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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://mises.org/community/utility/FeedStylesheets/rss.xsl" media="screen"?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Mises Daily en español : Llewellyn Rockwell</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx</link><description>Tags: Llewellyn Rockwell</description><dc:language>en</dc:language><generator>CommunityServer 2008.5 SP2 (Build: 40407.4157)</generator><item><title>La guerra que el gobierno no puede ganar</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/la-guerra-que-el-gobierno-no-puede-ganar.aspx</link><pubDate>Thu, 08 Mar 2012 17:27:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:460336</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=460336</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/03/08/la-guerra-que-el-gobierno-no-puede-ganar.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 7 de mayo de 2007)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/2567"&gt;http://mises.org/daily/2567&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;[Este
discurso se realiz&amp;oacute; en el Wisconsin Forum en Milwaukee 1 de mayo de 2007]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ludwig
von Mises dijo que el gran logro de los economistas fue dirigir la atenci&amp;oacute;n
hacia los l&amp;iacute;mites extremos en el poder del gobierno: No se trataba simplemente
de que el gobierno debiera limitarse, sino de que est&amp;aacute; limitado por la misma
estructura de la realidad. No puede hacer rica a toda la gente por su propia
iniciativa. No puede proveer vivienda universal, alfabetizaci&amp;oacute;n y sanidad. No
puede aumentar todos los salarios. Quienes busquen alcanzar fines econ&amp;oacute;micos
como &amp;eacute;stos est&amp;aacute;n eligiendo medios incorrectos. Esto es porque hay algo m&amp;aacute;s
poderoso que el gobierno, que son las leyes econ&amp;oacute;micas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute;
son las leyes econ&amp;oacute;micas? Son una fuerza que opera dentro de la estructura de
todas las sociedades en todas partes que gobierne la producci&amp;oacute;n y asignaci&amp;oacute;n de
recursos materiales y tiempo de acuerdo con los l&amp;iacute;mites estrictos de lo
posible. Algunas cosas sencillamente no son posibles. Solo pasa que esto
incluye la mayor&amp;iacute;a de las demandas que hace el p&amp;uacute;blico y los grupos de presi&amp;oacute;n
en el gobierno. Fue el gran descubrimiento de la ciencia moderna de la
econom&amp;iacute;a. No lo sab&amp;iacute;an nuestros antepasados. No lo sab&amp;iacute;an los padres de la
primera iglesia. Fue un descubrimiento de los eruditos medievales y la idea se
fue desarrollando y sistematizando gradualmente durante siglos, culminando en
la tradici&amp;oacute;n cl&amp;aacute;sica y austriaca del pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El poder
del gobierno de hacer lo que queramos est&amp;aacute; limitado estrictamente. Quienes no
entienden este punto no entienden la econom&amp;iacute;a. Y la ense&amp;ntilde;anza de la econom&amp;iacute;a
tiene una implicaci&amp;oacute;n mayor que concierne a la organizaci&amp;oacute;n de la propia
sociedad. El gobierno no es libre de hacer y deshacer la sociedad como le
parezca oportuno. No es una herramienta que podamos utilizar para cumplir
nuestros sue&amp;ntilde;os privados. La sociedad es demasiado complicada, demasiado
amplia, demasiado un reflejo del libre albedr&amp;iacute;o de los actores individuales,
como para que el gobierno sea capaz de alcanzar sus fines. Lo m&amp;aacute;s habitual es
que lo que los gobiernos intenten hacer (ya sea eliminar la pobreza, acabar con
el consumo de alcohol o hacer a todos los ciudadanos cultos y sanos) acabe reaccionando
y produciendo exactamente lo contrario.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Con este
transfondo, me gustar&amp;iacute;a ocuparme del amplio asunto de la guerra contra el
terrorismo. El terrorismo no es algo que nos guste a nadie. Nos gustar&amp;iacute;a ver un
mundo sin violencia ni derramamientos de sangre. En esto apenas se distingue
nuestra generaci&amp;oacute;n de cualquiera que la precediera. Lo que es peculiar de
nuestro tiempo es que vivimos en un r&amp;eacute;gimen que ha llegado a creer que el
propio gobierno puede conseguir este resultado por nosotros si le damos
suficiente poder, dinero y arbitrariedad en la gesti&amp;oacute;n para alcanzar este
objetivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Asociamos
esta opini&amp;oacute;n con la derecha pol&amp;iacute;tica. Esto podr&amp;iacute;a ser de alguna forma algo poco
apropiado, pues la derecha estuvo muy en contra de las guerras de la d&amp;eacute;cada de
1990. Fue la derecha la que hizo el alegato contra la construcci&amp;oacute;n de naciones
y fue Bush quien obtuvo el apoyo de la clase media estadounidense prometiendo
una pol&amp;iacute;tica exterior humilde. Exist&amp;iacute;a entonces la convicci&amp;oacute;n de que las
guerras de Clinton se hab&amp;iacute;an iniciado a costa de la vida y la libertad de los
estadounidenses aqu&amp;iacute; y en el exterior y hab&amp;iacute;a fracasado en alcanzar sus fines.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Una
cr&amp;iacute;tica similar de las guerras de la izquierda fue ofrecida por la derecha en
el periodo de entreguerras. Estaba claro que la Primera Guerra Mundial hab&amp;iacute;a
disminuido la libertad estadounidense, reglamentado su econom&amp;iacute;a, inflado la
moneda, matado a mucha gente y fracasado en alcanzar su objetivo de
proporcionar la autodeterminaci&amp;oacute;n a todos los pueblos del mundo. La derecha
aplic&amp;oacute; su l&amp;oacute;gica pol&amp;iacute;tica de la necesidad de libertad en el interior a los
asuntos de pol&amp;iacute;tica exterior. El gobierno peque&amp;ntilde;o y la no intervenci&amp;oacute;n se
aplicaban tanto a los asuntos interiores como a los exteriores, por razones
tanto pr&amp;aacute;cticas como morales. La izquierda, por el contrario, ve&amp;iacute;a la guerra
como otra aplicaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s del principio de que el gobierno puede conseguirnos
grandes cosas y ve&amp;iacute;an c&amp;oacute;mo la guerra proporciona el gran pretexto para expandir
el poder del estado para hacer estas cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero hoy
en d&amp;iacute;a, los papeles pol&amp;iacute;ticos han cambiado. La izquierda es la voz principal
criticando la guerra contra el terrorismo, mientras que la izquierda, cosa que
lamento, ha apoyado formas que no pod&amp;iacute;a haber imaginado en la d&amp;eacute;cada de 1990.
La derecha ha liderado la reclamaci&amp;oacute;n de guerra en el exterior y la reclamaci&amp;oacute;n
de controles a la libertad de expresi&amp;oacute;n, espionaje dom&amp;eacute;stico y m&amp;aacute;s poder para
el presidente en arrestar, encarcelar e incluso condenar a gente en tribunales
militares sin la m&amp;aacute;s m&amp;iacute;nima preocupaci&amp;oacute;n por los derechos y libertades humanas.
He tenido que explicar incontables veces a gente que en otro caso dudar&amp;iacute;a del
gobierno que no es bueno dar al gobierno de EEUU el poder de derrocar a
cualquier gobierno en el mundo o torturar gente en el exterior o aprobar
billones en ayuda para la reconstrucci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuando la
izquierda defiende una gesti&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica total en el interior y al tiempo la no
intervenci&amp;oacute;n en el exterior, mientras que la derecha defiende los mercados
libres en el interior y la guerra global contra el terrorismo en el exterior,
hay alg&amp;uacute;n tipo de esquizofrenia pol&amp;iacute;tica vivo en el pa&amp;iacute;s. La gente que ha
dudado ante el poder del gobierno de hacer mucho en el interior parece haber
abandonado su sentido com&amp;uacute;n cuando se refieren a las guerras exteriores. Y
apenas sorprende que se hayan equivocado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace
cuatro a&amp;ntilde;os, Bill O&amp;#39;Reilly dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;Os apuesto una buena cena en el casco
antiguo de San Francisco a que la acci&amp;oacute;n militar no dura m&amp;aacute;s de una semana&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tony Snow
dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;El ataque de tres semanas en Iraq ha hecho trizas completamente las
quejas de los esc&amp;eacute;pticos&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Morton
Kondrake dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;Todos los negacionistas han sido humillados (&amp;hellip;) la palabra
final sobre esto es hurra&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Fred
Barnes dec&amp;iacute;a: &amp;ldquo;La guerra era lo duro (&amp;hellip;) y cada vez es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Bueno, no
es cada vez m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. Bush dice que deber&amp;iacute;amos quedarnos en Iraq tanto como
sea necesario. Una encuesta de la pasada semana dice que solo un 23% de los
soldados en Iraq est&amp;aacute;n de acuerdo con &amp;eacute;l. El 72% dice que Estados Unidos
deber&amp;iacute;a abandonarlo completamente en un a&amp;ntilde;o. Casi un tercio dicen que todas las
tropas deber&amp;iacute;an abandonarlo inmediatamente. Cuando las propias tropas est&amp;aacute;n
dispuestas a decir a los encuestadores este tipo de cosas, una guerra est&amp;aacute;
completamente condenada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
defensores de la guerra est&amp;aacute;n empezando a ver la luz. Dejadme que os lea una
nota que recib&amp;iacute; esta ma&amp;ntilde;ana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Querido
Lew:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace
algunos a&amp;ntilde;os, te escrib&amp;iacute; como defensor de la guerra contra el terrorismo de
Bush. Me recordaste, en una respuesta que ahora no encuentro, que la guerra era
esencialmente un error. Recuerdo haberme molestado con tu respuesta, con todo
el 11-S y todo eso. Me un&amp;iacute; a la masa de lemmings conservadores que segu&amp;iacute;amos a
nuestro l&amp;iacute;der hasta el borde del precipicio en buena parte porque hab&amp;iacute;a votado
por &amp;eacute;l en las &amp;uacute;ltimas elecciones y estaba deseando creer en sus declaraciones
respecto de la necesidad de la guerra. Supongo que podr&amp;iacute;as decir que confi&amp;eacute; en
que nos dec&amp;iacute;a la verdad, por muy ingenuo que pueda parecer para una persona que
se supone que es conservadora.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Debo
admitir ahora que estaba equivocado y t&amp;uacute; ten&amp;iacute;as raz&amp;oacute;n. Sin bajar mucho al
detalle, ahora veo que las &amp;oacute;rdenes de la ONU, faltas de pruebas concluyentes de
las ADM y en general de poca inteligencia acerca del r&amp;eacute;gimen iraqu&amp;iacute;, as&amp;iacute; como
los enga&amp;ntilde;osos argumentos de las conexiones de Al-Qaeda con Saddam eran m&amp;aacute;s o
menos disculpas utilizadas para dar cobertura a nuestra invasi&amp;oacute;n de ese pa&amp;iacute;s
con el precio de muchos buenos soldados y marines. &amp;iquest;Y qu&amp;eacute; obtuvimos a cambio de
nuestra sangre y riqueza? Me pregunto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace unos
pocos a&amp;ntilde;os, encontr&amp;eacute; un libro de mi abuelo, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Tres
soldados&lt;/i&gt;, de John Dos Passos. Descubr&amp;iacute; que hab&amp;iacute;a escrito dentro de la
cubierta la frase &amp;ldquo;Al infierno con todas las guerras&amp;rdquo;. Pap&amp;aacute; hab&amp;iacute;a servido en el
ej&amp;eacute;rcito durante la Gran Guerra y fue testigo de sus horrores. Mi abuelo me
ense&amp;ntilde;&amp;oacute; mucho acerca del mundo y me dio mi punto de vista conservador. Ese
descubrimiento, combinado con mis observaciones del panorama actual, me hizo
revisar mi aceptaci&amp;oacute;n de este conflicto. No es que me haya convertido en un
pacifista, por decirlo as&amp;iacute;, pero he revisado la historia de nuestra rep&amp;uacute;blica y
he llegado a la conclusi&amp;oacute;n de que deber&amp;iacute;amos luchar solo para defender nuestra
naci&amp;oacute;n e indudablemente nunca sin una verdadera declaraci&amp;oacute;n del Congreso, tal y
como indica nuestra Constituci&amp;oacute;n. Es duro morir por una mentira, sabiendo que
lo es.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Esas
notas ya no me sorprenden. El sentimiento est&amp;aacute; extendido. Las mentiras que apunta
esta carta se refieren a la suposici&amp;oacute;n acerca de las armas de destrucci&amp;oacute;n
masiva de Iraq. Pero esa no es la peor mentira. La peor mentira es la grande:
que el gobierno pueda conseguir cosas maravillosas si le damos suficiente
poder, dinero y discreci&amp;oacute;n. No importa cu&amp;aacute;ntas veces lo escuchemos, o en qu&amp;eacute;
contexto, es siempre y en todo lugar una mentira. Un l&amp;iacute;der que diga esto
equivale a la serpiente en el jard&amp;iacute;n de Ed&amp;eacute;n que promete que el conocimiento de
la gloria se consigue con un solo mordisco a una fruta. Y a&amp;uacute;n as&amp;iacute; vemos como la
gente se ve tentada de aceptarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
debates acerca de la guerra contra el terrorismo han implicado normalmente un
gran detalle acerca de la validez de los informas de inteligencia, las
investigaciones de las redes terroristas, la discusi&amp;oacute;n de la fiabilidad de este
o aquel r&amp;eacute;gimen y cosas parecidas. Pero realmente nada de todo esto es
necesario si queremos hacer un juicio sensato acerca de si hay que apoyar la
guerra en cuesti&amp;oacute;n. Lo que realmente necesitamos es un conocimiento m&amp;aacute;s general
acerca de la naturaleza del gobierno y sus l&amp;iacute;mites. Si entendemos c&amp;oacute;mo perder&amp;aacute;
las peque&amp;ntilde;as guerras contra cosas como los cigarrillos y el alcohol, podremos
entender claramente c&amp;oacute;mo pierde las guerras grandes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
intento de prohibir el alcohol llev&amp;oacute; a un enorme aumento en la distribuci&amp;oacute;n y
consumo del mismo a trav&amp;eacute;s del medio de los mercados negros. La campa&amp;ntilde;a de
guerra contra la pobreza gener&amp;oacute; m&amp;aacute;s pobreza. La guerra contra el analfabetismo
ha creado generaciones de analfabetos. Las guerras contra el tabaco y las
drogas han sido particularmente fracasadas y para probarlo basta con que
miremos en las prisiones, un entorno que el gobierno controla totalmente y que
est&amp;aacute;, como era previsible, lleno de tabaco y drogas de todo tipo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay
algunas cosas que el estado simplemente no puede hacer, sin que importe cu&amp;aacute;nto
poder acumule o emplee. Siento decir esto de la izquierda estadounidense, pero
la guerra contra el calentamiento del clima no va a tener mucho m&amp;aacute;s &amp;eacute;xito que
cualquier otra de estas guerras. Y siento tener que decir esto de la derecha
estadounidense, pero no hay forma de que el gobierno estadounidense pueda matar
a toda persona en el planeta que tenga resentimiento hacia el imperialismo de
EEUU. El intento de hacerlo generar&amp;aacute; m&amp;aacute;s terrorismo, no menos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Llevamos
ahora m&amp;aacute;s de media d&amp;eacute;cada en esta guerra contra el terrorismo. El Departamento
de Estado dice ahora, bas&amp;aacute;ndose en sus propios datos, que los resultados de la
guerra son &amp;ldquo;mixtos&amp;rdquo;. En lenguaje del gobierno, la admisi&amp;oacute;n de resultados mixtos
significa, en lenguaje normal, un fracaso completo. El n&amp;uacute;mero de incidentes
relacionados con el terrorismo aument&amp;oacute; un 28,5% de 11.153 en 2005 a 14.338 en
2006. El n&amp;uacute;mero de gente muerta en incidentes relacionados con el terrorismo
pas&amp;oacute; de 14.618 en 2005 a 20.498 el a&amp;ntilde;o pasado. La mayor&amp;iacute;a se produjeron en
Iraq, pero tambi&amp;eacute;n en Afganist&amp;aacute;n casi se doblaron, de 491 a 749. El n&amp;uacute;mero de
ni&amp;ntilde;os muertos por bombas aument&amp;oacute; en un 80% hasta 700 ni&amp;ntilde;os muertos y 1.100
heridos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Comparemos
todo esto con el a&amp;ntilde;o 2001, cuando realmente empez&amp;oacute; la guerra contra el
terrorismo. Incluyendo los ataques de Nueva York y Washington, hubo un total de
531 ataques, con un total de 3.572 muertos y 2.283 heridos. El n&amp;uacute;mero de
ataques disminuy&amp;oacute; ligeramente en 2002, un hecho del que alarde&amp;oacute; el gobierno
como prueba de que la guerra estaba funcionando. Pero este enlace entre causa y
efecto desapareci&amp;oacute; r&amp;aacute;pidamente. Para el a&amp;ntilde;o siguiente, el problema empez&amp;oacute; a
empeorar constantemente, con 208 ataques y 625 personas muertas y 3.646
heridas. En 2004, el n&amp;uacute;mero de incidentes se dispar&amp;oacute; hasta los 3.259 y
repentinamente se hizo m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil obtener los datos. Los antiguos informes que
hab&amp;iacute;an dejado claras las cosas cambiaron completamente de formato y se llenaron
de propaganda en lugar de hechos. El n&amp;uacute;mero se triplic&amp;oacute; al siguiente a&amp;ntilde;o, pero
estos datos eran casi imposibles de encontrar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hab&amp;iacute;a
desaparecido la ret&amp;oacute;rica de 2002 acerca del gran &amp;eacute;xito. Fue reemplazada por
ataques fren&amp;eacute;ticos de siempre crecientes grupos terroristas: en lugar de 10 o
20, hab&amp;iacute;a cientos de ellos acabando con la vida de cada vez m&amp;aacute;s gente.
Incre&amp;iacute;blemente, el Departamento de Estado decidi&amp;oacute; no hacer p&amp;uacute;blicas las cifras
de 2005, ya que volvi&amp;oacute; a aumentar el n&amp;uacute;mero de ataques. Los oficiales tuvieron
que rendir cuentas ante un comit&amp;eacute; del Congreso antes de poder concretar nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ahora no
pueden seguir escondiendo las cifras pero sigue siendo muy dif&amp;iacute;cil
encontrarlas. Lo esencial es que desde que empez&amp;oacute; la guerra contra el
terrorismo, los incidentes que se consideran terroristas se han incrementado
multiplic&amp;aacute;ndose por la incre&amp;iacute;ble cifra de 26. Por cada incidente en 2001, ahora
hay 26 incidentes. Por cada persona matada por el terrorismo en 2002, murieron
23 en 2006. Entretanto, las encuestas reflejan la percepci&amp;oacute;n de que el mundo es
m&amp;aacute;s peligroso, no menos, desde que empez&amp;oacute; la guerra contra el terrorismo. De
hecho, entre los encuestados, el 81% cree ahora que el mundo se est&amp;aacute; volviendo
m&amp;aacute;s peligroso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Vamos a
calificar a esto como un trabajo bien hecho? Depende de lo que llames un buen
trabajo. Se ajusta exactamente a lo que podr&amp;iacute;amos esperar que hiciera el
gobierno: sus guerras siempre y en todo lugar empeoran el problema, no lo
mejoran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Consideremos
ahora el gasto. Seg&amp;uacute;n Portfolio.com, el coste combinado de la guerra de Iraq
(Operaci&amp;oacute;n Libertad para Iraq, en la jerga del Pent&amp;aacute;gono) y sus acompa&amp;ntilde;antes,
la Operaci&amp;oacute;n Libertad Duradera en Afganist&amp;aacute;n, y la Guerra Global contra el
Terrorismo, podr&amp;iacute;a llegar a los 600.000 millones de d&amp;oacute;lares este a&amp;ntilde;o. Pero el
coste total es a&amp;uacute;n mayor, excediendo tal vez los 2 billones. Las asignaciones
anuales del Congreso para las guerras (de media 127.000 millones de d&amp;oacute;lares)
son mayores que los mercados globales de jab&amp;oacute;n, hero&amp;iacute;na o juego. Y el gasto
est&amp;aacute; creciendo. El gasto mensual en las guerras de Iraq y Afganist&amp;aacute;n fue de
media de 6.800 millones de d&amp;oacute;lares en 2006. Esa cifra se acerca ahora a los
8.000 millones mensuales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Portfolio
a&amp;ntilde;ade:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:.0001pt;margin-left:35.4pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A este
ritmo, el valor de General Electric desaparecer&amp;iacute;a en tres a&amp;ntilde;os y medio, la
fortuna personal de Bill Gates se evaporar&amp;iacute;a en solo siete meses y la
atribulada Ford Motor Co. dejar&amp;iacute;a de existir en unas semanas. Si cree que&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;las guerras son un impulso gigantesco de
compra utilizando una tarjeta de cr&amp;eacute;dito sin l&amp;iacute;mite, entonces liquidarlas requerir&amp;iacute;a
conseguir suficiente efectivo como para igualar el PIB de tres Irlandas o
alrededor de 11 Kuwaits u Holanda, pero solo si a&amp;ntilde;ades a Sri Lanka.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Antes de
la invasi&amp;oacute;n de Iraq en 2003, Colin Powell advirti&amp;oacute; al presidente Bush de que si
la rompes, la compras. Echando cuentas, hemos comprado el equivalente a 10 Iraq
con nuestros d&amp;oacute;lares en impuestos. Pero en lugar de comprar 10, el dinero ha
ido a destruir completamente un pa&amp;iacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero
indudablemente este dinero ha ido a alg&amp;uacute;n otro sitio aparte de la guerra. &amp;iquest;Qu&amp;eacute;
hay del esfuerzo de reconstruir la infraestructura de Iraq? Bueno, si sab&amp;eacute;is
algo acerca de los proyectos constructivos del gobierno, sab&amp;eacute;is que no es un
historial de &amp;eacute;xitos. Escoged cualquier proyecto de alquileres subvencionados en
cualquier lugar del pa&amp;iacute;s y encontrar&amp;eacute;is un historial de mala gesti&amp;oacute;n, malas
asignaciones de recursos y derroche. Lo mismo pasa en Iraq. Estos proyectos de
reconstrucci&amp;oacute;n de los que han alardeado los defensores de la guerra equivalen a
poco o nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por
ejemplo, en el aeropuerto de Bagdad vuestros d&amp;oacute;lares de impuestos pagaron 11,8
millones de d&amp;oacute;lares en nuevos generadores el&amp;eacute;ctricos. Pero el equivalente a 8,6
millones de ellos ya no funciona. Los problemas de los generadores en Bagdad
son legendarios: petr&amp;oacute;leo de mala calidad, l&amp;iacute;neas de combustible rotas, falta de
bater&amp;iacute;as y otras cosas parecidas. El sistema de depuraci&amp;oacute;n de aguas de la
ciudad ya no funciona. En el hospital de maternidad de Erbil, un incinerador de
material m&amp;eacute;dico ten&amp;iacute;a un candado y los responsables no pod&amp;iacute;an encontrar la
llave. As&amp;iacute; que las jeringuillas, vendas y viales acababan en el sistema
sanitario y contaminando el agua.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo
conseguimos toda esta informaci&amp;oacute;n? Una agencia supervisora federal fue a
inspeccionar una muestra de ocho proyectos que los responsables de EEUU en Iraq
hab&amp;iacute;an declarado como un &amp;eacute;xito. De estos ocho &amp;eacute;xitos, siete de ellos no estaban
realmente funcionando debido a fallos en ca&amp;ntilde;er&amp;iacute;as y sistema el&amp;eacute;ctrico, mal
mantenimiento, saqueos y simple descuido general. &amp;iexcl;Tened en cuenta que todos
estos eran los proyectos que el gobierno de EEUU declar&amp;oacute; como &amp;eacute;xitos! Los
fracasos deben ser absolutamente incre&amp;iacute;bles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los mismo
pasa con multitud de programas p&amp;uacute;blicos, entre los cuales est&amp;aacute; la Guerra Global
contra el Terrorismo. No hay patr&amp;oacute;n por el que pueda considerarse un &amp;eacute;xito.
