico es egoísta. No es posible poner el fin de la actividad en la sociedad; ese es el error de los colectivistas, de los gregarios. La sociedad es un medio para el individuo, así como lo es el trigo; el fin es el individuo: en este sentido entiendo yo el Superhombre de la escuela individualista.

Entiendo por justo, en sentido lato, lo que es conforme a la naturaleza de las cosas, y en sentido restricto, lo que es conforme a la naturaleza de los hombres.

Sentaré las siguientes proposiciones que se deducen de todo lo anterior:

Primera: Es justo que el individuo sea dueño de las riquezas que se proporciona por su reacción contra las necesidades.

Segunda: Nadie puede quitarle al individuo sus riquezas.

Tercera: El individuo puede desplegar su actividad en toda la Naturaleza, menos en las riquezas ajenas, y nadie puede impedírselo.

Cuarta: El Estado (3) es la entidad que tiene por objeto hacer respetar las propiedades individuales, y el derecho de cada uno a desplegar su actividad.

Quinta: A nadie se le puede exigir que emplee su actividad en pro de los demás: la caridad oficial es injusta.

Sexta: La sociedad es un medio para el individuo; este es libre de asociarse o no, y puede cambiar la sociedad, expatriarse.

Séptima: Es injusto exigir al individuo que emplee su actividad en determinado sentido: servicio militar obligatorio, etc.

Octava y última y resumen de todas: En ningún caso se puede sacrificar al individuo en bien de la comunidad.

Obsérvese que a parecidas consecuencias llegan los pensadores no oficiales de todos los países.

Tenemos, pues, que leemos llegado al individualismo. Veamos qué diferencia existe entre éste y el colectivismo. La primera teoría, en cuyo campo militan los pensadores más altos, mira al individuo como principio y fin de la actividad; la segunda dice que el principio y fin de la actividad está en la sociedad; cambia el medio en fin y el efecto en causa. (¡Absurdo!). Este colectivismo o socialismo considera justo el sacrificio del individuo en pro de la sociedad. Todo socialismo es una estatolatría: el hombre para la sociedad, y no ésta para aquél; la justicia es social, es distributiva, y no individual, conmuta tina. “¡Estultorum infinitus est numerus!”.

La religión se pone del lado de la tesis colectivista, del lado de la tesis gregaria, porque le interesa que el individuo permanezca estacionario, y que las modificaciones evolutivas no hagan nacer la necesidad de modificaciones en la ley moral: ese es el origen del Socialismo Católico. La religión quiere anular al individuo, que es una bestia indómita, y por eso predica la estatolatría.

La tesis individualista no lleva a la exclusión del gregarismo. Efectivamente, el hombre tiene necesidades que se convierten en pro de sus semejantes: amor al prójimo, compasión, etc., son instintos o necesidades que aparecen en la evolución del individuo; pero no hay que equivocarse, son necesidades que radican en el yo, son egoístas: el egoísmo lleva al altruismo, que no es sino una modificación de aquél: el principio de la actividad es individual. Con esta última consideración se explica suficientemente el hecho de que los socialistas Gystrow, Lichtemberg y otros, hayan querido presentar a F. Nietzsche, el exponente más genuino del individualismo, como partidario de la tesis socialista. Por lo mismo, no deja de ser individualista Augusto Comte, por haber escrito el siguiente párrafo:

“Quand meme la terre devrait etre bientot bouleversée par un choc celeste, vivre pour autrui, subordoner la personalité a la sociabilité ne cesserait pas de constituír jusqu' au bout le bien et le devoir suprémes”.

¿Por qué eso? Porque la sociedad es un gran medio para el individuo.

———
(3) Es preciso escribirlo con mayúscula. “Dios”. Tal es el dominio socialista.

 

El Derecho a No Obedecer - IV - Que trata de la inutilidad de las leyes sociales

Presentaremos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo cuarto:

IV. Que trata de la inutilidad de las leyes sociales

Las leyes que se fundan en el concepto del hombre-causa son inútiles y perjudiciales. Este gran principio es la base de la escuela llamada liberal en Economía Política. De allí su diferencia con el socialismo, que parte del principio del hombre-causa. Se ha pretendido que la escuela liberal es anticuada; por el contrario, los descubrimientos más modernos de la filosofía la protegen. Su principio fundamental es el de la doctrina evolucionista, es decir, el hombre como parte del todo, y el de las escuelas socialistas es el anticuado que considera al hombre como causa libre y modificadora de la vida. Los economistas dicen: no se pueden contradecir las leyes naturales que regulan los fenómenos económicos.

Se ha imbuido a nuestros estudiantes en la creencia que de la escuela liberal es una antigualla. En mis lecturas recientes encuentro que un autor católico dice: “Heriberto Spencer es una vox clamantis in solitudine...!(1). Para desvirtuar ese error en que se ha imbuido a nuestros estudiantes, diré que la escuela de la necesidad y del evolucionismo domina en las altas esferas intelectuales: Cesare Lombroso, Mr. Fallarton, Cimballi, el Profesor Storch, etc, etc.

En la última obra de Gina Lombroso, titulada “Il vantaggi della degenerazione” (2) encuentro el siguiente apólogo:

“Vollero una volta i topi suonar la campana e sudarono un'ora attaccatti alla corda senza riescire a muovere il battacchio. Cuando alla fine venni il campanaro e la corda si mosse e l´aria risuono dei colpi festosi i tope corsero soddisfatti nelle tane a raccontare che essi avevan suonata la campana. Le leggi sociali son lo sforzo dei topi che voglion muo ver la campana, esse ottengono lo stesso effetto utile di poter dare a chi le fa la soddisfazione íntima de la loro efficacia... quando il tempo ha presso il posto delle leggi”.

Y agrega:

“Inutile volere con leggi speciali fermare e torcere il corso degli avvenimenti”.

Tal el concepto e ideas generales que tengo del modo como deben estudiarse y discriminarse estas disciplinas económicas; como mi plan es señalar un derrotero propio y mirarlas con mi personal criterio, quiero, en la segunda parte, mostrar los lineamientos del sistema en unos casos concretos y con tal objeto, elijo al azar algunos temas.

———
(1) Voz del que clama en el desierto.

(2) La ventaja de la degeneración. “Intentaron una vez los ratones sonar la campana y sudaron una hora pegados a la cuerda sin alcanzar a mover el badajo. Cuando al fin vino el campanero y la cuerda se movió, en el aire resonaron los golpes festivos; los ratones corrieron a la cueva a contar que ellos habían hecho sonar la campana. Las leyes sociales son el esfuerzo de los ratones que quieren sonar la campana. Ellos obtienen el mismo efecto útil de poder dar a quien hace las leyes sociales la satisfacción íntima de su eficiencia...”. Cuando es el tiempo el que ha tomado el puesto de la ley y agrega: “Inútil querer con leyes especiales torcer el curso de los acontecimientos”.

 

El Derecho a No Obedecer - III - De cómo no tienen razón algunos críticos

Presentaremos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el capítulo tercero:

III. De cómo no tienen razón algunos críticos

He dicho que mi propósito no era inculpar sino exponer; he dicho que el hombre estaba encerrado en la irremediabilidad del desenvolvimiento universal. Este concepto es importantísimo y de vastas consecuencias prácticas; por eso quiero desarrollarlo en este capítulo.

En los expositores de la política y de asuntos económicos se observa que parten del principio del hombre-causa; en las disertaciones sobre lo que se debe hacer en Colombia, por ejemplo, se ve que tienen por base el concepto fundamental de que en los pueblos se puede hacer lo que se quiera. Eso es muy cierto, si por ello se entiende que los deseos de los pueblos son realizables porque una necesidad los hace nacer, pero es falso si se entiende que un gobernante puede modificar a su amaño una nación, aunque ésta no esté necesitada a ello por las leyes de la naturaleza.

Los pueblos pueden hacer lo que quieren, pero no pueden querer libremente.

Constantemente leemos que en Colombia son necesarios gobernantes prácticos; que urgen ferrocarriles; que precisa alejar la metafísica, que los pueblos deben ser gobernados aún contra su voluntad, según frase de Bonaparte. Estos escritos y prédicas deben alegrarnos grandemente porque de ellos se induce que en Colombia las necesidades han hecho nacer deseos de mejoramiento material, deseos que se cumplirán ya irremediablemente, no porque lo quiera un individuo, sino porque son una necesidad, porque la conciencia pública está necesitada. Desde que en un pueblo se diga: debe gobernarse a las naciones aun contra su voluntad, es señal de que la voluntad del pueblo ya está modificándose. Se dice en esa frase un absurdo, pero un absurdo consolador. Por eso dije yo al principio de este ensayo que era para alegrarse mucho el ver que para las últimas tesis han servido asuntos prácticos y de interés cercano.

De ese principio que puede llamarse de la negación del hombre-causa, se deducen consecuencias importantísimas cuya amplia disquisición no es de este lugar, pero de las cuales enumeraré algunas: la causa del fermentar de las democracias americanas, está en la adopción inconsulta de principios europeos; cuando la ley no es expresión de la necesidad, es absurda y entraba el progreso. Por último seré algo extenso en el capítulo siguiente, en el cual trato de un asunto bien importante.

