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&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por Henry Grady Weaver. (Publicado el 10 de marzo de 2010)&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra
aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/4152"&gt;http://mises.org/daily/4152&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;[Extra&amp;iacute;do del cap&amp;iacute;tulo 18 de &lt;/i&gt;The Mainspring of Human
Progress &lt;i&gt;(1953), este art&amp;iacute;culo es la segunda parte de una serie de dos. La
Parte 1&amp;ordf; puede encontrarse &lt;a href="http://mises.org/Community/blogs/euribe/archive/2010/03/10/el-progreso-de-la-inventiva.aspx"&gt;aqu&amp;iacute;&lt;/a&gt;]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Durante miles de a&amp;ntilde;os bajo el concepto del viejo mundo de
una econom&amp;iacute;a est&amp;aacute;tica operando bajo control burocr&amp;aacute;tico, los seres humanos
vivieron con hambre, suciedad y enfermedades. Trabajaron incesantemente
rompi&amp;eacute;ndose las espaldas en trabajos penosos para seguir vivos en sus
desdichados cuerpo. Mor&amp;iacute;an j&amp;oacute;venes. Durante miles de a&amp;ntilde;os, cuando no luchaban
en guerra, se dedicaban a construir pocilgas, sembrar grano, cocinar carne,
uncir bueyes y encadenar esclavos a molinos y remos.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Luego en este Nuevo Mundo, en un breve periodo de 160 a&amp;ntilde;os,
los estadounidenses crearon un modo de vida completamente distinto, con mejoras
y avances en el nivel de vida m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de lo imaginado en edades precedentes.
Los estadounidenses han refutado la superstici&amp;oacute;n pagana de un universo est&amp;aacute;tico
y han dado un nuevo significado a la palabra &lt;i&gt;progreso&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Si nuestro progreso ha de continuar, es importante&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;que no olvidemos las cosas que no han hecho
llegar tan lejos.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los economistas y estad&amp;iacute;sticos se inclinan por considerar el
fin de la Guerra Civil como el hito que marca el inicio de la primera gran era
de progreso acelerado en Estados Unidos. En t&amp;eacute;rminos de aumento de la
producci&amp;oacute;n y mayores niveles de vida, eso es cierto. Pero las semillas de ese
progreso se sembraron en las generaciones anteriores.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Muchas de las cosas que hoy tenemos pueden retrotraerse,
directa o indirectamente, a lo que estaba en la mente de quienes estaban
abriendo camino hace 100 o 150 a&amp;ntilde;os. Es entonces cuando se pusieron los
cimientos b&amp;aacute;sicos y es dudoso que haya habido alg&amp;uacute;n tiempo en el que la energ&amp;iacute;a
humana y el pensamiento original, independiente y creativo fuera tan intenso y tan
bien dirigido como en los a&amp;ntilde;os inmediatamente siguientes a la Guerra de
Independencia.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;El intervalo esquivo&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En el progreso de una naci&amp;oacute;n, igual que en su decadencia,
siempre hay un intervalo entre causa y efecto. Este punto es extremadamente
importante y el no reconocerlo parece llevar a la mayor&amp;iacute;a de los errores y
miserias de la humanidad a trav&amp;eacute;s de los tiempos. El progreso, o su falta, en
un momento concreto dependen de lo que ocurra en las mentes de hombres y
mujeres en alg&amp;uacute;n momento previo. Las historias de Grecia, Roma y Espa&amp;ntilde;a aportan
abundantes evidencias.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Mirando al futuro en lugar de al pasado, el progreso de
Estados Unidos en los pr&amp;oacute;ximos a&amp;ntilde;os depende del pensamiento de Estados Unidos
de hoy. La perspectiva a largo plazo depende, no de los que somos mayores, sino
del pensamiento de la gente joven que estar&amp;aacute; al tim&amp;oacute;n en 10, 20, 30, 40, 50
a&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Como individuos, &amp;iquest;cu&amp;aacute;l es su perspectiva de la vida? &amp;iquest;Son
fatalistas o independientes? &amp;iquest;Cu&amp;aacute;l es la influencia del hogar y c&amp;oacute;mo es en
comparaci&amp;oacute;n con al de hace 50 o 100 a&amp;ntilde;os? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; ocurre en las aulas? &amp;iquest;Cu&amp;aacute;l es la
filosof&amp;iacute;a de nuestros maestros y hombres p&amp;uacute;blicos?&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Una de las mejores formas de asegurar el progreso futuro es
mantener claramente en mente las cosas que han sido responsables de nuestro
progreso en el pasado, as&amp;iacute; como las cosas que pueden haber impedido que Estados
Unidos fuera tan grande como pod&amp;iacute;a haber sido.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Este cap&amp;iacute;tulo se supone que se ocupa del progreso de la
inventiva en lo que afecta a nuestro crecimiento econ&amp;oacute;mico y nuestro alto nivel
de vida. Y a&amp;uacute;n as&amp;iacute; no estoy seguro de que no deba disculparme por esta
digresi&amp;oacute;n, porque todo se reduce al uso eficaz del trabajo humano y el uso
eficaz del trabajo humano depende a la perspectiva mental y moral de las
personas individuales que conforman una sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Esfuerzos en paralelo&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Como ya se ha indicado, es dif&amp;iacute;cil trazar la &amp;ldquo;genealog&amp;iacute;a&amp;rdquo; de
cada invenci&amp;oacute;n o descubrimiento y cualquier intento de hacerlo viene acompa&amp;ntilde;ado
de omisiones e imprecisiones.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Las necesidades econ&amp;oacute;micas tienen una forma de pernear la
sociedad. Es un lugar com&amp;uacute;n en la historia de los inventos encontrar mentes muy
distantes entre s&amp;iacute; en el tiempo y el espacio ocup&amp;aacute;ndose de los mismos
problemas, trabajando independientemente pero produciendo resultados
esencialmente id&amp;eacute;nticos.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Raramente algo aparece completamente maduro. El progreso
avanza gradualmente, con cada mejora abriendo el camino a la siguiente y desde
la llegada de la imprenta y el crecimiento de las sociedades cient&amp;iacute;ficas los
esfuerzos se han acumulado unos a otros en un grado cada vez mayor a un ritmo
acelerado.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuanto m&amp;aacute;s complicado sea el producto, m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil ser&amp;aacute;
trazar el origen de su desarrollo. Por ejemplo, para contar la historia de la
m&amp;aacute;quina de vapor har&amp;iacute;a falta un gran volumen, con un cap&amp;iacute;tulo de introducci&amp;oacute;n tan
largo como el Libro de la Cr&amp;oacute;nicas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Normalmente se considera a James Watt como su inventor y es
cierto que Watt, m&amp;aacute;s que cualquier otra persona, fue responsable del tipo de
m&amp;aacute;quina que nos condujo a la edad moderna de la energ&amp;iacute;a. Introdujo en principio
del condensador y convirti&amp;oacute; el movimiento oscilante en rotatorio. Pero m&amp;aacute;quinas
de vapor de un tipo m&amp;aacute;s burdo se ven&amp;iacute;an usando para sacar agua de las minas de
carb&amp;oacute;n inglesas antes de que naciera James Watt.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En realidad, el principio de la m&amp;aacute;quina de vapor se conoc&amp;iacute;a
desde los tiempos de la antigua Grecia y sabemos que en Alejandr&amp;iacute;a, un hombre
llamado Her&amp;oacute;n construy&amp;oacute; una turbina de vapor en el a&amp;ntilde;o 130 a. de C. Pero una
invenci&amp;oacute;n, como un recurso natural, no vale para mucho salvo que se haga algo
con ella.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Normalmente se considera a Robert Fulton como el inventor
del primer barco de vapor americano, pero fue m&amp;aacute;s un promotor que un inventor.