Pero como sabemos, los datos no nos llevan muy lejos. Si preguntas a la gente a
la que el establishment considera expertos en terrorismo, est&amp;aacute; unida en una
creencia: No estamos gastando suficiente dinero en la tarea. Toda agencia
necesita m&amp;aacute;s poder y dinero, dicen. La raz&amp;oacute;n del fracaso es una falta de
recursos. Si soltamos m&amp;aacute;s, todo ir&amp;aacute; bien.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es
precisamente esta justificaci&amp;oacute;n la que llev&amp;oacute; a que el socialismo en Rusia
durara 70 a&amp;ntilde;os y echara por tierra el pa&amp;iacute;s. Quienes ve&amp;iacute;amos esta calamidad
desde la distancia nos asombraba que un fracaso pudiera durar tanto. &amp;iquest;No pod&amp;iacute;a
el gobierno mirar a su alrededor y ver el desastre que hab&amp;iacute;a creado? &amp;iquest;No ve&amp;iacute;an
que mientras su pueblo hac&amp;iacute;a cola por un mendrugo de pan y mor&amp;iacute;a a los 60 a&amp;ntilde;os,
el nuestro comparaba en enormes centros comerciales y viv&amp;iacute;a 70 y 75 a&amp;ntilde;os? &amp;iquest;Por
qu&amp;eacute; no es evidente el fracaso que ha sido el socialismo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Bueno,
hay algo claro en las ciencias sociales: nada es evidente para los expertos. La
raz&amp;oacute;n tiene que ver con su percepci&amp;oacute;n de causa y efecto. Los defensores del socialismo
siempre creyeron que m&amp;aacute;s dinero y mejor gesti&amp;oacute;n resolver&amp;iacute;an los problemas. Todo
fracaso lo causaba algo fuera del sistema que se corregir&amp;iacute;a con un
perfeccionamiento en el sistema de gesti&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Lo mismo
pasa con la guerra contra el terrorismo. Todos los expertos aconsejan m&amp;aacute;s gasto
y poder. Nunca se les ocurre que la propia guerra sea el problema. Se echa al
culpa de todos los problemas a alg&amp;uacute;n otro factor: sectarismo, interferencias
exteriores, un nuevo l&amp;iacute;der demag&amp;oacute;gico, mala gesti&amp;oacute;n o lo que sea. Pueden
fabricarse excusas sin fin.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Y luego
est&amp;aacute; el abrumador factor de que la guerra contra el terrorismo solo puede
considerarse un fracaso desde el punto de vista de los objetivos declarados. No
es un fracaso para quienes se benefician directamente del aumento en fondos y
poder. Y es un hecho indiscutible que el gobierno se ha beneficiado masivamente
de la guerra contra el terrorismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es
esencial que veamos esta guerra a la luz de la historia. Al acabar la Segunda
Guerra Mundial, el gobierno y sus &amp;eacute;lites estaban bastante desesperados en busca
de una causa masiva global para seguir gastando mucho y para que el gobierno
mantuviera el control. Se eligi&amp;oacute; el comunismo y as&amp;iacute; nuestros antiguos aliados
en la guerra se convirtieron en enemigos jurados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace diez
a&amp;ntilde;os, al desaparecer el comunismo, los belicistas estadounidenses ten&amp;iacute;an poco
que hacer, salvo intervenir el peque&amp;ntilde;as escaramuzas. Finalmente dieron con una
gran idea: demonizar el radicalismo isl&amp;aacute;mico. He aqu&amp;iacute; una naci&amp;oacute;n sin fronteras
que est&amp;aacute; aterrorizando al pueblo estadounidense, igual que el comunismo. A
pesar de todas las apariencias de tristeza y rabia despu&amp;eacute;s del 11-S, las &amp;eacute;lites
tambi&amp;eacute;n entendieron que &amp;eacute;ste significaba la continuidad del viejo aparato
b&amp;eacute;lico. Y por eso, no lo lamentaban del todo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Al menos
hab&amp;iacute;a un pretexto para preparar la guerra y para la propia guerra que se
parec&amp;iacute;a a la vieja amenaza comunista. As&amp;iacute; que adelante con esta estructura. No
ha escaseado la ret&amp;oacute;rica. No se ha regateado ning&amp;uacute;n gasto en la escalada de
armamento. No hay falta de voluntad. El esfuerzo tiene el apoyo de suficiente
gente inteligente. Esta espaldado por amenazas de derramamientos masivos de
sangre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Lo que
faltan en la guerra contra el terrorismo son los medios esenciales que hagan
que la guerra genere resultados beneficiosos. Dados los miles de millones de
potenciales terroristas que hay por ah&amp;iacute; y las infinitas posibilidades de c&amp;oacute;mo,
cu&amp;aacute;ndo y d&amp;oacute;nde atacar&amp;aacute;n, no hay forma de que el estado pueda detenerlos,
incluso si tuviera el incentivo para hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Detr&amp;aacute;s
del terrorismo est&amp;aacute;n los agravios pol&amp;iacute;ticos. No es una especulaci&amp;oacute;n. Son las
propias palabras de los terroristas, de Timothy McVeigh a Osama Bin Laden a
innumerables terroristas suicidas. No act&amp;uacute;an al azar. Tienen objetivos. Su
primer objetivo es que se vayan el gobierno de EEUU y sus tropas. Y si la
historia nos ense&amp;ntilde;a algo es que ning&amp;uacute;n pa&amp;iacute;s quiere ser gobernado por una
potencia extranjera, tome esa ocupaci&amp;oacute;n extranjera la forma de colonialismo o
de una directa dictadura militar. La gente prefiere que se dirija mal un pa&amp;iacute;s a
que sea bien dirigido desde el exterior. Nadie deber&amp;iacute;a entender esto mejor que
el pueblo estadounidense, cuyo pa&amp;iacute;s naci&amp;oacute; de una revuelta contra un gobierno
extranjero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
segundo objetivo de los terroristas es obtener acceso a los mecanismos del
poder. En muchos casos, los cre&amp;oacute; Estados Unidos, como en el caso de Afganist&amp;aacute;n
e Iraq. Insistimos que debe haber un solo poder gobernante. Luego nos
sorprendemos cuando aparecen grupos determinados a controlarlo. Habr&amp;iacute;a sido
mucho mejor para todos en Iraq y Afganist&amp;aacute;n que les dej&amp;aacute;ramos sin estados en
absoluto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuanto
m&amp;aacute;s continuemos con los fracasos de nuestra guerra contra el terrorismo, m&amp;aacute;s
problemas generaremos. El n&amp;uacute;mero de terroristas reales (como los pobres en le
Guerra contra la Pobreza) est&amp;aacute; limitado y puede conocerse y son aqu&amp;eacute;llos en los
que se centra el estado. Pero el n&amp;uacute;mero de terroristas potenciales (y gente
potencialmente pobre) no tiene l&amp;iacute;mite y se desboca por los mismos medios que
emplea el estado en su guerra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por
tanto, no es solo que el estado no alcance sus objetivos declarados, sino que
recluta m&amp;aacute;s gente en los ej&amp;eacute;rcitos del enemigo y acaba completamente hundido
por un problema que empeora hasta que el estado tira la toalla. Entretanto, la
poblaci&amp;oacute;n que es el objetivo puede burlarse del estado a trav&amp;eacute;s de un desaf&amp;iacute;o
abierto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
medios de llevar a cabo la guerra tienen todas las caracter&amp;iacute;sticas y defectos
de todas las formas de planificaci&amp;oacute;n centralizada. Hay una sobreutilizaci&amp;oacute;n de
recursos y, cuando los resultados son los opuestos a lo prometido, se
sobreutilizan algunos recursos m&amp;aacute;s. No admiten la posibilidad de error, aunque
el error sea m&amp;aacute;s com&amp;uacute;n que cualquier otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En lugar
de admitir el error, los planificadores b&amp;eacute;licos echan la culpa a otros. Los
planificadores b&amp;eacute;licos no tienen en cuenta los aspectos b&amp;aacute;sicos de la
naturaleza humana, como la voluntad de resistencia. Suponen que el mundo es
suyo para su creaci&amp;oacute;n y nunca afrontan el hecho de que hay fuerzas m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de
su control. La gente que planific&amp;oacute; la guerra en Iraq rechaz&amp;oacute; la sugerencia de
que tal vez no todos en Iraq iban a estar encantados con la perspectiva de
conseguir libertad mediante bombardeos, destrucci&amp;oacute;n y ley marcial administrados
por una dictadura militar de EEUU o un r&amp;eacute;gimen t&amp;iacute;tere.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Pero no
puede el estado simplemente matar m&amp;aacute;s, emplear siempre m&amp;aacute;s violencia, tal vez
incluso aterrorizar al enemigo para que se haga pasivo? No puede funcionar.
Incluso en las prisiones hay tumultos. Al te&amp;oacute;rico que primero vio el colapso de
la ideolog&amp;iacute;a del estado-naci&amp;oacute;n, el historiador israel&amp;iacute; Martin van Creveld, se
le `pregunt&amp;oacute; acerca de esto en una entrevista en la Australian Broadcasting
Corporation. Fue refrescantemente categ&amp;oacute;rico: &amp;ldquo;Los estadounidenses lo
intentaron en Vietnam. Mataron entre dos millones y medio y tres millones de
vietnamitas. No veo que les haya ayudado mucho&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sin
admitir la derrota, los estadounidenses finalmente salieron de Vietnam, que hoy
tiene un pr&amp;oacute;spero mercado burs&amp;aacute;til. En un grado notable, la guerra contra la
pobreza ha terminado sus fases m&amp;aacute;s agresivas y la pobreza est&amp;aacute; disminuyendo.
&amp;iquest;Qu&amp;eacute; nos dice esta experiencia acerca de la Guerra contra el Terrorismo? Lo
mejor que se puede hacer con este programa, como con todos los programas
p&amp;uacute;blicos, es acabar inmediatamente con &amp;eacute;l.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Pero eso
no significar&amp;iacute;a rendirse? Significar&amp;iacute;a que el estado rinde su papel pero no que
lo hagan todos los dem&amp;aacute;s. Si las aerol&amp;iacute;neas hubieran estado a cargo de su
propia seguridad, no se hubiera producido el 11-S. A Bin-Laden le hubiera
costado reclutar gente. El fundamentalismo musulm&amp;aacute;n habr&amp;iacute;a recibido un golpe
importante, pues la pol&amp;iacute;tica de EEUU ya no parecer&amp;iacute;a espec&amp;iacute;ficamente pensada
para alimentar la locura de su marginalidad lun&amp;aacute;tica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Con todo
lo que se ha dicho sobre Iraq, a&amp;uacute;n no he o&amp;iacute;do decir recientemente a nadie que
derrocar a Saddam o producir un cambio de r&amp;eacute;gimen hiciera del mundo un lugar
m&amp;aacute;s pac&amp;iacute;fico y feliz. La guerra de 1990 en Iraq dio lugar a al-Qaeda, llev&amp;oacute; a
la bomba del edificio federal en Oklahoma City y anim&amp;oacute; a toda una generaci&amp;oacute;n de
musulmanes a dedicar sus vidas a luchar contra Estados Unidos. La nueva guerra
en Iraq ha hecho lo mismo. &amp;iquest;Y de d&amp;oacute;nde ven&amp;iacute;an en primer lugar estos fan&amp;aacute;ticos?
Estaban subvencionados en la d&amp;eacute;cada de 1980 por la pol&amp;iacute;tica de EEUU. Cre&amp;iacute;amos
que eran los buenos porque luchaban contra el comunismo. Algunos de estos
mismos grupos a los que ahora bombardeamos en Afganist&amp;aacute;n e Iraq los est&amp;aacute;bamos
agasajando en la d&amp;eacute;cada de 1980 en el desarrollo de la Guerra Fr&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;As&amp;iacute; que
una mala intervenci&amp;oacute;n llev&amp;oacute; a otra, precisamente en la forma en que Mises explicaba
en su libro de 1929, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Critique-of-Interventionism-P145C1.aspx"&gt;Critique
of Interventionism&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Explicaba que el intervencionismo no es una
pol&amp;iacute;tica estable. Crea desequilibrios que reclaman correcciones, ya sea abandonando
la pol&amp;iacute;tica o profundizando en ella hasta el momento del colapso. Por esta
raz&amp;oacute;n, la Guerra contra el Terrorismo es imposible, no en el sentido de que no
pueda causar enormes cantidades de sangre y destrucci&amp;oacute;n y p&amp;eacute;rdida de libertad,
sino en el sentido de que no puede alcanzar finalmente lo que se supone que
busca y solo acabar&amp;aacute; creando m&amp;aacute;s de las mismas condiciones que llevaron a su
declaraci&amp;oacute;n en un principio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En otras
palabras, es un t&amp;iacute;pico programa p&amp;uacute;blico, costoso e impracticable, como el socialismo,
como la Guerra contra la Pobreza, como cualquier otro intento del gobierno de
amoldar la realidad de acuerdo con sus propios designios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Veamos
ahora la otra cara de la tesis de la imposibilidad. Si las guerras del gobierno
son imposibles, &amp;iquest;qu&amp;eacute; es posible? La respuesta la da la vieja escuela liberal:
la libertad. La sociedad contiene en s&amp;iacute; misma la capacidad de autoorganizarse. No
hay nada que pueda hacer el gobierno para producir un resultado mejor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Esto es
verdad en pol&amp;iacute;tica exterior e interior.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;ldquo;La idea
del liberalismo empieza con la libertad del individuo&amp;rdquo;, &lt;a href="http://mises.org/nsande/pt1iich2~c.asp"&gt;escrib&amp;iacute;a&lt;/a&gt; Mises. &amp;ldquo;&amp;Eacute;ste rechaza
todo gobierno de algunas personas sobre otras, no conoce pueblos amos ni
pueblos s&amp;uacute;bditos, igual que tampoco dentro de la misma naci&amp;oacute;n distingue entre
se&amp;ntilde;ores y siervos&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La guerra
en Iraq ha disfrutado de cierto grado de apoyo p&amp;uacute;blico basado en el deseo de
revancha. A pesar de que Saddam no tuvo nada que ver con el 11-S, la gente
quer&amp;iacute;a que alguien sufriera. Lo que tendemos a olvidar es que es un viejo
motivo para una guerra y puede llevar al desastre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
Primera Guerra Mundial hab&amp;iacute;a acabado con muchos resentimientos a flor de piel y
la antigua a&amp;ntilde;oranza del imperio no hab&amp;iacute;a desaparecido del todo. Alemania en particular
estaba lista para ser enga&amp;ntilde;ada por un l&amp;iacute;der que pudiera utilizar el
resentimiento respecto de los territorios perdidos. El l&amp;iacute;der convencer&amp;iacute;a al
pueblo de que la necesidad de justicia solo podr&amp;iacute;a satisfacerse recreando un
imperio y solo el l&amp;iacute;der m&amp;aacute;s fuerte posible podr&amp;iacute;a conseguir esto contra todos
los pronunciamientos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Mises
escribi&amp;oacute; con un deseo apasionado de detener el curso de los acontecimientos:
&amp;ldquo;Ser&amp;iacute;a la m&amp;aacute;s terrible desgracia para Alemania y toda la humanidad si la idea
de la revancha dominara la pol&amp;iacute;tica alemana del futuro&amp;rdquo;, &lt;a href="http://mises.org/nsande/pt4.asp"&gt;escrib&amp;iacute;a&lt;/a&gt;. &amp;ldquo;Liberarse de las cadenas
que se han aplicado al desarrollo alem&amp;aacute;n por la paz de Versalles, liberar a
nuestros conciudadanos de la servidumbre y la necesidad, solo &amp;eacute;sos deber&amp;iacute;an ser
los objetivos de la nueva pol&amp;iacute;tica alemana. Tomar represalias por los males
sufridos, tomar revancha y castigar satisface los instintos m&amp;aacute;s bajos, pero en
pol&amp;iacute;tica, el vengador se da&amp;ntilde;a a s&amp;iacute; mismo no menos que al enemigo. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; conseguir&amp;iacute;a
saciando esta sed de revancha a costa de su propio bienestar?&amp;rdquo;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
estadounidenses tienen un aprecio enraizado por el ideal de la libertad, lo que
es algo maravilloso. Pero tambi&amp;eacute;n por eso los l&amp;iacute;deres estadounidenses han
justificado siempre las guerras exteriores en nombre de liberar a los pueblos
oprimidos del mundo. El error es pensar que la libertad pueda alcanzarse por
medio de la fuerza. La Guerra Fr&amp;iacute;a empez&amp;oacute; con la idea de que Estados Unidos
deber&amp;iacute;a hacer todo lo necesario para restaurar los mismos estados sat&amp;eacute;lites
sovi&amp;eacute;ticos que EEUU trabaj&amp;oacute; por establecer al final de la Segunda Guerra
Mundial. Luego EEUU llev&amp;oacute; a cabo una serie de guerras en lugares remotos que
costaron vidas y libertad y no hicieron nada para detener la extensi&amp;oacute;n del
comunismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuanto
m&amp;aacute;s inveros&amp;iacute;mil sea la guerra imperial, m&amp;aacute;s necesarias ser&amp;aacute;n las distintas
justificaciones. Iraq se ha justificado por razones de seguridad, religi&amp;oacute;n,
venganza y econom&amp;iacute;a, ajustando cuidadosamente cada justificaci&amp;oacute;n para apelar a
cierto grupo demogr&amp;aacute;fico. Todo lo que hace falta es que el estado convenza a
una m&amp;iacute;nima mayor&amp;iacute;a, aunque sea temporalmente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; debe
olvidar una persona para creer en una unidad de intereses entre la pol&amp;iacute;tica
exterior de EEUU y el pueblo estadounidense? Debe olvidar que Estados Unidos
naci&amp;oacute; de una revuelta no solo contra el Imperio Brit&amp;aacute;nico, sino asimismo contra
la propia idea de imperio. Debe olvidar que la &amp;uacute;nica forma en que se adopt&amp;oacute; la
Constituci&amp;oacute;n de EEUU fue con la promesa de que no actuar&amp;iacute;a imperialmente en el
interior o el exterior. Debe olvidar las advertencias de George Washington,
Thomas Jefferson y muchos presidentes del siglo XIX. Debe olvidar la historia
de fracasos de nuestras propias guerras imperiales en el siglo XX, en las que
las guerrillas han obligado constantemente a retirarse a nuestras tropas
regulares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Creer en
la guerra contra el terrorismo es adoptar una postura que olvida todo lo que es
verdaderamente estadounidense: nuestra historia, nuestra creencia en los
derechos humanos, nuestro odio al despotismo, nuestra oposici&amp;oacute;n a la
intromisi&amp;oacute;n internacional.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Estados
Unidos no tiene por qu&amp;eacute; iniciar una guerra que abarca todo el mundo y toda la
raza humana y realmente no podemos sorprendernos cuando los que gobernamos nos
llaman el imperio del mal. Todos los estadounidenses somos rebeldes en el
fondo. Cualquiera que quiera libertad debe serlo. El imperio va contra la &amp;eacute;tica
estadounidense. El pueblo estadounidense ha hecho excepciones este siglo. Pero
no hay mayor amenaza en la escena mundial para nuestras familias y propiedades
que la que supone el propio gobierno de EEUU.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Se me
pregunta a menudo qu&amp;eacute; puede hacer una persona normal para terminar con la
locura y aumentar la libertad. El primer paso y el m&amp;aacute;s importante es
intelectual. Todo lo que necesitamos para empezar a decir no al estado a nivel
intelectual. Cuando se nos pregunte qu&amp;eacute; nos gustar&amp;iacute;a que el gobierno hiciera
por nosotros, tenemos que estar preparados para decir: nada. No deber&amp;iacute;amos
pedir que salven a nuestros hijos, ni que proporcionen seguridad, ni eliminar
todos los males, ni que nos den nada en absoluto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No
deber&amp;iacute;amos pedir al gobierno que gane una guerra contra el terrorismo, acabe
con la pobreza, haga que todos est&amp;eacute;n sanos y sean cultos, nos proporcione lo
que necesitemos cuando seamos viejos o cualquier otra cosa. Nada de lo que hace
el gobierno se realiza sin m&amp;aacute;s costes que beneficios para la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sabiendo
esto, podemos seguir siendo buenos ciudadanos. Podemos ser buenos padres,
maestros, trabajadores, empresarios, miembros de una iglesia, estudiantes y
contribuidores a la sociedad en mil formas diferentes. Esto es mucho m&amp;aacute;s
importante para el futuro de la libertad que cualquier otra cosa que hagamos.
