Por Peter G. Klein. (Publicado el 17 de mayo de 2010)
Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4345.
[Introducción a The Capitalist and the Entrepreneur: Essays on Organizations and Markets]
Hasta donde puedo recordar, siempre quise ser un economista austriaco. Bueno, no tanto, pero conocí muy pronto la economía austriaca. Crecí en una familia normal de clase media, con padres que eran demócratas del New Deal. En el instituto, un amigo me animó a leer a Ayn Rand y sus novelas me cautivaron. Empecé a leer algunas de sus obras de no ficción, en las que recomendaba libros de Ludwig von Mises y Henry Hazlitt. No recuerdo qué libros de economía leí primero, quizá La economía en una lección de Hazlitt o Anti-Capitalistic Mentality de Mises. No entendí las partes más técnicas de sus análisis, pero me impresionó su clara escritura, su exposición lógica y, aunque no tenáin ningún contenido austriaco, los disfruté y decidí graduarme en esta materia. Tenía un gran profesor, William Darity, que prefería a Marx y Kaynes a Mises, pero apreciaba mi curiosidad intelectual y me animó en mi creciente interés por los austriacos.
En mi último año de universidad, pensaba en graduarme en la facultad, posiblemente en economía. Por pura casualidad, mi padre vio un póster en un tablón de anuncios anunciando becas de investigación para graduados del Institutuo Ludwig von Mises. (Para los lectores jóvenes: era un tablón de anuncios real, físico, con un papel clavado: era en las épocas oscuras antes de Internet). Estaba estupefacto: ¿alguien había dado el nombre de Mises a un instituto? Pedí la beca, recibí una agradable carta del presidente, Lew Rockwell y acabé teniendo una entrevista telefónica con el comité de becas, que era Murray Rothbard. ¡Imaginen lo nervioso que estaba el día de esa llamada telefónica! Pero Rothbard era amistoso y encantador, se percibía su legendario carisma incluso a través del teléfono y me tranquilizó enseguida.(también solicité la admisión el programa de graduados de economía de la Universidad de Nueva York, lo que me produjo una llamada telfónica de Israel Kirzner. ¡Cómo un niño en una tienda en dulces!). Obtuve la beca Mises y acabé matriculándome en el programa de doctorado en la Universidad de Berkeley en California, que empecé en 1988.
Antes de mi primer verano en la escuela de graduados, tuve el privilegio de acudir a la Universidad Mises, entonces llamada “programa Instructivo Avanzado en Economía Austriaca”, un programa de una semana de clases y debates realizado ese año en la Universidad de Stanford y liderado por Rothbard, Hans-Hermann Hoppe, Roger Garrison y David Gordon. Conocer a Rothbard y sus colegas fue una experiencia transformadora. Eran brillantes, decididos, entusiastas y optimistas.
La escuela de graduados no fue un paseo (los cursos troncales obligatorios de teoría económica –matemática– y estadística llevaban a muchos estudiantes al borde de la desesperación y sin duda a algunos siguen provocándoles tics nerviosos), pero el saber que yo era parte de un movimiento más amplio, una comunidad de estudios dedicada al punto de vista austriaco, me ayudó a seguir adelante en los momentos bajos.
En mi segundo año en la escuela, recibí un curso del Premio Nobel de 2009, Oliver Williamson: “Economía de las instituciones”. El curso de Williamson fue una revelación: el primer curso en Berkeley en el que había disfrutado realmente. El programa de estudios era deslumbrante con lecturas de Ronald Coase, Herbert Simon, F. A. Hayek, Douglass North, Kenneth Arrow, Alfred Chandler, Armen Alchian, Harold Demsetz, Benjamin Klein y otros economistas brillantes, junto con sociólogos, politólogos, historiadores y otros. Entonces decidí que las instituciones y organizaciones serían mi área de trabajo y nunca me he arrepentido.
Los ensayos recogidos en esta obra reflejan mis esfuerzos por entender la economía de la organización, combinando las ideas de la visión de los “costes de transacción” de la empresa de Williamson con ideas austriacas acerca de la propiedad, el emprendimiento, el dinero, el cálculo económico, la estructura temporal de la producción y la intervención del gobierno. Estoy convencido de que la economía austriaca tiene importantes implicaciones para la teoría de la empresa, incluyendo los límites de la empresa, la diversificación, el gobierno corporativo y el emprendimiento, las áreas en las que he realizado la mayoría de mi trabajo académico. Sin embargo, los economistas austriacos no han dedicado una atención sustancial a la teoría de la empresa, prefiriendo centrarse en la teoría del ciclo económico, la economía del bienestar, la economía política, las comparativas de sistemas económicos y otras áreas. Hasta hace poco, la teoría de la empresa era un área prácticamente olvidada en la economía austriaca, pero durante la última década ha aparecido una pequeña literatura austriaca sobre la empresa. Aunque estas obras cubren una amplia variedad de materias teóricas y prácticas, sus autores comparten la opinión de que las ideas austriacas tienen algo que ofrecer a los estudiantes de la organización de la empresa.