Se construyeron y operaron no menos de 16 barcos de vapor en este pa&amp;iacute;s antes de
la botadura del &lt;i&gt;Clermont&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Antes de Fulton&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El genio medio olvidado John Fitch, de Bucks County,
Pennsylvania, construy&amp;oacute; un barco de vapor en 1786 y durante los siguientes diez
a&amp;ntilde;os, con la ayuda de Harry Voigt y otros, construy&amp;oacute; otros cinco barcos de
vapor, todos con &amp;eacute;xito y cada uno mejor que su predecesor. &lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Quince a&amp;ntilde;os antes del &lt;i&gt;Clermont&lt;/i&gt; de Fulton, el cuarto
barco de Fitch, el &lt;i&gt;Persaverence&lt;/i&gt;, estaba operando diariamente subiendo y
bajando el Delaware, llevando pasajeros de Filadelfia a Trenton, Nueva Jersey.
Pero, al contrario que Fulton, John Fitch era un mal promotor y estaba
demasiado concentrado en su trabajo como para preocuparse por los asuntos
pol&amp;iacute;ticos.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tambi&amp;eacute;n estuvo el ingeniero capaz, Coronel John Stevens, que
bot&amp;oacute; su primer buque en 1802. Su tercer barco, el &lt;i&gt;Phoenix&lt;/i&gt; (acabado a la
vez que el &lt;i&gt;Clermont&lt;/i&gt;) estaba equipado con un motor&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;mejorado, dise&amp;ntilde;ada y construida por el propio
Coronel, mientras que el motor del Clermont fue importado de Inglaterra.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero Stevens estaba en desventaja porque el patrocinador de
Fulton, el Canciller Livingston, mediante medios pol&amp;iacute;ticos, hab&amp;iacute;a obtenido un
monopolio de veinte a&amp;ntilde;os sobre la operaci&amp;oacute;n de barcos de vapor dentro y
alrededor del Estado de Nueva York. Tambi&amp;eacute;n parece que Nicholas Roosevelt, un
antiguo asociado de Stevens hab&amp;iacute;a cambiado su apoyo al grupo de Fulton.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En todo caso, el acuerdo monopol&amp;iacute;stico fue mas de lo que
pudo resistir Stevens. As&amp;iacute; que mientras el Clermont resoplaba r&amp;iacute;o arriba el
pac&amp;iacute;fico Hudson, el Coronel se enfrentaba a las aguas del Atl&amp;aacute;ntico y llevaba
su nuevo barco de Hoboken a Filadelfia, el primer viaje oce&amp;aacute;nico jam&amp;aacute;s
realizado bajo el poder del vapor.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Livingston y Roosevelt trataron de extender su monopolio por
todos los Estados Unidos, pero a los estadounidenses reci&amp;eacute;n liberados no les
gustaba la idea de la restricci&amp;oacute;n gubernamental: en menos de una generaci&amp;oacute;n,
los operadores independientes hab&amp;iacute;an cubierto todas las aguas occidentales con
barcos de vapor de invenci&amp;oacute;n propia. Entretanto el din&amp;aacute;mico Nuevo mundo hab&amp;iacute;a
desafiado al Viejo realizando la primera traves&amp;iacute;a del oc&amp;eacute;ano en un barco
propulsado a vapor. Fue el buen barco &lt;i&gt;Savannah&lt;/i&gt;, que lleg&amp;oacute; a Cork,
Irlanda en el a&amp;ntilde;o 1818.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Peque&amp;ntilde;as cosas&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;La demanda de viviendas que sigui&amp;oacute; a la Guerra de
Independencia fue tan grande o m&amp;aacute;s que la que sigui&amp;oacute; a la Segunda Guerra
Mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Abundaba la madera: el problema eran los clavos. Se usaban
clavos de hierro en el Imperio Romano en tiempo de Cristo, pero siempre se
hab&amp;iacute;an realizado laboriosamente a mano: la forja de los clavos para la
construcci&amp;oacute;n de una casa llevaba casi tanto tiempo como la construcci&amp;oacute;n de la
propia casa. Hab&amp;iacute;a una leyenda de que en los tiempos coloniales las casa viejas
se quemaban deliberadamente hasta los cimientos y se tamizaban las cenizas para
recuperar los clavos hechos a mano.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los clavos se vend&amp;iacute;an por docenas, a precios no mucho
menores de los que ahora tienen en una tienda de antig&amp;uuml;edades. Thomas Jefferson
manten&amp;iacute;a ocupados a una docena de esclavos forjando clavos s&amp;oacute;lo para
actividades constructivas en su propiedad de Monticello. Pero todo esto cambi&amp;oacute;
cuando, en 1795, Jacob Perkins, de Newburyport, Massachussets, desarroll&amp;oacute; una
m&amp;aacute;quina que fabricar&amp;iacute;a sesenta mil clavos por semana.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;La historia de los clavos es similar a la de muchos otros
utensilios dom&amp;eacute;sticos que hoy se compran en la tienda m&amp;aacute;s cercana sin pensarlo
dos veces. Las ahorradoras amas de casa coloniales podr&amp;iacute;an habernos contado sin
un momento de vacilaci&amp;oacute;n cu&amp;aacute;ntos alfileres, agujas y botones ten&amp;iacute;an en sus
costureros, el cabeza de familia llevaba un inventario mental sobre sus magras
existencias de clavos, tachuelas, tornillos y piezas de metal.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los botones de lat&amp;oacute;n se vend&amp;iacute;an a diez centavos cada uno
hasta que Paul Revere, en 1801, ide&amp;oacute; una m&amp;aacute;quina hac&amp;iacute;a rollos de lat&amp;oacute;n de
grosor uniforme. Luego los fabricantes de botones de Waterbury, Connecticut,
empezaron a estampar botones en prensas operadas por un molino de agua.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los alfileres y la agujas eran especialmente preciados. Eran
mayores que los que se usan com&amp;uacute;nmente hoy y mucho m&amp;aacute;s caros, especialmente los
alfileres, ya que las cabezas se fabricaban por separado y se soldaban luego.