Debemos recuperar nuestra confianza en nuestra capacidad de autogobierno. Creo
que esto ya est&amp;aacute; pasando. Las guerras del gobierno continuar&amp;aacute;n fracasando y no
creo que debamos lamentarlo. Aunque el sector p&amp;uacute;blico no pueda prepararse y no
se preparar&amp;aacute; para un futuro de libertad, nosotros s&amp;iacute; podemos. Busquemos y
trabajemos por el triunfo de la libertad sin obst&amp;aacute;culos del Leviat&amp;aacute;n y sus
guerras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=460336" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/terrorismo/default.aspx">terrorismo</category></item><item><title>El complejo regulatorio-industrial</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/03/01/el-complejo-regulatorio-industrial.aspx</link><pubDate>Thu, 01 Mar 2012 17:39:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:459505</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=459505</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/03/01/el-complejo-regulatorio-industrial.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 29 de febrero de
2012)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5930"&gt;http://mises.org/daily/5930&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;[&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/3861"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;(1990;
2008)]&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
socialistas quieren socialismo para todos los dem&amp;aacute;s, pero capitalismo para
ellos mismos, mientras que los capitalistas quieren capitalismo para todos los
dem&amp;aacute;s, pero socialismo para ellos mismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ni Ted
Kennedy ni Jane Fonda practican un voto de pobreza, ni llevan a ning&amp;uacute;n
pordiosero a sus mansiones, mientras que demasiadas grandes empresas tratan de
cortocircuitar el mercado con privilegios p&amp;uacute;blicos. Y una forma en que lo hacen
es a trav&amp;eacute;s de agencias reguladoras que plagan Washington DC.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Si puedo
hacer una confesi&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica (contando con la benevolencia de los lectores de
Mises Daily): sol&amp;iacute;a trabajar para el Congreso de EEUU. Me he reformado desde
entonces, por supuesto, pero la experiencia tuvo su valor, igual que el futuro
crimin&amp;oacute;logo puede beneficiarse de formar parte de la banda de Jesse James.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Una cosa
que me ense&amp;ntilde;&amp;oacute; estar en la Colina del Capitolio fue que, al contrario de la
visi&amp;oacute;n de la rep&amp;uacute;blica de los Padres Fundadores, nuestros Leviat&amp;aacute;n DC existe
solo para extraer dinero y poder del pueblo para &amp;eacute;l mismo y los intereses
especiales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ludwig
von Mises llamaba a esto un inevitable &amp;ldquo;conflicto de castas&amp;rdquo;. No puede haber un
conflicto natural de castas en la sociedad, demostraba Mises, ya que el libre
mercado armoniza todos los intereses econ&amp;oacute;micos, sino en un sistema de
privilegios otorgados por el gobierno, debe haber una lucha entre los que viven
del gobierno y el resto de nosotros. Por supuesto, es una lucha oculta, pues la
verdad amenaza el bot&amp;iacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuando
trabajaba en la Colina del Capitolio, Jimmy Carter se quejaba de la crisis
energ&amp;eacute;tica y promet&amp;iacute;a castigar a las grandes petroleras con un &amp;ldquo;impuesto a los
beneficios extraordinarios&amp;rdquo;. Pero yo ve&amp;iacute;a que los cabilderos que impulsaban el
impuesto proven&amp;iacute;an de las grandes empresas petroleras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Y,
despu&amp;eacute;s de reflexionar un momento, era f&amp;aacute;cil entender por qu&amp;eacute;. No hab&amp;iacute;a
impuesto a los beneficios extraordinarios en Arabia Saudita, pero s&amp;iacute; se
aplicaba duramente en Oklahoma. Y como se pretend&amp;iacute;a, el impuesto ayudaba a las
grandes empresas que importaban petr&amp;oacute;leo al castigar a sus competidoras, las
empresas independientes m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;as.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En la
consiguiente reestructuraci&amp;oacute;n del sector, producida tambi&amp;eacute;n por las
regulaciones de precios y asignaciones del Departamento de Energ&amp;iacute;a, las grandes
empresas compraron los pozos dom&amp;eacute;sticos a precios de saldo y luego la
administraci&amp;oacute;n Reagan derog&amp;oacute; la ley y las regulaciones. Entretanto, las grandes
empresas recibieron contratos del Departamento de Energ&amp;iacute;a para producir
&amp;ldquo;combustibles alternativos&amp;rdquo; perdiendo dinero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En toda
administraci&amp;oacute;n, las herramientas de la inflaci&amp;oacute;n, el pr&amp;eacute;stamo, los impuestos y
la regulaci&amp;oacute;n se utilizan para transferir riqueza del pueblo al gobierno y sus
compinches.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A veces,
una u otra de estas herramientas se convierte en peligrosa pol&amp;iacute;ticamente, as&amp;iacute;
que el gobierno altera la mezcla. Por eso la administraci&amp;oacute;n Reagan pas&amp;oacute; de los
impuestos y la inflaci&amp;oacute;n al pr&amp;eacute;stamo y por eso la administraci&amp;oacute;n Bush, con un
d&amp;eacute;ficit de confianza, emple&amp;oacute; m&amp;aacute;s impuestos, inflaci&amp;oacute;n y regulaci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay una
tremenda cantidad en juego en la nueva regulaci&amp;oacute;n de la econom&amp;iacute;a defendida por
la administraci&amp;oacute;n Bush. Solo una cl&amp;aacute;usula en el Registro Federal puede
significar miles de millones para una empresa o sector favorecido y el desastre
para su competencia, por eso lo cabilderos se agolpan alrededor del Capitolio
como moscas alrededor de un cubo de basura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Al tiempo
que proclama la necesidad de m&amp;aacute;s dinero para (entre otros proyectos vitales) un
viaje a Marte supervisado por Dan Quayle, el presidente est&amp;aacute; aumentando el
presupuesto de todas las agencias reguladoras de Washington.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;He aqu&amp;iacute;
algunas de estas agencias y la forma en que funcionan: Fundada por Richard
Nixon, la Occupational Safety and Health Administration es una agencia
antiempresarial. La OSHA no solo ataca a empresas de tama&amp;ntilde;o peque&amp;ntilde;o y medio,
sus casos regulatorios los cumple con facilidad el escuadr&amp;oacute;n de abogados de
Exxon, mientras que pueden hacer quebrar a una empresa peque&amp;ntilde;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tambi&amp;eacute;n
fundada por Nixon, la Consumer Product Safety Commission emite regulaciones
realizadas abiertamente consultando a las grandes empresas: regulaciones que a
menudo se corresponden exactamente con lo que ya est&amp;aacute;n haciendo estas empresas.
Por otro lado, los peque&amp;ntilde;os negocios deben hacer grandes gastos para
cumplirlas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Otra
creaci&amp;oacute;n de Nixon es la Environmental Protection Agency, cuyo presupuesto ha
engrosado con la influencia de empresas conectadas pol&amp;iacute;ticamente y cuyas
regulaciones apoyan a las empresas establecidas y discriminan a los
emprendedores (por ejemplo, legalizando la contaminaci&amp;oacute;n de las empresas
existentes, pero haciendo que las nuevas tengan que gastar mucho).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
Department of Housing and Urban Development fue fundado por Lyndon B. Johnson,
pero sus ra&amp;iacute;ces se remontan a la pol&amp;iacute;tica urban&amp;iacute;stica del New Deal, cuyo fin
expl&amp;iacute;cito era subvencionar a los constructores de viviendas de alquiler y
unifamiliares. Desde la Gran Sociedad de LBJ, el HUD ha subvencionado a los
constructores de proyectos de vivienda social y de viviendas privadas
subvencionadas. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo puede alguien sorprenderse de que los peces gordos
utilicen el HUD para llenarse los bolsillos? &amp;Eacute;se era su prop&amp;oacute;sito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
Securities and Exchange Commission fue establecida por Franklin D. Roosevelt,
con su legislaci&amp;oacute;n escrita por abogados de corporaciones para cartelizar el mercado
para las grandes empresas de Wall Street. Con los a&amp;ntilde;os, la SEC ha detenido
muchas nuevas emisiones de acciones de empresas peque&amp;ntilde;as que podr&amp;iacute;an crecer y
competir con los gigantes industriales y comerciales alineados con las grandes
empresas de Wall Street. Y ahora mismo est&amp;aacute; disminuyendo la competencia en los
mercados de futuros y materias primas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La Interstate
Commerce Commission fue creada en 1887 para detener la competencia despiadada
entre ferrocarriles (es decir, los precios en competencia) y aplicar precios
altos. Posteriores enmiendas extendieron su poder a los camiones y otras formas
de transporte, impidiendo asimismo la competencia. Durante la administraci&amp;oacute;n
Carter, se recort&amp;oacute; mucho del poder de la ICC, pero parte de esto de deshizo en
la administraci&amp;oacute;n Reagan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La Federal
Communications Commission fue establecida por Herbert Hoover para impedir la
propiedad privada en las radiofrecuencias y ponerla en manos del gobierno. La
FCC estableci&amp;oacute; el sistema de redes, cuyas licencias fueron a empresarios
conectados pol&amp;iacute;ticamente y retrasaron los avances tecnol&amp;oacute;gicos que podr&amp;iacute;an
haber amenazado a las redes. Hubo alguna desregulaci&amp;oacute;n durante la
administraci&amp;oacute;n Reagan, aunque fue el desarrollo de la TV por cable el que hizo
m&amp;aacute;s bien, al evitar las redes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
Departamento de Agricultura gestiona las granjas estadounidenses a favor de los
productores, manteniendo altos los precios y los beneficios, eliminando
importaciones y alejando de los expositores a los nuevos productos. No podemos
saber cu&amp;aacute;les ser&amp;iacute;an los precios de los alimentos en ausencia de este
departamento, solo que ser&amp;iacute;an mucho m&amp;aacute;s baratos. Ahora, por primera vez desde
que se estableci&amp;oacute; el programa agr&amp;iacute;cola por Herbert Hoover como una copia de la Federal
Food Administration que dirigi&amp;oacute; durante la Primera Guerra Mundial, estamos
viendo amplias cr&amp;iacute;ticas a los programas sociales de la agricultura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La Federal
Trade Commission (como muestra la estatua de estilo &amp;ldquo;dec&amp;oacute;&amp;rdquo; delante de sus
oficinas) afirma &amp;ldquo;domesticar&amp;rdquo; el &amp;ldquo;caballo salvaje del mercado&amp;rdquo; a favor de la
gente. Sin embrago, desde su fundaci&amp;oacute;n en 1914, ha restringido el mercado en
favor de la las empresas establecidas. Por esos los principales cabilderos en
la FTC provienen todos de grandes empresas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuando el
entonces congresista Steve Symms trato de desregular parcialmente la Food and
Drug Administration en la d&amp;eacute;cada de 1970 para permitir m&amp;aacute;s nuevos medicamentos,
fue detenido por las grandes empresas farmac&amp;eacute;uticas y su asociaci&amp;oacute;n. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute;?
Porque la FDA existe para protegerlas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;OSHA,
CPSC, EPA, HUD, SEC, ICC, FCC, DOA, FTC, FDA: podr&amp;iacute;a continuar siguiendo todo
el infernal alfabeto. Solo he rascado la infame superficie. Pero seg&amp;uacute;n el texto
habitual de la historia o la econom&amp;iacute;a, estas agencias aparecieron en respuesta
a demandas p&amp;uacute;blicas. Nunca hay ning&amp;uacute;n indicio de un complejo
regulatorio-industrial. Se nos dice que se est&amp;aacute; sirviendo al p&amp;uacute;blico. S&amp;iacute;: en un
plato.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es Presidente del Instituto Ludwig
von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Este art&amp;iacute;culo se public&amp;oacute; originalmente en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Free Market&lt;/i&gt;, Septiembre de 1990. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;Esta reimpreso en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/document/3861"&gt;The Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;
(2008).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=459505" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/regulaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">regulaci&amp;#243;n</category></item><item><title>Socialismo dental en Gran Bretaña: Tragedia y farsa</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/01/27/socialismo-dental-en-gran-breta-241-a-tragedia-y-farsa.aspx</link><pubDate>Fri, 27 Jan 2012 15:00:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:455762</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=455762</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/01/27/socialismo-dental-en-gran-breta-241-a-tragedia-y-farsa.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 8 de mayo de
2006)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/2170"&gt;http://mises.org/daily/2170&lt;/a&gt;. &lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuando
pens&amp;aacute;is en los sufrimientos de la era precapitalista, ayuda tener en mente un
ejemplo v&amp;iacute;vido. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pensad en
los dientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En el
antiguo Egipto, los dentistas hac&amp;iacute;an agujeros a trav&amp;eacute;s del hueso para drenar
abscesos. Sin anestesia. M&amp;aacute;s tarde, la gente aprendi&amp;oacute; que arrancar los dientes
era la mejor manera de ocuparse de estos y otros problemas. Sin anestesia. Los
tornos dentales fueron un avance, pero ten&amp;iacute;as que rellenar el agujero para
dejar fuera el aire.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los que
ten&amp;iacute;an las herramientas, hac&amp;iacute;an el trabajo. Durante siglos en Europa, el mismo
que te cortaba el pelo tambi&amp;eacute;n te sacaba los dientes. En Estados Unidos, eran
los herreros lo que hac&amp;iacute;an los cuchillos de cocina, amputaban miembros y
perforaban y empastaban dientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A
mediados del siglo XIX, se produjo el mayor avance: el gas de la risa para
eliminar el dolor, que es inimaginablemente horrible en todo tiempo y lugar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Bueno, si
usted vive en Gran Breta&amp;ntilde;a y no puede pagarse un car&amp;iacute;simo dentista privado,
probablemente experimente una r&amp;aacute;faga del pasado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El sistema
est&amp;aacute; socializado. La escasez y el mal servicio son tan universales bajo el
socialismo como lo era el dolor de muelas antes de la llegada de la anestesia.
Pero muchos en Gran Breta&amp;ntilde;a ya no tienen ninguna alternativa: tienen que
arrancarse sus propios dientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Solo un
49% de los adultos y un 63% de los ni&amp;ntilde;os est&amp;aacute;n registrados en un dentista en
Inglaterra y Gales, seg&amp;uacute;n el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://www.nytimes.com/2006/05/07/world/europe/07teeth.html?_r=1&amp;amp;oref=slogin"&gt;New
York Times&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;. &lt;/b&gt;Tienes que estar
registrado para tener el servicio, pero sigue sin haber garant&amp;iacute;as. Esperas
meses, incluso a&amp;ntilde;os, si es que lo consigues.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Est&amp;aacute; la
opci&amp;oacute;n privada, pero es mucho m&amp;aacute;s caro que viajar a Budapest o a alg&amp;uacute;n otro
lugar para tener un tratamiento dental.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Para
conseguir una cita, has de llamar a las 8 de la ma&amp;ntilde;ana. Las listas se llenan a
las 8:10. Esto explica el floreciente mercado de ventas de empastes en tiendas
que puedes ponerte. La mayor parte de la gente busca en sus cajas de
herramientas y dan un buen tir&amp;oacute;n al diente problem&amp;aacute;tico. Se cura con el tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Este
experimento del socialismo brit&amp;aacute;nico lo ide&amp;oacute; una clase de intelectuales que
pens&amp;oacute; que su programa proporcionar&amp;iacute;a un acceso igualitario a todos a las cosas
maravillosas de la vida. El resultado ha sido una tragedia. En muchos sentidos,
esta tragedia ha acabado siendo una terrible farsa: gente arranc&amp;aacute;ndose sus
propios dientes en el territorio que nos dio el m&amp;aacute;s ilustre ejemplo de la
Revoluci&amp;oacute;n Industrial.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Aqu&amp;iacute; hay
m&amp;aacute;s que una lecci&amp;oacute;n respecto al socialismo. La experiencia ofrece una
advertencia contra todas las formas de &amp;ldquo;planificaci&amp;oacute;n social cient&amp;iacute;fica&amp;rdquo;. Los
intelectuales piensan en sus planes para salvar a la humanidad, pero, por
alguna extra&amp;ntilde;a raz&amp;oacute;n, olvidan que no est&amp;aacute;n jugando en un laboratorio. Se trata
de vidas humanas reales. Y estas vidas no son grandes agrupaciones de clases o
razas, sino individuos. Experimentamos dolor y sufrimiento, alegr&amp;iacute;as y
triunfos, como individuos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El dolor
de muelas tiene una forma de centrarse en lo que realmente importa. Algunos pueden
afirmar tener una idea para proporcionar acceso universal al dentista, con que
solo les demos el poder de hacer lo que quieren.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero hay
algunas preguntas que deber&amp;iacute;as hacerte. &amp;iquest;Ser&amp;aacute;n ellos o yo los que sufrir&amp;aacute;n si
algo va mal? &amp;iquest;Qui&amp;eacute;n se va a hacer responsable si el plan genera privaciones en
lugar de abundancia? &amp;iquest;Cu&amp;aacute;l es la estrategia de salida para abolir el sistema si
no funciona? &amp;iquest;D&amp;oacute;nde est&amp;aacute; la garant&amp;iacute;a de que se seguir&amp;aacute; este plan de salida?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Si
alguien no puede dar respuestas convincentes a estas respuestas, es mejor que
sigas el camino m&amp;aacute;s seguro y no hagas nada. Nadie en la historia ha sido capaz
de mejorar el funcionamiento de la sociedad mediante el poder del estado. No
importa lo bien pensado que parezca estar el plan, siempre parece empeorar m&amp;aacute;s
que mejorar las cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La libre
empresa debe aceptar la estructura de la realidad tal y como es. No puede hacer
que desaparezca la realidad del dolor de muelas. No puede cambiar c&amp;oacute;mo es el
universo. No puede cambiar la naturaleza humana. No puede abolir la mortalidad.
No puede eliminar la necesidad de los padres de ense&amp;ntilde;ar a sus hijos la
diferencia entre lo bueno y lo malo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sin
embargo, tampoco el estado puede hacer estas cosas. Lo que hace la libre
empresa es proporcionar el mejor sistema posible para ocuparse de la realidad.
Ofrece una forma racional de ocuparse de la escasez de tiempo y recursos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Si
trat&amp;aacute;is de mejorar la libertad por medio del estado, no solo cre&amp;aacute;is una
situaci&amp;oacute;n peor, sino que acabar&amp;eacute;is ralentizando el ritmo del progreso y en
realidad produciendo un retroceso en los avances realizados durante la era
capitalista.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
socializaci&amp;oacute;n de los dentistas ha llevado a Gran Breta&amp;ntilde;a a volver atr&amp;aacute;s m&amp;aacute;s de
un siglo en la atenci&amp;oacute;n dental. Derogad completamente el capitalismo y pod&amp;eacute;is
encontraros de vuelta en la Edad de Piedra. Incluso el torno met&amp;aacute;lico os
parecer&amp;aacute; una herramienta amable.&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr. es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=455762" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Gran+Breta_26002300_241_3B00_a/default.aspx">Gran Breta&amp;#241;a</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/dentistas/default.aspx">dentistas</category></item><item><title>El socialismo de la tierra: Jugando con fuego</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/01/02/el-socialismo-de-la-tierra-jugando-con-fuego.aspx</link><pubDate>Mon, 02 Jan 2012 18:09:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:451515</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=451515</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2012/01/02/el-socialismo-de-la-tierra-jugando-con-fuego.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 24 de octubre de
2007)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/2761"&gt;http://mises.org/daily/2761&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Qu&amp;eacute; moderno
es amar la naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Abajo la
industria, el desarrollo, los motores de combusti&amp;oacute;n interna, la tala de
bosques, los centros comerciales y la propiedad privada. Los capitalistas no
hacen sino estropear la belleza de la madre tierra. La mano del hombre solo
estrangula y mata.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Si est&amp;aacute;s
de acuerdo con lo anterior, te encantar&amp;aacute;n los fuegos que han echado de sus
hogares en California a medio mill&amp;oacute;n de personas y destruido 1.200 casas. El
Presidente Bush est&amp;aacute; arrojando nuestro dinero en forma de ayuda a estas almas
dolientes y las llamas persisten.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En estos
espantosos infiernos que consumen la civilizaci&amp;oacute;n, vemos la verdad de la
naturaleza. Es bella cuando est&amp;aacute; controlada y pose&amp;iacute;da y puesta a nuestra
disposici&amp;oacute;n. Cuando se la deja a su albedr&amp;iacute;o, es mezquina, peligrosa, cruel y a
menudo malvada. Es, &lt;a href="http://mises.org/store/Memoirs-of-a-Superfluous-Man-P368C0.aspx"&gt;como
dijo Albert Jay Nock&lt;/a&gt;, el enemigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
fuegos nos obligan a elegir. Prosperamos y doblegamos a la naturaleza o la
naturaleza nos doblega y nos come vivos. La tendencia actual es a creer que
podemos hacer ambas cosas. Podemos construir grandes ciudades y maravillosos
suburbios, amasar una gloriosa riqueza, vivir confortablemente y al mismo
tiempo dejar que las &amp;aacute;reas que nos rodean sigan su curso natural. Esto nos
permite quedarnos en la seguridad de nuestros hogares con una sensaci&amp;oacute;n p&amp;iacute;a de
que hemos sido justos con la Madre Naturaleza y que ella nos bendecir&amp;aacute;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;De hecho,
no ha bendecido al sur de California. Se ha desatado y se est&amp;aacute; atiborrando de
la propia civilizaci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; fue
mal? El problema est&amp;aacute; en la teor&amp;iacute;a del ecologismo. Seg&amp;uacute;n &amp;eacute;sta, la propiedad es
el enemigo. La naturaleza es un fin en s&amp;iacute; mismo. As&amp;iacute; que debe ser propiedad
p&amp;uacute;blica, es decir, del estado. El estado, en su gesti&amp;oacute;n de la tierra, no debe
hacer nada con ella. No debe haber quemas controladas, eliminaci&amp;oacute;n de maleza,
talas de bosques o siquiera turismo. Podemos admirarla desde lejos, pero la
trabajo de manos humanas nunca debe intervenir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Luego la
maleza empieza a acumularse. Se hace cada vez mayor. Se pudre lo viejo. El
crecimiento descontrolado lleva a que se amontone. Cuando la temperatura sube,
todo esto arde. Luego sopla el viento y se extienden los fuegos. Ha sido la
misma historia durante d&amp;eacute;cadas, desde la absurda teor&amp;iacute;a de que la naturaleza de
que debe dejarse la naturaleza a su curso. (Para una buena historia de c&amp;oacute;mo
empezaron estos fuegos, ver &amp;ldquo;&lt;a href="http://www.perc.org/perc.php?id=256"&gt;The
Fires This Time&lt;/a&gt;&amp;rdquo;, de Roger Sedjo, de 2002).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Luego
tenemos la respuesta del gobierno, que equivale a &amp;ldquo;corre para salvarte o te
arrestaremos&amp;rdquo;. Dicen que las evacuaciones son el mejor m&amp;eacute;todo para proteger a
la gente. Pero esto desaf&amp;iacute;a el sentido com&amp;uacute;n, porque est&amp;aacute;s esencialmente
abandonando todo aquello para lo que has trabajado duro para que la naturaleza
pueda seguir su curso. Ya sabes que esos ecologistas locos aman secretamente
esta postura y piensan: &amp;ldquo;es lo que os merec&amp;eacute;is por poner vuestras apestosas
casas en lugares donde deber&amp;iacute;an mandar animales y plantas&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Luego nos
ocupamos de las gloriosas unidades de lucha contra el fuego del gobierno. Como
todas las burocracias p&amp;uacute;blicas, se resisten a las nuevas tecnolog&amp;iacute;as. No
planean ni eval&amp;uacute;an riesgos. Dan vueltas echando agua y productos qu&amp;iacute;micos
independientemente de la efectividad y e coste. Pero as&amp;iacute;, &lt;a href="http://blog.mises.org/archives/007234.asp"&gt;impiden&lt;/a&gt; el trabajo de
bomberos privados. Nos dicen que nos vayamos y luego ponen al frente a una
antigua burocracia p&amp;uacute;blica y esperan que nos contentemos. Finalmente, cuando
termina el desastre, el gobierno federal derrama miles de millones en ayuda
como forma de aplacarnos. Es una postura absurda, o m&amp;aacute;s bien es una postura
sensata si el objetivo es ver eliminada a la civilizaci&amp;oacute;n y al tiempo expandir
el estado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iexcl;Ah! Hay
una acci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s que lleva a cabo el gobierno: los cargos oficiales expresan su
profunda tristeza y desolaci&amp;oacute;n porque pase todo esto. Y todos nos arrellanamos
y decimos, bueno, vale, supongo que no puede hacerse nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iexcl;Es
rid&amp;iacute;culo! &amp;iquest;Tenemos la impresi&amp;oacute;n de que los mercados privados no pueden
gestionar el riesgo? Los mercados privados se especializan en la protecci&amp;oacute;n de
la propiedad, particularmente contra riesgos naturales. Si la tierra fuera de
propiedad privada, estar&amp;iacute;a protegida contra los incendios mediante una mejor
gesti&amp;oacute;n. Si se incendiara, se controlar&amp;iacute;a el incendio. Acontecimientos
inesperados durante sequ&amp;iacute;as y vientos ser&amp;iacute;an calculados en las decisiones de
gesti&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es m&amp;aacute;s,
habr&amp;iacute;a serios temas de responsabilidad. Cualquier due&amp;ntilde;o de propiedades que
permita que se desaten incendios ser&amp;iacute;a directamente responsable de producir
fuegos a otros. As&amp;iacute; funciona el mercado. Si mi ba&amp;ntilde;era rebosa, inunda mi casa y
luego pasa a la cas de mi vecino, soy responsable a trav&amp;eacute;s de mi p&amp;oacute;liza de
seguro. As&amp;iacute; que s&amp;iacute;, habr&amp;iacute;a un precio a pagar por los incendios en tu terreno
que da&amp;ntilde;en la propiedad de otros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute;
tenemos ahora? Tenemos incendios que no son responsabilidad de nadie.
