Por Robert P. Murphy. (Publicado el 16 de agosto de 2010)
Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4631.
Distintos grupos aprecian a menudo distintos aspectos del mismo fenómeno, de eso trata el famoso cuento de los hombres ciegos que encuentran un elefante. En lo que se refiere a la Reserva Federal, los austriacos normalmente se centran en cómo sus ajustes en los tipos de interés llevan al ciclo de auge y declive.
Sin embargo, muchos no austriacos odian también el Sistema de reserva Federal. Para algunos de estos críticos, una de las características más perversas de nuestro presente sistema monetario es que se base en deuda. En concreto, si los estadounidenses decidieran seriamente liquidar sus deudas, la oferta de dólares se encogería. En el presente artículo explicaré este extraño hecho.
La conexión entre deuda y dinero bajo la banca de reserva fraccionaria
En un artículo anterior, recorría un escenario en el que un joven, Billy, encontraba 1.000$ en moneda. Va a su banco local y lo deposita en una nueva cuenta corriente. Luego el banco presta 900$ de su dinero a Sally, que lo usa para su negocio. Las siguientes tablas muestran el balance del banco en distintas etapas de este proceso.
I. Balance del banco tras el depósito de Billy
Activo
1.000$ en caja
Pasivo
1.000$ (saldo cuenta corriente de Billy)
II. Balance del banco tras otorgar el préstamo a Sally
Activo
1.000$ en caja
900$ préstamo a Sally al 5% por 12 meses
Pasivo
1.000$ (saldo cuenta corriente de Billy)
900$ (nueva cuenta corriente de Sally)
III. Balance del banco tras gastar Sally su préstamo en su negocio
Activo
100$ en caja
900$ préstamo a Sally al 5% por 12 meses
Pasivo
1.000$ (saldo cuenta corriente de Billy)
0$ (saldo cuenta corriente de Sally)
IV. Balance del banco tras vender Sally sus productos por 1.000$, dejando el dinero en su cuenta
Activo
1.100$ en caja
900$ préstamo a Sally al 5% por 12 meses
Pasivo
1.000$ (saldo cuenta corriente de Billy)
1.000$ (saldo cuenta corriente de Sally)
V. Balance del banco después de que Sally paga su préstamo con intereses
Activo
1.100$ en caja
Pasivo
1.000$ (saldo cuenta corriente de Billy)
55$ (saldo cuenta corriente de Sally)
45$ de beneficio
Para los efectos de nuestro artículo, lo esencial de la historia anterior es esto: cuando el banco comercial extiende un préstamo de 900$ a Sally, crea de la nada ese dinero. Cuando Sally va a la ferretería a comprar material (firmando cheques contra su nueva cuenta corriente de la empresa) hace subir los precios aunque nadie en la comunidad haya visto su gasto reducido en 900$. El joven Billy sigue pensando que tiene 1.000$ en su cuenta corriente. En un sentido muy real, el banco prestó 900$ que creó mediante una anotación contable.
Por otro lado, cuando Sally liquida su préstamo, esos 900$ desaparecen tan mágicamente como fueron creados. Cuando los contables del banco eliminan la obligación de la cuenta corriente de Sally del balance del banco, no aparece en la cuenta corriente de nadie más.
Es algo importante, así que tratemos de verlo de una forma distinta: Hay varias definiciones de “oferta monetaria”. Una medición estrecha, llamada “la base monetaria” que incluye la moneda física y las reservas bancarias en depósito en la propia Reserva Federal. Sin embargo, cualquier otro agregado monetario (M1, M2, M3 y MZM) tiene un componente que consiste en depósitos a la vista (cuentas corrientes).
En nuestro ejemplo anterior, la base monetaria no se ve afectada, Sin embargo todos los demás agregados monetarios aumentan primero en 900$ cuando el banco hace el préstamo a Sally y luego se contraen en 900$ cuando ésta lo liquida. Éste es el sentido muy real en el que el préstamo bancario puede expandir o contraer la “oferta monetaria” en un sistema de reserva fraccionaria.