La venta de alfileres en bloque no se puso en pr&amp;aacute;ctica hasta 1844, cuando un
peque&amp;ntilde;o fabricante en derby, Connecticut, ide&amp;oacute; una forma de producirlos
completamente a m&amp;aacute;quina al ritmo de dos millones por semana.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hasta entonces, los alfileres ordinarios se vend&amp;iacute;an por
hasta 20 centavos cada uno y se consideraban regalos apropiados para bodas y
Navidades. Tambi&amp;eacute;n se usaron como moneda para complementar el trueque entre
familias vecinas, lo que por cierto, es el origen de la expresi&amp;oacute;n estadounidense
&amp;ldquo;pin money&amp;rdquo; [dinero para gastos personales].&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Efectos de largo alcance&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Al igual que en el caso de la desmotadora, es casi imposible
medir el valor de cada invenci&amp;oacute;n &amp;uacute;til. El volumen en d&amp;oacute;lares del aumento de la
producci&amp;oacute;n industrial es s&amp;oacute;lo una parte de la historia y puede excederse con
mucho por las ganancias en eficacia humana. Pensemos en los efectos de barcos
de vapor, ferrocarriles, tel&amp;eacute;fonos, autom&amp;oacute;viles, aviones, etc. en ahorrar
tiempo y energ&amp;iacute;a para otros fines. O, por tomar un ejemplo menos espectacular,
imaginemos el tiempo perdido por el ama de casa colonial buscar uno de sus
alfileres de 20 centavos.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Consideremos en ahorro en tiempo y trabajo humano y en las
mil y una mejoras en la vida que debemos a la electricidad. Su historia es tan
complicada y de tan largo alcance que llevar&amp;iacute;a un libro entero desarrollarla,
incluso aunque yo tuviera el conocimiento y talento para c&amp;aacute;lculos de
proporciones tan astron&amp;oacute;micas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero aqu&amp;iacute; va un ejemplo, uno bastante simple, sin duda menos
espectacular que la electricidad o la m&amp;aacute;quina de vapor. Se refiere a los
arados.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los arados se san venido usando desde el inicio de la
historia, pero han permanecido pr&amp;aacute;cticamente sin cambios durante miles a&amp;ntilde;os. En
el momento de la Revoluci&amp;oacute;n Americana segu&amp;iacute;an haci&amp;eacute;ndose de puntas de &amp;aacute;rboles,
a veces con una pieza de metal unida al extremo.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;No era el tipo de problema que atrajera al cient&amp;iacute;fico
erudito. Remover la tierra era algo que siempre se hab&amp;iacute;a dejado a campesinos y
esclavos, as&amp;iacute; que por qu&amp;eacute; preocuparse. Pero en el Nuevo mundo donde los hombres
eran libres, se abri&amp;oacute; un enorme emporio agr&amp;iacute;cola como consecuencia del ingenio
americano aplicado a la mejora del esta venerable herramienta.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En los tiempos coloniales, las grandes praderas del Medio
Oeste y buena parte del Valle del Mississippi se consideraban in&amp;uacute;tiles. Los
primeros viajeros hablaban de las amplias praderas como un &amp;ldquo;oc&amp;eacute;ano de tierra&amp;rdquo;
que permanecer&amp;iacute;a por siempre salvaje y sin cultivar.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Varias razones&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esta conclusi&amp;oacute;n no era irracional. De hecho se basaba en
varias razones.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El pa&amp;iacute;s de las praderas, al contrario que el &amp;aacute;rea oriental,
no estaba cubierto por bosques y, aunque talar &amp;aacute;rboles y aclarar terreno hab&amp;iacute;a
sido la cruz de su existencia, los colonos pioneros ve&amp;iacute;an con recelo cualquier
terreno que no tuviera que aclararse. Razonaban que si no crec&amp;iacute;an &amp;aacute;rboles, no
podr&amp;iacute;a ser de ning&amp;uacute;n valor para obtener cosechas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Las praderas estaban cubiertas por una tierra dura
primigenia. Cuando se secaba esta tierra, el arado ordinario no pod&amp;iacute;a abrirla y
cuando se ablandaba con la lluvia, la rica marga del substrato era tan pegajosa
que se adher&amp;iacute;a a la hoja del arado. La f&amp;eacute;rtil tierra de los valles fluviales se
describ&amp;iacute;a como &amp;ldquo;demasiado gruesa como para beberla y demasiado fina como para
ararla&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se hab&amp;iacute;an usado arados de hierro, pero sin mucho &amp;eacute;xito. No
&amp;ldquo;restregaban&amp;rdquo;. Eran demasiado pesados para manejarlos. Y hab&amp;iacute;a una superstici&amp;oacute;n
inmemorial de que un arado hecho con metal envenenar&amp;iacute;a las cosechas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero John Deere, un herrero yanqui que emigr&amp;oacute; de Vermont al
Valle del Mississippi, no era tan esc&amp;eacute;ptico. En lugar de usar hierro, fabric&amp;oacute;
un arado a partir del mejor acero disponible por entonces. A partir del disco
de una vieja sierra circular, recort&amp;oacute; las partes necesarias y, sobre patrones
tallados en un tronco, dio cuidadosamente la forma apropiada a las l&amp;aacute;minas y
las uni&amp;oacute; a un bien construido marco de madera noble.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Si nos fijamos, el arado de John Deere &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;dif&amp;iacute;cilmente puede considerarse una invenci&amp;oacute;n.
Todo lo que hizo fue encontrar un nuevo uso a un material viejo y desarrollar
sus ideas de una manera muy eficiente.&lt;a name="_ftnref1"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero el arado de John Deere cortaba la tierra como una
navaja y la pegajosa marga se ca&amp;iacute;a del arado como mantequilla de un cuchillo
caliente. Es verdad que era m&amp;aacute;s pesado que su predecesor de madera, pero John
Deere era un hombre gigantesco y recorr&amp;iacute;a las tierras de las praderas con su
nuevo arado al hombro, s&amp;oacute;lo para evitar la discusi&amp;oacute;n sobre el peso.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Y despu&amp;eacute;s de que John Deere tuvo unas pocas temporadas de
crecientes buenas cosechas, los colonos realistas y abiertos de mente dejaron
aparte la superstici&amp;oacute;n de que el metal envenenar&amp;iacute;a el terreno y el pa&amp;iacute;s de las
praderas empez&amp;oacute; su auge.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Justa recompensa&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Del sencillo invento de John Deere naci&amp;oacute; una gran industria
y una serie de otras industrias se siguieron en su aparici&amp;oacute;n, pues se
desarrollaron cosechadoras, empacadoras, tractores y otros tipos avanzados de
maquinaria rural como resultado natural de haber encontrado una forma de arar
el terreno de las praderas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se habilitaron millones de acres de los terrenos m&amp;aacute;s