El Derecho a No Obedecer - II - De la causa principal de la corrupción de la democracia en Colombia

Presentaremos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Hoy presentamos el segundo capítulo:

II. De la causa principal de la corrupción de la democracia en Colombia

Que en Colombia no rija la ley de la proporcionalidad de las actividades es la causa principal de la corrupción de su democracia.

Se ha aceptado entre nosotros como principio innegable que las universidades y escuelas deben multiplicarse, pues son la base del progreso.

Hay en Colombia poco o nada de vías de comunicación y una población escasa; de ahí la imposibilidad de intensificar el trabajo por medio de su división y de la aplicación de las máquinas. Tenemos pues, un pueblo pobre, aislado e ignorante por consiguiente, y un número exagerado de bachilleres y doctores. He aquí el cuadro que puede trazarse: la soberanía reside esencial y exclusivamente en aquel pueblo mísero y fanático; este número exagerado de intelectuales entra en competencia para ser los representantes del pueblo soberano ¡Bonita lucha! ¡Cómo funciona la ley de la oferta y la demanda, para satisfacer los apetitos de este grupo de ambiciosos a quienes Garófalo y Tarde colocarían sin vacilación entre los matoides! ¡Cómo se halagan las pasiones y la credulidad del populacho! ¡Cómo se simulan esos mismos fanatismos y se cultivan en la masa anónima con tesón y con amor!

Medítese bien en esto y se verá la causa de la corrupción de nuestra joven democracia. El número de semi-intelectuales es exagerado; luchan para adquirir el pan cotidiano por medio de representaciones en las asambleas del pueblo; allí, para conservar el favor, simulan fanatismos rabiosos; se establece un engranaje de pasiones repugnante: por eso la verdad tan vieja y que en fuerza de repetirse se ha vuelto banal, de que cada pueblo tiene el gobierno que merece, es irrefutable; la democracia es una forma buena o mala, según los tiempos y lugares.

Repito que no obra en mí el deseo de inculpar, sino el de exponer las leyes naturales y necesarias que han hecho de la democracia colombiana un conjunto de perspectivas mentales, poco grato para la visión hipercrítica del esteta, pero sugestivo y atrayente para el observador: la causa principal es esta: en Colombia no ha regido la ley de la proporcionalidad de las actividades.

 

El Derecho a No Obedecer - Tésis para optar al Grado de Abogado, presentada por Fernando González en el año 1919

 

Presentamos este documento, escrito en el año 1919, por el Maestro Fernando González, conocido como el Filósofo de Otraparte, o también como el Filósofo de Envigado (Colombia). Veremos la coincidencia de sus ideas con las de la Escuela Austríaca de Economía. El Maestro dividió su escrito en 18 capítulos. Los presentaremos uno a uno: 

I. De cómo en Colombia hay muchos doctores, muchos poetas, muchas escuelas y poca agricultura y pocos caminos

Para las últimas tesis han servido asuntos prácticos y de interés cercano. Magnífico esto: induce a pensar que si en la juventud se arraiga la vida real, pronto desaparecerá del gobierno y de todas las manifestaciones colombianas el ensueño metafísico. Hasta hace poco todo entre nosotros era incomprensible dado el concepto positivista que hoy se tiene en el mundo acerca del valor de la vida: presidentes gramáticos, legisladores gramáticos y teólogos, y toda la juventud coronada de lírica. Era un espectáculo triste: a Colombia sólo se la nombraba en las antologías y en las academias.

Todo esto sucedía mientras en el resto del mundo se hablaba de máquinas, de bancos de emisión y de leyes de bronce. Colombia estudiaba latín y hacía sonetos entretanto, y se quedó tan atrás, que los yankees creyeron poder velar el robo de Panamá diciendo que obraban en nombre de la civilización.

No niego yo que el Arte sea una gran necesidad para los pueblos: pero las industrias agrícolas y extractivas y las manufactureras deben ser la base de su existencia, según la ley de la proporcionalidad de las actividades. Si hay muchas fábricas, necesario es que haya también mucha agricultura y muchas minas para poder alimentarlas. Debe ser muy rica una nación para entregarse a las fruiciones del Arte, pues es preciso vivir y el cuerpo en cierto modo dirige al espíritu: por eso Roma no se dejó conquistar por Grecia sino cuando culminó su poderío y llenas sus arcas, y Saúl llamaba a David para que le tocara arpa después de sus comidas.

En un estudio titulado “La vida colombiana a través de los mensajes presidenciales”, llega el autor a esta conclusión: sólo los tres presidentes que no ciñeron su estilo a moldes clásicos, sirvieron verdaderamente.

Y no se diga que soy exagerado y unilateral: predico la armonía de la vida, y la ya mentada ley de la proporcionalidad de las actividades.

En Colombia se ha creído que las escuelas y universidades son la base del progreso: establecer una fábrica de doctores en cada ciudad y escuelas en todas partes, ha sido y es un ideal y una realidad en Colombia; todos los partidos han estado de acuerdo con esto ¿Qué se ha conseguido? La empleomanía y un semillero de poetas, doctores y políticos; la intriga desmañada para alcanzar los puestos públicos, y la ineficacia en el gobierno. Hoy en día, dar el título de bachiller es inutilizar un ciudadano: ya no sirve para la recia faena del surco; irá a sufrir en la lucha por la representación del pueblo en congresos y asambleas, o a engrosar el número de abogados sin pleitos y de médicos sin enfermos. En Colombia no se siente la necesidad de aprender a leer: por eso es inútil tanta escuela. Cuando haya muchos ferrocarriles y mucha vida comercial, entonces sí se aprenderá, aunque no sea sino para conocer los reglamentos de los trenes. La escuela de los economistas tiene razón: las leyes naturales dirigen la vida y nadie puede reemplazarlas.

No quiero hacer reproches, sino decir lo que ha venido sucediendo en nuestra vida nacional. Las leyes de la naturaleza se cumplen irremediablemente y el hombre mismo está encerrado en la irremediabilidad universal, pese a su orgullosa pretensión de creer dirigir la vida.

Puede decirse que esta exaltación de ideas metafísicas que ha dominado a Colombia, es resultante de su aislamiento: Colombia nació y vivió hasta hoy en la Revolución Francesa y en el Romanticismo español, mientras que el resto del mundo mira ya esas ideas como algo revaluado y arcaico. Hoy está Colombia en el auge de la metafísica y de la exaltación romántica, pero sólo aparentemente: las raíces de la conciencia nacional ahondan en la vida real, racional y positiva: la llama antes de extinguirse da su gran resplandor...

Para verificar este despertar de la vida, basta el hecho de que los jóvenes adopten como temas de estudio, asuntos prácticos, tales como el cambio, los seguros, la cuenta corriente, el régimen librecambista y el proteccionismo.

Termino este capítulo diciendo que debemos alegrarnos porque en Colombia se observan signos inequívocos de que pronto será una realidad la ley de la proporcionalidad de las actividades.

 

2 millones de dólares de multa a mujer que descargó 24 canciones de forma ilegal por internet

La multa puesta a la mujer por descargar música en forma ilegal es el primer caso sancionado en Estados Unidos.

Es el primer caso de descarga de música que se ha resuelto en los tribunales de Estados Unidos. La acusada deberá pagar 80.000 dólares por cada una de las canciones que bajó.

 La multa contra Jammie Thomas-Rasset fue impuesta por un jurado de Mineápolis, que concluyó que la mujer, de 32 años, había cometido una "violación voluntaria" de los derechos de propiedad de las canciones.

Se trata del segundo juicio para Thomas-Rasset, que en 2006 se enfrentó a seis discográficas que la acusaban de descargar y distribuir más de 1.700 canciones en el gestor de descargas Kazaa.

Por este caso la mujer fue multada por un jurado de Minesota con 222.000 dólares.

En el proceso que concluyó hoy, el jurado justificó su decisión con capturas de pantalla de la red de descargas Kazaa, varios CD con música descargada y otros legales y listas de la colección de discos personal de Thomas-Rasset.

Además, aclaró que tanto la reproducción como la distribución de material protegido por derechos de autor constituye una infracción, aunque matizó que "poner algo a disposición de otros" no constituye distribución.

De las 30.000 denuncias presentadas por la Asociación de la Industria de Grabación de EE.UU. (RIAA) contra personas acusadas de descargar archivos, la de Thomas-Rasset es la única que ha terminado en juicio, y por supuesto la única que ha llegado a dos tribunales.

Las empresas que percibirán el dinero son: Capitol Records, Sony BMG Music, Arista Records, Interscope Records, Warner Bros. Records y UMG Recordings.

EFE - Tomado del Diario El Tiempo de Bogotá

La Implementación del Capitalismo

Ésta es la segunda parte de mi artículo anterior "Preparando la Implementación del Capitalismo", donde presenté algunos pensamientos que tendrán que ser tomados en consideración para lograr la implementación del liberalismo como futuro sistema social y el Capitalismo como su herramienta económica. En "Preparando la Implementación del Capitalismo" partí de la premisa que junto con la creciente divulgación al público en general de las ideas liberales, es necesario establecer los pasos adicionales requeridos para el lanzamiento práctico del sistema.