No me crean
En su explicación de este asunto sutil, G. Edward Griffin, autor de The Creature From Jekyll Island, da dos ejemplos de eminentes funcionarios que respaldan nuestras afirmaciones anteriores.
El primer ejemplo es una divertida conversación en la que un político aprende la verdad:
Marriner Eccles era el Gobernador del Sistema de Reserva Federal en 1941. El 30 de septiembre de ese año, se pidió a Eccles que declarara ante el Comité de Banca y Moneda de la Cámara. El propósito de la audiencia era obtener información acerca del papel de la Reserva Federal en crear las condiciones que llevaron a la depresión de la década de 1930. El congresista Wright Patman, que era Presidente de ese comité, preguntó cómo obtuvo la Fed en dinero para adquirir deuda pública por valor de dos mil millones de dólares en 1933. Esta es la conversión que se produjo.
ECCLES: Lo creamos.
PATMAN: ¿A partir de qué?
ECCLES: A partir del derecho de emitir dinero de crédito.
PATMAN: ¿Y no hay nada detrás, nada, excepto el crédito de nuestro gobierno?
ECCLES: Así es nuestro sistema. Si no hubiera deudas en nuestro sistema monetario, no habría ningún dinero.
En la misma línea, Griffin cita a Robert Hemphill, Director de Crédito del Banco de la Reserva Federal en Atlanta, que escribió en 1936:
Si se pagaran todos los préstamos bancarios, nadie podría tener un depósito bancario y no habría ni un dólar en moneda o billetes en circulación. Es una idea sorprendente. Somos completamente dependientes de los bancos comerciales. Alguien tiene que pedir prestado cada dólar que tenemos en circulación, en efectivo o en crédito. Si los bancos crean mucho dinero sintético prosperamos, si no, pasamos hambre. Estamos absolutamente si un sistema de dinero permanente. Cuando uno ve el panorama completo, lo trágicamente absurdo de nuestra desesperada situación es casi increíble, pero es así.
Ahora, podemos discutir la posición extrema que adoptaron Eccles y Hemphill. Estrictamente, los bancos comerciales toman la “base monetaria” (consistente en billetes, monedas y reservas electrónicas en depósito en la Fed) y crean dinero adicional por encima de ésta, emitiendo préstamos a sus clientes. Respecto del ejemplo anterior, cuando Sally liquida su préstamo, desaparecen 900$ del sistema, pero no importa lo que haga nadie, esos 1.000$ en billetes físicos no desaparecerán.
Esperen… Nuestro dinero fiduciario se basa realmente en deuda
Pero esperen un momento. Puede que Eccles y Hemphill quieran decir algo más profundo. Hay un sentido real en que incluso los billetes de la Reserva Federal en nuestras carteras o bolsos son “dinero basado en deuda”. Tenemos que preguntarnos ¿cómo se crearon estos billetes?
Lo primero a apreciar es que la Fed puede controlar el tamaño de la base monetaria, pero no puede controlar directamente su composición. En concreto, si la gente quiere tener más billetes (en lugar de mantener su “dinero” en cuentas corrientes en el banco) pueden empezar a retirar papeles verdes de cajeros bancarios o automáticos.
Al ver que su moneda física se agota, los bancos comerciales irían a la Fed y retirarías sus reservas, que básicamente son las propias “cuentas corrientes” de los bancos con Ben Bernanke.
En este momento hemos llegado a la cúspide de la cadena alimentaria: no hay nada que respalde las entradas contables electrónicas en los ordenadores de la Fed. Las reservas de los bancos comerciales no son derechos sobre nada más, son simples unidades de cuenta, denominadas dólares emitidos por la reserva Federal.