productivos del mundo. Aparecieron pueblos y ciudades pr&amp;oacute;speros en los vastos
&amp;ldquo;paramos&amp;rdquo; de las praderas y el arado de John Deere, junto con otras invenciones
m&amp;aacute;s complejas de Cyrus McCormick y otros, abrieron oportunidades similares para
un aumento de la producci&amp;oacute;n agr&amp;iacute;cola en todas partes del mundo, incluyendo la
Ucrania rusa.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Asombra nuestra imaginaci&amp;oacute;n pensar c&amp;oacute;mo la sencilla
contribuci&amp;oacute;n de John Deere aument&amp;oacute; la riqueza de la humanidad. Quiz&amp;aacute; se hubiera
producido sin libertad de invenci&amp;oacute;n y libertad de obtener su parte en las
remuneraciones de los esfuerzos por inventar, pero no puede eludirse el hecho
de que los arados hab&amp;iacute;an permanecido pr&amp;aacute;cticamente sin cambios durante eras,
mientras que los pueblos del mundo pasaban hambre.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;No se cu&amp;aacute;nto dinero hizo John Deere como consecuencia de
encontrar una manera de arar los rucos terrenos de las praderas. Dudo que
obtuviera m&amp;aacute;s de lo que se merec&amp;iacute;a, aunque no intentar&amp;eacute; decir a cu&amp;aacute;nto ten&amp;iacute;a
derecho, ni saber como estimarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Creo que una forma de hacerlo ser&amp;iacute;a bas&amp;aacute;ndose en cu&amp;aacute;ntas
horas le llev&amp;oacute; pensar la idea y desarrollar el modelo experimental. El problema
es que el genio inventor no opera por horas. Lo m&amp;aacute;s frecuente es que las buenas
ideas lleguen en momentos de ocio, como consecuencia de un inter&amp;eacute;s en el
trabajo que se extiende m&amp;aacute;s all&amp;aacute; del horario laboral.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por lo que puedo colegir, John Deere hab&amp;iacute;a estado d&amp;aacute;ndole
vueltas al problema en su cabeza durante alrededor de un a&amp;ntilde;o antes de dar con
la soluci&amp;oacute;n. Pero la paga de un a&amp;ntilde;o dif&amp;iacute;cilmente ser&amp;iacute;a suficiente, aunque
pensemos en una base puerta a puerta, con m&amp;aacute;ximos niveles y triple tiempo en
horas extra.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tambi&amp;eacute;n es bastante posible que John Deere pueda haber
seguido algunos caminos err&amp;oacute;neos y gastado tiempo en otras ideas que no
resultaron. Podr&amp;iacute;a ser que algunos de estos esfuerzos in&amp;uacute;tiles fueran las
piedras angulares que le llevaran a una soluci&amp;oacute;n del problema del arado. Pero
no importa lo liberalmente que le tratemos sobre una base horaria, correr&amp;iacute;amos
el peligro de infravalorar a John Deere &amp;iexcl;y yo no quiero hacerlo!&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Capacidad de pago&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;As&amp;iacute; que adoptemos otra postura y utilicemos el punto de
vista de la &amp;ldquo;capacidad de pago&amp;rdquo;. Como el rompetierra de Deere transform&amp;oacute;
terreno bald&amp;iacute;o en terreno de alto valor, podr&amp;iacute;amos decir que ten&amp;iacute;a derecho a un
porcentaje bastante generoso de la riqueza aumentada. Esto podr&amp;iacute;a
calcularse&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;con los valores anterior y
posterior del vasto Valle del Mississippi, incluyendo los f&amp;eacute;rtiles terrenos de
Illinois, Missouri, Kansas, Nebraska, Iowa, Wisconsin, Minnesota, y las
Dakotas, por no hablar de la Ucrana rusa.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En grandes cifras, esto representa el &amp;aacute;rea que Jefferson
compr&amp;oacute; a Napole&amp;oacute;n por 15.000.000$, pero cuando esta tierra se dedic&amp;oacute; al
cultivo, el valor aument&amp;oacute; a unos 20.000.000.000$, lo que significar&amp;iacute;a una
riqueza a&amp;ntilde;adida de 19.885.000.000$.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero eso no ofrece ninguna pista acerca de cu&amp;aacute;l ser&amp;iacute;a la
parte que corresponder&amp;iacute;a a John Deere porque ocup&amp;oacute; los trabajos en cooperaci&amp;oacute;n
de millones de hombres libres durante varias generaciones seguir hasta el final
y hacer que se acabe el trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es verdad que John Deere desempe&amp;ntilde;&amp;oacute; un papel importante en
hacer que todo empezara, pero estoy usando su nombre m&amp;aacute;s como un s&amp;iacute;mbolo, y
buena parte del m&amp;eacute;rito pertenece a Cyrus McCormick, James Oliver y otros
inventores, ninguno de los cuales habr&amp;iacute;a llegado muy lejos son la ayuda de
otros que les apoyaron en su trabajo. Esto incluye a quienes pusieron el dinero
para construir y equipar f&amp;aacute;bricas, a quienes emplearon las herramientas, a
quienes ayudaron a desarrollar herramientas nuevas y mejores, a quienes idearon
m&amp;eacute;todos nuevos y mejores para usar las herramientas nuevas y mejores, a quienes
contribuyeron a la gesti&amp;oacute;n, distribuci&amp;oacute;n y servicios y, por fin, a los
prometedores granjeros que deseaban tener una oportunidad de dejar sus
confortables hogares en el Este y arriesgar su dinero y vidas para abrir un
nuevo y vasto pa&amp;iacute;s. No s&amp;eacute; de nadie que sea lo suficientemente inteligente como
para distribuir las distintas porciones de la riqueza creada.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Un duro problema&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es un problema duro como quiera que lo miremos. Pienso que
la &amp;uacute;nica forma de resolverlo es tal y como se hizo: a trav&amp;eacute;s de sopesar
libremente y sin interferencias los incentivos y las recompensas entre los
distintos individuos que tomaron parte. Quiz&amp;aacute; fuera una suerte que en los
tiempos de John Deere el &amp;eacute;nfasis principal era aumentar la riqueza, en lugar de
c&amp;oacute;mo deb&amp;iacute;a dividirse &amp;eacute;sta.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Dar demasiada importancia a c&amp;oacute;mo deber&amp;iacute;a dividirse bien
podr&amp;iacute;a haber reducido la cantidad a dividir porque hubiera requerido m&amp;aacute;s gente
para hacer las cifras que para el trabajo. Pero me estoy desviando del asunto:
simplemente trato de destacar las posibilidades de producir riqueza que traen
las nuevas ideas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;No importa cu&amp;aacute;nto dinero hiciera John Deere, ser&amp;iacute;a
insignificante en comparaci&amp;oacute;n con los tremendos beneficios generales compartidos
por millones de personas. Y es perfectamente posible que el buen viejo John
Deere no hubiera dedicado su cabeza al problema del arado si no hubiera estado
viviendo en un pa&amp;iacute;s libre, donde un herrero ambicioso ten&amp;iacute;a la posibilidad de
convertirse en un pr&amp;oacute;spero fabricante. La mentes libres son mentes con
