Por Eugen-Maria Schulak y Herbert Unterköfler. (Publicado el 27 de mayo
de 2011)
Traducido del inglés. El artículo
original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5315.
[Extraído de The
Austrian School of Economics (2011)]
En Austria, prácticamente ningún
otro economista ha alcanzado el mismo nivel de fama que Böhm-Bawerk. Y no ha
habido con ningún otro con el que hayan tenido contacto tan granes partes de la
población, aunque es verdad que en un sentido muy trivial: su retrato adornaba
el billete de cien schillings que estuvo en circulación de 1984 a 2001. Eugen
von Böhm-Bawerk fue considerado en muchos aspectos una excepción también en
círculos profesionales: fue uno de los economistas más citados de su tiempo,
obtuvo una excelente reputación internacionalmente, enseñó en la mayor facultad
de derecho del mundo y más de una vez ocupó el cargo de ministro de finanzas de
una gran potencia europea. Junto con Carl Menger y Friedrich von Wieser,
constituyó el triunvirato fundador de la Escuela Austriaca. El economista Ewald
Schams, antiguo oficial militar, recordaba una gloriosa “campaña” caracterizada
por “una cooperación armoniosa y una total unidad táctica”. Menger había
“declarado el principio fundamental”, Wieser había proporcionado la “estructura
factual” y Böhm-Bawerk había asumido la “tarea de pelear”: “Fue el soldado de
la causa de la teoría moderna” (Schams 1926, pp. 435–436).
Tercero de cuatro hermanos, Eugen Böhm
nación en Brno en 1851. Su
padre fue hecho caballero (como Ritter von Bawerk) en 1854 cuando era vicepresidente
del gobierno moravo. Tras la temprana muerte de su padre. Eugen, entonces con
solo seis años, se mudó con su madre a Viena. Allí conoció a Friedrich von
Wieser, con quien tendría una amistad durante toda su vida, cuando acudía al Schottengymnasium vienés. Los dos amigos
siempre buscaron superarse uno a otro en la escuela y más tarde se graduaron a
la vez como licenciados en derecho (Tomo 1994, pp. 29–30). Tras su graduación, Böhm-Bawerk
se unió al Departamento de Finanzas de la Baja Austria.
Con l ayuda de Carl Menger, los dos
amigos recibieron becas de dos años para estudiar en las universidades de
Heidelberg, Leipzig y Jena en 1875. En Heidelberg, Böhm-Bawerk se ocupa por
primera vez 8en un escrito a un seminario) del tema que le ocupará el resto de su
vida: la relación, en economía, entre el presente y el futuro (Böhm-Bawerk
1891/1930, p. 237 n. 1). Un año después, puso por escrito el “prototipo de su
posterior teoría del agio” (Tomo
1994, pp. 49–51). Tras volver a Viena, continuó trabajando en el departamento
de finanzas y fue el primero de los
alumnos de Carl Menger en recibir su habilitación por Rechte und Verhältnisse vom Standpunkt der volkswirtschaftlichen
Güterlehre (Derechos de indemnización
desde el punto de vista de la economía – 1881). En el mismo año, el joven
profesor y funcionario se casó con la hermana de su amigo, la Baronesa Paula
von Wieser. El matrimonio, descrito como armonioso, no tuvo hijos (Schumpeter
1925, p. 67). En 1882, se encargó a Böhm-Bawerk dar un curso de economía en la
Universidad de Innsbruck. Comparada con Viena, entonces la quinta ciudad más
grande del mundo, la Universidad de Innsbruck, que tenía la facultad de derecho
más pequeña (con alrededor de 200 alumnos y 16 profesores) de la monarquía
austriaca (Pliwa 1908, nos. 9, 45), no parecía un paso atractivo para su
carrera. “Sentenciado a Chernivtsi, perdonado a Innsbruck” era un dicho que se
utilizaba entonces en los círculos universitarios de Viena. Sin embargo, los
años de Innsbruck fueron “los más felices de su vida” (Kamitz 1956, p. 53) para
el entusiasta del Tirol.
En seguida fue nombrado profesor
interino (y en 1884, titular). Ese mismo año vio la publicación de Geschichte und Kritik der Kapitalzinstheorie
(Historia y crítica de la teoría del
interés, volumen 1 de Capital e
interés, 1890), en la que “diseccionaba en la práctica todas las teorías
del interés del capital (…) con tremendo rigor y astucia” (Schumpeter 1925, p.