Los ensayos de este volumen, publicados originalmente entre 1996 y 2009, se ocupan de empresas, contratos, emprendedores… en resumen de la economía y gestión de las organizaciones y mercados. El capítulo 1, “Cálculo económico y límites de la organización”, presentado por primer vez en el Seminario Económico Institucional de Williamson en 1994, muestra cómo el problema del cálculo económico identificado por Mises (1920) ayuda a entender los límites del tamaño de la empresa, argumento expuesto por primera vez por Rothbard (1962). También ofrece un resumen del debate sobre el cálculo socialista que me ha funcionado bien en clase. Junto con el capítulo 2, “Emprendimiento y gobierno corporativo”, ofrece un resumen de la teoría austriaca de la empresa basada en el concepto misesiano de emprendimiento y el papel del cálculo monetario como herramienta esencial del emprendedor. “Emprendimiento y gobierno corporativo” también sugiere cuatro áreas de investigación austriaca en gobierno corporativo: las empresas como inversión, mercados de capitales internos, gobierno corporativo comparado y los financieros como emprendedores. El capítulo 3 “¿Cometen los emprendedores errores predecibles?” (con Sandra Klein), aplica este marco al problema de la diversificación corporativa.
El capítulo 4 “La organización empresarial del capital heterogéneo” (con Kirsten Foss, Nicolai Foss y Sandra Klein), muestra cómo la teoría austriaca del capital ofrece más ideas sobre la existencia de la empresa, sus límites y su organización interna. La idea austriaca de que los recursos son heterogéneos, de que los bienes de capital tienen lo que llamó Lachmann (1956) “múltiples especificidades”, es poco sorprendente para especialistas en gestión estratégica, una literatura que abunda en nociones de “recursos”, “competencias”, “capacidades” y “activos” únicos y cosas así. Pero la teorías modernas de la organización económica no se integran en una teoría unificada de la heterogeneidad del capital, invocando simplemente especificaciones ad hoc cuando resulta necesario. El concepto misesiano del empresario capitalista, que busca asignar sus recursos únicos a combinaciones que añadan valor ayuda a resolver varios problemas de la organización de la empresa.
Los estudiosos de la gestión, y algunos economistas, están familiarizados con el concepto del emprendimiento de Kirzner como “descubrimiento” o “alerta” ante oportunidades de negocio, considerándolo normalmente como “la” opinión austriaca sobre emprendimiento. Kirzner, alumno de Mises en la NYU, siempre describió esta aproximación al emprendimiento como una extensión lógica de las ideas de Mises. Sin embargo, como explico en el capítulo 5, “Descubrimiento de oportunidades y acción empresarial”, puede interpretarse a Mises de forma diferente. De hecho, considero la aproximación de Mises al emprendedor más cercana a la de Frank Knight (1921), una opinión que pone en la propiedad de los activos y la inversión de recursos bajo incertidumbre, el distintivo del comportamiento emprendedor. Esto siguiere un enfoque, no en las oportunidades, las visiones subjetivas de los emprendedores, sino en la inversión, en otras palabras, en las acciones y no en las creencias. El capítulo 6, “Riesgo, incertidumbre y organización ecoómica” escrito para la Hoppe Festschrift (Hülsmann y Kinsella, 2009), explica más en detalle la distinción de Knight entre “riesgo” e “incertidumbre” o los que llamó Mises “probabilidad de clase” y “probabilidad de caso”.
El capítulo 7, “Teoría de precios y economía austriaca”, discute la que veo como comprensión dominante de la tradición austriaca, particularmente en campos aplicados como la organización y la estrategia. Los estudiosos tanto dentro como fuera de la economía tienden a identificar a la escuela austriaca con las ideas de Hayek acerca del conocimiento disperso y tácito, la teoría del descubrimiento emprendedor de Kirzner y un énfasis en el tiempo, la subjetividad, el proceso y el desequilibrio. A pesar del renovado interés por la tradición mengeriana, la aproximación austriaca al análisis económico “básico” (valor, producción, intercambio, precio, dinero, capital e intervención) no ha recibido demasiada atención. De hecho se cree generalmente que la aproximación austriaca a los tópicos mundanos como la productividad de los factores, el efecto de sustitución de un cambio en el precio, los efectos del control de las rentas o del salario mínimo, etc. es básicamente la misma que la aproximación de la corriente principal, sólo que sin matemática o con algo de jerga sobre “subjetivismo” o el “proceso de mercado” por medio. Incluso muchos austriacos contemporáneos parecen sostener esta opinión. El capítulo 7 sugiere por el contrario que los austriacos ofrecen una aproximación propia y valiosa a las cuestiones económicas básicas, una aproximación que debería ser esencial para la investigación austriaca sobre asuntos teóricos y prácticos en economía y administración de empresas.