inventiva. Por eso Estados Unidos ha sido siempre una tierra de inventores.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;-------------------------------------------------------------------&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Henry Grady Weaver (1889-1949) trabaj&amp;oacute; como mec&amp;aacute;nico,
vendedor y dibujante antes de ser director de investigaci&amp;oacute;n de clientes para
General Motors. Por esa labor apareci&amp;oacute; en la portada del 14 de noviembre de
1938 de la revista &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt;. Fue conocido principalmente por su obra &lt;i&gt;&lt;a href="http://mises.org/books/mainspring.pdf"&gt;The Mainspring of Human Progress&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Este art&amp;iacute;culo est&amp;aacute; extra&amp;iacute;do del cap&amp;iacute;tulo 18 de &lt;i&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/books/mainspring.pdf"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;The Mainspring of Human Progress&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; (1953).&lt;/p&gt;
&lt;div&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;
&lt;div id="ftn1"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;
Hace a&amp;ntilde;os, alguien en el campo me dijo que John Deere invent&amp;oacute; la rueda con
punta de cuchillo que va delante del cuerpo del arado y hace una incisi&amp;oacute;n para
el resto. Pero no es cierto. La gu&amp;iacute;a rodante se usaba antes de John Deere y su
arado ni siquiera ten&amp;iacute;a uno. De hecho, ser&amp;iacute;a dif&amp;iacute;cil probar hab&amp;iacute;a algo
enteramente original en el arado de John Deere. Los esfuerzos de otros
estadounidenses en la misma l&amp;iacute;nea, fueron contempor&amp;aacute;neos o incluso anteriores
al de Deere. Cuando descubr&amp;iacute; estos desconcertantes hechos, empec&amp;eacute; a rechazar la
historia. Luego pens&amp;eacute; que quiz&amp;aacute; era una historia a&amp;uacute;n mejor porque ilustra la
muy importante idea de que le progreso humano no depende tanto de destellos de
ingenio como de que la persona haga el estupendo trabajo de desarrollar sus
propias ideas o las ideas de otros. Aunque estoy usando el nombre de John Deere
como s&amp;iacute;mbolo principal, poca discusi&amp;oacute;n puede haber en que &amp;eacute;l, m&amp;aacute;s que nadie,
fue el hombre que hizo que empezara todo en los &amp;ldquo;p&amp;aacute;ramos&amp;rdquo; de las praderas.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=311961" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/historia/default.aspx">historia</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Henry+Grady+Weaver/default.aspx">Henry Grady Weaver</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/The+Mainspring+of+Human+Progress/default.aspx">The Mainspring of Human Progress</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/divisi_26002300_243_3B00_n+del+trabajo/default.aspx">divisi&amp;#243;n del trabajo</category></item><item><title>El progreso de la inventiva</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/03/10/el-progreso-de-la-inventiva.aspx</link><pubDate>Wed, 10 Mar 2010 13:21:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:311681</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=311681</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/03/10/el-progreso-de-la-inventiva.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;h1&gt;&lt;span style="font-weight:normal;font-size:12px;"&gt;Por Henry Grady Weaver. (Publicado el 9 de marzo de 2010)&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra
aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/4144"&gt;http://mises.org/daily/4144&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;[Extra&amp;iacute;do del cap&amp;iacute;tulo 18 de &lt;/i&gt;The Mainspring of Human
Progress &lt;i&gt;(1953)]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando estaba empezando la Revoluci&amp;oacute;n Americana, las
condiciones de vida apenas hab&amp;iacute;an cambiado desde el reinado de Nabucodonosor.
La mujer de la colonia buscaba su propia le&amp;ntilde;a y cocinaba sobre una hoguera,
igual que han cocinado las mujeres desde el inicio de la historia y exactamente
como m&amp;aacute;s de dos tercios de las mujeres de la tierra cocinan hoy d&amp;iacute;a. Hilaba y
tej&amp;iacute;a teles burdas, con un huso y un telar legados por los primeros egipcios.
Toda ama de casa hac&amp;iacute;a su propia sopa y velas y acarreaba agua de un manantial
o un pozo. Una simple piedra de molino, datada en la antigua Babilonia, mol&amp;iacute;a
el grano que el granjero estadounidense cortaba y trillaba con cuchillos y
mayales que eran m&amp;aacute;s antiguos que la historia.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Estas eran las condiciones existentes cuando nuestros
antepasados se zafaron de los grilletes de la tiran&amp;iacute;a del Viejo Mundo con el
fin de que los seres humanos pudieran tener el control de sus propias vidas y
hacer uso completo de su iniciativa individual.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;La explosi&amp;oacute;n de energ&amp;iacute;a humana fue tremenda y no puede
ilustrarse mejor que por el progreso de la inventiva que tuvo lugar
inmediatamente.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En 1793,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Eli Whitney
invent&amp;oacute; la desmotadora, que pod&amp;iacute;a hacer la labor de cuatro docenas de hombres.
Pero eso es s&amp;oacute;lo parte de la historia. La invenci&amp;oacute;n de Whitney hizo
comercialmente rentable cultivar el algod&amp;oacute;n &amp;ldquo;semilla verde&amp;rdquo; de fibra corta que
crec&amp;iacute;a salvaje en las laderas de Virginia y los estados del Sudeste. Al
contrario de las variedades de fibra larga y sea-island, las hilas se agarraban
tan tenazmente a la semilla de fibra corta que s&amp;oacute;lo pod&amp;iacute;an separarse a mano
unas pocas onzas al d&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los inferiores costes de proceso aumentaron el mercado para
todas las variedades del algod&amp;oacute;n. Los acres dedicados al cultivo aumentaron grandemente
y los estados sure&amp;ntilde;os entraron en una era de gran prosperidad. En menos de diez
a&amp;ntilde;os, la producci&amp;oacute;n anual de algod&amp;oacute;n en Estados Unidos hab&amp;iacute;a aumentado de menos
de cinco millones de libras a m&amp;aacute;s de cincuenta millones.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Nueva Inglaterra comparti&amp;oacute; esta prosperidad. La
disponibilidad de algod&amp;oacute;n en tan grandes cantidades a precios tan bajos
estimul&amp;oacute; el desarrollo de cardadoras y telares. Unos pocos a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s en
Waltham, Massachussets, por primera vez en la historia, el algod&amp;oacute;n en bruto se
convert&amp;iacute;a en tela terminada bajo el techo de una f&amp;aacute;brica.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Ahora pod&amp;iacute;an obtenerse telas a precios al alcance de todos.