Curiosamente, y por alguna extra&amp;ntilde;a pr&amp;aacute;ctica que data de, mmm, el inicio de lo
tiempos, a los gobernantes no se les hace responsables por acciones que tienen
lugar bajo su supervisi&amp;oacute;n. As&amp;iacute; que el gobierno no es responsable. Deber&amp;iacute;a
serlo, pero no lo es. As&amp;iacute; que poner al gobierno al mando es siempre una
tormenta perfecta para el desastre sin responsabilidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tu
obligaci&amp;oacute;n es irte, pagar y obedecer. Da un nuevo sentido a la famosa cita de
George Washington: &amp;ldquo;El gobierno no es la raz&amp;oacute;n, no es la elocuencia, es la
fuerza. Como el &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal;"&gt;fuego&lt;/b&gt;, es peligroso
sirviente y un temible amo&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=451515" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/fuego/default.aspx">fuego</category></item><item><title>La vida sin y con el Instituto</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/23/la-vida-sin-y-con-el-instituto.aspx</link><pubDate>Fri, 23 Dec 2011 13:26:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:449962</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=449962</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/23/la-vida-sin-y-con-el-instituto.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 22 de diciembre
de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5843"&gt;http://mises.org/daily/5843&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Despu&amp;eacute;s
de la muerte de Ludwig von Mises en 1973, la Escuela Austriaca (y por tanto la
insoluble causa de la libertad y la prosperidad) estaba de capa ca&amp;iacute;da. Hab&amp;iacute;a
grandes economistas austriacos ense&amp;ntilde;ando (principalmente Murray Rothbard), pero
estaban aislados y la pro-Fed Escuela de Chicago estaba en ascenso. Era dif&amp;iacute;cil
acceder a los grandes libros y la gente joven no ten&amp;iacute;a casi ning&amp;uacute;n lugar para
ir a aprender acerca del mercado libre real y la moneda fuerte y sus
fundamentos intelectuales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pod&amp;eacute;is
entender por qu&amp;eacute; Margit von Mises, su viuda, estuvo tan contenta al conocer los
planes para un Instituyo Mises pocos a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s de la muerte de su esposo y
dio su bendici&amp;oacute;n. Murray aplaudi&amp;oacute; literalmente con alborozo cuando lo supo.
Desde entonces, la Escuela Austriaca ha florecido, y no solo en Estados Unidos,
sino en todo el mundo. Tenemos masas de brillantes estudiantes y tambi&amp;eacute;n de
facultades. Periodistas y empresarios de prestigio, financieros y profesionales
pueblan nuestras filas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Nuestros
programas para estudiantes e investigadores y otros est&amp;aacute;n en auge, Todos los
grandes libros est&amp;aacute;n disponibles en l&amp;iacute;nea gratuitamente y baratos en forma
f&amp;iacute;sica. V&amp;iacute;deos, audios y miles de art&amp;iacute;culos tambi&amp;eacute;n. Se demanda nuestra revista
y otras publicaciones acad&amp;eacute;micas. Nuestro sitio web es enorme y est&amp;aacute; creciendo.
Universitarios y licenciados compiten por nuestros cursos de verano. Por
supuesto, queremos trabajar con cada estudiante, cada economista, cada
profesor, cada persona interesada en el Escuela Austriaca y las ideas
libertarias relacionadas all&amp;iacute; donde est&amp;eacute;n. Entretanto, nuestro ilustre
consejero, Ron Paul, ha presentado nuestras a ideas a millones m&amp;aacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay mucho
trabajo importante por hacer. Tenemos un estado amenazante, una Fed enloquecida
y todos esos mentirosos asamblearios en las universidades y fuera de ellas.
Pero tambi&amp;eacute;n tenemos un arma a la que teme esa gente: la verdad. Y nuestras
ideas est&amp;aacute;n marchando. Por favor, ay&amp;uacute;dennos a avanzar en 2012 para barrer el
suelo (&amp;iexcl;intelectualmente hablando!) de keynesianos, socialistas, fascistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Vuestra
generosa, y deducible fiscalmente, donaci&amp;oacute;n de 100$, 500$, 1.000$ o m&amp;aacute;s ser&amp;iacute;a
magn&amp;iacute;fica y muy necesaria. 50$, 25$ o cualquier otra cantidad puede ayudar.
Un&amp;iacute;os a nosotros en esta lucha tan importante. No podemos hacer nada sin la
ayuda de buena gente como vosotros. &lt;a href="https://mises.org/2012"&gt;Unid
vuestros brazos a los nuestros&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=449962" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Instituto+Mises/default.aspx">Instituto Mises</category></item><item><title>Una nueva libertad hoy</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/13/una-nueva-libertad-hoy.aspx</link><pubDate>Tue, 13 Dec 2011 18:27:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:448704</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=448704</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/12/13/una-nueva-libertad-hoy.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 19 de mayo de
2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/2182"&gt;http://mises.org/daily/2182&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;[Pr&amp;oacute;logo
a la nueva edici&amp;oacute;n de &lt;/i&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/For-A-New-Liberty-P301C0.aspx"&gt;For a New Liberty:
The Libertarian Manifesto&lt;/a&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt; (Instituto Mises,
2006)]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay hoy
muchas variedades vivas de libertarismo, pero la rothbardiana sigue siendo su
centro de gravedad intelectual, su musa y conciencia principal, su centro
estrat&amp;eacute;gico y moral y el punto focal de debate incluso cuando no se reconoce su
nombre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La raz&amp;oacute;n
es que Murray Rothbard fue el creador del libertarismo moderno, un sistema
pol&amp;iacute;tico-ideol&amp;oacute;gico que propone una v&amp;iacute;a de escape definitiva de las trampas de
la izquierda y la derecha y sus planificaciones centralizadas de c&amp;oacute;mo deber&amp;iacute;a
usarse el poder del estado. El libertarismo es la alternativa radical que dice
que el poder del estado es impracticable e inmoral.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Se llamaba
a Murray N. Rothbard &amp;ldquo;Mr. Libertario&amp;rdquo; y &amp;ldquo;el mayor enemigo vivo del estado&amp;rdquo;.
Sigue si&amp;eacute;ndolo. S&amp;iacute;, ha tenido muchos predecesores de los que ha bebido: toda la
tradici&amp;oacute;n liberal-cl&amp;aacute;sica, los economistas austriacos, la tradici&amp;oacute;n antib&amp;eacute;lica
estadounidense y la tradici&amp;oacute;n del derecho natural. Pero &amp;eacute;l fue quien reuni&amp;oacute;
todas estas piezas en un sistema unificado que parece impracticable a primera
vista pero inevitable cuando Rothbard los define y defiende. Las piezas
individuales del sistema son sencillas (autopropiedad, derechos estrictos de
propiedad, mercados libres, anti-estado en todo aspecto concebible), pero las
implicaciones son demoledoras. Una vez expones la imagen completa (y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;For a New Liberty&lt;/i&gt; ha sido el medio
principal de exposici&amp;oacute;n durante m&amp;aacute;s de un cuarto de siglo), no puedes
olvidarla. Se convierte en la lente indispensable a trav&amp;eacute;s de la cual podemos
ver los acontecimientos en el mundo real con la m&amp;aacute;xima calidad posible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Este
libro explica m&amp;aacute;s que cualquier otro por qu&amp;eacute; Rothbard parece crecer cada a&amp;ntilde;o
(su influencia ha aumentado enormemente desde su muerte) y por que el
rothbardismo tiene tantos enemigos en la izquierda, derecha y centro.
Sencillamente, la ciencia de la libertad que puso claramente de relieve es tan
emocionante en la esperanza que crea respecto de un mundo libre como hostil al
error. Su coherencia l&amp;oacute;gica y moral, junto con su m&amp;uacute;sculo explicativo emp&amp;iacute;rico,
representa una amenaza a cualquier visi&amp;oacute;n intelectual que busque utilizar el
estado para rehacer el mundo siguiendo alg&amp;uacute;n plan programado previamente. Y en
cierto modo impresiona al lector con una visi&amp;oacute;n esperanzadora de lo que podr&amp;iacute;a
ser.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Rothbard
se puso a escribir este libro poco despu&amp;eacute;s de recibir una llamada de Tom
Mandel, editor en Macmillan, que hab&amp;iacute;a visto un art&amp;iacute;culo de Rothbard en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;The New York Times&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; que apareci&amp;oacute;
en la primavera de 1971. Fue el &amp;uacute;nico encargo que recibi&amp;oacute; nunca Rothbard de una
casa editorial comercial. Viendo el manuscrito original, que es tan consistente
en su tipograf&amp;iacute;a y casi completo despu&amp;eacute;s de su primer borrador, parece que le
hubiera resultado una diversi&amp;oacute;n sin esfuerzo el escribirlo. Es acabado,
implacable y en&amp;eacute;rgico.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El contexto hist&amp;oacute;rico muestra algo
que se olvida a menudo: el libertarismo moderno no naci&amp;oacute; como una reacci&amp;oacute;n
contra el socialismo o el izquierdismo, aunque es indudablemente
anti-izquierdista (como se entiende habitualmente el t&amp;ntilde;ermino) y
antisocialista. Por el contrario, el libertarismo en el contexto hist&amp;oacute;rico
estadounidense aparece en respuesta al estatismo del conservadurismo y su
alabanza selectiva de una planificaci&amp;oacute;n centralizada al estilo conservador. Los
conservadores estadounidenses pueden no adorar el estado de bienestar o la
excesiva regulaci&amp;oacute;n empresarial, pero aprecian el poder ejercitado en nombre
del nacionalismo, el belicismo, las pol&amp;iacute;ticas &amp;ldquo;pro-familia&amp;rdquo; y la invasi&amp;oacute;n de la
libertad y privacidad personal. En el periodo hist&amp;oacute;rico estadounidense
posterior a Lyndon B. Johnson, han sido m&amp;aacute;s los presidentes republicanos que
los dem&amp;oacute;cratas los que han sido responsables de las mayores expansiones del
poder ejecutivo y judicial. Fue la defensa de una libertad pura contra los
compromisos y corruptelas del conservadurismo (empezando por Nixon, pero
continuando con las presidencias de Reagan y Bush) lo que inspir&amp;oacute; el nacimiento
de la econom&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica rothbardiana.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Tambi&amp;eacute;n resulta sorprendente c&amp;oacute;mo
Rothbard decide no andarse con miramientos en su argumentaci&amp;oacute;n. Otros
intelectuales al recibir una invitaci&amp;oacute;n as&amp;iacute; habr&amp;iacute;an tendido a entibiar la
argumentaci&amp;oacute;n para hacerla m&amp;aacute;s digerible. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute;, por ejemplo, defender que
no exista el esto o el anarquismo cuando una defensa del gobierno limitado
podr&amp;iacute;a haber atra&amp;iacute;do m&amp;aacute;s gente al movimiento? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; condenar el imperialismo
de EEUU cuando hacerlo solo puede limitar el atractivo del libro para conservadores
antisovi&amp;eacute;ticos que de otra forma podr&amp;iacute;an apreciar la inclinaci&amp;oacute;n hacia el libre
mercado? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; ocuparse tan en detalle de la privatizaci&amp;oacute;n de tribunales y
carreteras y aguas cuando haci&amp;eacute;ndolo podr&amp;iacute;a arriesgarse a alejar a la gente?
&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; entrar en la procelosa &amp;aacute;rea de la regulaci&amp;oacute;n del consumo y de la
moralidad personal (y hacerlo con tal desorientadora coherencia) cuando
indudablemente habr&amp;iacute;a conseguido una mayor audiencia dejarla de lado? &amp;iquest;Y por
qu&amp;eacute; ir tan al detalle acerca de los asuntos monetarios y la banca central y
similares cuando una defensa m&amp;aacute;s tibia de la libre empresa hubiera agradado a
tantos conservadores de las c&amp;aacute;maras de comercio?&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero achantarse y contemporizar
para adaptarse a los tiempos o la audiencia sencillamente no era su estilo.
Sab&amp;iacute;a que ten&amp;iacute;a la &amp;uacute;nica oportunidad de su vida de presentar el paquete
completo del libertarismo en toda su gloria y no pensaba dejarla pasar. Y as&amp;iacute;
leemos aqu&amp;iacute;: no solo una defensa del recorte del gobierno, sino de eliminarlo
completamente, no solo un argumento para asignar derechos de propiedad, sino
para dejar al mercado incluso las cuestiones de aplicaci&amp;oacute;n de los contratos y
no solo una defensa del recorte del bienestar, sino de la prohibici&amp;oacute;n de todo
el estado de bienestar y guerra.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Mientras que otros intentos de
defensa libertaria, tanto antes como despu&amp;eacute;s de este libro, podr&amp;iacute;an normalmente
pedir medidas transitorias o intermedias o estar&amp;iacute;an dispuestos a conceder lo
m&amp;aacute;s posible a los estatistas, no es esto lo que obtenemos de Murray. No son para
&amp;eacute;l planes como los cheques escolares o la privatizaci&amp;oacute;n de los programas
p&amp;uacute;blicos que no deber&amp;iacute;an de existir en absoluto. Por el contrario, presenta y
desarrolla lo que puede ser la libertad con toda su fuerza y vigorosa visi&amp;oacute;n.
Por eso muchos otros intentos similares de escribir el Manifiesto Libertario no
ha soportado el paso del tiempo y este libro a&amp;uacute;n sigue siendo muy demandado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Igualmente, ha habido muchos libros
sobre libertarismo en los a&amp;ntilde;os intermedios que se han ocupado &amp;uacute;nicamente de la
filosof&amp;iacute;a, o de la pol&amp;iacute;tica, o de la econom&amp;iacute;a, o de la historia. Los que han
puesto juntas todas estas cosas han sido normalmente compilaciones de diversos
autores. Solo Rothbard tuvo la maestr&amp;iacute;a en todos los campos que le permit&amp;iacute;a
escribir un manifiesto integrado, uno que nunca se ha visto superado. Y a&amp;uacute;n as&amp;iacute;
su aproximaci&amp;oacute;n es t&amp;iacute;picamente modesta: apunta constantemente a otros autores e
intelectuales del pasado y de su propia generaci&amp;oacute;n, Adem&amp;aacute;s, se escriben algunos
pr&amp;oacute;logos de este tipo para facilitar el lector el acceso a un libro dif&amp;iacute;cil,
pero no es &amp;eacute;ste el caso. Nunca habla condescendientemente a sus lectores, sino
siempre con claridad. Rothbard habla por s&amp;iacute; mismo. Evitar&amp;eacute; al lector una
enumeraci&amp;oacute;n de mis partes favoritas o especulaciones sobre en qu&amp;eacute; pasajes pod&amp;iacute;a
Rothbard haber hecho aclaraciones si hubiera tenido la posibilidad de publicar
una nueva edici&amp;oacute;n. El lector descubrir&amp;aacute; por s&amp;iacute; mismo que cada p&amp;aacute;gina exuda
energ&amp;iacute;a y pasi&amp;oacute;n, que la l&amp;oacute;gica de la argumentaci&amp;oacute;n es imposiblemente
convincente y que el fuego intelectual que inspir&amp;oacute; esta obra arde ahora tan
brillante como en todos los a&amp;ntilde;os anteriores.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Al libro se lo considera a&amp;uacute;n como
&amp;ldquo;peligroso&amp;rdquo; precisamente porque, una vez que uno se expone al rothbardismo, ya
no puede leerse ning&amp;uacute;n otro libro sobre pol&amp;iacute;tica, econom&amp;iacute;a o sociolog&amp;iacute;a de la
misma manera. Lo que fue una vez un fen&amp;oacute;meno comercial se ha convertido
verdaderamente en una declaraci&amp;oacute;n cl&amp;aacute;sica que predigo que ser&amp;aacute; le&amp;iacute;da por las
pr&amp;oacute;ximas generaciones.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es Presidente del Instituto Ludwig
von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=448704" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/pr_26002300_243_3B00_logo/default.aspx">pr&amp;#243;logo</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Murray+Rothbard/default.aspx">Murray Rothbard</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/For+a+New+Liberty/default.aspx">For a New Liberty</category></item><item><title>Renunciar a la ciudadanía estadounidense</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/11/18/renunciar-a-la-ciudadan-237-a-estadounidense.aspx</link><pubDate>Fri, 18 Nov 2011 19:11:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:445822</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=445822</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/11/18/renunciar-a-la-ciudadan-237-a-estadounidense.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 28 de abril de
2010)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/4316"&gt;http://mises.org/daily/4316&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Dejemos
clara una cosa. Una persona que decide renunciar a su ciudadan&amp;iacute;a de EEUU no es
culpable de deslealtad a Estados Unidos, sino todo lo contrario. Bien podr&amp;iacute;a
ser m&amp;aacute;s leal a los principios estadounidenses de lo que el r&amp;eacute;gimen est&amp;aacute; dispuesto
a tolerar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tampoco
significa que est&amp;eacute; perdiendo la esperanza en la libertad: puede tener una gran
esperanza en la libertad, de forma distinta y en un lugar distinto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En todo
caso, al aumento de la emigraci&amp;oacute;n, al expatriaci&amp;oacute;n y la renuncia a la
ciudadan&amp;iacute;a es una tendencia que no est&amp;aacute; desapareciendo. Est&amp;aacute; aumentando y se
har&amp;aacute; m&amp;aacute;s significativa. En cierto modo, es algo completamente esperable. Cuando
los reg&amp;iacute;menes sobrecontrolan, sobregravan, sobrerregulan, corroen el
sentimiento innato del derecho a ser libre. Cuando empeora m&amp;aacute;s y m&amp;aacute;s, la gente
tiende a buscar a su alrededor mejores entornos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Todos
conocemos a gente que habla abiertamente de ello. Se est&amp;aacute; convirtiendo en una
conversaci&amp;oacute;n en los c&amp;oacute;cteles, algo impensable que es ahora normal. No es solo
una impresi&amp;oacute;n. Los registros del Departamento de Estado muestras que 502
personas renunciaron a la ciudadan&amp;iacute;a solo en el &amp;uacute;ltimo trimestre de 2009. Es
m&amp;aacute;s del doble del total de 2008. Podr&amp;iacute;a no parecer mucho, pero lo que se ve en
la tendencia, que est&amp;aacute; aumentando. Tambi&amp;eacute;n he o&amp;iacute;do acerca de retrasos
burocr&amp;aacute;ticos de a&amp;ntilde;os en su aprobaci&amp;oacute;n y, por supuesto, mucha gente se va sin
permiso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
factores motivadores en este caso no son culturales o sociales: son econ&amp;oacute;micos.
El gobierno de EEUU est&amp;aacute; haciendo cada vez m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil a los estadounidenses
vivir en el extranjero, grav&amp;aacute;ndoles donde los bur&amp;oacute;cratas puedan encontrarles.
El gobierno hace muy dif&amp;iacute;cil incluso tener una cuenta bancaria en Estados
Unidos sin que el titular de la cuenta pueda aportar un domicilio en EEUU
(gracias a la Patriot Act). Y cuando el gobierno encuentra un error en la
informaci&amp;oacute;n sobre la renta ganada en el extranjero, puede imponer una multa del
50%.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Incluso
cuando una persona renuncia a la ciudadan&amp;iacute;a estadounidense y establece una
ciudadan&amp;iacute;a en un pa&amp;iacute;s m&amp;aacute;s libre, el gobierno de EEUU a&amp;uacute;n puede perseguirle con
continuas obligaciones impositivas y demandas de servicio militar. Como m&amp;iacute;nimo,
hay una enorme sanci&amp;oacute;n de salida. Cualquier r&amp;eacute;gimen que haga cosas como &amp;eacute;stas
inspira a la gente a querer estar lejos de su alcance.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Mucho m&amp;aacute;s
aterradora es la sensaci&amp;oacute;n de que la calamidad financiera est&amp;aacute; a la vuelta de
la esquina. Una mirada a los &lt;a href="http://mises.org/markets.asp"&gt;datos&lt;/a&gt;
parece sugerirla. Hay vastas reservas en el sistema bancario, esperando a
desatarse para crear lo que podr&amp;iacute;a ser la destrucci&amp;oacute;n total del d&amp;oacute;lar. El
d&amp;eacute;ficit est&amp;aacute; aumentando tan r&amp;aacute;pido que es dif&amp;iacute;cil poner en un gr&amp;aacute;fico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
situaci&amp;oacute;n laboral es terrible, especialmente para los j&amp;oacute;venes (y los adultos a
menudo toman decisiones basadas en lo que es mejor para el futuro de sus
hijos). Las rentas personales caen cada vez m&amp;aacute;s. La inversi&amp;oacute;n no se est&amp;aacute;
recuperando despu&amp;eacute;s de su ca&amp;iacute;da por el precipicio en 2009. El estado social del
bienestar est&amp;aacute; quebrado. La deuda privada est&amp;aacute; aumentando a pesar de que ni
siquiera los pr&amp;eacute;stamos se han reanudado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Las
pol&amp;iacute;ticas de las autoridades fiscales y monetarias son absolutamente
terror&amp;iacute;ficas. La Fed est&amp;aacute; manteniendo los tipos a cero. El gobierno est&amp;aacute;
gastando y gastando incre&amp;iacute;blemente. Los ingresos fiscales est&amp;aacute;n cayendo como
nunca antes, desatando la mano avariciosa de estado depredador para extraer
hasta el &amp;uacute;ltimo centavo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Y
fij&amp;eacute;monos en lo que el Congreso y el presidente de EEUU est&amp;aacute;n haciendo respecto
de este terrible l&amp;iacute;o: est&amp;aacute;n trabajando para socializar la atenci&amp;oacute;n sanitaria,
empezar una guerra con Ir&amp;aacute;n, imponer aranceles a China y adem&amp;aacute;s gravar,
regular, inflar y controlar cada vez m&amp;aacute;s y m&amp;aacute;s. Una econom&amp;iacute;a que est&amp;eacute; altamente
capitalizada y dirigida por el esp&amp;iacute;ritu empresarial puede soportar una
sorprendente cantidad de abusos. Pero ese capital de reserva se est&amp;aacute; dirigiendo
a nuevas&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;burbujas y el esp&amp;iacute;ritu empresarial
est&amp;aacute; siendo aplastado a cada momento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Bas&amp;aacute;ndonos
en estos hechos, es dif&amp;iacute;cil de evitar la sensaci&amp;oacute;n de una condena inminente. Y
consideremos que la mayor&amp;iacute;a de la gente solo piensa en hoy, este mes y este
a&amp;ntilde;o. Pero entre los ricos y los empresarios, encontramos una clase de gente que
se especializa en pensar de forma original y a plazos muy largos. Es entre las
filas de esta gente donde vemos que tiene lugar esta tendencia a la renuncia.