Quizás algunos lectores considerarán al presente momento como demasiado prematuro para tales actividades, pero la historia demostró repetidas veces que comienzos tempranos no solamente señalan que quienes proponen nuevas ideas se encuentran preparados para actuar sino que también agregan su propia medida de compulsión a los desarrollos históricos. En consecuencia, el momento presente es correcto para iniciar el entrenamiento de los Administradores de Empresas Políticas que se necesitarán en el futuro. Algunos de ellos se encontrarán entre los actuales gerentes de empresa, algunos entre empresarios libres, otros entre graduados universitarios recientemente egresados en toda área racional, entre estudiantes y otros graduados de escuelas técnicas, profesores, maestros y alumnos de seminarios económicos y, más allá de ello, todos aquéllos capaces y deseosos de participar en las cuestiones intelectuales y prácticas relacionadas con el esfuerzo en vista. Sus actividades se relacionarán específicamente con dos áreas: a) el desmantelamiento del Estado en su función como gobierno, la reforma del mismo hasta convertirse en una Administración de los Medios de Defensa de los Derechos del Individuo y la reestructuración de las Cortes de Justicia y organizaciones militares y policiales de seguridad para adecuarlas a los deberes específicos que tendrán que realizar dentro de la citada Administración, precisamente de acuerdo con lo que las ideas de liberad personal especifican, y b) la administración directamente relacionada con tal estructura de defensa que existirá a la par con las cortes de apelación y mediación, los sistemas de seguridad privados, etc.

La preparación de tales administradores presenta algunas cuestiones relacionadas que podrían implicar, a primera vista, una contradicción en términos.

1)      No implicará la preparación de tales administradores la implantación de una nueva nomenclatura de burócratas que meramente reemplazará al ya existente cuadro de dirigentes?

2)      En consecuencia: quién controlará a los administradores?

3)      No implicará la actividad de los administradores en sí una limitación de las libertades de la población en general?

4)      Será posible evitar todo crecimiento, toda dilatación de la burocracia en el nuevo sistema?

5)      No incluye el desmantelamiento del Estado hasta el nivel de convertirse en meramente una Administración de los Medios de Defensa de los Derechos del Individuo la inevitable eliminación de las posiciones a ser ocupadas por los nuevos administradores, especialmente en vista de que estos nuevos administradores no tendrán ningún privilegio monopólico en sus funciones, tal como ya se mencionara?

6)      No promoverá esto una lucha entre la Administración y las demás organizaciones privadas?

Un análisis de las seis preguntas anteriores demuestra que la quinta pregunta contiene la solución de las primeras cuatro. El desmantelamiento del Estado implica también el desmantelamiento de los desmanteladores, a los cuales, adicionalmente y por una disposición de la futura Constitución les será prohibido convertir sus actividades como administradores en una carrera profesional de por vida. Se les permitirá ocupar su posición como administradores únicamente por un período de 6 años durante la totalidad de su vida y, al cabo de sus funciones no se les permitirá, bajo ninguna condición y circunstancia que fuese, volver a participar en cualquier otra actividad dentro de la Administración o cualquier organización relacionada con ella. El control para alcanzar esta meta será una característica estricta dentro del nuevo sistema.

Debe mencionarse, empero, que el entrenamiento mismo de los administradores los convierte automáticamente en candidatos naturales y deseables para toda posición gerencial en una empresa privada, ya que estas empresas no dejarán de apreciar el enorme caudal de conocimientos que estos administradores poseen sobre el funcionamiento del sistema capitalista que han obtenido durante su entrenamiento y sus operaciones en la Administración de los Medios de Defensa de los Derechos del Individuo. Sus actividades y conocimientos serán de por sí completamente distintos de aquellos que corresponden a jueces, fiscales, defensores u hombres de armas. Su tarea no será la de administrar justicia ni la de conducir ejércitos sino meramente la de eliminar todos los departamentos de estado y las organizaciones relacionadas y sus componentes que interfieran con las actividades de individuos pacíficos y productivos. Una vez que esta meta haya sido alcanzada, vigilarán que no se vuelva a doctrinas pasadas que se opongan al funcionamiento en favor de la población pacífica y productiva, de la Administración de los Medios de Defensa de los Derechos del Individuo. Esto significa que quedarán directamente a cargo de: a) la separación del Estado de toda actividad económica y b) la transferencia a empresas privadas de toda empresa estatal que opere en el área de la producción, comunicación, transporte, etc. Esto a su vez significa que el Estado será separado también de, entre otros, las compañías de seguro cuyo interés principal fue, es y continuará siendo el aseguramiento de los sistemas de producción y el transporte de los productos de éstos. Así también pasarán y permanecerán en manos privadas y asociaciones de individuos privados los bancos, la producción de oro y metales preciosos de intercambio, el intercambio financiero, los mercados de valores y comercio, etc. Esto involucra que la impresión de billetes de banco carentes de un valor real (oro, etc.) quedará constitucionalmente prohibida a toda institución.

Naturalmente, también la educación y todas las actividades adicionales de cualquier índole que fueren (hospitales, investigación y desarrollo científico, etc.) quedarán estrictamente en manos privadas.

El nuevo sistema será verdaderamente un cambio de rumbo, ya que significará una separación de todo colectivismo en cualquiera de sus manifestaciones y aspectos. Ayn Rand determinó este hecho con exacta precisión cuando escribió su obra cumbre, la novela filosófica "La Rebelión de Atlas": "El Congreso no promulgará ninguna ley que coarte la libertad de producción y de comercio…" y, más allá, demostró el funcionamiento a través de la sociedad formada en un utópico lugar que llamó la Quebrada de Galt, basada en la actividad plenamente privada.

El colectivismo o la actualmente existente "economía mixta", un término moderno para el todavía existente antiguo feudalismo, es controlado por el Estado, quien requiere de absolutamente todo para darle aún un vestigio de apariencia de actividad productiva - lo cual señala de inmediato que la centralización bloquea toda posibilidad de que funcione en beneficio de la sociedad. El liberalismo, su oposición intelectual y práctica, opta por una descentralización total como forma correcta de desatascar las venas de la sociedad. A través de un sistema automático de ganancia y pérdida determina el mercado quién provee los mejores productos al más bajo precio y, de acuerdo, el más eficiente costo de producción.

 Con referencia a la segunda parte de la 5ta y la 6ta de las preguntas arriba citadas, indica ello que en la sociedad liberal los organismos privados de seguridad cooperarán con los organismos de seguridad oficiales, obligando así a ambos a comportarse con civilidad. Los costos de apelación y mediación, los sistemas de seguridad dentro de las empresas y las comunidades ejercerán un control adicional que se opondrá a toda posibilidad de expansión burocrática. La literatura ya existente sobre el sistema capitalista ha analizado estos aspectos más allá de toda duda o pregunta posible y provee las respuestas y los métodos adecuados. Ya en la actualidad no existen conflictos de intereses en áreas relacionadas: las empresas privadas eligen las cortes de apelación correspondientes a las cuestiones comerciales que se encuentren en disputa y las leyes que constituyen la base de sus actividades incluyen todas las normas y procedimientos requeridos para que una de las cortes acepte o, eventualmente, rechace las decisiones de otra corte para hallar, en tales casos, un acuerdo común. La financiación de estos sistemas será lograda cobrando los servicios prestados a quienes los hayan requerido. En cuanto a nuevas adquisiciones y contratos de toda índole se agregará a cada factura, si el comprador está de acuerdo, un pequeño porcentaje para cubrir específicamente los gastos de juicio y seguridad correspondientes a la protección contra cada incorrección que pudiera haber tenido lugar en el producto o servicio adquirido o contratado si ellos no hubiesen cumplido las condiciones prometidas. Esto también evitará que el dinero recolectado con una especificación o servicio dado sea apartado para un propósito distinto a aquél que estableciera el contrato.

Los futuros administradores serán entrenados únicamente en escuelas e institutos privados y seculares, tal como corresponde a un sistema capitalista de enseñanza privada. Esto reforzará, por otra parte, la preeminencia de las virtudes individuales de los ciudadanos privados.

La Justicia se dedicará de pleno a la defensa de la libertad personal de los ciudadanos pacíficos y productivos. Para ello no basará sus actividades en la actualmente existente legislación romana sino en las así llamadas "leyes negativas", que fundamentalmente fueran incorporadas originariamente a la Constitución de los Estados Unidos de América. Entender la oposición existente entre ambos sistemas legales es de fundamental importancia y deberá ser aprendida por cada ciudadano. La ley romana obliga al ciudadano a hacer lo que la ley ordena. Específicamente determina qué es lo que deberá ser obedecido. Por lo contrario, las "leyes negativas" hallan sus raíces y sus metas en una completa individualización: aquí la Justicia no determina lo que debe hacerse sino que meramente determina lo que está prohibido. Todo lo demás es decisión personal y directa del individuo, siendo la única limitación la de no dañar al prójimo. El liberalismo se basa en una sola prohibición: Nadie tiene el derecho de iniciar un acto de violencia contra otra persona o personas. Este principio constituye uno de los principales pilares de la ética objetivista. Ayn Rand dijo: "Ningún hombre, grupo, sociedad o gobierno tiene el derecho de asumir el rol de un criminal e iniciar el uso de la compulsión física contra hombre alguno. Los hombres sólo tienen el derecho de recurrir a la fuerza física en represalia cuando se los ataca, y únicamente contra aquellos que inician su uso (de "La ética Objetivista", de Ayn Rand).