Así que cuando un banco comercial tiene, por ejemplo, 1 millón de dólares en depósito (de acuerdo con los ordenadores de la Fed) y el banco quiere retirar 200.000$ en billetes, esto es lo que hace la Fed:
- Pone en marcha la imprenta y crea 200.000$ en moneda nueva, como billetes de 100$, 50$ y 20$.
- Cambia sus ordenadores para reflejar el hecho de que el banco comercial tiene ahora sólo 800.000$ en depósito en la Fed.
Todo esto significa que la composición de la base monetaria puede cambiar de estar más o menos concentrada en reservas bancarias frente a moneda física, basándose en cuánto papel quiere la gente tener en sus carteras y bolsos. Repito que la gente no puede cambiar el nivel total de la base monetaria, pero si quiere tener más papeles verdes, le Fed se adapta reduciendo las reservas bancarias y aumentando la existencia de moneda física.
Estamos más cerca de nuestro destino. Ahora vemos que la oferta de dólares en papel en nuestra economía está en último término restringida por la base monetaria: la gente puede tener más o menos dólares en papel, pero estos cambios se compensan perfectamente con movimientos en los depósitos totales de bancos comerciales en la Fed.
Ahora estamos listos para preguntar: ¿qué determina el tamaño total de la base monetaria? La respuesta es: las “operaciones en mercado abierto” de la Fed, descritas como lección habitual (y castrante) para los estudiantes en Introducción a la Macroeconomía.
En concreto, la Fed aumenta la base monetaria cuando firma cheques “de la nada” con el fin de comprar activos. Siempre que Bernanke compra 1 millón de dólares en nuevos activos para incluir en el balance de la Fed, inyecta 1 millón adicional en nuevas reservas dentro del sistema bancario. Ese cheque se depositará en algún banco y luego, cuando se cierre la transacción, ese saldo de cuenta de ese banco en particular en la Fed será 1 millón de dólares mayor de lo que era antes. Ninguna otra reserva de un banco habrá disminuido y la oferta total en reservas ha aumentado en 1 millón. En principio, si los clientes del banco quisieran tener más dinero en papel, el banco tendría ahora 1 millón de dólares extra que podría “retirar en moneda” de la Fed.
Hemos llegado al último paso para ver la conexión entre nuestro dinero fiduciario y la deuda. Pues ¿cuál es el activo habitual que compra la Fed cuando expande la base monetaria? La respuesta es bonos emitidos por el Tesoro de EEUU. Es un proceso muy complicado que explico aquí. Pero lo esencial es esto: bajo circunstancias normales, la Fed crea nuevos dólares de la nada y luego los entrega al Tesoro de EEUU.
Conclusión
El horror de Hemphill ante lo “trágicamente absurdo” de nuestro actual sistema financiero era comprensible. El gobierno y los banqueros poderosos establecieron en 1913 un sistema que normalmente funciona así: Todo dólar de la base monetaria (o “dinero estricto” o “dinero de alto poder”) se crea con un aumento a la par de la deuda pública, que deben colectivamente los contribuyentes. Luego, los bancos privados utilizan esa base para crear más dólares (en “dinero amplio”) que se crean con un aumento a la par de la deuda privada.
En sentido contrario, si la gente del sector privado liquidara todas sus deudas y el gobierno federal pagara a todos los tenedores de sus bonos, la oferta de dólares de EEUU prácticamente se extinguiría.
Éste es el sentido en que nuestro sistema de dinero fiduciario y reserva fraccionaria utiliza el “dinero basado en deuda”. Aunque los precios de mercado son flexibles y pueden reaccionar a la deflación mucho mejor de la que piensa la mayoría de la gente, sigue siendo verdad que nuestro sistema es trágicamente absurdo.
Robert Murphy es investigador adjunto del Instituto Mises, donde enseñará “Principios de economía” en la Mises Academy este otoño. Gestiona el blog Free Advice y es autor de The Politically Incorrect Guide to Capitalism, Study Guide to Man, Economy, and State with Power and Market, Human Action Study Guide y The Politically Incorrect Guide to the Great Depression and the New Deal.