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&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por Roy A. Childs. (Publicado el 27 de enero de 2010).&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Traducido del ingl&amp;eacute;s. El art&amp;iacute;culo original se encuentra
aqu&amp;iacute;: &lt;a href="http://mises.org/daily/4030"&gt;http://mises.org/daily/4030&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;[&lt;/i&gt;Libertarian Review&lt;i&gt;, 1974]&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;A quien le preocupe la libertad individual, debe empezar a
sentir una profunda melancol&amp;iacute;a&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;cuando
realiza incluso un somero examen&lt;span&gt;&amp;nbsp;
&lt;/span&gt;razonado de la historia del aparato estatal. Y es sin duda aleccionador
gastar un par de tardes en leer la obra cl&amp;aacute;sica de Bertrand de Jouvenel sobre
este asunto: &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.unioneditorial.co.uk/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=shop.flypage&amp;amp;product_id=69&amp;amp;category_id=9&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=27"&gt;Sobre
el poder: Historia natural de su crecimiento.&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El &amp;ldquo;poder&amp;rdquo; del que habla Jouvenel es, como nos dice su
traductor J.F. Huntington, &amp;ldquo;la autoridad gubernamental central en estado o
comunidades&amp;rdquo;. La preocupaci&amp;oacute;n central de Jouvenel en esta obra no es una
historia &amp;ldquo;period&amp;iacute;stica&amp;rdquo; del crecimiento del estado, sino, como &amp;eacute;l mismo titula
la primera secci&amp;oacute;n, &amp;ldquo;la metaf&amp;iacute;sica del poder&amp;rdquo;. Pero durante una buena parte del
libro, Jouvenel realmente se ocupa de la psicolog&amp;iacute;a de la expansi&amp;oacute;n del poder
del estado, con temas como &amp;ldquo;las consecuencias sociales del esp&amp;iacute;ritu b&amp;eacute;lico&amp;rdquo;,
&amp;ldquo;autoridad pol&amp;iacute;tica y autoridad parental&amp;rdquo;, &amp;ldquo;formaci&amp;oacute;n de la naci&amp;oacute;n en la
persona del rey&amp;rdquo; y &amp;ldquo;del parasitismo a la simbiosis&amp;rdquo;. No son m&amp;aacute;s que ejemplos de
temas tratados.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Para realizar el examen con perspectiva, consideremos unos
pocos hechos tomados de la parte inicial de &lt;i&gt;Sobre el poder&lt;/i&gt;. Si tomamos
el fen&amp;oacute;meno de la guerra como indicador de &amp;aacute;mbito del poder del estado y
trazamos la historia del aparato del estado desde el siglo XI o XII, cuando los
estados modernos empiezan a tomar forma,&lt;/p&gt;
&lt;p style="padding-left:30px;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;Lo que choca de inmediato es
que, en &amp;eacute;pocas que siempre se han descrito como dedicadas a la guerra, los
ej&amp;eacute;rcitos eran muy peque&amp;ntilde;os y las campa&amp;ntilde;as muy cortas. El rey pod&amp;iacute;a contar con
las tropas formadas por sus vasallos, pero su &amp;uacute;nica obligaci&amp;oacute;n era servir a su
guerra durante no m&amp;aacute;s de cuarenta d&amp;iacute;as. Ten&amp;iacute;a en el lugar alguna milicia local,
pero eran tropas de baja calidad y dif&amp;iacute;cilmente se pod&amp;iacute;a confiar en ella para
campa&amp;ntilde;as de m&amp;aacute;s de dos o tres d&amp;iacute;as (&amp;hellip;) La guerra en aquel entonces era siempre
un asunto a peque&amp;ntilde;a escala, por la sencilla raz&amp;oacute;n de que el poder era un asunto
a peque&amp;ntilde;a escala y le faltaban completamente esos dos controles esenciales: el
reclutamiento de hombres y la fijaci&amp;oacute;n de impuestos&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;De hecho, hasta el tiempo de Luis XIV, &amp;ldquo;el servicio militar
no exist&amp;iacute;a y la persona privada viv&amp;iacute;a al margen de la batalla&amp;rdquo;. Y&lt;/p&gt;
&lt;p style="padding-left:30px;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;si colocamos en orden
cronol&amp;oacute;gico las distintas guerras que han asolado durante casi mil a&amp;ntilde;os nuestro
mundo occidental, hay una cosa que debe sorprendernos a la fuerza: que con cada
una ha habido un aumento constante en el coeficiente de participaci&amp;oacute;n de la
sociedad en ellas y que la guerra total de hoy es s&amp;oacute;lo la conclusi&amp;oacute;n l&amp;oacute;gica de
un avance interrumpido hacia ella, del crecimiento constante de la guerra&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Jouvenel escrib&amp;iacute;a al final de la Segunda Guerra Mundial, que
&amp;eacute;l advert&amp;iacute;a&lt;/p&gt;