Ya no era necesario que el ama de casa trabajara horas extraordinarias en su
rueca y telar manual. Gracias a Eli Whitney, pod&amp;iacute;a tener alguna que otra tarde
ocasional para descansar y divertirse.&lt;a name="_ftnref1"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Producci&amp;oacute;n en masa&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En 1799, el mismo Eli Whitney, mediante la influencia de
Thomas Jefferson, recibi&amp;oacute; un contrato para fabricar mosquetes para el
Departamento de Guerra. Su trabajo en ese proyecto fue uno de los hitos m&amp;aacute;s
importantes en el desarrollo de la t&amp;eacute;cnica moderna de producci&amp;oacute;n en masa.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se considera frecuentemente a Whitney como el inventor de la
producci&amp;oacute;n en masa, pero eso no es muy ajustado a la realidad. En Inglaterra a
principios de la d&amp;eacute;cada de 1680, un hombre llamado Sir Dudley North hab&amp;iacute;a
dise&amp;ntilde;ado un programa de producci&amp;oacute;n masiva, con particular referencia a la
construcci&amp;oacute;n de buques. El an&amp;aacute;lisis y propuesta de Sir Dudley se presentaron en
un escrito titulado &lt;a href="http://socserv.mcmaster.ca/econ/ugcm/3ll3/martyn/ConsiderationsEastIndiaTrade.pdf"&gt;Considerations
Upon the East-India Trade&lt;/a&gt;, que hoy sigue siendo un notable documento sobre
los fundamentos de la producci&amp;oacute;n en masa.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Sir Dudley estaba muy preocupado por la confusi&amp;oacute;n y perplejidad
a la que estaba sujeto el trabajador como consecuencia del constante cambio de
un tipo de trabajo a otro. Quer&amp;iacute;a &amp;ldquo;disminuir&amp;rdquo; esa innecesaria confusi&amp;oacute;n
mediante planificaci&amp;oacute;n por adelantado y asignaci&amp;oacute;n de trabajos de distintas
variedades a distintos artesanos con distintas habilidades y talentos.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;No disminuci&amp;oacute;n de salarios&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Sir Dudley tambi&amp;eacute;n previ&amp;oacute; las posibilidades de reducir
costes &amp;ldquo;pues los salarios no deber&amp;iacute;an rebajarse&amp;rdquo;. Pero era un adelantado a su
tiempo. La idea de aumentar la producci&amp;oacute;n mediante una planificaci&amp;oacute;n
sistem&amp;aacute;tica era demasiado revolucionaria como para recibir una consideraci&amp;oacute;n
seria. Y la idea de hacer las cosas m&amp;aacute;s f&amp;aacute;ciles a los trabajadores era
directamente antisocial.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Poco progreso&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Cien a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s, Adam Smith, en &lt;i&gt;La riqueza de las
naciones&lt;/i&gt;, se extendi&amp;oacute; sobre los principios establecidos por Sir Dudley
North. Pero la producci&amp;oacute;n masiva hab&amp;iacute;a progresado poco. Los barcos segu&amp;iacute;an
construy&amp;eacute;ndose a la manera antigua, sin disminuci&amp;oacute;n en la confusi&amp;oacute;n. Los
estadounidenses preocupados por la producci&amp;oacute;n, que probablemente hab&amp;iacute;an o&amp;iacute;do
acerca de Sir Dudley, fueron los primeros en producir buques en forma de
producci&amp;oacute;n masiva, y no lo hicieron hasta la Primera Guerra Mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pr&amp;aacute;cticamente todo lo que Adam Smith pudo encontrar para
explicar acerca de l&amp;iacute;neas de progreso pr&amp;aacute;ctico fue que el principio de
operaci&amp;oacute;n especializada se estaba aplicando para fabricar alfileres. Eso era en
el a&amp;ntilde;o 1776.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En este lado del Atl&amp;aacute;ntico, en ese mismo a&amp;ntilde;o hist&amp;oacute;rico,
lleg&amp;oacute; a Rhode Island un rumor&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;de que un
fabricante de clavos llamado Jeremiah Wilkinson hab&amp;iacute;a perfeccionado una nueva
invenci&amp;oacute;n que pod&amp;iacute;a aumentar su producci&amp;oacute;n a varios miles de clavos diarios por
hombre. El &amp;ldquo;nuevo invento&amp;rdquo; de Jeremiah result&amp;oacute; no ser nada m&amp;aacute;s que un medio de
poner una docena de piezas de metal en un torno, de forma que, con un gran
martillo, pod&amp;iacute;a golpearse a todas las cabezas al mismo tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hoy un procedimiento as&amp;iacute; parecer&amp;iacute;a perfectamente obvio, pero
entonces era una extraordinaria novedad y representaba un importante paso hacia
la eficiencia moderna de la fabricaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Intercambiabilidad&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero la producci&amp;oacute;n en masa, si se aplica a algo m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de
los art&amp;iacute;culos m&amp;aacute;s simples, depende no s&amp;oacute;lo de la divisi&amp;oacute;n del trabajo y las
m&amp;uacute;ltiples operaciones, sino tambi&amp;eacute;n de la existencia de partes intercambiables
y uniformemente exactas. Whitney fue pionero en la idea de la
intercambiabilidad como principio fundamental de la producci&amp;oacute;n y aplic&amp;oacute; con
&amp;eacute;xito el principio a un producto que debe fabricarse con la m&amp;aacute;xima precisi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Las armas siempre se hab&amp;iacute;an fabricado a mano. Cada parte
ten&amp;iacute;a que limarse, darse forma y ensamblarse laboriosamente por armeros
altamente capacitados. No hab&amp;iacute;a divisi&amp;oacute;n del trabajo. A nadie le hab&amp;iacute;a
preocupado nunca &amp;ldquo;disminuir la confusi&amp;oacute;n&amp;rdquo;. Cada trabajador hac&amp;iacute;a todo, desde la
culata al gatillo. Cada arma era ligeramente distinta de cualquier otra y cada
parte de cada arma era distinta de la parte correspondiente en cualquier otra
arma.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Whitney propuso sustituir con m&amp;aacute;quinas altamente
especializadas las operaciones manuales menos uniformes. As&amp;iacute;, cada pieza se
fabricar&amp;iacute;a exactamente como tendr&amp;iacute;a que ser en su forma final.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Reparaciones simplificadas&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esto no s&amp;oacute;lo reducir&amp;iacute;a las operaciones de ensamblaje a un
procedimiento rutinario, sino que adem&amp;aacute;s simplificar&amp;iacute;a mucho el problema de las
reparaciones. Ya no ser&amp;iacute;a necesario realizar un mont&amp;oacute;n de trabajo experto para
elaborar y ajustar una parte que reemplace a otra desgastada o rota.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En contrato de Whitney implicaba la fabricaci&amp;oacute;n de diez mil
mosquetes durante un periodo de dos a&amp;ntilde;os y los funcionarios del gobierno,
pensando en t&amp;eacute;rminos de producci&amp;oacute;n gradual o artesanal, supusieron naturalmente
que los env&amp;iacute;os se har&amp;iacute;an un ritmo regular de alrededor de un centenar por
semana. Pero una caracter&amp;iacute;stica de la producci&amp;oacute;n en masa es que, aunque es un
m&amp;eacute;todo m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido y mejor para fabricar una vez que se empieza, lleva mucho
tiempo iniciar la producci&amp;oacute;n.&lt;a name="_ftnref2"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hac&amp;iacute;an falta alrededor de cien m&amp;aacute;quinas diferentes para
producir armas iguales en forma de fabricaci&amp;oacute;n en masa, sin mencionar las
herramientas especiales, modelos, instalaciones, etc. que hab&amp;iacute;a que ordenar
hacer. Incluso con las t&amp;eacute;cnicas, instalaciones y conocimientos altamente
perfeccionados de hoy, tomar&amp;iacute;a alrededor de seis meses comprar e instalar la