De lo que antecede - y la totalidad de la ideología liberal así lo confirma - se evidencia que este sistema es totalmente revolucionario. Es esencialmente renovador ya que su propósito es el establecimiento de algo que no ha existido hasta ahora en su total plenitud: una sociedad de individuos, una sociedad que provee la base para que cada individuo alcance sus propias metas pacíficas y productivas y no las que pretende una imposible "sociedad como fin en sí misma".

Qué responsabilidades corresponden a cada ciudadano en tal sociedad? En primer lugar aprender y entender la función de su raíz filosófica e ideológica, lo cual debe lograrse por decisión personal y voluntaria, a través de la convicción personal y no por obligación externa. En su libro "Socialismo" menciona Ludwig von Mises específicamente este punto (Parte I, Capítulo 4, Sección 3ª). Allí habla de ciudadanos en gestos pero no en pensamiento, aquellos que entran en una sociedad en la creencia de que ello meramente involucra aceptar las vestimentas y las costumbres que forman parte de ella. Se entiende fácilmente que forma no implica contenido, un hecho que la historia ha demostrado más allá de toda duda, quiera notarse ello o no, porque la actitud de cumplir con las apariencias externas no es suficiente para actuar de acuerdo con el espíritu del nuevo sistema social. Actuar así meramente arruina todo intento de mejorar a la sociedad. La filosofía que defiende el liberalismo no es un traje de confección. Por lo contrario, es la nueva columna vertebral intelectual, y esto solamente puede obtenerse a través de un esfuerzo mental.

Así vemos que existe una interacción directa e inevitable entre la expansión de la ideología liberal en un área permanentemente creciente y el entrenamiento de quienes quedarán a cargo de la desmantelación del Estado para reemplazarlo por una Administración de los Medios de Defensa de los Derechos del Individuo. Como dijera el pensador francés Alexis de Tocqueville: "El principal deber de un buen gobierno es el de permanentemente enseñar a la población a deshacerse del mismo."

Es preciso implementar mentalmente la base de este propósito. En quienes siguen las doctrinas del liberalismo debe crecer la convicción de esta verdad incuestionable: que la única manera de lograr una forma de vida adecuada al individuo, una forma de vida que asegure la prosperidad y el bienestar y, con ello, la posibilidad de alcanzar la felicidad personal, es la que aleje del individuo pacífico y productivo toda maraña burocrática, todo interés creado y todo obstáculo que impida su actividad libre y productiva. Ludwig von Mises dijo: "La sociedad surgió a partir de labores de paz; la esencia de la sociedad es pacificar. El padre de todas las cosas es la paz y no la guerra. Solamente la acción económica ha creado el bienestar que nos rodea; es el trabajo y no la profesión de las armas lo que nos trae la felicidad. La paz crea, la guerra destruye." ("Socialismo", Parte I, Capítulo 3, Sección 1ª).

Ésta es otra manera de decir que el liberalismo es el único sistema social adecuado al ser humano. Tal sistema implica una revolución permanente en el sentido que en él lo rutinario no tiene lugar mientras que las innovaciones se agregan de inmediato si promueven el progreso humano.

Mientras que el colectivismo quita al ser humano todo semblante e individualidad, toda capacidad creativa, todo propósito y habilidad, degradándolo así de ser superior a la condición de un componente informe de la estructura social y siendo así un sistema que representa a la realidad en sus peores posibilidades, es el liberalismo y su herramienta económica, el Capitalismo, quien provee el fundamento fértil donde cada individuo puede lograr sus propios propósitos y realizarlos productivamente. El Capitalismo acepta las leyes de la naturaleza y las combina continuamente de manera infinita y novedosa. De esta manera logra construir una nueva realidad: la vida en su máximo potencial.

El momento ideal de construir esta sociedad es AHORA. La filósofa Ayn Rand señaló que tenemos a nuestra disposición un arma formidable: la RAZÓN y un aliado indestructible: la REALIDAD. Ambos se hallan a disposición del lector para iniciar una acción plenamente constructiva y pacífica. El presente es el momento más adecuado para usarlos!

Nota: El original en inglés del presente artículo fue publicado en las páginas del Web de "Rebirth of Reason".  

Preparando la Implementación del Capitalismo

La pacífica revolución que tuvo lugar en los países del Este en los 80 y comienzos de los 90, puede haber confundido brevemente a los colectivistas de todo tipo y color y particularmente a aquéllos de la Generación del '68 inspirados por Marcuse, pero, tal como lo demostraron los veinte años pasados, se vio totalmente incapacitada de frenar de manera alguna a las tendencias izquierdistas que abarcan actualmente al mundo entero y que difunden sus "ideales" totalitarios a creciente velocidad. No sólo prácticamente la totalidad de los políticos favorecen más y más intervenciones estatales sino que, en general, la población mundial los apoya en tales demandas. Esto queda evidenciado por la totalidad de las recientes elecciones pasadas en los Estados Unidos, al igual que por las reglas crecientemente totalitarias dictadas por la Comunidad Europea, por la propagación del Islamismo que desea absorber a todo el mundo, por el renacimiento de las directivas dictatoriales en lo que fuera anteriormente la Unión Soviética y la mayoría de los países que le pertenecieran y por la continuación del mando dictatorial en China, en Corea del Norte, en Cuba y en tantos otros países. La población mundial se está ahogando en un colectivismo ilimitado y evidentemente parece disfrutar el hecho de entregar su cerebro a la dominación estatal. Sin embargo, será la misma evolución la que condenará a la especie humana a su extinción si esta tendencia continúa, dado que la especie humana evolucionó como la única que posee un cerebro capacitado para pensar y actuar individualmente, lo cual nos convierte de inmediato en individuos cometidos consigo mismo y, en consecuencia, obligados a actuar y sobrevivir de manera completamente opuesta al comportamiento tribal de las especies inferiores. Es esto lo que la naturaleza misma ha dispuesto como atributo propio del ser humano y que la filósofa Ayn Rand demostró en sus escritos más allá de la más mínima duda. Yo mismo, de manera mucho más humilde y tal como corresponde, lo expresé a través de mi análisis en mi libro "Ayn Rand, Yo y el Universo".

Por lo antedicho considerará el lector del presente escrito que el mismo se halla completamente fuera de tiempo y lugar. Sin embargo y afortunadamente en oposición a todas las expectativas y a todas las probabilidades, existen quienes adhieren al claro entendimiento de que es el liberalismo el que corresponde a la correcta forma de existencia del ser humano. Entre ellos se encuentran quienes adhieren a la filosofía del Objetivismo de Ayn Rand. Sabemos que la tendencia actualmente predominante puede, debe y será corregida si, como expresara Ayn Rand, la humanidad desea tener un futuro. El resto de este artículo cambiará, en consecuencia, la impresión de desoladoras perspectivas que obtuviera el lector en la introducción del escrito, ya que el propósito principal del mismo es la descripción de los pasos preparatorios que han de ser tomados necesariamente si los defensores de la libertad y, específicamente, los Objetivistas quieren hallarse capacitados para el momento en se evidencie el momento del cambio y la posibilidad de establecer mejores tiempos que los que rigen actualmente.

No puede haber duda alguna que la promoción de las ideas del Objetivismo y su cometido social, el Capitalismo (palabra que yo siempre escribo en mayúscula) ha de dejar de ser solamente una cruzada intelectualmente inspiradora para convertirse en una campaña de fundamental importancia, dado que lo que yo llamo "La Batalla por las Mentes" es el único método legítimo de expandir crecientemente la base de una actividad política racional.

El Objetivismo, como verdadero fundamento de la libertad personal, se separa conscientemente de toda ideología altruista-colectivista que asienta el logro de sus metas mediante una perversa maquinaria de desinformación y calumnia que, destinada a destruir al verdadero fundamento de la cultura de Occidente, difunde el odio de clases, desacredita el progreso tecnológico de los países industriales y confunde a la población descuidada señalando a los verdaderos amigos de la misma como enemigos. Tan pronto como la destructiva maquinaria colectivista presiente que está perdiendo el terreno que necesita para lograr sus propósitos, recurre inmediatamente a la violencia. Quienes adhieren a ella no pierden tiempo alguno en convencer a sus inteligentes opositores, ya que consideran más efectivo el uso de las amenazas e incluso el asesinato. Es su procedimiento típico y con ello cierran toda posibilidad de argumentación, pues, al rechazar la validez de la razón y la lógica, demuestran con tal comportamiento su propia incapacidad intelectual, confirmando así el diabólico propósito de Marx y sus seguidores de retornar a los seres humanos al estado de bestias.

Sabemos, naturalmente, que un hombre muerto no es un hombre convencido. Ni tampoco lo serán jamás los sobrevivientes de las purgas políticas. Meramente tomarán cuidado en no volver a hacer conocer su punto de vista por siempre jamás. El terror, como los Stalitlers de la historia demostraran una y otra vez, no es una herramienta de convicción sino el instrumento usado por los tiranos para imponer sus dictaduras sobre esclavos. En consecuencia, de manera alguna es el dispositivo adecuado para establecer una sociedad de hombres libres, una sociedad donde los derechos individuales reinen con soberanía. Lo cual nos lleva al tema principal del presente escrito: la conquista de los cerebros pensantes y la aplicación práctica del Capitalismo como entorno social por excelencia.