El dinero inteligente est&amp;aacute; renunciando al sistema pol&amp;iacute;tico de EEUU.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;A qu&amp;eacute;
renuncia exactamente una persona cuando entra en un consulado de EEUU y firma
una declaraci&amp;oacute;n de renuncia?&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&amp;iquest;El derecho
de voto? S&amp;iacute;, pero &amp;iquest;cu&amp;aacute;nto valor se supone que damos al derecho a elegir entre
tonto y tontito y ver nuestros votos anulado por el tipo que te sigue en la
cola? Ninguna persona viviente ha cambiado una elecci&amp;oacute;n importante.
Dif&amp;iacute;cilmente sorprende que la gente d&amp;eacute; tan poco valor a seguir los movimientos
de la democracia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay mucho
a lo que renunciar en un sentido cultural y social. No es una decisi&amp;oacute;n que haya
que tomar a la ligera. Es definitiva y da miedo por esa raz&amp;oacute;n. Lo que impulsa a
mucha gente a hacerlo ahora en lugar de esperar es la sensaci&amp;oacute;n de que en alg&amp;uacute;n
momento podr&amp;iacute;a no ser posible renunciar a la ciudadan&amp;iacute;a. A medida que los
controles se hacen cada vez m&amp;aacute;s estrechos, lo mismo pasa con la regulaciones sobre
los que traten de escapar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Todo r&amp;eacute;gimen
socialista y fascista en la historia ha levantado muros para impedir que huya
la gente y el capital. Por eso la gente y el capital se ven ahora, mientras
pueden. Al hacerlo, est&amp;aacute;n inspirados por los escritos de los revolucionarios
estadounidenses. La diferencia que &amp;eacute;stos han decidido que vivir en la tierra de
los libres y el hogar de los bravos significa no ser un esclavo del gobierno de
EEUU.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La forma
de frenar la sangr&amp;iacute;a de cerebros y capital est&amp;aacute; al alcance de la mano.
Renunciar a los controles. Dejar de poner impuestos a la gente en el
extranjero. Adoptar el laissez faire. Reinstituir la libertad. Rechazar el
militarismo y el nacionalismo. Solo ese camino inspirar&amp;aacute; optimismo en el futuro
de este pa&amp;iacute;s. Hasta que ocurra eso, podemos esperar que contin&amp;uacute;e esta
tendencia. A las familias j&amp;oacute;venes y de &amp;eacute;xito que pidan nuestro consejo, les
decimos: &amp;ldquo;&amp;iexcl;Iros mientras os vaya bien!&amp;rdquo;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es Presidente del Instituto Ludwig
von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=445822" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Estados+Unidos/default.aspx">Estados Unidos</category></item><item><title>El estado es el 1%</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/25/el-estado-es-el-1.aspx</link><pubDate>Tue, 25 Oct 2011 17:12:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:442551</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=442551</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/25/el-estado-es-el-1.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 24 de octubre de
2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5776"&gt;http://mises.org/daily/5776&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Al
movimiento de protesta &amp;ldquo;ocupa&amp;rdquo; le apasiona la afirmaci&amp;oacute;n de que el 99% est&amp;aacute;
siendo explotado por el 1% y hay algo de verdad en lo que dicen. Pero han
equivocado las identidades de los grupos. Imaginan que es el 1% de los mayores
poseedores de riqueza el que es el problema. De hecho, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;ese&lt;/i&gt; 1% incluye a algunas de las personas m&amp;aacute;s inteligentes e
innovadoras del pa&amp;iacute;s: la gente que inventa, pone en el mercado y distribuye
bendiciones materiales para toda la poblaci&amp;oacute;n. Tambi&amp;eacute;n poseen el capital que
sostiene la productividad y el crecimiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero hay &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;otro &lt;/i&gt;1% por ah&amp;iacute; de gente que vive
parasitando a la poblaci&amp;oacute;n y explotando al 99%. Adem&amp;aacute;s, hay una larga tradici&amp;oacute;n
intelectual, que se remonta al final de la Edad Media, que atrae la atenci&amp;oacute;n a
la extra&amp;ntilde;a realidad de que una minor&amp;iacute;a diminuta viva de la labor productiva de
la abrumadora mayor&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Estoy
hablando del estado, que incluso hoy est&amp;aacute; compuesto por una diminuta franja de
la poblaci&amp;oacute;n pero es la causa directa de todas las guerras empobrecedoras, la
inflaci&amp;oacute;n, los impuestos, la reglamentaci&amp;oacute;n y el conflicto social. Este 1% es
la causa directa de la violencia, la censura, el desempleo y tambi&amp;eacute;n de buena
parte de la pobreza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Veamos
las cifras, redondeando los &amp;uacute;ltimos datos. La poblaci&amp;oacute;n de EEUU es de 307
millones. Hay alrededor de 20 millones de funcionarios p&amp;uacute;blicos a todos los
niveles, lo que supone el 6,5%. Pero, 6,2 millones de esas personas son
profesores de escuelas p&amp;uacute;blicas, que creo que podemos decir que no son
realmente la &amp;eacute;lite dirigente. Eso nos lleva a un 4,4%,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Podemos
eliminar otro medio mill&amp;oacute;n que trabaja para correos y probablemente los mismos
que trabajan para distintas oficinas de departamentos de servicio.
Probablemente otro mill&amp;oacute;n no trabaje en ninguna rama de fuerza del estado y
tambi&amp;eacute;n est&amp;aacute; la asombrosa pelusa de la fuerza laboral que implica cualquier
obra p&amp;uacute;blica. Los gobiernos locales no causan problemas nacionales
(normalmente) y lo mismo puede decirse de los 50 estados. El problema real est&amp;aacute;
a nivel federal (8,5 millones), del que podemos restar pelusa, z&amp;aacute;nganos y
trabajadores de servicio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Al final,
acabamos con alrededor de 3 millones de personas que constipen lo que se llama
habitualmente el estado. Para abreviar, podemos sencillamente llamar a esta
gente el 1%.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El 1% no
genera riqueza por s&amp;iacute; mismo. Todo lo que tienen lo obtienen tom&amp;aacute;ndolo de otros
bajo la cobertura de la ley. Viven a nuestra costa. Sin nosotros, el estado
como instituci&amp;oacute;n morir&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Aqu&amp;iacute;
llegamos al meollo de la cuesti&amp;oacute;n. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; es y qu&amp;eacute; hace el estado? Hay una enorme
confusi&amp;oacute;n acerca de esto, en la medida en que se habla algo de esto. Durante
cientos de a&amp;ntilde;os, la gente ha imaginado que el estado podr&amp;iacute;a ser una instituci&amp;oacute;n
org&amp;aacute;nica que se desarrolla naturalmente a partir de alg&amp;uacute;n contrato social. O
tal vez el estado sea nuestro benefactor, porque ofrece servicios que de otra
no forma no podr&amp;iacute;amos proveernos por nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En las
aulas y las discusiones pol&amp;iacute;ticas, hay muy poca o ninguna explicaci&amp;oacute;n honrada
de qu&amp;eacute; es y qu&amp;eacute; hace el estado. Pero en la tradici&amp;oacute;n libertaria, las cosas
est&amp;aacute;n mucho m&amp;aacute;s claras. De Bastiat a Rothbard, la respuesta ha estado ante
nuestros ojos. El estado es la &amp;uacute;nica instituci&amp;oacute;n en la sociedad a la que se
permite por ley utilizar fuerza agresora contra personas y propiedades.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Entend&amp;aacute;moslo
con un ejemplo sencillo. Digamos que entramos en un restaurante y no nos gusta
el papel pintado de la pared. Puedes quejarte y tratar de convencer al
propietario de que lo cambie. Si no lo cambia, puedes decidir no volver. Pero
si entras, te llevas dinero de la caja, compras pintura y tapas t&amp;uacute; mismo el papel
pintado, se te acusar&amp;aacute; de un delito y tal vez vayas a la c&amp;aacute;rcel. Todos en la
sociedad est&amp;aacute;n de acuerdo en que hiciste algo mal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero el
estado es diferente. Si no le gusta el papel pintado, puede aprobar una ley (o
tal vez ni siquiera eso) y enviar un requerimiento. Puede ordenar un cambio. No
tiene que encargarse de repintar: el estado te puede hacer que repintes el
lugar. Si reh&amp;uacute;sas hacerlo, eres culpable de un delito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El mismo
objetivo, distintos medios, dos tipos muy distintos de criminales. El estado es
la instituci&amp;oacute;n que esencialmente redefine los delitos para declararse siempre
exento de la ley que gobierna a todos los dem&amp;aacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pasa lo
mismo con todas las leyes, todas las regulaciones, todas las &amp;oacute;rdenes y toda
palabra del c&amp;oacute;digo federal. Todas representan coacci&amp;oacute;n. Incluso en el &amp;aacute;rea del
dinero y la banca, es el estado el que cre&amp;oacute; y sostiene la Fed y el d&amp;oacute;lar,
porque esto limita por la fuerza la competencia en el dinero y la banca,
impidiendo que la gente haga del oro y la plata dinero o innovando de otras
formas. Y en cierto modo &amp;eacute;sta es la intervenci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s terrible de todas, porque
permite al estado destruir nuestro dinero a capricho.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El estado
es el enemigo de todos. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; no lo entienden los manifestantes? Porque son
v&amp;iacute;ctimas de la propaganda del estado, distribuida en escuelas p&amp;uacute;blicas, que
intenta echar la culpa de todo el sufrimiento humana a las partes privadas y la
libre empresa. No entienden que el enemigo real es la instituci&amp;oacute;n que les lava
el cerebro par que piensen como piensan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tienen
raz&amp;oacute;n en que en la sociedad abundan los conflictos y en que la respuesta es
tremendamente desigual. Es realmente el 99% contra el 1%. Solo que se equivocan
en la identidad del enemigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=442551" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/estado/default.aspx">estado</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/manifestaciones/default.aspx">manifestaciones</category></item><item><title>El amanecer del fascismo tardío</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/17/el-amanecer-del-fascismo-tard-237-o.aspx</link><pubDate>Mon, 17 Oct 2011 18:10:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:441297</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=441297</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/17/el-amanecer-del-fascismo-tard-237-o.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 17 de octubre de
2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5767"&gt;http://mises.org/daily/5767&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
degradaci&amp;oacute;n de la deuda de EEUU este verano no tuvo consecuencias econ&amp;oacute;micas
enormes, pero las psicol&amp;oacute;gicas fueron verdaderamente devastadoras para las
&amp;eacute;lites nacionales que han dirigido esta pa&amp;iacute;s durante casi un siglo. Para un
estado que se considera como infalible, fue un duro golpe que las fuerzas del
mercado asestaron contra el gobierno y es solo uno de los miles que han lanzado
contra la &amp;eacute;lite en el poder en a&amp;ntilde;os recientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Otro
ejemplo reciente fue el desvanecimiento de la muy pregonada ley de empleo de
Obama. Impuls&amp;oacute; duramente este proyecto durante un mes. Hizo un discurso
nacional al estilo de FDR que intentaba generar expectaci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica. Prometi&amp;oacute;
que si el legislativo aprobaba su ley, la oferta y la demanda de trabajadores
se aunar&amp;iacute;an m&amp;aacute;gicamente. &amp;iexcl;Solo necesitamos estar de acuerdo en gastar unos
pocos miles de millones m&amp;aacute;s!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Bueno, el
p&amp;uacute;lpito bravuc&amp;oacute;n se ha convertido en p&amp;uacute;lpito bravutonto. Parece que casi nadie
lleg&amp;oacute; siquiera a tomarse en serio el discurso como asunto pol&amp;iacute;tico. Se critic&amp;oacute;
y trat&amp;oacute; como el teatro que era, pero la reacci&amp;oacute;n universal lo concreto fue de
bajar los pulgares, incluso en su propio partido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No, Obama
no es FDR. Esto no es el New Deal. A la gente no se le intimidar&amp;aacute; como antes.
Las encuestas muestran una enorme falta de un m&amp;iacute;nimo de confianza en el
liderazgo pol&amp;iacute;tico, cuyos fracasos nos rodean.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuanto
m&amp;aacute;s dure la depresi&amp;oacute;n, m&amp;aacute;s crecer&amp;aacute; el esp&amp;iacute;ritu rebelde y &amp;eacute;ste no se limita a
las manifestaciones en Wall Street. La pobreza est&amp;aacute; creciendo, las rentas
cayendo, los negocios se ven exprimidos a cada momento y el desempleo est&amp;aacute;
atascado a niveles intolerablemente altos. La gente esta enfadada como nunca
antes y ning&amp;uacute;n partido pol&amp;iacute;tico se acerca a ofrecer respuestas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El estado
como lo hemos conocido (y eso incluye sus partidos pol&amp;iacute;ticos y sus burocracias
redistributivas, militares, regulatorias y creadoras de dinero) sencillamente
no puede poner las cosas en orden. Es tan verdad hoy como lo ha sido durante
unos 20 a&amp;ntilde;os: el estado naci&amp;oacute;n est&amp;aacute; en un declive precipitado. En un tiempo
imbuido de grandeza y majestad, personificado por sus poderes de superhombre
para alcanzar proezas globales, ahora est&amp;aacute; roto y sin ideas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No lo
parece porque el estado est&amp;aacute; m&amp;aacute;s provocador que nunca en la historia
estadounidense. Vemos al estado en el aeropuerto con las incompetentes formas
de acoso de la TSA. Lo vemos en el rid&amp;iacute;culo dinosaurio que es correos, pidiendo
siempre m&amp;aacute;s dinero para continuar haciendo las cosas como las hac&amp;iacute;a en 1950. Lo
vemos en los polic&amp;iacute;as federalizados en nuestros pueblos, en un tiempo vistos como
servidores p&amp;uacute;blicos para ahora revelados como lo que siempre han sido:
recaudadores de impuestos armados, censores, esp&amp;iacute;as, matones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Son
se&amp;ntilde;ales de decadencia. Ha ca&amp;iacute;do la m&amp;aacute;scara del estado. Y ha ca&amp;iacute;do durante tanto
tiempo que apenas podemos recordar c&amp;oacute;mo era cuando estaba puesta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;As&amp;iacute; que
debemos un r&amp;aacute;pido paseo. Si vivimos en una gran ciudad metropolitana,
conduzcamos hasta la oficina de correos del centro, si sigue en pie. All&amp;iacute;
encontraremos una notable obra arquitect&amp;oacute;nica, alta y majestuosa y llena de
grandeza. Hay un empleo generoso de columnas de estilo romano. Los techos del
interior son extremadamente altos y bellos. Podr&amp;iacute;a ser el edificio m&amp;aacute;s grande e
impresionante de los alrededores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es un
edificio de una instituci&amp;oacute;n que cre&amp;iacute;a en s&amp;iacute; misma. Despu&amp;eacute;s de todo, &amp;eacute;sta era la
instituci&amp;oacute;n que llevaba el correo, que era la &amp;uacute;nica forma que ten&amp;iacute;a la gente
para comunicarse entre s&amp;iacute; cuando la mayor&amp;iacute;a de estos lugares se erigieron por
primera vez. El estado estaba muy orgulloso de ofrecer este servicio, que se
sosten&amp;iacute;a que era mejor que cualquier cosa que pudiera ofrecer el mercado (a
pesar de que provisiones del mercado como el Pony Express tuvieron que
prohibirse). Los carteros eran legendarios (o eso se nos dice) por su voluntad
de desafiar a los elementos para traernos lo esencial que necesit&amp;aacute;bamos en la
vida, aparte de comida, ropa y alojamiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Y hoy? Veamos
lo que llamamos la oficina de correos. Es un completo desastre, una broma
nacional, un par&amp;aacute;sito de un d&amp;iacute;a que se fue hace tiempo. Llevan correo basura
f&amp;iacute;sico a nuestros buzones y una pocas cosas valiosas de vez en cuando, pero la
&amp;uacute;nica vez que aparecen en las noticias es cuando o&amp;iacute;mos otro reportaje sobre su
bancarrota y la necesidad de un rescate.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pasa lo
mismo con todos los grandes monumentos del estatismo pasado. Pensemos en la
Presa Hoover, el Monte Rushmore, los inacabables proyectos del New Deal, el
sistema de autopistas interestatales de Eisenhower, el viaje a la luna, los extensos
monumentos a s&amp;iacute; mismo que el estado se ha erigido de costa a costa. Como he
explicado &lt;a href="http://mises.org/resources/3861/The-Left-the-Right-and-the-State"&gt;en otro
lugar&lt;/a&gt;, todos se produjeron en una era en la que la &amp;uacute;nica alternativa real
al socialismo se consideraba que era el fascismo. Fue una era en la que la
libertad (en el sentido antiguo) sencillamente no se ten&amp;iacute;a en cuenta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El estado
en todo tiempo y lugar opera por la fuerza y solo por la fuerza. Pero cambia el
estilo de gobierno. El estilo fascista destacaba la inspiraci&amp;oacute;n, la
magnificencia, el progreso industrial, la grandeza, todo encabezado por un
l&amp;iacute;der valiente que toma sabias decisiones respecto de todo. Este estilo de
gobierno estadounidense dur&amp;oacute; desde el New Deal hasta el final de la Guerra Fr&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero todo
este sistema de inspiraci&amp;oacute;n est&amp;aacute; casi muerto. En la tradici&amp;oacute;n comunista de nombrar
las etapas de la historia, podemos llamar a esto el fascismo tard&amp;iacute;o. El sistema
fascista al final no puede funcionar porque, a pesar de lo que diga, el estado
no tiene medios para alcanzar lo que promete. No posee la capacidad de superar
a los mercados privados en tecnolog&amp;iacute;a, de servir a la poblaci&amp;oacute;n de la forma en
que pueden hacerlo los mercados, de hacer las cosas m&amp;aacute;s abundantes o baratas o
incluso de proveer servicios b&amp;aacute;sicos de una forma quesea eficiente econ&amp;oacute;micamente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
fascismo, como el socialismo, no puede alcanzar sus fines. La grandeza pasa y
todo lo que queda es una pistola apuntando a nuestras cabezas. El sistema se
cre&amp;oacute; para ser grande pero se reduce en nuestro tiempo a ser burdo. El valor es
ahora violencia. La majestad es ahora malicia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Consideremos
si hay ahora mismo en el poder alg&amp;uacute;n l&amp;iacute;der pol&amp;iacute;tico nacional cuya muerte
convoque al alg&amp;uacute;n lugar el mismo nivel de duelo que la de Steve Jobs. La gente
sabe de coraz&amp;oacute;n qui&amp;eacute;n le sirve y no es el tipo con botas militares, un arma en
su cintur&amp;oacute;n y una insignia federal. El tiempo en que ve&amp;iacute;amos a este hombre como
un servidor p&amp;uacute;blico hace tiempo que pas&amp;oacute;. Y esta realidad solo acelera la
inevitable muerte del estado tal y como lo reinvent&amp;oacute; el siglo XX.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=441297" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/fascismo/default.aspx">fascismo</category></item><item><title>La gran idea del milenio</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/16/la-gran-idea-del-milenio.aspx</link><pubDate>Sun, 16 Oct 2011 10:35:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:441115</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=441115</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/16/la-gran-idea-del-milenio.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 24 de noviembre
de 1999)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/334"&gt;http://mises.org/daily/334&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;[Del
n&amp;uacute;mero de enero de 1999 de &lt;/i&gt;&lt;a href="http://mises.org/periodicals.asp"&gt;The
Free Market&lt;/a&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Gracias a
Dios que este sangriento siglo, la era del comunismo, el nacional socialismo,
el fascismo y la planificaci&amp;oacute;n central (en resumen, el siglo de la adoraci&amp;oacute;n
del gobierno) est&amp;aacute; llegando a su fin. Podemos aprovechar la ocasi&amp;oacute;n para
reafirmar nuestra lealtad a la libertad humana, que es la base de la
prosperidad y de la misma civilizaci&amp;oacute;n y repudiar toda fuerza ideol&amp;oacute;gica que se
oponga a ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
primeros golpes de los enemigos de la libertad en este siglo fueron la Primera
Guerra Mundial y la Revoluci&amp;oacute;n Bolchevique. Estos dos acontecimientos rompieron
los corazones a toda una generaci&amp;oacute;n de liberales cl&amp;aacute;sicos, porque
interrumpieron siglos de progreso hacia la paz y la libertad. Estos hombres
entendieron algo que nosotros hoy no: que los momentos en la historia de la
humanidad caracterizados por el confort y la seguridad (pro no hablar de la
prosperidad) son tristemente escasos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La verdad
es que, para las masas, la historia del milenio ha sido de hambre y enfermedad.
Por ejemplo, en el siglo XII se produc&amp;iacute;a una hambruna mortal en Inglaterra cada
catorce a&amp;ntilde;os. Del siglo XIII al XVIII la hambruna hac&amp;iacute;a acto de presencia cada
diez a&amp;ntilde;os. Una hambruna no tiene nada que ver con lo que hoy llamamos
privaciones. Estos episodios mataban a decenas de miles de personas y obligaban
a la gente normal a comer perros y cortezas de los &amp;aacute;rboles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tampoco
era c&amp;oacute;moda la vida sin hambrunas. Para las masas, las casas eran diminutas, con
un agujero en el techo de paja para que saliera el humo. La fuente del pueblo
era el &amp;uacute;nico suministro de agua. La disposici&amp;oacute;n de las aguas fecales era
primitiva y los brotes de escorbuto, lepra y tifus eran comunes y esperados. La
gente se consideraba afortunada cuando su hijo segu&amp;iacute;a vivo con un a&amp;ntilde;o, mientras
que pocos adultos viv&amp;iacute;an m&amp;aacute;s de 30 a&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Se
desconoc&amp;iacute;an las oportunidades econ&amp;oacute;micas, igual que la idea de avanzar
constantemente en el prosperidad material. La primera ruptura en esta larga
historia de miseria vino con el auge de la sociedad comercial en Espa&amp;ntilde;a y el
norte de Italia y luego en la revoluci&amp;oacute;n industrial en Gran Breta&amp;ntilde;a. La gente
se mudaba del campo a las f&amp;aacute;bricas. Se nos dice que las condiciones eran deplorables
y los horarios largos y duros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Pero
comparados con qu&amp;eacute;? La alternativa para la mayor&amp;iacute;a de la gente era la vida de
un mendigo o una prostituta o el hambre rural.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Se ha
prestado poca atenci&amp;oacute;n a los heroicos propietarios de las primeras f&amp;aacute;bricas.