maquinaria y equipos necesarios para producir armas de calidad en grandes &lt;i&gt;cantidades&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero en 1799, no se trataba de salir y comprar la
maquinaria. Era antes de la &amp;eacute;poca de la industria especializada de
herramientas. La mayor&amp;iacute;a del equipamiento que ten&amp;iacute;a que tener Whitney
simplemente no exist&amp;iacute;a. Ten&amp;iacute;a que dise&amp;ntilde;arse y construirse de la nada.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El brillante, ambicioso y audaz Whitney, quiz&amp;aacute; sin
propon&amp;eacute;rselo, hab&amp;iacute;a asumido la labor de establecer los fundamentos de la
moderna industria de la m&amp;aacute;quina herramienta, sin la que pocos, por no decir
ninguno, de nuestros productos manufacturados de hoy estar&amp;iacute;a disponible a
precios al alcance del ciudadano medio.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Habr&amp;iacute;a sido mucho m&amp;aacute;s sencillo seguir adelante y fabricar a
mano las armas y seguramente las primeras se hicieron parcialmente a mano, pero
al final del a&amp;ntilde;o s&amp;oacute;lo se hab&amp;iacute;an proporcionado quinientos mosquetes. El
Departamento de Guerra se impacientaba y reclamaba una rescisi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Whitney fue convocado a Washington para comparecer ante un
comit&amp;eacute; de expertos. Sab&amp;iacute;a que estaba en problemas salvo que pudiera interesarles
en su ambiciosa empresa. Apareci&amp;oacute; ante el comit&amp;eacute; con una caja conteniendo las
piezas sueltas de diez armas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Sin m&amp;aacute;s ceremonias, las puso en la mesa de la conferencia y,
como un ni&amp;ntilde;o encantado con un nuevo juguete, hizo una demostraci&amp;oacute;n de qu&amp;eacute; pod&amp;iacute;a
lograrse mediante el uso de maquinaria, herramientas, modelos e instalaciones
especiales. Con piezas elegidas al azar y sin necesidad de ning&amp;uacute;n ajuste, mont&amp;oacute;
dos armas ante sus ojos y las pas&amp;oacute; para su inspecci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Impresionante demostraci&amp;oacute;n&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Fue una demostraci&amp;oacute;n impresionante, pero el comit&amp;eacute; ten&amp;iacute;a que
considerar los aspectos pr&amp;aacute;cticos. El gobierno no hab&amp;iacute;a encargado diez armas,
ni 510, sino diez mil. Se hab&amp;iacute;a consumido la mitad del tiempo y el propio
Whitney tuvo que admitir que no ser&amp;iacute;a capaz de cumplir con el plazo. Pero se
las arregl&amp;oacute; mejor que Sir Dudley North y, con el apoyo de su amigo, el
Presidente Jefferson, se prorrog&amp;oacute; el contrato.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;A medida que pasaba el tiempo, Whitney tuvo que obtener
pr&amp;oacute;rrogas adicionales, pero el encargo se cumpli&amp;oacute; finalmente y los Estados
Unidos entraron en la Guerra de 1812 con diez de los m&amp;aacute;s perfectos mosquetes
que se hubieran fabricado jam&amp;aacute;s. Por primera vez en la historia, pod&amp;iacute;an
fabricarse armas de fuego de precisi&amp;oacute;n en cantidades casi ilimitadas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;La Guerra de 1812 se gan&amp;oacute; y en los a&amp;ntilde;os que siguieron, la
conquista y colonizaci&amp;oacute;n del oeste se facilitaron mucho mediante la aplicaci&amp;oacute;n
de las t&amp;eacute;cnicas de Whtiney por Samuel Colt.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero fue de mayor importancia que Whitney hubiera puesto los
fundamentos para la producci&amp;oacute;n cuantitativa de productos civiles complejos:
bicicletas, m&amp;aacute;quinas de escribir, linotipias, proyectores de cine, neveras
el&amp;eacute;ctricas, autom&amp;oacute;viles.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se ha estimado que incluso el m&amp;aacute;s sencillo, barato y m&amp;iacute;sero
tipo de autom&amp;oacute;vil no podr&amp;iacute;a fabricarse por menos de 20.000$ sin m&amp;aacute;quina
hervienta e intercambiabilidad de las piezas que lo hacen posible (y el coste
de las reparaciones ser&amp;iacute;a incluso m&amp;aacute;s desorbitado).&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Aparato de lujo&lt;/h2&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Inspirado por lo que hab&amp;iacute;a aprendido de la empresa de
Whtney, Eli Terry, un relojero de Plymouth, Connecticut, anunci&amp;oacute; que iba a
fabricar quinientos relojes (todos con id&amp;eacute;ntico dise&amp;ntilde;o) que vender&amp;iacute;a a unos 10$
cada uno, frente al precio habitual de 25$.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esto rea a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s asombroso que el nuevo m&amp;eacute;todo de Wilkinson
de fabricar clavos. Un clavo s una cosa muy simple, pero un reloj era un
mecanismo misterioso, delicado y altamente complicado. Ya se fabricaban relojes
en tiempos de los faraones, pero hasta la &amp;eacute;poca de Eli Terry siempre hab&amp;iacute;an
sido lujos ornamentales de reyes y pr&amp;iacute;ncipes. El hombre com&amp;uacute;n hab&amp;iacute;a dependido
del sol y las estrellas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Desde el punto de vista del viejo mundo, el tiempo no era
importante y la conservaci&amp;oacute;n de la energ&amp;iacute;a humana tampoco parec&amp;iacute;a importante.
S&amp;oacute;lo cuando los hombres son libres empiezan a valorar su tiempo y cuando los
hombres empiezan a dar valor al tiempo humano, empiezan a darse cuenta de la
importancia de preservar la vida humana.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;A trav&amp;eacute;s de los siglos, el principal negocio ha sido siempre
la guerra. Cuando la gente ganaba una guerra, hac&amp;iacute;a esclavos a los derrotados;
si perd&amp;iacute;a se convert&amp;iacute;an en esclavos de sus conquistadores. En todo caso,
siempre hab&amp;iacute;a un exceso de quien soportara las cargas. Las largas horas de
trabajo penoso ayudaban a mantener sumisos a los esclavos, as&amp;iacute; que no hab&amp;iacute;a
ning&amp;uacute;n incentivo para desarrollar t&amp;eacute;cnicas de ahorro de mano de obra, no ten&amp;iacute;a
sentido preocuparse por el tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Bajo esas condiciones, no hab&amp;iacute;a sitio para los Eli Whitneys
o Eli Terrys. Si hubiera surgido alguno, habr&amp;iacute;a sido desaprobado como &amp;ldquo;enemigo
del orden social&amp;rdquo;. Por eso fueron descartadas las avanzadas ideas de Sir
Dudley. Algunas de sus obras m&amp;aacute;s apreciadas&lt;span&gt;&amp;nbsp;
&lt;/span&gt;se suprimieron hasta a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s de su muerte, cuando fueron publicadas
an&amp;oacute;nimamente&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;por un grupo de cautelosos
admiradores.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Terry no era un reci&amp;eacute;n llegado al negocio de la relojer&amp;iacute;a.
Durante muchos a&amp;ntilde;os hab&amp;iacute;a estado trabajando en las &amp;aacute;reas rurales de Nueva
Inglaterra, vendiendo relojes caros a plazo. Pero la idea de fabricar relojes
de calidad uniforme a precios suficientemente bajos como para hacerlos
asequibles para todas las familias era algo nuevo y radical.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Eli Terry, hasta donde he podido descubrir, fue el primero
en poner en pr&amp;aacute;ctica la idea estadounidense de bajo coste y gran volumen
mediante producci&amp;oacute;n en masa y amplia distribuci&amp;oacute;n. Despu&amp;eacute;s de tres a&amp;ntilde;os, junto
con su socio, Seth Thomas, hab&amp;iacute;an construido y vendido m&amp;aacute;s de cinco mil
relojes.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esto atrajo a otros a este negocio. Aument&amp;oacute; la competencia.