Tanto los Objetivistas como los demás defensores de la libertad personal tienen la tendencia de creer, frente a los predominantemente existentes sistemas de colectivización total o parcial, que la organización que promueven se encuentra tan lejos en el futuro que ninguno de los actualmente vivos habrá de verla jamás. En consecuencia tratan el tema como meras reflexiones o quimeras académicas. Esto, empero, es un error de inmensas dimensiones que permite a sus opositores descansar en la seguridad de que ello permanecerá así para siempre.

No se puede predecir cómo y cuándo será aplicado el Capitalismo, pero quienes adhieren a la aplicación de la libertad como el sistema social que quieren obtener, harían bien en reconsiderar su posición y recordar que Lenín se enteró de la revolución de febrero de 1917 que lo llevaría al Kremlin, leyendo los diarios en Suiza. Sería conveniente que los defensores del Capitalismo evitaran de todas las formas posibles mantener tal desconexión con los hechos de la realidad.

El momento en que el Capitalismo será establecido llegará inevitablemente. Es un hecho de la evolución histórica. Pero esto no significa de manera alguna que el tiempo de su aplicación se encuentre registrado de alguna manera "en las estrellas". Más aún, están sus promotores preparados para ese momento? Me atrevo a negarlo y afirmo mi punto de vista observando el transcurso de actividades que todo liberal intenta aplicar cuando hoy en día acepta ocupar una posición dentro de algún gobierno establecido. Podrá tener la mejor intención de aplicar sus convicciones intelectuales, pero fracasará, y lo hará indefectiblemente, ya en la misma intención de aplicarlas, porque la burocracia estatal, a la que se ha incorporado, persigue metas e "ideales" muy distintos a los que él propone y, en consecuencia, aún la más mínima intención será ahogada dentro de un mar de oposiciones tanto teóricas como prácticas. La serie televisiva británica "Sí, Ministro", que fuera transmitida años atrás, señalaba esto en forma satírica pero de manera muy exacta.

Los colectivistas, que saben perfectamente cómo anular de manera muy simple los propósitos de un liberal, solicitan la "ayuda" del mismo cuando quieren usarlo como portada para ocultar un nuevo y masivo engaño a la población. Cuentan a los distraídos que sus propósitos son distintos a aquéllos que aparentan ser y ofrecen al candidato liberal una posición elevada pero inoperante donde pueden utilizar su reconocida postura intelectual como fachada para encubrir sus malignos propósitos, a la vez que ello les permite desprestigiar sus declaraciones públicas. Una vez que han logrado imponer sus verdaderos propósitos les permite esto, adicionalmente, desacreditar al liberal como colaborador que ha cambiado el frente de batalla. En los países conducidos de manera más dictatorial se acostumbra eliminar físicamente a miembros tan incómodos de la sociedad. Todo lo cual demuestra que toda ayuda que un liberal pueda prestar a un gobierno colectivista termina por carecer de utilidad y sentido para el involucrado, ya que su "colaboración" no tendrá efecto alguno para sus propósitos, cuya aplicación será bloqueada de cualquier manera que fuese necesaria o, donde ello no fuese directamente posible, será él mismo, por su colaboración, quien quedará desacreditado por el resultado negativo de sus intenciones. En consecuencia, sus días de actividad en el gobierno sólo habrán servido para dañar a todo el edificio liberal. Sus opositores se reirán de él, los demás liberales lo despreciarán y la multitud inconstante habrá llegado a tener la impresión de que el liberalismo o bien no sirve o es fácil presa del soborno. Situaciones como la mencionada han podido ser recientemente observadas más de una vez dentro del más importante de los anteriormente países de índole comunista, después del aparente hundimiento de su sistema colectivista.

En consecuencia: Qué puede hacerse?

De ninguna manera debe ser copiado alguno de los existentes tipos de colectivismo ni han de actuar, para alcanzar sus propósitos, quienes proponen el establecimiento de una nueva forma de sociedad de la misma manera en que lo hacen los colectivistas, como toros enfurecidos en un negocio de cristalería. La técnica a ser usada por los defensores del Capitalismo habrá de ser muy distinta, dado que los mismos propósitos son totalmente diferentes. En oposición a los colectivistas, cuyo único interés es la obtención de posiciones de poder - lo cual es en sí un evidente signo de despotismo - se interesan los liberales en la producción, la cual es un símbolo de libertad personal y de constante avance hacia el bienestar general. En consecuencia, quien crea que puede alcanzar algún tipo de compromiso con sus antagonistas o que pueda copiar alguna "técnica" en particular de los mismos, comete, de por sí, una contradicción en términos.

Una sociedad productiva SOLAMENTE puede actuar dentro de un entorno que carezca de toda limitación o impedimento. En consecuencia y como los gobiernos son la principal oposición a la libertad de lograr tal propósito, será el desmantelamiento del gobierno tal como ha sido conocido hasta ahora el primer y principal propósito político del liberalismo.

Ahora bien, quien tome aunque tan sólo sea un instante en estudiar la maraña de leyes, decretos, reglamentaciones, juramentos de fidelidad y reglas de conducta existentes, notará de inmediato que la suma total de este laberinto no fue establecido, a lo largo de los milenios, para asegurar la libertad del ciudadano individual sino para proteger al gobierno y asegurar su predominio y continuo acrecentamiento.

Frente a este leviatán será el propósito directo del Objetivismo y de su herramienta política, el liberalismo, la conversión del gobierno (nótese que la palabra misma significa "dirigir", una premisa que pertenece al colectivismo y, en consecuencia, implica inmediatamente un anatema para todo defensor de la libertad personal) en una mera Administración de los Medios de Defensa de los Derechos del Individuo, lo cual circunscribe estrechamente la actividad a la que se dedicará: las cortes de justicia y su brazo ejecutor: las fuerzas armadas para defender al individuo contra posibles ataques del extranjero y las fuerzas policiales para asegurar que, dentro del país donde vive, todo individuo productivo y pacífico tenga la seguridad de poder actuar en libertad para alcanzar sus propias metas, en la seguridad de ser protegido contra todo elemento o grupo asocial que pretenda holgazanear apoderándose de sus esfuerzos productivos. Aún dentro de esta limitada esfera carecerá la administración citada de una total exclusividad, ya que tendrá que compartir la competencia que caracteriza al mercado libre con servicios de seguridad y cortes de arbitrio privados, tales como los ya existentes en diversas áreas como son las cortes de apelación internacional, etc. Para financiar a la Administración citada y sus operaciones, se reemplazará de manera muy eficiente a los impuestos - otro medio de financiación coercitiva - por honorarios poco onerosos tales como la filósofa Ayn Rand mencionara en su artículo "Financiación del gobierno en una sociedad libre" junto con muchas otras posibilidades, tales como son las primas de seguro, ya que son precisamente las compañías de seguros quienes se encuentran sumamente interesadas en sostener a las fuerzas de seguridad, pues ellas mismas son el medio ideal para proteger a la población así como los productos y servicios que aseguran. Esto mismo integrará automáticamente a todas las fuerzas de seguridad y las cortes de justicia en el mercado libre mismo.

El desmantelamiento del gobierno en primer lugar, y el al mismo tiempo llevado a cabo establecimiento de la Administración antes mencionada, constituirán una labor de gran precisión que requerirá personal altamente entrenado y dispuesto a actuar en el mismo momento en que el nuevo tipo de sociedad sea establecido. Adicionalmente significa esto también que, a la vez que la mayoría de la población se haya decidido por el sistema Capitalista, ya no habrá tiempo para organizar la multitud de trabajos que deberán ser llevados a cabo para evitar posibles tropiezos en el camino. Los individuos que tomarán a su cargo las tareas a ser llevadas a cabo (preferentemente quienes ya ahora se encuentran embebidos con las particularidades del sistema Capitalista) deberán ser, pues, entrenados con la máxima antelación posible, pues existe una conexión directa entre la eliminación de, por ejemplo, un cierto departamento estatal con todas sus dependencias y subdivisiones y la privatización de una "empresa" estatal así como la implementación práctica del establecimiento del nuevo sistema, ya que lo que aquí queda involucrado es la puesta en actividad de la organización y operación de una empresa privada para un propósito y meta políticos.

Es lamentable tener que reconocer que hasta ahora ni el Objetivismo ni ninguna otra organización intelectual y política liberal que promueve el establecimiento del sistema Capitalista, se haya ocupado de prepararse a sí misma para la colosal labor a realizar. Mientras que estas organizaciones llevan a cabo seminarios y cursos de entrenamiento para la promoción de la libre empresa, no han dedicado su atención a lo que se describe en este artículo, lo que de ninguna manera significa un desmerecimiento de la importante labor que ya realizaran en las demás áreas. Sin embargo, es absolutamente imperioso preparar ya mismo a quienes podríamos llamar "Gerentes de Empresas Políticas", verdaderos empresarios imbuidos y compenetrados con los ideales Objetivistas y sus metas, y que en el área gerencial, en la estrategia, las tácticas, la contabilidad, las comunicaciones, etc. etc. puedan aplicar las ideas liberales en forma inmediata, dentro de la práctica requerida por una administración política unida a la esencia misma de una sociedad de ciudadanos libres.