Eran normalmente de origen humilde y asumieron riesgos enormes, al reinvertir
sus beneficios en los negocios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sus
f&amp;aacute;bricas se abrieron por encima de la oposici&amp;oacute;n de las &amp;eacute;lites asentadas y
afrontaron interminables ataques de propagandistas cortesanos por llenar a la
gente de supuesta chusma. Sus &amp;uacute;nicos defensores intelectuales fueron los
economistas liberales cl&amp;aacute;sicos, que ve&amp;iacute;an que sus trabajos representaban
libertad y prosperidad para el hombre com&amp;uacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;text-align:justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; se fabricaba ah&amp;iacute;? No bienes para la nobleza, sino ropa
y equipos utilizados por la gente normal para mejorar su vida diaria. Como dijo
Mises, fue el primer momento en la historia en que la producci&amp;oacute;n en masa se
realiz&amp;oacute; para las masas. (Si no leen nada m&amp;aacute;s este pr&amp;oacute;ximo a&amp;ntilde;o, vean el
tratamiento de Mises de la revoluci&amp;oacute;n industrial en las p&amp;aacute;ginas 613-619 de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=313&amp;amp;category_id=9&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27"&gt;La
acci&amp;oacute;n humana&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;text-align:justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La poblaci&amp;oacute;n de Inglaterra se dobl&amp;oacute; en el siglo que sigui&amp;oacute;
a la revoluci&amp;oacute;n industrial, prueba suficiente&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp;
&lt;/span&gt;de que mejor&amp;oacute; radicalmente los niveles de vida. En nuestros tiempos
tambi&amp;eacute;n hemos visto un extraordinario florecimiento de la empresa donde y
cuando se ha permitido la libertad. Consideremos que en 1900, la esperanza de
vida mundial era de media de 30 a&amp;ntilde;os. Hoy su media es de 65 a&amp;ntilde;os. Como ha
argumentado Nicholas Eberstadt, es lo que cuenta para el asombroso aumento de
la poblaci&amp;oacute;n global.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;text-align:justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Pero cu&amp;aacute;l es la causa fundamental? El desarrollo
econ&amp;oacute;mico, que ha tra&amp;iacute;do comida, buena alimentaci&amp;oacute;n y sanidad, as&amp;iacute; como
medicina al mundo. Y mir&amp;eacute;monos hoy, dando por hechos Walmart y Wendy&amp;rsquo;s, como si
hubieran existido siempre y siempre vayan a existir- Nos irrita cuando se
acaban en la tienda nuestras costillas favoritas y no tocamos la lechuga que
est&amp;eacute; marchita. Deber&amp;iacute;amos recordar que solo somos la tercera o cuarta
generaci&amp;oacute;n en la historia mundial que tiene acceso a estas cosas durante todo
el a&amp;ntilde;o.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;text-align:justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Y cu&amp;aacute;l es a su vez la causa del desarrollo econ&amp;oacute;mico? La
muy denostada instituci&amp;oacute;n llamada capitalismo, una palabra que significa nada
menos que la libertad de poseer propiedades, comerciar e innovar. El
capitalismo ha demostrado ser el m&amp;aacute;s espectacular motor de progreso conocido
por el hombre y su expansi&amp;oacute;n, la mejor idea del milenio. Todo el confort
material del que disfrutamos hoy, lo debemos a la econom&amp;iacute;a libre, el fundamento
menos entendido y m&amp;aacute;s atacado de la vida civilizada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=441115" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/capitalismo/default.aspx">capitalismo</category></item><item><title>La policía del estado deroga el juicio</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/01/la-polic-237-a-del-estado-deroga-el-juicio.aspx</link><pubDate>Sat, 01 Oct 2011 13:01:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:439344</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=439344</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/10/01/la-polic-237-a-del-estado-deroga-el-juicio.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 30 de septiembre
de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5693"&gt;http://mises.org/daily/5693&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hace unos
a&amp;ntilde;os, la polic&amp;iacute;a entr&amp;oacute; en la oficina de un joven profesor en una universidad
reputada y le arresto por un delito en l&amp;iacute;nea. Se llevaron al profesor, lo
ficharon y luego le ofrecieron un trato: admite tu culpabilidad y saldr&amp;aacute;s
f&amp;aacute;cilmente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
profesor dijo a la poca gente a la que se le permit&amp;iacute;a hablar que era una locura
porque era inocente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Su
abogado le advirti&amp;oacute;: pelea y podr&amp;iacute;a salir bien; admite la culpabilidad y
obtendr&amp;aacute;s una sentencia suspendida. Acept&amp;oacute; el trato. Era un truco. Ahora
languidece en la c&amp;aacute;rcel, con su vida destrozada en el futuro hasta donde puede
ver.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Esto no
pasa en Estados Unidos, verdad? S&amp;iacute; pasa. No solo eso, es cada vez m&amp;aacute;s la norma.
Quienes crecieron con una dieta constante de programas de televisi&amp;oacute;n sobre
tribunales creen que son de verdad la forma en que se cumple con la justicia. Es
una enorme ingenuidad. Los juicios son raros en los casos criminales. Nueva de
cada diez casos se cierran con arreglos como el caso anterior. Solo el 3% de
los casos va a juicio. Entre los que van a juicio, el acusado solo gana en uno
de cada 212 casos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Lo que
significa que no hay salida para los acusados. Los acusadores tienen todo el
poder. Ni siquiera el juez tiene discreci&amp;oacute;n, porque los legisladores le han
quitado casi toda esa liberalidad en nombre de acabar con el delito. Esto ocurri&amp;oacute;
a lo largo de las d&amp;eacute;cadas de 1980 y 1990 y la dictadura acusadora se ha
reforzado para convertirse en la norma desde 2001. Durante los &amp;uacute;ltimos diez
a&amp;ntilde;os, la polic&amp;iacute;a del estado ha tenido rienda suelta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No fueron
los &amp;ldquo;progresistas&amp;rdquo; o los &amp;ldquo;conservadores&amp;rdquo; los que lo hicieron. Fueron ambas facciones
actuando con el apoyo m&amp;aacute;sico de la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica estadounidense, como tiranos
en el sector p&amp;uacute;blico que se relamen. Fue la consecuencia de una locura por la
seguridad y ni siquiera ahora le preocupa a alguien.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hoy todo
ciudadano, no importa lo libre que se sienta en su vida diaria, es en realidad una
presa f&amp;aacute;cil. Se te puede hacer desaparecer. Esencialmente no hay forma de que
puedas escapar una vez que los federales entran en tu red. No hay justicia. Los
estados totalitarios del pasado sol&amp;iacute;an simular tener condenas basadas en
juicios. Al estado totalitario actual no le preocupa siquiera eso. Solo te pone
un saco en la cabeza y se te lleva.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasa
luego? Tus seres queridos lloran. Tratan de ir donde estas encerrado,
normalmente a varios estados de distancia. Quiebran y se arruinan. &amp;iquest;Y qu&amp;eacute; pasa
con tus compa&amp;ntilde;eros, tus amigos, tu entorno social? Podr&amp;iacute;an querer ayudar.
Podr&amp;iacute;an sentirse mal por ti. Pero el hecho es que te declaras culpable y ni
siquiera tienes una posibilidad de contar tu versi&amp;oacute;n de la historia. Respecto
de lo que todos conocen, tienes exactamente lo que te mereces. As&amp;iacute; que hacen lo
&amp;uacute;nico que pueden hacer: te olvidan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Y all&amp;iacute;
languideces hasta que el sistema decide que est&amp;aacute;s estorbando. Tal vez a los
diez a&amp;ntilde;os. Tal vez a los veinte. En alg&amp;uacute;n punto, las puertas se abren de nuevo
y quedas libre. Pero est&amp;aacute;s arruinado: amargado, sin talento, trastornado
emocionalmente, debilitado f&amp;iacute;sicamente y (si eres joven y delgado) violado por
las bandas. No hay manera de contactar con los amigos que te abandonaron. Los miembros
de tu familia se han mudado: tambi&amp;eacute;n tienen sus vidas y tienen que vivirlas. En
t&amp;eacute;rminos de empleo eres un exconvicto in&amp;uacute;til.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Estados
Unidos tiene la mayor poblaci&amp;oacute;n reclusa del mundo: 2,3 millones de personas. Es
casi 1 de cada 100 personas. Es m&amp;aacute;s que la poblaci&amp;oacute;n de Letonia o Eslovenia. Es
casi la poblaci&amp;oacute;n total de Nevada. Es Wyoming, DC, Dakota del Norte y Vermont
juntos. Si la poblaci&amp;oacute;n reclusa tuviera representantes en el Congreso, tendr&amp;iacute;a
cuatro esca&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Esa gente
es pol&amp;iacute;tica, social, cultural y econ&amp;oacute;micamente invisible. &amp;iquest;Cu&amp;aacute;ntos son
realmente culpables? No podemos saberlo. &amp;iquest;Cu&amp;aacute;ntos podr&amp;iacute;an ser puesto hoy en
libertad para hacer una buena contribuci&amp;oacute;n a construir una sociedad productiva?
No lo sabemos. &amp;iquest;Cu&amp;aacute;ntos son completamente no violentos, ni siquiera culpables
bajo cualquier patr&amp;oacute;n legal normal y solo culpables de acuerdo con el c&amp;oacute;digo de
la dictadura actual? Tal vez una gran mayor&amp;iacute;a. En el Nuevo testamento, visitar
a los prisioneros se iguala, como virtud, a visitar a los enfermos. Y no
pensamos en los enfermos como culpables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, raramente
se cuestiona el aumento en el fortalecimiento de la polic&amp;iacute;a del estado en
Estados Unidos. La opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica se alegra en su mayor parte con ello. Nunca
puede haber demasiado poder para perseguir, demasiada polic&amp;iacute;a, demasiadas
prisiones, sentencias demasiado largas. Nadie dice. &amp;ldquo;No deber&amp;iacute;amos ser tan
duros&amp;rdquo;. Toda la actitud es precisamente la opuesta. Una historia extra&amp;ntilde;a como
la &lt;a href="http://www.nytimes.com/2011/09/26/us/tough-sentences-help-prosecutors-push-for-plea-bargains.html"&gt;reciente
del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;New York Times&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt; &lt;/i&gt;es demasiado poco como para despertar a
alguien.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo
puede haber pasado esto en Estados Unidos? Bueno, mirando atr&amp;aacute;s, parece que
todo deriva de un solo defecto: la creencia en que la instituci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s esencial
en la sociedad es el estado que nos protege de la criminalidad y debe mantener
un monopolio sobre la justicia. Algunos de los m&amp;aacute;s grandes defensores de la
libertad no les ha importado hacer esta concesi&amp;oacute;n al estado. Y esta concesi&amp;oacute;n
es ahora la mayor fuente de nuestra perdici&amp;oacute;n como un pueblo libre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay
reformas que podemos hacer. No m&amp;aacute;s ofertas de negociaci&amp;oacute;n en casos federales. Restaurar
los derechos humanos b&amp;aacute;sicos. Devolver a jueces y jurados su discreci&amp;oacute;n para
evaluar cada caso y permitirles tambi&amp;eacute;n decidir el m&amp;eacute;rito de la ley, siguiendo
la tradici&amp;oacute;n del derecho com&amp;uacute;n. Un impulso para volver a otorgar protecciones
constitucionales b&amp;aacute;sicas ser&amp;aacute; un buen primer paso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Sin
embargo, al final, lo que realmente se necesita es una reevaluaci&amp;oacute;n fundamental
de la idea de que el estado debe monopolizar en lugar de los mercados privados
la provisi&amp;oacute;n de justicia y seguridad. Es la fatal arrogancia. Nunca deja de abusarse
de ning&amp;uacute;n poder otorgado al estado. Este poder, de entre todos los poderes
posibles, podr&amp;iacute;a ser el m&amp;aacute;s importante a quitarle al estado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=439344" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/justicia/default.aspx">justicia</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/polic_26002300_237_3B00_a/default.aspx">polic&amp;#237;a</category></item><item><title>Acabemos con el banco central</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/14/acabemos-con-el-banco-central.aspx</link><pubDate>Wed, 14 Sep 2011 17:12:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:437801</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=437801</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/14/acabemos-con-el-banco-central.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr. (Publicado
el 10 de noviembre de 2008)&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo
original se encuentra aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/3195"&gt;http://mises.org/daily/3195&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;[Este
discurso se realiz&amp;oacute; en la reuni&amp;oacute;n de participantes del Instituto Mises, el 8 de
noviembre de 2008 en Auburn, Alabama]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Conceb&amp;iacute; originalmente este discurso
(un alegato por la abolici&amp;oacute;n del banco central) como una actualizaci&amp;oacute;n aplicada
de mi conferencia de 1995 en la Fundaci&amp;oacute;n Heritage sobre &amp;ldquo;&lt;a href="http://mises.org/etexts/why_ae.asp"&gt;Por qu&amp;eacute; importa la econom&amp;iacute;a austriaca&lt;/a&gt;&amp;rdquo;.
Porque muchas de las ideas pol&amp;iacute;ticas sugeridas dentro del marco austriaco
pueden resumirse bajo la necesidad de abolir el banco central.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La escuela austriaca ha estado
batallando contra el banco central desde 1913 y antes. Ahora mismo, los
escritos de nuestra tradici&amp;oacute;n son importantes que nunca, gracias a nuestros
grandes predecesores, nuestra facultad, nuestros alumnos, nuestros donantes, nuestros
programas de publicaciones, nuestros medios electr&amp;oacute;nicos y la b&amp;uacute;squeda
desesperada por parte de gente de todo el mundo de una explicaci&amp;oacute;n de la crisis
actual y una nueva salida.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nunca las ideas de la tradici&amp;oacute;n
austriaca han alcanzado las alturas de las semanas recientes. Me agrada
informar que el Instituto Mises, despu&amp;eacute;s de 26 a&amp;ntilde;os de preparaci&amp;oacute;n, estaba
listo en todos los aspectos. Tenemos economistas, historiadores, fil&amp;oacute;sofos y
muchos otros trabajando a nivel universitario en todo el pa&amp;iacute;s y el mundo que se
han formado en nuestros programas, como la &lt;a href="http://mises.org/events/110"&gt;Universidad
Mises&lt;/a&gt;, el Seminario Rothbard de Posgrado y las Hermandades Universitarias
Sumner. Estaban listos para ofrecer respuestas en aulas y medios de comunicaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/periodical.aspx?Id=4"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Quarterly Journal of Austrian Economics&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; y el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/periodical.aspx?Id=3"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Journal of Libertarian Studies&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;
han ayudado a construir los cimientos, como nuestra &lt;a href="http://mises.org/events/109"&gt;Conferencia de investigadores austriacos&lt;/a&gt;.
Libros como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Americas-Great-Depression-P63C18.aspx"&gt;America&amp;#39;s
Great Depression&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Panic-of-1819-Reactions-and-Policies-P388C18.aspx"&gt;The
Panic of 1819&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Rothbard, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Prices-and-Production-P520.aspx"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Prices and Production&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;[&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=233&amp;amp;category_id=31&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27"&gt;Precios
y producci&amp;oacute;n&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;], de Hayek, y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Causes-of-the-Economic-Crisis-The-P323C0.aspx"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;Causes of the Economic Crisis&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;,de
Mises, entre otros 300 t&amp;iacute;tulos, han volado de nuestro almac&amp;eacute;n. Hemos publicado
nuevos libros sobre este tema, incluyendo &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Money-Bank-Credit-and-Economic-Cycles-P290C0.aspx"&gt;Money,
Bank Credit, and Economic Cycles&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; [&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=321&amp;amp;category_id=26&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27"&gt;Dinero,
cr&amp;eacute;dito bancario y ciclos econ&amp;oacute;micos&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;] de Soto&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Ethics-of-Money-Production-P536.aspx"&gt;.
Ethics of Money Production&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de H&amp;uuml;lsmann, no podr&amp;iacute;a haber salido en un
mejor momento. Tampoco nuestra nueva edici&amp;oacute;n de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Mystery-of-Banking-P528.aspx"&gt;Mystery
of Banking&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Rothbard.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nuestra librer&amp;iacute;a en l&amp;iacute;nea ha sido
la fuente mundial de informaci&amp;oacute;n para intelectuales y ciudadanos, igual que
nuestro sitio web ha sido fuente de noticias, datos y an&amp;aacute;lisis, con miles de
horas de v&amp;iacute;deo y audio a mano que se ocupan del tema. Nuestras oficinas han
estado constantemente ocupadas. Yo dir&amp;iacute;a que ha todos se nos ha gravado como
nunca antes, pero creo que deber&amp;iacute;amos reservar esta palabra para el trabajo no
voluntario, no el trabajo del que nos vanagloriamos. Y la prensa mundial nos ha
prestado atenci&amp;oacute;n como nunca antes. Los acontecimientos actuales son similares
a los del crash de 1929, pero hay esta vez una diferencia: las ideas de nuestra
tradici&amp;oacute;n est&amp;aacute;n circulando.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El Instituto Mises ha estado
lanzando constantemente este mensaje desde nuestra fundaci&amp;oacute;n en 1982. Nuestra
primera conferencia en 1983 fue sobre el patr&amp;oacute;n oro. Pronto le sigui&amp;oacute; un libro
sobre el tema. No era un tema de moda y soportamos muchos a&amp;ntilde;os de cr&amp;iacute;ticas e
incluso ataques porque seguimos centr&amp;aacute;ndonos en los peligros de la Fed y el
dinero fiduciario. Incluso ya a finales de la d&amp;eacute;cada de 1980, est&amp;aacute;bamos
editorializando contra la prioridad federal de dar una casa en propiedad a todo
bicho viviente. Hay una diferencia econ&amp;oacute;mica y moral entre propiedad leg&amp;iacute;tima
que proviene del consumo diferido y propiedad prematura que es subvencionada
por el sistema monetario.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Informo de esto, no para que
podamos decir &amp;ldquo;Os lo dijimos&amp;rdquo;, sino m&amp;aacute;s bien para subrayar la necesidad de ser
fieles a los principios, alejarnos de la multitud, evitar lo que est&amp;eacute; de moda y
seguir la verdad sin que importe nada m&amp;aacute;s. Eso es lo que nos ense&amp;ntilde;&amp;oacute; Mises, y si
no hubiera hecho nada m&amp;aacute;s que ser el m&amp;aacute;s duro resistente de su &amp;eacute;poca ante el
colectivismo de cualquier clase, habr&amp;iacute;a sido suficiente como para merecer el
instituto fundado en su nombre.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En cierto sentido, es tr&amp;aacute;gico que
haga falta una crisis de esta escala para generar este nivel de atenci&amp;oacute;n sobre
nuestro trabajo. A todos nos gustar&amp;iacute;a que solo la b&amp;uacute;squeda de la verdad
atrajera la atenci&amp;oacute;n hacia lo que hacemos. Pero la escasez de tiempo hace que la
gente tienda a aprender seg&amp;uacute;n lo va necesitando. Por esta raz&amp;oacute;n, Google Trends
registra un aumento masivo en b&amp;uacute;squedas sobre econom&amp;iacute;a austriaca, siendo
Washington DC la ciudad que lidera esas b&amp;uacute;squedas, pero extendi&amp;eacute;ndose por todas
las &amp;aacute;reas del mundo. Los archivos de noticias de Google sobre b&amp;uacute;squedas de
Mises muestran m&amp;aacute;s menciones este a&amp;ntilde;o que en ninguno desde que se guardan
registros.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por supuesto, la escuela austriaca
tiene mucho m&amp;aacute;s que ofrecer que una teor&amp;iacute;a del ciclo econ&amp;oacute;mico. Tiene una
teor&amp;iacute;a del valor, una teor&amp;iacute;a de la propiedad, una teor&amp;iacute;a del precio, un teor&amp;iacute;a
convincente para entender todo el fundamento microecon&amp;oacute;mico de la ciencia, una
defensa metodol&amp;oacute;gica para la teor&amp;iacute;a deductiva, una teor&amp;iacute;a de la producci&amp;oacute;n y el
capital, una defensa del origen y la funci&amp;oacute;n del inter&amp;eacute;s, as&amp;iacute; como
contribuciones a la teor&amp;iacute;a del comercio, la organizaci&amp;oacute;n industrial y el
antitrust, una vasta historiograf&amp;iacute;a que pone patas arriba a la ortodoxia, una
cr&amp;iacute;tica enorme e innovadora de la guerra y de los estados intervencionistas y
socialistas, as&amp;iacute; como una pasi&amp;oacute;n por la libertad como fundamento del desarrollo
social.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Como dije en el anterior discurso
sobre por qu&amp;eacute; importa la econom&amp;iacute;a austriaca, no estamos hablando simplemente de
una escuela que haya contribuido con una o dos ideas, sino una forma
completamente distinta de pensar acerca del significado y aplicaciones de la
econom&amp;iacute;a y una concepci&amp;oacute;n completamente distinta del orden social. Si el
progreso en el pensamiento econ&amp;oacute;mico no se hubiera interrumpido por la teor&amp;iacute;a
keynesiana y el auge del positivismo en las ciencias sociales, ni siquiera
estar&amp;iacute;amos hablando de la escuela austriaca. La teor&amp;iacute;a misesiana ser&amp;iacute;a la misma
econom&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por esta raz&amp;oacute;n, podemos esperar que
si la gente se interesa por la teor&amp;iacute;a austriaca del ciclo econ&amp;oacute;mico, esto
acabar&amp;aacute; llevando a un estudio m&amp;aacute;s profundo y a una transformaci&amp;oacute;n intelectual.
Lo que empieza como un inter&amp;eacute;s limitado pasa a ser un inter&amp;eacute;s amplio. Sabemos
que esto sucede a menudo y de esto est&amp;aacute;n hechas las revoluciones intelectuales.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Por ahora, lo que interesa a la
gente es el relato austriaco del declive. Y el relato austriaco es el &amp;uacute;nico
convincente en circulaci&amp;oacute;n. De hecho, comparado con el pasado, partes de la
visi&amp;oacute;n de Mises y Rothbard hanentrado &amp;iacute;ntegramente en la corriente principal,
estando casi todos de acuerdo en que el actual declive se origin&amp;oacute; en una
burbuja alimentada por dinero f&amp;aacute;cil. Es un mensaje que nuestros antecesores
nunca consiguieron que se sostuviera completamente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;En la d&amp;eacute;cada de 1930, lucharon por
ser escuchados de formas a la nosotros no recurrimos. Casi me choca decirlo,
pero hoy, la idea de que la Fed deber&amp;iacute;a abolirse ya no se acoge con abucheos.