Mejor&amp;oacute; la calidad. Los salarios subieron. Los precios bajaron. Se estaba
gestando la f&amp;oacute;rmula exclusiva de Estados Unidos.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Un fabricante, un hombre llamado Peck, vio posibilidades en
el comercio exportador. Su primer env&amp;iacute;o de relojes de bajo precio a Inglaterra
fue retenido en la aduana de Liverpool alegando sospechas. Los funcionarios de
aduanas sab&amp;iacute;an el valor de lso relojes y sab&amp;iacute;an que &amp;eacute;stos simplemente no pod&amp;iacute;an
producirse a los bajos precios que mostraba la factura de Peck: deb&amp;iacute;an haberse
hecho pagos fraudulentos bajo cuerda para evitar el pago completo del arancel.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;La ley brit&amp;aacute;nica preve&amp;iacute;a que en esta situaci&amp;oacute;n, los bienes
en cuesti&amp;oacute;n ser&amp;iacute;an confiscados para pagar el total de la factura m&amp;aacute;s un 10%.
Los relojes nunca llegaron al consignatario. Se los apropi&amp;oacute; el gobierno. No s&amp;eacute;
qu&amp;eacute; Hicieron con ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero Peck., al ser un hombre pr&amp;aacute;ctico, no se quej&amp;oacute;. Era un
fabricante pr&amp;aacute;ctico, no un vendedor. El beneficio extra del 10% era &amp;ldquo;terciopelo
puro&amp;rdquo; y m&amp;aacute;s bien disfrut&amp;oacute; de la idea de disponer de su producci&amp;oacute;n sin ning&amp;uacute;n
gasto en ventas o riesgo de cr&amp;eacute;dito. A&amp;ntilde;adi&amp;oacute; m&amp;aacute;s trabajadores y continu&amp;oacute;
enviando sus relojes a Gran Breta&amp;ntilde;a y recibiendo dinero de la aduana hasta que
cayeron en la cuenta.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Aunque las fuentes son incompletas, quiero pensar que lo
brit&amp;aacute;nicos, por aquel entonces, empezaron a pensar que quiz&amp;aacute; Sir Dudley ten&amp;iacute;a
algo de raz&amp;oacute;n. Sin embargo se tardaron otros cien a&amp;ntilde;os en desarrollar y
extender las t&amp;eacute;cnicas de producci&amp;oacute;n en masa hasta el punto de que un trabajador
pudiera cambiar de un empleo a otro sin problemas.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El sue&amp;ntilde;o de Sir Dudley se cumpli&amp;oacute;, no en Inglaterra, sino en
Estados Unidos. Lleg&amp;oacute; a su realizaci&amp;oacute;n por la inteligencia de los ingenieros de
producci&amp;oacute;n estadounidenses. Pero dif&amp;iacute;cilmente habr&amp;iacute;a llegado a su
perfeccionamiento completo si se hubieran introducido en al situaci&amp;oacute;n otras
formas de confusi&amp;oacute;n. Aunque de una naturaleza artificial, habr&amp;iacute;an sido tan
enturbiadores que incluso un Sir Dudley North habr&amp;iacute;a tenido dificultades en
apuntar una v&amp;iacute;a de soluci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Nota del autor: Este cap&amp;iacute;tulo se basa en material
obtenido a lo largo de muchos a&amp;ntilde;os de una gran variedad de fuentes. Pero quiero
expresar especialmente mi agradecimiento a mi amigo, Carl Crow, y a su libro &lt;/i&gt;The
Great American Customer&lt;i&gt; (Nueva York: Harper &amp;amp; Brothers, 1943).&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;-------------------------------------------------------------------&lt;span style="font-style:normal;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Henry Grady Weaver (1889-1949) trabaj&amp;oacute; como mec&amp;aacute;nico,
vendedor y dibujante antes de ser director de investigaci&amp;oacute;n de clientes para
General Motors. Por esa labor apareci&amp;oacute; en la portada del 14 de noviembre de
1938 de la revista &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt;. Fue conocido principalmente por su obra &lt;i&gt;&lt;a href="http://mises.org/books/mainspring.pdf"&gt;The Mainspring of Human Progress&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;Extra&amp;iacute;do
del cap&amp;iacute;tulo 18 de &lt;i&gt;&lt;a href="http://mises.org/books/mainspring.pdf"&gt;The
Mainspring of Human Progress&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (Foundation for Economics Education,
1953).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div&gt;&lt;br clear="all" /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;
&lt;div id="ftn1"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn1"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;
Contradictoriamente, es lamentable advertir que el propio Withney no gan&amp;oacute; ni un
c&amp;eacute;ntimo por la desmotadora. La Secci&amp;oacute;n VIII de la Constituci&amp;oacute;n indicaba que
deber&amp;iacute;a otorgarse a los inventores, durante un periodo de tiempo, el derecho
exclusivo a sus ideas originales, no tanto para proteger al inventor como para
asegurarse de que se hacen p&amp;uacute;blicas las nuevas ideas. Como descubri&amp;oacute; Withney, para
su desgracia, los derechos de propiedad aplicados a los inventos no se
entend&amp;iacute;an generalizadamente. [Nota editorial: ver a &lt;a href="http://mises.org/books/against.pdf"&gt;Kinsella sobre este asunto&lt;/a&gt;].&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;Las patentes no ofrec&amp;iacute;an mucha protecci&amp;oacute;n a una &lt;i&gt;cosa&lt;/i&gt;
como una desmotadora, que pod&amp;iacute;a fabricarse en cualquier herrer&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="ftn2"&gt;
&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a name="_ftn2"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;
Como ha observado agudamente Charles F. Kittering, es lo mismo que pasa con el
negocio editorial lleva mucho tiempo establecer el tipo, realizar los grabados,
corregir las pruebas, ocuparse de los preparativos, etc., pero una vez que las
imprentas est&amp;aacute;n en marcha, es casi tan sencillo imprimir un mill&amp;oacute;n de copias
como unos pocos miles. En el negocio editorial, la necesidad de todo este
trabajo preliminar se entiende forma general, pero no se entiende igual que
toda fabricaci&amp;oacute;n en masa implica los mismos problemas, aunque mayores. La
historia de Whitney tiene su paralelo en los primeros d&amp;iacute;as de la Segunda Guerra
Mundial, cuando se increpaba a la industria por parte de gente que ignoraba este
principio, que pensaba que s&amp;oacute;lo se trataba de abrir el grifo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=311681" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/historia/default.aspx">historia</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Henry+Grady+Weaver/default.aspx">Henry Grady Weaver</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/The+Mainspring+of+Human+Progress/default.aspx">The Mainspring of Human Progress</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/divisi_26002300_243_3B00_n+del+trabajo/default.aspx">divisi&amp;#243;n del trabajo</category></item></channel></rss>