Un capítulo final, “Comentarios”, recoge algunos ensayos más breves sobre la naturaleza e historia de Internet, el papel de los intelectuales en la sociedad, la relación entre la teoría de la gestión y el ciclo económico, apuntes biográficos de Carl Menger y F.A. Hayek y una nota sobre las contribuciones de Oliver Williamson y su relación con la tradición austriaca. Algunos de ellos aparecieron antes como artículso diarios en Mises.org y se escribieron para audiencias no especializadas. De hecho, pienso que los estudiosos de cualquier campo, particularmente en economía y administración de negocios, tienen la obligación de escribir para el público en general y no sólo para sus colegas especialistas. Las ideas tienen consecuencias, como dijo Richard Weaver, y las ideas económicas son particularmente importantes.
Al preparar estos ensayos para su publicación como libro sólo he hecho ligeras revisiones en el texto, corrigiendo errores menores, eliminando algún material redundante y actualizando unas pocas referencias. Creo que funcionan bien juntos y espero que los lectores vean el resultado final como un todo integrado, no simplemente una colección de “grandes éxitos”.
Me he visto muy influenciado y ayudado por muchos amigos, profesores, colegas y estudiantes, demasiados como para listarlos aquí. Sin embrago, tres personas merecen una mención especial. De mi padre, Milton M. Klein, historiador que enseñó en las universidades de Columbia, Long Island, SUNY Fredonia, Nueva York y Tennessee, aprendí el trabajo y la disciplina del estudio. Me enseñó a leer críticamente, a pensar y escribir con claridad, a tomar en serio las ideas. Murray Rothbard, el gran erudito libertario, cuya vida y obra desempeñaron un papel tan importante en el revivir austriaco moderno, me deslumbró con su erudición, su energía y su sentido de la vida. Rothbard es reconocido unánimemente como un gran teórico libertario, pero sus contribuciones a la economía austriaca no siempre se han apreciado, incluso en círculos austriacos. En mi opinión, es uno de los principales contribuidores al análisis austriaco “mundano” descrito antes. Oliver Williamson, que dirigió mi tesis de doctorado en Berkeley, es mi más importante mentor directo y una constante fuente de inspiración. Williamson no es austriaco, pero apreció y apoyó mi interés en la escuela austriaca y me animó a seguir mis pasiones intelectuales, a no seguir a la masa. Su ánimo y apoyo ha sido esencial para mi desarrollo como estudioso.
Mi coautor habitual, Nicolai Foss, que piensa y escribe más rápido de lo que yo puedo escuchar o leer me mantuvo alerta. He aprendido mucha economía austriaca, estrategia empresarial, organización económica y un montón de cosas más de Joseph Salerno, Lasse Lien, Joseph Mahoney, Dick Langlois, Michael Cook, Michael Sykuta y muchos otros. Otros que ofrecieron comentarios y sugerencias concretos en versiones anteriores de estos capítulos incluyen a Sharon Alvarez, Jay Barney, Randy Beard, Don Boudreaux, Per Bylund, John Chapman, Todd Chiles, Jerry Ellig, David Gordon, Jeff Herbener, Stavros Ioannides, Dan Klein, Mario Mondelli, Jennie Raymond, David Robinson, Fabio Rojas, Ron Sanchez, Ivo Sarjanovic, Narin Smith, Sid Winter y Ulrich Witt. Mis colegas han tratado asimismo de instruirme en plazos de entrega pero sigo trabajando en ello. Estoy de acuerdo con Douglas Adams, “Me encantan los plazos. Me gusta el murmullo que hacen cuando se evaporan”.
Gracias especiales para Doug French por sugerir este proyecto y para Jeff Tucker, Arlene Oost-Zinner, Paul Foley y Per Bylund por hacerlo realidad. Lo más importante, quiero agradecer a mi mujer Sandy y a mis hijos por soportar mis frecuentes ausencias, mis interminables horas enfrente de la pantalla de ordenador y la irritación ocasional. Son mi mayor inspiración.
Peter G. Klein es el autor de The Capitalist & the Entrepreneur: Essays on Organizations & Markets. Es profesor asociado y director asociado en el Contracting and Organizations Research Institute de la Universidad de Missouri y profesor adjunto en la Escuela Noruega de Economía y Administración de Empresas. Klein enseña en la Mises Academy y está ofreciendo un curso para el verano de 2010, basado en The Capitalist & the Entrepreneur. Escribe en el blog Organizations and Markets. Visite su página web.