Ya no se ve a la Fed como salvadora de la humanidad.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;De hecho, podemos resumir el
alegato por la abolici&amp;oacute;n del banco central muy r&amp;aacute;pidamente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Abolir la Fed supondr&amp;iacute;a un enorme
freno al estado planificador. Sin la capacidad de expandir la oferta monetaria
a voluntad, el gobierno federal se convertir&amp;iacute;a en tan amenazador como el
gobierno estatal o local. Es decir, el gobierno federal seguir&amp;iacute;a siendo una
imposici&amp;oacute;n intolerable a la vida, la libertad y la propiedad, pero no
tendr&amp;iacute;amos que preocuparnos acerca de la hiperinflaci&amp;oacute;n, las burbujas a gran
escala en sectores concretos, los ciclos econ&amp;oacute;micos de locos, los rescates de
billones de d&amp;oacute;lares, los controles que llegan a cada tornillo y tuerca de
nuestra vida, el estado de bienestar de la cuna a la tumba o el imperio global
que invade a voluntad todos y cada uno de los pa&amp;iacute;ses y hace de Estados Unidos
el enemigo de regiones enteras del mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Eso es solo el principio de lo que
significar&amp;iacute;a el final de la Fed. Cambiar&amp;iacute;a radicalmente la cultura pol&amp;iacute;tica en
este pa&amp;iacute;s. Las burocracias se tambalear&amp;iacute;an. El comercio se estabilizar&amp;iacute;a. El
c&amp;aacute;lculo del riesgo de inversi&amp;oacute;n ser&amp;iacute;a acorde con el libre mercado. La derecha
ya no podr&amp;iacute;a realizar su quimera de la utop&amp;iacute;a socialista a nuestra costa. La
derecha tendr&amp;iacute;a que renunciar a su descabellada idea de ser el estado polic&amp;iacute;a
mundial. Las ambiciones de poder de sectores enteros de la sociedad se
rebajar&amp;iacute;an.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;El estado es un peligro siempre y
en todas partes, incluso cuando no tiene el monopolio del dinero ni una
imprenta para pueda crear billetes a voluntad. Pero un estado con la capacidad
de fabricar su propio dinero es una amenaza grave y constante para la
prosperidad y la libertad. Deja el futuro completamente a la discreci&amp;oacute;n de los
gestores del dinero. Vivimos cada d&amp;iacute;a bajo la amenaza de que Estados Unidos sea
la pr&amp;oacute;xima Rep&amp;uacute;blica de Weimar o incluso otro Zimbabue. Todo lo que se
interpone entre nosotros y ese d&amp;iacute;a es la sabidur&amp;iacute;a y prudencia de la Fed.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Y hemos visto en fechas recientes
c&amp;oacute;mo trata &amp;eacute;sta el asunto cuando golpea la crisis. Hemos aprendido que nada
importa para esta gente salvo el bienestar a corto plazo de ellos mismos y sus
amigos. Renunciar&amp;aacute;n encantados a nuestro futuro por su satisfacci&amp;oacute;n inmediata.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Hemos aprendido que el Congreso
(con la &amp;uacute;nica y heroica excepci&amp;oacute;n de Ron Paul) no ayuda. Tambi&amp;eacute;n fue comprado
con moneda reci&amp;eacute;n impresa, igual que si el falsificador local estuviera de
acuerdo en colarse en el conejo municipal. Muchos nos hemos preguntado si el
gobierno y su banco central eran capaces o no de repetir calamidades hist&amp;oacute;ricas
como los controles de salarios y pecios o la destrucci&amp;oacute;n monetaria total. Pero
ahora vemos que no hay l&amp;iacute;mites institucionalizados al nivel de depredaci&amp;oacute;n al
que est&amp;aacute;n dispuestos a llegar.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero lo que falta hoy frente al
pasado es una justificaci&amp;oacute;n racional. Hubo un tiempo en que los inflacionistas
pod&amp;iacute;an confiar en las promesas del keynesianismo de convertir las piedras en
pan. Hoy pocos creen que sea posible.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Podemos detectar la ausencia de una
teor&amp;iacute;a s&amp;oacute;lida en los t&amp;eacute;rminos utilizados para debatir la respuesta pol&amp;iacute;tica.
Por un lado, todos parecen estar de acuerdo en que el pr&amp;eacute;stamo desaforado es el
origen del problema. Por el otro, proponen m&amp;aacute;s pr&amp;eacute;stamo desaforado como
soluci&amp;oacute;n al problema. Es como dec&amp;iacute;a Hayek: proponer curar un envenenamiento con
m&amp;aacute;s veneno.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&amp;iquest;Cree alguien que rescatar el
sistema es la respuesta? Tal vez hace unas pocas semanas todav&amp;iacute;a hab&amp;iacute;a
pol&amp;iacute;ticos que cre&amp;iacute;an eso. Pero cuando los miles de millones y billones han
fracasado en hacer algo salvo apuntalar compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as muertas, queda claro que
estos rescates no tienen ni pueden tener ning&amp;uacute;n efecto macroecon&amp;oacute;mico positivo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Los gobiernos pueden pretender ser
eficaces de diversas maneras. Pueden prohibir productos &amp;ldquo;por tu propio bien&amp;rdquo;.
Pueden ir a ultramar y declarar que est&amp;aacute;n matando a mala gente. Pueden decir
que te est&amp;aacute;n protegiendo de la pobreza en ambos extremos de la vida. Pero una
cosa que el gobierno no puede hacer, y es muy evidente que no puede hacer, es
detener a los precios que quieren caer de caer, si todo lo dem&amp;aacute;s sigue igual.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Un gobierno que entabla una guerra
al sistema de precios es un gobierno con ganas de perder una pelea.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;La pol&amp;iacute;tica de estabilizaci&amp;oacute;n en
una guerra contra la volici&amp;oacute;n humana. Pensemos en los recientes esfuerzos de
inflar la oferta monetaria. La Fed est&amp;aacute; creando reservas como nunca antes. Las
est&amp;aacute;n poniendo disponibles para los bancos a niveles sin precedentes. Entretanto,
los bancos juegan sobre seguro y esperan a ver qu&amp;eacute; es rentable y qu&amp;eacute; no. Esto
es tambi&amp;eacute;n aproximadamente lo mismo que pas&amp;oacute; en 1930. El banco central trat&amp;oacute; de
inflar a trav&amp;eacute;s de los mercados del cr&amp;eacute;dito, pero acab&amp;oacute; top&amp;aacute;ndose contra la
falta de voluntad de la gente se asumir el riesgo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Lo mismo pasa hoy. Falta el
mecanismo cr&amp;iacute;tico que haga posible que la Fed haga lo que quiere hacer. Es en
realidad como poner a todos en un campo de emergencia y obligarles a pedir
prestado, prestar y gastar, hay muy poco que pueda hacer la Fed para superar
este inconveniente.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Cuando hablas a la gente sobre este
asunto, es mejor utilizar una analog&amp;iacute;a sencilla. Escoge cualquier producto que
se te ocurra. Digamos que es el precio de la leche el que cae bruscamente y a los
productores de leche no les gusta este estado de cosas. El gobierno promete que
subir&amp;aacute; el precio de la leche y lo hace por decreto. Se dice que la leche
costar&amp;aacute; 6$ por gal&amp;oacute;n. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasar&amp;aacute;? Se quedar&amp;aacute; en las estanter&amp;iacute;as mientras que
los consumidores acudir&amp;aacute;n a los sustitutivos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Entonces las propias tiendas
tendr&amp;aacute;n excedentes y podr&amp;iacute;an incluso reclamar indemnizaciones. Sin duda no
comprar&amp;aacute;n m&amp;aacute;s a los productores. Entonces los productores se quejar&amp;aacute;n. En este
momento, el gobierno puede rescatar a los productores y comprar &amp;eacute;l mismo la
leche. Tal vez acaben obligando a todos a comprar leche y beberla. Pero al
final, lejos de convertir a los ciudadanos en soldaditos de plomo, no hay nada
que pueda hacer el gobierno para cambiar la realidad subyacente. Una guerra
contra los precios en una guerra contra las elecciones humanas y, en
definitiva, una guerra contra aspectos inalterables de la realidad.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Afrontar esta realidad es mirar
cara a cara la ley econ&amp;oacute;mica. La ley econ&amp;oacute;mica es algo que nos rodea
constantemente como un hecho de la vida y una fuerza motriz del mundo material.
Negar la ley econ&amp;oacute;mica equivale a negar la gravedad o el cambio de estaciones.
Pero sus principios permanecen los suficientemente abstractos como para
requerir un pensamiento cuidadoso para discernirlos y comprender su
significado.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Los malos tiempos son buenos
tiempos para presentar ideas econ&amp;oacute;micas a gente que de otra forma se
contentar&amp;iacute;a siendo completamente inconcientes. M&amp;aacute;s absurdamente, los ignorantes
y propagandistas continuar&amp;aacute;n afirmando que el desplome econ&amp;oacute;mico es resultado
del laissez faire o de demasiada poca regulaci&amp;oacute;n o de una falta de una muy
necesaria nacionalizaci&amp;oacute;n y socializaci&amp;oacute;n. Una peque&amp;ntilde;a presentaci&amp;oacute;n de la
realidad de la ley econ&amp;oacute;mica puede cambiarlo todo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Pero volvamos a las realidades de
la situaci&amp;oacute;n actual. Hay realmente un riesgo de un mayor desplome, dependiendo
de lo lejos que est&amp;eacute; el gobierno dispuesto a ir en su guerra contra la
realidad. Por otro lado, hay formas de evitar una calamidad. Pronto oiremos
informes de mucho mayor desempleo. Hay una necesidad urgente de recortar los
impuestos al empleo, acabar con el salario m&amp;iacute;nimo, reducir los mandatos a las
empresas, abolir los privilegios sindicales, rebajar las cotizaciones a la
Seguridad Social, abandonar la ley de discriminaci&amp;oacute;n en el trabajo; todo para
restaurar un mercado libre en el trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Haya asimismo posibilidades de una
reforma monetaria radical. Un patr&amp;oacute;n moneda-oro ser&amp;iacute;a lo ideal. A falta de esta
soluci&amp;oacute;n, una abolici&amp;oacute;n de las restricciones en la producci&amp;oacute;n de dinero privado
y en la banca ser&amp;iacute;a un paso enorme e importante. A&amp;uacute;n tenemos tiempo para
desactivar el poder de la banca central, arruin&amp;aacute;ndola antes de que nos arruine.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Y aqu&amp;iacute; llegamos a la teor&amp;iacute;a
positiva del dinero y la banca desde una perspectiva austriaca. Ustedes
entender&amp;aacute;n casi toda si asimilan la siguiente idea: El dinero es un producto
como cualquier otro. Deber&amp;iacute;a producirse y gestionarse bajo condiciones
competitivas de mercado, igual que los zapatos, los huevos o los ordenadores.
La banca tambi&amp;eacute;n es un servicio del mercado que deber&amp;iacute;a gestionar el orden del
mercado, sin implicaci&amp;oacute;n del gobierno y as&amp;iacute; estar sujeta a la disciplina de las
fuerzas del mercado, incluyendo las restricciones contra el fraude.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Establecer un sistema de mercado de
la moneda y la banca no requiere salvo hacer que el gobierno se aparte
completamente. Podr&amp;iacute;a parecer improbable, pero lo mismo parec&amp;iacute;a el desplome de
la Uni&amp;oacute;n Sovi&amp;eacute;tica en 1989. La ideolog&amp;iacute;a socialista estaba en quiebra de la
misma forma en que Rusia estaba en quiebra. Lo mismo pasa ahora. Los
principales participantes en el sistema bancario est&amp;aacute;n quebrados de la misma
forma que la pol&amp;iacute;tica de estabilizaci&amp;oacute;n est&amp;aacute; quebrada intelectualmente. No
podemos descartar el impacto de la quiebra intelectual en la historia econ&amp;oacute;mica
real.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Hay cierta justicia po&amp;eacute;tica en que
la alarma en el banco central sea la fuerza impulsora del nuevo inter&amp;eacute;s por la
escuela austriaca. La econom&amp;iacute;a austriaca naci&amp;oacute; con las reflexiones e
innovaciones de Carl Menger sobre la naturaleza y la funci&amp;oacute;n del dinero. Madur&amp;oacute;
bajo las propias contribuciones y advertencias de Mises sobre los peligros de
la banca central. Hayek se uni&amp;oacute; a Mises en las d&amp;eacute;cadas de 1920 y 1930 para
centrarse en el ciclo econ&amp;oacute;mico y los peligros de usar el sistema monetario y bancario
como herramienta de estabilizaci&amp;oacute;n. Esto llev&amp;oacute; a otras reflexiones sobre
principios macroecon&amp;oacute;micos.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Mises y Hajek viv&amp;iacute;an en un mundo
que hab&amp;iacute;a ca&amp;iacute;do presa del keynesianismo, as&amp;iacute; que su consejo fue rechazado por
estar pasado de moda. Hoy ha desaparecido esa creencia y la gente busca nuevas
respuestas.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Es hora de que le mundo vuelva a la
escuela de pensamiento econ&amp;oacute;mico que predijo esta crisis actual, explica sus
or&amp;iacute;genes y fuentes y ofrece la &amp;uacute;nica salida factible. No importa que algunos de
sus escritos daten de m&amp;aacute;s de 100 a&amp;ntilde;os o, en el caso de nuestros predecesores,
incluso hasta 800 a&amp;ntilde;os. La ciencia econ&amp;oacute;mica ense&amp;ntilde;a verdades eternas. La moneda
fuerte es una necesidad inmutable siempre y en todo lugar.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Me agrada decir que hoy no tengo
ninguna obligaci&amp;oacute;n de explicarles por qu&amp;eacute; importa la econom&amp;iacute;a austriaca.
Sabemos que es as&amp;iacute;. Sabemos que es el &amp;uacute;nico aparato t&amp;eacute;cnico que explica
completamente el aparente caos que hoy nos rodea. Pero la escuela austriaca
hace m&amp;aacute;s que sencillamente explicar por qu&amp;eacute; nos encontramos en el peor desplome
monetario en varias generaciones. Nos muestras la salida, ofreciendo una visi&amp;oacute;n
alcanzable de la comunidad libre y pr&amp;oacute;spera de Mises.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;Tambi&amp;eacute;n me agrada decirles que,
igual que los &amp;uacute;ltimos 26 a&amp;ntilde;os, siempre pueden contar con el Instituto Mises
para mostrar el camino.&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;text-align:center;" align="center" class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es Presidente del Instituto
Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=437801" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Instituto+Mises/default.aspx">Instituto Mises</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/banco+central/default.aspx">banco central</category></item><item><title>La fe de los emprendedores</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/12/la-fe-de-los-emprendedores.aspx</link><pubDate>Mon, 12 Sep 2011 18:21:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:437431</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=437431</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/12/la-fe-de-los-emprendedores.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 23 de diciembre
de 2005)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/1990"&gt;http://mises.org/daily/1990&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A Ludwig
von Mises no le gustaban las referencias al &amp;ldquo;milagro&amp;rdquo; del mercado o la &amp;ldquo;magia&amp;rdquo;
de la producci&amp;oacute;n u otros t&amp;eacute;rminos que suger&amp;iacute;an que los sistemas econ&amp;oacute;micos
dependieran de alguna fuerza que estuviera m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la comprensi&amp;oacute;n humana.
En su opini&amp;oacute;n, es mejor que lleguemos a una comprensi&amp;oacute;n racional de por qu&amp;eacute; los
mercados son responsables de asombrosos niveles de productividad que pueden
soportar aumentos exponenciales en la poblaci&amp;oacute;n y niveles de vida cada vez m&amp;aacute;s
altos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No hubo
ning&amp;uacute;n milagro alem&amp;aacute;n tras la Segunda Guerra Mundial, sol&amp;iacute;a decir: la gloriosa
recuperaci&amp;oacute;n fue el resultado de la l&amp;oacute;gica trabajando a trav&amp;eacute;s de las fuerzas
del mercado. Una vez que entendemos la relaci&amp;oacute;n entre derechos de propiedad,
precios de mercado, estructura temporal de la producci&amp;oacute;n y divisi&amp;oacute;n del
trabajo, el misterio se evapora y observamos a la ciencia de la acci&amp;oacute;n humana
haciendo que ocurran grandes cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tiene
raz&amp;oacute;n en que entender la econom&amp;iacute;a no requiere fe, pero hay acciones tomadas por
los propios actores del mercado que requieren fe (y Mises no estar&amp;iacute;a en
desacuerdo con esto): una inmensa fe que mueve monta&amp;ntilde;as y levanta
civilizaciones. Si aceptamos la interesante descripci&amp;oacute;n de la fe de San Pablo
(&amp;ldquo;creer en lo que no vemos&amp;rdquo;) podemos entender el emprendimiento y la inversi&amp;oacute;n
capitalista como actos de fe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Todo el
que est&amp;eacute; en los negocios entiende esto. Hacen falta miles de actos diarios de
ver el futuro que no vemos para estar en los negocios. La realidad del mercado
es que el p&amp;uacute;blico consumidor te puede hacer cerrar ma&amp;ntilde;ana. Todo lo que necesita
hacer es no acudir ni comprar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Esto es
verdad para el negocio m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;o como para el m&amp;aacute;s grande. No hay certidumbre
en ning&amp;uacute;n negocio. Nada es seguro. Todo negocio en una econom&amp;iacute;a de mercado esta
a solo un peque&amp;ntilde;o paso de la quiebra. Ning&amp;uacute;n negocio posee el poder de hacer
que la gente compre lo que no quiere. Todo &amp;eacute;xito es potencialmente ef&amp;iacute;mero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El &amp;eacute;xito
si rinde un beneficio, pero eso no da ninguna comodidad. Cada brizna de
beneficio que te llevas procede de lo que en otro caso podr&amp;iacute;a ser una inversi&amp;oacute;n
en el desarrollo del negocio. Pero ni siquiera esta inversi&amp;oacute;n es segura. El
gran bombazo de hoy podr&amp;iacute;a ser el tropez&amp;oacute;n de ma&amp;ntilde;ana. Lo que crees que es una
inversi&amp;oacute;n s&amp;oacute;lida podr&amp;iacute;a ser una locura a corto plazo. Lo que ves, bas&amp;aacute;ndote en
las ventas pasadas, como algo que podr&amp;iacute;a atraer a las masas podr&amp;iacute;a realmente
ser un segmento de mercado que se saturara r&amp;aacute;pidamente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los
emperadores pueden dormirse en sus laureles, pero los capitalistas nunca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
historial de ventas no ofrece m&amp;aacute;s que una mirada hacia atr&amp;aacute;s. El futuro nunca
se ve con claridad sino solo a trav&amp;eacute;s de un cristal, oscuramente. El
rendimiento pasado no solo no es una garant&amp;iacute;a del &amp;eacute;xito futuro: es ni&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;m&amp;aacute;s ni menos que una serie de datos
hist&amp;oacute;ricos que no pueden decirnos nada acerca del futuro. Si el futuro resulta
parecerse al pasado, las probabilidades siguen sin cambiar, no m&amp;aacute;s que la
probabilidad de que en el pr&amp;oacute;ximo lanzamiento de moneda salga cara aumente
porque haya ocurrido antes cinco veces seguidas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A pesar
de la completa ausencia de un mapa de carreteras, el emprendedor-inversor debe
actuar como si hubiera alg&amp;uacute;n futuro en un mapa. Sigue teniendo que contratar
empleados y pagarles mucho antes de que los productos de su trabajo lleguen al
mercado e incluso m&amp;aacute;s antes de que estos productos mercadeables se vendan y
conviertan en beneficio. El equipo debe comprarse, actualizarse, atenderse y
reemplazarse, lo que significa que el emprendedor debe pensar en los costes de
hoy y ma&amp;ntilde;ana y el d&amp;iacute;a siguiente &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;in
saecula saeculorum&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Especialmente
ahora, los costes pueden ser mareantes. Un vendedor debe considerar una
asombrosa cantidad de opciones respecto de proveedores y servicios web. Debe
haber medios de avisar al mundo de tu existencia y a pesar de un siglo de
intentos de emplear m&amp;eacute;todos cient&amp;iacute;ficos para descubrir qu&amp;eacute; mueve al consumidor,
la publicidad sigue siendo un arte, no una ciencia positiva. Pero tambi&amp;eacute;n es un
arte muy caro. &amp;iquest;Est&amp;aacute;s tirando dinero por el desag&amp;uuml;e o realmente haciendo que se
env&amp;iacute;e tu mensaje? No hay forma de saberlo por adelantado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Lo malo
de todo esto es tambi&amp;eacute;n que no causas verificables de &amp;eacute;xito porque no hay forma
de controlar perfectamente todos los factores importantes. A veces, ni siquiera
los negocios de m&amp;aacute;s &amp;eacute;xito tienen idea de qu&amp;eacute; es, en concreto, lo que hace que
sus productos se vendan m&amp;aacute;s comparados con la competencia. &amp;iquest;Es el precio, la
calidad, el estatus, la geograf&amp;iacute;a, la promoci&amp;oacute;n, las asociaciones psicol&amp;oacute;gicas
que hace la gente con el producto o qu&amp;eacute;?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por
ejemplo, en la d&amp;eacute;cada de 1980, Coca Cola decidi&amp;oacute; cambiar su f&amp;oacute;rmula y
anunciarla como New Coke. El resultado fue una cat&amp;aacute;strofe pues los consumidores
la abandonaron, a pesar de que las pruebas de sabor dec&amp;iacute;an que a la gente le gustaba
m&amp;aacute;s la nueva que la vieja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Si los
datos hist&amp;oacute;ricos son tan dif&amp;iacute;ciles de interpretar, pensemos en lo mucho m&amp;aacute;s
dif&amp;iacute;cil que es discernir posibles resultados en el futuro. Podemos contratar
contables, agencias de mercadotecnia, magos de las finanzas y dise&amp;ntilde;adores. Son
todos t&amp;eacute;cnicos, pero no existen los expertos fiables para superar la
incertidumbre. Una analog&amp;iacute;a podr&amp;iacute;a ser un hombre en un cuarto oscuro que
contrate a gente para que le ayude a poner un pie delante de otro. Sus pasos
pueden ser continuos y seguros, pero ni &amp;eacute;l ni sus ayudantes pueden saber con
seguridad qu&amp;eacute; hay enfrente de &amp;eacute;l.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;ldquo;Lo que
distingue al emprendedor de &amp;eacute;xito de otra gente&amp;rdquo;, escribe Mises, &amp;ldquo;es
precisamente el hecho de que no permite que le gu&amp;iacute;e lo que fue y es, sino que
dispone de sus asuntos bas&amp;aacute;ndose en su opini&amp;oacute;n acerca del futuro. Ve el pasado
y el presente como otra gente, pero juzga el futuro de otra manera&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por esta
raz&amp;oacute;n, no puede implantarse un h&amp;aacute;bito mental emprendedor mediante la formaci&amp;oacute;n o
la educaci&amp;oacute;n. Es algo que posee y cultiva un individuo. No hay comit&amp;eacute;s
emprendedores, y mucho menos consejos planificadores emprendedores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La
incapacidad de los gobiernos de dedicarse al acto de fe emprendedor es una de
las muchas razones por las que el socialismo no puede funcionar. Aunque un
bur&amp;oacute;crata pueda mirar la historia y afirmar que su agencia podr&amp;iacute;a haber hecho
un coche, un muro de mamposter&amp;iacute;a o un microchip, esa persona no sabe c&amp;oacute;mo
pueden tener lugar las innovaciones en el futuro. Su &amp;uacute;nica gu&amp;iacute;a es la
tecnolog&amp;iacute;a: puede especular acerca de qu&amp;eacute; podr&amp;iacute;a funcionar mejor que los
actualmente disponibles. Pero eso no es el asunto econ&amp;oacute;mico: el asunto real se
refiere a cu&amp;aacute;les son los mejores medios dados todos los usos alternativos de
recursos para satisfacer los deseos m&amp;aacute;s urgentes de los consumidores a la luz
de una infinidad de posibles deseos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Esto es imposible
para los gobiernos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hay miles
de razones por las que el emprendimiento nunca deber&amp;iacute;a producirse pero solo una
buena para que lo haga: esos individuos tienen un juicio especulativo superior
y est&amp;aacute;s dispuestos a dar el salto de fe que se requiere para probar sus
especulaciones contra los hechos de un futuro incierto. Y a&amp;uacute;n as&amp;iacute; es este salto
de fe el que impulsa nuestros niveles de vida y mejora la vida de miles de
millones de personas. Nos rodea la fe. Las econom&amp;iacute;as en crecimiento est&amp;aacute;n
llenas de ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Mises me
perdonar&amp;aacute;: esto es un milagro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es Presidente del Instituto Ludwig
von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:EN-GB;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=437431" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/emprendedores/default.aspx">emprendedores</category></item><item><title>Obama parpadea</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/07/obama-parpadea.aspx</link><pubDate>Wed, 07 Sep 2011 15:55:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:436955</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=436955</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/09/07/obama-parpadea.aspx#comments</comments><description>&lt;p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 7 de septiembre
de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Traducido
del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5622"&gt;http://mises.org/daily/5622&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El
presidente Obama ha renunciado a imponer nuevas regulaciones sobre &amp;ldquo;calidad del
aire&amp;rdquo;. Las regulaciones habr&amp;iacute;an afectado a muchos sectores y creado muchos
efectos excedentarios. Los republicanos han estimado costes de hasta 90.000
millones de d&amp;oacute;lares, pero solo dicen eso para hacer ruido. Apoyaron esas cosas
bajo Nixon y Bush.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No hay
forma real de conocer los costes de tan atroz legislaci&amp;oacute;n, especialmente dado
que los costes m&amp;aacute;s altos de la regulaci&amp;oacute;n est&amp;aacute;n ocultos. Consisten en los
trabajos no creados, los productos que no llegan al mercado, la producci&amp;oacute;n que
no tiene lugar, las eficiencias no conseguidas, los niveles de vida no
aumentados. De hecho, es peor: cuanto m&amp;aacute;s intervenga el gobierno en la
econom&amp;iacute;a, m&amp;aacute;s pobres nos haremos, y no hay forma real de documentar un futuro
que ni siquiera se nos permite ver.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Est&amp;aacute;
usted en desacuerdo? Bueno, bien, pero aparentemente nada menos que Obama &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;s&amp;iacute;&lt;/i&gt; est&amp;aacute; de acuerdo. Dijo: &amp;ldquo;He subrayado
continuamente la importancia de reducir cargas e incertidumbre regulatorias,
particularmente mientras nuestra econom&amp;iacute;a contin&amp;uacute;e recobr&amp;aacute;ndose&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es una
enorme concesi&amp;oacute;n intelectual Si esto es cierto para algunas regulaciones, &amp;iquest;Qu&amp;eacute;
pasa con los miles de millones de otras regulaciones? Los resultados son los
mismos cada vez que limitamos la libre empresa, de cualquier forma en que lo
hagamos. Eliminamos opciones para los emprendedores. Reducimos el valor del
capital a proveer menos mercados para su uso. Desviamos a energ&amp;iacute;as productivas
de hacer cosas para la sociedad y las obligamos a cumplir con las burocracias
regulatorias. Los costes son siempre enormes. De hecho, podr&amp;iacute;amos ver al
socialismo o el fascismo como nada menos que el extremo de una econom&amp;iacute;a
altamente regulada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Tal vez
usted diga que a veces las regulaciones merecen la pena. Es su opini&amp;oacute;n. Pero
d&amp;eacute;jenos al menos reconocer la existencia de sacrificios regulatorios. Cuando
regulamos, estamos renunciando a algo y ese algo consiste en alg&amp;uacute;n nivel de
prosperidad que no veremos. Esa es la alternativa: regulaci&amp;oacute;n frente a
crecimiento econ&amp;oacute;mico. Usted podr&amp;iacute;a decir que la sociedad ha tenido suficiente
crecimiento econ&amp;oacute;mico y realmente no queremos un mundo en que los pobres se
hagan ricos o se creen m&amp;aacute;s empleos o prosperen m&amp;aacute;s empresas. Repito que es su
opini&amp;oacute;n. Pero reconozcamos el sacrificio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Es esto
precisamente lo que ha hecho Obama y representa un reconocimiento de la
realidad que la izquierda siempre busca evitar. Durante m&amp;aacute;s de 100 a&amp;ntilde;os, han
afirmado lo contrario. Dicen que sus regulaciones tendr&amp;aacute;n el efecto de aumentar
la eficiencia, ahorrar dinero, crear empleo y todo lo dem&amp;aacute;s. En el caso del
aire limpio, la idea es que crea &amp;ldquo;empleo verde&amp;rdquo;, mejores espacios para vivir de
forma que la gente pueda tener vidas m&amp;aacute;s felices, mejor uso de los recursos,
menos explotaci&amp;oacute;n de los trabajadores y todo lo dem&amp;aacute;s. Por eso la Nueva Nueva
Izquierda hace tiempo que llama &amp;ldquo;inversi&amp;oacute;n&amp;rdquo; al gasto p&amp;uacute;blico, califica de
&amp;ldquo;est&amp;aacute;ndares&amp;rdquo; a las regulaciones y rebautiza como &amp;ldquo;contribuciones&amp;rdquo; a los
impuestos. La ilusi&amp;oacute;n que esta gente ha tratado de crear es la idea de que la
intervenci&amp;oacute;n gubernamental en nuestra econom&amp;iacute;a realmente nos mejorar&amp;aacute; la vid.