&lt;p style="padding-left:30px;" class="MsoNormal"&gt;&amp;ldquo;haber sobrepasado en salvajismo
y fuerza destructiva a cualquiera vista hasta ahora en el mundo occidental (&amp;hellip;)
En esta guerra todos (trabajadores, campesinos y tambi&amp;eacute;n mujeres) est&amp;aacute;n en la
lucha y, en consecuencia, todo, la f&amp;aacute;brica, la cosecha, incluso la vivienda se
ha convertido en un objetivo. En consecuencia, el enemigo a combatir ha sido
toda la carne que haya y todo el terreno y el bombardero se ha esforzado por
consumar la destrucci&amp;oacute;n completa de todo ello&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Jouvenel demuestra que el &amp;aacute;mbito de la guerra es
proporcional al crecimiento del poder del estado; de hecho el crecimiento de
uno va de la mano del crecimiento del otro, reforzando y expandiendo al otro.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero la guerra no es un tema esencial en &lt;i&gt;Sobre el poder&lt;/i&gt;;
quiz&amp;aacute; fue s&amp;oacute;lo la ocasi&amp;oacute;n para Jouvenel de reflejar la naturaleza e historia
del poder. El libro es un estudio de amplio rango, que utiliza ejemplos tomados
de virtualmente todos los aspectos de la historia de Occidente de los tiempo
feudales hasta hoy.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay seis grandes secciones:&lt;/p&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li class="MsoNormal"&gt;La
     metaf&amp;iacute;sica del poder&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal"&gt;Or&amp;iacute;genes
     del poder&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal"&gt;La
     naturaleza del poder&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal"&gt;El
     estado de revoluci&amp;oacute;n permanente&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal"&gt;El
     aspecto del poder cambia, pero no su naturaleza&lt;/li&gt;
&lt;li class="MsoNormal"&gt;&amp;iquest;Poder
     limitado o poder ilimitado?&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Y dentro de estas grandes categor&amp;iacute;as el autor explica asuntos
tan distintos como las teor&amp;iacute;as de la soberan&amp;iacute;a, la naturaleza de las
revoluciones, el crecimiento de la democracia, la ca&amp;iacute;da de la aristocracia
feudal, el desarrollo de la monarqu&amp;iacute;a absoluta, el car&amp;aacute;cter expansionista del
poder y el poder &amp;ldquo;como agresor al orden social&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Particularmente interesante es la explicaci&amp;oacute;n de Jouvenel
del problema de la soberan&amp;iacute;a: demuestra como cada teor&amp;iacute;a (como el derecho
divino o la soberan&amp;iacute;a popular) tuvo sus or&amp;iacute;genes en un deseo de limitar o
restringir el &amp;aacute;mbito del poder, pero que &amp;ldquo;al final cada una de esas teor&amp;iacute;as,
antes o despu&amp;eacute;s, ha perdido su prop&amp;oacute;sito original y ha llegado a actuar
meramente como un trampol&amp;iacute;n al poder, al ofrecerle la poderosa ayuda de un
soberano invisible con el cual puede en su momento identificarse con &amp;eacute;xito&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por ejemplo, el derecho divino se transform&amp;oacute; en una
racionalizaci&amp;oacute;n de la monarqu&amp;iacute;a absoluta, aunque inicialmente pretend&amp;iacute;a
subordinar el poder del estado a la ley &amp;ldquo;divina&amp;rdquo; o &amp;ldquo;natural&amp;rdquo; y poner un control
al poder del estado mediante l contrapeso del poder de la Iglesia. La teor&amp;iacute;a de
la soberan&amp;iacute;a popular (que llev&amp;oacute; a la democracia ilimitada) se propuso
inicialmente para dar al pueblo un &amp;ldquo;procedimiento de revisi&amp;oacute;n&amp;rdquo; sobre las
pol&amp;iacute;ticas y el personal del gobierno.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El resto de &lt;i&gt;Sobre el poder&lt;/i&gt; es igual de incisivo,
iluminador y desafiante, particularmente en las secciones en que Jouvenel
describe los procesos mediante los cuales las autoridades centrales han arrancado
el poder lejos de cualquier oposici&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero tengo mis desacuerdos. Jouvenel presta insuficiente
atenci&amp;oacute;n a la &lt;a href="http://mises.org/store/State-The-P285.aspx?utm_source=Mises_Daily&amp;amp;utm_medium=Embedded_Link&amp;amp;utm_campaign=Item_in_Daily"&gt;tesis
de Oppenheimer&lt;/a&gt; referida al origen del estado en la conquista y est&amp;aacute; ni lejanamente
preocupado por el papel de los intereses econ&amp;oacute;micos en promover el poder del
estado.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Adem&amp;aacute;s, le preocupa demasiado el &amp;ldquo;conflicto [de poderes] con