69). Aunque se anunció, el segundo volumen se retrasó, siendo una razón la
elección de Böhm-Bawerk como decano de la facultad. Otra fue que combinar la
teoría del valor subjetivo con su teoría del capital resultó ser bastante
difícil. Como una especie de estudio preliminar, publicó un ensayo en dos
partes acerca de la teoría del valor subjetivo en Conrads Jahrbücher en 1886. Se modificaría ligeramente e incluiría
en el ya prometido segundo volumen, la Positive
Theorie des Kapitals (1889a). Con esta presentación trabajada y fácil de
leer, Böhm-Bawerk fue capaz de distinguirse como el “paladín de la nueva
dirección” e hizo una contribución crucial para la posterior promulgación de la
Escuela Austriaca (Schumpeter 1925, p. 68). Los dos volúmenes (Geschichte und Kritik der Kapitalzinstheorie
y Positive Theorie des Kapitals), publicados
varias veces bajo el título único de Kapital
und Kapitalzins, se tradujeron al inglés y establecieron la “reputación
internacional” de Böhm-Bawerk (Schumpeter 1914b, p. 460). Esta aumentó aún más
por la animada controversia y la polémica: Böhm-Bawerk luchó simultáneamente en
cuatro frentes académicos: contra la aversión a la teoría de la Escuela
Histórica, contra la teoría marxista de la explotación, contras diversas
teorías del valor costo y contra los esfuerzos que hacían algunos por demostrar
que la escuela Austriaca no asumía ninguna responsabilidad socio-política.
Los intentos de Böhm-Bawerk de
volver a la docencia en Viena y ser el sucesor de Lorenz von Stein o Lujo
Brentano, fueron vanos (Tomo 1994, pp. 157-162). Finalmente obtuvo un puesto en
el Ministerio de Finanzas, que en ese tiempo empleaba a solo 121 funcionarios y
67 asesores (Kamitz 1956, p. 58).Una de las primeras tareas fue reavivar la
preparación abandonada de una reforma fiscal completa. Böhm-Bawerk continuó
siendo funcionario hasta 1904; fue tres veces Ministro de Finanzas (1895,
1897-1898, 1900-1904) y en 1899 se le concedió ser miembro perpetuo de la Herrenhaus. Aparte de trabajar en la
reforma fiscal de 1886, en el curso de la cual se introdujo un impuesto
progresivo de la renta no superior al 5% (RGBl
1896, nº 220, §172),
también consiguió reducir la carga de intereses del gobierno convirtiendo deuda
pública (Weiss 1924/1925, vol. 1, p. v). Para Böhm-Bawerk, un presupuesto
equilibrado era de particular importancia porque creía que era lo único que aseguraba
la estabilidad del valor monetario. No renunció a usar todos los trucos de un
burócrata experimentado para bloquear la búsqueda de prebendas y proyectos
motivados políticamente a los que les faltaba la garantía de financiación, como
una red de canales navegables para toda la monarquía (Gerschenkron 1977, pp.
81, 120–127). Su lema era que un ministro de finanzas debería estar siempre
preparado para dimitir, pero al mismo tiempo debería comportarse siempre como
si su deseo fuera no dimitir nunca (Schumpeter 1925, p. 79). Renunció
definitivamente al cargo en 1904, cuando las excesivas demandas de los
militares amenazaron finalmente con estirar el presupuesto.
Además de su trabajo en la administración, Böhm-Bawerk
dedicaba dos horas diarias a la investigación mantenía lazos cercanos con la Universidad
de Viena, inicialmente como examinador y después de 1891 como profesor
honorario. En 1892 contribuyó a la fundación de la revista Zeitschrift für Volkswirthschaft, Socialpolitik und Verwaltung (Revista de Economía, Política Social y
Administración) y también desempeñó un papel importante y esencial en la Gesellschaft Österreichischer Volkswirte
(Sociedad de economistas austriacos). Después de dimitir como ministro por
tercera vez, aceptó una plaza de profesor creada especialmente para él. Las lecciones de Böhm-Bawerk eran “obras
maestras” gracias tanto a “su completa claridad sistemática como a presentación
tranquila, considerada y uno podría decir que intelectualmente optimista” (Engel-Janosi
1974, p. 37). Entre aquéllos que se unieron posteriormente en sus clases, en
las que prevalecía un espíritu de discusión inusualmente abierto (Mises
1978/2009, p. 32), hubo hombres tan eminentes como Ludwig von Mises, Franz
Weiss, Richard von Strigl, Felix Somary, Emil Lederer, Rudolf Hilferding, Otto
Bauer, Nikolai Bujarin y Joseph Schumpeter (Hülsmann 2007a, p. 145). En general,
Böhm-Bawerk aparecía como una persona algo formal, pero empática y afectuosa (Hennings
1997, p. 19). El “economista político” (Hülsmann 2007a, p. 150), en el
verdadero sentido de la palabra. Que desde 1911 en adelante actuó como
presidente de la Kaiserliche Akademie der
Wissenschaften (Academia Imperial de Ciencias) murió a los 63 años estando
de vacacione en Kramsach, en el estado de Tirol, en agosto de 1914.
Eugen Maria Schulak es filósofo y
consultor de negocio en Viena, Austria- Es coautor de The
Austrian School of Economics: A History of Its Ideas, Ambassadors, and
Institutions. Vea su
sitio web.
Herbert Unterköfler es consultor de
contratación en Viena, Austria- Es coautor de The
Austrian School of Economics: A History of Its Ideas, Ambassadors, and
Institutions.
Este artículo se ha extraído de The
Austrian School of Economics: A History of Its Ideas, Ambassadors, and
Institutions (2011).