(Podr&amp;iacute;a a&amp;ntilde;adir que, a pesar de su ret&amp;oacute;rica, la derecha no es mejor en la
pr&amp;aacute;ctica).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ahora,
estas declaraciones son evidentemente falsas por diversas razones: los
propietarios saben m&amp;aacute;s que los bur&amp;oacute;cratas, los consumidores pueden ocuparse de
sus propios asuntos, los empresarios necesitan un espacio de libertad y
oportunidades para crear y el sistema de precios es el garante definitivo de la
eficiencia. El gobierno no tiene recursos propios: nos saquea al resto para
obtener lo que tiene. Adem&amp;aacute;s, no sabe dirigir una sociedad que exceda a lo que
posean los propios individuos en la sociedad. Es lo contrario. El gobierno es
esencialmente una instituci&amp;oacute;n est&amp;uacute;pida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero
ahora, con el anuncio de Obama, vemos la proverbial vuelta a la tortilla. &amp;Eacute;l y
su administraci&amp;oacute;n est&amp;aacute;n admitiendo que su programa es un sumidero, una carga,
una presencia indeseada, un obst&amp;aacute;culo a la prosperidad. &amp;Eacute;sa es la consecuencia
y &amp;eacute;sa es realmente la &amp;uacute;nica conclusi&amp;oacute;n que uno puede deducir de este anuncio.
Esto da la vuelta a una demanda importante de los intervencionistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;iquest;Y por
qu&amp;eacute; lo hace? Bueno, miren las encuestas. Son ahora un desastre para la
presidencia de Obama. Y miren a la econom&amp;iacute;a. No est&amp;aacute; creciendo, est&amp;aacute;
encogi&amp;eacute;ndose. Es casi como si esta combinaci&amp;oacute;n de desastre pol&amp;iacute;tico y econ&amp;oacute;mico
hubiera finalmente hecho despertar a la realidad a la administraci&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Todo esto
me recuerda un acontecimiento en Austria tras la Primera Guerra Mundial. Otto
Bauer era el intelectual y consejero m&amp;aacute;s influyente de todo el pa&amp;iacute;s, pero era
un marxista declarado y radical. En un momento en que el destino de Austria era
incierto y los bolcheviques estaban en auge, Ludwig von Mises se encontr&amp;oacute; con
Bauer y su esposa marxista durante varias tardes. Otto hab&amp;iacute;a estado reclamando
un socialismo inmediato. Mises explic&amp;oacute; que un experimento as&amp;iacute; se derrumbar&amp;iacute;a en
muy poco tiempo. Viena depend&amp;iacute;a de las importaciones. Sin medios para calcular
y pagar, cesar&amp;iacute;a el suministro rural de alimentos y todos en Viena empezar&amp;iacute;an a
pasar hambre en cerca de una emana. Mises destac&amp;oacute; esto todo lo que pudo y
finalmente Bauer cedi&amp;oacute; y reconoci&amp;oacute; que Mises ten&amp;iacute;a raz&amp;oacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero aqu&amp;iacute;
est&amp;aacute; la moraleja. Bauer nunca perdon&amp;oacute; a Mises que le convenciera para abandonar
sus convicciones. Entabl&amp;oacute; un guerra acad&amp;eacute;mica sin cuartel con Mises y nunca
volvi&amp;oacute; a hablarle. Fue decisivo en denegar a Mises un puesto pagado en la
universidad. &amp;Eacute;se es el destino de un economista que dice la verdad a los
pol&amp;iacute;ticos que sue&amp;ntilde;an con utilizar el estado para elevar la sociedad. El
economista dice esencialmente: &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal;"&gt;Con todo
tu poder y todas tus teor&amp;iacute;as, sigues sin tener la capacidad de hacer lo que
afirmas. El intento llevar&amp;aacute; al desastre&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Aparentemente
alguien en las filas de Obama habl&amp;oacute; al presidente de la misma manera acerca de esta
regulaci&amp;oacute;n potencialmente catastr&amp;oacute;fica. Esa misma gente dir&amp;iacute;a lo mismo acerca
de todos los impuestos, regulaciones antitrust, regulaciones medioambientales,
guerras, bienestar, mandatos, restricciones y manipulaciones monetarias.
Alguien tiene que contar a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s verdades al poder. Hacerlo siempre ocasiona un
coste personal, ya que quienes creen en el gobierno lanzan ataques vengativos.
A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, debe hacerse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Puede que
la repentina comprensi&amp;oacute;n de que las regulaciones pueden matar cree una
conciencia que lleve a deshacernos de todo el estado intervencionista, de forma
que se nos deja a todos en paz para construir nuestra propia prosperidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p style="margin-top:6.0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es
Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;" lang="EN-GB"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;" lang="ES"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;color:black;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;The
Left, the Right, and the State&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=436955" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/intervencionismo/default.aspx">intervencionismo</category></item><item><title>Las ideas y la culpabilidad por la violencia</title><link>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/07/27/las-ideas-y-la-culpabilidad-por-la-violencia.aspx</link><pubDate>Wed, 27 Jul 2011 17:25:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">944abf2b-d1be-4bf2-990d-438cb0e377e9:432542</guid><dc:creator>euribe</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://mises.org/community/blogs/euribe/rsscomments.aspx?PostID=432542</wfw:commentRss><comments>http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2011/07/27/las-ideas-y-la-culpabilidad-por-la-violencia.aspx#comments</comments><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Por Llewellyn H. Rockwell Jr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;(Publicado el 27 de julio de 2011)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra aqu&amp;iacute;:&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://mises.org/daily/5497"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;http://mises.org/daily/5497&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La violencia perpetrada por Anders Behring Breivik en Noruega ha desatado el torrente usual de echar la culpa a todo el que pudiera haber influido en el pensamiento del asesino. Fue descrito primero como un cristiano derechista, una descripci&amp;oacute;n pensada para poner sobre aviso a cierta comunidad. A medida que aparec&amp;iacute;an m&amp;aacute;s pruebas, se le ha descrito m&amp;aacute;s adecuadamente como un nacionalista anti-isl&amp;aacute;mico, pero sigue ah&amp;iacute; la tendencia a atribuir esta violencia a cualquier no izquierdista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hab&amp;iacute;a notas a pie de p&amp;aacute;gina en su manifiesto de 1.500 p&amp;aacute;ginas a muchas docenas de libros y art&amp;iacute;culos (incluyendo unos pocos publicados por el Instituto Mises). Viendo el balance de sus citas queda sin embargo claro que su principal influencia no ten&amp;iacute;a nada que ver con el libertarismo. Su inspiraci&amp;oacute;n era un punto de vista que recordaba al neoconservadurismo estadounidense. Citaba art&amp;iacute;culos en esta tradici&amp;oacute;n (particularmente sobre el miedo y odio al Islam) mucho m&amp;aacute;s a menudo que en ninguna otra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Entonces, &amp;iquest;esta violencia desacredita al neoconservadurismo, como cuando el entonces presidente Clinton trat&amp;oacute; de echar la culpa a los libertarios y al movimiento de &amp;ldquo;milicia&amp;rdquo; por el atentado de Oklahoma en 1995? Se trata de silenciar a la oposici&amp;oacute;n, acabar con el debate y fundamentalmente desacreditar el cuerpo de ideas a las que se puede echar la culpa de la violencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ha sido siempre parecido desde el mundo antiguo. Los gobiernos pueden perpetrar violencia en la guerra y contra la poblaci&amp;oacute;n civil todos los d&amp;iacute;as, pero cuando una persona privada hace lo mismo por razones pol&amp;iacute;ticas, la lucha se conlleva ver qu&amp;eacute; l&amp;iacute;nea de pensamiento pagar&amp;aacute; qu&amp;eacute; precio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La verdad es que todo punto de vista pol&amp;iacute;tico puede retorcerse hasta convertirlo en una justificaci&amp;oacute;n para la violencia. Si pensamos que hay que expropiar a los ricos, hay generalmente dos formas de hacerlo: podemos robar, junto con nuestros amigos directamente a los ricos (tal vez matando a algunos peces gordos en el proceso) o podemos cabildear en el Congreso para que &amp;eacute;ste lo haga en nuestro nombre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El segundo m&amp;eacute;todo es el preferido en una sociedad democr&amp;aacute;tica. Cuando la violencia contra la persona y la propiedad opera bajo la cobertura de la ley, raramente se le califica como lo que es. Solo cuando se elimina la cobertura legal nos sacude y alarma la violencia. &amp;iquest;Pero qu&amp;eacute; pasa con la moralidad de todo ello, ya estemos hablando de violencia privada, estado redistribucionista o el belicista estado imperial? En t&amp;eacute;rminos morales, resultan ser lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Uno de los detalles biogr&amp;aacute;ficos menos destacados de Tomothy McVeigh, ejecutado por el atentado de Oklahoma en el que mat&amp;oacute; a mucha gente inocente, es que su propio desprecio por la vida fue incubado durante su periodo como soldado estadounidense de 1988 a 1992. Gan&amp;oacute; la medalla de bronce por sus servicios en la primera guerra de Iraq, donde mat&amp;oacute; a civiles y reclutas adolescentes bajo la cobertura de la ley. Fue all&amp;iacute; donde aprendi&amp;oacute; a suprimir las llamadas de su conciencia y a endurecer su coraz&amp;oacute;n. Como dijo: &amp;ldquo;Si hay un infierno, estar&amp;eacute; en buena compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a con un mont&amp;oacute;n de pilotos de combate que tambi&amp;eacute;n tuvieron que bombardear a inocentes para ganar la guerra&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hagamos un experimento mental que es completamente inveros&amp;iacute;mil. Digamos que en el futuro, alg&amp;uacute;n psic&amp;oacute;pata mata a gente inocente y vuela edificios. Pero esta vez est&amp;aacute; directamente influido por el libertarismo y busca medidas desesperadas pretendiendo acabar con el estado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Podr&amp;iacute;a pasar. No ha pasado, pero podr&amp;iacute;a. La pregunta es si las influencias intelectuales de esta persona desacreditar&amp;iacute;an la tradici&amp;oacute;n libertaria. Indudablemente eso intentar&amp;iacute;an los medios generalistas. Incluso despu&amp;eacute;s del 11-S los expertos clamaban que este solo acontecimiento era suficiente para desacreditar el libertarismo, que la destrucci&amp;oacute;n y las secuelas ofrec&amp;iacute;an una prueba positiva de que necesitamos un estado gigantesco. As&amp;iacute; que, s&amp;iacute;, pienso que podr&amp;iacute;amos estar seguros de que si alguna persona violenta tuviera influencias libertarias, el libertarismo cargar&amp;iacute;a con la culpa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En un caso as&amp;iacute;, &amp;iquest;cu&amp;aacute;l deber&amp;iacute;a ser la respuesta de los libertarios? No ser&amp;iacute;a tan dura. El libertarismo es la &amp;uacute;nica teor&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica existente que predica coherentemente la no violencia en todas sus formas, condenando toda agresi&amp;oacute;n contra personas y propiedades, ya sea realizada por una parte privada o bajo la cobertura de la ley.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El libertarismo propone una creencia que no se sostiene ampliamente hoy en d&amp;iacute;a, pero que de todas formas es verdadera: que la sociedad puede organizarse sin violencia (sin robo, sin asesinato), sino usando solo esa bendita instituci&amp;oacute;n de la cooperaci&amp;oacute;n entre individuos. El uso de la violencia en cualquier forma no solo es contradictoria con la teor&amp;iacute;a libertaria: el libertarismo est&amp;aacute; solo como el &amp;uacute;nico punto de vista pol&amp;iacute;tico que hace de la no violencia su idea central.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por supuesto, esto implica una postura contra el gobierno, porque el gobierno es el centro organizado, coherente, incansable y a gran escala de la violencia en la tierra. Aplica su violencia por una enorme cantidad de razones: para promover el crecimiento econ&amp;oacute;mico, para protegernos frente a invasiones, para impedir que la poblaci&amp;oacute;n sea explotada por las empresas, para mantener la cultura pura frente a influencias extranjeras, para protegernos de nuestras propias malas decisiones, para proporcionarnos salud y seguridad en las rentas desde el nacimiento hasta la muerte y muchas cosas m&amp;aacute;s.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero al hacer todas estas cosas, solo puede tirar de una palanca: la agresi&amp;oacute;n contra nuestras vidas y propiedades. Esto es as&amp;iacute; porque el gobierno no puede hacer nada por s&amp;iacute; mismo: existe completamente en una relaci&amp;oacute;n parasitaria con la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasa si una persona que ve esto llega a la desesperaci&amp;oacute;n y act&amp;uacute;a de una forma que sea contraria a la &amp;eacute;tica fundamental del libertarismo? En otras palabras, &amp;iquest;qu&amp;eacute; pasa si una persona influida por una teor&amp;iacute;a antigubernamental realiza acciones que tienen un car&amp;aacute;cter m&amp;aacute;s parecido a lo que hacen diariamente los gobiernos? No da&amp;ntilde;ar&amp;iacute;a ni podr&amp;iacute;a da&amp;ntilde;ar la credibilidad o integridad de la idea libertaria.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Tengamos en cuenta que vivimos en un momento sin precedentes. El estado en todos los pa&amp;iacute;ses del mundo desarrollado est&amp;aacute; generando problemas como nunca antes en la historia. Pone m&amp;aacute;s impuestos, regula m&amp;aacute;s, manipula m&amp;aacute;s que nunca. El estado nunca ha sido m&amp;aacute;s pomposo, arrogante y ambicioso que hoy.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El estado policial ha entrado en el mundo desarrollado de una forma que nunca hab&amp;iacute;amos visto en nuestra vida. La polic&amp;iacute;a local refleja ese esp&amp;iacute;ritu. Desde&amp;ntilde;an su herencia de llevar una m&amp;aacute;scara civil y ahora acosan a la gente abiertamente de una forma contraria a la libertad. Estados Unidos en particular ha erigido un gigantesco estado prisi&amp;oacute;n que existe fuera de la esfera de la vida social observable. El estado ha recortado las oportunidades de empleo para toda una generaci&amp;oacute;n, saqueado los ahorros de la gente mayor y hecho casi imposible que la gente consiga ahorrar por s&amp;iacute; misma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica es cada vez m&amp;aacute;s consciente del problema y del origen del problema y por tanto se est&amp;aacute; intensificando el enfado p&amp;uacute;blico ante la &amp;eacute;lite pol&amp;iacute;tica y burocr&amp;aacute;tica, especialmente mientras se profundiza en la depresi&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica. El estado-naci&amp;oacute;n&lt;span style="mso-spacerun:yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;se hace cada vez m&amp;aacute;s fiero aunque se haga m&amp;aacute;s decr&amp;eacute;pito en la era digital. Dif&amp;iacute;cilmente ser&amp;iacute;a una sorpresa ver que este enfado se convierta en violento en los pr&amp;oacute;ximos a&amp;ntilde;os.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hay una respuesta muy f&amp;aacute;cil a los problemas que hoy nos afligen. El estado-naci&amp;oacute;n necesita civilizarse y adaptarse a la realidad de nuestro tiempo. Necesita desmantelar su aparato de control, retirar a los perros de la guerra, refrenar a su polic&amp;iacute;a y bur&amp;oacute;cratas armados y permitir a la sociedad desarrollarse y florecer por s&amp;iacute; misma. No es complicado. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; no sigue el estado este camino? Porque prospera en la violencia, dom&amp;eacute;stica e internacional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:small;"&gt;Son verdades fundamentales y se est&amp;aacute;n haciendo m&amp;aacute;s evidentes cada d&amp;iacute;a. Ninguna propaganda puede eliminarlas. El &amp;uacute;nico medio real para alcanzar la paz es rechazar la violencia como medio de control social o activismo pol&amp;iacute;tico. Debemos retirar nuestro consentimiento a la violencia, el consentimiento que es la base de todo gobierno. Lo que &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/rothbard/rothbard78.html"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#0000ff;font-size:small;"&gt;escribi&amp;oacute;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; el gran te&amp;oacute;rico Etienne de la Boetie en el siglo XVI sigue siendo verdad hoy:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Resuelve no servir m&amp;aacute;s ser&amp;aacute; libre al momento. No te pido qie pongas tus manos sobre el tirano para drribarlo, sino sencillamente que no le apoyes m&amp;aacute;s: as&amp;iacute; le contemplar&amp;aacute;s caer por su propio peso y hacerse a&amp;ntilde;icos, como un gran coloso cuyo pedestal haya desaparecido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div style="border-bottom:windowtext 1pt solid;border-left:medium none;padding-bottom:1pt;padding-left:0cm;padding-right:0cm;border-top:medium none;border-right:medium none;padding-top:0cm;mso-element:para-border-div;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;"&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm;padding:0cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="margin:6pt 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;Llewellyn H. Rockwell, Jr es Presidente del Instituto Ludwig von Mises en Auburn, Alabama, editor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://www.lewrockwell.com/"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;LewRockwell.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;, y autor de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;,&amp;#39;serif&amp;#39;;color:black;font-size:12pt;mso-fareast-font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;mso-fareast-language:ES;mso-ansi-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA;"&gt;&lt;a href="http://mises.org/store/Left-The-Right-and-The-State-The-P550.aspx"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US;"&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;The Left, the Right, and the State&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=432542" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Llewellyn+Rockwell/default.aspx">Llewellyn Rockwell</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/violencia/default.aspx">violencia</category></item></channel></rss>