No deberíamos entender que, frente a la actual situación mundial, el momento en que el nuevo sistema habrá de ser aplicado se encuentra muy lejos en el tiempo, ya que el momento vendrá y vendrá irremediablemente, aún más pronto de lo que se pueda imaginar. Tal como menciono en el capítulo 7 de mi libro "Ayn Rand, Yo y el Universo" ("El Reabastecimiento de nuestras Fuerzas Creativas") para el momento en que el cambio haya sido alcanzado surgirá una situación de conflicto claramente definida. Para ese entonces, los Objetivistas tendrán que tener plena conciencia de que serán enfrentados por una oposición por demás violenta. El viejo dinosaurio, en sus agónicos estertores, atacará con furia. Un tipo de sociedad que ha existido desde hace ya cientos de miles de años llegará por fin a su liquidación. No puede esperarse que deje el área de contienda sin demostrar una vez más la violencia que siempre lo caracterizó.

Más aún, a medida que los previstos administradores políticos de ideología liberal surjan de los cursos de preparación, serán ellos mismos quienes pujarán en pos de una aplicación inmediata de lo que han aprendido. Esto mismo apresurará el tiempo del cambio. A pesar de ello, no dejará de ser una labor difícil, ya que como dijera el escritor de ciencia y ciencia-ficción Arthur C. Clarke, es tan difícil transferir una invención a la mesa de dibujo como llevar el plano resultante a la realidad práctica.

Existe un motivo adicional para implementar lo antes posible la aplicación práctica del nuevo sistema a través de una gestión política liberal, pues si para ese entonces el liberalismo no cuenta con la suficiente cantidad de personal adiestrado para poner en marcha los cambios, resultará un vacío que será inmediatamente ocupado por la burocracia establecida, la cual es completamente colectivista.

Así será la preparación de los nuevos gerentes un trabajo que deberá llevarse a cabo adicional y paralelamente con los cursos de instrucción que los estudiantes hayan elegido para la especialización de su futura área de ocupación y/o aquéllos ya activos a nivel gerencial u operativo. Esto significa que el conocimiento obtenido en las así llamadas áreas prácticas (ingeniería, contabilidad, gerencia industrial, financiera, etc.) podrá ser incorporado y, en consecuencia, ser parte de las nuevas capacidades políticas que han de ser requeridas dentro del nuevo sistema social.

Esto abre la posibilidad de una acción política efectiva para aquellos líderes industriales ya actualmente atraídos ideológicamente por la causa de la libertad personal. Ellos podrán aportar la ayuda financiera y la capacidad organizativa sistemática para unir metódicamente todo aquello que hasta ahora se ha escrito sobre la materia para luego, y basándose en la enorme acumulación de conocimientos existentes, crear los cursos de entrenamiento, el intercambio mundial de los conocimientos (tanto a nivel personal como de contactos a través del Internet), simposios de estudios interdisciplinarios, conferencias internacionales, acumulación de las ideas adquiridas y desarrolladas e, incluso, "juegos de aplicación" para estudiar las posibles cuestiones teóricas y prácticas que puedan surgir durante y después del establecimiento del nuevo sistema social, de manera un tanto similar a los "juegos de guerra" tácticos y estratégicos que se llevan a cabo en las academias militares.

La totalidad de esta secuencia preparatoria proveerá un efecto psicológico adicional: la confianza de tener a mano la ayuda de muchos individuos preparados para enfrentar las fases cruciales durante las cuales el sistema colectivista ha de ser abandonado y el nuevo sistema individualista ocupe su lugar. Esto evitará todo efecto traumático que pudiera ser notado por aquella parte de la población que generalmente no prevé los grandes cambios.

Una vez que el sistema se haya aplicado en la práctica, se hallará disponible una amplia base para la descentralización y federalización de toda región dada, ya que, al igual que en una empresa privada, las entradas obtenidas para financiar los medios que respalden a la Administración Regional de los Medios de Defensa de los Derechos del Individuo permanecerán en el área donde sean recolectadas, proveyendo así, más allá y en adición al sentimiento de independencia local, un control estricto de los gastos y la seguridad de que ningún Poder Central omnipresente y omnipotente pueda interferir con estos beneficios, decisiones y/o problemas relacionados con un área regional dada. Más allá de ello, esto activará la competencia de cada región y motivará a sus habitantes a incrementar su producción y economía - una característica propia de las sociedades liberales - para lograr una administración racional, cuidadosa de los ingresos y egresos relacionados con un uso consciente de los medios humanos y naturales disponibles o a obtener.

Ayn Rand proveyó los argumentos que respaldan lo aquí presentado en su obra monumental "La Rebelión de Atlas": "El único propósito que corresponde a un gobierno es el de proteger los derechos del hombre, es decir, protegerlo de la violencia física. Un gobierno apropiado es solamente un policía que actúa como agente de la autodefensa del hombre y, como tal, puede recurrir a la fuerza únicamente contra aquellos que inician el uso de la fuerza. Las únicas funciones apropiadas de un gobierno son: la policía, para protegerlo de los criminales; el ejército, para protegerlo de invasores extranjeros, y los tribunales, para proteger la propiedad privada y los contratos de las violaciones, incumplimientos o fraudes de los demás y para dirimir las disputas apelando a reglas racionales y según la ley objetiva. Un gobierno que inicia el empleo de la fuerza contra quienes no han forzado a nadie, el uso de la coacción armada contra víctimas desarmadas, es una máquina infernal de pesadilla diseñada para aniquilar la moral; tal gobierno revierte su único propósito moral, y muta del papel de protector al del más mortal enemigo del hombre; del papel de policía al de un criminal investido del derecho a ejercer la violencia contra víctimas privadas del derecho a la autodefensa. Semejante gobierno sustituye la moral por la siguiente regla de conducta social: puedes hacerle a tu prójimo lo que quieras, siempre que tu pandilla sea más grande que la suya."

Esto debería iniciar un análisis profundo y riguroso de todos los detalles involucrados arriba mencionados.

Los Objetivistas prevén como su meta una sociedad donde toda iniciación de actos de fuerza y violencia quede prohibida, dado que es éste el único tipo de sociedad donde hombres libres, pacíficos y productivos pueden dedicar su vida a lograr la prosperidad, el bienestar y la felicidad, lo cual es motivo suficiente para comenzar a trabajar ya mismo para lograr esta meta!

Nota: El original en inglés del presente artículo fue publicado en las páginas del Web de "Rebirth of Reason".

Esa Cosa Extraña Llamada Capitalismo

 

Una reciente, pequeña y corta discusión familiar relacionada con una declaración del Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, en una fiesta celebrada el 25 de septiembre de 2008 en Toulon, "El Capitalismo se ha descarrilado" y, por lo tanto, debe ser controlado y dirigido (por los políticos y, evidentemente, demás burócratas y servidores públicos), trajo a mi atención que no sólo Sarkozy y sus seguidores ( Merckel de Alemania, Chávez de Venezuela y, por supuesto, las Naciones Unidas y otras organizaciones inútiles) desconocen totalmente el significado de CAPITALISMO (una palabra que merece ser escrita en letras mayúsculas por cada defensor de la libertad y del libre albedrío). Muchos de los que tienen una posición de poder y que atribuyen la actual situación mundial a un ente no-existente, es decir, al Capitalismo, son definitivamente malévolos y se aprovechan de una situación evaluada erróneamente para confundir al ciudadano común, cuyo propio concepto sobre lo que es el Capitalismo, enseñado en escuelas, colegios, etc., no es menos equivocado, y todo en conjunto, siguiendo un plan para alcanzar la plena y total dominación de la humanidad. "El Big Brother" se está acercando, si no es que ya está aquí! La reciente aprobación de una nueva Constitución, de izquierda, en Ecuador, por el 63% de los votantes, confirma esto aún más.

Esto me movió a escribir este artículo, plenamente consciente de que, otros antes que yo, han presentado un análisis del tema mucho más profundo y más complejo. Sin embargo, habría poco que leer y prácticamente no habría del todo literatura, si se dejase, sólo a unos cuantos intelectuales aprobados oficialmente, el escribir sobre un determinado tema. La mía es, por así decir, una aproximación más bien "popular" a la cuestión.

En primer lugar, debo decir, y lo hago de manera muy clara, que Sarkozy y sus secuaces están evidentemente, cometiendo un gran error, ya que no hay forma de poder menoscabar un cero, porque no existe, simplemente no existe, y no puede, por tanto, "descarrilarse" de ninguna manera.

El Capitalismo nunca se ha aplicado en ningún lugar, ni en ningún momento hasta ahora, y cómo están desarrollándose las cosas en todo el mundo, no parece que haya mayor oportunidad de que sea establecido, al menos en el futuro próximo. Lo que ha existido hasta ahora y sigue existiendo, es el feudalismo, un sistema en el que un jefe supremo, o una combinación sinérgica de señores, determina el curso de acción sobre la base de sus caprichos, permitiendo o prohibiendo, decidiendo que se produce y cómo se produce o como se va a distribuir, siguiendo un laberinto de comandos (leyes) y de impuestos (un chanchullo oficial). Sin embargo, la naturaleza de la supervivencia personal sigue sus propias reglas y, por tanto, algunas de las leyes económicas comunes del Capitalismo han actuado en todo tipo de sociedad e incluso se han colado de contrabando, ellas mismas, en forma muy rudimentaria, en el feudalismo de los tiempos actuales.