la aristocracia y la alianza con la gente com&amp;uacute;n&amp;rdquo;. Esto &amp;uacute;ltimo es absurdo en
cualquier sentido que no sea ret&amp;oacute;rico o superficial; la &amp;ldquo;gente com&amp;uacute;n&amp;rdquo; ofrece el
bot&amp;iacute;n y la carne de ca&amp;ntilde;&amp;oacute;n para el estado y es su v&amp;iacute;ctima principal. Pero la
tesis de Jouvenel es cierta en el sentido de que el estado alimenta la envidia
para obtener el apoyo de la &amp;ldquo;gente com&amp;uacute;n&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Finalmente, Jouvenel comparte con la mayor&amp;iacute;a de los progresistas
cl&amp;aacute;sicos europeos un prejuicio anti-individualista. Rose Wilder Lane apuntaba
en &lt;i&gt;The Lady and the Tycoon&lt;/i&gt; que el progresista cl&amp;aacute;sico europeo medio no
ha &amp;ldquo;captado en absoluto nuestro principio individualista b&amp;aacute;sico, su presupuesto
b&amp;aacute;sico es comunista&amp;rdquo;. Pienso que esto es cierto en Jouvenel, que ve el aparato
contempor&amp;aacute;neo del estado como uno de los &amp;ldquo;frutos del racionalismo
individualista&amp;rdquo; y habla de las &amp;ldquo;ra&amp;iacute;ces aristocr&amp;aacute;ticas de la libertad&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;La opini&amp;oacute;n de que el estatismo es fruto del racionalismo
individualista es, por supuesto, algo que Jouvenel comparte con Russell Kirk y
F.A. Hayek. Es algo particularmente com&amp;uacute;n entre europeos y conservadores
estadounidenses de orientaci&amp;oacute;n europea. Tambi&amp;eacute;n es falso y est&amp;uacute;pido.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;En todo caso, &lt;i&gt;Sobre el poder&lt;/i&gt; es un profund&amp;iacute;simo
trabajo que escarba profundamente en la naturaleza de la autoridad del estado y
su crecimiento, mostrando c&amp;oacute;mo la autoridad central en las comunidades ha
llegado a un poder casi ilimitado en el curso de ocho o nueva siglos. Y no hay
necesidad de a&amp;ntilde;adir que esto es algo particularmente actual ahora, tras los reg&amp;iacute;menes
de Johnson y Nixon, que han hecho que alguna gente se preocupe, al menos
superficialmente, de los crecimientos y abusos concretos del poder. Jouvenel
puede ayudarles a ver las cosas algo m&amp;aacute;s en contexto y sus argumentos deben
considerarse cuidadosamente.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Ya sea porque quiera entender el problema del creciente
poder gubernamental usted mismo o porque intente comunic&amp;aacute;rselo a otros, &lt;i&gt;Sobre
el poder&lt;/i&gt; puede recomendarse encarecidamente como un tratado estimulante y
profundo.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;----------------------------------------&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Roy A. Childs, Jr. (1949-1992) fue un ensayista y cr&amp;iacute;tico
libertario, que cont&amp;oacute; entre sus primeras influencias a Ayn Rand, Ludwig von
Mises, Rose Wilder Lane y Robert LeFevre. En la d&amp;eacute;cada de 1960, Childs hizo
amistad con Murray Rothbard y la controvertida obra de Childs &amp;ldquo;&lt;a href="http://mises.org/journals/jls/1_1/1_1_4.pdf"&gt;The Invisible Hand Strikes
Back&lt;/a&gt;&amp;rdquo;, se public&amp;oacute; en el rimer n&amp;uacute;mero del &lt;i&gt;&lt;a href="http://mises.org/periodical.aspx?Id=3"&gt;Journal of Libertarian Studies&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;.
El 1977 se convirti&amp;oacute; en investigador asociado del Centro de Estudios
Libertarios.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Este art&amp;iacute;culo apareci&amp;oacute; originalmente en &lt;i&gt;&lt;a href="http://mises.org/journals/lr/LR74.pdf"&gt;Libertarian Review&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, Vol. 111,
N&amp;ordm; 10 (1974), pp. 2 y 8.&lt;/p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div style="clear:both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://mises.org/community/aggbug.aspx?PostID=296595" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/historia/default.aspx">historia</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/cr_26002300_237_3B00_tica+de+libros/default.aspx">cr&amp;#237;tica de libros</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Sobre+el+poder/default.aspx">Sobre el poder</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/poder/default.aspx">poder</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Bertrand+de+Jouvenel/default.aspx">Bertrand de Jouvenel</category><category domain="http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/tags/Roy+A.+Childs/default.aspx">Roy A. Childs</category></item></channel></rss>