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&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por Robert G. Anderson. (Publicado el 19 de noviembre de
2009)&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra
aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/3852"&gt;http://mises.org/daily/3852&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;[The Freeman, 1973]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se ha refutado otra falacia econ&amp;oacute;mica mediante el erudito
an&amp;aacute;lisis de W.H. Hutt de su m&amp;aacute;s reciente libro. La falsa creencia de que los
sindicatos mejoran la situaci&amp;oacute;n del trabajador ejercitando la amenaza de huelga
ante los empresarios se analiza concienzudamente y la conclusi&amp;oacute;n es evidente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="padding-left:30px;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;El efecto de lo salarios
determinados bajo la presi&amp;oacute;n de los sindicatos es distorsionar la estructura de
producci&amp;oacute;n de la sociedad sin causar ninguna redistribuci&amp;oacute;n en absoluto a favor
de las clases m&amp;aacute;s pobres como tales, el sistema ha ida reduciendo el flujo de
los salarios reales y la media de &amp;eacute;stos&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Aunque el libro se preocupa principalmente por las
consecuencias econ&amp;oacute;micas de la amenaza de huelga en nuestro mercado laboral,
pregunta una argumentaci&amp;oacute;n igualmente devastadora a favor de la superioridad
del libre mercado en la determinaci&amp;oacute;n de los salarios de los trabajadores.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El libro demuestra&lt;/p&gt;
&lt;p style="padding-left:30px;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;que lo que llamamos &amp;lsquo;el mercado&amp;rsquo;
ofrece los &amp;uacute;nicos medios concebibles de conseguir la ordenaci&amp;oacute;n y la
eliminaci&amp;oacute;n de la acci&amp;oacute;n coercitiva en el proceso de cooperaci&amp;oacute;n humana o los
resultados que se consideran intuitivamente como &amp;lsquo;justos&amp;rsquo; por abrumador
consenso entre la gente libre&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En principio esto puede parecer simplemente una reafirmaci&amp;oacute;n
de los argumentos del libre mercado. Sin embargo, la tesis de Hutt no concede
el &amp;ldquo;derecho a la huelga&amp;rdquo;, un asunto en el que la mayor&amp;iacute;a de los defensores del
libre mercado est&amp;aacute;n dispuestos a ceder. Hutt argumenta:&lt;/p&gt;
&lt;p style="padding-left:30px;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;Prohibir huelgas y boicots no
ser&amp;iacute;a restringir ning&amp;uacute;n derecho humano b&amp;aacute;sico. Toda persona seguir&amp;iacute;a siendo
libre de rehusar vender sus activos, sus productos y sus servicios, siempre que
el reh&amp;uacute;se no sea un incumplimiento de contrato. Esto es, una persona retendr&amp;iacute;a
su ilimitado derecho a preferir (a) ser contratado por otro, (b) trabajar por
su cuenta o (c) disfrutar de tiempo libre en lugar de una remuneraci&amp;oacute;n
pecuniaria. Pero no puede apelarse a este derecho como justificaci&amp;oacute;n del
rechazo concertado o simult&amp;aacute;neo de un grupo de personas a trabajar en una
industria, una empresa o una posici&amp;oacute;n clave en una industria o empresa&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El argumento de Hutt contra la ausencia masiva de todos los
trabajadores es convincente. Sin embargo, aunque demuestra claramente que de
esa acci&amp;oacute;n s&amp;oacute;lo puede resultar una p&amp;eacute;rdida de riqueza para los miembros de la sociedad,
aparece el dilema en el asunto de su implantaci&amp;oacute;n. Cualquier ley &amp;ldquo;antihuelga&amp;rdquo;
ser&amp;iacute;a contraria a los principios de la filosof&amp;iacute;a del libre mercado salvo que
pueda demostrarse una clara vulneraci&amp;oacute;n de contrato.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Al refutar el argumento de John Stuart Mill acerca de la
futilidad de hacer huelga, Hutt argumenta que a veces las huelgas dan
resultado. Pero &amp;ldquo;dan resultado&amp;rdquo;, dir&amp;iacute;a yo, porque no se aplican leyes que
protejan la propiedad. El crecimiento del sistema de amenaza de huelga ha
aparecido porque se han implantado leyes favoreciendo a los sindicatos y no se
han aplicado leyes que protegen a las personas y propiedades.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;La amenaza de huelga es claramente producto de una
mentalidad colectivista y con toda probabilidad no existir&amp;iacute;a en una sociedad
libre ideal. Sin embargo, si los individuos desean realizar una acci&amp;oacute;n
perjudicial para su bienestar (el rechazo concertado o simult&amp;aacute;neo de un grupo
de personas de trabajar en una industria), su libertad para perseguir esa
tonter&amp;iacute;a debe defenderse. El Profesor Hutt argumenta de otra forma y despu&amp;eacute;s de
una lectura detenida de &lt;i&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Strike-Threat-System-The-P554.aspx"&gt;The
Strike-Threat System&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, el lector deber&amp;iacute;a sacar sus propias conclusiones.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hutt se ocupa extensamente de los an&amp;aacute;lisis del pasado del
trabajo y de compartir el trabajo. Entierra la idea popular de que los
sindicatos hayan sido alguna vez beneficiosos, demostrando que &amp;eacute;stos siempre
han infligido injusticias e interrumpido la producci&amp;oacute;n. Sus cap&amp;iacute;tulos sobre el
impacto de los sindicatos en el mercado total del trabajo son inestimables para
la cr&amp;iacute;tica de la historia sindical.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo que es seguro es que este libro se convertir&amp;aacute; en un
cl&amp;aacute;sico para estudiantes de la filosof&amp;iacute;a del libre mercado al examinar el
mercado del trabajo. Por fin existe un libro satisfactorio para ense&amp;ntilde;ar la
teor&amp;iacute;a del libre mercado de la econom&amp;iacute;a laboral. Todos debemos gratitud al
Profesor Hutt por rellenar este hueco de la literatura econ&amp;oacute;mica.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;------------------------------&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Robert G. Anderson ense&amp;ntilde;&amp;oacute; econom&amp;iacute;a y gesti&amp;oacute;n de empresas en el
Grove City Collage en Pennsylvania, antes de unirse a la Fundaci&amp;oacute;n para la
Educaci&amp;oacute;n Econ&amp;oacute;mica. &lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esta cr&amp;iacute;tica apareci&amp;oacute; originalmente en &lt;i&gt;&lt;a href="http://mises.org/books/freeman1973.pdf"&gt;The Freeman&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, 1973, Vol.
23, N&amp;ordm; 1, pp. 758-760.&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=270694" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/The+Freeman/default.aspx">The Freeman</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/mercado+laboral/default.aspx">mercado laboral</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Robert+G.+Anderson/default.aspx">Robert G. Anderson</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/huelga/default.aspx">huelga</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/William+Hutt/default.aspx">William Hutt</category></item></channel></rss>