Ludwig von Mises demostró claramente la ausencia de Capitalismo en su obra maestra "La Acción Humana" (parte I, capítulo 3.2): "Los ricos, los propietarios de las plantas actualmente en funcionamiento, no tienen ninguna clase de interés en el mantener la libre competencia. Se oponen a la confiscación y la expropiación de sus fortunas, y sus intereses propios están más bien en favor de medidas que impidan a los recién llegados disputar sus posiciones. Los que luchan por la libre empresa y la libre competencia no defienden en forma alguna quienes son hoy ricos y prósperos. Por el contrario, lo que quieren es despejar el camino a personas desconocidas y humildes hoy para que sean los empresarios del mañana, quienes con su ingenio eleven el nivel de vida de las masas.

Todo lo que quieren es contribuir a una mayor prosperidad y a optimizar la economía. Son ellos la vanguardia del progreso”.

La llamada "economía social de mercado", también pertenece a la zona del feudalismo y aquí de nuevo el genio de Ludwig von Mises lo demostró más dramaticamente en "La Acción Humana" (Parte 6, Capítulo 27.3): "Los intervencionistas repiten una y otra vez que no quieren abolir la propiedad privada de los medios de producción, de las actividades empresariales, y del intercambio mercantil. En este sentido los representantes del "Soziale Marktwirtschaft" alemán (economía social de mercado), la más reciente variedad de intervencionismo, hacen hincapié en que consideran la economía de mercado como el mejor y más conveniente sistema de organización económica de la sociedad, y se oponen a la omnipotencia gubernamental del socialismo. Pero, por supuesto, todos estos defensores del centro de la vía hacen hincapié en la política con la misma energía que rechazan el liberalismo Manchesteriano y del laissez-faire. Es necesario, dicen, que el Estado interfiera los fenómenos del mercado cuando y donde el "libre juego de las fuerzas económicas" produzca condiciones que aparezcan como "socialmente" indeseables. Creen que el gobierno debe decidir en cada caso lo que es y lo que no es "socialmente” deseable. Al hacer esta afirmación dan por sentado que es el Gobierno quien está llamado a estipular, en cada caso, si un hecho económico definido se ha de considerar como reprobable, desde el  punto de vista "social", y en consecuencia, facultar ampliamente a la burocracia para determinarlo”.

¿Qué es entonces el Capitalismo?

Dado que cualquier regulación de la economía y de sus funciones por el gobierno, así como el manejo de las tareas pacíficas y productivas, y del comportamiento de los individuos significa, por definición, esclavitud, Ayn Rand define precisamente Capitalismo como un "sistema social basado en el reconocimiento de los derechos de la persona, incluidos los derechos de propiedad, en los cuales todos los bienes son de propiedad privada", una declaración que, incluso los defensores de la libertad, deberían recordar más a menudo. La afirmación de Rand significa que eso no sólo quiere decir que los medios de producción y distribución deban ser de propiedad privada, ya que esto también ocurre en el nazismo, el fascismo, en economías mixtas y en todas las demás formas de sociedades socialistas (Hitler le dijo a Rosenberg que no era necesario durante su gobierno detentar la propiedad de los "juguetes del titular de la fábrica", como él los llamaba, porque el nazismo sería el propietario y director de los individuos mismos, siendo ésta una de las razones por las que llamo a los dictadores, en general, por el nombre genérico de Stalin-Hitlers), sino que todas las decisiones pacíficas y productivas, pertenecen a las personas que las toman en beneficio de su propia vida. Esto hace desaparecer efectivamente la fuerza de todas las relaciones humanas (el lector no debe olvidar que los impuestos, por ejemplo, son un procedimiento forzoso para tomar parte del dinero popular para apoyar al gobierno, una parte cuyo porcentaje cada vez mayor es determinado por el propio gobierno, ya sea directamente o al amparo de las decisiones de los "representantes del pueblo", es decir, los congresistas que apoyan activamente el gobierno, y no precisamente al pueblo!)

Recuerde las palabras de Ayn Rand en relación con el uso de la fuerza: Nadie tiene el derecho de iniciar un acto de violencia contra una persona o un grupo de personas, es decir, no existe derecho alguno que permita interferir con la vida y actividades del individuo pacífico y productivo.

La única legítima función de un gobierno (nótese que el término en sí significa "regla") es la protección de los derechos del hombre, es decir, como la define Ayn Rand, es la tarea de proteger de la fuerza física a la persona pacífica. Esta actividad, que, por cierto, no excluye a las fuerzas de seguridad privadas para su cumplimiento, obliga a un gobierno a renunciar a su denominación como tal para convertirse propiamente en la administración de los Medios Defensivos de los Derechos del Individuo.

En el sistema Capitalista las funciones de los congresistas cambian drásticamente, ya que básicamente todo lo que tienen que hacer es diseñar los mencionados medios de defensa, es decir, promulgar (a través de los tribunales, la policía y las fuerzas armadas), la principal ley moral del sistema social Capitalista, es decir, concretar el principio de que "nadie tiene derecho a iniciar el uso de la fuerza física contra los demás".

Esto se logra disuadiendo y/o sancionando adecuadamente a quienes infringen dicha ley moral.

Concretamente, en relación con la economía, el Magistrado Narragansett dice, mientras reescribe la Constitución que representará de manera adecuada y apropiada los ideales Capitalistas de Ayn Rand en "La Rebelión de Atlas" (Parte 3, Capítulo 10): "El Congreso no promulgará ley alguna que coarte las libertades de producción y comercio ".

Lo anterior muestra claramente que el Capitalismo es un sistema verdaderamente humano, diseñado para seres humanos, en su condición de individuos pacíficos y productivos. Reconoce la realidad metafísica de la naturaleza del hombre, la conexión entre su supervivencia y su uso de razón, como lo expresa Rand específicamente en su artículo "¿Qué es el Capitalismo?" Funciona sobre la base de que todas las relaciones humanas son voluntarias y, por tanto, rechaza todo mando autoritario, sea cual sea la forma que adopte. Prevé la prohibición de la fuerza en las relaciones sociales, establece la defensa contra eventuales transgresiones y, como Ayn Rand también señaló, se opone fundamentalmente a la guerra, a menos que el libre sistema Capitalista sea atacado por una nación extranjera, porque en ese caso, la ley moral del Capitalismo se aplica, habiendo sido iniciada la violencia por el país atacante.

Estamos aún viviendo dentro de sistemas estatistas, sistemas basados en la noción tribal de que el individuo debe sacrificar sus esfuerzos a un Moloc compuesto por un colectivo sin rostro "representado" por políticos y burócratas que defienden la creencia de que, algunos hombres tienen el derecho de gobernar a los demás por la fuerza, a través de la supuesta justificación de que los hombres deben ser gobernados por otros que suponen por sí mismos que han sido "escogidos" como aptos para ello. Como mencioné antes, los llamo genéricamente Stalin-Hitlers.

Estos sistemas están continuamente involucrados en actos de violencia, cuyo único resultado es obstaculizar el desarrollo del conocimiento y de la economía y la destrucción física del hombre y de la humanidad.

Por lo tanto, como dijo Ayn Rand en "La Ética del Objetivista": "El Capitalismo no es el sistema del pasado, es el sistema del futuro - si es que la humanidad tiene un futuro".

 

Tomado de The Rebirth of Reason

Pongamos Fin a la Guerra Contra las Drogas
El papel de la Sociedad "Propiedad y Libertad" en un Mundo Loco

por Hans-Hermann Hoppe*

Vivimos en la era del Imperio Americano. Este Imperio se puede estar desmoronando, pero va a mantenerse en el futuro próximo, no sólo por su poderío militar, sino, y es más importante aún, a causa de su poder ideológico. Porque el Imperio Americano ha logrado algo realmente notable: que sus creencias fundamentales han sido internalizadas en la mente de la mayoría de las personas como tabúes intelectuales. Para estar seguros, todos los gobiernos se basan en la violencia y la agresión y el gobierno de los EE.UU. no es una excepción. Ciertamente no duda en aplastar cualquier resistencia a sus caprichos legislativos. Sin embargo, sorprendentemente, el gobierno de los EE.UU. necesita en realidad poca violencia para lograr obediencia a sus órdenes, porque la inmensa mayoría de la población y en particular la de los intelectuales, quienes moldean la opinión, han adoptado un sistema de valores - y creencias - subyacente al imperio, como suyo propio.

Según el sistema de creencias, aprobado por los EE.UU., todos somos personas inteligentes y razonables frente a la misma dura realidad y comprometidos con los hechos y la verdad. Es bastante cierto que, incluso en el centro del imperio americano, en los EE.UU., las personas no vivimos en el mejor de los mundos posibles. Todavía hay muchos defectos que se deben arreglar. Sin embargo, con el sistema americano de gobierno democrático, la humanidad ha encontrado definitivamente el lugar perfecto para el marco institucional que permita el progreso continuo en el camino hacia un mundo cada vez más perfecto, y si sólo el sistema democrático americano fuese adoptado a escala mundial, el camino a la perfección sería claro y abierto en todas partes.

La única forma verdadera de gobierno legítimo es la democracia. Cualquier otra forma de gobierno es inferior. Existen monarquías, dictaduras y teocracias, y existen los señores feudales de tierras y los señores de la guerra, y puesto que cualquier gobierno es absolutamente preferible al no gobierno, los gobiernos democráticos deben a veces, por necesidad, cooperar con otros, gobiernos no democráticos. En última instancia, sin embargo, todos los gobiernos deben cambiarse de acuerdo al ideal americano, porque sólo la democracia permite el cambio pacífico y el progreso continuado.

Los gobiernos democráticos, como los de los EE.UU. y los de sus aliados europeos son inherentemente pacíficos y no van a la guerra unos contra otros. Si acaso deben ir a la guerra, sus guerras son guerras de defensa contra regímenes no democráticos agresivos, es decir, guerras con causa justa.

Por lo tanto, todos los países y territorios actualmente ocupados por las tropas americanas o las de sus aliados europeos han sido culpables de agresión, y su ocupación por tropas extranjeras es un acto de autodefensa y de liberación por parte del Occidente democrático.

La agresividad del mundo islámico, en particular, se demuestra por el hecho mismo de que gran parte del mencionado mundo islámico se encuentran bajo ocupación americana-occidental y todavía existen más zonas que provocan tal liberalizadora ocupación.

Los gobiernos democráticos son del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

En las democracias nadie gobierna sobre nadie, pero la gente se gobierna a sí misma y, por tanto, son libres. Los impuestos son contribuciones y pagos por servicios prestados por el gobierno, y evasores de impuestos son, por tanto, ladrones, que reciben los servicios sin pagar.

Albergar ladrones fugitivos es, pues, un acto de agresión contra el pueblo de quien ellos tratan de huir.

La propiedad privada, los mercados y el ánimo de lucro son instituciones buenas y útiles, pero un gobierno democrático debe procurar, a través de una legislación adecuada, que la propiedad privada y los beneficios adquiridos sean utilizados de manera socialmente responsable y que los mercados funcionen de forma eficiente. Además, los mercados y los negocios con ánimo de lucro no pueden producir bienes públicos y, por tanto, satisfacer las necesidades sociales, y no pueden cuidar de aquellos verdaderamente necesitados. Las necesidades sociales y los necesitados sólo pueden ser atendidos por el gobierno.

El gobierno por sí solo, a través de la financiación de bienes públicos y el apoyo dado a los necesitados, puede mejorar el bienestar de la población y reducir, si no eliminar la necesidad y el número de necesitados.

En particular, la política social del gobierno debe controlar el vicio privado de la especulación y la codicia. La codicia y la especulación también fueron la causa fundamental de la actual crisis económica. Financistas imprudentes crearon una exuberancia irracional en la opinión pública que ha naufragado en la realidad. Manifiestamente el mercado ha fallado, y sólo el gobierno estuvo dispuesto a salvar la situación, y sólo el gobierno, a través de una adecuada regulación y supervisión del sector bancario y los mercados financieros, puede evitar que jamás vuelva a ocurrir algo así. Los bancos y las empresas se declararon en quiebra. Pero los gobiernos y los bancos centrales estuvieron a la altura y protegieron el dinero de los ahorradores y el empleo de los trabajadores.

Asesorados por los mejores y mejor pagados economistas del mundo, los gobiernos han descubierto la causa de la crisis y ha determinado que para salir de la actual situación económica la gente debe al mismo tiempo consumir más e invertir más. Cada centavo guardado bajo el colchón es un centavo perdido para el consumo y la inversión actuales y esta manera disminuye el consumo y la inversión futuros. En una recesión, en todas circunstancias y, sobre toda consideración, el gasto debe incrementarse, y si las personas no gastan lo suficiente de su dinero, entonces el gobierno debe hacerlo por ellos con su dinero. Sabiamente, los gobiernos están preparados para hacerlo, porque sus bancos centrales pueden producir todo la liquidez necesaria. Si miles de millones de dólares o euros no lo hacen, los billones si lo harán y si los billones todavía no logran el truco entonces los trillones lo harán con seguridad. Sólo el gasto público masivo puede evitar un colapso económico que de otra manera es inevitable.

El desempleo, en particular, es el resultado del bajo consumo: cuando la gente no tiene suficiente dinero para comprar bienes de consumo ser curada, dándoles salarios más altos o más prestaciones por desempleo.

Una vez que la actual crisis económica se haya resuelto, los gobiernos pueden y deben a su vez retornar a los restantes problemas, a los verdaderamente acuciantes que enfrenta la humanidad: a la eliminación de toda injusta discriminación como último desiderátum de la igualdad democrática, y al control del medio ambiente global y, en particular, del clima mundial.

Esencialmente, todos los seres humanos somos iguales. Las diferencias son sólo aparentes, insignificantes y a flor de piel: algunos son de color blanco, otros color marrón, y negros son los de más allá, y algunos son altos y los otros cortos, algunos son hombres y las demás mujeres, algunos hablan Inglés o polaco o chino, algunos tienen cáncer o SIDA y los otros no. Estas son características humanas accidentales. A algunas personas les sucede y a otros no. Sin embargo, de esas diferencias accidentales sólo se derivan consecuencias triviales, tales como que los altos pueden alcanzar más que arriba, sólo las mujeres pueden tener hijos o que algunas personas se mueren antes que otras. Pero diferencias accidentales como éstas no tienen incidencia sistemática en los rasgos mentales, tales como la energía de motivación, la preferencia temporal o la destreza intelectual, y, como tales, carecen de poder explicativo en lo relacionado al éxito económico y social: en particular, ingresos, situación profesional y posición social. Los rasgos mentales no tienen una base física, biológica o étnica y son infinitamente maleables. Todos, a excepción de algunos casos patológicos, son como todo el mundo a este respecto, y todos los pueblos, a través de la historia, han hecho igual contribución a la civilización. Aparentemente las evidentes diferencias son únicamente el resultado de diferentes circunstancias externas y de oportunidades de entrenamiento. Si se está adecuadamente localizado y entrenado, todo el mundo es capaz de los mismos logros. Todas las diferencias en ingresos y logros entre blancos, asiáticos y negros, hombres y mujeres, latinos, anglos y tailandeses, e hindúes, protestantes y musulmanes se desvanecerían. Los blancos podrían ser llevados a competir a la par de los negros por los más altos premios en la NBA, en las competencias de 100 metros y en carreras de larga distancia, y los negros podían competir con los blancos y los asiáticos en matemáticas, ajedrez e ingeniería. Si en cambio se comprueba que la representación y distribución de los diversos grupos sociales accidentales en diversas posiciones de renta, patrimonio o status profesional es desigual entonces se demuestra una discriminación injustificada, y ese tipo de discriminación debe ser rectificado con programas de acción afirmativa, por medio de los cuales los discriminadores deben indemnizar a la injustamente discriminados.

Sólo hay una posible excepción a este principio general de la igualdad humana y el demonio de la discriminación. Porque, más allá de toda duda razonable, hubo un crimen en la historia, cometido por una gente en particular contra otra gente en particular, que no es comparable a ningún otro delito. No se puede excluir que esta especifica disposición criminal por parte de una gente tenga raíces genéticas, y en la medida en que esta posibilidad no puede descartarse, es justo que quienes son colectivamente culpables continúen compensando a las víctimas colectivas.

De la mano con los esfuerzos para erradicar el mal de la discriminación, los gobiernos democráticos deben hacer frente a la tarea fundamental de superar el particularismo excesivo humanos - el individualismo, localismo, provincialismo, regionalismo y nacionalismo - todavía arraigados en las mentes de la mayoría de las personas y promover en su lugar el ideal del universalismo, del hombre universal y de los intereses de la humanidad como tal. La necesidad de esta política se demuestra más dramática por los peligros del cambio climático global. Como resultado de innumerables actos egoístas: la producción y la utilización no reguladas de varias fuentes no renovables de energía, el globo está amenazado por catástrofes inimaginables: maremotos, el brusco y repentino aumento del nivel del mar y la aparición de trascendentales desequilibrios y desbalances ecológicos.

Sólo a través de una acción gubernamental concertada y, en última instancia la creación de un gobierno mundial supra-nacional, y a través de minuciosas regulaciones al comportamiento en la producción y el consumo, validadas científicamente, de cumplimiento forzoso y administradas por todo el orbe, podrían evitarse tan amenazantes y mortales peligros. Gemeinwohl (bienestar público) geht vor (viene antes) Eigenwohl (bienestar privado) - esto, sobre todo, es lo que el problema del cambio climático demuestra, y es el gobierno quien finalmente tendrá que poner este principio en acción.

La Sociedad Propiedad y Libertad - y sin duda yo, personalmente - consideramos todo esto no sólo una locura: sino un total absurdo y una peligrosa falta de sentido común. Sin embargo, esto es esencialmente lo que podemos escuchar y leer día tras día en los principales medios de comunicación y lo que es proclamado por cada experto y respetable eminencia. Sólo pocas personas pueden ver a través de toda la farsa y muchos menos tienen la valentía de hablar en contra de ella. Es el objetivo de la Sociedad Propiedad y Libertad y sus encuentros es reunir a estas personas, atacar frontalmente toda esta locura y a la clase dominante que la perpetra contra nosotros - y divertirnos haciéndolo, al menos mientras aún se nos permita la diversión.

* Hans-Hermann Hoppe (www.HansHoppe.com) es Presidente de la Sociedad Propiedad y Libertad. El presente ensayo fue entregado como discurso introductorio y pronunciado en la Sociedad Propiedad y Libertad en la reunión anual, en Bodrum, Turquía, el 21 de mayo de 2009.

TRADUCIDO POR RODRIGO DIAZ